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Country Day School. Comunicaci贸n. Prof. Heidy Navas.

Antologia.

Melanie Letona. 5to Bach Compu.


Poemas. Pablo Neruda El viento en la isla. El viento es un caballo: 贸yelo c贸mo corre por el mar, por el cielo. Quiere llevarme: escucha c贸mo recorre el mundo para llevarme lejos. Esc贸ndeme en tus brazos por esta noche sola, mientras la lluvia rompe contra el mar y la tierra su boca innumerable. Escucha como el viento me llama galopando para llevarme lejos. Con tu frente en mi frente, con tu boca en mi boca, atados nuestros cuerpos al amor que nos quema, deja que el viento pase sin que pueda llevarme.


Deja que el viento corra coronado de espuma, que me llame y me busque galopando en la sombra, mientras yo, sumergido bajo tus grandes ojos, por esta noche sola descansarĂŠ, amor mĂ­o.


Rubén Darío Los cisnes

¿Qué signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello al paso de los tristes y errantes soñadores? ¿Por qué tan silencioso de ser blanco y ser bello, tiránico a las aguas e impasible a las flores? Yo te saludo ahora como en versos latinos te saludara antaño Publio Ovidio Nasón. Los mismos ruiseñores cantan los mismos trinos, y en diferentes lenguas es la misma canción. A vosotros mi lengua no debe ser extraña. A Garcilaso visteis, acaso, alguna vez... Soy un hijo de América, soy un nieto de España... Quevedo pudo hablaros en verso en Aranjuez... Cisnes, los abanicos de vuestras alas frescas den a las frentes pálidas sus caricias más puras y alejen vuestras blancas figuras pintorescas de nuestras mentes tristes las ideas oscuras. Brumas septentrionales nos llenan de tristezas, se mueren nuestras rosas, se agotan nuestras palmas, casi no hay ilusiones para nuestras cabezas, y somos los mendigos de nuestras pobres almas. Nos predican la guerra con águilas feroces, gerifaltes de antaño revienen a los puños, mas no brillan las glorias de las antiguas hoces, ni hay Rodrigos ni Jaimes, ni hay Alfonsos ni Nuños.


Faltos del alimento que dan las grandes cosas, ¿qué haremos los poetas sino buscar tus lagos? A falta de laureles son muy dulces las rosas, y a falta de victorias busquemos los halagos. La América española como la España entera fija está en el Oriente de su fatal destino; yo interrogo a la Esfinge que el porvenir espera con la interrogación de tu cuello divino. ¿Seremos entregados a los bárbaros fieros? ¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés? ¿Ya no hay nobles hidalgos ni bravos caballeros? ¿Callaremos ahora para llorar después? He lanzado mi grito, Cisnes, entre vosotros que habéis sido los fieles en la desilusión, mientras siento una fuga de americanos potros y el estertor postrero de un caduco león... ...Y un cisne negro dijo: «La noche anuncia el día». Y uno blanco: «¡La aurora es inmortal! ¡La aurora es inmortal!» ¡Oh tierras de sol y de armonía, aún guarda la Esperanza la caja de Pandora!


Crónicas. El día de visita Cuando teníamos la suerte de disfrutar de campamentos de más de 15 días en las playas de Cañete, los segundos domingo eran uno de los más esperados en la tropa scout Rimac 75 pues venían los familiares de visita. Para los scouts mayores este día era especial porque, para los que estaban sin enamorada, podían buscar prospecto entre la hermanas, primas, tias que llegaban a visitar a los pequeños scout. Para los que estaban con enamorada, era especial, porque llegada la media naranja podían llevarla a conocer la playa de los lobos, las peñas o cualquier otro lugar alejado de la muchedumbre. Para los scouts menores era especial porque ese día recibían la visita de sus familias quienes les dejaban viveres como por ejemplo fruta, galletes, etc. En mi primer campamento, el día de visita cayó dos días antes de mi cumpleaños. Ese día me llevaron una sandía que había solicitado de regalo la cual no duro mucho porque le hinqué el diente esa misma tarde. Recuerdo en una ocasión que a los hermanos Toribio, de la patrulla Aguilas, les llevaron manzanas y para que no se les pierda les pusieron número a cada una de ellas. A los dos días era voz popular en campamento el siguiente diálogo: Lucho, lucho (el guía de patrulla) se me ha perdido la manzana número 14…” La parte nostálgica de ese día ocurría cuando la visita partía hacia Lima. Algunos por sus propios medios, la mayoría en uno (o dos) omnibus alquilados para tal fin. En una ocasión el ómnibus se malogró y la visita quedó varada hasta el anochecer. En esa época me había ido a visitar mi enamorada por lo que pase ese tiempo en su compañía con el resto del grupo. Mientras esperábamos que venga la ayuda la pasamos cantando canciones de José José. Ha quedado en mi mente el tema “almohada” que cantamos a duo Elvis “Ladrón” Anampa y yo. Finalmente el ómnibus de apoyo llegó y se llevó a la visita. Siempre quedaba un vacío de nostalgia en cada scout cuando veíamos a nuestros seres queridos partir a final del día. Recuerdos gratos escritos en la historia de la tropa scout y en nuestros corazones.

La búsqueda del tesoro Una vez al año, toda una mañana en campamento, los scouts concentraban sus esfuerzos y creatividad en una actividad recreativa denominada la búsqueda del tesoro.


Esta consistía en una serie de pruebas que una vez cumplidas llegaba otorgar como premio un cuchillo scout el cual se rifaba entre los integrantes de la patrulla ganadora. Los jefes tenían las pruebas inscritas en papel. Cada vez que una patrulla cumplía una le entregaban la siguiente y asi sucesivamente. Las pruebas en total no llegaban a la decena. Recuerdo por ejemplo una de ellas que indicaba que los piratas habían llegado a la playa y necesitaban un barco. Los integrantes de la patrulla debían hacer uno en arena improvisando mastil y otros elementos que le den la apariencia. Los jefes, tal cual jurado de American Idol, pasaban viendo los trabajos y otorgando la siguiente prueba a quién haya culminado. Otra prueba que recuerdo era un acertijo que decía: ¿Qué es lo que no le gusta a un scout en campamento?. Las patrullas que respondían pasaban a la siguiente prueba. (Para que no queden con la duda la respuesta es lavar ollas) La prueba final contenía una coordenada o clave o referencia que indicaba un lugar (que podía estar entre la playa de los reyes y la playa de los lobos) y una ubicación específica donde estaba enterrado (u oculto) el tesoro.


Diarios.


Mitos. Mito la Chica de la Carretera La chica de la carretera es un mito que se cuenta le ha ocurrido a muchos camioneros y hombres que transitan en las noches, donde se dicen que montan una joven muy hermosa la cual al parecer sale de la universidad y los chóferes la montan y la enamoran hasta llevarla a la entrada de una vecindad muy humilde donde ella señala con el dedo su casa.

En el frente de la vecindad está situado un cementerio. Los hombres que han sufrido la historia dicen que la chica es muy amable y que en el camino la enamoran y la conocen bien, ya que cualquiera que la ve quedaría encantado con su belleza. Uno de los conductores comento que cuando monto la chica universitaria la misma tenia frió y le coloco un abrigo rojo que el poseía, cuando la chica se desmonto le señalo la casa donde vivía pero se llevó el abrigo del camionero. Al día siguiente el camionero va a la casa donde la chica le había dicho que vivía y al preguntarle a una señora por la joven, la señora le informa que no vive nadie con esa descripción a lo que el camionero entra en discusión con la señora porque está seguro que esa era la casa. Luego de una acalorada discusión con la señora el camionero vio una foto en la pared de la joven y al decirle a la señora que esa era la joven, la señora sorprendida le dice que esa era su hija que había muerto hace más de 10 años. El camionero piensa que es una broma y la señora lo lleva al otro lado de la calle al cementerio, donde está enterrada si hija, al llegar a la lápida de la joven, sobre ella está el abrigo del camionero.


Mito el Amigo Imaginario Cuenta una historia que un niño pequeño el cual contaba con tan solo 8 años, hablaba diariamente solo en su habitación y sus padres se preguntaban con quien este conversaba a lo que el niño les respondía que tenía un amigo imaginario, pero los padres solo se reía del niño, diciendo que eran solo cuentos infantiles. El niño les contaba a sus padres que su amigo le susurraba cosas de las cuales muchas eran terribles, pero los padres solo reían y decían que eran inventos infantiles.

Un día el niño decidió ir a jugar al frente de la casa donde llevo a su amigo imaginario, el cual según el niño le decía que se alejaran un poco más de la casa para que el juego fuera más divertido. Mientras más se alejaba el niño, más le insistía. Cuando se encontraban lo suficientemente lejos de la casa, el amigo imaginario, en medio de un juego reto al niño diciéndole que no era lo suficientemente valiente y fuerte para lanzarse a detener un coche como lo harían sus héroes a lo que el niño muy valiente se colocó rápidamente en medio de un automóvil para detenerlo, afortunadamente un vecino iba cruzando por el lugar donde el niño estaba por hacer su demostración a su amigo imaginario y rápidamente salvo al niño de una muerte fatal. Rápidamente el niño muy asustado fue llorando donde sus padres los cuales lo aconsejaron y mediante terapias el niño pudo superar el trauma y olvidar a su amigo imaginario. Luego de años y ya cuando el niño había crecido, recordó las tentaciones de su amigo imaginario y agradeció al vecino por haberle salvado la vida. Hoy en día el niño solo cree en amigos reales y trata de no imaginar a su supuesto amigo.


Leyendas. La leyenda del fantasma del campo. La leyenda cuenta que en un campo de beisbol de una ciudad pequeña se solía aparecer un fantasma del cual nadie le podía notar el rostro completamente. Una de las experiencias más terroríficas lo tuvo un velador de dicho campo, ya que varias veces noto la presencia de un ser completamente negro que venía siempre atrás del velador. Muchas personas contaban que nunca trates de ver al fantasma, en realidad se dice que nunca vires a ver atrás cuando sientas dicha presencia, debido a que si miras para atrás no podrás notar nada y cuando voltees de nuevo para enfrente, el fantasma estará frente tuyo. En fin, por lo particular nunca me sucedió y solía ir mucho a ese campo a jugar, lo que nunca me he podido explicar es lo que le sucedió a un amigo que ahora esta traumado desde que lo vieron en el campo tirado con sangre en la cara. Lo que le sucedió a mi amigo es algo muy fuerte según las fuentes de las personas que vieron como gritaba de dolor. Una de las fuentes mas creíbles fue de una anciana que pasaba por el campo alrededor de las 9 de la noche y noto a mi amigo corriendo por el campo buscando una salida muy asustado, muchas veces le han preguntado a la anciana por qué no trato de ayudarlo y siempre responde que ya sabía lo que estaba pasando y que no tuvo el valor de entrar al campo. Bueno, siguiendo con el relato de la anciana noto que mi amigo corría por todos lados tratando de salir y solamente vio como se tiro al suelo y empezó a envolverse de dolor, en realidad eso es todo lo que se sabe de dicha noche terrorífica en el que mi amigo perdió el sentido completamente. Yo me entere a los 2 días después de lo sucedido y fui a ver a mi amigo en su casa, era muy extraño lo que sucedía, mi amigo solo miraba hacia arriba apuntando, en verdad sentí lastima al verlo así de malo. Su madre me comento que lo habían llevado a un brujo que le dijo que el fantasma era una persona mala que murió repentinamente en un accidente y buscaba volver a la vida en otra persona, lo que paso es que la resistencia del cuerpo de mi amigo no lo permitió pero le quito cierto sentido a su vida. Actualmente mi amigo se encuentra en terapia sin saber lo que realmente paso, en verdad es algo que solamente se sabrá cuando recobre el sentido total.


La cueva de los Tué-Tué A dos kilómetros hacia el oriente de Graneros está el "Cerro Grande", el mayor de todos, cubierto por péumos, espinos y litres, es el último en despedir el sol poniente. Abajo crecen arbustos que adornan las campiñas. En el pequeño flanco, casi en la cima del monte, existe una cueva en la que entran los viernes, cientos de "chonchones" que se conocen también con el nombre de "Tué-Tué", por ser éste el grito característico de esta ave nocturna, parecida a la lechuza, que encarna a los brujos. La entrada de la caverna, que antes permanecía abierta, ahora está cerrada. Tiene a su alrededor una pequeña partidura redonda, especie de timbre, que tocan los brujos cuando llegan para abrir la puerta. Han tomado esta precaución, según ellos, porque la gente de hoy es más intrusa y curiosa que la antigua. Los Tué-Tué, convertidos en brujos entran uno por uno y se van descolgando por la cavidad subterránea hasta llegar al "salón" donde se reúnen y tratan los acontecimientos últimos de su secta. Concurren a la cueva de "Cerro Grande", brujos de, Machalí, Doñihue, Larmahue, Graneros, Rengo, Rancagua, Almahue Viejo, Rinconada, Cerrillos, Quinta, Coltauco y Tagua Tagua, los que al despuntar el alba empiezan a salir. Su griterío se escucha a lo largo y ancho de la comarca; entonces los pobladores, para que no se acerquen dicen: "Martes hoy, Martes mañana, Martes toda la semana". Y según las creencias, si alguien los siente y les ofrece alimentos o prendas de vestir, vuelven al día siguiente convertidos en seres humanos a cobrar lo ofrecido y en caso de que no se acceda, la burla es castigada con males o enfermedades que sólo curan las "machis".


Discursos Políticos. “Pido a la nación entera un respaldo moral y material suficiente…”: La Expropiación Petrolera fue el resultado de la implementación de la Ley Expropiación de 1936 y del Artículo 27 de la Constitución Mexicana aplicados a las compañías petroleras el 18 de marzo de 1938, por el presidente de la República, Gral. Lázaro Cárdenas del Río. En aquel discurso, el general dijo: “Las compañías petroleras han gozado durante muchos años, los más de su existencia, de grandes privilegios para su desarrollo y expansión; de franquicias aduanales; de exenciones fiscales y de prerrogativas innumerables, y cuyos factores de privilegio, unidos a la prodigiosa potencialidad de los mantos petrolíferos que la nación les concesionó, muchas veces contra su voluntad y contra el derecho público, significan casi la totalidad del verdadero capital de que se habla. “Planteada así la única solución que tiene este problema, pido a la nación entera un respaldo moral y material suficiente para llevar a cabo una resolución tan justificada, tan trascendente y tan indispensable”, dijo entonces el Tata Cárdenas.

“Yo veo un México con hambre y con sed de justicia…”: El 6 de marzo de 1994, durante el acto conmemorativo del LXV Aniversario del PRI, en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México, el entonces candidato tricolor a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta ofreció uno de los discursos más recordados por los políticos en México. En éste, el sonorense –quien fuera asesinado 17 días después de pronunciar este discurso– ofrecía un cambio de paradigma en el PRI y en el país: “Hoy estamos ante una auténtica competencia. El gobierno no nos dará el triunfo: el triunfo vendrá de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo, de nuestra dedicación”, dijo. También ofertaba reformar el poder para democratizarlo y para “acabar con cualquier vestigio de autoritarismo”. “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla”, es quizá una de sus frases más recordadas.


