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En el momento de escribir estas líneas (jueves por la tarde), el mercado nos muestra que esta ha sido una semana de consolidación.

Nada extraño, teniendo en cuenta que durante los últimos días hemos vivido uno de los rallies más enérgicos de la historia. Y después de la fiesta, suele venir la resaca. Este rango de consolidación, también tiene mucho que ver con que el mercado “se mantiene a la expectativa” de lo que ocurra el próximo domingo 23 de Octubre, día en que los dirigentes europeos se reunen para decidir si van a aumentar la capacidad y competencias del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Este fondo, se supone que es el cortafuego a la crisis sistémica europea que tiene en vilo a los mercados mundiales desde principios de 2010. Aumentar la capacidad del fondo, recapitalizar los maltrechos bancos europeos y, tal vez una quita en la deuda helena, parecen ser la receta elegida para salvar el euro. Desde finales de septiembre, una buen parte del movimiento de las bolsas se explica por los rumores, acuerdos entre bambalinas y comparecencias de Merkel y Sarkozy en torno al problema europeo. Aunque también ha habido otros factores, no deja de ser curioso el


2 observar los principales eventos de las últimas semanas en contexto con la acción del S&P 500:

La ampliación de las capacidades de FEEF (EFSF por sus siglas en ingles), parece un hecho seguro y Merkel está hablando con mucha contundencia en las últimas horas.

Esas son las palabras que queremos escuchar de la canciller del país líder en Europa. Por tanto, según las últimas informaciones, el plan parece que se va a aprobar y que aún


3 se discuten algunos importantes aspectos del mismo. La cuestión es ¿qué ocurrirá en el mercado? La respuesta es que aunque estamos en un mercado alcista y las mayores sorpresas son al alza, no habría que descartar un retroceso desde estos niveles a partir del lunes. Y así lo contemplamos para el muy corto plazo. ¿Por qué sería lo más probable que viéramos caídas? Sencillamente por el principio de “compra el rumor y vende la noticia”. Como hemos dicho, una buena parte de las subidas se deben a los rumores y alos “medio acuerdos” que ha habido.Una vez la noticia esté circulando en la calle el lunes, el mercado puede tener muchas ganas de vender esa noticia. Incluso no sería extraño que un retroceso haya empezado ya en este proceso de “vender la noticia”

Todo esto para el alcista de medio y largo plazo es de valor muy escaso. Pero los operadores agresivos deberán tener esto en cuenta. Si el retroceso tiene lugar, entonces, como dijimos el otro día, el extremo pesimismo se volverá adueñar del mercado. Que vuelva a ver caídas es natural. Todo esto se lo advierto, porque como veamos caídas de un 6%, va a volver a escuchar lo de “la recesión es inevitable”. Tiene que estar mentalmente preparado y aprovechar esos retrocesos para buscar puntos de compra. Si observamos el yield o rentabilidad del bono a 10 años de EEUU, en comparación a la acción del S&P 500, vemos que el yield ha empezado a retornar al canal que define su tendencia de largo plazo. Cada vez que ha tocado la parte inferior del canal (1998, 2003, 2008, 2010), ha supuesto un suelo importante y de largo plazo en el S&P 500:


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Desde el punto de vista del sentimiento, parece ser que hemos entrado o estamos entrando en una fase llamada “wall of worry” o muro de preocupación. Como una imagen vale más que mil palabras, traigo una imagen de mi libro Contrarian Investing donde se describe el ciclo típico del sentimiento bursátil:


