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La ruta a la gobernación (continuación)

“Yo creo que me subestimaron, en el sentido que decían que Cobos es un técnico, un profesor universitario. Pero, claro, con recetas viejas esto no se cambia1”, explicó el ingeniero. El “esto”, al que se refería, era lo que se conoce vulgarmente como realidad. Y un aspecto de la realidad que le preocupaba en la campaña de 2003 era “derogar los institutos de la Mujer y la Juventud porque son

discriminatorios. Necesitamos que las mujeres y los jóvenes participen en todas las áreas del gobierno, sin discriminaciones2”. Un detalle surgido en esas horas fue que algunos descubrieron que el ingeniero era coqueto, debido a que sin ayuda de lentes no podía leer siquiera el diario. “La verdad es que no tengo ni tiempo para ir al oculista para que me recete

los lentes3”, se excusó el radical. Nadie le creyó porque, al preguntarle si lo suyo era no colocárselos porque no le gustaba usarlos, el no contestó. Y sonrió, como suele hacerlo cuando contesta “ni”. Una señal que se vislumbraba del Cobos que comenzaba a surcar las arenas políticas locales fue el entredicho que protagonizó con un legislador, Ricardo Puga, 1

Diario UNO, 30 de mayo, 2003 Idem 3 Diario UNO, 5 de junio, 2003 2


que definió como “vedettismo” el rol de Cobos al frente de las negociaciones con los constructores de Dique Potrerillos. Se produjo una declaración cruzada de Cleto acerca de Puga: “Me responsabiliza de haber actuado incorrectamente en el tema (Potrerillos) para lucirse y sacar rédito4”. Días más tarde se conocieron nuevos datos sobre Potrerillos, esta vez aportados por otro ingeniero, Eduardo Sancho, ministro de Obras Públicas entre 1995 y 1999, bajo la administración del justicialista Arturo Lafalla. La voz y opinión de Sancho es la de alguien que también estuvo al frente del Departamento General de Irrigación. Y también del que, desde Fecovita, cooperativa madre que asocia a otras 31 representando a 5000 productores y elaboradores vitivinícolas, llegó a la presidencia de la Corporación Vitivinícola (Coviar). En la transición del gobierno de Lafalla-Iglesias, Potrerillos era uno de los temas que estaba más presente en los elencos técnicos, por la continuidad que requería la obra. Sancho fue uno de los encargados de tratar estos temas con el gobernador electo, Roberto Iglesias.

“Para todas las licitaciones seguimos el mismo camino: le consultamos al gobierno que entraba si prefería que adjudicáramos nosotros o que adjudicaran ellos. Con Lafalla queríamos evitar suspicacias. Y en el caso puntual de la consultora para Potrerillos, Cobos e Iglesias nos pidieron que dejáramos el proceso abierto5”. Y resultó contundente acerca del papel de Cobos como par ministerial: “Debió

terminar la licitación largada por nosotros para llamar a una consultora internacional que inspeccionara el emprendimiento. Como su opción fue no hacerlo 4 5

Idem Diario UNO, 9 de junio, 2003


entonces debió enviar una ley a la Legislatura que derogara ese artículo del contrato de concesión, cosa que nunca sucedió6”, dijo Sancho. Sin embargo todo este asunto parecía menor frente a rumores recogidos por la prensa, operaciones de estrategias políticas, acerca de una alianza impensada: el radicalismo de Roberto Iglesias y el peronismo de Néstor Kirchner. Sería, a poco de asumir la presidencia el santacruceño, un gesto constante de y hacia el primer mandatario. Entonces se veía como el experimento político más imprevisible de todos los imaginados: “En principio intentarían plantearla como una gran

coincidencia en políticas de Estado (…) ya que en la Nación se han terminado por convencer que el único que rompe la media de la horizontalidad es Iglesias. Dicho en criollo: lo necesitan para asegurar gobernabilidad7”. Podría decirse que lo rubricado por el periodista Manuel de Paz ese primer domingo de junio 2003, más tarde, o más temprano, anticipó el experimento que, años más tarde, llevaría a Julio César Cleto Cobos a integrar la fórmula presidencial por la Concertación Plural acompañando a Cristina Fernández. La empresa Reale-Dallatorre Comunicación Estratégica publicó una encuesta el 6 de junio. Allí presentaba sus resultados en la medición de la intención de voto para gobernador. El justicialismo de Amstutz arrojó 14,8 % en las preferencias, en lo máximo de la tabla. El justicialismo de Pardal sumaba 14,2 %. Y luego aparecía Cobos, con menos del 10 % (9,1 %). Se trataba de una encuesta encargada por el

