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El Lenguaje del conflicto | Maria Angeles Benzal | Javier Cabrera

El Lenguaje del Conflicto Hay palabras por las que se debe morir. Táras Bulba – Nikolai Gogol

El lenguaje alienta o inhibe el conflicto. Tan simple como eso. Es sencillo decirlo pero de difícil comprensión. Recordad que el uso de las palabras impactará en el desarrollo de los acontecimientos y que es de nuestra exclusiva responsabilidad elegir las palabras adecuadas. 1 Los lingüistas, como es de esperar, asumen que el lenguaje es el aspecto más importante de la sociedad humana. Lo consideran fundamental para el funcionamiento y soporte de sus relaciones. Pero advierten, que también puede ser usado como munición en sus conflictos. 2 Mas allá de la función descriptiva del lenguaje, la carga emotiva de las palabras merece especial atención por parte del mediador. Una frase hecha, neutra en su contenido, puede convertirse en insulto leve para un usuario de otra región y escalar a gravísimo insulto para uno de otro país. Cuando la emotividad caracteriza al conflicto, una separación por ejemplo, y las partes hablan desde el dolor que les ocasiona la ruptura, las palabras buscan ser punzantes e hirientes, y el pronóstico del conflicto será el de 1

V.Tousignant – Conflict - What’s language got to do with it? - Provincial Court of Alberta Canada 2 Lesley Jeffries - Language, ideology and conflict in the modern world - Babel The Language Magazine February 2013

escalar hacia zonas de mayor dolor y desencuentro. De hecho, los mediadores, expertos en gestión de conflictos, recomiendan no usar esta palabra frente a sus mediados. Según nuestra Real Academia: “(Del lat. conflictus). 1. m. Combate, lucha, pelea. 2. m. Enfrentamiento armado. 3. m. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida. 4. m. Problema, cuestión, materia de discusión. 5. m. Psicol. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.” Las reminiscencias de la definición nos llevan a zonas muy poco confortables. No en vano cada vez que nos vemos inmersos en un conflicto nos preparamos para la batalla. Los seres humanos tenemos una tendencia dominante hacia la división del mundo en opuestos mutuamente excluyentes. Estos opuestos son pares de palabras que reflejan las realidades físicas de la vida (frío-calor, ir-venir, vivo-muerto) pero también codifican las normas sociales (marido- esposa, vendercomprar), así como los valores morales (bueno-malo); ideologías políticas (izquierda-derecha). Muchos de lo que podríamos llamar los opuestos "convencionales" existen independientemente de cualquier contexto. Podemos reconocer los contrarios convencionales aun sin el texto adicional que les rodea e incluso si solo se utiliza uno de los opuestos, podemos producir el otro. ¿Qué es lo


El Lenguaje del conflicto | Maria Angeles Benzal | Javier Cabrera

contrario de la “victoria” o “gordo”? Sabemos la respuesta en términos generales (derrota y delgado). Estos opuestos convencionales también forman el telón de fondo sobre el que se construye con regularidad – e interpretan – las "nuevas" parejas de opuestos en nuestra vida cotidiana. Pero también tenemos la capacidad de hacer otras cosas, como ver el mundo a través de las escalas graduables, como la evidencia de nuestro lenguaje demuestra. A pesar que el esfuerzo puede ser considerable al principio, si estamos atentos a ello, podemos comenzar a pensar en cómo podríamos reposicionar los desacuerdos y dirigirlos hacia las zonas intermedias de solución. El aprendizaje de estas diferencias conceptuales pueden ayudar a las partes en conflicto a reflexionar sobre lo que realmente les impide resolver sus diferencias. 3 Para complicar más aún las cosas, el significado de las palabras es fuertemente influenciable. El contexto y las circunstancias pueden alterar y, de hecho, alteran su significado. Como si de un cuchillo se tratara (que puede ser utensilio o un arma) las palabras pueden servir para comunicarnos o para destrozar la comunicación. Son también capaces de adquirir valores emocionales y una vez adquiridos difícilmente los perderán. Su significado se construye sobre la base de una acumulación de significados a los largo de nuestras vidas.4 El vocablo “lucro”, por ejemplo contiene 3

Lesley Jeffries - Us/them, good/bad - How conflicts arise through language - Published on 14 March 2013 4

Edward De Bono – Conflicts A better way to resolve them.

reminiscencias mucho más allá de “ganancia o provecho que se saca de algo”. Caso similar el de la palabra manipular (“operar con las manos” según RAE). Su carga negativa es notoria aún incluso en el caso de un uso aséptico, como sería el caso de manipular alimentos. Todas estas connotaciones, hacen que el mediador se vea en la necesidad de desarrollar habilidades especiales en el terreno del lenguaje. El parafraseo o la reformulación deberán estar dirigidas, no solo a clarificar la información compartida, sino a desactivar o neutralizar la carga emotiva de las palabras. Y en la medida de lo posible, reposicionar el sentido de esa emocionalidad en la dirección que colabore en la recuperación del diálogo. Es necesario aquí hacer una advertencia, puesto que nuestro conocimiento del lenguaje nos puede también jugar una mala pasada. Si nos aprendemos de memoria un diccionario de sinónimos y otro de antónimos, tendremos un conocimiento muy amplio del lenguaje pero también es posible que nuestros mediados no entiendan nuestro mensaje. No nos podemos desfasar respecto al nivel del diálogo establecido y es en este marco donde debemos gestionar adecuadamente la emocionalidad de las palabras. La palabra debe ser nuestra aliada en la mesa de mediación. Cuidémosla Podríamos convertirla en nuestra enemiga.


El Lenguaje del Conflicto