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Narrativa_completo

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La función de la narrativa en la educación 171

Incluso para la comprensión de los fenómenos físicos, a veces es necesaria la presencia de la narrativa como camino esclarecedor hacia las leyes científicas, en la medida que quien hace esa narrativa posee una perspectiva global del problema a explicar. Sólo el “experto” puede darnos pesquisas que induzcan a la comprensión de un fenómeno. Dicho de otro modo, una persona que no esté bien “formada” intelectualmente sobre la materia que pretende enseñar, no podría “armar” una narrativa científica, por muy buen narrador que sea. Así, la enseñanza de “la física o la geografía, por ejemplo, serán más significativas si las contemplamos a través de las cualidades humanas de los descubridores o inventores del saber.26 Por ello es que se plantea que se puede dar sentido y coherencia a la realidad sin transitar exclusivamente por la explicación causalnomológica. Aunque en el proceso interpretativo se ha hecho uso del pensamiento científico, ambas son caras de la misma moneda, lo cual no significa que en una de ellas se agote la interpretación o explicación de un fenómeno. Sin embargo, habría que precisar que la explicación histórica, para ser precisamente una “representación” que nos permita comprender la realidad, tiene que poseer una perspectiva de globalidad y un mínimo criterio de veracidad: “un texto no puede llamarse histórico si no se ciñe a ciertas pautas y algunos límites, los que le impone la realidad personal y social que se pretende recrear. De no hacerlo así, el epíteto de histórico le saldría sobrando […] la recreación de la época y el documento deben estar lo más apegados a la documentación que refleja la realidad que se pretenda narrar”.27 León Portilla precisa que el conocimiento histórico es parte de cómo la conciencia es capaz de integrar el tiempo que ya no existe, y para lograr esta integración tienen que tomar en cuenta los vestigios que han quedado, así como lo escrito por otros, en otros tiempos, es decir, que hay que percibir la conciencia del cambio. Por si esto no bastara, la explicación narrativa tiene que ser, literariamente, un discurso coherente enraizado en los hechos y, sobre todo, muy bien contextualizado. Lo medular del conocimiento histórico es dar inteligibilidad a los acontecimientos, trascender precisamente al “objeto-dato-histórico” que aparece como inobjetable. Por ejemplo, “el 16 de septiembre se inicia el movimiento de Independencia de México”—¿cuál México?,

La función de la narrativa en la educación. Capítulo 4  
La función de la narrativa en la educación. Capítulo 4  
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