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Idem Diario UNO, 1 de junio, 2003


grupo político de Amstutz, en la que se afirmaba que habían sido consultadas 1406 personas, ni una más ni una menos. El minué radical hacía furor en aquel invierno. Iglesias apoyaba, en persona, un acto organizado por el competidor de Cobos, Ernesto Sanz, en el club Giol (Maipú), hasta donde llegaron 2500 simpatizantes. “Los bombos ya hace rato que

han dejado de ser patrimonio del PJ. Ayer, percusionistas de algunos barrios humildes de Maipú fueron contratados para ponerle ritmo al desembarco de Ernesto Sanz8”. Y otra perla de la crónica: “A diferencia del acto de Cobos, Sanz se vio

bendecido por la asistencia de casi todos los ministros del gabinete, a excepción de Juan Carlos Jaliff, quien en ese momento realizaba su propio acto partidario interno”. - ¡Qué nos parió, qué lindo acto!- arengó el sanrafaelino apenas tomó la palabra. Según la crónica, “comenzó una especie de coqueteo al presidente Kirchner,

elogiando las dos primeras semanas de gestión (…) Fue muy apoyado por los presentes”. En el otro acto radical, la línea interna de José Genoud propulsaba una rápida candidatura, la de Jaliff. Por eso la palabra de Genoud ante sus simpatizantes “comunicaba” los límites que estaban dispuestos a tolerar: “Me gustaría que desde el

gobernador para abajo todos reconocieran el valor de Jaliff. Este sector no le hará daño al radicalismo. Lo vamos a cuidar9”, sentenció.

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Diario UNO, 7 de junio, 2003 Idem


¿Dónde y qué hacía Cobos esa noche, de tanto fervor radical, de tan explosiva vida partidaria? Estaba en las amplísimas veredas céntricas, sentado en una de las mesas de los bares de Avenida Colón, entre Mitre y Pasaje Lemos, junto con tres amigos más. Varios cafés, otros cortados con leche: de allí no se movieron los pedidos. No sería esta la única distinción: cuarenta y ocho horas más tarde saltaría del café a una reunión con el pre-candidato peronista, Guillermo Amstutz. “Difundieron un

romance político que, aseguraron, durará después de las elecciones (…) Tanto Amstutz como Cobos respaldaron su coincidencia en la vieja amistad que los une10”. Amstutz había sido profesor de Cobos en los días de la Tecnológica. Lo más extraño, además de lo sorpresivo, era que Iglesias no estaba al tanto de la reunión entre los pre-candidatos de los dos partidos con posibilidades ciertas de colocar un nuevo gobernador. A modo de explicación, Cobos manifestó: “cada precandidato le

pone su impronta a esta etapa11”. Otros dos dirigentes más se destacaban en los bordes de la reunión, además de los candidatos: el diputado justicialista y actual ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, y el senador radical, Alfredo Cornejo, actual intendente de Godoy Cruz y espadachín político de Cobos. La síntesis de aquella reunión, en opinión de Cobos, fue la siguiente: “Los dos

tenemos posibilidades de ganar una interna y después de ser gobierno. Por lo que es

