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CRÓNICA

ARTESANÍA

MEMORIA DEL VERANO

LEGADO PREHISPÁNICO

La Herradura, una playa de leyendas en el calor de Chorrillos.

Registro de costumbres y vivencias en la superficie de un mate.

Páginas 2-3

Páginas 12-13

Año 104 3ra etapa Nº 312 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013 Distribución gratuita

UN MAESTRO MASCARERO ENTRE DIABLOS Y CELEBRACIONES

GENIO CREADOR

Edwin Loza pone su arte al servicio de la fiesta de La Candelaria


2 | REMEMBRANZAS | Mar Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

RETORNO A LA HERRADURA, UNA PLAYA DE LEYENDAS

Memorias de

verano

La arena ha regresado a la orilla por obra de los milagros naturales y hoy el balneario luce como en sus mejores días. Crónica de una playa que fue el orgullo de la clase media limeña y que tiene historias y personajes. Regrese con nosotros. Escribe: ELOY JÁUREGUI

E

L auto era el lujo de la familia. Un MercedesBenz 190 D EX-80-01, color palta y con asientos de cuero caramelo más radio AMFM. Entonces escuchábamos "Legata a un granello di sabbia", del maestro Fausto Papetti, mientras el coche rodaba por el serpentín con rumbo a La Herradura aquella mañana de sábado. El auto lo había comprado mi hermano mayor, quien, con sus lentes a lo James Dean, pilotaba con aire del subdesarrollo. Veníamos de Surquillo y llegar a esa playa con auto propio era todo un ascenso social. La Herradura era la playa. No otra. Era 1966 y gobernaba Belaunde y, es verdad, la clase media necesitaba un espacio exclusivo que no fuera Agua Dulce. Ancón ya había sido tomado por la ola de la migración y apenas quedaba Santa María y Naplo al sur del paraíso. La Herradura inicia el eje de la llamada bahía de la Costa Verde limeña. Es una playa al medio del Morro Solar y apenas alcanza un poco más de 400 metros. Al llegar por una vía amplia, bordeando el océano, uno encuentra primero "El salto del fraile" –antes tenía

un restaurante de relativo prestigio–, luego aparece la playa Caplina y más allá nuestra playa. Hoy existen 14 restaurantes y todavía están en funciones el mítico El Suizo, el Antonio, El Bahía y el reciente La Casa de La Herradura. Cierto, uno extraña los ocho parlantes que cubrían todo el circuito por donde uno escuchaba los viejos éxitos de Neil Sedaka y Paul Anka, además de ese gorjeo puntual y la voz que cada quince minutos transmitía la hora. En aquel tiempo, una hilera de carpas antecedía a los toldos y a los cien metros de arena limpia antes de llegar al mar. La Herradura, desde los cincuenta, no fue una playa popular –Agua Dulce es la playa del pueblo–, pero albergó a los últimos limeños de los recodos de la clase acomodada. Los "blancos pobres" como decía Jorge Vega, "Veguita". El breve balneario tenía una ventaja: sus restaurantes. Quince establecimientos se alzan pasando la pista y la variedad gastronómica va desde las parrillas hasta los pescados y mariscos. Por lo general se bebe cerveza, pero hay oferta de cócteles y otros mejunjes. Hace un año, la gestión de la alcaldesa Susana Villarán remozó La Herradura con nuevo male-

Vista al mar. En los años 60, La Herradura fue el lugar preferido por veraneantes de clase media. cón, estacionamientos y baños públicos. Todo ello pasó a la administración del municipio de Chorrillos, pero el alcalde Augusto Miyashiro ignoró olímpicamente los cambios. Hoy de los servicios higiénicos no queda nada. El sábado 9 de febrero –el día más caluroso de este verano, 32 grados y una sensación térmica infernal– llegué

hasta la breve bahía. Esta vez no estaba el Mercedes-Benz de mi hermano, pero sí el Metropolitano. Ya no está más el club Samoa ni el restaurante El Cortijo en los bajos del edificio Las gaviotas, al fondo de la playa. Seguían El Suizo y El Bahía y se estrenaba La Casa de La Herradura, un point para igualados. La Herradura es su atmósfera, ese lagar de la me-

moria. Aquí pasé mis mejores veranos y aquí jugaron mis hijos cuando niños. Aquí conocí a José Luis Vásquez Serra y su carnal "Veguita". Aquí visito a Tito Castillo y a todo el linaje de entrañables amigos. Y ocurrió el milagro. La arena –tan cuestionada hace un año– había regresado solo por obra y gracia de la propia naturaleza. No es abundante

como antes, pero ya no hay más piedras. La playa está en la memoria de los cuerpos. Han pasado los años y la piel del deseo continúa. La historia de La Herradura está escrita en los tratados y no existe nada misterioso ni turbio. El historiador Juan Luis Orrego ("Tiempo después" de Canal 7) describe en su blog Rumbo al bicentenario aquellos años: "Los orígenes de La Herradura se remontan a los inicios del siglo XX cuando se perfilaba como una playa exclusiva de los sectores acomodados de Lima, ya que para muchos en esta playa 'había sol hasta en invierno'. Lo cierto es que alguna vez en esta playa la gente paseaba con traje como si estuviese en el Jirón de la Unión o en el Paseo Colón. A inicios del siglo XX, la llegada del tranvía y la construcción del túnel de La Herradura hicieron que esta playa fuera accesible. Incluso, en 1907, la empresa propietaria del tranvía planificó construir casas de playa de dos pisos en la falda del cerro situado frente a la playa; la vista y la ubicación eran insuperables. Sin embargo, en 1912, la compañía quebró, las casas nunca se construyeron y a La Herradura solo se podía llegar en automóvil, un vehículo

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Mar | REMEMBRANZAS | 3 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

«VEGUITA» Y SUS RITUALES

Metamorfosis. Tras perder su angosta franja de arena, La Herradura se convirtió en una playa de piedras. Sin embargo, hoy recobra un porcentaje de su antigua prestancia.

EL TÚNEL TAN TEMIDO Hoy, se comprueba que el mayor problema que padece La Herradura es la seguridad. En aquellos años de su esplendor, la playa contaba con un puesto de la Guardia Civil y una posta de la Cruz Roja. Hoy ni eso. Apenas un sereno se ocupa de vigilar la zona solo durante el día y hay que agradecer al destino si aparece un patrullero o un policía para solucionar cualquier circunstancia. Eso sí, los viernes y sábados, en la boca del famoso túnel –la única salida vehicular

que solo tenía un puñado de limeños. Pero esto no impidió que la playa se convirtiera en un lugar deseado por los limeños de entonces, y cada verano crecía la fama de este lugar: "Era la primera playa de moda de la gente acomodada de Lima", cuenta el arquitecto Juan Günther. Existe "la cosa limeña", que tiene que ver con nuestra ciudad, su tradición, sus lenguajes y sus espacios públicos. La Herradura conserva esa esencia de una ciudad posapo-

del lugar–, desde las 8 de la noche se cuadran hasta tres patrulleros. Cierto, revisan a todo el mundo y la mayoría de detenidos son por no aprobar la prueba de alcoholemia. Inmediatamente son conducidos a la comisaría de Chorrillos y si no hay "arreglo" –un viandante cuenta que hay que pagar hasta 1, 500 nuevos soles– al infractor se le retira el brevete y el carro pasa al depósito durante 7 a 15 días. Las "batidas" permanecen hasta la madrugada y los habitúes a la playa saben muy bien que es obligatorio pasar por ese peaje. La Herradura,

a pesar de ser tan pequeña, tiene hasta tres autoridades. El Ministerio de Defensa se ocupa del mar; y el municipio distrital, de la playa (arena, malecón y parqueo). Los restaurantes, que son responsabilidad de cada uno de sus propietarios, pagan un impuesto por la licencia. El descalabro tiene como único responsable al alcalde chorrillano Augusto Miyashiro, quien ya va por su tercer periodo y para quien la playa no existe. Amén que en todo Chorrillos solo hay 20 serenos.

calíptica, como diría el finado Carlos Monsiváis. A pesar de que Lima vive de espaldas al mar, tiene sus playas memoriosas. El Waikiki, los Baños de Miraflores, los de Barranco. Todo Chorrillos y con su playa laminar, Pescadores. Nuestro verano es brevísimo, por ello se lo disfruta con mayor fruición y regodeo. He tomado un retrato y hoy que comparo con las viejas fotografías de los años sesenta, solo queda la melancolía propia de los amores perdidos.