Himno. Himno Nacional de Guatemala !Guatemala feliz...! que tus aras no profane jamás el verdugo; ni haya esclavos que laman el yugo ni tiranos que escupan tu faz. Si mañana tu suelo sagrado lo amenaza invasión extranjera, libre al viento tu hermosa bandera a vencer o amorir llamará. Coro Libre al viento tu hermosa bandera a vencer o a morir llamará; que tu pueblo con ánima fiera antes muerto que esclavo será. De tus viejas y duras cadenas tú forjaste con mano iracunda, el arado que el suelo fecunda y la espada que salva el honor. Nuestros padres lucharon un día encendidos en patrio ardimiento, y lograron sin choque sangriento colocarte en un trono de amor. Coro Y lograron sin choque sangriento colocarte en un trono de amor, que de patria en enérgico acento dieron vida al ideal redentor Es tu enseña pedazo de cielo en que prende una nube su albura, y !ay! de aquel que con ciega locura sus colores pretenda manchar. Pues tus hijos valientes y altivos,


que veneran la paz cual presea, nunca esquivan la ruda pelea si defienden su tierra y su hogar. Coro Nunca esquivan la ruda pelea si defienden su tierra y su hogar, que es tan sólo el honor su alma idea y el altar de la patria su altar. Recostada en el ande soberbio, de dos mares al ruido sonoro, bajo el ala de grana y de oro te adormeces del bello Quetzal. Ave indiana que vive en tu escudo, paladión que proteje tu suelo; !ojalá que remonte su vuelo, más que el condor y el aguila real! Coro !Ojalá que remonte su vuelo, más que el condor y el aguila real! y en sus alas levante hasta el cielo, GUATEMALA, tu nombre inmortal!


Oda. Oda a una Estrella. ASOMANDO a la noche en la terraza de un rascacielos altísimo y amargo pude tocar la bóveda nocturna y en un acto de amor extraordinario me apoderé de una celeste estrella. Negra estaba la noche y yo me deslizaba por la calle con la estrella robada en el bolsillo. De cristal tembloroso parecía y era de pronto como si Ilevara un paquete de hielo o una espada de arcángel en el cinto. La guardé temeroso debajo de la cama para que no la descubriera nadie, pero su luz atravesó primero la lana del colchón, luego las tejas, el techo de mi casa. Incómodos se hicieron para mí los más privados menesteres. Siempre con esa luz de astral acetileno que palpitaba como si quisiera regresar a la noche, yo no podía preocuparme de todos mis deberes y así fue que olvidé pagar mis cuentas y me quedé sin pan ni provisiones. Mientras tanto, en la calle, se amotinaban transeúntes, mundanos vendedores atraídos sin duda por el fulgor insólito que veían salir de mi ventana. Entonces recogí otra vez mi estrella, con cuidado la envolví en mi pañuelo y enmascarado entre la muchedumbre pude pasar sin ser reconocido. Me dirigí al oeste, al río Verde, que allí bajo los sauces es sereno. Tomé la estrella de la noche fría y suavemente la eché sobre las aguas. Y no me sorprendió que se alejara como un pez insoluble moviendo en la noche del río su cuerpo de diamante


Elegía. Elegía para un perro callejero Nunca supo estar sólo. Y era como si algo de humanidad hubiera entrado en su corazón de perro callejero. Por eso convertía en una fiesta tu regreso a la casa. Eras el héroe que vuelve derrotado y que recibe atropellos, jadeos y ladridos, claros clarines y los truenos de oro. Frustrado cazador. Jamás lograba presa alguna, por más que se recuerde el día que cogió, siendo cachorro, un jabatillo que, probablemente, fue a chocar con él sin darse cuenta. Tenía ese aire tímido y miedoso del perro que ha sufrido golpes y hambre. Y la mirada triste y cariñosa. Sé que no hay cielo ni para los hombres. Pero tal vez, Hadock, haya dioses que cuiden de los perros cuando mueren. Y, bien pensado, tampoco importa mucho. Porque sabemos que tú seguirás vivo mientras nos acordemos de tu nombre. Y revivamos las noches en que era la soledad más corta y apacible si estabas tú a los pies, callado y quieto. Vamos, Hadock, que el campo nos espera. Hoy correrás entre los encinares. Y cazarás por fin entre los sueños.


Égloga. ÉGLOGA DE AGUA DULCE Hace poco tiempo, pero muy temprano sumido sobre lata, sobre el cielo Llancahuíno los planetas alineados coformaron el epicentro para una típica historia de amor no correspondido. Eran horas finales de nuestro encuentro y tú; ignorante frente a la relevancia de tu recuerdo, contemplabas distante el circo de la pesca: un tripudio imperfecto de redes invisibles; caimanes y payasos, maricones y calzones de puta. Nuestra relación se basó en el estricto protocolo profesional. Nunca cediste un espacio, una instancia de galantería; sería falta de agallas?, de tí nunca la creería; quién sabe si de haber mordido el anzuelo otro pájaro te cantaría… A todo esto la caña sentía que traía de la mano de la marea la razón para un poema. La errante presencia se haría por fín presente; me vi el más iluminado de entre todos los presentes! El sol me dejó ver la rutilancia áspera de la figura entonces te observe despacio, te liberé lento y con mesura te fotografié en mi mente, te hice eterna entera; sobre el cielo, bajo el lago: tu nacías y yo moría. Te solté a Llanquihue y será para otro día.


Sátira. Cómo le va, lector? ¿Cómo está? Esperemos que esté usted muy bien y la esté pasando lindo. Y, por favor, entiéndase eso como una expresión de deseos, si quiere como una galantería amable, pero de ninguna manera una intromisión en su intimidad, en su privacidad, ni mucho menos como un acto agresivo, intimidatorio o acosador. Lector/a: nos gusta, y mucho, que usted sea nuestro lector/a, que todos los sábados nos permita acercarnos adonde sea que usted lea el suplemento, que nos deje acompañarlo/a un momento, un café, un desayuno un viaje, una siesta. Nos encanta que nos sonría, que nos ría, que nos mire y nos devuelva una carcajada, o una mirada cómplice, ante nuestros chistes, frases, ideas. Nos gusta pensar que le gusta nuestra compañía, lector/a. Hasta nos animaríamos a arriesgar que usted espera nuestra llegada con un poco de ansiedad, abre el diario con ganas y, al divisar que ahí estamos, que no nos borramos, usted dice, piensa, murmura, algo agradable. Nos gusta imaginar ese momento, lector/a. Y, perdónenos, creemos que compartir la risa, el humor, tiene algo de erótico. De erótico en sentido amplio, vital, creativo, eso que tiene que ver con esa eterna batalla entre Eros y Tánatos. ¡Ay, lector/a..., las cosas que nos dice! ¡¡Gracias, es usted maravilloso/a, en serio!! Porque de eso se trata, lector, lectora. Cada sábado llegamos adonde usted está, con su permiso, amablemente, y le expresamos nuestro deseo de permanecer con usted ese rato, esa risa. Y si usted quiere, lo compartimos. Y si no, no. Y capaz que usted sí quiere, pero no en ese momento sino más tarde, u otro día. Entonces, será más tarde, u otro día. Creemos que se puede poner en juego el deseo sin que nadie agreda a nadie, con respeto. Teniendo en cuenta al otro/a. Sin agredirse ni sentirse agredido. En el humor, o en lo que sea. No nos sentimos “un objeto”, lector. Ni lo/a tratamos a usted como si lo fuera. Sabemos que puede reírse o no con nosotros y a la vez. ¡Claro que sí! Deseamos que usted se ría, una y otra vez. ¿Tan difícil es acercarse sin agredir? ¿Tan difícil es entender que el otro/a es una persona, tal como lo somos no-sotros, y tiene todo el derecho del mundo a su intimidad, privacidad, sin ser molestado? ¿Tan difícil es entender que la otra persona puede sentirse agredida, sobre todo si la agredimos, acosándola, usando palabras, gestos, tonos, actitudes que apuntan a su vulnerabilidad y a nuestra impunidad?


Y usted, lector, lectora, ya lo sabe. No me refiero solamente al piropo, sino a cualquier forma de agresión. A veces, incluso se “confunden” con el humor. Uno pega, insulta, y luego dice que el otro/a “no sabe aceptar una broma”. Digamos, entonces, que los golpes, los insultos, las groserías, nada tienen que ver con el humor. Y no todos ni todas lo entienden, lamentablemente. Entonces “alguien” puede decir, casi impunemente, que “a las mujeres les gustan las groserías que ‘elogian’ alguna parte de su cuerpo” y que si alguna dice que no, o se siente ofendida... ¡no le cree!”. Es como si ese mismo individuo realizara una encuesta sobre su gestión, y a los que dicen que no les gusta cómo gobierna, a los que detestan que aumente el precio del subte... a los/las que no van a votar por él... ¡no les cree! ¿Quién lo asesora? ¡Ah, cierto, uno que dijo hace poco que Hitler era un tipo espectacular! Por suerte, a veces la sociedad reacciona. No sabemos si el autor del exabrupto entendió cuál era su error, pero al menos pidió disculpas. Esperemos que sepa por qué las pidió, y no solamente porque “eso mide mejor en las encuestas”. Sabemos que creyó hablar en nombre de cierto “sentido común”, de cierta “sabiduría popular”, que en verdad tiene muy poco de popular, y nada de sabiduría, pero a veces nos hacen creer que sí. También esperemos que aquellos que reaccionan y se enojan tengan la “sabiduría para reconocer la diferencia” (como dicen en los grupos de autoayuda) entre un amable elogio, un respetuoso acercamiento y un acoso, una agresión verbal... Porque en el caso del que hablamos él imaginó desde el vamos que la receptora es una mujer (y acá nos tendríamos que poner a hablar, otra vez, del tiempo, porque parece un tanto medieval, la imagen), a la que se le acerca un varón (o dos, o diez, o dos millones) y en tono agresivo le diga una grosería sobre su cuerpo (de ella) o lo que le haría (generalmente violento) ¡le gusta! Y que la que dice que no le gusta ¡miente! Esto puede ser visto, y no está mal, como especialmente denigratorio hacia las mujeres, pero quizás un poco más allá podamos entender que las mujeres... y los varones... y los niños... y los batracios, y los nematelmintos nos sintamos ofendidos o agredidos frente a semejante razonamiento. Porque no se trata solamente de una agresión. También se trata de naturalizarla, volverla “simpática” (insisto, lo más agresivo de todo es pretender que “le tiene que gustar, si dice que no le gustó, no le creo”). Como somos humoristas, tratamos de ver el tema desde el absurdo, lector/a. No de banalizarlo, sino de mostrarlo de otra manera. Quizás el humor ayude a


repensar un poco ese “sentido común”. Por este camino, no podemos dejar de imaginar los “piropos” que el personaje tiene en carpeta para futuros cercanos: n ¡Vení que te privatizo! n ¡Te miro y me aumenta todo! n Tu trasero es como Hitler... ¡espectacular! Y éste es el tema de esta semana, lector. La diferencia. Y el saber reconocerla. Porque quizá sea ése el espacio posible para los humoristas, el de poder señalar absurdos, o poder decir, como el niño del cuento: “¡¡El gobernador está desnudo!!” (¿o era el rey?). Y, como siempre, lo hacemos desde ese lugar en el que sentimos que podemos dialogar con usted, el de los chistes. Hasta la semana que viene.


Epitalamio. La Boda es un bullicio de abejas y de pájaros, de cantos y de risas y de conversaciones.. La Boda es una bola dorada de champanes, de cremas, de confites y aromas exquisitos. La Boda es una alquímica reacción que encadena con la misma alegría a novios e invitados, un universo loco que gira y que se excede por mesas y salones en comunión de dicha. Vosotros, soportadla. Es bonito ser Novios. Ser el espejo alegre en que se miran todos, el eje de las risas, el ejemplo del beso, la prueba irrefutable de que la vida es buena. Seguid. El Día es nuestro. Pero cuando la Noche,


con su espada sedante, abra sangrantemente la sandía del gozo gozad como si el tiempo fuese un bloque de mármol, una estación perdida que olvidaron los trenes. Un remanso en el bronco turbión de las edades … … Y cuando del cansancio dulce de vuestros tuétanos brote el sopor sin límites que apacigua el deseo soñad que sois felices por toda vuestra vida … … y guardad para siempre algo de vuestro sueño.


Letrilla. Francisco de Quevedo Rosal, menos presunción donde están las clavellinas, pues serán mañana espinas las que agora rosas son. ¿De qué sirve presumir, rosal, de buen parecer, si aun no acabas de nacer cuando empiezas a morir?

Hace llorar y reír vivo y muerto tu arrebol en un dia o en un sol: desde el Oriente al ocaso va tu hermosura en un paso, y en menos tu perfección. Rosal, menos presunción donde están las clavellinas, pues serán mañana espinas las que agora rosas son.

No es muy grande la ventaja que tu calidad mejora: si es tus mantillas la aurora, es la noche tu mortaja. No hay florecilla tan baja que no te alcance de días, y de tus caballerías, por descendiente de la alba, se está rïendo la malva, cabellera de un terrón. Rosal, menos presunción donde están las clavellinas, pues serán mañana espinas las que agora rosas son.


Metáforas. •

Sed de venganza como lava derramada de la punta de un volcán en erupción.

La pena que me embriagaba como ave de carroña en un cadáver.

Símiles. • unos cuerpos son como flores otros como puñales

otros como cintas de agua pero todos, temprano o tarde serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre Luis Cernuda, Los Placeres Prohibidos

• murmullo que en el alma se eleva y va creciendo como volcán que sordo

anuncia que va a arder

Metonimias. •

La más bella niña de nuestro lugar hoy viuda y sola ayer por casar viendo que sus ojos a la guerra van la parte por el todo a su madre dice que escucha su mal dejadme llorar orillas del mar.

El Rey llora desconsolado. El señor de la Oscuridad ha raptado a su hija, la bella princesa. Nuestro protagonista, Metáforo, soldado de élite, caballero de honor y fiel servidor de su Rey, jura por su vida rescatarla sana y salva.


Epítetos. •

Por ti la verde hierba, el fresco viento el blanco lirio y colorada rosa y dulce primavera me agradaba. Garcilaso de la Vega

Las espinosas zarzas y puntuosas carboneras. Miguel de Cervantes

Hipérbaton. •

Con tanta mansedumbre el cristalino Tajo en aquella parte caminaba que pudieran los ojos el camino determinar apenas que llevaba. Garcilaso de la Vega, Égloga III

Donde espumoso el mar siciliano el pie argenta de plata al Lilibeo pálidas señas cenizoso un llano del duro oficio da. Luis de Góngora, Soledades

Hipérbole. •

Eres más lento que un caracol y una tortuga juntos.

Tienes un corazón tan grande que, no te cabe en el pecho.

Personificaciones. • •

El Sol brillaba entre sonrisas. Las estrellas eran fieles testigos de lo que pasaba.


Antítesis. •

Yo velo cuando tú duermes; yo lloro cuando tú cantas; yo me desmayo de ayuno cuando tú estás perezoso y desalentado de puro harto. Cervantes, Quijote.

Fue sueño ayer; mañana será tierra! ¡Poco antes, nada, y poco después, humo! Francisco de Quevedo

Imágenes sensoriales.


Paralelismo. •

A los árboles altos los lleva el viento; a los enamorados el pensamiento.

A ella, como hija de reyes la entierran en el altar; a él, como hijo de condes, unos pasos más atrás.

