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LA BISEXUALIDAD MÁS REAL Y PRESENTE DE LO QUE SE QUIERE ACEPTAR

Ilustración 1: Tomada de http://torropablo.blogspot.com/2010/11/escena.html

La Revista Semana de Colombia, ha publicado un artículo denominado “Atracción real” cuyo contenido se publica a continuación junto con una entrevista realizada por el mismo medio al Sexólogo Manuel Antonio Velandia Mora.

ATRACCIÓN REAL Un estudio reciente afirma que la bisexualidad sí existe y cuestiona mitos sobre las personas que se identifican con esta orientación. La sexualidad humana es mucho más compleja de lo que parece, y uno de los más grandes mitos y misterios es la bisexualidad. Esta tendencia es ancestral y ha sido tratada por científicos de la talla de Sigmund Freud o Alfred Kinsey. Millones de personas en el mundo se identifican con ella, pero aún existen muchas dudas, y cuando alguien afirma que se siente atraído tanto por hombres como mujeres, por lo general lo tildan de desorientado, confundido o incluso de homosexual que no quiere salir del clóset. Los miembros de la comunidad científica se han cuestionado durante


años por su origen y naturaleza. Sin embargo, la semana pasada un grupo de especialistas de la Universidad de Northwestern, Estados Unidos, logró comprobar que biológicamente sí es posible sentir atracción por ambos sexos, con lo cual les dan la razón a quienes se sienten identificados como bisexuales. El estudio fue publicado en la revista Biological Psychology y consistió en evaluar a cien hombres, entre los que se encontraban heterosexuales, homosexuales y bisexuales. Los participantes fueron monitoreados con sensores en sus genitales para ver cuáles eran sus respuestas mientras observaban videos de hombres y mujeres teniendo relaciones con parejas del mismo sexo. Al finalizar la sesión, se pudo evidenciar que los hombres bisexuales se excitaron de igual forma al ver imágenes de hombres y mujeres, mientras que los gays y los heterosexuales únicamente cuando observaron al sexo de su preferencia. Estos resultados contrastaron con los obtenidos en 2005 por la misma universidad, pues en aquella ocasión no hubo una selección cuidadosa de los participantes y la conclusión general apuntó a la inexistencia de la bisexualidad masculina. "Aunque esto le puede parecer ridículo a cualquier persona bisexual, este nuevo estudio es importante para validar algo que investigaciones anteriores habían puesto en tela de juicio", afirmó Allen Rosenthal, coautor de la investigación. Los hallazgos de este trabajo coinciden con otro publicado unos meses atrás en Archives of Sexual Behavior. Investigadores de la Universidad de Indiana y el Instituto Kinsey descubrieron que los bisexuales pueden experimentar la excitación física y mental al mismo tiempo mientras observan imágenes eróticas tanto de relaciones homosexuales como del sexo opuesto. Aunque ambos estudios revelaron las reacciones y el grado de excitación de hombres bisexuales, algunos expertos creen que no se evaluaron otros aspectos que son esenciales para que las personas definan su orientación sexual. "Más allá de la estimulación sexual, una persona se siente atraída por otra también desde lo emocional, afectivo, intelectual y artístico. Los bisexuales no son la excepción", le dijo a SEMANA Ellyn Ruthstrom, presidenta del Centro de Investigación Bisexual de Boston, Estados Unidos. Además, ninguno de los estudios incluyó a mujeres dentro de la muestra. Sin embargo, en la década de los noventa Lisa Diamond, profesora de Psicología e Identidad Sexual de la Universidad de Utah, investigó la conducta de aproximadamente ochenta mujeres y un tercio de ellas se declaró bisexual. Al parecer, la bisexualidad femenina no es tan mal vista como la masculina. En el imaginario de la gente dos mujeres besándose o teniendo relaciones es considerado


