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ESTATUTO DEL EMBRIÓN HUMANO EN EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA SER HUMANO DESDE CONCEPCIÓN

“A esta evidencia de siempre -totalmente

“Desde el momento en que el óvulo es

independiente de las disputas sobre el momento de la animación-, la ciencia genética moderna aporta preciosas confirmaciones. Ella ha demostrado que desde el primer instante queda fijado el programa de lo que será este ser viviente: un hombre, individual, con sus notas características ya bien determinadas. Con la fecundación ha comenzado la aventura de una vida humana, cada una de cuyas grandes capacidades exige tiempo, un largo tiempo, para ponerse a punto y estar en condiciones de actuar. Lo menos que se puede decir es que la ciencia actual, en su estado más evolucionado, no da ningún apoyo sustancial a los defensores del aborto. Por lo demás, no es incumbencia de las ciencias biológicas dar un juicio decisivo acerca de cuestiones propiamente filosóficas y morales, como son la del momento en que se constituye la persona humana y la legitimidad del aborto. Ahora bien, desde el punto de vista moral, esto es cierto: aunque hubiese duda sobre la cuestión de si el fruto de la concepción es ya una persona humana, es objetivamente un pecado grave el atreverse a afrontar el riesgo de un homicidio. "Es ya un hombre aquel que está en camino de serlo”.” De aborto procurato, 1974 N. 13

fecundado comienza una vida que no es la del padre o la de la madre, sino de una nueva persona humana que se desarrolla por cuenta propia. No será un ser humano, si no lo es ya desde este momento.” Carta a los agentes sanitarios, 1994, n. 35

DIGNIDAD PROPIA DE PERSONA

“Aun distinguiendo entre las ciencias implicadas y reconociendo que la atribución del concepto de persona pertenece a una competencia filosófica, no podemos menos de tomar como punto de partida el estatuto biológico del embrión que es un ser humano y, por ello, tiene la cualidad y la dignidad propia de la persona.” Discurso a participantes en Simposio sobre “Evangelium vitae y Derecho”, 1996 UN ÚNICO TEXTO DIFERENTE:

“Desde su concepción, todo ser humano es una persona.” Discurso a un congreso de movimientos internacionales para la defensa de la vida, 1991

DEFENSA DESDE LA CONCEPCIÓN

“Esta declaración deja expresamente a un lado

“Una discriminación fundada sobre los diversos

la cuestión del momento de la infusión del alma espiritual. No hay sobre este punto una tradición unánime, y los autores están todavía divididos. Para unos, esto sucedería en el primer instante; para otros, podría ser anterior a la anidación. No corresponde a la ciencia dilucidarlas, pues la existencia de un alma inmortal no entra dentro de su campo. Se trata de una discusión filosófica de la que nuestra razón moral es independiente por dos motivos: 1. Aún suponiendo una animación tardía, existe ya una vida humana, que prepara y reclama el alma en la que se completa la naturaleza recibida de los padres; 2. Por otra parte, es suficiente que esta presencia del alma sea probable (y jamás se demostrará lo contrario) para que arrebatarle la vida sea aceptar el riesgo de matar a un hombre, no solamente en expectativa, sino ya provisto de su alma.” De aborto procurato, 1974 Nota 19

períodos de la vida no se justifica más que otra discriminación cualquiera. El derecho a la vida permanece íntegro en un anciano, por muy reducido de capacidad que esté; un enfermo incurable no lo ha perdido. No es menos legítimo en un niño que acaba de nacer que en un hombre maduro. En realidad el respeto a la vida humana se impone desde que comienza el proceso de la generación. Desde el momento de la fecundación del óvulo, queda inaugurada una vida que no es ni la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. No llegará a ser nunca humano si no lo es ya entonces.” De aborto procurato, 1974 N. 12

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más rotunda prohibición de cualquier intervención destinada a eliminar un embrión humano. Precisamente por esto, más allá de los debates científicos y de las mismas afirmaciones filosóficas en las que el Magisterio no se ha comprometido expresamente, la Iglesia siempre ha enseñado, y sigue enseñando, que al fruto de la generación humana, desde el primer momento de su existencia, se ha de garantizar el respeto incondicional que moralmente se le debe al ser humano en su totalidad y unidad corporal y espiritual: «El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida». Evangelium vitae, 1995, N. 60

“El Magisterio de la Iglesia ofrece a la razón

humana, también en esta materia, la luz de la Revelación: la doctrina sobre el hombre enseñada por el Magisterio contiene numerosos elementos que iluminan los problemas aquí tratados. La vida de todo ser humano ha de ser respetada de modo absoluto desde el momento mismo de la concepción, porque el hombre es la única criatura en la tierra que Dios ha «querido por sí misma», y el alma espiritual de cada hombre es «inmediatamente creada» por Dios; todo su ser lleva grabada la imagen del Creador. La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta «la acción creadora de Dios» y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente.” Donum vitae, 1987, Introd. 5.