En una reciente entrevista, Jerónimo Pimentel, autor de la novela La ciudad más triste, decía: "Lima es una ciudad que está entre infinitos, rodeada de absolutos. Por un lado la cordillera, que es un infinito, me refiero tanto una barrera como a lo inalcanzable; por otro, el océano Pacífico; por norte y sur desiertos y arriba este cielo tapado, eterno. Es una ciudad que parece una cápsula, una cosa suspendida y creo que eso la hace una ciudad melancólica, nostálgica. Hipólito Unanue

«LA HERRADURA, DESDE LOS CINCUENTA, NO FUE UNA PLAYA POPULAR -AGUA DULCE ES LA PLAYA DEL PUEBLO¿ PERO ALBERGÓ A LOS ÚLTIMOS LIMEÑOS DE LOS RECODOS DE LA CLASE ACOMODADA. LOS "BLANCOS POBRES" COMO DECÍA JORGE VEGA, "VEGUITA". EL BREVE BALNEARIO TENÍA UNA VENTAJA: SUS RESTAURANTES.

hizo un ensayo hace mucho tiempo sobre eso, pero, y eso es interesante, no debemos caer hacia una forma de determinismo, una situación geográfica es una circunstancia pero las circunstancias nos son determinantes, los hombres hacemos que no lo sean. Yo creo que cuando asumamos, y esta no es una tesis mía sino de (José) Matos Mar, que la Costa más que una región, es la muerte del Ande hacia el mar (...) cuando asumamos eso y entendamos qué significa de cara a nuestra identidad nacional, creo que esta ciudad va a ser más feliz". En la memoria de los limeños, La Herradura suele ser también un infinito. La juventud en la otra ribera, como diría Julio Ramón Ribeyro, ha dejado su marca en el espacio más afectuoso de uno. La playa La Herradura es aquel desafío a los olvidos. Aquí está, enhiesta, invencible, ideal para mirar ese transcurrir de la vida con todas sus depresiones y júbilos. Así vi partir a mis padres, a mis amigos y ahora sin el Mercedes-Benz parto yo también. Entonces, como dice Javier Solís, "Si encuentras un amor que te comprenda / Y sientas que te quiera más que nadie / Entonces yo daré la media vuelta / Y me iré con el sol / Cuando muera la tarde".

Hace un mes falleció el mítico Jorge Vega "Veguita". El hijo ilustre de La Herradura. La mayoría de periodistas contaron de sus anécdotas e historias. "Veguita" fue todo un personaje. Pocos recordaban su religión: bañarse todos los días en el mar de La Herradura. El hombre y su elegante soledad llegaban antes de la 9 de la mañana e ingresaba caminando por el túnel. Ya en la playa –y esto fue hasta el 2008– se mudaba a su trusa a lo Johnny Weissmüller y se lanzaba al mar, con sol o lluvia. Después de 30 minutos exactos salía y empezaba con su rutina de ejercicios. Nadie sabe de dónde sacaba una enorme pelota y unas pesas. Así hasta el mediodía, luego unos pescados y su cerveza de reglamento. En la última entrevista que le hizo Luis Chávez, de la revista Lima gris, el recordado "Veguita" cuenta: Yo toda mi vida he hecho deporte, porque era más elegante que trabajar (...) Yo he pasado desde los veinte años en La Herradura, y en uno de los restaurantes donde me amanecía tomando, guardaba mi tabla. Yo dormía cuatro horas y luego me despertaba para meterme al mar (...) También he parado en El Suizo, y he conocido a Rodolfo Castillo, un personaje increíble y protagonista de la más grande historia de amor que ha habido en La Herradura. Rodolfo era el mayordomo y a la muerte del suizo, quien vivía con una inglesa, entonces la inglesa asume la conducción del restaurante, y luego Rodolfo se enamora de ella y se convierte en su pareja, pero en realidad se convierte en el nuevo dueño de El Suizo. Luego pasa algún tiempo y él conoce a una chilena, y luego vendría lo increíble, que las dos mujeres convivieran con él, y las dos lo han enterrado a él".


4 | TENDENCIAS | Comunicación Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

POSIBILIDADES DEL FOTOPERIODISMO

Una guerra narrada con imágenes Natalia Botero (Medellín, 1970) ha viajado veinte años por todo Colombia fotografiando, para diversos medios, distintos episodios del triste conflicto interno que sufre ese país. Sus imágenes sencillas y directas construyen una narrativa con la cual intenta conmover al espectador para producir un cambio y enviar un mensaje de esperanza. Escribe MIGUEL ÁNGEL VALLEJO

P

OR su trabajo en zonas de conflicto, Natalia Botero ha sido perseguida e incluso detenida en tres oportunidades. Eso no la contuvo de fotografiar exhumaciones de cadáveres, visitar poblaciones asoladas por las FARC o retratar la vida cotidiana de pueblos atacados. La fotógrafa colombiana ha intentado siempre que sus imágenes sensibilicen a la gente. "Quiero dar una mirada crítica desde mi punto de vista subjetivo, que toma partido por las víctimas, de los que tienen menos poder", nos cuenta. Visitó Lima para dar una conferencia organizada por el colectivo NN Fotógrafos, en la cual, además, presentó algunas de sus impactantes imágenes. Desde el inicio, aclara que hay códigos especiales en temas de violencia. "No es lo mismo que hacer modas o deportes", asegura, pues la tendencia amarillista en imágenes y titulares acaba desvirtuando el mensaje, generando a veces una sensación que banaliza el conflicto.

MEMORIA PARA SANAR Botero recuerda sobre todo un episodio durante las masacres más recientes de las FARC en el pueblo de San Carlos, Antioquía. "Viajamos en la volqueta que recogía a los cadáveres, con un olor ácido, mientras esta seguía siendo ata-

cada por la guerrilla. Mientras nos llovían balazos, los militares se agruparon para protegernos y descuidaron el cuerpo de Cecilia, una chica de 21 años. Sentí que protegían a la vida olvidando la muerte." A lo largo de estos años ha mantenido también vínculos con los retratados. Su tema más reciente fue acompañar a familias que tuvieran un pariente desaparecido, durante seis meses o un año. "Pensamos que era necesario mostrar el drama humano del que pierde a un ser querido. Y llegué a establecer relaciones muy íntimas, me hicieron sentir parte de la familia. Estaba con ellos hasta que encontraran el cadáver, lo que les daba cierta calma, pues tienen la certeza de que se ha ido. Hasta no encontrar a su familiar, tienen la esperanza de que siga vivo", detalla conmovida. En esta última etapa, relata el caso de José, un joven que buscaba a su padre y hermano asesinados por las FARC y que fueron enterrados en la selva. En el proceso de exhumación no los hallaron. Legalmente, en su país solo el Gobierno colombiano puede buscar cuerpos, tarea difícil, pues en algunos lugares la guerrilla sigue actuando, además de lo complicado de la geografía. "Pero José no se resignó, los buscó durante días hasta hallarlos, los fotografió y volvió a enterrar para que las autoridades pudieran sacarlos. Fue conmovedor y a

EXCLUIDOS. El trabajo de Natalia Botero centra el foco de la atención en las víctimas inocentes de todo conflicto. la vez desgarrador asistir a ese evento", dice Botero. Le pregunto entonces cuáles son los límites éticos al trabajar temas tan duros. "Una cámara no te da poder. Debes reconocer que eres tan vulnerable como el retratado. A veces se debe decidir si tomar la foto o ayudar a las personas en peligro. Eso me enfrentó a mi propia humanidad porque, claro, uno debe ayudar, pero también tiene que tomar la foto, porque si uno

no registra esos momentos se pierde el testimonio de lo que ocurrió". Viendo sus imágenes, sentimos la intensidad del momento, sea durante un enfrentamiento, como la tensión y ansiedad de los momentos de incertidumbre o de duelo.

CONTAR UNA HISTORIA Y es que las fotografías de Botero casi no tienen retoques ni utilizan efectos. "Las tecnologías hacen que se pierda

TESTIMONIO. La congoja reflejada en una imagen.


ComunicaciĂłn | TENDENCIAS | 5 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

mos proyectar. AdemĂĄs, la ropa colgada a veces en el interior de departamentos nos habla de los lugares que habitamos y cĂłmo vivimos en ellos."

PERSPECTIVA PERUANA

DEUDOS. La cobertura informativa de la violencia tiene sus propias reglas. "No es lo mismo que hacer moda o deportes", enfatiza la fotoperiodista colombiana.

HALLAZGOS. En situaciones lĂ­mite, el periodista es tan vulnerable como los actores de la tragedia.

el concepto de lo que quieres comunicar. Hoy la mayorĂ­a cambia la iluminaciĂłn o el color, y produce un efecto de hiperrealismo, que se distancia del hecho narrado. Yo vengo de la era analĂłgica, de las cĂĄmaras con rollo, y prefiero lo que se puede conseguir sin modificaciones", explica, crĂ­tica. La fortaleza de sus imĂĄgenes es su simpleza. ÂżEs esta capacidad de conmover la diferencia entre un fotĂłgrafo y un fotoperiodista? Para Botero sĂ­, en parte. "El fotoperiodismo busca el contraste en una imagen, algo noticioso, que sea un punto de quiebre con la realidad para exaltar ese hecho. Un fotoperiodista busca una entonaciĂłn, una forma de narrar, para contarte una historia. Puede ser una imagen que refleje un tema, la situaciĂłn de un lugar o un personaje: un sĂ­mbolo que te diga algo", seĂąala. El duro tema de la violencia ha dejado tambiĂŠn algunas secuelas en Botero. "Cuando tocas aspectos tan dolorosos, te olvidas de que tienes una vida. Pero la maternidad me hizo recordar que estas tragedias nos pueden pasar a todos", afirma, y aĂąade que va a alejarse del conflicto por un tiempo, mientras continĂşa con sus labores como docente universitaria. Sobre estos trabajos, dice, sin embargo, que le gustarĂ­a dejar un mensaje de esperanza. "La vida sigue, hay que cerrar las heridas".

