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El desarrollo de la sexualidad en la tecnologĂ­a


La adolescencia es una etapa de crecimiento físico y emocional que plantea nuevos temas vinculados al cuidado de la salud. Muchas personas creen que “la sexualidad” es sinónimo de relaciones sexuales o se refiere sólo a los genitales. Sin embargo, se trata de un concepto mucho más amplio. La sexualidad es un proceso dinámico y complejo que comienza cuando nacemos, se manifiesta de distintas maneras a lo largo de nuestra vida e involucra también nuestros sentimientos, emociones y el proceso de conformación de nuestra identidad. La sexualidad tiene que ver con la forma de vestirse, de moverse, de expresarse y de relacionarse con los demás.

El desarrollo sexual se evidencia en el plano emocional y en el plano físico. En lo emocional: Por la aparición de nuevos intereses, como ir a bailar, hacer deporte, o pasar más tiempo con amigos. Pero también en la aparición de nuevos sentimientos y sensaciones físicas, tales como los primeros enamoramientos, ilusiones y desilusiones. En lo físico: Por el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (vello púbico, voz más grave en varones y desarrollo de mamas y ensanchamiento de caderas en mujeres, entre otros). Se acentúan las diferencias físicas entre los varones y las mujeres . Además, los genitales y otras partes del cuerpo aparecen, más que antes, como fuente importante de sensaciones placenteras.

En la adolescencia es importante aprender nuevos cuidados y hábitos saludables. Hablar de salud sexual y reproductiva, es hablar de… 

la capacidad de disfrutar de una vida sexual segura, responsable, placentera y libre de coerción o violencia


la libertad para decidir si tener o no relaciones sexuales

el poder de decidir si tener hijos o no, cuántos y cuándo

el derecho a recibir información adecuada para prevenir embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual

los cuidados durante el embarazo y el parto

la prevención del cáncer de mama, de cuello de útero y de próstata

el tratamiento de la infertilidad

Es recomendable que al comenzar a transitar la pubertad tanto los varones como las mujeres puedan tener una entrevista con un médico (pediatra, generalista, clínico, ginecólogo, etc.)En hospitales y centros de salud hay servicios de consejería en salud sexual y reproductiva donde orientarse y acceder gratis a los distintos métodos de anticoncepción y prevención de Infecciones de transmisión sexual (ITS). Los y las adolescentes tienen derecho a la atención confidencial. Esto quiere decir que todo lo que hablen con el médico está protegido por el secreto profesional y nadie más puede saberlo. Siempre te tienen que atender, aunque no vayas con tus padres. Podés ir solo o sola, o con quien vos elijas.


Una buena educación sexual: de padres a hijos

¿De qué hablamos cuando hablamos de sexualidad? Hablamos de que somos seres sexuados, de que nacemos con un cuerpo sexuado en femenino o en masculino, es decir, pertenecemos a uno de los dos sexos. Somos niños o niñas, y cuando somos mayores, hombres o mujeres. Por lo tanto, hablamos de algo más que de una dimensión de la persona, es algo que somos, que forma parte de nuestra vida. La sexualidad es todo un proceso que empieza en el nacimiento y nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. Cada persona es única, singular e irrepetible, por lo tanto, hay tantas sexualidades como personas. ¿Cómo se define la sexualidad? Como definición, “la sexualidad es la forma en la que cada persona vive, siente y se expresa como persona sexuada, con un cuerpo sexuado”. Por lo tanto, hablamos de todo lo que tiene que ver con: el cuerpo y sus reacciones, con la afectividad y la expresión de