“Esta afirmación de carácter ético, que la misma razón puede reconocer como verdadera y conforme a la ley moral natural, debería estar en los fundamentos de todo orden jurídico. Presupone, en efecto, una verdad de carácter ontológico, en virtud de cuanto la mencionada Instrucción ha puesto en evidencia acerca de la continuidad del desarrollo del ser humano, teniendo en cuenta los sólidos aportes del campo científico. Si la Instrucción Donum vitæ no definió que el embrión es una persona, lo hizo para no pronunciarse explícitamente sobre una cuestión de índole filosófica. Sin embargo, puso de relieve que existe un nexo intrínseco entre la dimensión ontológica y el valor específico de todo ser humano. Aunque la presencia de un alma espiritual no se puede reconocer a partir de la observación de ningún dato experimental, las mismas conclusiones de la ciencia sobre el embrión humano ofrecen «una indicación preciosa para discernir racionalmente una presencia personal desde este primer surgir de la vida humana: ¿cómo un individuo humano podría no ser persona humana?». En efecto, la realidad del ser humano, a través de toda su vida, antes y después del nacimiento, no permite que se le atribuya ni un cambio de naturaleza ni una gradación de valor moral, pues muestra una plena cualificación antropológica y ética. El embrión humano, por lo tanto, tiene desde el principio la dignidad propia de la persona.” Dignitas personae, 2008 N. 5

“Algunos intentan justificar el aborto

sosteniendo que el fruto de la concepción, al menos hasta un cierto número de días, no puede ser todavía considerado una vida humana personal. En realidad, « desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre... la genética moderna otorga una preciosa confirmación. Muestra que desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será ese viviente: una persona, un individuo con sus características ya bien determinadas. Con la fecundación inicia la aventura de una vida humana, cuyas principales capacidades requieren un tiempo para desarrollarse y poder actuar ». Aunque la presencia de un alma espiritual no puede deducirse de la observación de ningún dato experimental, las mismas conclusiones de la ciencia sobre el embrión humano ofrecen «una indicación preciosa para discernir racionalmente una presencia personal desde este primer surgir de la vida humana: ¿cómo un individuo humano podría no ser persona humana?». Por lo demás, está en juego algo tan importante que, desde el punto de vista de la obligación moral, bastaría la sola probabilidad de encontrarse ante una persona para justificar la

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embargo, los conocimientos científicos sobre el embrión humano ofrecen una indicación preciosa para discernir racionalmente una presencia personal desde este primer surgir de la vida humana: ¿cómo un individuo humano podría no ser persona humana? El Magisterio no se ha comprometido expresamente con una afirmación de naturaleza filosófica, pero repite de modo constante la condena moral de cualquier tipo de aborto procurado. Esta enseñanza permanece inmutada y es inmutable. Por tanto, el fruto de la generación humana desde el primer momento de su existencia, es decir desde la constitución del cigoto, exige el respeto incondicionado que es moralmente debido al ser humano en su totalidad corporal y espiritual. El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida. La doctrina recordada ofrece el criterio fundamental para la solución de los diversos problemas planteados por el desarrollo de las ciencias biomédicas en este campo: puesto que debe ser tratado como persona, en el ámbito de la asistencia médica el embrión también habrá de ser defendido en su integridad, cuidado y sanado, en la medida de lo posible, como cualquier otro ser humano.” Donum vitae, 1987, Parte I.