erótico, además de ser una de las principales fantasías de muchos hombres. En cambio, si los roles se invierten, el hombre es señalado como gay y a las mujeres no les resulta tan atractivo compartir ese tipo de experiencia. A pesar de que ningún estudio ha establecido si la bisexualidad es innata, es posible que una persona nazca con esta predisposición y lo vaya descubriendo en el transcurso de su vida. De hecho, Freud señalaba que todos los seres humanos tienen esa naturaleza, pero en algunos es más acentuado que en otros. Si bien es cierto que el estudio de la Universidad de Northwestern tuvo una muestra muy pequeña y no incluyó a mujeres, algunos especialistas en el tema y miembros de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) consideran que es importante y valioso, pues ayuda a desmentir varios mitos y a reducir el nivel de discriminación en contra de los bisexuales. Con la visión de Manuel Velandia, investigador, activista y defensor de los derechos sexuales, coincide Ruthstrom, quien afirma que en la actualidad es difícil que los bisexuales sean aceptados por la sociedad. "Algunos piensan que somos promiscuos, indecisos y gays tapados, pero en realidad somos como cualquier persona que tiene un gusto. Lo preocupante es que se necesiten 'pruebas' para que crean que lo somos", le dijo a SEMANA. Aunque es evidente que la ciencia debe profundizar más en otros aspectos que ayudan a definir cada tendencia, lo cierto es que la bisexualidad es una orientación sexual que debe ser vista como algo normal, y estos estudios ayudan a quitar ese sesgo de las creencias de la gente. Como dijo Kinsey en su momento, "no hay que dividir el mundo en ovejas y cabras", la sexualidad es mucho más compleja que eso.

ENTREVISTA A continuación una entrevista con el Sexólogo Manuel Antonio Velandia Mora (MAVM), realizada por Leonardo Niño Rodríguez (LNR) de la Revista Semana, de Colombia. LNR ¿Cómo ha sido el proceso de reconocimiento de los bisexuales dentro de los grupos LGBT? MAVM: Los y las bisexuales son luego de las personas trans las más estigmatizadas tanto por las organizaciones que trabajan con y para las minorías sexuales como por la sociedad en general. Existe en la sociedad y en los homosexuales, lesbianas y transexuales una marcada bifobia (yo prefiero decir bisexfobia); esta se fundamenta en el desconocimiento sobre la bisexualidad que los lleva a creer que los bisexuales son hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) quienes tienen temor a asumir una identidad de orientación homosexual o que las bisexuales son lesbianas (MSM)


con similar crisis identitaria. En la medida en que las personas se permiten conocer literatura científica sobre el tema y compartir socialmente con bisexuales su actitud cambia, pero este es un proceso sociocultural muy lento que requiere mucha apertura mental, respeto y solidaridad. Esto no sucede únicamente en Colombia, es común a todo el mundo pero en países machistas como el nuestro la situación de vulneración se acentúa. Las personas militantes bisexuales en nuestro país no son muchas; se integraron a las asociaciones luego de las personas trans, están construyendo discursos al respecto, se están formando y cada vez son más conscientes de sus derechos y de su compromiso político y ello necesariamente se convierte en una presión a las organizaciones para que los incluyan realmente como un sector importante y no solo como una letra en el cartel que pretende mostrar una aceptación que no es real. LNR. ¿Cómo se define a una persona bisexual? MAVM: Una persona bisexual es un hombre o mujer (biológico/a, optado/a o transformado/a) que orienta sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad tanto hacia un hombre como hacia una mujer (biológico/a, optado/a o transformado/a) y quien además ha asumido para si dicha orientación sexual. Para hacer más claro lo anterior debemos entender que un hombre transexual es aquella persona que pertenece psíquicamente al género masculino como su género optado, a pesar de haber nacido con anatomía de mujer y que una mujer transexual es aquella persona que pertenece psíquicamente al género femenino como su género optado, a pesar de haber nacido con anatomía de hombre. Una persona transexual no desea los caracteres del sexo con el que ha nacido sino que le apetece un cuerpo que sea acorde con su género optado. Se es transexual así la persona quirúrgicamente, con aplicación de hormonas y/o con trucos o rellenos, hay transformado o no su cuerpo, para aproximarlo al cuerpo deseado. Una persona transexual entonces es mujer si de hombre ha transitado para ser una ella u hombre si ha transitado para ser un él. En el proceso de construcción de identidad sexual las personas determinan a la(s) persona(s) con quien(es) desea(n) realizar sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad; a este proceso de construcción identitaria se le denomina de construcción de la identidad de orientación sexual. No hay una bisexualidad, un modelo que tanto mujeres como hombres siguen, sino que hay tantas bisexualidades como sujetos bisexuales existen, ya que si cada ser es único también lo es su sexualidad. LNR ¿Han sido más estigmatizados que los homosexuales, por considerarlos tapados y no querer revelar su verdadera tendencia?