emociones, con el placer y el deseo, con la necesidad de vinculación con las demás personas, con la auto aceptación y la autoestima, con la comunicación y con el desarrollo integral y sano de las personas. ¿Cómo podemos explicar la sexualidad a los niños? Ser sexuados es algo más que el resultado de una carrera entre espermatozoidesfecundandoa un óvulo. También es algo más que el aspecto externo de los genitales, que sea una vulva o que sea un pene. Por lo tanto, la educación sexual no es únicamente dar información sobre los órganos sexuales, la reproducción o los anticonceptivos, sino que es hablar también de comunicación, de afectividad, de responsabilidad y de placer. A los niños y niñas se les puede explicar que: “la sexualidad es una de las formas que tenemos las personas para comunicarnos, darnos cariño y placer, y divertirnos juntas”. Como padres y como madres tenemos que saber, que sexos hay dos, hombre y mujer, pero hay muchas maneras de construirse como hombre y como mujer. ¿Para qué queremos hacer Educación sexual?, ¿cuáles son los objetivos? El objetivo es que nuestros hijos e hijas aprendan a CONOCERSE, aprendan a ACEPTARSE y aprendan a EXPRESAR su erótica de modo que sean FELICES. Esta frase tiene mucha miga. 1. Que aprendan a conocerse: significa algo más que conocer que es la menstruación o las poluciones nocturnas. Implica conocer cómo somos y cómo funcionamos. Cómo reaccionamos ante las cosas, qué emociones tenemos y cómo las expresamos… También incluye conocer a los demás, y no sólo a los del sexo contrario sino conocer más del mío propio. 2. Que aprendan a aceptarse: que estén a gusto con su cuerpo y su forma de ser y actuar. Debemos contribuir a que estén contentos de cómo son, que estén a gusto consigo mismos. Que sientan que no hay nadie mejor o peor que ellos o que ellas en este aspecto. Que en sexualidad todo el mundo es único y peculiar y que todos los hombres son verdaderos hombres y todas las mujeres verdaderas mujeres. 3. Hay muchas formas de expresar nuestros deseos y el afecto: palabras, miradas, abrazos, caricias, achuchones, halagos, mordisquitos. La erótica va variando a lo largo de las etapas de la


vida. El coito es una forma más de expresar nuestros deseos, pero no la única. 4. Que sean felices, puede parecer un objetivo ambicioso, pero creo que como padres y madres, no podemos, ni queremos aspirar a menos. Esta concepción de la sexualidad supone trabajar por lo que se quiere conseguir, no sólo por lo que se pretende evitar. Es mejor hacer educación sexual desde lo positivo que no desde lo negativo. Porque pretendemos formar a personas SANAS y RESPONSABLES.

¿En qué nos equivocamos los padres a la hora de hablar de sexualidad con los hijos? En primer lugar, todos los padres y madres están capacitados para hacer educación sexual. También los que piensen: "ese no es mi caso", "me falta información", "mis hijos no quieren hablar", "me da vergüenza", "tengo ideas anticuadas". Para hacer educación sexual de calidad desde el papel de la familia no hay que ser sexólogos o sexólogas. Nos pasa que no somos expertos en nutrición, seguridad vial, economía, sin embargo sabemos que no es algo que sea ajeno y podemos aportar nuestra experiencia y conocimiento. ¿Por qué con la sexualidad ha de ser distinto? En Educación Sexual, como en todo lo que atañe a la infancia y adolescencia, los padres y madres tienen que saber que también se puede pedir ayuda, y cualquier duda que les inquiete en relación al desarrollo sexual de los peques, puede ser abordado en consulta con un psicólogo o psicóloga especializado en estos temas, para despejar dudas, quitar miedos y ajustar expectativas sobre lo que es o no un problema. El principal error que pueden cometer los padres y madres es interpretar con ojos de adulto las manifestaciones infantiles de la sexualidad. La sexualidad infantil está poco diferenciada y poco organizada con relación a la de la persona adulta. No hay unas sensaciones estrictamente eróticas como en la persona adulta. Ni es una sexualidad centrada en lo genital y en la procreación, por supuesto. Como es lógico, si no parecen claros los deseos, mucho menos la posible orientación de éstos. ¿Qué debemos tener en cuenta?