Reduplicación. •

Río verde, río verde… Fonte frida, fonte frida, fonte frida y con amor… ¡Conde Olinos, conde Olinos…! Quiñonero, Quiñonero… Alburquerque, Alburquerque… Rey don Sancho, rey don Sancho… Gerineldo, Gerineldo… Durandarte, Durandarte… ¡Oh Belerma, oh Belerma…! Nuño Vero, Nuño Vero… ¡Calledes, conde, calledes…! ¡Afuera, afuera, Rodrigo…! Moricos, los mis moricos… Que por mayo era, por mayo…

¿De qué vos reís, señora? ¿De qué vos reís, mi vida? Errado lleva el camino, errada lleva la vía… Bien seas venido, el moro, buena sea tu venida…


Ironías. •

¡Qué tristes están los niños, míralos! (están jugando)

¡Si no me dices no me doy cuenta! (es muy obvio)

Juegos de Palabras.


Autores. Rafael Landivar. •

Aportes.

CATEDRATICO Y RECTOR DEL COLEGIO SAN BORGA.

ESCRIBIO RUSTICATIO MEXICANA.

OBTUVO UN DOCTORADO EN FILOSOFIA A LOS 16 A;OS POR PARTE DE LA UNIVERSIDAD REAL Y PONTIFICA DE SAN CARLOS.

ESCRITOR DE LA “ORACION FUNEBRE”.

MIEMBRO DE LA ORDEN RELIGIOSA DE LOS JESUITAS.

PROFESOR DE LATIN EN EL COLEGIO ESPIRITU SANTO DE PUEBLA MEXICO.

FUE UNO DE LOS MAS DISTINGUIDOS POETAS Y FILOSOFOS QUE EN LA LATINIDAD MODERNA PUEDE ENCONTRARSE.

TUVO UNA CARRERA RELIGIOSA, ARTISTICA , POETICA, HUMANA Y LA LLEVO A PLENITUD EN BOLONIA,ITALIA.

Resumen obra. A la ciudad de Guatemala (Elegía) ¡Oh salve, Patria para mí querida, mi dulce hogar, oh salve Guatemala! Tú el encanto y origen de mi vida. ¡Cuánto, tierra bendita, se regala el ánimo evocando de tu suelo las prendas todas, de natura gala! Me acuerdo de tu clima y de tu cielo, a tus fuentes me asomo, y se pasea por tus henchidas calles ¡ay! mi anhelo. En tus templos mi vista se recrea, y a la sombra encontrarme de tus lares, a ti volando el corazón desea. A veces me parece los pinares


divisar de tus montes, y las frondas que esmeraldas semejan a millares. Ver por las mieses tus campiñas blondas, campiñas en perenne primavera a las que riegan cristalinas ondas. Con frecuencia la imagen placentera surge en mi mente, de tus muchos ríos que huyendo van en rápida carrera en torno de los márgenes sombríos; o bien el interior de tus hogares er me figuro lleno de atavíos. Vuela después mi mente a otros lugares, y sorprende jardines matizados de Venus por las rosas singulares. Mas a do se encaminan exaltados mis pensamientos, cuando aún los tapices de seda evoco en oro recamados, y el purpúreo vellón...? Firmes raíces el patrio amor en nuestras almas echa, al refrescar memorias tan felices. Memorias en que, al verse por la flecha el infortunio herido, luego ufano en ellas paz el ánimo cosecha. Pero me engaño: que injuriosa mano vino a agitar mi sosegada mente, y mi ánimo a burlar ensueño vano. ¡Ay! la ciudad que ayer fuera esplendente alcázar y del reino la señora,


admiración y pasmo de la gente; ¡de piedras un acervo es sólo ahora...! casas, templos y calles...no le quedan; y aún del monte a la cumbre protectora no cabe por do ir, que se lo vedan los edificios que en fatal ruina de sus alturas hasta el polvo ruedan. ¡Todo cae...! Parece que fulmina sus aligeros fuegos el tonante, y con su roce todo lo extermina. Mas ¿para qué deploro sollozante tanta escena de muerte y tanto estrago? ¡Espectáculo nuevo ved delante...! Ya del sepulcro surgen, y ya el vago viento nuevas mansiones señorean y airosos templos; sienten el halago del céfiro las fuentes que ya ondean; torna el pueblo a llenar el “avenida“, y alma quietud de cuantos lo desean. Más que de Egipto el ave eclarecida dichosa Guatemala, nuevamente de sus cenizas propias saca vida. ¡Oh rediviva Madre! Alza la frente en júbilo bañada; y ya al amparo de otro nuevo desastre largamente, puedas vivir. En tanto, yo el preclaro triunfo que de la muerte has obtenido celebraré en mis versos sin reparo,


y haré sea en los astros conocido. Por fin, mi ronco plectro con intensa Ternura te consagro; y sólo pido Tenerte a ti, por premio y recompensa.

Fray Matías de Córdova •

Aportes.

RELIGIOSO Y POLITICO GUATEMALTECO.

PROCLAMO LA INDEPENDENCIA DE CHIAPAS.

ESCRIBIO VARIAS OBRAS LITERARIAS.

SE GRADUO COMO LICENCIADO EN SAGRADA TEOLOGIA.

FUNDO LA PRIMERA IMPRENTA EN LA QUE EDITO EL PERIODICO “EL PARARAYO” E HIZO MULTIPLES ESCRITOS BAJO EL SEUDONIMO DE “EL ESPECIERO” .

OBTUVO RECONOCIMIENTO DE LOS ESCRITORES DE PRENSA DE SIGLO XXI.

ESCRIBIO LA FABULA DE “EL LEON”.

ANIMADOR DE LA DIFUSION DE LAS LUCES EN CENTROAMERICA.

CATEDRATICO DE FILOSOFIA Y TEOLOGIA.

OBTUVO EL MEJOR PREMIO EN UN CONCURSO CIENTIFICOLITERARIO ABIERTO POR LAS SOCIEDADES ECONOMICAS.

Su trabajo “Utilidades de que todos los indios y ladinos se vistan y calcen a la española y medios de conseguirlo sin violencia, coacción, ni mandato” DABA A CONOCER SU PREOCUPACION POR LA EDUCACION PRIMARIA.

AUTOR DE UN “METODO FACIL DE ENSENAR A LEER Y A ESCRIBIR”

FUE EL PRIMER EDUCADOR DE CHIAPAS.

AUTOR DEL PRIMER LIBRO DE CHIAPAS.

Resumen obra.


DE LA TENTATIVA DEL LEÓN Y EL ÉXITO DE SU EMPRESA. esta obra se basa en la historia de un pequeño león que crece en la selva con los cuidados especiales de su madre, la cual trata de inculcarle sus nobles valores para que él no se envanezca en su poder sobre los demás animales de la selva, sino que imite sus virtudes, recordándole siempre que debe ser compasivo y generoso, por lo mismo que nadie tiene fuerza para dañarle, y exceptuando el hombre, todo a su imperio se sujetará. Lo cual parece no gustarle al pequeño león quién orgulloso se enoja y pregunta: ¿Quién es ese ser viviente que resistir a mi fuerza puede?, a lo cual la madre responde prudentemente: es un animal de mediana fuerza que suele aumentar con el ejercicio y que todo lo rinde y sujeta con su inteligencia y sagacidad, a la vez la dulce madre le advierte que cuando encuentre al hombre hulla y se esconda de él para protegerse, lo cual parece no agradar al león quien con mucha seguridad le responde que en vez de esconderse buscara al hombre para enfrentarse en una batalla y el que gane será el ser supremo, por lo tanto el león emprende una búsqueda para encontrar a ese ser tan supremo que le describió su madre. En busca del hombre se encontró con el primer animal que según él era el hombre pero en realidad se trataba de un buey, el cual es uno de los siervos del hombre, que solamente le habló mal de su amo renegando de sus oficios, lo cual alimentó más la ira del león hacia el hombre y salió dispuesto a encontrar a tan horroroso ser que oprime a sus siervos. 1.

Después de escuchar las palabras del buey, se interno en la selva en una

noche triste para él ya que las palabras de este animal solo alimentaron el odio que tenía por el hombre, más no se puso a pensar que este solo podría ser uno de esos siervos que como siempre hablan mal de sus amos. Mientras estaba pensando en esa noche se encontró con el siguiente animal, a el cual se dirige apresuradamente y le pregunta: ¿tú eres el hombre?, el cual no le contesta y se toma su tiempo, más luego le contesta: yo soy solamente otro siervo del hombre, al cual sirvo con placer y conduzco en sus largas jornadas, entonces sonó a lo lejos un relincho al cual el caballo acudió con rapidez dejando al león él que se encuentra nuevamente solo. El león sigue en su búsqueda del hombre y se trepa en el sauce más antiguo y mira por todas partes con la esperanza de encontrar al ser que infunde en su corazón los sentimientos de odio y venganza, pero no encuentra nada y prefiere sentarse a esperar, cuando ve venir a lo lejos un animal un poco más pequeño que


los anteriores pero muy bien formado, el cuál al irse acercando su dolor expresa al no poder encontrar a su querido amo, y luego empieza hablar de todo lo bueno que su amo le da, sin pensar que alguien podría escuchar lo que el opinaba, fue entonces cuando encontró una huella de su amo y la siguió en busca de él, mientras el león se pregunta dentro de si mismo como seria ese hombre al que algunos de sus siervos hacia sufrir y a otros trataba bien, luego de este dilema en su pensamiento, se bajo del sauce donde se encontraba y observó la huella del hombre y pensó que su enemigo sería el doble de su tamaño lo cual le hizo sentir temor hacia ese ser desconocido del cuál su madre advirtió tuviera cuidado. Luego de esto el león se siente fatigado y con sueño, por lo que decide esconderse en unos hojas para poder observar todo cuanto sucede, cuando de pronto observa a un animal bien hecho, el cual observo tan hermoso y frágil, por lo cual pensó que este sería otra víctima más del hombre, por lo que pensó defenderle y se acerco a ella y le dijo no temas no es a ti a quién busco sino al hombre, a lo que el animal le respondió: yo soy el hombre a quien buscas, ¿Qué se te ofrece?, entonces el león le pregunta ¿eres tú?, ¿cómo puede ser que dentro de tanta belleza haya tanta maldad?, el hombre le responde que se dejen de insultos y que cada quien regrese de donde viene, pero el león le contesta que no se irá sino hasta que se enfrenten en una pelea para ver si con el puede hacer lo mismo que hace con los demás animales que tiene bajo su mando y el hombre le contesta que está bien pero que primero lo deje hacer una porción de leña ya que si él lo vence al menos su compañera tendrá con que sobrevivir, a lo cual el león accedió. Entonces el hombre empezó a cortar la leña, pero este astutamente, le pidió al león que si quería que la pelea fuera pronto le ayudara, y el león le pregunto ¿cómo te puedo ayudar? Y él le respondió que metiendo sus manos en la hendedura del tronco que el cortaba, entonces el león metió sus manos en el tronco y el hombre soltó la palanca, dejando de esta manera preso al león, el cual brama de coraje, al verse preso de su peor enemigo, el cuál le dice que a palos domará su orgullo y a la muerte llevará por haberse atrevido a desafiarlo, entonces el león se desmaya por el dolor y el tormento que sentía, más cuando volvió en sí le suplico al hombre que lo golpeara en la cabeza e hiriera al que ingenuamente había desafiado su inteligencia. Entonces el hombre lo suelta y le dice: ¡Vive honrado!, ya que mucha gloria es para mí vencerte pero más glorioso es tener compasión de nuestros enemigos. Esta fábula es muy interesante ya que nos da una muy buena lección sobre la importancia de ser diligentes y saber cómo utilizar nuestra inteligencia como hombres sabios al enfrentarnos ante los problemas.


Andrés Bello. •

Aportes.

filósofo, poeta, traductor, filólogo, ensayista, educador, político y juris ta venezolano-chileno

Considerado como uno de los humanistas más importantes de América ya que contribuyó en innumerables campos del conocimiento.

integró la primera misión diplomática a Londres

senador y profesor.

dirigio diversos periódicos en Santiago, chile.

Fue legislador.

principal impulsor y redactor del Código Civil, una de las obras jurídicas americanas más novedosas e influyentes de su época.

Escribrio “gramatica del idioma castellano”,” los Principios del derecho de gentes”, “la poesía Silva a la agricultura de la zona tórrida” y el Resumen de la Historia de Venezuela.

En 1832, el congreso chileno le otorga la nacionalidad de ese país por gracia. En 1883, una ciudad colombiana adoptó su apellido (la ciudad de Bello, en Antioquia); por solicitud de sus pobladores, quienes consideraban el nombre de Bello “Más culto, más propio y más digno del gran patriarca de las letras americanas”.


Resumen obra. GRAMATICA DE LA LENGUA CASTELLA DESTINADA AL USO DE LOS AMERICANOS. Aunque en esta Gramática hubiera deseado no desviarme de la nomenclatura y explicaciones usuales, hay puntos en que me ha parecido que las prácticas de la lengua castellana podían representarse de un modo más completo y exacto. Lectores habrá que califiquen de caprichosas las alteraciones que en esos puntos he introducido, o que las imputen a una pretensión extravagante de decir cosas nuevas; las razones que alego probarán, a lo menos, que no las he adoptado sino después de un maduro examen. Pero la prevención más desfavorable, por el imperio que tiene aún sobre personas bastante instruidas, es la de aquellos que se figuran que en la gramática las definiciones inadecuadas, las clasificaciones mal hechas, los conceptos falsos, carecen de inconveniente, siempre que por otra parte se expongan con fidelidad las reglas a que se conforma el buen uso. Yo creo, con todo, que esas dos cosas son inconciliables; que el uso no puede exponerse con exactitud y fidelidad sino analizando, desenvolviendo los principios verdaderos que lo dirigen; que una lógica severa es indispensable requisito de toda enseñanza; y que, en el primer ensayo que el entendimiento hace de sí mismo es en el que más importa no acostumbrarle a pagarse de meras palabras. El habla de un pueblo es un sistema artificial de signos, que bajo muchos respectos se diferencia de los otros sistemas de la misma especie; de que se sigue que cada lengua tiene su teoría particular, su gramática. No debemos, pues, aplicar indistintamente a un idioma los principios, los términos, las analogías en que se resumen bien o mal las prácticas de otro. Esta misma palabra idioma está diciendo que cada lengua tiene su genio, su fisonomía, sus giros; y mal desempeñaría su oficio el gramático que explicando la suya se limitara a lo que ella tuviese de común con otra, o (todavía peor) que supusiera semejanzas donde no hubiese más que diferencias, y diferencias importantes, radicales. Una cosa es la gramática general, y otra la gramática de un idioma dado: una cosa comparar entre sí dos idiomas, y otra considerar un idioma como es en sí mismo. ¿Se trata, por ejemplo, de la conjugación del verbo castellano? Es preciso enumerar las formas que toma, y los significados y usos de cada forma, como si no hubiese en el mundo otra lengua que la castellana; posición forzada respecto del niño, a quien


se exponen las reglas de la sola lengua que está a su alcance, la lengua nativa. Éste es el punto de vista en que he procurado colocarme, y en el que ruego a las personas inteligentes, a cuyo juicio someto mi trabajo, que procuren también colocarse, descartando, sobre todo, las reminiscencias del idioma latino. En España, como en otros países de Europa, una admiración excesiva a la lengua y literatura de los romanos dio un tipo latino a casi todas las producciones del ingenio. Era ésta una tendencia natural de los espíritus en la época de la restauración de las letras. La mitología pagana siguió suministrando imágenes y símbolos al poeta; y el período ciceroniano fue la norma de la elocución para los escritores elegantes. No era, pues, de extrañar que se sacasen del latín la nomenclatura y los cánones gramaticales de nuestro romance. Si como fue el latín el tipo ideal de los gramáticos, las circunstancias hubiesen dado esta preeminencia al griego, hubiéramos probablemente contado cinco casos en nuestra declinación en lugar de seis, nuestros verbos hubieran tenido no sólo voz pasiva, sino voz media, y no habrían faltado aoristos y paulo-post-futuros en la conjugación castellana. Obedecen, sin duda, los signos del pensamiento a ciertas leyes generales, que derivadas de aquellas a que está sujeto el pensamiento mismo, dominan a todas las lenguas y constituyen una gramática universal. Pero si se exceptúa la resolución del razonamiento en proposiciones, y de la proposición en sujeto y atributo; la existencia del sustantivo para expresar directamente los objetos, la del verbo para indicar los atributos y la de otras palabras que modifiquen y determinen a los sustantivos y verbos a fin de que, con un número limitado de unos y otros, puedan designarse todos los objetos posibles, no sólo reales sino intelectuales, y todos los atributos que percibamos o imaginemos en ellos; si exceptuamos esta armazón fundamental de las lenguas, no veo nada que estemos obligados a reconocer como ley universal de que a ninguna sea dado eximirse. El número de las partes de la oración pudiera ser mayor o menor de lo que es en latín o en las lenguas romances. El verbo pudiera tener géneros y el nombre tiempos. ¿Qué cosa más natural que la concordancia del verbo con el sujeto? Pues bien; en griego era no sólo permitido sino usual concertar el plural de los nombres neutros con el singular de los verbos. En el entendimiento dos negaciones se destruyen necesariamente una a otra, y así es también casi siempre en el habla; sin que por eso deje de haber en castellano circunstancias en que dos negaciones no afirman.