Y SUS CONSECUENCIAS…

“La vida desde su concepción ha de ser

salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables.” Gaudium et spes 51, 1965

“¿Qué respeto se debe al embrión humano en

virtud de su naturaleza e identidad? El ser humano ha de ser respetado "como persona" desde el primer instante de su existencia. Los procedimientos de fecundación artificial han hecho posible intervenir sobre los embriones y los fetos humanos con modalidades y fines de diverso género: diagnósticos y terapéuticos, científicos y comerciales. De todo ello surgen graves problemas. ¿Cabe hablar de un derecho a experimentar sobre embriones humanos en orden a la investigación científica? ¿Qué directrices o qué legislación se debe establecer en esta materia? La respuesta a estas cuestiones exige una profunda reflexión sobre la naturaleza y la identidad propia "se habla hoy de «estatuto»" del embrión humano. La Iglesia por su parte, en el Concilio Vaticano II, ha propuesto nuevamente a nuestros contemporáneos su doctrina constante y cierta, según la cual «la vida ya concebida ha de ser salvaguardada con extremos cuidados desde el momento de la concepción. (…) Ciertamente ningún dato experimental es por sí suficiente para reconocer un alma espiritual- sin

“Antes de formarte en el vientre te escogí; antes de salir del seno materno te consagré y te nombré profeta de las naciones”. Jr 1, 5

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APORTACIONES DEL MAGISTERIO EPISCOPAL SOBRE TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN MÉDICAMENTE ASISTIDA decisión” Card. J. Bernardin, Arzobispo de Chicago, 1987

ATENCIÓN A PAREJAS INFÉRTILES

“Aparte de algunos casos de conductas abusivas, ellos [nuestros propios hermanos y hermanas infértiles] no tienen responsabilidad en su condición física -más de lo que cualquiera de nosotros “estando ansiosos por añadir un simple codo a nuestra estatura”-. Estas personas tienen las mismas necesidades y capacidades, por ejemplo, la misma necesidad de tener una vida de amor en pareja. ¿Acaso Dios no comprende el matrimonio tanto como “serán una sola carne” como “creced y multiplicaos”? ¿Puede ser que Dios quiera que estos hermanos y hermanas no tengan pareja, sean abandonados como escoria humana o sean restringidos a ser solterones involuntarios? A veces la fertilización lleva más tiempo de lo previsto; a veces la asistencia médica es la solución; a veces la falta de hijos naturales empuja hacia la adopción o el cuidado de huérfanos y otros niños necesitados; a veces la disponibilidad mutua de diversas formas hacia el servicio amoroso a la comunidad desarrolla tanto amor conyugal en la pareja que lo hace incluso más fecundo que la paternidad natural. Recordemos la enseñanza de la Palabra de Dios sobre la felicidad del matrimonio sin hijos que es virtuoso” Nigeria, 1981.

“Deberían tomarse medidas para la

investigación específica y el desarrollo de técnicas encaminadas a la superación de la infertilidad con métodos que respeten el bienestar de todos los embriones y la institución del matrimonio” G. Bretaña, 1984, 44

“La infertilidad puede afectar la relación sexual

de la pareja y a la estabilidad de su matrimonio. Incluso puede afectar a las relaciones con los padres y suegros que expresan su decepción por la ausencia de los nietos. Las parejas católicas pueden sentir este dolor aún más profunda-mente al escuchar a la Iglesia alabar la vida familiar y enseñar que los niños son «el don más excelente del matrimonio»” EEUU, 2009

“La mayoría de las nuevas tecnologías son

invasivas, dolorosas y experimentales. También devalúan la personalidad y la intimidad sexual. La subrogación es particularmente explotadora porque la mujer que lleva el niño es tratada como un objeto que ha sido comprado y pagado para producir el producto de consumo final. La parentalidad se transforma de un proceso creativo a un proceso de fabricación sujeta a control de calidad. La maternidad es una mera transacción comercial que no puede permitirse el lujo de considerar la unión que tiene lugar en el útero. Las mujeres, especialmente las mujeres pobres, que son más vulnerables, no son vistas como personas sino como vientres de alquiler. Los aspectos biológico, personal de cuidado de la maternidad están compartimentados intencionalmente. Muchos grupos de mujeres han objetado que las mujeres son objeto de experimento y que en su comprensible deseo de tener un niño está siendo explotado. Hay una necesidad de escuchar más de cerca lo que las mujeres dicen de sus propias experiencias y explorar más profundamente los

“A menudo, se encuentran parejas sin hijos que

tienen tal deseo de un hijo que están dispuestos a hacer cualquier sacrificio para lograr su objetivo. El hijo así buscado es, por tanto, también fruto del amor y tal vez es deseado con mayor amor que como a menudo ocurre” Austria, 1985.