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Diario UNO, 10 de junio, 2003 Idem


importante que nos mostremos juntos por coincidir en temas fundamentales. Este es el nuevo paradigma que nos está pidiendo la sociedad12”. ¿Cuáles fueron los temas fundamentales? La autarquía judicial y la reforma de la Constitución de Mendoza. De aquella reunión no hay documento ni registro sino los que aparecieron únicamente en la prensa, que es también un modo de hacer política: “No necesitamos ni firmar acuerdos porque tenemos que volver a creer en

la palabra13”, explicó el ingeniero y discípulo, frente a su profesor. Y a propósito del ingeniero hay que decir que no dejaba las funciones como rector en la UTN. Y que, a mediados de junio, el gobierno nacional liberó una importante suma de dinero, que sería destinado a terminar el programa “Estudiar es trabajar”. Se dijo entonces, en off, que el kirchnerismo había aprobado el envío de la partida. Y es tan cierto como que desde la Tecnológica invitaron al ministro de Educación, Daniel Filmus, para el cierre del acto de graduación de las primeras promociones, como suele hacerse en estos casos. Y una vez más Potrerillos era el tema sobresaliente. Porque ahora se trataba del anuncio oficial de las consultoras contratadas para los estudios que concluirían la discusión técnica del gobierno con la empresa CEMPPSA. Se decidió contar con informes de las consultoras Geomatrix Consultants INC y del profesor Ricardo Dobry, del Instituto Politécnico de Rensselaer, ambas instituciones norteamericanas. La primera, experta en seguridad sísmica de presas, mientras que Dobry es un ingeniero chileno muy respetado de la academia. Esta medida parecía consolidar la 12 13

Idem Idem


posición de Cobos en la discusión, a pesar de los 100 mil dólares que le costaba al gobierno la contratación de las consultoras. Reforzaba, Cobos, su perfil técnico, cuando días más tarde participaba de un encuentro con los representantes de las droguerías y las farmacias, para anunciar una medida pionera en Argentina: por medio de un sistema inteligente, online, se comenzaba a controlar la temperatura de los medicamentos en todos los depósitos y farmacias de Mendoza. “Con esto estamos contribuyendo a las PYMES a superarse.

La globalización y la competitividad exige adaptación a normas de calidad14”, expresó. A mediados de mes comenzó a mostrarse el acercamiento de la economista Beatriz Nofal hacia Cobos. Fue durante una participación suya en un seminario organizado por la Universidad Nacional de Cuyo. “Lo conozco al ingeniero Cobos y

valoro su actuación tanto en el ámbito público como educativo (…) Para la prosperidad de Mendoza y el progreso de sus habitantes van a contar conmigo como colaboradora15”. Nofal, mendocina de nacimiento, había sido electa diputada nacional por el radicalismo de Capital Federal. En 2002, ante un proyecto de su autoría, que avanzaba sobre un nuevo esquema de promoción industrial en el país, y que no fue tratado, renunció a su banca. En Diputados también se la recuerda a causa de haber conformado el grupo que inició la comisión investigadora sobre lavado de dinero. Al fin amiga de Cobos, aportaba a la campaña y con creces: se ponía a disposición, y al mismo tiempo su presencia era bien vista en círculos de altos y medianos

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Diario UNO, 12 de junio, 2003 Diario UNO, 14 de junio, 2003


empresarios locales, que, se verá más adelante, no colocaban demasiadas fichas en su figura. La interna radical era, en esos días, un único entusiasmo, siempre exacerbado. Cientos de chismes, candidatos, acuerdos, oposiciones y estrategias, de las cuales Cobos no podía estar ausente, pese a su esfuerzo por salir de la horma partidaria. Y en esa danza narcótica de re-acomodamientos Cobos ofrecía compartir la fórmula de gobierno con Aldo Giordano. Iglesias se dejó fotografiar al término de una cena en un restaurante, junto con funcionarios y legisladores cercanos: Mauricio Suárez, Eduardo Cichitti, Sergio Bruni y Gabriel Conte, éste último considerado un Jorge Asís nativo: ahora pareciera que batalla como periodista independiente. El esquema definido allí (es decir, lo que decía Iglesias) era que Cobos y Giordano fueran candidatos al Ejecutivo, que el mismo Iglesias encabezara la lista para diputados nacionales y Ernesto Sanz la de senadores nacionales. Con este dibujo quedaba fuera del esquema de poder el sector de José Geound, que pedía, para su espacio político, la inclusión del legislador Juan Carlos Jaliff en reemplazo de Sanz, como mínimo, para sellar un acuerdo que evitara elecciones internas. Giordano, en tanto, sospechaba que su nombre era sólo impulsado por Cobos, que no dejaba de elogiarlo en cuanto se lo mencionaban. En ese contexto, y sabiendo que el gobernador no digería su candidatura, declaró: “Cobos es un tipo nuevo en la

política, honesto, viene del sector universitario. Lo descubrí yo y ahí se dio cuenta


