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EXCLUSIÓN A PERSONAS USUARIAS DE DROGAS Los recortes sociales de los dos últimos años han provocado que más personas acudan a los recursos socio-sanitarios. Esta situación se ve agravada cuando simultáneamente se sufren problemas de salud mental o de consumo de drogas, que implican una doble inclusión. Las causas de la exclusión son múltiples: desempleo, pobreza, enfermedad, ruptura familiar, abandono de un centro asistencial o penitenciario, y normalmente pueden ir asociadas. Las personas visibles de la exclusión es carecer de un hogar. Esta situación de injusticia se agrava con problemas de consumo de drogas o salud mental. Líneas de Trabajo con personas usuarias de drogas •

Formación de personas sin hogar/usuarias de drogas como agentes de salud.

Atención individual bio-psico-social a cada persona, así como seguimiento de los casos atendidos.

Información y asesoramiento sobre los trámites necesarios para la obtención de tarjeta sanitaria.

Información y derivación a los recursos socio sanitarios normalizados.

Puesta a disposición de las personas de centros de baja exigencia, donde se ofrecen espacios de calor y café, servicios de almuerzos y cenas, servicios de higiene y aseo personal. Todos los servicios van acompañados de entrega del material necesario (material de afeitado, aseo personal, servicio de ducha, lavadora, ropero y peluquería).

Formación en temas de salud, a través de talleres individuales, talleres grupales, intervenciones educativas y cursos de formación.

Puesta en marcha de grupos de apoyo mutuo con personas usuarias de drogas o/y personas sin hogar con VIH/Sida.

Vacunaciones y oferta de test rápidos de VIH y pruebas de tuberculosis en aquellas personas renuentes a utilizar los servicios públicos.

Programa de intercambio de jeringuillas y material de inyección, además de material preventivo como preservativos, lubricantes, etc.

FOTO: ENRIQUE LÓPEZ - TAPIA


reverso Marzo