APUNTES t/BUBMJB#PUFSPIB SFDJCJEPMBTNĂˆYJNBT EJTUJODJPOFTEFMB 0SHBOJ[BDJĂ˜OEFMBT /BDJPOFT6OJEBTQPS TVUSBCBKPColombia: imĂĄgenes y realidades (2003). t"TJNJTNP IBTJEP DPOEFDPSBEBQPSMB 'VOEBDJĂ˜O%PT.VOEPT QPSTVQSPZFDUPLas otras huellas de la guerra  ZQPSFM 'POEP*CFSPBNFSJDBOP EF'PUPHSBGĂ“BQPSTV QPSUBGPMJPEspiral de niĂąos sin cielo (1998). t.ĂˆTJOGPSNBDJĂ˜O TPCSFFMDPMFDUJWP// 'PUĂ˜HSBGPTFOMBQĂˆHJOB XFCIUUQXXX OOGPUPHSBGPTDPN

Tal vez con esa idea ha emprendido su prĂłximo proyecto fotogrĂĄfico, al que dedicarĂĄ seis meses. Este trata precisamente sobre la vida cotidiana: el uso de la ropa en su paĂ­s. AsĂ­, Botero viene recorriendo Colombia, tomando fotografĂ­as de pantalones, camisas y medias colgadas. "Quiero investigar quĂŠ significa la ropa para la gente. Es una segunda piel que algo dice de nosotros, como la imagen que queremos o pode-

El colectivo NN FotĂłgrafos organizĂł la charla de Botero como parte de sus actividades para promover una cultura de la imagen. Concuerdan con su colega colombiana en que el fotoperiodismo busca capturar lo que no estĂĄ expuesto. "Un reportero a menudo busca una escena colorida, pero el fin supremo del fotoperiodista es conmover al pĂşblico", afirma Miguel MejĂ­a, miembro del colectivo. Para este fin, MartĂ­n Pauca, otro integrante, asegura que es necesario "narrar una historia desde una mirada propia; una aproximaciĂłn particular". MejĂ­a aĂąade que "un periodista es un narrador de historias, y construir una narrativa no es tomarle fotos a todo lo que aparezca. Se debe investigar previamente. Por ejemplo, si uno va a un conflicto social, debe conocer los orĂ­genes del mismo, la historia y la situaciĂłn de la comunidad, la geografĂ­a y la historia locales. AsĂ­ haces las fotos pensando en lo que quieres contar y vas editando ni bien las tomas". Pauca destaca a Carlos "el Chino" DomĂ­nguez como un ejemplo de fotoperiodista, pues supo capturar una ĂŠpoca. "EstĂĄ su foto a un niĂąo lustrabotas, al que retratĂł aĂąos despuĂŠs, cuando habĂ­a crecido y tenĂ­a un hijo tambiĂŠn lustrabotas. Con esas imĂĄgenes mostrĂł un PerĂş donde las cosas no cambiaban y de pocas oportunidades", asegura. En NN FotĂłgrafos participan ademĂĄs Alberto Orbegoso y Carlos ChĂĄvarry. Como parte de sus actividades, el colectivo realiza, ademĂĄs de conferencias con fotoperiodistas peruanos y extranjeros, una serie de exposiciones en su pĂĄgina web, asĂ­ como una serie de talleres para pĂşblico en general, en convenio con otras instituciones. "Buscamos que los talleristas aprendan a contar sus propias historias de modo contundente. No son cursos de manejo de cĂĄmara o de tĂŠcnicas sino de formas de mirar y de narrar", aclara MejĂ­a. La cĂĄmara no hace al fotĂłgrafo.


6 | PUBLICACIONES | Historia Semana del 15 al21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

SOBRE GENEALOGÍA, HISTORIA Y LA PERRICHOLI

Crónicas

familiares

Para el abogado y escritor Gustavo León y León, la actriz mestiza Micaela Villegas es el personaje femenino peruano con mayor proyección en la cultura local e internacional. "¿Tenemos otra figura de esa envergadura?", se pregunta. Escribe CÉSAR CHAMAN

L

a historia de las naciones es la sumatoria de las historias de sus familias, asegura enfático el genealogista Gustavo León y León Durán, escritor y abogado especialista en derechos de propiedad intelectual. Su aseveración puede resultar polémica, en la medida en que traslada una noción matemática a un proceso eminentemente social. En el devenir de los grupos humanos y en las ciencias sociales, el orden de los factores sí puede alterar el producto. León y León no hace cuestión de estado al respecto y, por el contrario, prefiere explicar su tránsito desde los tratados de leyes hacia los archivos de parroquias y dependencias públicas: fue para atender una vocación temprana por los árboles genealógicos. De hecho, en el recibidor de su oficina tiene uno inmenso con la trama de sus antepasados, desde su llegada de la península Ibérica hasta la actualidad. Son más de trescientos los nombres de parientes cuyo rastro encontró en una búsqueda que duró varios años. En 1974, cuando aún estudiaba la secundaria en el colegio Markham, León y

León era visitante asiduo de la Biblioteca Nacional –que por entonces funcionaba solo en la avenida Abancay–, el Archivo General de la Nación y el archivo arzobispal de Lima. Estaba detrás de la partida de bautizo de su bisabuelo Federico León y León, pero la suerte no le sonreía por más que intentaba. Una tarde, un investigador más ducho en la materia se le acercó en una de esas salas silenciosas para preguntarle: "¿Qué buscas, cachorro?" El escolar explicó que venía por la partida de un pariente ya fallecido, pero que no daba con el registro respectivo. "¿Cuál era el nombre exacto del bisabuelo?", le consultó el señor, acomedido. "Federico", contestó. "¿Estás seguro?". En realidad, el bisabuelo era "Aquilino Federico" y si él continuaba rastreándolo como "Federico" a secas, no iba a encontrarlo nunca. "Fue una lección importante –recuerda el abogado–. Entendí que en el pasado el registro de los nombres, los lugares, los datos y los apellidos no era tan riguroso como en la actualidad y que en genealogía hay que trabajar con paciencia." De esa misma época proviene su interés por un personaje controvertido: Micaela

Villegas y Hurtado, conocida por la nobleza colonial y por la plebe –a finales del siglo XVIII y en los albores del XIX– simplemente como 'la Perricholi'.

EL AUTOR Y SU PERSONAJE

AUTOR. Desde su etapa escolar, León y León investiga la biografía de Micaela Villegas.

MODERNIDAD Y PREJUICIOS La modernidad, que echó por tierra los prejuicios y reconfiguró los valores de las sociedades tradicionales, remeció también las raíces de conceptos como "alcurnia" y "abolengo", para dar paso a una etapa en que la billetera pesa más que el apellido. No obstante ese escenario, la genealogía se mantiene vigente. "Pienso que todos tenemos razón para sentir orgullo por nuestros orígenes, lo que pasa es que la gente

no los conoce. Hay apellidos netamente autóctonos que son de una ilustre prosapia inca, pero quienes los llevan muchas veces desconocen ese pasado", comenta Gustavo León y León. "El Perú es un país que, al igual que Estados Unidos, se formó de muchas inmigraciones. Vinieron los españoles, invadieron y dejaron su huella. Y le guste o no a la gente, tenemos un componente de esa cultura en nuestra sangre." Y en algunos casos más y en otros menos, ese componente

existe, como es real el legado inca y preínca. "Muchos apellidos, mochicas, tallanes, chimús perduran hasta la actualidad". "Entonces, la pregunta es: ¿por qué la gente no puede mostrarse interesada en sus orígenes, por qué no puede estudiarlos, valorizarlos, y darles una importancia? Yo creo que eso ocurre porque a nosotros no nos han enseñado a respetar la historia."

"No soy el primer autor que trabaja a 'la Perricholi'", reconoce León y León. "En realidad, hay historiadores de nota y escritores que han investigado al personaje. Y el mismo Ricardo Palma la menciona en varias de sus tradiciones limeñas". En este caso en particular, la repetición no resulta una ofensa. "Me parece que el valor de 'la Perricholi' está en el hecho de que se trata de una de las pocas peruanas que ha trascendido a la cultura universal", alega el abogado. Es un personaje conocido no solo en el Perú sino en América; que inspiró obras teatrales, comedias y música pese a las limitaciones técnicas de la época y cuya relevancia se destacó incluso en el siglo XX en cine y televisión. El famoso romance que sostuvo con el virrey Amat la catapultó en el teatro a papeles más importantes, pero no puede decirse que todo se lo deba a los favores de su poderoso amante. 'La Perricholi' tenía virtudes personales, además de su consabida belleza.