No debemos, pues, trasladar ligeramente las afecciones de las ideas a los accidentes de las palabras. Se ha errado no poco en filosofía suponiendo a la lengua un trasunto fiel del pensamiento; y esta misma exagerada suposición ha extraviado a la gramática en dirección contraria: unos argüían de la copia al original; otros del original a la copia. En el lenguaje lo convencional y arbitrario abraza mucho más de lo que comúnmente se piensa. Es imposible que las creencias, los caprichos de la imaginación, y mil asociaciones casuales, no produjesen una grandísima discrepancia en los medios de que se valen las lenguas para manifestar lo que pasa en el alma; discrepancia que va siendo mayor y mayor a medida que se apartan de su común origen. Estoy dispuesto a oír con docilidad las objeciones que se hagan a lo que en esta gramática pareciere nuevo; aunque, si bien se mira, se hallará que en eso mismo algunas veces no innovo, sino restauro. La idea, por ejemplo, que yo doy de los casos en la declinación, es la antigua y genuina; y en atribuir la naturaleza de sustantivo al infinito, no hago más que desenvolver una idea perfectamente enunciada en Prisciano: «Vim nominis habet verbum infinitum; dico enim bonum est legere, ut si dicam bona est lectio». No he querido, sin embargo, apoyarme en autoridades, porque para mí la sola irrecusable en lo tocante a una lengua es la lengua misma. Yo no me creo autorizado para dividir lo que ella constantemente une, ni para identificar lo que ella distingue. No miro las analogías de otros idiomas sino como pruebas accesorias. Acepto las prácticas como la lengua las presenta; sin imaginarias elipsis, sin otras explicaciones que las que se reducen a ilustrar el uso por el uso. Tal ha sido mi lógica. En cuanto a los auxilios de que he procurado aprovecharme, debo citar especialmente las obras de la Academia española y la gramática de don Vicente Salvá. He mirado esta última como el depósito más copioso de los modos de decir castellanos; como un libro que ninguno de los que aspiran a hablar y escribir correctamente nuestra lengua nativa debe dispensarse de leer y consultar a menudo. Soy también deudor de algunas ideas al ingenioso y docto don Juan Antonio Puigblanch en las materias filológicas que toca por incidencia en sus Opúsculos. Ni fuera justo olvidar a Garcés, cuyo libro, aunque sólo se considere como un glosario de voces y frases castellanas de los mejores tiempos, ilustradas con oportunos ejemplos, no creo que merezca el desdén con que hoy se le trata.


Después de un trabajo tan importante como el de Salvá, lo único que me parecía echarse de menos era una teoría que exhibiese el sistema de la lengua en la generación y uso de sus inflexiones y en la estructura de sus oraciones, desembarazado de ciertas tradiciones latinas que de ninguna manera le cuadran. Pero cuando digo teoría no se crea que trato de especulaciones metafísicas. El señor Salvá reprueba con razón aquellas abstracciones ideológicas que, como las de un autor que cita, se alegan para legitimar lo que el uso proscribe. Yo huyo de ellas, no sólo cuando contradicen al uso, sino cuando se remontan sobre la mera práctica del lenguaje. La filosofía de la gramática la reduciría yo a representar el uso bajo las fórmulas más comprensivas y simples. Fundar estas fórmulas en otros procederes intelectuales que los que real y verdaderamente guían al uso, es un lujo que la gramática no ha menester. Pero los procederes intelectuales que real y verdaderamente le guían, o en otros términos, el valor preciso de las inflexiones y las combinaciones de las palabras, es un objeto necesario de averiguación; y la gramática que lo pase por alto no desempeñará cumplidamente su oficio. Como el diccionario da el significado de las raíces, a la gramática incumbe exponer el valor de las inflexiones y combinaciones, y no sólo el natural y primitivo, sino el secundario y el metafórico, siempre que hayan entrado en el uso general de la lengua. Éste es el campo que privativamente deben abrazar las especulaciones gramaticales, y al mismo tiempo el límite que las circunscribe. Si alguna vez he pasado este límite, ha sido en brevísimas excursiones, cuando se trataba de discutir los alegados fundamentos ideológicos de una doctrina, o cuando los accidentes gramaticales revelaban algún proceder mental curioso: trasgresiones, por otra parte, tan raras, que sería demasiado rigor calificarlas de importunas. Algunos han censurado esta gramática de difícil y oscura. En los establecimientos de Santiago que la han adoptado, se ha visto que esa dificultad es mucho mayor para los que, preocupados por las doctrinas de otras gramáticas, se desdeñan de leer con atención la mía y de familiarizarse con su lenguaje, que para los alumnos que forman por ella sus primeras nociones gramaticales. Es, por otra parte, una preocupación harto común la que nos hace creer llano y fácil el estudio de una lengua, hasta el grado en que es necesario para hablarla y escribirla correctamente. Hay en la gramática muchos puntos que no son accesibles a la inteligencia de la primera edad; y por eso he juzgado conveniente


dividirla en dos cursos, reducido el primero a las nociones menos difíciles y más indispensables, y extensivo el segundo a aquellas partes del idioma que piden un entendimiento algo ejercitado. Los he señalado con diverso tipo y comprendido los dos en un solo tratado, no sólo para evitar repeticiones, sino para proporcionar a los profesores del primer curso el auxilio de las explicaciones destinadas al segundo, si alguna vez las necesitaren. Creo, además, que esas explicaciones no serán enteramente inútiles a los principiantes, porque, a medida que adelanten, se les irán desvaneciendo gradualmente las dificultades que para entenderlas se les ofrezcan. Por este medio queda también al arbitrio de los profesores el añadir a las lecciones de la enseñanza primaria todo aquello que de las del curso posterior les pareciere a propósito, según la capacidad y aprovechamiento de los alumnos. En las notas al pie de las páginas llamo la atención a ciertas prácticas viciosas del habla popular de los americanos, para que se conozcan y eviten, y dilucido algunas doctrinas con observaciones que requieren el conocimiento de otras lenguas. Finalmente, en las notas que he colocado al fin del libro me extiendo sobre algunos puntos controvertibles, en que juzgué no estarían de más las explicaciones para satisfacer a los lectores instruidos. Parecerá algunas veces que se han acumulado profusamente los ejemplos; pero sólo se ha hecho cuando se trataba de oponer la práctica de escritores acreditados a novedades viciosas, o de discutir puntos controvertidos, o de explicar ciertos procederes de la lengua a que creía no haberse prestado atención hasta ahora. He creído también que en una gramática nacional no debían pasarse por alto ciertas formas y locuciones que han desaparecido de la lengua corriente; ya porque el poeta y aun el prosista no dejan de recurrir alguna vez a ellas, y ya porque su conocimiento es necesario para la perfecta inteligencia de las obras más estimadas de otras edades de la lengua. Era conveniente manifestar el uso impropio que algunos hacen de ellas, y los conceptos erróneos con que otros han querido explicarlas; y si soy yo el que ha padecido error, sirvan mis desaciertos de estímulo a escritores más competentes, para emprender el mismo trabajo con mejor suceso. No tengo la pretensión de escribir para los castellanos. Mis lecciones se dirigen a mis hermanos, los habitantes de Hispano-América. Juzgo importante la conservación de la lengua de nuestros padres en su posible pureza, como un medio providencial de comunicación y un vínculo de fraternidad entre las varias


naciones de origen español derramadas sobre los dos continentes. Pero no es un purismo supersticioso lo que me atrevo a recomendarles. El adelantamiento prodigioso de todas las ciencias y las artes, la difusión de la cultura intelectual y las revoluciones políticas, piden cada día nuevos signos para expresar ideas nuevas, y la introducción de vocablos flamantes, tomados de las lenguas antiguas y extranjeras, ha dejado ya de ofendernos, cuando no es manifiestamente innecesaria, o cuando no descubre la afectación y mal gusto de los que piensan engalanar así lo que escriben. Hay otro vicio peor, que es el prestar acepciones nuevas a las palabras y frases conocidas, multiplicando las anfibologías de que por la variedad de significados de cada palabra adolecen más o menos las lenguas todas, y acaso en mayor proporción las que más se cultivan, por el casi infinito número de ideas a que es preciso acomodar un número necesariamente limitado de signos. Pero el mayor mal de todos, y el que, si no se ataja, va a privarnos de las inapreciables ventajas de un lenguaje común, es la avenida de neologismos de construcción, que inunda y enturbia mucha parte de lo que se escribe en América, y alterando la estructura del idioma, tiende a convertirlo en una multitud de dialectos irregulares, licenciosos, bárbaros; embriones de idiomas futuros, que durante una larga elaboración reproducirían en América lo que fue la Europa en el tenebroso período de la corrupción del latín. Chile, el Perú, Buenos Aires, México, hablarían cada uno su lengua, o por mejor decir, varias lenguas, como sucede en España, Italia y Francia, donde dominan ciertos idiomas provinciales, pero viven a su lado otros varios, oponiendo estorbos a la difusión de las luces, a la ejecución de las leyes, a la administración del Estado, a la unidad nacional. Una lengua es como un cuerpo viviente: su vitalidad no consiste en la constante identidad de elementos, sino en la regular uniformidad de las funciones que éstos ejercen, y de que proceden la forma y la índole que distinguen al todo. Sea que yo exagerare o no el peligro, él ha sido el principal motivo que me ha inducido a componer esta obra, bajo tantos respectos superior a mis fuerzas. Los lectores inteligentes que me honren leyéndola con alguna atención, verán el cuidado que he puesto en demarcar, por decirlo así, los linderos que respeta el buen uso de nuestra lengua, en medio de la soltura y libertad de sus giros, señalando las corrupciones que más cunden hoy día, y manifestando la esencial diferencia que existe entre las construcciones castellanas y las extranjeras que se les asemejan hasta cierto punto, y que solemos imitar sin el debido discernimiento.


No se crea que recomendando la conservación del castellano sea mi ánimo tachar de vicioso y espurio todo lo que es peculiar de los americanos. Hay locuciones castizas que en la Península pasan hoy por anticuadas y que subsisten tradicionalmente en Hispano-América. ¿Por qué proscribirlas? Si según la práctica general de los americanos es más analógica la conjugación de algún verbo, ¿por qué razón hemos de preferir la que caprichosamente haya prevalecido en Castilla? Si de raíces castellanas hemos formado vocablos nuevos, según los procederes ordinarios de derivación que el castellano reconoce, y de que se ha servido y se sirve continuamente para aumentar su caudal, ¿qué motivos hay para que nos avergoncemos de usarlos? Chile y Venezuela tienen tanto derecho como Aragón y Andalucía para que se toleren sus accidentales divergencias, cuando las patrocina la costumbre uniforme y auténtica de la gente educada. En ellas se peca mucho menos contra la pureza y corrección del lenguaje, que en las locuciones afrancesadas, de que no dejan de estar salpicadas hoy día aun las obras más estimadas de los escritores peninsulares. He dado cuenta de mis principios, de mi plan y de mi objeto, y he reconocido, como era justo, mis obligaciones a los que me han precedido. Señalo rumbos no explorados, y es probable que no siempre haya hecho en ellos las observaciones necesarias para deducir generalidades exactas. Si todo lo que propongo de nuevo no pareciere aceptable, mi ambición quedará satisfecha con que alguna parte lo sea, y contribuya a la mejora de un ramo de enseñanza, que no es ciertamente el más lucido, pero es uno de los más necesarios.

José Hernández. Aportes. •

conocido como el autor del Martín Fierro, obra máxima de la literatura gauchesca.

PERIODISTA.

Participó en la últimas rebeliones federales.

Poeta.

Diputado y Senador de buenos aires.

Resumen obra. El Gaucho Martin Fierro. El gaucho habitante nómade de nuestro campo, tuvo origen en el hombre vagabundo que se alejaba de las estancias para ir a las vaquerías, expediciones


que se organizaban para aprovechar los animales chúcaros que pastaban sueltos en las llanuras.

El gaucho nómade amaba su libertad. Trabajaba como y cuando quería, pero tampoco era un ocioso. Tenía mucho que hacer y muchos servicios que prestar en el campo abierto. Estaba en los ranchos y en las postas, y también en las pulperías de campaña. El gaucho era ligero con el cuchillo. Le servía para todo: para trabajar, para comer, para atacar y para defenderse. Era un hombre astuto y socarrón en la forma de hablar, de muy pocas palabras.

El gaucho tocaba la guitarra y se trenzaba en interminables payadas de contrapunto cuando aparecía otro gaucho cantor, pero era poco dotado para la música y el baile. El prestigio payador y del cantor, fue legendario. El payador no se confunde con el simple guitarrero. Rinde culto a la amistad y respeta en los hombres el valor. El ser payador reputado implica la posesión de condiciones intelectuales adecuadas, como facilidad de invención, ingenio, memoria, agilidad mental, inspiración poética. Combinados con estas, se añaden, la ejecución de la guitarra, propiedad en el ritmo, riqueza en la rima, acierto en la metáfora, variedad en la adjetivación.

Los gauchos con bien formados, altos y fuertes, generalmente despejados y vivos, muy altivos y insubordinados; son silenciosos y observadores. Son hospitalarios pero reservados y fríos al principio; el aire de superior les ofende mucho.

Fue un ser humano atrasado social y materialmente, dentro del atraso social y material de la desierta campaña argentina del siglo XIX, pero fue mejorando en todo lo posible su estado y condición.

Se afirma que el gaucho fue un eximio jinete y que ésta fue la principal característica que definió su personalidad, su prestigio y su fama. Desde niño, ya cumplía trabajos de campo. Vestía una indumentaria muy particular, y esto fue lo que sin duda impresionó de manera especial a los extranjeros y también a los argentinos de la época. Porque con esos largos calzoncillos cribados, las piernas envueltas en el chiripá, que era otro poncho, el poncho colgado en los hombros, el cuchillo y las bolas, el gaucho saltaba con increíble agilidad sobre el caballo en pelo o sobre un enorme recado.