Hay que tener en cuenta LOS SIGNIFICADOS que ponemos los adultos en los comportamientos. Para un hombre o una mujer, las conductas son lo que son, y también el significado que se deposita en ellas: deseo, atracción, expectativas, compromiso, amor, lealtad, placeres, entrega, pasión… En cualquier caso, todas estas palabras y sus conceptos son demasiado grandes para un niño o una niña, sus "significados" no van por ahí. ¿Podemos verlo más claro con un ejemplo? Imaginemos una madre o un padre que tiene la costumbre de masajear a su bebé tras el baño. Lo hace con todo mimo y cariño, y el bebé disfruta. Todo va bien hasta que un día la persona adulta observa como los genitales del niño responden a la estimulación con una erección (con la niña también puede suceder, pero la erección del clítoris puede pasar desapercibida). Pues bien, si este padre o esta madre deposita "significados" adultos, interpreta lo sucedido como excitación sexual, es probable que deje de masajear a su bebé. No querrá provocar excitación y mucho menos dar lugar a malos entendidos. La realidad es que los genitales del bebé niño o niña están inervados, que tienen sensibilidad y capacidad para transmitir sensaciones agradables, que pueden responder ¡de manera mecánica! a ciertos estímulos. Pero de ahí a considerar que hay algo parecido a la erótica adulta, va un abismo. ¡Ah!, y qué ningún padre o madre piense que hablar de sexualidad entre ellos y con sus hijos e hijas, les va a incitar a la actividad sexual, sino que van a aprender a reflexionar sobre ella, a conocerse, respetarse y respetar a los demás. ¿Qué es lo que no debe faltar en una buena educación sexual? Como en un buen guiso, que se hace “a fuego lento”, estos podrían ser los ingredientes que no deben faltar: - Reconocer y expresar emociones: apego, cariño, afecto… hay muchas formas de demostrarlo. - Hablar de sexualidad como algo cotidiano. Y mostrar disponibilidad para el diálogo. - Naturalidad, autenticidad. Hay tantas sexualidades como personas. Respeto. - Asumir que somos modelos de comportamiento, referentes para nuestros hijos e hijas.


- Saber que educamos generando valores, actitudes… y preparamos para futuras etapas, porque la construcción de la persona empieza en el nacimiento y continúa a lo largo de toda la vida. Es recomendable pensar y compartir en pareja y/o con otros adultos sobre nuestra concepción de la sexualidad, nuestras dudas, nuestros miedos

Educación sexual para padres

¿Cuáles son las edades infantiles del descubrimiento de la sexualidad y qué necesitan los niños en cada una de ellas? Poco a poco, el bebé va desarrollando nuevas capacidades lingüísticas y motoras, con las que progresivamente irá participando e incorporándose a su entorno. Precisamente, es a partir de entonces, cuando se considera que el bebé "desaparece" y surge el niño o la niña. Hablamos de la etapa que va de los 18 - 24 meses hasta los 6 años. Junto con estas nuevas capacidades, comienzan las normas y el deseo de regular que desde el mundo adulto les transmitimos: "esto no se hace", "aquí no", "así sí", "así no"... Es también a partir de este momento cuando, junto con estas nuevas imposiciones


sociales, cobrará importancia cómo se resuelva la curiosidad o sus preguntas, la actitud que se tenga ante sus tocamientos o los modelos de pareja, hombres y mujeres, que les ofrecemos para que se identifiquen.

¿Cuándo aparece la curiosidad por los genitales en los niños? Lo lógico, es que en estas primeras edades aparezca lacuriosidad por los genitales y por las diferencias entre niños y las niñas o con las personas adultas. Además, si hemos sido capaces de "ponerles nombre" a los genitales y de hablar de ellos, esta curiosidad se vuelve casi inevitable. Y es aquí, donde tiene que aparecer la palabra "naturalidad", palabra que ya no nos va abandonar.

¿Cómo debemos nombrar los genitales? Dentro de la educación sexual figura contribuir a que los genitales sean una parte aceptada de un cuerpo aceptado. Para ello, es preciso que tengan su nombre, que éstos no sean despectivos y que ayuden a distinguir cada una de las partes. Es decir, que no vale utilizar un mismo nombre para dos cosas. Por ejemplo, "culete" para referirse al culo y, a la vez, para la vulva. O "culete de delante" y "culete de atrás" que sigue generando confusión. Dos cosas, dos nombres. Se podrán utilizar nombres "familiares" pero, será conveniente que aprendan que también se llama pene, vulva, vagina o testículos.

¿Qué ocurre con la sexualidad de los niños de los 6 años en adelante? A partir de los 6 años hasta los 12, si preguntamos a los padres y madres sobre la curiosidad y la actividad sexual de sus hijos e hijas,


muchos dirán que es poca. Sin embargo, ocurre todo lo contrario, es probable que algunos juegos continúen, y que tanto la curiosidad, como la importancia que tiene lo que se ve y se oye, haya aumentado. Lo que no se ve, no significa que no existe. Será esta una etapa muy adecuada para trabajar desde lo importante, sin prisas y sin urgencias.