Historia | PUBLICACIONES | 7 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

PERSONAJE. Sobre la historia de la Perricholi se han producido obras de teatro, guiones de cine, series de televisión, música y pintura. "El Perú está representado en la cultura universal gracias a ella", ensaya León y León, en una afirmación que necesita cotas temporales más precisas. Para ser justos, lo que trasciende con la figura de Villegas es, en todo caso, la gracia o la audacia de la peruana de la etapa virreinal. Ella e Isabel Flores de Oliva, Santa Rosa de Lima, son las dos peruanas que alcanzaron proyección internacional en la etapa previa a la independencia. "Una era la pecadora, la mujer del pueblo, y la otra era la santa, la milagrosa. Es curioso que figuras tan opuestas

hayan logrado calar de manera significativa en la cultura universal", comenta. De 'la Perricholi', los viajeros que pasaron por el Perú a poco de la emancipación dieron testimonio de su vida y de la leyenda que se tejió en torno a su desprendimiento. Una tarde, Micaela se paseaba en una fina carroza tirada por corceles blancos, regalo del virrey, cuando de pronto se cruzó en su camino un cura que caminaba de prisa para llegar a entregar el viático a un moribundo. "Al ver 'la Perricholi' que el sacerdote llevaba la salvación

para un enfermo grave, en un acto de desprendimiento bajó de la carroza y se la regaló al cura. Ese hecho la marcó y abonó su inmortalidad, pues dio pie a muchas anécdotas y crónicas." "Próspero Merimée, renombrado comediante y dramaturgo francés, convirtió la anécdota en una opereta", recuerda León y León. "Jacques Offenbach, famoso músico alemán que residió muchos años en Francia, compuso la opereta La Perricholle, inspirada precisamente en la obra y los antecedentes de Micaela Villegas."

"Aquí, en el Perú, Valle Riestra y Federico Blume hicieron a principios del siglo XX una pieza teatral inspirada en 'la Perricholi', y en 1928, Francisco Graña dirigió una película muda, en blanco y negro, que trataba sobre este mismo personaje." Incluso en Hollywood, en 1928, se filmó La carroza de oro y tiempo después se rodó El puente de San Luis Rey, un largometraje dirigido por Mary McGuckian en el que actúan, entre otros consagrados, Robert de Niro, Geraldine Chaplin y Kathy Bates. En la cinta –que narra

«HUBO UNA POLÉMICA EN TORNO AL APELATIVO 'PERRICHOLI'. ALGUNOS INCLUSO QUISIERON PENSAR QUE ERA 'PETIT JOLIE', QUE EN CATALÁN SIGNIFICA 'PEQUEÑA JOYA', PERO LO REAL ES QUE EL TÉRMINO ERA 'PERRA CHOLA', QUE ES COMO DECIR '¡OYE, CHOLITO LINDO!' Y ESO NO ES UNA OFENSA PORQUE TODO DEPENDE DE LA FORMA CON QUE SE EXPRESAN LAS PERSONAS.»

una historia de la complejidad humana frente a los avatares del destino– aparece también el aura de 'la Perricholi'. "Estamos, entonces, frente a uno de los pocos personajes peruanos sobre los que se ha escrito, se ha compuesto música, se ha creado teatro y se ha pintado", enfatiza León y León. "En el Perú, ¿tenemos otra figura de esa misma envergadura?".

TRABAJAR CON FUENTES Las fuentes de la genealogía son diversas, pero cuando uno hace una investigación que pretende ser seria, debe recurrir a los documentos. "Hay que revisar los archivos, los registros parroquiales, los registros notariales y diversos documentos. Hay que leer mucha bibliografía, porque el pasado se puede reconstruir sobre la base de las fuentes". En el caso del Perú, a donde la escritura llegó con los españoles, es posible escarbar hasta el 1300 después de Cristo, gracias a los escritos de los cronistas pretoledanos, refiere el genealogista. Más allá, el olvido. Gracias a esas crónicas, fue posible establecer que el Tahuantinsuyo tuvo una dinastía compuesta por 14 soberanos y que muchos de los apellidos incas que perduran hasta la actualidad corresponden a familias de la más alta nobleza imperial. ¿Al hacer genealogía uno desemboca inevitablemente en biografía? "Sí, claro, porque para conocer la realidad del personaje hay que estudiar todo su entorno y su vida", responde el abogado. ¿Y el resultado es literatura? "El resultado puede ser literario en función de la calidad del escritor. Hay gente que escribe mejor que uno y entonces exhibe una prosa más elaborada, y mientras mejor es la prosa, obviamente el trabajo tiene mayor valor literario". León y León publicó la primera edición de La Perricholi. Apuntes históricos y genealógicos de Micaela Villegas en 1991. Veintidós años después, la segunda edición presenta una versión corregida y aumentada de la historia de un personaje que, sin duda alguna, marcó época.


8 | CULTURA | Creación popular

Semana del 15 al 21 d

DETRÁS DE LA CANDELARIA

Mascarero del

Altiplano Desde muy joven, Edwin Loza Huarachi, premio Amauta de la Artesanía Peruana 2010, se ha dedicado a reparar y crear las máscaras tradicionales puneñas.

DESTREZA. Una ejecución artística minuciosa, b

IMÁGENES. La cultura popular ha incorporado a los diablos en las tradicionales celebraciones altiplánicas del carnaval y la mamacha Candelaria. escribe JOSÉ VADILLO

C

omo las extremidades superiores de un pequeño dios, sus manos van dando vida, cada día, a monstruos hechos para bailar. Morenos,

diablos, chinas-diablas. Esos personajes de uso cotidiano por estos días de celebración de la Virgen de la Candelaria, allá en Puno. Sus manos amoldan los rostros a partir de la masa que él ha ayudado a per-

 

feccionar a lo largo de los años. No solo hablamos del tradicional yeso sino de una mezcla que él trabajó para darle el atributo de "liviana" y así permitirle a los danzantes mejor desarrollo de sus movimientos. Por

eso, su masa es una innovación que une algodón, cola, aserrín, papel maché, carbonato de sodio, cuero y otros componentes. Pone a cada lado de la frente de un diablillo, serpientes. Los oficios representan

al pecado, según la tradición judeocristiana. En otras ocasiones, los leviatanes tienen dientes platinados y deformes, además de aletas, como si se tratase de grandes pirañas. Otras veces, las máscaras llevan pestañas largas y rizadas.


Creación popular | CULTURA | 9

e febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

los más pobres, como mínimo tres años, y luego ir escalando hasta llegar a diablo-caporal", contó en el documental Herederos de nuestra magia.

asada en la investigación de las costumbres ancestrales de la región Puno, le valió a Edwin Loza el reconocimiento del Gobierno en 2010. puneña de la imaginería de máscaras.

COLORIDO. La exageración de los rasgos y los gestos faciales caracteriza a los personajes que participan en las celebraciones del Altiplano.

O son negros bembones que fuman una pipa. Y todo con alegría. Es que la exageración es parte de la fiesta y la danza, aquí en el Altiplano. A todas sus creaciones, él les pone la firma "ELozaH", de un solo trazo: Edwin Loza Huarachi. Su nombre ya es una marca prestigiosa en la tradición

ttt Dicen que los mejores conocen muy bien la cancha donde rodará la pelota. Si el señor Loza ha tenido siempre la preocupación de crear máscaras que a la vez sean confortables para los bailarines es porque durante dos décadas bailó en la Diablada Porteño. Primero tuvo cola; es decir, bailó de diablo. Lo hizo por un lustro, hasta que, redimido de esta historia de buenos y malos, bailó de ángel. Lo hizo tan bien que repitió el papel durante 15 años consecutivos. Para el maestro Loza Huarachi este proceso debe de ser natural: uno tiene que empezar a bailar la diablada a partir de los personajes "más humildes,

ttt El teléfono del taller del maestro ha repiqueteado por días sin respuesta para Variedades. Entendemos que son días cuando todos en Puno bailan por fe y devoción a la Mamita Candelaria. El maestro nacido en la provincia de Moho debe restaurar máscaras, atender pedidos, pues los entendidos reconocen en Loza una capacidad que lo diferencia de otros "careteros": él hace piezas únicas. Este año han participado en las festividades de la Mamacha Candelaria más de ciento cuarenta conjuntos, cuarenta mil bailarines, nueve mil músicos, "una energía humana más fuerte que un ciclón norteamericano, miles de polleras, capas y máscaras", según define el poeta Omar Aramayo, alarmado porque de un costo total de unos veinte millones de dólares, tres millones se van en alquileres y venta de trajes y el resto en el consumo de cerveza, una cachetada mientras Puno sufre también de "friaje". Por su parte, Loza ha dicho que las máscaras de diablocaporal pocas veces coinciden porque cada una es distinta, como la vida y la personalidad de cada bailarín. Es su forma de ver este arte, nunca al por mayor, siempre trabajándolas pacienzudamente. "Soy un imaginero de máscaras", se ha definido el artista de 65 años de edad en una entrevista para Herederos de nuestra magia, y que hoy se puede encontrar en internet. Porque él comprende que la imaginería no solo es un término relacionado con crear imágenes de santos y vírgenes, sino el concepto es más amplio, siempre ligado con lo popular, e incluye a esos seres que él ha perfeccionado con sus manos por décadas: los morenos, los diablos y las chinas-diablas. ttt Sus máscaras más elaboradas están ligadas con la danza de la diablada. Loza Huarachi


10 | CULTURA | Creación popular Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

«HACE TRES AÑOS, EL MINISTERIO DE COMERCIO EXTERIOR Y TURISMO LE OTORGÓ EL TÍTULO DE GRAN MAESTRO DE LA ARTESANÍA PERUANA 2010. FUE LA PUNTA DE UN ICEBERG COMPUESTO POR NUMEROSOS PREMIOS QUE HA LOGRADO A NIVEL DE PUNO, DESDE LOS AÑOS 80, ESTE INVESTIGADOR DEL FOLCLOR ALTIPLÁNICO.»