MAVM: Toda persona que comprende el peso de los discursos fóbicos sexuales de la iglesia, de algunos miembros del equipo de salud, de los educadores y de la sociedad en general entiende que la cultura no está preparada para aceptar a las personas que manifiestan situaciones pertinentes a la sexualidad porque no cumplen con el “deber ser” heterosexual judeocristiano, así que las personas más que querer ser “tapadas” prefieren protegerse a sí mismas y no convertirse en víctimas de crímenes de odio, por ello mienten u ocultan su identidad, no se puede ser libre si se entiende que la honestidad es una afrenta a la iglesia, a la sociedad o a la familia. LNR ¿Qué opina de los estudios en cuestión? MAVM: Es importante realizar estudios serios con muestras representativas y criterios más estrictos para la selección de los participantes, cosa que no sucedió con el estudio de Northwestern University de 2005; en los dos estudios de la misma universidad en 2011 se mejoraron los criterios de selección, pero la muestra fue muy pequeña. Es importante que institutos reconocidos por su idoneidad científica se interesen en estos temas pues sus resultados son un paso significativo en la construcción científica del conocimiento. Me preocupa que los estudios se hayan orientado hacia los hombres y que una vez más las mujeres sean relegadas a un segundo plano. Mi crítica es que se han centrado únicamente en investigar su grado de excitación, lo que no necesariamente conlleva una respuesta genital, olvidando que la identidad de orientación sexual es mucho más amplia, que tiene que ver con el deseo, el erotismo, la efectividad, la genitalidad y la conciencia de sí. Centrarse en la genitalidad o en el placer es igualmente una forma de rechazo que niega la integralidad de estos seres humanos y que en vez de apoyar a su aceptación puede estigmatizar porque para el lector inexperto lo que no se dice no existe. LNR ¿Conoce otros estudios que hayan ido a fondo en el tema de la bisexualidad? MAVM: El estudio más amplio y significativo es de mediados del siglo pasado, Kinsey, Pomery, y Martin llegaron a la conclusión de que cerca del 46% de los hombres "reaccionan" sexualmente ante personas de ambos sexos en el curso de sus vidas como adultos. Además construyó una escala que lleva su nombre y que a la fecha sigue siendo muy utilizada. Algunos investigadores critican que Kinsey fue poco ortodoxo en su selección de informantes y en los métodos para acceder a la información, pero aun así sus conclusiones son aceptadas como válidas. En la década de los 70´s se hicieron cinco importantes estudios, dos de ellos en 1975, realizados por Redbook (revista femenina) y por (Psychology today) de divulgación científica con una muestra de cien mil mujeres con respecto al placer y la satisfacción sexual; los


otros tres fueron sobre comportamiento y variables sociales; estos son: el de Blumstein y Schwartz (1973 y 1975) con hombres y mujeres, el de Charlotte Wolff (1977) en Inglaterra y el de Klein (1978); concluyeron que había un mayor número de contactos sexuales con personas del mismo sexo que con el otro. LNR ¿Cuál es su visión sobre el tema en general? MAVM: Es necesario aceptar que la bisexualidad existe, que construir la identidad de orientación sexual es un proceso que requiere de apoyo emocional especializado, en especial en culturas machistas y sexistas como la nuestra y que las personas bisexuales no son enfermas, sino seres que asumen una de las múltiples posibilidades que hay. Ello no niega que la homofobia y la lesbofobia internalizadas conduzcan a algunas personas a rechazar su identidad y afirmar que son bisexuales, pero por esta minoría confundida no se puede desvirtuar la experiencia vital de un grupo de seres humanos que son rechazados y aislados socialmente en razón del desconocimiento y el peso cultural de modelos que se niegan a aceptar la diversidad sexual. En Colombia los medios se han visto obligados a hablar del tema, pero sigue predominando la prensa amarillista sobre el criterio científico y esto tiene un valor importante en que no se haya dado el cambio cultural necesario para que las bisexualidades se conviertan en un tema político y legal. Hemos avanzado en que por fin hay bisexuales visibles, pero se requiere personas mucho más contundentes en sus apreciaciones y en su presencia mediática. NOTA al margen: Aun cuando no hace parte del artículo trascribo a continuación la opinión de Liliam Salazar al respeto de este tema: “Aunque en la sexualidad en general está implicado el problema judeocristiano, para el caso de la bisexualidad no es únicamente ello. También está implicado el viejo problema del binarismo que hace imposible la existencia de la bisexualidad como una opción válida de preferencia sexual pues sólo existe la monosexualidad (una opción posible, personas del mismo sexo y del sexo opuesto) y que es lo que más dificulta el reconocimiento de esta identidad como válida. Es un problema diferente el que se presenta en este caso, porque si bien, por ejemplo la homosexualidad era cuestionada como una opción iba en contravía de lo “natural”, la bisexual más que ir juzgada bajo el mismo cuestionamiento es juzgada por “indefinida” porque en sí no se contempla como una opción o se es una cosa o se es otra. Creo que el punto principal del tema está ahí”.


La bisexualidad más real y presente de lo que se quiere aceptar