¿Se pueden abordar ciertos temas en la adolescencia, si antes no se han construido las bases para poder hacerlo? A partir de los 6 años el niño y la niña, empezará a interiorizar la moral adulta y a la vez, empezará a generar más complicidad con sus iguales. Mensajes en esta etapa, con 8, 9 o 10 años: - Hay distintas formas de entender la sexualidad. Y las normas deben ser razonadas y explicadas, dentro de una concepción positiva, y que posibiliten la convivencia entre todos y todas, también con quienes piensan de otro modo. - Ya saben que la Identidad sexual permanece estable, y ahora toca flexibilizar el género. Es decir, todos y todas serán auténticos hombres y mujeres, y tanto niños como niñas pueden elegir jugar a los mismos juguetes, usar ropa parecida y dedicarse a la profesión futura que deseen. - La preadolescencia es momento de preparar los cambios futuros, antes de que lleguen, para no llegar tarde. ¿De qué le sirve a una niña hablar de las diferencias en el tamaño del pecho, cuando ya lleva tiempo preocupada porque cree que tiene poco?, ¿o de los modelos de belleza al niño, que ya se vive como el patito feo?, ¿o de los diferentes ritmos de maduración, a una niña que tiene ya 14 años y lleva tiempo preocupada porque no le baja la menstruación? No queremos ofrecer consuelo, sino ofrecer información que les ayude a entender lo que les va a suceder y lo que significa. El mensaje que les debemos dar es: sabemos que nadie se queda sin madurar, cada uno tiene su ritmo, y al final, sea cual sea el resultado, éste será el de un cuerpo preparado para el placer, el afecto, y para las relaciones personales y eróticas. En definitiva, si un chico o una chica llega a la adolescencia, habiéndose conocido a él mismo, su forma de ser y su cuerpo, aceptándose y sintiéndose único y peculiar, desde luego, todo les va a resultar más sencillo.


¿Cómo debemos responder los padres en cuanto al descubrimiento de los niños de la sexualidad? Si nos planteamos responder, es porque queremos que nos sigan preguntando. Valoraremos sus preguntas como una muestra de confianza, y nos propondremos como objetivo que acudan a nosotros cuando tengan alguna curiosidad. Si no somos nosotros sus referentes, corremos el riesgo de que sean otras las fuentes de información y aprendizaje, cuyos mensajes no persigan los mismos objetivos que nosotros nos planteamos, la formación de personas libres, felices y responsables.

¿Qué debemos tener en cuenta? - Responder con la misma naturalidad con la que ellos preguntan. Si nos asustamos, les regañamos o esquivamos el tema, el mensaje con el que el niño se queda, es que “esto debe ser mucho más preocupante o llamativo de lo que yo pensaba"”. - Ser claros y directos, no andarse por las ramas. Ajustar la explicación a la edad y nivel del niño o la niña. - Tener abierto el canal de comunicación, mostrar disponibilidad para el diálogo. Si al contestar titubeas, tardas en encontrar los términos adecuados, o se te suben los colores, no importa. Te estás mostrando como eres. Recuerda que ninguna pregunta es un examen. Lo importante es que el niño o la niña perciba que no nos molesta la pregunta y que le ponemos interés. Respira profundamente antes de responder y trata de ser natural. Puede ser oportuno preguntarles qué saben ya del tema: ¿tú qué has oído?, ¿a ti qué te parece?, para partir del nivel de conocimientos previos del tema y pensar la respuesta con tranquilidad. - Ser honestos, nunca mentir. Si no sabemos la respuesta, admitirlo y estar dispuestos a buscarla juntos, valorando la pregunta. Un padre o una madre que es capaz de reconocer que hay cosas que no sabe, que no se avergüenza de ello y que, además, hace todo lo posible por averiguarlo, es un buen modelo de comportamiento. Muchos de “los grandes líos” de la sexualidad y de las relaciones eróticas vienen de “como hay que saberlo todo”, pues no se puede preguntar. ¡Bienvenidos los modelos imperfectos!