OBRA DE AUTOR. El maestro Loza Huarachi se diferencia de sus compañeros artesanos puneños por una cualidad: sus trabajos son piezas únicas.

ha estudiado la tradición altiplánica. Sabe que la diablada no está inspirada en el diablo –una idea que llegó con los barbudos españoles y la religión católica– sino en el Janchanchu o muki, el dios de las minas, a quien los habitantes precolombinos pedían permiso con rituales y máscaras hechas de piel de venado, para poder extraer minerales de la tierra. Según sus investigaciones, solo a la tradición altiplánica peruana pertenecen las máscaras del "caporal" de la diablada y de la "china-diabla". ttt "En un taller te sales del mundo, estás muy concentrado en otro mundo. Lo mismo pasa cuando bailas. Te pones una máscara de caporal y ya no eres tú, te estás transportando a otro mundo", ha dicho el maestro. Hace tres años, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo le otorgó el título de Gran Maestro de la Artesanía Peruana 2010. Fue la punta de un iceberg compuesto por numerosos premios y reconocimientos que ha logrado a nivel de Puno, desde los años 80, este investigador del folclor al-

IMAGINERÍA. En el proceso de consolidación de su propuesta artística, el mascarero reconoce como base su temprana participación en los bailes de la diablada.

APUNTE Este año, la Espectacular Diablada Bellavista, con 50 años de vida cultural, campeonó en el Concurso de Trajes de Luces 2013 en honor a la Santísima Virgen María de la Candelaria, en el que participaron 80 conjuntos.

RITO Y COSTUMBRE. La máscara es elemento clave de la fiesta.

tiplánico, artesano y profesor de biología y química. El oficio de mascarero tiene un peso específico en su historia personal. Empezó cuando él era un niño y estu-

diaba en el Núcleo Campesino Escolar del poblado de Rosaspata. Ahí le enseñaron a hacer las pequeñas máscaras de arcilla para adornar los panes "tanta wawas", tradicionales de la Semana Santa. Después, su hermano menor Dino, un 8 de diciembre, ingresó a bailar sicumorenos para los Sicuris del barrio de Mañazo. Entonces comenzó a restaurar las máscaras de su hermano y sus amigos, observando primero cómo elaboraba máscaras el maestro 'Carcal' Velásquez. Con la misma dedicación y entereza, fue perfeccionando su oficio au-

todidacta, aprendiendo a mejorar la técnica, viendo a los maestros. Ya adolescente, había ganado cierta fama como restaurador, siempre incentivado por su padre y sus profesores de la escuela. Su propia leyenda cuenta que la primera máscara que hizo la elaboró justamente cuando empezó a bailar como diablo en la Diablada Porteño. Lo que le motivó fue que a una turista extranjera le encantó su trabajo y le compró su máscara por 200 dólares. El resto, es historia, sudor y amor a la tradición.


Música| ESTILOS | 11 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

ESTADO NARANJA EMPRENDE SU PROPIA RE-EVOLUCIÓN

Fuerza sonora contra la rutina Forma parte del contingente de bandas limeñas que, enfrentándose a la indiferencia, se esfuerza por mostrar su música de la mejor manera posible. Estado Naranja presenta su nuevo y potente disco, con el objetivo de llevar su propuesta a provincias y al extranjero. Escribe FIDEL GUTIÉRREZ

ello se debe al equipo o a que el grupo no toca bien.” En la calidad sonora de las canciones de Re-Evolución se nota ese cuidado, así como en los arreglos de una canción como Sin título, que pese a tener un ritmo a medio tiempo, nunca deja de sonar potente. Contribuyen a ello las manos de Ricardo Méndez y ‘Mapache’ Llona, guitarrista y baterista de Difonía y 6 Voltios, respectivamente, quienes producen el disco, un detalle significativo, pues demuestra que la generación de músicos que surgió con el nuevo siglo cuenta ya con gente que puede cubrir no solo el ejercicio instrumental sino también el aspecto técnico y sonoro.

U

no trabaja en ventas y el otro en una oficina, pero el tiempo que les queda libre los hermanos César y Vicente Ruiz lo dedican a componer canciones en las que expresan sus emociones y puntos de vista. Ellos son el núcleo de Estado Naranja, banda afiliada a la sensibilidad del punk rock melódico que en su último disco, ReEvolución, ha añadido elementos sonoros que le dan mayor contundencia sonora a su propuesta. “Vivimos de la música, pero comemos haciendo otras cosas”, dice César Ruiz, cantante y guitarrista de esta agrupación, adaptando a su circunstancia un dicho recurrente entre quienes hacen música de manera independiente en Lima. “Poder hacer música supone tener un escape de lo que implica el trabajo”, anota. Sus canciones reflejan esa voluntad, con letras que expresan la voluntad de sobreponerse a vicisitudes y a situaciones adversas, acompañadas por una música de raíz punk y hardcore. El resultado es catártico e ideal para ayudar a los oídos jóvenes a salir de la rutina. “Tratamos de no encasillarnos”, explica el vocalista. “Hacemos rock duro, pero mezclando varios subgéneros”, anota. El disco Re-Evolución –el segundo de larga duración de la banda– ilustra ese dicho. A las bases de punk y hardcore melódico se suman poderosos arreglos de batería, cuyo doble bombo remite irremediablemente a esquemas del metal pesado, una novedad dentro de la trayectoria del grupo.

CAMINO INVERSO “Es curioso lo que nos está pasando, pues la mayoría de bandas empieza

PRESENCIA EN REDES

MOTIVADOS. Los músicos comparten su afición artística con labores cotidianas, como las ventas y el trabajo de oficina. sonando muy pesado y luego se van a lo ligero. Aquí ocurre al revés”. El cantante alude al sonido de su primera producción, titulada igual que el nombre del grupo, y aparecida en 2007, cuando buena parte de los adolescentes aficionados al rock alternativo todavía vivían la resaca del punk melódico; ese estilo tan proclive a reflejar temores, anhelos y complejos de quienes pretenden dejar ya la infancia. Cinco años después, la potencia y agresividad asoman en varios de los temas del disco, revelando un estilo en formación, que si bien aún extiende alguna concesión hacia lo melódico (como en la balada Postal), en líneas ge-

nerales denota el deseo de estos músicos de sonar lo más contundentes posible. “Empezamos haciendo cosas más ligeras que ahora se han vuelto más complejas y fuertes”, recalca César, y sus palabras se condicen con el explosivo inicio del disco, titulado Ezq 2517; que no es otra cosa que el monólogo bíblico que suelta el personaje interpretado por Samuel L. Jackson en el filme Pulp Fiction antes de llenar de balazos a sus contrincantes. Tras ello, los primeros acordes de Políticamente correcto se asoman, delineando las características del sonido del grupo; una sumatoria de influencias que van desde la dureza de los estadounidenses Bad Religion, pasando

por los momentos más aguerridos de los argentinos Attaque 77 y la épica de la saga hardcore de las bandas G-3 e Inyectores, estas dos últimas referentes nacionales inevitables cuando se habla de hardcore punk en este país. “Seguimos mucho los esquemas que ellos trabajan”, señala Ruiz, sin duda refiriéndose a la integridad que dichas bandas locales exhiben al momento de presentar su trabajo. Es por ello que Estado Naranja prefiere tocar solo en escenarios que garanticen óptimas condiciones técnicas de sonido. “Somos muy selectivos en ese aspecto, porque mucha gente al escuchar mal a una banda en un show, no distingue si

Estado Naranja no quiere quedarse tocando tan solo para los hoy ya crecidos ‘chikipunks’ limeños que los seguían en sus inicios. “Queremos llevar este disco a provincias y, si se puede, a otros países”, dice su cantante. Para concretar esto último, la banda realiza un fuerte trabajo en redes sociales de internet. “Tenemos gente que nos sigue en Colombia, Ecuador, Venezuela, Argentina y Chile”, precisa. En estos días, además de ir avanzando con la preparación de canciones para un tercer disco, el grupo alista el lanzamiento del videoclip de Sin título; el segundo extraído de Re-Evolución, con el que esperan lograr difusión en cadenas televisivas internacionales, ya que –dicen– tendrá muy buena factura. “En estos días se puede hacer difusión de lo que uno hace sin necesidad de estar apelando a los medios masivos de comunicación”, añade César. “No nos hacemos problemas con ellos, porque la libertad que te da internet te permite escuchar lo que te dé la gana y no solo lo que a otros se les ocurre difundir.”


12 | ARTESANÍA | Regiones Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

VIGENCIA DE UN ARTE PREHISPÁNICO

La vida en un mate Desde tiempos prehispánicos, los artesanos han burilado la vida en mates de caprichosas formas, texturas y tamaños. A pesar de los vaivenes de la historia y el tiempo, el compromiso de los artistas populares, como el piurano Juan Ramos Cárcamo, mantienen vigentes una tradición que retrata las costumbres, vivencias y los sueños. de una embarcación a otro punto, mientras eran tirados por balseros que iban a nado. Así lo testimonia también una pintura cusqueña del siglo XVIII de la Virgen de Cocharcas. A pesar de esta imposición, el mate decorado siguió formando parte de la vida doméstica. Por influencia de los españoles, los materos modificaron el diseño, las técnicas y las decoraciones. Así, empezaron a dibujar flores, animales y la figura humana, y durante algunos años copiaron los motivos de pinturas, estampas y objetos decorativos europeos. Después surgieron los mates decorados con plata repujada, que eran preferidos por la nobleza española y criolla.