La generalidad de los testimonios contemporáneos coinciden en afirmar que el gaucho era de manera indolente y perezosa, sin que ello quiera decir que no haya sido activo y trabajador a su manera. El peón de campo no era solamente un hábil y consumado jinete, sino que trabajaba en la formación de los establecimientos de campo que se fueron multiplicando en toda la extensión del país, hasta construir la base de su riqueza. Domaba

Isabel Peirano

Oral de Lengua: Martín Fierro

potros y los transformaba en instrumentos de trabajo. Era amigo y compañera de su patrón, a quién defendió más de una vez contra el ataque de los indios.

En cuanto tuvo caballo, el gaucho pensó en la mujer. Tuvo hijos y construyó una familia. Con el caballo y la familia, necesitó un rancho. Lo construyó de adobe y techo de

paja. Algunas veces era hecho con cuero y con cañas. El interior tenía solo un ambiente en el que convivían en forma promiscua los gauchos, sus mujeres, los hijos, los perros, algunas gallinas, y los viajeros que buscaban alojamiento en su recorrido por el desolado desierto.

Los matrimonios del gaucho eran uniones libres, sí bien estables con frecuencia, por generosidad del varón y mansedumbre de la mujer. En el gaucho, el amor, no era un sentimiento en el cual, el mismo se mostraba apasionado.

Dentro de estilo tan peculiar de vida, la pulpería de campo fue el centro de las diversiones del gaucho, que tuvo gran variedad de entretenimiento dentro de su vida simple. La pulpería de campo era un lugar de reunión al que concurrían los gauchos de las estancias vecinas y también guachos nómades y errantes, sin excluir la posibilidad de que, de vez en cuando, cayera un gaucho alzado o matrero. Eran negocios donde se vendía todo lo necesario para la subsistencia, especialmente los llamados vicios: yerba, tabaco y alcohol. Los gauchos bailaban cielitos, la media caña y el gato, en los ranchos, frente a las pulperías. Nunca


faltaba en las pulperías una guitarra vieja y sucia que los clientes usaban para cantar, con voz gangosa y monótona, inacabables tristes y payadas.

JOSE MARMOL SAVALERA APORTES: •

Poeta

Narrador

Periodista

Politico

Escritor

Diplomatico


OBRA MAS IMPORTANTE: AMALIA , seis hombres unitarios habían decidido irse al ejército de Lavalle, pero como el restaurador se entero de esto los mando asesinar, Merlo había sido el encargado de llevarlos a la trampa haciéndose pasar por un colaborador para hacerlos llegar al ejército y esta noche con su silbido traidor los guiaría a las manos asesinas. Eduardo logro escapar ayudado por su amigo Daniel, lo que dejo muy asustados a los asesinos, ya que si este lograba llegar al ejército de Lavalle podría contar lo que había sucedido. Aquella noche Eduardo conocería a Amalia ya que esta era prima de Daniel y fue allí donde el lo llevo para que se recuperara del golpe que había sufrido en la cabeza, y que lo tenia muy mal Daniel le cuenta a su prima que ha Eduardo hay que curarle y ocultarlo las heridas que lleva son obra del gobernante Juan Manuel Rosas; el doctor Alcorta maestro de Daniel y Eduardo es mandado llamar con pedro un viejo soldado fiel al general Belgrano padre de Amalia y familiar de Eduardo. Alcorta llega en compañía de Fermín el criado de Daniel, y así realizan la primera curación al joven y le cambian las ensangradas vestimentas; cuando todos se van Amalia queda a cargo del malherido junto con pedro. Cuatro cartas, son escritas por Daniel, la primera para Florencia su novia, la segunda para el señor Felipe arana, la tercera para el coronel Salomón y la cuarta es firmada con un signo especial. Le entrega las tres primeras a Fermín para que las envié y le ordena llevar a su casa a doña Marcelina mujer de costumbres poco recomendables; en las tres cartas se hablaba de lo sucedido la noche anterior, se loas ingenio para conocer mas de lo sucedido y el por que, ya que su padre era un federal respetado y el iba por muy Buen camino en la sociedad siendo ya participe del mundo político que envolvía en aquella época a Buenos Aires; Rosas tenia muchos Problemas con los unitarios tanto con los hombres como con las mujeres ambos se negaban a usar las divisas federales. Rosas aun desconocía el nombre del sobreviviente, Juan Merlo el carnicero solo conocía el nombre de los otros cuatro. Florencia haciendo caso de la carta de Daniel fue a ver a doña Josefa Rosas quien en medio de su orgullo y de demostrar todo lo que puede lograr y que Sabe mas que los demás muestra a Florencia las pistas y los métodos que utilizara para saber el nombre del unitario que se les escapo por que los otros fueron fusilados por la policía; pero la vieja no perdió la oportunidad para sembrar sisita en el corazón de la joven mencionando la visitas que en la tarde hace Daniel a Amalia su prima viuda.


El coronel Salomón dio pronta respuesta aunque no por escrito pero le envió un mensaje a Daniel para que se vieran antes de la reunión de la sociedad. Daniel fue primero donde el señor Felipe arana y luego se dirigió a casa de Florencia que le informo de toda la información adquirida donde la vieja. Después de esto en la reunión de la sociedad con el presidente Salomón se acabo de confirmar que desconocían el nombre del unitario que se dio a la fuga y las únicas pistas sobre su nombre son las heridas dejadas en su cuerpo. B. SEGUNDA PARTE: Amalia ha sido una mujer sin fortuna, cuando solo tenia seis años su padre murió, se caso muy joven y al año su esposo murió, después a los tres mese de viuda su madre también falleció, y hace solo unos ocho meses aproximadamente que vive en Buenos Aires. Daniel y don candido van a la casa de doña Marcelina donde le pide hacer un plano del interior del edificio y que escriba en treinta y dos papelitos de colores la dirección del edificio con diferentes tipos de letra. Eduardo discute con Amalia porque el debe abandonar el lugar para no comprometerla a ella en la situación, pero de pronto la hace sonrojar declarándole su amor por ella. Manuela la hija de rosas hizo una fiesta a la cual fue invitada Amalia por doña Agustina quien estaba celosa de su belleza, de su glamour, de sus trajes; ella iría con Florencia quien ahora la admiraba y quería desde que se dio cuenta que no había nada entre ella y Daniel, mientras eran las doce de la noche Daniel y Eduardo se reunieron con otros jóvenes intelectuales para hablar sobre la situación que se vivía en estos momentos y que solución debían darle. Ya en el baile Daniel debía cuidar de su prima y su novia por mandato de Eduardo su amigo quien más tarde se encontraría con ellos para volver a la quinta de Amalia. Terminada la fiesta se encuentran los jóvenes y marchan a la quinta donde Amalia cuenta a Eduardo los detalles de la fiesta y como el señor Mariño trato de acercársele y su actitud de ofendido cuando la joven lo desprecio; nuevamente Amalia y Eduardo se reiteran todo su amor. C. TERCERA PARTE: La ultima carta de Daniel había sido entregada a un tal Douglas el que se encargo de reunir al joven Daniel con un delegado francés, con el que intercambian ideas de la situación, pero para su desilusión se dio cuenta que las ideas pasadas de moda de los unitarios no alejarían a Rosas del poder. Una mujer que viviera junto a la casa de Amalia se percato de la presencia de Eduardo e inmediatamente fue a contárselo a doña Josefa quien se hace presente en la casa de Amalia mientras tomaban te con toda la tranquilidad, la vieja sospechando de Eduardo se le apoya en la pierna izquierda y así logra


descubrirlo, ya que la reacción de Eduardo no fue otra que la de alguien que tiene una herida que aun no cierra bien, la vieja se va convencida y todos entienden su propósito y se ponen de acuerdo para sacar al joven de allí. Para cuando el general cutiño se presento a revisar la quinta Daniel se indigno de tal forma que el general se retiro inmediatamente ofreciendo disculpas. Pero todo se complico y por consejos de Mariño, Daniel empezó a ser vigilado, pero claro que antes fue avisado. D. CUARTA PARTE: Pasados once días la quinta de Amalia esta desierta, pero Mariño mando hacer una llave que además de falsa inútil, pues el entra en la madrugada y siempre comprueba que todo esta desierto. Daniel recurre a manuelita para que le ayuda a Amalia diciéndole que la han acusado falsamente de unitaria y le pide que le de una carta que Amalia mostrara a todos los que van a revisar su casa sin ordenes del gobernador, manuela promete dársela al día siguiente. Amalia se refugio en una casa abandonada sobre la barraca del río, conocida con el nombre de la “casa sola”, donde de pronto llega Eduardo. Mariño sigue a Daniel y logra dar con la localización de Amalia, por suerte esta lo descubre y logran sacar a Eduardo del lugar a tiempo, mas tarde Bello hace creer a Mariño que ha estado todo el rato con Mansilla recorriendo diferentes lugares, lo que hace dudar a Mariño que aquella que vio fuera Amalia, quien según Daniel se encontraba en la ciudad por algunos días. Daniel le hace saber a Florencia que ella y su madre deben partir a Montevideo lo más pronto, además escribe una carta muy pesimista al representante francés en Montevideo. E. QUINTA PARTE: La situación de los unitarios cada vez es peor, Florencia y su madre han decidido emigrar, Amalia no lo hará, porque Eduardo se piensa quedar, Manuela Rosas ordena a victorica no seguir a Daniel por ordenes de la vieja Josefa, porque el solo debe obedecer a su padre o a corvalan. Embarcaron en un ballenero Amalia y su madre, pero minutos mas tarde Amalia, Eduardo y luisa su criada escucharon un ruido estridente, y un poco más tarde otro, la ballenera había sido atacada. Ya estando en la “casa sola” con Pedro, se escucharon unos ruidos de caballos, espuelas y empezaron a tocar la puerta; la que no pensaban ellos abrir, dispararon y por poco destrozan la casa hasta que la pequeña luisa recordó la carta que podía salvarlos y así Amalia dio la cara a Martín Santa Coloma que se encontraba al mando.


Amalia por fin escogía el vestido para su boda después de tantas dificultades, Eduardo ha sido acogido bajo asilo por el cónsul de Norteamérica. La hermosa mujer se encontraba en su quinta, ya lista esperando que el tiempo transcurriera rápido, para casarse e irse a Montevideo con su esposo y pedro a quien pidió encarecidamente y con mucho cariño que los acompañara siempre; la boda se realizo rápidamente. Eduardo partiría este día para Montevideo y Amalia lo haría en quince días, un mal presentimiento que había acompañado a Amalia toda la tarde se hizo realidad. Entraron unos hombres a la quinta y se enfrentaron con Eduardo, Daniel y Pedro; primero fue herido el viejo soldado que corrió a proteger a Amalia, después murió Eduardo y por ultimo Daniel también falleció, en el momento que su padre entraba gritando, “deténganse en nombre del restaurador”.

ESTEBEN ECHEVERRIA. Aportes. •

Escritor

Poeta

Estudio ciencias, filosofía, política, economía, literatura

En junio de 1830, regresó a Buenos Aires, e introdujo en la zona del Río de la Plata el romanticismo literario.


En 1831, publicó sus primeros versos breves en el periódico La Gaceta Mercantil y también los versos de La Profecía de la Plata en el periódico El Diario de la Tarde.

Al año siguiente, en 1832, editó en forma de folleto, Elvira o La novia del Plata considerada la primera obra romántica en lengua castellana

. En 1834 publicó el primer libro de versos de la literatura argentina (Anteriormente se publicaron poemas sueltos), Los Consuelos.

En junio de 1837. Ese mismo año se estima que escribió el cuadro de costumbres Apología del matambre y publicó Rimas, que incluye su obra poética más reconocida: La Cautiva.

funda y preside la «Asociación de la Joven Generación Argentina», luego «Asociación de Mayo», inspirada en las agrupaciones carbonarias italianas, como La Joven Italia de Giuseppe Mazzini. Fue en esta asociación donde expuso su ideal de recuperar el espíritu de la Revolución de Mayo, redactó y leyó el Credo de esta Asociación, compuesto por quince Palabras Simbólicas, y que servirán de base para la redacción posterior de El Dogma Socialista de 1846. Presumiblemente, entre 1838 y 1840,

Resumen obra. ELVIRA O LA NOVIA DEL PLATA. Primera parte : El desierto. Descripción de la tarde en el desierto, para ello le llama : ”llanura”, “tranquila”, “ duerme”, “asiente”, “ligeras”.... Paz y tranquilidad hay en el desierto que a veces se interrumpe por una tribu errante, por animales,... Se pone el sol “ parecía que el vasto horizonte ardía”, y anochece. De repente se oye a un potro velozmente cabalgando, son salvajes, pero llega la noche y hay un “silencio pavoroso” y una “ sombría majestad”. Segunda parte : El festin. Estamos en al noche tranquila, la tribu esta contenta por la batalla, y la victoria conseguida, preparan una fiesta, se ven hogueras, humo de la carne,....Beben y se convierten en “abominables fieras”, mientras hay fiesta las cautivas lloran. Habrá cantos de guerra, donde cantan historia de Brian, atacó a los indios, gran héroe, etc... Mientras la cautivas siguen horrorizadas por lo que ven. Tercera parte : El puñal. Los salvajes duermen, mientras una mujer coge un puñal sangriento y logra zafarse, clava puñal a salvaje , anda sigilosamente, encuentra a su amante herido que es Brian, le besa, este esta exhausto, le corta las ataduras, al despertarse Brian cree que ve a un asesino, le dice que es María. Ella dice que tiene que huir, el esta agotado, dice ella que el desierto ocultará su fuga, el dice que huya ella , pero María no se va sin él, deciden huir juntos. Seguirán una estrella , si les cogen se mataran.


Cuarta parte : La alborada. Los indios se despiertan y se dan cuenta de su huida. Llegan cristianos, hicieron una gran matanza, se queda la “yerba teñida de sangre”, pero se quedaron tristes porque no encontraron a Brian. Quinta parte : El pajonal. Brian estaba agotado, muy enfermo, pero ella le ayudaba y animaba a continuar. Describe el calor que pasaron, el dolor, la muerte... Parece que muere Brian en brazos de María. Ella se marcha, pero vuelve a por él y le coge en sus hombros, bebe agua y despierta Brian. Ella le dice que si él muere ella también. Sexta parte : La espera. Llega la noche y Brian desfallece. Oyen ruido de un tigre y coge un puñal( María). Séptima parte : La quemazón El pueblo de los salvajes arde mientras estos lo ven. Va avanzando hacia donde están María y Brian. Coge a Brian y se arroja a l arroyo, carga a su amante hasta la otra orilla. Octava parte : Brian. Brian esta abatido. Se acerca un tigre pero se va a nadar. Brian delira y muere mirando a María. Novena parte : María. No sabe que hacer, le hace una sepultura, no llora ni suspira. Se acercan soldados de Brian y la reconocen, la cuenta que su hijo a sido degollado por los indios y al oírlo murió. La hicieron un funeral digno, dicen que murió con una “sonrisa angelical”. Epílogo Hace un canto a María : “ su varonil fortaleza” . El destino de su vida fue amar. Ahora hay una cruz solitaria en el desierto y al lado hay un árbol que le da sombra, nadie sabe quien lo planto, los indios al verlo se asustan porque creen que es el espíritu de Brian, por la noche aparecen dos luces.

Domingo Faustino Sarmiento. Aportes. •

Politico

Escritor


Docente

Militar

Periodista

Estadista argentino

Gobernador de la Provincia de San Juan entre 1862 y 1864,

presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874,

Senador Nacional por su Provincia entre 1874 y 1879 y

Ministro del Interior de Argentina en 1879.