“Antes de responder [a las objeciones a DV],

deseo dejar un punto muy claro: he oído el dolor de las parejas que se aman, católicos y no católicos, que desesperadamente quieren el regalo de un hijo. Mi corazón está cerca de ellos. La suya es una carga difícil y comparto su dolor. Debemos ofrecerles amor, apoyo y comprensión. Y, al final, después de una reflexión orante y en conciencia sobre esta enseñanza, ellos deben tomar su propia

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valores de una sociedad que parece estar dispuesta a gastar enormes cantidades de dinero para producir un niño, al mismo tiempo que uno de cada cinco niños en Canadá vive en la pobreza debido a que sus madres son pobres”. Canadá, 1991

mismos. Sólo a la luz de esta información puede tomarse una decisión plenamente libre sobre el tratamiento que se propone”. Irlanda, 2000

“La Iglesia no pide ni espera que la autoridad

IAC Y CASO SIMPLE

civil legisle de acuerdo con su enseñanza, pero sí espera que los legisladores y todos aquellos que tienen una influencia en la formación de la política pública reconozcan que el bien común, que es su responsabilidad específica, sólo puede lograrse cuando los derechos de cada persona humana y los derechos de la familia sean plenamente respetados” Irlanda, 2006

“A veces, por ejemplo, la relación de una pareja

violaciones de la vida y de la dignidad de las personas, sometidas siempre de modo injusto a una eficacia técnica puesta al servicio de deseos desproporcionados, confundidos muchas veces con amor verdadero” CEE, 2001, n. 114

que desea un hijo permanece infértil excepto si el propio acto es ayudado por un médico. Tal intervención podría consistir en transportar el semen después de la relación en el útero y/o en transportar el óvulo al útero antes o después de la relación. A pesar de su artificialidad y carácter técnico, estos medios para ayudar a las relaciones sexuales no estarían abiertos, creemos, a la crítica del orden moral que exponemos en esta parte. De hecho, ninguno de estos medios de ayuda o asistencia alterarían el hecho de que el niño que naciese tendría su origen en el acto específico de relación sexual de sus padres” G. Bretaña, 1983

EL JUICIO DE CONCIENCIA

“De estas prohibiciones se excluyen los

“Comporta [la reproducción artificial] graves

procedimientos en los que el esperma y el óvulo, con o sin previa mezcla, son introducidos en el útero –procedimientos que parecen haber tenido éxitos significativos en este país” G. Bretaña, 1983

“En materia de reproducción humana asistida,

como en otros ámbitos, cada individuo debe obrar guiado por un juicio de conciencia. La conciencia a veces se toma para significar opinión la personal, en oposición a una posición institucional oficial. Bien entendida, sin embargo, la conciencia es un juicio: hecho sobre una situación en particular, en el contexto de su propio sistema de valores o visión de la vida, basado en el mejor conocimiento disponible de los hechos” Irlanda, 2000

“La FIV debe ser legalmente permitida solo en el matrimonio, usando gametos de los cónyuges y teniendo la intención de transferir todos los embriones en el útero” G. Bretaña, 1984

“La excepción a la que aludimos es el empleo

eventual, en determinadas circunstancias, de medios artificiales destinados a posibilitar, cuando existen anomalías que no lo permiten, la fecundidad de la vida conyugal, mediante la utilización del elemento fecundante del marido” Portugal, 1983

“En la medida en que la calidad del juicio de

conciencia dependa del nivel de información disponible, los profesionales sanitarios tienen la obligación, como parte de su responsabilidad profesional, de asegurar que los pacientes estén bien informados, en términos que sean capaces de entender. Las parejas cuya infertilidad es tratada con FIV están preocupadas principalmente por tener un hijo. En esta medida, al menos, se puede decir que su conjunto de valores está orientado en favor de la vida. Es importante que las parejas candidatas al tratamiento, estén plena-mente informadas por los que prestan este servicio en cuanto a las implicaciones y consecuencias de la FIV, tanto para el embrión como para ellos

“La principal causa de preocupación [en la IAC]

es el modo en que se obtiene el esperma. Si el esperma se obtiene mediante masturbación, y especialmente cuando se utiliza la estimulación pornográfica, la cuestión es de dignidad humana. Si, como ahora es más común, se utiliza la biopsia testicular, la cuestión está en la proporción entre riesgo y beneficio, como en el caso de toda cirugía” Irlanda, 2000