Textos y fotos: JESÚS RAYMUN DO

S

ON tan antiguos como la esperanza. Los mates han acompañado al hombre con su espíritu humilde que hasta hoy conservan. Lo han hecho desde tiempos en que la inspiración de los artesanos brotaba de sus caprichosas formas y su fantástica textura. Desde entonces, continúa siendo liviano, resistente y bello. Desde entonces ha sido decorada con lo que la imaginación es capaz de pintar, grabar, esgrafiar, calar e incrustar. En nuestro país, los mates son obras de arte desde tiempos inimaginables. Para los incrédulos, un dato preciso. En las excavaciones arqueológicas realizadas en Huaca Prieta, en el valle de Chicama, de la costa norteña, se halló un mate burilado que tiene una antigüedad de 3,500 años. Lucy Núñez Rebaza, coautora de Artesanía peruana. Orígenes y evolución, sostiene que es tal vez el género artístico más antiguo de Sudamérica. Aunque hoy se relaciona con el mate burilado con Cochas Chico y Cochas Grande, en Junín, los arqueólogos han concluido que todos los mates de la época preínca se han encontrado en la Costa peruana. Según el tipo de decoración se ha podido determinar a qué cultura pertenecen. En el norte, por ejemplo, prefirieron los dibujos geométricos, propios de los períodos Mochica y Chimú.

EN DOS TIEMPOS Los cronistas se han encargado de testimoniar la presencia de los mates en la vida del

DÍAS DE CAMBIOS

MAESTRO. El artista piurano Juan Ramos ha renovado el mate decorativo incorporando personajes históricos. hombre. En la época incaica su producción fue abundante, como también sus usos. Eran recipientes de agua y comida, balanzas, instrumentos musicales y piezas de cultos y rituales. Los diseños ya habían migrado a las escenas de los hombres, como fiestas y otras actividades cotidianas, y su categoría era de objeto de arte. El Inca Garcilaso de la Vega comenta que los mates partidos por la mitad se usaban como bastidor, para remendar la ropa. Pedro Cieza de León cuenta que

eran sombreros adornados con plumas para ser usados por la aristocracia. El pueblo lo empleaba para beber chicha, como hasta hoy, según cuenta Bernabé Cobo. El padre José de Arriaga, extirpador de idolatrías, dice que con este recipiente se daba de comer y beber a los muertos, en noviembre. En las numerosas fiestas del calendario incaico, los mates eran empleados como instrumentos musicales. Eran, por ejemplo, cajas de resonancia, que incluso llevaban dibujos

pintados. Los de forma alargada fueron usados como trompetas, también llamados quepas. Tal como ocurre en la actualidad, en la época prehispánica se producían mates y eran los artesanos quienes se encargaban de convertirlos en piezas de expresión artística. ¿Qué ocurrió, entonces, con la llegada de los españoles a nuestras tierras en el siglo XVI? Todo cambió. Los artesanos que antes se dedicaban al servicio del Estado incaico fueron obligados a trabajar en las haciendas o

minas, sin considerar sus capacidades artísticas. No solo disminuyó de manera drástica la producción de los mates, sino también se acabó con su uso en las ceremonias religiosas indígenas y en los cultos a los muertos. Una acuarela de Pancho Fierro describe cómo los mates secos, que eran amarrados en las cinturas de los bañistas, servían para aprender a nadar. Un pasaje de Bernabé Cobo cuenta que gran cantidad de mates amarrados servían para que las personas se trasladaran

En cerca de dos siglos de vida republicana, los mates también han sufrido cambios. Al finalizar la producción monopólica para la nobleza y la Iglesia, se empezó a incursionar en los motivos costumbristas. Al inicio atendió las necesidades de la antigua nobleza provinciana y después, a los consumidores de gran parte del país. En la Costa se desarrolló en Piura, Lambayeque e Ica, y en la Sierra, en Áncash, Ayacucho, Huancavelica y Junín. Hoy se conoce la producción –utilitaria, artística y decorativa– de Cochas Grande y Cochas Chico, en Junín. Pocos recuerdan que en Huanta y Mayocc, en Ayacucho y Huancavelica, respectivamente, floreció una tradición que continuó la herencia colonial, pero que ya se extinguió. Los cochasinos aprendieron probablemente de quienes llevaban sus productos a


Regiones | ARTESANÍA | 13 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

PATRIMONIO. En el norte y el centro del país, la tradición del mate burilado sobrevive gracias al compromiso de sus artistas populares. la Feria de Huancayo, que eran solicitados por los campesinos huancas. En Piura se usa el mate, el poto y el cojudito, que se obtienen al partir por la mitad una calabaza redonda. La primera, de tamaño variable, sirve para los alimentos. El segundo, más reducido que el anterior, se usa para beber chicha, agua y toda clase de refrescos. El tercero es una especie de poto pequeño de uso individual. Los tres se encuentran en las mesas, especialmente de las viviendas rurales. El padre Miguel Justino Ramírez, en un estudio sobre las tradiciones de Morropón, describe que el poto era usado para conservar la leche. Menciona al chapador, que sirve para juntar la leche, y al cuajador o cortador, en el que cortan la leche para elaborar el queso. Narra, además, una costumbre de los brujos y curanderos de la sierra de Huancabamba, que sumergen en el agua un poto fijado en el extremo de una caña larga para sacar el fango y lanzarlo con dirección a los cerros. La lapa es una calabaza de tamaño mayor. En Ica se llama

CATACAOS. El turismo impulsa la demanda de artesanías. angara y sirve para trasladar ropa sucia, lavar platos o conservar la ropa. En Piura actúa como un salvavidas, cuando el campesino quiere cruzar el río de aguas profundas o como flotador, para llevar la ropa seca mientras su propietario atraviesa el río. Al igual que en la Colonia, los mates llamados chechos se fijan en el cinturón de niños o de ancianos para ayudarlos a nadar.

ARTE EN PIURA Es uno de los pocos lugares que aún decoran los mates para

uso cotidiano y con fines artísticos. Francisco Stastny, autor de Las artes populares del Perú, señalaba que en Piura antes se trabajaba con el sistema del buril y del fuego, como ocurre en Junín. "Hace algún tiempo este sistema laborioso fue sustituido por una técnica más rápida y más ágil". El dibujo se realiza con un pincel embebido en ácido que, al ser secado al calor, los trazos tienen un tono ocre. Este procedimiento sencillo originó un estilo de ornamentación diferente a lo que se

conocía. "El pincel fluye con asombrosa facilidad; con pocos trazos se pueden diseñar figurillas caricaturescas y, sobre todo, es posible inscribir largos textos y rimas populares sin el procedimiento moroso de tener que recortar cada letra al buril". En los últimos años la producción de los talleres piuranos ha disminuido de manera considerable. Uno de los maestros que han renovado el mate decorativo piurano es Juan Ramos Cárcamo, de 80 años, quien ha sido distinguido como Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana. A diario, él trabaja en la calle Comercio, en Catacaos, ubicado a diez kilómetros de la ciudad de Piura. Allí, acompañado por sus mates utilitarios y decorativos, se entrega a una tradición que en su tierra se resiste a morir gracias al compromiso de sus artistas. Amenazado por la pobreza económica, desde joven intentó buscar un oficio que le ayudara a progresar. En el Ejército aprendió el boxeo y después se dedicó a vender tejidos. Ya casado con una mujer japonesa, descubrió al azar lo que marcó el resto de su vida. La plancha encendida

que uno de sus seis hijos había dejado sobre una calabaza terminó quemándola. Luego, usando un cuchillo, empezó a trazar imágenes sobre ella. Con él se inició una nueva etapa del mate decorado, pues las últimas piezas con la técnica del ácido solo sobrevivían en las picanterías. Siguiendo la habilidad de su madre grabadora y joyera, dibujó motivos recogidos de los textos escolares, como los personajes históricos. Al inicio trabajaba a lápiz, pero con el tiempo ha aprendido a prescindir de él. Le encanta también retratar a personajes populares de su tierra, como Forilán Alama, un bandolero que robaba a los ricos para entregarlos a los pobres. Ahora burila, desbasta y quema con ácido las escenas cotidianas y costumbristas de su natal Catacaos, además de sus vivencias. Le encanta trabajar con los mates grandes o lapas, así como con los de formas alargadas, en los que caricaturiza a los políticos o autoridades de su tierra. Juan Ramos Cárcamo es salvaguardia de un arte que nace de las entrañas de la vida y la humanidad.

«EN LAS NUMEROSAS FIESTAS DEL CALENDARIO INCAICO, LOS MATES ERAN EMPLEADOS COMO INSTRUMENTOS MUSICALES. ERAN, POR EJEMPLO, CAJAS DE RESONANCIA, QUE INCLUSO LLEVABAN DIBUJOS PINTADOS. LOS DE FORMA ALARGADA FUERON USADOS COMO TROMPETAS, TAMBIÉN LLAMADOS QUEPAS. TAL COMO OCURRE EN LA ACTUALIDAD, EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA SE PRODUCÍAN MATES Y ERAN LOS ARTESANOS QUIENES SE ENCARGABAN DE CONVERTIRLOS EN PIEZAS DE EXPRESIÓN ARTÍSTICA.»