Se destacó tanto por su laboriosa lucha en la educación pública como en contribuir al progreso científico y cultural de su país.

En1947 la Conferencia Interamericana de Educación estableció como Día Panamericano del Maestro el 11 de septiembre, fecha de su fallecimiento y en homenaje a su figura de educador.

En 1885, fundó en Buenos Aires, el diario "El censor".

Realizó una importante contribución al saber gracias a su aporte como promotor del progreso científico y su acción y prédica constante a favor de la enseñanza y creación de instituciones científicas y culturales.

Durante su gestión como representante argentino en Estados Unidos logró que el astrónomo Benjamin Apthorp Gould aceptase viajar a la Argentina para crear un observatorio astronómico.

Creo el Observatorio Astronómico de Córdoba que adquiririó en aquel entonces relevancia internacional.

También a Sarmiento y Gould se deben la iniciación de los estudios de meteorología en Argentina al crearse, en 1872, la Oficina Meteorológica Nacional que funcionó, hasta 1884, en Córdoba y luego se trasladó a Buenos Aires.

Según una anécdota parece que el fútbol también le debe su impulso. En efecto, Alexander Hutton, padre fundador del fútbol argentino, y a la sazón, Rector del High School English, al solicitarle permiso a Sarmiento para enseñar el deporte de la pelota entre sus estudiantes .

Desde su posición, Sarmiento defendió la educación de la mujer a la par del hombre.

Una de sus ocupaciones consistió en crear un sistema de aprendizaje de lectura moderno, que no obligase a estudiar de memoria sílabas aisladas


como se acostumbraba en ese entonces, sino un método con fundamento pedagógico y una metodología progresiva. •

fue iniciado en la masonería el 31 de julio de 1854, en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso, Chile, cuando un grupo de intelectuales chilenos funda una logia denominada Unión Fraternal.

Resumen Obra. relata en esta obra una historia que entrelaza tres conceptos fundamentales: Facundo Quiroga, Juan Manuel de Rosas y el país de los argentinos. A Facundo le corresponde una biografía no cronológica ni completa, sino mas bien una basada en hechos y anécdotas que permiten resaltar sus características; a Rosas, una permanente crítica a su persona, su gobierno y sus actos; a la Argentina, un análisis de su situación desde el plano político y social. Ya desde la introducción, Facundo aparece en su máxima expresión: una “sombra terrible” a la que se evoca, a la que se pide respuestas por el presente dramático. Más adelante, bajo el sobrenombre del `Tigre de los Llanos', se muestran sus características salvajes y dominantes que infunden miedo a la gente. Cerca de su muerte se percibe una `transformación' en la conducta de Facundo en Buenos Aires: aparece más tranquilo y educado, con modales de señor y preferencias europeas (que se notan en su forma de vestir y de vivir, por ejemplo). Sin embargo, en Barranca-Yaco y la campaña reaparece su violencia y salvajismo. En la introducción se plantea a Facundo como un fantasma inmortal, un ser que, aunque muerto, sigue vivo en el recuerdo popular, casi mistificado y eterno. A él se recurre frente a la necesidad de soluciones (“te levantes a explicarnos [...] de un noble pueblo”) y a él se lo compara, irónicamente, con la figura de Rosas (“... su heredero, su complemento”). Este Facundo ha tenido una muerte muy violenta y sangrienta (“sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas” y “trágica muerte”) que Sarmiento explica detalladamente en el capítulo XIII `¡BarrancaYaco!'. Las primeras características que se le atribuyen a Facundo son el instinto, la tendencia, la iniciación, a diferencia del “sistema, efecto y fin” de Rosas. Luego de tildarlo de bárbaro, provinciano, valiente y audaz, Sarmiento explica que Facundo fue lo que fue “no por un accidente de su carácter, sino por antecedentes inevitables y ajenos de su voluntad”, que lo convirtieron en “una manifestación de la vida argentina”, en “el tipo más ingenuo del carácter de la guerra civil de la República Argentina; la figura más americana que la revolución presenta”. El capítulo V `Vida de Facundo Quiroga' comienza con un relato anecdótico del acecho de un tigre muy temido a un gaucho que escapaba por las tierras de San Luis y San Juan. Este gaucho es Facundo, y él mismo cuenta la anécdota a unos oficiales. Es en este capítulo en el único que se deja ver el miedo de Facundo, que durante toda su vida se presenta con una temeridad apasionante: “Entonces supe lo que era tener miedo”, confiesa, frente al peligro que fue que le tigre casi lo matara. Si bien, como ya se dijo, esto es una mera anécdota, la permite a


Sarmiento introducir el apodo que recibe Facundo en vida: el `Tigre de los Llanos'. Sarmiento comienza así una descripción física de Facundo (caracterología) en la que constantemente remarcará la apariencia sombría de su cara y, por extensión, sombría y misteriosa de su persona. Con la visión cientificista de la época, Sarmiento establece la posibilidad de la existencia de semejanzas entre el tigre y Facundo, influenciada por el ambiente, o sea, el campo y la naturaleza salvaje. Más tarde se agrega otra anécdota en la vida de Facundo: de pequeño y en la escuela, golpea a su maestro que lo “quiere mal” y se escapa y esconde por tres días. Otra vez, Sarmiento no la escoge al azar, sino para luego poder dar su opinión de la imagen que él quiere dar de Facundo (“¿No es ya el caudillo que va a desafiar, más tarde, a la sociedad entera?”). Durante todo este capítulo se describen muchos aspectos de la vida de Facundo: sus vicios, su violencia, su malhumor, su responsabilidad y, sobre todo, su incapacidad para soportar la disciplina. Facundo “se sentía llamado a mandar, a surgir de un golpe, a crearse él solo, a despecho de la sociedad civilizada y en hostilidad con ella”, lo que bien le prodiga la caracterización de Sarmiento del “gaucho malo” (“Este hombre divorciado con la sociedad [...] que habitan las poblaciones”). Todo este retrato que Sarmiento hace de Facundo está enmarcado por el respeto y la admiración que éste le genera, como se advierte cuando dice: “en todos sus actos, mostrábase el hombre bestia aún, sin ser por eso estúpido y sin carecer de elevación de miras”. De esta manera, Facundo queda caracterizado como astuto pero bestia (como Rosas); con esta astucia es que se impone a los ignorantes y a la gente vulgar: el miedo, el terror y la violencia son su forma de gobierno. En el capítulo XIII `¡Barranca-Yaco!' se muestra a un Facundo con un poder total sobre ocho provincias del interior, en donde es importante y, por lo tanto, peligroso enemigo de Rosas, con su poderío establecido en Buenos Aires. Este Facundo, una vez que se muda al `territorio de Rosas' sufre una especie de metamorfosis, que lo lleva a comportarse de una manera mesurada, con un aire “noble e imponente”. En la ciudad, “compra seiscientos mil pesos de fondos públicos; juega a la alta y baja; habla con desprecio de Rosas”. Facundo mantiene dentro suyo su espíritu dominante, sin embargo sabe que en Buenos Aires su influencia no es la misma que en el interior, por lo que controla sus actos. Cuando en diciembre de 1835 se le pide a Facundo que intervenga en las enemistades de algunas provincias, debe abandonar Buenos Aires, y se despide de ella con un saludo casi profético: “Si salgo bien - dice, agitando la mano - te volveré a ver; si no, ¡adiós para siempre!”. Así parte, y a la media jornada de trayecto , ya en el campo, su ambiente verdadero, Facundo se `transforma' frente a dificultades que se presentan: “la brutalidad y el terror vuelven a aparecer desde que se halla en el campo, en medio de aquella naturaleza y de aquella sociedad semibárbara”. Al llegar a Córdoba, le advierten que está todo preparado para asesinarlo, que le conviene volver por el camino de Cuyo, con una gran custodia. Desoyendo esto, continúa su camino, “lima las asperezas” entre las provincias y comienza su retorno por el camino de Córdoba. Ya de vuelta le reiteran el boicot


que lo va a matar (a él y a la gente que con él estaba). Sin embargo, y sacando a relucir su temeridad y desafío a la muerte, continúa su marcha (“No ha nacido todavía[...] sin cuidado”). En Barranca-Yaco muere Facundo, asesinado de un balazo en el ojo. Sarmiento, con un dejo de ironía, acusa a Rosas de ser el autor intelectual del crimen de Quiroga. Sin embargo, dice: “La historia imparcial espera, todavía, datos y relaciones para señalar con su dedo, al instigador de los asesinos...”. “...Rosas, su heredero, su complemento: su alma (la de Facundo) ha pasado a este otro molde, más acabado, más perfecto; y lo que en él (en Quiroga) era solo instinto, iniciación, tendencia, convirtióse en Rosas en sistema, efecto y fin”. Esta es la primera alusión a Rosas en Facundo: es claramente una ironía y una crítica, lo que va a reflejarse a lo largo de todo el texto. Es también un discurso descalificante cuyo fin es desmoralizar al discurso de Rosas y sus seguidores, utilizando recursos retóricos pertinentes. Sarmiento desprecia a Rosas, y en su relato lleno de pasión se permite calumniarlo abiertamente (“Rosas, hijo de la culta Buenos Aires, sin serlo él; por Rosas, falso, corazón helado, espíritu calculador, que hace el mal sin pasión...”) y criticarlo en todo lo que le es posible (“organiza lentamente el despotismo con toda la inteligencia de un Maquiavelo”). Sin embargo, este monstruo que es Rosas tiene una inteligencia privilegiada, que le da la capacidad para gobernar, primero en Buenos Aires, después, en toda la república. Mediante esta aseveración se ve una marcada ambigüedad que rige a todo Facundo. Es decir, no hay una constante oposición a Rosas, sino que hay un intercambio de cualidades positivas con otras negativas (concesión), si bien estas últimas son más comunes. Sarmiento habla de la “grandiosa expedición” para expandir los límites de Buenos Aires que Rosas lleva a cabo: los comentarios están cargados de críticas e ironía (“una poderosa expedición de que él se había nombrado jefe”). Sarmiento muestra así cómo el calculador del “Restaurador” prepara la escena mediante la cual genera, con sus comentarios y órdenes contradictorias, el desorden en Buenos Aires. De esta manera retorna y toma el poder, con el agregado de Facultades Extraordinarias y la Suma del Poder Público, palabras cuyo alcance y significado sólo el entiende. Así como con Facundo, Sarmiento justifica su conducta por la influencia que tiene el ambiente sobre el riojano, trata de buscar una explicación similar para Rosas. Lejos de ser compasivo, Sarmiento lo justifica diciendo que Rosas es un típico ganadero, y todos sus comportamientos en el gobierno y con los gobernados tienen un paralelismo con un ganadero y su ganado. Pidiendo perdón a Dios en caso de estar equivocado (“Dios me perdone si me equivoco”), Sarmiento llega a comparar las estrategias de Rosas con las de la Inquisición.


Al hablar de Rosas, el discurso de Sarmiento es netamente polémico. Dicho discurso, por su naturaleza verbal, implica un intercambio, en el cual se confrontan dos textos. Dentro del campo especulativo que aborda Sarmiento, el contradiscurso es citado con el fin de refutarlo, es decir, Sarmiento toma las palabras de Rosas y de sus partidarios para volverlas en su contra. Esto es lo que Arnoux denomina “falsificar la palabra del otro” o bien “formulación a contrario”. Luego de explicar el mapa de acción (todas las cosas que hizo Rosas para acumular el poder), Sarmiento finalmente dice el objetivo principal del “tirano”: “la reconstrucción del antiguo virreinato de Buenos Aires”. La República Argentina está caracterizada en Facundo de una manera muy dura y detallada. La primera frase en la que aparece es ya una crítica: la tilda de mujer y, por lo tanto, de cobarde, y de tigre, por lo sanguinario (“un día vendrá [...], Nuevo Mundo”). En la introducción evoca a la República Argentina como un país que llama la atención de Europa por sus particularidades en cuanto al gobierno y la situación interna: muchos europeos han tratado de estudiarla, pero se han quedado en lo superficial, alegando que “es un volcán subalterno, sin nombre, de los muchos que aparecen en la América, pronto se extinguirá”. Con respecto a España, Sarmiento la considera atrasada y retrógrada: si bien es bueno mirar hacia Europa, no se debe aspirar a ser como España, aquel país anticuado que nos conquistó. Para Sarmiento, los problemas que tiene Argentina en lo que se refiere a la falta de progreso e involución se la debemos a España. Puede aplicarse entonces el dicho “hay que ver el árbol para entender los frutos”. Esto es, en definitiva, lo planteado por David Viñas en su libro Literatura argentina y realidad política: la hispanofobia, que consiste en la visión de España como lo retrógrado y tradicionalista. También se manifiesta, como cita Viñas, el dilema progresismo-tradicionalismo, siendo la visión de Sarmiento meramente progresista. El capítulo I de Facundo consta de una descripción del aspecto geográfico de la República Argentina, vital para Sarmiento, quien piensa en la conducta de los seres humanos con relación al ambiente que los rodea. Es por eso que analiza las disposiciones del terreno y la consecuente distribución de la población, y dice que “el mal que aqueja a la República Argentina es la extensión...”. Por esto, van a haber poblaciones separadas de otras por miles de kilómetros, que van a impedir que haya algún tipo de progreso porque, además de todo, los ríos no están navegados. Entonces compara la navegación aquí con la de Estados Unidos y otros países que sí la aprovecharon. Ya en Buenos Aires, describe al gaucho típico con total dureza: es un vago que no sabe hacer más que descansar y desdeñar las ventajas que la naturaleza le ofrece. De la ciudad, dice que la gente está constantemente mirando hacia Europa.


En el capítulo XIII `¡Barranca-Yaco!', la situación del país ha cambiado. Rosas ha emprendido su campaña para sacar a los indios del sur de Buenos Aires; Quiroga tiene poder sobre ocho provincias del interior; “la paz es ahora la condición normal de la República, como lo había sido antes un estado perpetuo de oscilación y de guerra”. Alrededor de 1834, Rosas seguía su expedición y los conflictos en Buenos Aires eran cada vez mayores, por lo que cuando vuelve del Sur y se le acaba el período de gobierno la gente le pide por favor que tome de nuevo el poder. Entonces, lo que plantea Sarmiento con respecto a la Argentina dominada por Rosas es que, si bien él (Rosas) se hizo del poder con toda una estrategia astutamente planeada, la gente se “sometió” a él quizás por ignorancia, quizás, como dice en la introducción (pero hablando de España), “pidiendo a gritos que le impongan el yugo, que parece ser su condición y su modo de existir”.


José Batrez Montúfar. Aportes. Escritor, político y militar Se le ha llamado el mejor poeta guatemalteco del siglo XIX, por su obra intelectual sin parangón en las letras de ese tiempo en Guatemala, sólo comparable a lo que consiguió en la prosa el novelista José Milla y Vidaurre Fue un insigne escritor perteneciente a la escuela romántica, considerado como el más grande poeta guatemalteco del siglo XIX. Sus descripciones costumbristas de la primera mitad del siglo XIX en Guatemala estén logradas con acierto como piezas literarias de valor. Compuso parte de su poesía en octavas reales, al modo de las novelas del italiano Giambattista Casti, a quien admiraba. Siendo militar participó en varias batallas, como La batalla de Milingo, en la localidad de Mejicanos, en donde fue hecho prisionero por los salvadoreños; y en 1840 peleó con la tropas conservadoras que se opusieron a Francisco Morazán. Desempeñó cargos importantes, entre ellos: Jefe Político del departamento de San Juan Amatitlán; y Diputado a la Asamblea Legislativa por el departamento de San Marcos.