¿Qué debemos hacer los padres con los niños que NO preguntan? Cuando no preguntan, no significa que no tengan curiosidad, todos los niños y niñas la tienen. Normalmente, las preguntas empiezan de los 4 a los 6 años. Debemos hablar de lo que a nosotros nos parece importante, haya o no preguntas. Podemos aprovechar situaciones cotidianas: una vecina embarazada, dos novios besándose, una imagen en la televisión… y hablar de afectos, amor, deseos, comunicación y derecho a decir no, cuando hablamos de relaciones sexuales. A hablar se aprende hablando, puede parecer en un primer momento una tarea más complicada de la que es en realidad. Con la práctica todo nos parecerá más fácil.

¿Es beneficioso para los niños que los padres nos mostremos desnudos ante ellos? Al hablar de la desnudez, es inevitable hablar de la palabra naturalidad, ¿y qué es "ser naturales"? Se suele interpretar "ser naturales" por ser capaces de desnudarse delante de los hijos o de las hijas. Y esto puede ser un comportamiento adecuado para la aceptación de todas las partes del cuerpo y para contestar a su curiosidad antes de que aparezca. Pero no debemos olvidarmos de algo muy importante, y es que hay padres y madres que sienten pudor, que tienen "vergüenza" y que no se sienten a gusto estando desnudos delante de sus hijos o hijas. Todo el mundo tiene pudor en algún grado. Puede que sea bueno esforzarse por cambiar, pero lo que no es conveniente, es hacer teatro. Esto es, fingir lo que no se es. “Ser naturales” significa: mostrarte como eres. Que mejor forma de cubrir el principal objetivo de la educación sexual: aceptarse y sentirte a gusto como eres, en tu propia piel.

¿Cómo encaminar nuestro pudor como padres? Si se tiene pudor, se hace Educación Sexual "de calidad",


acogiendo la curiosidad y reconociendo que "a mí me da pudor". Reconocer que hay otros padres y madres a los que no les importa, incluso que, a lo mejor, te gustaría que a ti tampoco te importara, es beneficioso. No obstente, debemos hablar también de otras circunstancias porque es la misma naturalidad la que debemos ofrecer en otras situaciones: al tener que ponerte un "tampax", al acudir al baño o al retrete, al depilarte... No se trata de decidir si se puede o se debe permitir que te vean. Se trata de que cada padre, cada madre, establezca sus propios límites, desde la certeza de que "la visión" ni perjudica, ni beneficia. Pero que lo que hace que se mejore es estar a gusto y que aprendamos a entendernos. Por eso, no basta con poner el límite, sino que hay que dar un paso más: explicar y razonar el mismo. Si un padre o una madre acepta y entiende la curiosidad, se muestra como es y, además, explica cómo se siente, está haciendo educación sexual de calidad.

¿Cuál debe ser a postura de los padres frente al pudor de los niños? Es normal que con la pubertad, niños y niñas manifiesten cierto pudor, es algo que debemos respetar. A ningún padre o madre, pienso que se le ocurriría ir a quitarles la toalla para exponerles al desnudo bruscamente. Podemos tratar de ofrecer a los niños modelos de aceptación del propio cuerpo, con sus virtudes y defectos. Hablar con ellos desde la comprensión y la tranquilidad, como modelos de referencia que somos: “a tu edad también me pasaba, yo creo que el cuerpo desnudo es algo bonito, se están produciendo cambios en tu cuerpo y puedes sentirte extraño, cada uno tiene su ritmo, lo que te va a ir pasando es….”. Otra forma de pudor es cuando protestan ante las preguntas que les hacemos sobre la sexualidad: “jo, mamá, o papá, no hables de eso” . Pues de nuevo, respetar, respetar los silencios, que se suelen producir en la preadolescencia, con la llegada del pudor. No insistir, no presionar, no imponer. Sí tenemos que seguir hablando de aquello que nos parece oportuno comentar, o que creamos que es una necesidad de nuestros hijos, hijas, sin esperar que ellos comenten nada. Para hablar, primero hay que aprender a escuchar, y cuando uno sabe que no le van a insistir, que van a respetar su silencio, probablemente empiece a escuchar de verdad. Y volverán a preguntarnos. Poco a poco, cuando los cambios en su cuerpo se


han estabilizado, vuelven a mostrar su cuerpo, y entonces algunos padres y madres, pensarán: “A dónde ha ido a parar “su vergüenza”, chica o chico tápate un poco”.