14 | MÚSICA | Homenaje Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

TRIBUTO A WALTER PAZ, MÚSICO DE LOS YORK'S

Cuando llora la guitarra Ha muerto el guitarrista de la que quizá fue la banda peruana de rock más salvaje de los años 60. Walter Paz, músico y periodista de vida intensa y ánimo incansable, hoy descansa en paz. Sus compañeros del grupo Los York's recuerdan su figura y personalidad. Escribe FIDEL GUTIÉRREZ M.

L

A Lima reprimida de 1967 los miraba con curiosidad, queriendo seguir sus pasos de baile con algo de miedo. La de 1968 ya los había aceptado, a ellos, con sus rasgos mestizos y proletarios, y a su rock, lleno de ritmos frenéticos y de letras que hablaban de amor libre y paz. Para entonces Los York's eran uno de los grupos musicales más populares del país, y Walter Paz, su guitarrista, el más joven de sus integrantes, con apenas 17 años de edad a cuestas. "Él empezó como segunda guitarra y luego pasó a ser la primera", recuerda Jesús Vílchez, el bajista de este grupo, a pocos días de ocurrido el fallecimiento de su excompañero. "Era muy talentoso; por eso creo que su muerte ha sido un producto más de la incomprensión, de la injusticia que hay en este país frente a los músicos." La semana pasada Walter Paz, exintegrante de Los York's y periodista, moría tras una larga enfermedad. Pese a que siempre trató de mantener su independencia, finalmente su familia lo cobijó y prestó todas las atenciones posibles hasta su inevitable deceso. "No pensé que se iría tan rápido, porque otras veces lo había visto peor", indica a su vez Román Palacios, quien le cedió el puesto de primera guitarra a su amigo, tras haber este demostrado una evolución que se condecía con la propuesta innovadora y desenfadada de esta agrupación. "Ha sido terrible tener que ir donde su mamá a darle el pésame –añade–. Ella es una mujer muy anciana, pero

sólida, tanto en carácter como en pensamiento." Si bien no fueron un dechado de originalidad musical, Los York's dejaron una fuerte huella en el rock nacional. Más de 30 años después de su separación, las presentaciones solistas de su cantante Pablo Luna en shows colectivos de la Nueva Ola producían verdadera histeria entre las damas que acudían a verlo antes de que este emigre a España. Las generaciones más jóvenes han ido redescubriendo al grupo gracias a los elogios que sus frenéticos discos han merecido en diversas partes del mundo y al creciente interés por la historia inicial del rock nacional. "A pesar de nuestras limitaciones, nos fijamos el norte de triunfar, y lo logramos", dice Palacios, quien hoy es uno de los mayores conocedores de música salsa del país. "Al comienzo, Walter tenía que hacer lo que le decíamos porque era el menor, pero en corto tiempo avanzó como instrumentista y como persona." La rápida evolución de grupo y de sus integrantes los llevó a la fama en corto tiempo. A su favor jugaba su desparpajo, cultivar un estilo que estaba a la par, musicalmente, con lo hecho en ciudades como Londres y San Francisco, y al detalle de que casi todos sus integrantes provenían de distritos a los que hasta hoy se aplica el calificativo de "populosos". Para la época de su segundo disco, Los York's no tuvieron reparos en mostrar su simpatía

La intención es que lo escrito consiga despertar la conciencia del prójimo lector, y para ir en esa ruta, la obra cuenta con los méritos para lograrlo.

TRAYECTORIA. Los York's marcaron época en los inicios del rock en los escenarios locales.

por toda la movida psicodélica y hippie del momento, y Walter fue uno de los más activos en ese afán. "Aportó mucho allí", dice Román. "Tocaba la armónica y, junto a Jesús, nos dio un feeling muy especial, a la inglesa". Vílchez, por su

parte, recuerda que su principal fuente de información musical eran unas amigas aeromozas que le proveían de música rock británica. "Walter también conocía esa música, pero como era el menor de todos y como Los York's empezaron haciendo música más suave, no lo proyectaba mucho." El bajista – que en los años 80 creó la línea de ropa y la tienda New Ayllu– recuerda las visitas que hacía con Paz a la tienda de discos Héctor Rocca, del Jirón de la Unión."Llevaban muchos discos de 45 RPM que ponían en cajas sin siquiera saber qué música era. Allí encontramos cosas súper raras." El disco Ritmo y Senti-

miento, de 1970, último larga duración del grupo, fue producido y arreglado por Walter. "Fue obra suya", rememora Palacios, quien recuerda que en poco más de tres días Paz seleccionó las canciones que iban a grabar, le puso letra en castellano a varios covers y le enseñó su parte a cada uno en el grupo. ¿La razón para tanta prisa? Aprovechar el nuevo contrato del grupo con el sello El Virrey, que en un rapto de audacia cotizado en 200 mil soles de los de 1969, había convencido a Los York's de romper los vínculos que mantenían con la disquera MAG, que publicó sus primeras grabaciones. Los pleitos internos y cuestiones de ego precipitaron la separación de la banda en 1971. Walter ingresó al Conservatorio y mientras empezaba sus estudios formales de música, formaba Crucis; un trío de rock pesado y complejo que solo edi-

tó un disco de 45 RPM. Luego, fascinado por el trabajo que en el Conservatorio realizaba Celso Garrido Lecca, se plegó al taller que este dirigía, del cual emergió Korillacta, grupo centrado en la interpretación y estudio del folclor latinoamericano. En los años 80, Paz incursiono en el periodismo, primero haciendo policiales y luego cubriendo las actividades del Congreso. Con el tiempo su nombre y el de Los York's fueron recuperando su estatus legendario, hasta que a comienzos del presente siglo las reediciones de sus discos en Europa los volvieron a reunir y a ser objeto de reportajes curiosos y llenos de admiración por una historia que, en el caso de Walter, nunca dejó de ser intensa. Esta continuó en los últimos años. Su delicada salud y la falta de oportunidades laborales contrastaban con reconocimientos como el de la obra teatral En el jardín, montada en 2010 por Gonzalo Benavente, cuya banda sonora incluía las canciones del grupo. El mismo autor daría un siguiente paso con la realización de la película Rocanrol '68, actualmente en proceso de posproducción, en la que –dice el director– la figura de Los York's juega un importante papel. Lamentablemente Walter ya no está entre nosotros para atestiguar este homenaje. Hoy solo quedan esas grabaciones en las que su talento tuvo mucho que manifestar. De nuestra parte solo podemos ofrecerle a su memoria nuestra gratitud por el empeño puesto en su música y por no amilanarse, pese a su corta edad y a un ambiente artístico ferozmente discriminador.


Publicaciones | LITERATURA | 15 Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

EL LIBRO, REFLEJO DEL PENSAMIENTO

Meditaciones desde el caos Un viaje literario de casi tres años de duración se muestra ante el lector como un conjunto de reflexiones en torno a la vida, la moral, la sociedad y las impurezas de la especie. Escribe RUBÉN YARANGA M.

U

N libro nace de la inquietud que bulle en nuestro cerebro por hechos o acontecimientos que merecen nuestra atención o de un tema que nos apasiona. Un libro es el reflejo del pensamiento, de las ideas, que del lenguaje oral pasa a invadir los campos del lenguaje escrito. Pienso, luego escribo. Eso es lo que quiere compartir el autor de Reflexiones de un soldado de pie, Ricardo Verástegui López. En ese pequeño libro se puede percibir el tiempo que le ha tomado a Verástegui López escribirlo, mediante las fechas que aparecen al final de cada tema. Viaje literario que empieza el 30 de enero de 2010 y termina el 15 de octubre de 2012 en el poblado alemán de Oberursel. Inicia su aventura con un pensamiento que pertenece a la segunda carta que Pablo de Tarso escribe a los corintios, referido a que las palabras no deben tomarse al pie de la letra y que nuestro entendimiento debe ser como un ave que vuela libre por el anchuroso cielo. Un vuelo que remonta no solo el espacio, sino también el tiempo. El espíritu fortalece todo lo que habita. Este tema es un buen principio y es la base sobre la que reposa los temas que se abordan en las páginas de la obra. En sus 90 páginas, Veráste-

FICHA TÉCNICA

REFLEXIONES DE UN SOLDADO DE A PIE Autor: Ricardo Verástegui López Editorial: Estruendomudo Año: 2012, Lima-Perú

gui López reflexiona sobre varias inquietudes como el dolor, el odio, el vicio, la indiferencia, la grandeza de la naturaleza, la libertad, la dialéctica, el crimen, la explotación, el cambio, el porvenir, la racionalidad, etcétera, que van acompañados por un epígrafe que enfoca el tema sobre el que se medita y las reflexiones del autor están presentes. San Pablo, Buda, González Prada, Raymond Chandler, Abate Pierre, Le Carré, Goethe, Séneca, Arreola, Gorki, Lutero, prestan el espíritu de sus ideas para que la reflexión tome su cauce natural.