Resumen Obra. YO PIENSO EN TI Yo pienso en tí, tú vives en mi mente sola, fija, sin tregua, a toda hora, aunque tal vez el rostro indiferente no deje reflejar sobre mi frente la llama que en silencio me devora. En mi lóbrega y yerta fantasía brilla tu imagen apacible y pura, como el rayo de luz que el sol envía a través de una bóveda sombría al roto marmol de una sepultura. Callado, inerte, en estupor profundo, mi corazón se embarga y se anajena, y allá en su centro brilla moribundo cuando entre el vano estrépito del mundo la melodía de tu nombre suena. Sin luchas, sin afán y sin lamento, sin agitarme en ciego frenesí, sin proferir un sólo, un leve acento las largas horas de la noche cuento ¡y pienso en ti!


José Milla. Aportes. •

Fue un escritor guatemalteco del siglo XIX, considerado uno de los fundadores de la novela en la literatura de su país natal; en especial, él destacó en la narrativa histórica.

También conocido como Pepe Milla,

Prolífico autor de muchos libros.

Desempeñó varios cargos en el gobierno conservador del dictador vitalicio Rafael Carrera

Secretario de la Hermandad de Caridad del Hospital General de Guatemala,

oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores y subsecretario general.

Fue también un destacado periodista y colaboró en medios como La Gaceta Oficial y La Semana.

En París, Milla fue redactor de "El Correo de Ultramar

Escribió Un viaje al otro mundo pasando por otras partes, en el que aparece uno de sus más conocidos personajes, Juan Chapín, representación del guatemalteco medio.

Milla destacó siempre en los escritos de ámbito costumbrista, como Memorias de un abogado, tal vez una de las novelas mejor logradas.

En el periódico La Semana, del que fue director, publicó sus Cuadros de costumbres.

Otras novelas históricas, La hija del Adelantado (1866),Los nazarenos (1867), El visitador (1867) y El libro sin nombre

Autor también de la leyenda en verso Don Bonifacio (1862) y de una Historia de la América Central, desde su descubrimiento hasta su independencia (1879), escrita a sueldo por petición del caudillo liberal Justo Rufino Barrios.

Socio correspondiente de la Real Academia Española; delegado en Guatemala del Congreso de Americanistas de Bruselas; miembro honorario de la Sociedad Literaria Internacional de París; miembro correspondiente de la Academia de Letras de Santiago de Chile


Resumen Obra. LA HIJA DEL ADELANTADO. En la época de la colonia en la antigua capital del Reino de Guatemala, el Adelantado quien no era otro sino el mismisimo conquistador de estas tierras; Don Pedro de Alvarado, regresa a Guatemala, ya que por mandato de su majestad seria el nuevo gobernador, llego a la ciudad con su esposa e hija, ellas tienen un papel importante en la trama de esta novela historica. Doña Beatriz de la Cueva esposa del adelantado, su hija Doña Leonor, La princesa de Jicotencal y doncellas Esta historia esta llena de engaños desencatos, desamores por amores nunca correspondidos, con asesinatos y muertes inexplicables, aparece don Pedro de Portocarrero, valiente guerrero y amigo fiel del gobernador, asi tambien es la otra parte de la hija de este, quien le corresponde en secreto, este amor es declarado por estos dos amantes dadas las situaciones que se van presentado.Don Pedro Portocarrero es el amor no correspondido de la Viuda de Cava, doña Agustina Cordoba, quien tuvo amorios con este valiente heroe, antes de ser la Esposa del Capitan Cava, en su afan por recuperar ese amor usar artimañas, brebajes, con la ayuda de El Herbolario, un personaje activo en esta novela, tiene intereses personales y pasionales es la persona que engaña, miente, roba, secuestra, es el autor intelectual de los acontecimientos mas siniestros; incluso a nuestos dos amantes. Esta historia termina con la tragedia natural de la capital del Reino, es un desenlace que no esperamos ya que toda la historia va entrelazandose entre los hechos historicos ocurridos hasta llegar a esta tragedia que quedo inscrita como motivo del traslasdo de la ciudad. El amor nunca encuentra cabida en la union de dos corazones, porque somos cobardes para hacer lo que nos dicta, al final cuando nos decidimos, una catastrofe natural o creada que puede apoderse del destino


Jorge Isaac. Aportes. •

Novelista y poeta

1855 y 1858, escribe la obra más importante del escritor, su novela María.

En 1854, luchó en las campañas del Cauca contra la dictadura del general José María Melo, por 7 meses

Sus primeros poemas datan de los años 1859-1860;

En 1860 tomó de nuevo las armas para combatir al general Tomás Cipriano de Mosquera, que se había levantado contra el gobierno central, y combatió en la batalla de Manizales

Militó al principio en el partido conservador, pero después se unió al partido radical y, en 1870, fue nombrado cónsul general en Chile

intervino activamente en la política del Cauca, tanto como editor de periódicos como representando a su departamento en la Cámara de Representantes.

Intervino de nuevo en las luchas políticas de 1876, en las que tomó de nuevo las armas

. Nombrado secretario de la Comisión Científica, exploró el departamento de Magdalena, en el norte de Colombia, hallando importantes yacimientos de carbón, petróleo y hulla

Resumen Obra. RESUMEN DE LA OBRA MARIA Enmarcada por la espléndida geografía del Valle del Cauca, en épocas pasadas floreció la hacienda «El Paraíso». Allí, rodeados por la bondad de sus padres y tíos, crecieron dos


jovencitos de nombres Efraín y María, primos hermanos, quienes desde su más tierna infancia se hicieron inseparables compañeros de juego y alegría. Muy pronto, sin embargo, el camino de los dos primos se separó. Efraín, alcanzada la edad necesaria para emprender una sólida educación, fue enviado por sus padres a la ciudad de Bogotá, en donde, tras seis anos de esfuerzo, consiguió coronar sus estudios de bachillerato. María, entre tanto, lejana ya las delicias de la infancia, se había convertido en una bellísima muchacha, cuyas dotes y hermosura encandelillaron al recién llegado bachiller. Ciertamente la sorpresa del muchacho fue compartida. También María se sintió vivamente Impresionada ante las maneras y el porte de su primo, y aquella mutua admiración dio tránsito a un vehemente amor que se apoderó de sus corazones, sin que ellos mismos pudieran comprenderlo o sentirlo. El cariño de los jóvenes progresó dulcificado por las bondades de su medio y muy pronto, a pesar de que ellos quisieron ocultarlo, los ojos de sus mayores recabaron en este mutuo afecto. Entonces, una sombra dolorosa se interpuso entre los dos enamorados. Los padres de Efraín, quienes abrigaban un vivísimo amor por su sobrina, no podrían olvidar una penosa circunstancia .que señalaba indefectiblemente su destino. Tal como su madre, muerta bastante tiempo atrás. Marta daba muestras de padecer una dolorosa enfermedad. Aquella dolencia, que llevara a la muerte a quienes la padecieran, tarde o temprano, empezaba a notarse en el semblante juvenil de la muchacha. Ningún alivio era suficiente, y aunque el ánimo de los buenos señores se inclinara favorablemente al amor de los muchachos, la posibilidad, casi indudable, de la muerte temprana de María, los obligaba a oponerse. A pesar de ello, sus acciones no revistieron crueldad o torpeza. Todo lo contrario, el padre llamó a Efraín a su lado y sin mostrar señal alguna de su íntima determinación, lo instó a viajar a la lejana Europa a fin de adelantar estudios superiores de medicina. Aquella solicitud conturbó el ánimo de la enamorada, quien veía con profundo pesar la forzosa distancia que entre los dos pudiera interponerse. Sin embargo, la voluntad paterna fue determinante y tras una serie de obstáculos y aplazamientos que llenaron de felicidad el corazón de los amantes, Efraín enderezó sus pasos rumbo a Londres. El dolor de los primeros tiempos de separación fue mitigado por las incontables cartas que los muchachos se enviaban. Muy pronto, Efraín resintió las dilaciones y tardanzas de su amada. Y cuando esta situación más lo mortificaba y ofendía, supo por boca de un amigo recién llegado a Inglaterra, que la joven María había sido postrada por una dolorosa enfermedad que la amenazaba cruelmente y que requería su presencia. Inauditos fueron entonces los dolores de Efraín tratando de encontrar vías inmediatas para su desplazamiento desde Europa. Las enormes distancias y la lentitud de los transportes se erigía como otras tantas lanzas que mortificaban su corazón. Días y días se sucedían, sin que la añorada patria asomara en el horizonte. Llegaron después tas penalidades de la travesía de ríos y montanas, los accidentes, las lluvias, la crueldad de la naturaleza que inconmovible asistía a los agónicos esfuerzos del enamorado. Cuando ya Efraín consiguió descabalgar en tierras de


«El Paraíso» y saludó emocionado a sus padres, por el semblante de aquellos adivinó la verdad: sus esfuerzos fueron vanos. La amada no pudo aguardar su llegada y con su nombre entre los labios falleció. La desesperación de Efraín lo condujo hasta el pie de la tumba de María, en donde los recuerdos de las alegrías pasadas que la llevaron hasta la postración. Finalmente, incapaz de soportar la vida en medio del maravilloso valle que fuera escenario de su amor y que lo inundaba cada instante con su alud de recuerdos y emociones, Efraín decidió abandonar para siempre la tierra de sus mayores y se adentró en lo desconocido.

José Martí. Aportes. •

político republicano democrático,

pensador,

escritor,

periodista

, filósofo y

poeta

creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria.

Perteneció al movimiento literario del modernismo.

electo vocal del Comité Revolucionario Cubano, del cual asumió la presidencia al sustituir a García, quien había partido hacia Cuba para incorporarse a la fallida Guerra Chiquita.

Entre 1880 y 1890 Martí alcanzaría renombre en la América a través de artículos y crónicas que enviaba desde Nueva York a importantes periódicos:

Fundó la Revista Venezolana, de la que pudo editar sólo dos números.


En esa época trabajó para la casa editorial Appleton como editor y traductor.

Resumen Obra. La NIÑA DE GUATEMALA Quiero, a la sombra de un ala, Contar este cuento en flor: La niña de Guatemala, la que se murió de amor. Eran delirios los ramos, Y las orlas de reseda Y de jazmín; la enterramos En una caja de seda. Ella dio al desmemoriado Una almohadilla de olor; él volvió, volvió casado, ella se murrio de amor. Iban cargándola en andas Obispo y embajador; detrás iba el pueblo en tandas todo cargado de flores. Ella por volver a ver, salió a verlo al mirador; él volvió a ver a su mujer, ella se murió de amor. Como de bronce candente al beso de despedida, era su frente; ¡la frente que más amado en mi vida! se entro de tarde en el río; la saco muerta el doctor; dicen que murrio de frío; yo sé que murió de amor. Allí en la bóveda helada, La pusieron en dos bancos; bese su mano afiliada, bese sus zapatos blancos. Callado, al oscurecer, Me llamo el enterrador; ¡nunca mas he vuelto a ver a la que murio de amor!

Rubén Darío. Aportes. •

poeta modernista más influyente.

el iniciador y máximo representante del Modernismo hispánico.

rompe con la métrica tradicional.

emplea una exquisita forma de verso con ritmo flexible.

evocando la suavidad del espíritu cosmopolita de lo exótico, lo colorista, lo pagano y artificioso.

Resumen Obra. Los cuentos de "Azul ... " Gran parte de la obra está en prosa. Una prosa rítmica, alada, tan leve, musical y burbujeante, que bien merece la calificación de poética. Ya Martí y Gutiérrez Nájera, antes que Darío, habían emprendido la renovación de la prosa castellana, aligerándola de las pesadas cláusulas que la encorsetaban. El


vocabulario se enriqueció, como en la época barroca, y la sintaxis buscó imitar la perfección formal de las líneas de la escultura o de la pintura, mediante el uso de perífrasis, vocablos expletivos, aliteraciones, símiles. Finalmente, el color vistió con imágenes sensoriales esa prosa rítmica, plena de sonidos armoniosos. Darío siguió a Martí, a quien consideraba su maestro: "He de manifestar que es en ese período,[el de la gestación de Azul ... , donde comprendí a mi manera el manejo del estilo, y que en ese momento fueron mis maestros de prosa dos hombres muy diferentes: Paul Groussac y Santiago Estrada, además de José Martí". En esa prosa musical Darío plasmó un tipo especial de narración: el cuento francés o parisiense, caracterizado por su brevedad y por la riqueza sensual de sus descripciones, y cuyo mejor representante era, entonces, Catulle Mendes. Este autor francés otorgó predominio a lo descriptivo y a lo lírico, sobre lo netamente narrativo. Con ello, acentuó el sentido poético de sus relatos. El hondo lirismo que trasuntan los cuentos darianos aparece subrayado por la organización de lo narrativo en unidades breves, a la manera de estrofas, en las que abundan construcciones simétricas y paralelísticas, estribillos y vocativos, que dan un tono versicular al texto. Además, variedad de estructuras: relatos encuadrados, juegos de planos, intromisión del autor en primera persona, acotaciones escénicas, notable manejo del suspenso, puntos de vista cambiantes y finales inesperados.

Amado Nervo. Aportes. •

poeta romántico.

autor también de novela y ensayo.

En 1905 ingresó a la carrera diplomática como secretario de la embajada de México en Madrid.

En 1914, debido a la Revolución, cesó en su cargo de primer secretario y volvió una vez más a la pobreza. Pero más tarde fue restituido en su puesto por el Gobierno de México.

En 1918, volvió a ser reconocido como diplomático, pasando a ser ministro plenipotenciario en Argentina y Uruguay, partiendo de México a principios de 1919.

Resumen Obra.


¡OH CRISTO! Amado Nervo

Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor; ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia sin que yo me angustie y llore; ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias, ¡oh Cristo! En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos, ¡oh Cristo!

¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes.

El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas. ¿Rosas de pasión? -¡Qué importa! Rosas de celeste esencia, purpúreas como sangre que vertiste por nosotros, ¡oh Cristo!


Enríque Gómez Carrillo. Aportes. •

Periodista.

Crítico.

Novelista.

Escritor.

cronista guatemalteco.

Resumen Obra. Treinta años de mi vida fue su biografía no conclusa, escrita entre 1917 y 1921, pretendía relatar en origen los primeros treinta años de su rondar apasionado por el Orbe. Sin embargo, por la razón que fuere, nunca se llegaron a completar,3 pues solo alcanzaron hasta los primeros meses de 1892, cuando el bisoño bohemio apenas tenía cumplidos los 19 años; ¡pero qué 19 años!, pues ya para entonces había conocido el mundo artístico de París y Madrid y codeado con algunas de las principales plumas de las Letras hispano-francesas.

Flavio Herrera. Aportes. •

fue un abogado.

Notario.

Novelista.

poeta.

diplomático guatemalteco.

Resumen Obra.