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A la euforia siempre le sigue el pánico, al pánico el desánimo. Una vez el desánimo es máximo y el mercado rebota, se llega a la fase de impasse o ansiedad. Esa es probablemente la fase actual en la que se encuentra el mercado. Del impasse pasaremos al “wall of worry” o muro de preocupación. Todo mercado alcista que se precie, se dice que ha de escalar ese muro de preocupación. Es casi una conditio sine qua non para ver subidas bursátiles. ¿Por qué? La razón es que en esta fase aún la gran mayoría es bajista. Al haber muchos bajistas, ocurre que no hay más caídas de importancia porque no queda nadie por vender. Y cuando no queda nadie por vender, el mercado se vuelve vulnerable para un solo lado: el alcista. Así, las primeras subidas de una nueva tendencia alcista siempre se producen, no porque haya alcistas, sino sobre todo, porque hay demasiados bajistas. Bajistas que son pesimistas y no creen que el mercado suba. Esto es el muro de preocupación. Es contraintuitivo, pero la bolsa es así en ausencia de factores de fuerza mayor. Una vez que los precios siguen escalando ese “muro de preocupación”, los bajistas son forzados a cerrar sus posiciones y es aquí cuando se produce el movimiento intermedio de un movimiento alcista. La tercera y última parte de este movimiento, es cuando el público se vuelve alcista y finalmente entra en euforia. Y cuando todos son eufóricos y no queda nadie por comprar, el mercado se vuelve vulnerable hacia un solo lado: el bajista. Y así funciona el ciclo completo, en ausencia de un factor externo de importancia que lo altere (si estamos en la fase de “wall of worry” pero alguien ataca las torres gemelas, el mercado caerá). Otro elemento interesante, es la aparente correlación entre la evolución de las probablidades que asigna el mercado a la victoria de Obama en las próximas elecciones y el comportamiento del S&P 500. Juzguen ustedes mismos:


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La asignación de probablidades no se basa en encuestas o estudios esotéricos, sino en apuestas dinerarias de los clientes de Intrade, un famoso portal de apuestas sobre eventos de todo tipo. Observando esta correlación, ¿podríamos decir que la reeleción de un presidente depende del mercado y de la economía? Por supuesto que sí, que se lo digan a Rubalcaba (candidato socialista a presidir el gobierno de España que era ministro del presidente saliente Zapatero). Esta correlación tiene todo el sentido del mundo. A modo de resumen, podríamos decir que si Obama quiere tener probabilidades de ganar, va a tener que hacer subir la bolsa. No hay nada que más quiera un político, que un trono desde el que gobernar el mundo. Y el trono del Imperio es la silla más codiciada por los codiciosos. Obama removerá tierra, mar y aire para ser reelegido. Y si hace falta, hará que Bernanke aparezca en su helicóptero como si de una película de la guerra de Vietnam se tratara. Pero en vez de lanzar napalm desde su helicóptero como al coronel Kilgore le gustaría, el presidente de la Reserva Federal lanzará papel y más papel. Lo que sea por salvar a su jefe Obama.


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(fotograma película Apocalipsis Now donde aparece el coronel Kilgore)

Tal vez el dramático incremento en la M1 (tasa interanual en magenta) ya sea el signo de que Obama quiere ganar las elecciones (en negro tasa interanual S&P 500):

La M1 es una estadística que muestra cuanto dinero en efectivo hay en la economía. Dinero que podrías coger mañana mismo y usar para comprarte un coche (no cuenta por ejemplo los depósitos a plazos). En las últimas décadas, un repunte en la tasa interanual de la M1 (circulos magenta) a la postre ha supuesto un repunte importante en la bolsa (círculos negro). Sinceramente no tengo ni idea, pero confío en la codicia de Obama por el poder y su capacidad


8 de influencia para estimular más la economía norteamericana. ¿No habló hace poco Bernanke de que un QE3 no es descartable? Por último y no menos importante, los datos macros de la semana han sido por mayoría positivos, apuntalando la idea de que la economía americana ha sufrido un enfriamiento más que una entrada en una recesión:

Ninguno de los datos (producción industrial, uso capacidad industrial, PPI, CPI, housing starts e initial claims (peticiones desempleo)) sugieren que la cosa está empeorando, en todo caso que la actividad económica se está reactivando. También el Leading Indicator subió un 0.2%, un poco menos de lo esperado pero creciendo. En cualquier caso, el dato que más me ha llamado la atención ha sido la encuesta sobre la actividad manufacturera (Philadelphia Fed) que pasó a 8.7 cuando se esperaba una lectura de 17.5. Un cambio importante y que tal vez esté reflejando un cambio del ánimo de ese sector.


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La próxima semana valoraremos la reacción del mercado a lo que decidan los líderes europeos este domingo.

"¿Hueles eso? ¿Lo hueles muchacho? Es napalm. Nada en el mundo huele así. ¡Qué delicia oler napalm por la mañana!. Un día bombardeamos una colina y cuando todo acabó, subí. No encontramos un solo cadáver de esos chinos de mierda. ¡Qué pestazo a gasolina quemada! Aquella colina olía a... victoria" Coronel Kilgore en la película “Apocalipsis Now”


Entramos en al fase de Wall of Worry