Iglesias y lo llamaron. ¡Y, bueno, bárbaro! Me parece excelente que se mejore la calidad de todos los partidos16”. A pesar de los fuegos cruzados, el sector de Iglesias mantuvo, al menos, una charla en privado con Giordano. No fue secreta porque hubo quien los descubrió. El 18 de junio, entre las 19 y las 21, y en un hotel céntrico, Iglesias, junto con Sergio Bruni, se reunieron con el máximo dirigente de FORJA, Aldo Giordano. “No voy a

hacer declaraciones. Fue una reunión de amigos. Nos encontramos para charlar”, dijo Iglesias, mientras dejaba el hotel, entre sorprendido y más que enfadado. Cobos estaba en cama, en reposo, debido a una gripe. Giordano, en tanto, continuaba exhibiendo su discurso: “Desde hace mucho vengo diciendo que se

necesitan 500 personas hábiles para manejar esta provincia. Y cualquiera que se largue a la gobernación sin tener esos cuadros es un irresponsable. Y yo soy una persona responsable17”, aseguró. Horas más tarde Giordano llegaría hasta la casa del ingeniero, en la Sexta Sección, para acompañarlo en su convalecencia. Y contarle lo charlado, claro. José Genoud estaba enfurecido por el avance de Iglesias, inconsulto y autoritario, en su opinión. Dos acciones dominaron su estrategia: denunció a un operador político del gobernador, Armando Camerucci, afirmando que hacía uso discrecional de los planes sociales del Ejecutivo, y comenzó a poner el cuerpo y la cara. “Lo que se da ahora, por primera vez en muchos años, es un intento que yo

califico como una actitud muy torpe y negativa de acumulación de poder de parte 16 17

Diario UNO, 18 de junio, 2003 Diario UNO, 21 de junio, 2003


de un reducido grupo de la Convergencia. Y del gobernador, obviamente18”, retrucó Genoud. - Cobos, ¿no puede ser un ejemplo de nueva política?- le preguntaron. - Yo a Cobos lo conozco muy poco. Sé que fue ministro y que se fue del gobierno criticándolo. Eso es lo único que sé- contestó. El 27 de junio al menos se selló un acuerdo entre los sectores internos, menos con el de Genoud. La lista oficial llevaba a Cobos para la gobernación, Iglesias y Sanz candidatos al Parlamento. Quien informó el armado definitivo fue el propio gobernador, en el hotel NH, casi en idéntico horario que el de inicio del acto organizado en la Federación de Box, a menos de diez cuadras, por parte de Genoud. Allí se proclamó a Jaliff como candidato a gobernador. Iglesias, en cambio, prefirió continuar con su apuesta. Y colocó a su derecha a Cobos, y a la izquierda a Sanz. Al finalizar el anuncio el decano de la UTN confesó:

“Me siento convencido de ser el hombre que puede ganar las elecciones de octubre19”. El día siguiente, Cobos puso en marcha la segunda parte del plan de Iglesias: la única manera de evitar las internas era ofrecerle al sector de Genoud el puesto de vicegobernador e integrarlo a Jaliff. Al mediodía de aquel sábado Cobos lo llamó por teléfono. - Juan Carlos, quiero juntarme para hablar con vos.

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Diario UNO, 19 de junio, 2003 Diario UNO, 28 de junio, 2008


Atrás, en la antropófaga arena política, quedaba su preferencia por Aldo Giordano y por una candidata que fuera mujer. Y él propio Cobos debía hablar con Jaliff, apelando a un último gesto para evitar las internas. Sin embargo, en el juego de hacerse el más duro, el ingeniero comentaba, bastante político, por cierto: “No

hay que tenerle miedo a la interna porque es una manera de convalidar si tal o cual candidato es el que se merece representar al partido. Eso nos daría más fuerza20”. Al otro día fue Genoud el que volvió a hablar, en las páginas de los diarios, en un tono que sorprendió a muchos lectores ajenos al radicalismo: “Nos ocuparon los