Tisiquín entra al rancho y le dice a la Mocha que llegará, al otro día, don Luis y que si lo sabe es porque él trajo la carta y porque oyó cuando el patrón la leyó y que además llegaría con otros invitados. Don Luis manda trago y marimba. Todos alegres adornan la casa y los ranchos con cordeles y globos de colores. A la llegada de don Luis lo esperan grupos familiares con abrazos, besos… Don Luis presenta al Licenciado Monteros, el Chato Ortiz, Juan Lagos —de la tierra del Pinolillo―, todos gente conocida y buenas firmas. La marimba toca un blues, las bombas estallan y en los patios, la peonana aclama… LA PROCESIÓN En la tarde fue la procesión de la Virgen de Concepción por las callejas de la finca, acompañada de un pito de caña y un tamborcito y atrás, iba la peonada con fuegos artificiales, quemando incienso y rezando. LA ZARABANDA La zarabanda de los indios fue instalada en un galerón del beneficio de caña. Fue adornada con ramas xde laurel y cordeles de colores e iluminada con candiles. Reparten aguardiente a la peonada que ya borrachos gritan y bailan; cuando de pronto se oye un grito salvaje, a un indio lo matan de un machetazo en la cabeza. LA VISIÓN Luis, el Licenciado Monteros, su colega Dominguez y el Chato Ortiz, mientras fisgaban en la zarabanda descubrieron una india muy bonita que los dejó asombrados e hicieron sus comentarios, diciéndole el Chato Ortíz a don Luis que era lo mejor que tenía en la finca. LA FIESTA Construyeron un teatrucho para presentar una comedia, en el corredor, que tenía por fondo el paisaje del nacimiento de navidad y fue hecho por don Lencho Dominguez quien cursó la abogacía. LA COMEDIA Al alzarse el telón aparece don Lencho bien vestido y como espectadores, en primera fila se encontraban los amos, el señor Alcalde, el Comandante local, el secretario Municipal y atrás , la peonada agresiva y armando baraúnda. Tisiquín deja caer el telón a destiempo y el palo del vastidor le cae en la cabeza a don Lencho quien pierde el equilibrio y cae. Todos aplaudieron y empieza la comedia llamada “La Princesa del Guayabal”; de pronto entra un jinete gritando ¡viva el Capulín, viva Chus Palencia y muera tanto chingado! De un disparo apaga el foco de la escena, vuelve grupas y se va por donde vino. El Comandante ordena que


agarren al bandido que era el cuñado del patrón, sin embargo vuelve a ordenar y los soldados salen tras el jinete. MARGARITA Margarita, una mujer bella, sencilla, humilde y discreta, llega con don Luis, éste al volverla a ver sintió alegría y admiración. Margarita lleva un canasto de frutas y le dice a don Luis que ella lo va a molestar con mucha pena y vergüenza, después de insistir don Luis que le cuente, ella le pide que le busque empleo en la capital, que ella ya no quiere seguir ahí porque don Fernando la molesta mucho y que por eso se había ido

a vivir con la mujer de don Bruno. Ella quería reunirse en la capital con la familia de su papá y hacerse modista. Don Luis sintió deseos de poseerla pero se sobrepuso y prometió ayudarla, que Fernando ya no la molestaría más. Le dio un beso en la frente, luego, en la boca. HUSMEO Fernando se acercó a Margarita, que estaba en la zarabanda, instándola, mas ella se resistía. El Chato Ortíz le preguntó a Luis quién era la mujer que disputaba con Fernando, Luis le dijo que era la mujer más guapa de la finca. El Chato se fue a sacarla a bailar, Fernando se molestó y avanzó agresivo; pero don Luis lo detuvo y le dijo que fuera discreto pues el Chato era su invitado, Fernando le dijo a Luis que le dijera que tuviera cuidado. Cuando el Chato regresó, Luis le dijo que era hija del gato Enríquez, quien era hijo de don Timo y que Margarita acompañaba a su hermana que se enganchó en la finca, eran sus vecinas. Que don Timo, su abuelo, fue dueño de Las Cruces, que el gato la administraba y que conservó la prosapia con la criadita. El Chato le dijo que creía conocerla, Luis le dijo que don Timo las llevó a Guatemala y que las puso a estudiar en Belén. Les dejó tierra, pero que cuando murió el gato, la mamá de las muchachas se juntó con un borracho que les bebió la herencia y que ahora estaban en la pobreza y que son tres hermanas: Adela, la mayor y que vive con el mecánico, Elena, la chica que fue atrapada por Fernando y Margarita, la más guapa y que parecía honrada pues hasta un alemán la molestaba. En la finca trabajaba cosiendo para los chinos del pueblo y que ayudaba a su hermana. Ortiz le dijo a Luis que parecía que Margarita estaba enamorada de él porque algo le había dicho y le aconsejó que se la llevara para su enfermera. Luis le contentó que sería un peligro. Ortiz le pidió que le diera chance para conquistarla, Luis, se molestó. EL TRÓPICO


Luis llega con Tisiquín a atender a los enfermos, unos con filaria, otros ciegos, con parásitos porque comen tierra; ellos prefieren ir con el brujo quien les cobra dos quetzales por botella de cocimientos. De pronto llevan a un indio a quien le picó una cantil, un barba amarilla, el indio se desploma sobre una silla sacudiéndose con temblor convulso. Le llevan la víbora, llega una alemancita llamada Frau Glura quien le pide que le venda la culebra pues su marido manda las pieles a su país, no le importó que el indio se estuviera muriendo. Luis se queda meditando del destino de esa raza. CAZA DE HOMBRES La fiesta del Capulín se alarga en zarabandas. Llegan unos jinetes de la comisión de Los Tamarindos a capturar mozos fugos. Cuando se aproxima Fernando; el caporal de Los Tamarindos ordena a sus secuaces que amarren a dos mozos refugiados en el Capulín; Fernando se opone, el caporal le enseña la orden. Fernando le dice que lo suelte, el caporal no hace caso; de pronto un mozo del Capulín le pega en la cabeza a uno de los aprehensores. El caporal echa su montura sobre el indio agresor. Fernando agarra al potro sobre el bridón, el jinete desenvaina su machete, Fernando le dispara. Un caporal le avisa a Luis lo que sucedió. LA CAPTACIÓN MARAVILLOSA Ortiz se queda captando la belleza dinámica, íntegra del momento y no oyó a Luis cuando, de vuelta, le dijo que no había sido nada, que la bala de Fernando lo chamuscó sin herirlo; Ortiz repuso que acababa de tener la visión maravillosa, que era un buen escenario para teatro. EL VELORIO Volvió Adela a la finca con el crio moribundo, regresaba del bajío. Luis vio expirar al niño Capulín, del Pino, de San Patrocinio y de otras fincas del contorno. CENTAURO Llega don Bonifacio, el padrino del muerto, pregunta por su comadre Adela, le da el pésame; mira a Feliciana y platica con ella, le dice que se vaya con él, ella se rehúsa porque se va a casar con Guayo el hijo del señor Bruno. El viejo queda pensativo, se monta en su caballo, se despide de todos. En el claro de la puerta está Feliciana y cuando se despide, la coge por los sobacos, la alza en vilo y se la lleva. HISTORIA Don Juan de León era el dueño del Capulín quien trabajó en varios oficios ahorrando dinero logró comprar un gajo de tierra. A los sesenta años de varias vecindades. Dejó hijos por todos lados. Se casó con “la niña Josefinita”, de esa unión nacieron Fernando, Luis, Felipe y dos hermanas fallecidas.


VENTEANDO PRESA Don Juan (el papá de Luis) le cuenta a Luis sus achaques de salud y pobreza, Luis le pide que se vaya con el a Guatemala. El padre le responde que no porque Fernando es un destorrentado y que con el otro no, cuenta. Fernando vive dando escándalos y se enreda con mujeres; instigó a Juan, su primo, a robarse a la hija del Secretario y cuando lo mandó a que se fuera al pueblo éste se emborrachó y que cuando regresó Fernando ya se había robado a la mujer…Luis le aconsejó que pusiera un administrador o que hipotecara Peñazul, él no aceptó. Ven una sombra, don Juan pregunta quiñen anda allí, nadie contesta y sólo se oye que algo es derribado en la premura de la fuga. MOTIVOS Don Juan Noguera fue al Capulín para ser testigo de la venta de Peñazul. Don Juan de León le cuenta las penas y trabajos que pasó para hacerse de Peñazul, que ero lo primero que vendía y que le dolía mucho. El Licenciado Monteros lo consolaba y le pidió que hipotecara, que él le conseguía el dinero; don Juan no lo aceptó, se puso a tomar hasta que se desplomó. En la noche preguntó si había llegado el comprador y como no llegó ese fue su pretexto para ya no vender. LO QUE VA Hoy el alma del tiempo matiza la vida agraria moderna. La salpica de industrialismo. El amo extranjero encaja el injerto y provoca el híbrido brote…Y así sobre los campos la vida sofoca su inocencia en las tufaradas de gasolina… ELLOS En un rincón del beneficio Fernando, Bruno, Felipe y Oscar platicaban. Fernando le pregunta a Oscar si hubo junta, Oscar le responde que fue una junta con Luis y los licenciados. Fernando les dijo que luis los iba a joder con el pretexto de su recibimiento ya que quería que su papá vendiera o hipotecara la finca. EL EFLUVIO DEL MONTE Luis sintió por Alicia una seducción fulminante, recordó que le dijo que lo buscaría. Llegó doña Alicia, la señora del Pino. Luis la invitó a entrar. Ella le dijo que su esposo estaba en México por negocios. Él le preguntó si se sentía mal. Ella le dijo que se sentía irritada, sin apetito…Luis le dijo que era porque estaba sola… Se levantó y fue hacia ella, la cogió del brazo y la beso. Ella le dijo que la esperara a las siete donde cruza el camino del pueblo… LA JUNGLA Luis se vistió, se acicaló y se fue a la cita. Estaba esperando a Alicia cuando de pronto apareció una india que al ver la luz de la linterna de Luis se asustó. Luis le saltó encima, la tumbó y la poseyó. Luis buscó su linterna, pensó en Alicia, se sentía avergonzado porque pensaba que Alicia lo había visto; pero al rato llegó


Alicia más él se fue por otro lado porque estaba sucio. Al llegar a su casa se baño y escribió un papel para Alicia y mando a Tisiquín a dejarlo. Al regresar Tisiquín le dijo que la carta se la había dado a una criada porque Alicia ya estaba durmiendo. EL VÉRTIGO Luis llegó a los pinos, Alicia lo recibió con reproches; sin embargo se dejó poseer por Luis quie le pregunta si quiere a su marido, Alicia le responde que sí, que si lo había engañado era porque ya llevaba mucho tiempo sola. LA OFERTA VANA Margarita se daba cuenta que Luis se iba a los Pinos y que regresaba de madrugada y esto la hacía llorar ACOSO Bruno con su mujer se fueron de romería a San Sebastián, Margarita no quiso ir, se quedó sola. Se encerró temprano , aseguró la tranca de la puerta, de pronto oyó un ruido, saltó de la cama y tomó l escopeta y preguntó que quien era, le respondió que don Bruno, ella se dio cuenta que era otra persona, no abrió y la persona que vio, por un agujero que ella tenía escopeta, se fue. LA HUELLA Doña Pilar de Osegueda le envía una carta a Luis, pidiéndole que llegue al Guapinol pues le urge hablar con él. Luis llega y se asombra cuando la mira echa una ruina. Doña Pilar le cuenta que fue victima de una violación cuando regresaba de la cabecera, que había quedado embarazada y que por lo tanto no quería tener al hijo que llevaba dentro pues sentía asco y vergüenza, que por eso lo llamaba pues quería que l practicara un aborto, pues despreciaba lo que llevaba dentro . Luis no hallaba que hacer, pues aunque estaba de acuerdo con sus argumentos, no se decidía y ella le decía que contaba con su consentimiento y que tenía una sospecha de quien era el violador. Luis le dijo que le dijera de quien tenía sospecha, ella le dijo que se lo decía pero con la condición de que la hiciera abortar. Luis estuvo de acuerdo. CARTA DE ORTIZ Ortiz le escribe una carta a Luis diciéndolo que ya se había aburrido de estar solo, le reprochaba la obsesión de irse al Pino quien lo acaparaba, que ya estaba cansado de Monteros pues fragua emboscadas en las escrituras, incluso a su padre. Que su padre andaba taciturno, que ya no era el mismo y que le reprocha el hecho de engañar al marido de Alicia, que no se fija en margarita por zarandajas sociales… Cuando Luis terminó de leer la carta agarró el carro y alcanzó a Ortiz y le contó que ya había vuelto el marido de Alicia y lo convenció para que regresara. OTRA HUELLA


Luis fue llamado a los Limonares a ver a un enfermo. Volvían con Tisiquín por el atajo de Las Cruces al Capulín tras viajar toda la noche, al cruzar el pajonal oyeron un grito largo, Luis paró en seco su montura, sintió escalofrío. Tisiquín le dijo que estaban cerca de la guardianía, que el guardián era Pedro Toloc, pero

que no estaba, se lo llevaron al servicio y que solo su mujer Fernanda estaba y que de allí había venido el grito. Fueron a la guardianía cuando de pronto vieron una sombra que corría. Luis la persiguió en su caballo, pero desapareció entre los huatales. Llegaron a la casa. Entraron, todo estaba oscuro, hasta que por fin vio en un rincón, en un entarimado el cuerpo de la mujer con la cabeza cercenada y entre el montón de trapos negros de sangre, un rapachín (niño) que aferrado a los senos de su madre muerta, los succionaba. Luis despertó con la obsesión de Margarita, ¡aquel sueño que él no quería recordar!...La cabeza de la muerta era ¿de Fernanda o de Margarita?

LA EMOCIÓN TROPICAL Luis estaba frente a Fernando temiendo que estallaran tantas cosas entre ambos, le veía el rostro transfigurado. Luis pensó que Fernando merecía un tiro, es una alimaña; pero no sería él quien se lo daría. EL ÚLTIMO ZARPAZO La partida de cazadores salió del Capulín en la aurora. Entran a Peñazul, acampan y deliberan organizando la batida, repartiendo los puestos y acordando donde soltar los perros. Luis asintió sin deseo a la partida, se sentía deprimido, nervioso…Luis se sentó en un tronco con el arma entre las piernas, piensa en Alicia, en Margarita. De pronto oye un sordo galope. Salta con el arma lista, aparece la bestia, Luis apunta, suena un disparo cerca, simultáneo , suena otro…Pasa la bestia, atrás vienen los perros y cazadores y cuando Juan Noguera llegó al sitio , halla a Luis tendido en la tierra, boca abajo, retorciéndose sobre un reguero de sangre que le mana de la espalda empurpurándole la camisa…

Gabriela Mistral. Aportes. •

destacada poeta.

Diplomática.

feminista y pedagoga chilena.


Una de las principales figuras de la literatura chilena y continental.

fue la primera latinoamericana y, hasta el momento, única mujer iberoamericana, premiada con el Nobel.

Resumen Obra. Cartas de Amor y Desamor. El libro contiene 40 cartas escritas por Gabriela Mistral al poeta Manuel Magallanes Moure. Estas cartas muestran la dimensión pasional de la gran poetisa chilena y es el testimonio de una particular relación de amor y desamor. "Te adoro, Manuel. Todo mi vivir se concentra en este pensamiento y en este deseo: el beso que puedo darte y recibir de ti", le escribe Gabriela Mistral al poeta chileno, destinatario de sus ardientes cartas que revelan una faceta no conocida (o conocida, tal vez, a medias) en la vida de nuestra autora. Gabriela Mistral pone al desnudo su corazón y su alma. Y deja correr a borbotones su sentimiento a través de la tinta epistolar, que bien es aquí su sangre y su lujuria, sus amargores y su espiritualidad. Cartas que contribuyen, sin pudores ni temores, a hacer claridad no solamente acerca de la vida de la autora, sino sobre una parte importante de su obra poética. Sólo un selecto espíritu como ella puede ser tan apasionado.

Antologia