¿ Como influye la tecnología en la sexualidad y prevención de embarazos y enfermedades ?


El sexo y la tecnología Hay varias relaciones posibles entre el sexo y la tecnología. Lo primero que se nos va a venir a la mente es cómo utilizamos a la tecnología (celulares o computadores) para determinadas prácticas sexuales, tema que en algún momento abordamos en este espacio. Pero en este caso quiero mirar la relación desde otro lugar: cuando la tecnología es un repelente sexual y obstruye las relaciones íntimas de la pareja. Ya no es una novedad que los teléfonos celulares, computadores, tabletas y otros recursos tecnológicos nos mantienen en un estado de “conexión” permanente, casi sin darnos cuenta. Así es como trabajamos más horas, o seguimos en contacto con diferentes personas que forman parte de nuestras redes sociales, a veces hasta el mismo momento de cerrar los ojos y dormir. Eso nos convierte quizás en perfectos autómatas, que compartimos un espacio físico en pareja (por ejemplo en las noches) pero en realidad estamos en un estado de ausencia.

Las consecuencias no demoran en aparecer. Un diálogo pobre, los conflictos que no se resuelven ni se abordan, y la sensación de que somos cada vez más desconocidos el uno para el otro. El plano sexual puede ser una primera gran alarma, en la medida en que el deseo se apaga, las relaciones se hacen monótonas y la frecuencia sexual baja incluso hasta la misma asexualidad. Parece mentira, la tecnología que ha globalizado al mundo y que nos pone a las personas al alcance de la mano –más allá de las distancias- termina alejándonos de quienes están más cerca. Paradojas de la posmodernidad. Debemos tener precaución en el uso de la tecnología, sobre todo si estamos en pareja. Ponernos límites de horarios a partir de los cuales nos desconectamos de todos estos aparatos, y situaciones en las que no los utilizamos (como las comidas o cuando estamos conversando). Así es como será más sencillo conectarnos entre nosotros nuevamente.


No dejes de revisar como es tu relación con la tecnología y tu pareja, podrías darte cuenta de que es el momento de hacer cambios al respecto. La monotonía sexual es una enfermedad silenciosa, y a veces no nos avisa que la ruptura puede estar muy cerca.

La tecnología influye en la sexualidad y el amor Los juguetes sexuales de última generación o la pornografía en Internet se están imponiendo, esta última cada vez más potenciada por dispositivos no audiovisuales (hápticos) que permiten el contacto a distancia. Para los más románticos, cada vez hay más bodas virtuales y los robots se muestran como potenciales parejas para toda la vida. La industria del porno ha sido pionera en Internet, donde se ha convertido en un gran negocio.

El Club de Ámsterdam ha analizado este tema en su ciclo de conferencias mensual. Bajo el título El futuro de la sexualidad, los especialistas en antropóloga de la universidad de Amsterdan y la revista on-line Sexerati.com, aportaron sus opiniones. Avances tecnológicos Se ha terminado el tabú de la sexualidad en personas mayores, han aparecido nuevas fórmulas de pornografía on-line (como la que posibilita un mundo virtual de interacción social al que se puede acceder por Internet, llamado Second Life. Por otro lado, han ido aumentando las conexiones que permiten el contacto a distancia, que han transformado la sexualidad, en especial aquéllas que cubren el cuerpo entero. La palabra háptica hace alusión al conjunto de sensaciones no visuales y no auditivas que experimenta un individuo. En este sentido, es curioso el artefacto ideado por el escritor de ciencia ficción Yann Minh: la NooScaphe-X1.


