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Simón Bolívar provenía de una acaudalada familia de blancos criollos establecida en Caracas. Su familia poseía una sólida posición social y económica la cual se viene arrastrando desde sus propios tatarabuelos paternos. Desde el primer Bolívar en arribar a tierras americanas , el cual era español, pasando por su tatarabuelo, bisabuelo, abuelo paterno y padre, (nacidos en Caracas, con la excepción de su abuelo paterno, quien nació en San Mateo) se puede observar que todos tuvieron cargos importantes tanto políticos, administrativos y militares, en la Provincia de Venezuela. Algunos de estos cargos fueron de capitán de infantería, procurador, teniente gobernador, alcalde, corregidor de justicia administrador de la Real Hacienda, capitán general, gobernador de Venezuela (en el caso del abuelo paterno de Bolívar), entre otros. El padre de Bolívar, Juan Vicente Bolívar y Ponte Andrade heredó la fortuna de sus padres y logró incrementarla gracias a que poseía grandes haciendas de Cacao en los Valles del Tuy y Puerto Cabello También ocupó cargos militares y administrativos: procurador, teniente de gobernador, administrador de la Real Hacienda, etc. Dio muestras de su descontento con el régimen español, como lo demuestra una carta dirigida a Francisco de Miranda. La madre de Bolívar, María de la Concepción Palacios y Blanco, más joven que su esposo, provenía de una familia noble. Entre sus ascendentes lejanos se encontraba Francisco Infante, que acompañó a Diego de Losada en la Fundación de Caracas. Al fallecer su esposo se encargó de administrar la fortuna familiar y contrató los servicios para construir una casa campestre: la Cuadra Bolívar De los 5 hijos que tuvieron los padres de Bolívar, él fue el cuarto en nacer (24 de julio de 1783) Sus hermanos eran María Antonia, Juana Neponucema, Juan Vicente y María del Carmen, la menor y quien falleció horas después de nacer. La crianza de Bolívar estuvo a cargo de dos esclavas, propiedad de la familia Bolìvar y que en aquella época adquirían los apellidos de la familia a la cual pertenecían. Estas esclavas fueron Hipólita Bolívar y Matea Bolìvar. Estas desempeñaron un papel importante en la crianza del Libertador, quien quedó huérfano, cuando apenas era un niño. Bolívar siempre sintió un profundo agradecimiento y cariño por la “Negra Hipólita”, la cual fue para él como una madre, según lo escrito en cartas a su hermana Marìa Antonia. Matea Bolívar compartió con Simón Bolívar, juegos y le contaba cuentos, ya que en realidad le llevaba a Bolìvar apenas 10 años. Al morir los padres de Bolívar, él y su hermano Juan Vicente quedaron bajo la tutoría de su abuelo materno Feliciano Palacios, el cual murió en 1793. Entonces la custodia del Libertador pasó a Esteban Palacios, su tío materno, pero como este se encontraba en España, esto hizo que La Real Audiencia designara como tutor de Bolìvar a su otro tìo, Carlos Palacios. Bolívar no se sentía a gusto en casa de su tío por lo que aprovechò la ausencia de este y se fugó de casa, para irse con su hermana, quien lo apoyó en su decisión. Sin embargo, su tío apeló por la custodia, y mediante juicio gana el juicio por la tutoría. Simón Bolívar expresa ante los magistrados que pueden hacer lo que quieran con sus bienes , pero que si los esclavos tienen libertad para elegir a sus amos, él también tenía derecho de elegir el sitio donde vivir que fuera de su agrado.


En relación a su educación, la madre de Bolívar se preocupó siempre que recibiera una educación de calidad, para lo cual contrató a maestros destacados como Simón Rodríguez y Andrés Bello, quienes tuvieron mayor influencia en la educación del Libertador. Otros mentores fueron Francisco Carrasco, Fernando Vides, fray Francisco de Andújar, Pedro Palacios y Sojo. Con Simón Rodríguez, Bolívar aprendió a leer, escribir, a admirar la libertad y la naturaleza. Con Andrés Bello aprendió la importancia de las letras , la ciencia, los valores y la educación. Los otros maestros le inculcaron a Bolívar conocimientos culturales, musicales, matemáticos, de botánica, historia natural, física experimental, agricultura, dibujo. Posteriormente fortaleció su educación estudiando matemáticas en la Academia de San Fernando en Madrid y estudió también inglés y francés. Se puede decir que Bolívar fue un hombre que valoraba la amistad, creía en ella. Mantuvo amistad con personas de su infancia y a lo largo de su trayectoria política conoció a mas personas. Si bien algunos compartían sus ideales y otros no. Con algunas de sus amistades tuvo diferencias irreparables como le ocurrió con Francisco de Paula Santander. Amigos de la infancia se mencionan los hermanos Rodríguez del Toro , como compañeros de armas a Antonio José de Sucre, Cristobal Mendoza, Antonio Nicolás Briceño, Francisco de Paula Santander, Francisco Iturbe, entre otros. Amistades femeninas tuvo muchas y con algunas de ellas mantuvo relaciones sentimentales, entre las que destacan Manuelita Sáenz, quien compartía los ideales del Libertador. En su juventud Bolívar viajó a Europa. En un primer viaje fue a España a continuar con su formación y fue recibido por su tío Esteban, quien planeaba para él una carrera diplomática. Bolívar pudo observar cómo funcionaba la Monarquía española. Bolívar siempre se rodeó de gente culta y de muchos libros. Bolívar cuando vivía en casa del Marquéz Ustáriz conoció a quien sería su esposa: Maria Teresa del Toro, con quien se casó en 1802 y viajó a Venezuela. María Teresa del Toro murió de Fiebre Amarilla al año siguiente de su matrimonio con Bolívar y este jura no volver a casarse nunca más. Bolívar viajó a Francia en 1804 junto con su amigo de la infancia Fernando Rodríguez del Toro. En Paris estuvo en compañía de amigos como Teresa Laisney, Alejandro Dehollain y Simón Rodríguez. Allí asistió a la coronación de Napoleón Bonaparte, personaje a quien Bolivar admiraba como estadista y militar, pero luego de su coronación como emperador de Francia y luego más adelante como Rey de Italia, esa opinión que tenía Bolívar se desvaneció al pensar que Bonaparte lo que quería era conquistar el mundo. En Paris hizo amistad con Alejandro de Humboldt y Aimé Bonpland con quien tuvo conversaciones sobre la política (en un país donde se hablaba del triunfo de la revolución) y sobre la creencia que ya era el momento que América emprendiera su transformación política. Todo esto estimuló en Bolívar las ideas de libertad y fue cuando en un viaje a Italia, al pasar por Roma, juró, el 15 de agosto de 1805, en el Monte Sacro de esa ciudad que se dedicaría en cuerpo y alma a liberar a su patria. Algunas de las frases célebres de Bolívar: -“Un ser sin estudios, es un ser incompleto”. -“El arte de vencer se aprende en las derrotas”.


-“Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”. -“Amo la Libertad de la América más que mi gloria propia, y para conseguirla no he ahorrado sacrificios”.


Bolìvar 2