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"El Tiempo que lo domina" Es la Vía Láctea que serpentea en el cosmos e invade nuestras vidas Dictamina nuestro origen y nos lanza a la vida, al espacio Leche dadora de infinito, pecho madre imponente

Nuestro tiempo es solo un capullo que se abre y cierra! Un guiño al ojo, un suspiro al medio día, un entierro en la noche Una fuga perenne Un principio que recién comienza y termina

¿A dónde nos llevas? ¿A dónde nos conduce tu halo cósmico saturado?

El tiempo no se puede medir Sólo puedo sentir el crujido de la madera brotando en la espesura El incesante palpitar de la ola que no cesa La mirada que busca una boca Un ojo La luz brotando Una sonrisa esparciendo melodías Aromas La brisa sin dueño

Tu mano buscando la mía El sueño que no tiene fin El niño que nace y llora El abuelo desdentado que ríe


La madre sola esperando una noticia El padre ausente Que llora su propia perdida

Una estrella fugaz Que siempre fue eterna dicha Dios escondido Piedra del cielo encendido Verso libre que cae fundido en tus ropas Ahora harapos Mendrugo esclavo del deseo Palpando lo profundo

La codicia hecha tripas Perezoso animal Encumbrado sobre sĂ­ mismo No vive, ni deja vivir

Cerrado al olvido Negando presente Viviendo caprichos Cruel asesino de sĂ­ mismo

Un manto infinito lo cubre Lo presiente Pero no lo entiende


Su mano ignota lo declara Su ojo callado y triste Ve, pero no siente La fogosa constelación que todo lo abriga

El nacimiento vivo en la cabeza del bebé Su huella digital El iris del ojo La profunda huella El alma como cicatriz Le espanta,…

Pero,.. El tiempo perfumado de luz Y tocino Se hará llover Sobre el maletín guardado en el ropero Y ya no será maletín Ni ropero Ni casa

Tampoco canción Ni ruido Sino tinta indeleble Que bajo todo brilla Y perdura

Mauricio Sánchez Q.


El tiempo que lo domina