Pero esto ya no es ciencia ficción, sino una realidad que no solo hará posibles las relaciones sexuales a distancia, sino que aumentará su velocidad vertiginosamente, algo que es de agradecer en una sociedad con un ritmo frenético como el nuestro. Esta nueva tecnología (HITS) percibe la información antes de que llegue al consciente, analiza las ondas cerebrales y agiliza y amplía la capacidad de percepción de estímulos. En EEUU se desarrolla este sistema que se da cuenta de lo que ve una persona tiempo antes de que éste sea consciente de los estímulos visuales que su propio cerebro registra inconscientemente. El sistema analiza imágenes a una velocidad hasta seis veces mayor que la de los sistemas computacionales actuales, utilizando sensores. En esta misma década se iniciarán las pruebas del sistema para comprobar su eficiencia, que será válida no sólo para el sector militar, sino también para el diagnóstico médico o el análisis geoespacial, y parece que también podría ser aplicable al ámbito sexual.La intención es que los ordenadores se conviertan en procesadores de las ondas cerebrales de los humanos, que registramos información de la que ni siquiera nos damos cuenta, de manera que esa “información inconsciente” pueda convertirse en “visible”. Estas prestaciones podrían cambiar radicalmente nuestra sexualidad, amplificar nuestras sensaciones amatorias a cotas jamás experimentadas por el ser humano, suena bien… Con capacidades sensoriales más rápidas y exactas, podríamos superar el estrés y la fatiga, convirtiéndonos en auténticas máquinas amatorias.Pero el Honeywell Image Triage System (HITS), de momento sólo permitirá analizar imágenes a una velocidad seis veces mayor que la de los sistemas computacionales actuales, que registran las señales de la actividad del cerebro humano, aún no transmite sensaciones hápticas o pseudotáctiles.

Amoríos robóticos Como publica The New York Times, un investigador de inteligencia artificial británico llamado David Levy ha escrito que el amor con robots llegará a ser normal y que, además, mejorará las relaciones


sexuales porque con ellos probaremos, aprendiendo cosas que no encontramos en los manuales de sexología. Además la gente podrá hacerse a medida un amigo para salir, viajar o un compañerosentimental.

Cómo influye la 'tele' en la sexualidad de los jóvenes

Se mire donde se mire buena parte de las series o las películas que se programan en la 'pequeña pantalla' suelen tener escenas eróticas. Y este contenido influye directamente en los pensamientos, comportamientos y expectativas sexuales de los adolescentes. Lo demuestra un estudio elaborado por científicos del Instituto Pacífico de Investigación y Evaluación de EEUU. El trabajo, publicado en 'Media Psychology', ha sido dirigido por Deborah Fisher y ha contado con la participación de 1.012 adolescentes de entre 12 a 16 años. "Pocos estudios han examinado la influencia de la exposición a contenido sexual televisivo en la sexualidad del adolescente o cómo la intervención de los padres puede reducir los efectos negativos de la visión de dicho contenido. Este estudio investiga las relaciones entre la exposición a una programación sexual sugerente, las


estrategias de mediación parental, y tres tipos de resultados: la participación del adolescente en el sexo oral, las relaciones íntimas sexuales y las futuras intenciones de participar en ellas", introducen los autores en su estudio. Durante las últimas tres décadas, se ha acumulado mucha literatura científica sobre las posibles influencias negativas del contenido sexual televisivo en los menores. Sin embargo, existen pocos trabajos que valoren la eficacia de las estrategias de los padres para intervenir en el contenido televisivo que sus hijos se ven. "Esta puede ser activa o instructiva (hablar con los niños acerca de la 'pequeña pantalla', restrictiva (establecer normas y límites) o compartida (verla con ellos)", aclaran. En la investigación los participantes documentaron el número de horas a la semana que pasaban delante de la televisión y la frecuencia con la que veían programas con contenido sexual. Además, se indagó en control televisivo que ejercían los padres, y en el comportamiento sexual de los hijos. Intenciones futuras Los datos revelan que tal y como "se ha demostrado en estudios anteriores, la exposición al contenido sexual en la adolescencia se relaciona con una mayor probabilidad de haber tenido sexo oral y coito vaginal, con más intención de participar en relaciones íntimas en el futuro y una menor probabilidad de percibir que las relaciones sexuales pueden acarrear consecuencias negativas o problemas de salud. Todos estos efectos se mantuvieron tras tener en cuenta otros factores (edad, sexo, origen étnico...) que pudieran alterar los resultados", documenta el equipo de la doctora Fisher. Es importante destacar que "la mediación de los padres es decisiva a la hora de luchar contra los efectos negativos de la tele. En particular, la imposición de límites al contenido visualizado y al tiempo de exposición se relacionó con una menor probabilidad de que el hijo o hija hubiera mantenido sexo oral o relaciones sexuales completas. Del mismo modo, la mediación restrictiva se asoció negativamente con intenciones para participar en el coito vaginal en el futuro". Para Carlos de la Cruz Martín-Romo, sexólogo y psicólogo, "la 'tele' y los padres no son los únicos que educan a los adolescentes. La escuela, los medios de comunicación o los compañeros, también