tres lugares en las listas y eso fue lo mismo para nosotros que darnos un portazo en la cara. Iglesias quiso decir: ¡Acá el capanga soy yo y me cago en el acto de ustedes!21”. Y fue más lejos aún, al afirmar que “si Cobos fuera Aldo Giordano, o un candidato como el Vity Fayad, bueno, podríamos pensar en aceptar la candidatura detrás de él. Pero, ¿Cobos…?22”. De este modo el jefe político de Causa negaba que su sector aceptase ocupar el cargo que le ofrecían. Desde el gobierno, en cambio, aseguraban que el sector terminaría aceptando. Hubo más peleas y surgieron nuevos actores, tal el caso del actual intendente de Mendoza, Víctor Fayad. Incluso la tan mentada reunión entre Cobos y Jaliff fue un verdadero fiasco, para no hablar de fracaso. Por esas horas se conoció un informe encargado por la ONG global Transparency International. Midieron la corrupción en cuarenta y siete países del planeta. En treinta y tres de ellos se señaló a los partidos políticos como 20

Diario UNO, 29 de junio, 2008 Diario UNO, 29 de junio, 2003 22 Idem 21


instituciones corruptas. Y pésimas noticias para el nuestro: en dos de ellos, Argentina y Japón, el informe resultó bastante lapidario: se acusaba directamente a los partidos políticos como el sector más corrupto de la institucionalidad. Vox populi, vox Dei: no había acuerdo unánime, pero eso no impedía que, al finalizar la primera semana del mes de julio, el ingeniero presentara sus primeras cinco mil piezas gráficas en vía pública. Solamente su rostro, hasta el nudo de la corbata, un fondo azul estridente, fuera de cualquier apelación histórica de la UCR local, y una única frase: “Vamos con lo nuevo”. Y, naturalmente, “Julio Cobos

gobernador”. A todo esto, y pareciendo haber salido ya de los ánimos más encendidos, Sergio Bruni y el también legislador radical Julio Simón tejían el acuerdo entre los sectores en pugna. Cobos, en otra realidad, y ya en segura carrera electoral, llamaba a una presentación de las conclusiones de los equipos técnicos partidarios. Iglesias, en tanto, realizaba anuncios que aparecían como la herencia para la próxima gestión. Así lo indica el realizado ante la prensa después de una reunión del CEM (Consejo Empresario Mendocino). El grupo estaba deshilachado y de sus dieciocho miembros originales apenas quedaban ocho: el resto había abandonado el lobby adelantando que la organización se había vuelto elitista”. De allí que esos actores dieran más participación a otras cámaras de empresarios y ampliase su convocatoria a representantes de las distintas regiones de Mendoza. Iglesias ponía así, en órbita, la agenda de los empresarios, aunque dispusiese efectivizarla recién luego de las elecciones.


Diario “Los Andes” también publicó comentarios acerca de aquella reunión:

“La presencia de periodistas en la antesala de la reunión con el gobernador causó malestar en algunos de los empresarios presentes, que, al parecer, querían mantener en secreto el cónclave23”. ¿Qué es lo que había sucedido? “El más molesto fue Orlando Terranova, que al ser consultado por “Los Andes” sobre su visita a Casa de Gobierno, respondió de mal modo: “No hablo con un medio que miente”, dijo, ante la mirada atónita del resto de los empresarios. La pregunta no se hizo esperar: “¿A

qué información se refiere?”. Terranova replicó: “Mienten cuando hablan del CEM y cuando me involucran en el caso de las coimas en Godoy Cruz”. La respuesta editorial fue más que explícita: “Al parecer, al presidente del CEM le molesta que Los

Andes publique información chequeada y verificada, sobre un caso grave que aún debe ser investigado y dilucidado24”. Terranova era el mandamás de una empresa que comercializa espacios de publicidad en la vía pública. Años más tarde comandaría un portal de noticias, que, al año de funcionamiento, contrataba al entonces jefe de redacción de “Los Andes”, Ricardo “Gurka” Montacutto, como director. Sobre el caso de las coimas en Godoy Cruz, que involucraron a funcionarios del intendente Biffi, años después candidato a gobernador del cobismo, el “Gurka” escribió:

“Extraña paradoja de la política: el concejal que se animó a denunciar los negociados en el Concejo (Deliberante) de Godoy Cruz fue el primer ajusticiado. La

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Los Andes, 8 de julio, 2003 Idem


corporación política lo liquidó con la clara intención de castigarlo por entregador, y por ventilar las presumibles andanzas sucias de algunos de sus compañeros25”. En la primera foto que aparece Cobos tomando el centro de la escena y también el de la mesa principal, fue en la reunión que mantuvo con los técnicos del radicalismo. A su derecha se acomodó Iglesias, a la izquierda Bruni. El gobernador dijo entonces que el programa de gestión presentado por Cobos era para “cualquier

candidato de nuestro partido26”, opinión, una más, entre irónica y ácida, para la sempiterna interna radical. En el acto aniversario del 9 de Julio se los pudo ver juntos a Cobos y Jaliff, compartiendo el palco oficial, junto al gobernador. Allí dijeron que estaban más cerca de cerrar un acuerdo “pacífico”. Y la presencia de Jaliff parecía confirmar la espuma que traían las olas: dos días más tarde anunciaron el mentado acuerdo. Y si bien quedaban por arreglar cargos menores, lo que más desvelaba a todos era ofrecer a la sociedad una pack electoral que contuviera a todos los sectores, a diferencia del justicialismo, que inexorablemente marchaba hacia un proceso de elección interna. Y entre ambos candidatos del peronismo mendocino Cobos también tenía opinión formada. Y lo hacía saber:

“Con Amstutz somos muy amigos y por ahí me sería medio difícil pero la campaña sería más limpia. Ambos hemos acordado que nos vamos apoyar gane quien ganare. Y al que le toque gobernar de alguna manera el otro va a ayudarlo27”, sentenció. También se permitió opinar del otro anotado para la candidatura 25

Los Andes, 11 de julio, 2003 Los Andes, 9 de julio, 2003 27 Los Andes, 13 de julio, 2003 26


peronista: “Con Pardal hemos compartido un curso en España, cuando él era

intendente de Guaymallén y yo funcionario de la Municipalidad de la Ciudad. Hace mucho tiempo. Lo conozco y tengo una buena relación”. De cualquier modo, el ya candidato oficial del radicalismo apuntaba al premio mayor: “Para mí es lo mismo

competir con uno que con otro (…) No elijo a los adversarios”, se sinceró.


Fotolog de Cobos

Aunque su vestimenta no fuera la más apropiada, Cobos llegaba a los lugares que presentaban problemas. Aquí recorría una zona de viñedos en Junín, castigada por una granizada que se llevaría buena parte de las cosechas.

Comienza a funcionar la máquina electoral pro-Cobos. La construcción de la imagen del entonces candidato era criticada hasta el hartazgo.


Reuni贸n de gabinete en Casa de Gobierno por los s谩bados: nada de corbatas. Harto mate, como el que acerca Enrique Vaqui茅, quien fuera ministro.

Despacho privado del gobernador, en el Cuarto Piso de Casa de Gobierno. Nueva reuni贸n con Guillermo Amstutz: la primera pata peronista de Cobos. La alianza se mantiene hasta la actualidad.


A días de haber asumido como gobernador se produjo un incendio en un salón de Casa de Gobierno. Las obras de arte expuestas allí afortunadamente fueron salvadas. Cobos llegó en persona para interiorizarse sobre el incidente.

Pasaje de un reportaje publicado en Diario UNO. La respuesta, en su momento, pasó inadvertida: “Es parte de la estrategia tener perfiles distintos para despistar al enemigo”.


Otra postal del Cobos deportista. Y de Bianca, la perra. Toda la familia disfruta de los vientos puros del Parque General San Martín.

El fotógrafo capta a otro fotógrafo. Tal como en los juegos de los espejos, las imágenes sobre Cobos no reconocen límites. La política del fotolog en acción. La época de los estadistas Polaroid.


Amstutz y Cobos again. Esta vez se reúnen en la Universidad Tecnológica Nacional. La línea técnica del cobismo puro se ha nutrido en esos pasillos: intelectuales de casco de obra.

Capítulo 6  

Nueva entrega

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