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talidad dominante pesa en el mismo sentido: la supuesta omnipotencia de la ciencia hace insoportables nuestras frustraciones. El deseo se convierte en algo absoluto: «un hijo, si yo quiero y como yo quiero, a toda costa, «ningún niño, si yo no lo quiero, a ningún precio. (…) Cada vez menos se acepta un principio regulador del deseo: no se le reconoce otra regla que uno mismo. Para liberarnos de esta lógica del sentimiento necesitamos laboriosamente tomar carrerilla para descubrir lo que es realmente bueno y constructivo para el hombre y la comunidad humana, al margen del deseo aparente y, en caso de necesidad, en contra de él. Otro factor actúa, de la misma manera, en favor de la capacidad y contra la sabiduría: la lógica técnica. (…) En realidad existe equívoco sobre el dominio. Son necesarios una lucidez y un coraje singulares para superar la tentación tecnocrática. Afortunadamente, muchos especialistas tienen conciencia de ello: quieren ser técnicos y de ninguna manera tecnócratas.

OTRAS TÉCNICAS

“6. Mantener congelados embriones humanos es

una situación abusiva contra esas vidas que puede ser comparada al ensañamiento terapéutico. Proceder a la descongelación es poner fin a tal abuso y permitir que la naturaleza siga su curso, es decir, que se produzca la muerte. Dejar morir en paz no es lo mismo que matar. La suspensión de la congelación no debe hacerse de modo que se convierta en causa directa de la muerte de los embriones, ni puede ir acompañada de ninguna otra acción causante de la muerte. Por otro lado es obvio que, tal y como dispone el proyecto de reforma, no ha de permitirse la reanimación de los embriones para hacer de ellos objetos de investigación nociva o letal. (…) 7. Los embriones que han muerto, al ser descongelados en las circunstancias mencionadas, podrían ser considerados como “donantes” de sus células, que entonces podrían ser empleadas para la investigación en el marco de un estricto control, semejante al que se establece para la utilización de órganos o tejidos procedentes de personas fallecidas que los han donado con este fin”. CEE, 2003

“L

a TIG respeta la vida y la integridad corporal del embrión. Reemplaza el acto sexual en vez de asistirlo, pero puede decirse que es menos intrusivo en cuanto a la integridad sexual porque no elimina totalmente el elemento de misterio y aleatoriedad de la fertilización natural” Irlanda, 2000

“Hay que decir, en primer lugar, que permitir a

los embriones ‘excedentes’ sobrevivir de este modo [donación de embriones] es infinitamente preferible a disponer de ellos o hacer uso de ellos como objetos de investigación. Esto no quiere decir, sin embargo, que no haya implicaciones éticas.” Irlanda, 2006

“Pero ¿cómo saber si una técnica asegura un

progreso de la persona y de la comunidad humana o si, por el contrario, implica un retroceso? ¿Existen umbrales localizables? Cuestiones embarazosas, pero inevitables. Para comenzar a responder a las mismas es necesario superar dos obstáculos mayores: la lógica del sentmiento y la lógica técnica. Una mujer desea a toda costa un niño. Se cuenta con los medios técnicos para satisfacer su esperanza. Ella admitirá de muy mal grado las razones para negárselo. Tanto más que la men-

“Adopción de embriones. El documento

[Dignitas personae] no rechaza completamente la práctica pero previene de los problemas médicos, psicológicos y legales asociados con ésta y subraya la objeción moral de producir y congelar embriones en primer lugar. «La preservación criónica es incompatible con el respeto debido a los embriones humanos», afirma la Instrucción” EEUU, 2008

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“Siguiendo el ejemplo de Dios, que desea y ama la vida humana, envíío al bebeí mis mejores deseos. En cuanto a sus padres, no tengo derecho a condenarlos; subjetivamente, si actuaron con buena intencioí n y de buena fe, incluso es probable que hayan contraíído un gran meí rito ante los ojos de Dios por lo que han hecho con la colaboracioí n de los meí dicos” Card. Albino Luciani, 1978, sobre el nacimiento de Louise Brown días antes de ser elegido papa Juan Pablo I


Magisterio sobre Bioética del comienzo de la vida humana