ejercen su influencia en los chicos y chicas. Por este motivo, en la iniciación en las relaciones sexuales entran en juego muchos otros factores, además de la mediación paterna". Tipos de mediación Cuando los padres discutían con sus vástagos el contenido sexual de las series, los menores tenían menos posibilidades de "querer practicar sexo en el futuro", documentan los científicos estadounidenses. Para sus autores, es importante destacar que cuando "un programa proporciona material educativo, el hecho de que la televisión se vea en familia aumenta la efectividad del mensaje. Un ejemplo, los espectadores adolescentes de un episodio de 'Friends', que mostraba un embarazo no deseado, y visualizaron el capítulo con sus progenitores tenían una tendencia mayor a cambiar sus creencias acerca de la eficacia del preservativo como medida de protección". Para el psicólogo español, "tan importante es lo que se habla de sexo con los hijos, como la forma de hacerlo. Es necesario que en las conversaciones el sexo no se lleve al terreno de lo prohibido, sino al de lo íntimo. Al igual que es trascendental explicar a los menores la necesidad de utilizar métodos anticonceptivos para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazados no deseados". El experto español insiste en que hoy en día "la mayoría de series y películas contienen escenas eróticas y entra dentro de lo normal que un chico a partir de los 12 ó 13 años visualice alguna de ellas. De lo que se trata es de establecer criterios razonables para lo que se puede ver y lo que no y explicarlos racionalmente". Aunque el objetivo último, según sus palabras, sería que "los chicos y chicas aprendan a ver las películas y a discernir qué es realidad y qué es ficción y que entiendan el tipo de escenas que ven". En este sentido, la directora del ensayo Deborah Fisher, reconoce a ELMUNDO.es que "los mensajes que envían los padres a sus hijos a través del comportamiento y de las conversaciones activas tienen un efecto. Para ser más eficaz, las conversaciones con los jóvenes debe empezar cuando menores y continuar en la edad de una forma apropiada a medida que los niños se hacen mayores".


Insiste la experta en que "cuando se presenta una escena de sexo en la televisión, los padres a menudo se exaltan y transmiten las consecuencias negativas. Estas reacciones pueden dar lugar a expectativas irreales sobre el sexo de jóvenes y sus posibles consecuencias". La doctora Fisher cree "para los jóvenes sin experiencia sexual, las representaciones de sexo en la tele son más propensas a tener influencias negativas cuando exageran los resultados positivos y minimizan u omiten los mensajes sobre los riesgos potenciales, las precauciones y la responsabilidad. Estas representaciones no realistas pueden dar lugar a actitudes e intenciones que promueven la adopción de comportamientos de riesgos. Otras condiciones de la preocupación respecto a la juventud y la visualización de contenido sexual el contenido sexual con violencia y/o/ el contenido denigrante hacia un grupo en particular (como algunos juegos de video retratos 'de las mujeres como prostitutas". Las formas de utilizar un contenido sexual televisado para crear efectos positivos, según la experta, son las historias "de ficción que proporcionan las representaciones más realistas y pro-sociales de las situaciones sexuales, tales como retratos de personajes que toman las precauciones sexuales y lidian con las consecuencias negativas de las malas decisiones"


LA SEXUALIDAD EN LA TECNOLOGIA SE CENTRA ESPECIALMENTE EN: Las informaciones basadas en temas sexuales, los temas de interés de todas las personas y también las publicaciones que hacen todas las personas ante circunstancias que se presentan en la vida cotidiana, aclarando que especialmente se basan en las experiencias de unos y otros. Esto se ha desarrollado de una manera muy rápida ya que en todos los casos se presenta hoy en día con la capacidad de saber prender un computador e ingresar a un buscador ,


El desarrollo de la sexualidad 1(1)  

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