En estos momentos en que la confusión campea a sus anchas, la reflexión ayuda a aclarar las dudas que nos acogotan y sirve para sacudir a nuestro espíritu que vive en confusión. Y como está escrito en la contraportada, este pequeño diario muestra en sus páginas las inquietudes más íntimas del ser humano. Es la invitación para reflexionar y meditar. Reflexiones de un soldado de a pie es un pequeño libro que expone con sencillez lo que no escapa a nuestra percepción y también lo que se escabulle a ella.

ODISEA LITERARIA Requisito indispensable para leer el Ulises de James Joyce: encontrar una buena razón, lo suficientemente motivadora, para terminar el libro sin importar lo pesada o complicada que se vuelva la lectura. ¿Cuándo es el momento ideal para leerla? La obra requiere de tiempo y concentración, no es la obra ideal para leer en el ómnibus. En mi caso, opté por hacerlo en este verano, lo inicié en enero y a principios de febrero lo terminé. Sepa de antemano que la relectura será necesaria para comprender a cabalidad lo que aconteció en un capítulo, si bien no en su totalidad, sí en gran medida. Si no se está atento, lo más probable es que uno termine perdiéndose en los pensamientos de Leopold Bloom o de Stephen Dedalus. De estar a su ritmo pasará a exclamar: "¡Y cuándo empezó a hablar de esto!". Leer previamente Retrato del artista adolescente le ayudará a reducir esa clase de sorpresas. El que se sienta aburrido e inclusive cansado en algún punto es normal. La primera vez que intenté leer el libro lo dejé en el segundo capítulo. Hasta Virginia Woolf, autora de La señora Dalloway (obra recomendada antes de leer Ulises), afirmó que la novela le causó tanto sueño como admiración: "Compré el libro azul y lo leí aquí un verano, creo, con espasmos de maravilla, de descubrimiento, y luego también con largos trechos de intenso aburrimiento...". De igual manera, el que

se vea tentado a dejar el libro inconcluso es un peligro constante. Lo más probable es que lo haga. Dese un tiempo. Dedique una semana a otro tipo de actividades. Para asegurarse de volver al ruedo, una pequeña recomendación: deje el Ulises en un lugar visible, no lo esconda, para que así sienta su presencia, que está allí, y recuerde que tiene una deuda pendiente. Al final le esperará "el monólogo de Molly", motivo por el cual yo decidí iniciar este pequeño desafío literario. Advertencia: es toda una experiencia. Dé un paseo largo y piense en todo el trayecto, verá cómo en algún momento de la lectura exclamará: "Es así, es verdad, así pienso". Allí está el genio de Joyce, pensamiento sin tapujos y ambages; y, de paso, sin comas y puntos. Joyce no es un puritano; y, como ya debió haber escuchado: Molly es la antípoda de Penélope, la esposa fiel que esperaba a su Odiseo. La exteriorización de sus pensamientos gracias a la escritura nos hará comprender lo caótico de su naturaleza y el porqué hay que agradecer que la palabra oral no sea su reflejo. Después de vivida la experiencia, la cual podrá ser compartida con pocas personas, la verdad, será una de las pocas cosas que usted ha logrado y pocos han conseguido. Será, sin lugar a dudas, al igual que el mío, su pequeño triunfo personal. Podrá exclamar y con justo conocimiento de causa: ¡El mundo interno de una persona es más vasto que el mundo de las acciones! (FYL)


16 | EL OTRO YO | Sueños Semana del 15 al 21 de febrero de 2013. Diario Oficial El Peruano

ZELMIRA AGUILAR

«Nunca fui una víctima» Destacada narradora de noticias y conductora de programas de televisión en las décadas de 1970 y 1980. Zelmira Aguilar Candioti fue el rostro juvenil de toda una generación de periodistas que sobresalieron en esos años. Hoy, nuestra entrevistada presenta Mujer negra, esclava y resistencia, un ensayo que premió recientemente el Ministerio de Educación y que muestra su orgullo de ser negra.

Entrevista SUSANA MENDOZA –¿En qué la ha liberado escribir Mujer negra, esclava y resistencia? –Para mí, es una reivindicación, es una forma de pedirle perdón a todos los afroperuanos porque nunca me interesaron, jamás me interesaron. Estuve muy alejada del tema de ser negro en el Perú. Hoy es una forma de decirle a la gente: 'Estoy acá'. –¿Se arrepiente? –Este trabajo es una forma de decirle a Dios: '¡Perdóname!'. Siempre me pregunté por qué era negra, porque yo no quería ser negra. En este momento de mi vida, le agradezco por serlo. Soy feliz. –Durante el proceso de investigación, ¿qué experimentó? –Lloré muchísimo. Tuve documentos en los que comprobé que la crueldad con las mujeres negras fue extrema, que la violación contra ellas fue una barbarie. En el día cocinaban y en la noche sus amos abusaban de ellas sexualmente. –¿Desconocía esa parte de nuestra historia? –La Zelmira de antes lo sabía, pero no se estremecía. Creo que Zelmira tiene varias etapas. La de antes de la televisión, nunca se sintió negra. Mis padres se divorciaron jóvenes, crecí alejada de mi papá y cercana a la familia de mi madre, que era descendiente de italianos. Después, ella se casó con un hombre de clase media alta y tuve acceso a otra educación e información. Me

alejé del callejón. Mi crianza no fue con los negros. Para mí era un castigo visitar a mi familia paterna. –¿Dónde nació? –En Monserrate, en un callejón de la avenida Argentina, donde fui muy feliz. Lo digo con mucho amor y con grato recuerdo. Pero era otro tipo de callejón, fíjate que todos mis amigos y amigas que vivieron allí hoy son profesionales. –Su mundo fue diferente... –Desde pequeñita. Cuando salí del colegio, trabajé con Chabuca Granda en 'Limeñísima', trabajé en Kodak y sabía dos idiomas. No me sentía una niña 'de color'. –Es decir, no se autodiscriminó. –Nunca. Me lo enseñó mi madre. Ella siempre me decía 'Tú tienes que estudiar, tienes que ingresar a la universidad porque eres negra. En cambio, tu hermana no, porque ella es blanca'. Me exigía. Lo aprendí y por eso no me autodiscriminé. –¿No le parece una ironía trabajar hoy por los negros de nuestro país? –Me siento feliz por ser una mujer negra. Me apena ver a algunas mujeres conflictuadas. Sé que han sido discriminadas. Lo que pasa es que nunca fui una víctima, ni en el amor ni en nada. A mí me dura muy poco un fracaso. –¿Tuvo problemas para relacionarse con la gente negra? –No, pero tuve un primer choque en un concurso de

Polifacética. Periodista, ensayista y productora de televisión

belleza negra. Me maltrataron. Recuerdo a un hombre que me dijo: 'Negrita estúpida, ¿qué te crees, por qué andas con los blancos'. En esa época tenía amigos de clase alta y 19 años. Me sentí atacada. Fue la primera vez. –¿Ganó el concurso? –Quedé en segundo puesto. Perdí. Pero al día siguiente los periódicos mencionaron que me habían robado la corona. Me cambió la vida porque me hice conocida y me llamaron a Canal 7. Luego pasé a Canal 4, como conductora de noticias. –Después de este ensayo, ¿escribirá otro libro? –Desde hace algunos años escribo uno, Mi último amante. No lo termino todavía. Es la historia de mi vida, pero desde lo que profeso. Soy una mujer espiritual, no religiosa. Creo que nada es casual, que las cosas siempre ocurren por algo. –¿Quién es su último amante? –Dios. Y me interesa que la gente lo vaya descubriendo. Me gusta escribir y nunca imaginé que podía emocionar. ¿Le ha sorprendido escribir "Mujer negra, esclava y resistencia"? No, porque lo escribí rápido. Me sorprende Mi último amante, que lo he dejado por el momento. Pero me sorprende más otro, que empecé a escribir cuando trabajé en la municipalidad del Rímac, El cólera de los negros en los tiempos del Rímac. Mi oficina estaba cerca del baratillo donde vendían a los negros.

–¿Es soberbia? –No lo soy. Soy luchadora, tenaz y no sé perder. –¿Es un defecto? –Sí, porque hay que saber perder. Cuando me presenté al concurso de ensayo, yo me propuse ganar. Y lo dije. Pero cuando la ministra de Educación anunció que el segundo puesto lo ocupé yo, se me congeló la sonrisa. Me puse a llorar, abracé a mi mamá y le dije: 'Mamá, otra vez segunda'. El universo me está llamando la atención. –Si su último amante es Dios, ¿el penúltimo quién fue? –Uno que acabo de botar (risas)... Tengo 59 años y le agradezco al mundo evangélico por todo aquello que no aprendí siendo católica: que Dios es real y está vivo en uno. –¿Eligió bien a sus parejas? –Creo que he sido un poco dura. Los he elegido para tener a mis hijos. Suena fuerte. Está mal. Pero así lo sentí. –¿Tiene alguna vehemencia? –Sé que voy a ser una gran escritora de temas afro, por la forma en la que escribo. Me sorprendo. Y eso es lo bueno de no tener marido. –¿Cómo quiere terminar su vida? –Ya empecé de alguna manera la forma como vivir mi final. Quiero escribir. Estoy feliz. He caminado para esto, pero busco una pasión. –¿Una pasión de carne y hueso? –Sí, que me haga vibrar. No quiero un matrimonio. Una pasión te hace vivir.


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