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Camino a la vicepresidencia

Todo indica que en marzo de 2005, durante la asunción de Tabaré Vázquez en Montevideo, Néstor Kirchner aprovechó para comentarle, por primera vez, la idea de la Concertación Plural. Cobos se convirtió casi automáticamente en su principal impulsor y traductor. Ese pacto luego fue refrendado en un acto en el Luna Park. Cobos fue el único gobernador que formó parte de aquella comitiva oficial en la asunción del nuevo presidente uruguayo. Más aún: fue testigo de privilegio de las reuniones entre Kirchner con sus pares de Brasil y Venezuela, llevadas a cabo en el Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel, en donde también estuvo el presidente boliviano, Carlos Mesa. En esos días Kirchner había dado el habitual discurso de los presidentes para el inicio de las sesiones del Parlamento. El matutino “La Nación”, en su editorial de análisis del mensaje, sostuvo que fue “un discurso centrado en el exitoso proceso de

renegociación de la deuda, en el que hubiera sido deseable que definiera con mayor precisión la fórmula con la cual la Argentina recuperará la confianza del mundo que posibilite la llegada de inversiones productivas. En cambio, el mensaje presidencial abundó en ácidas críticas a sectores de la oposición, de la prensa y de los analistas


económicos que bien pudieron haberse evitado, dado que, simplemente, deslucieron el discurso del primer mandatario ante la Asamblea Legislativa1”. La sintonía entre Kirchner y Cobos quedó sellada días más tarde, en ocasión de la celebración de una nueva Fiesta Nacional de la Vendimia. La idea viajó desde Montevideo a Mendoza, previo paso por Buenos Aires. Se repetía el mismo clima logrado en la capital uruguaya, con elogios recíprocos, y si bien no hubo caminatas a solas entre los dos, los momentos íntimos fueron más que públicos. Durante el almuerzo de las fuerzas vivas, que año a año reúne a la flor y nata de la industria vitivinícola, y en donde se codean lobistas, empresarios y políticos con intereses en la región, el presidente Kirchner realizó una de sus habituales y encendidas defensa de la administración Cobos. Y aún más: al término de la reunión se oyeron palabras de satisfacción entre varios de los hombres de negocios por el discurso y los anuncios realizados por el patagónico. Kirchner, en aquella ocasión, resaltó dos aspectos macroeconómicos de la Mendoza de Cobos en 2005: el notable crecimiento del producto bruto provincial, que entonces era superior al 10% (mayor al de la media nacional), y la reducción en la tasa desempleo, al 8%. El adelantado de la comitiva oficial fue el entonces vicepresidente Daniel Scioli, por lo que no es exagerado afirmar que la cúpula del peronismo en el gobierno K. había decidido “bajar” a Mendoza. “El Presidente saldrá

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La Nación, 2 de marzo, 2005


a las 9 de Buenos Aires, iré a recibirlo al Aeropuerto y desde ahí nos iremos directamente al Carrusel2”, explicó Cobos, para organizar la visita durante Vendimia. “Fue el discurso de un estadista, repetían, sin cesar, gratamente sorprendidos los presentes, así fueran hombres de negocios, políticos propios y ajenos, o analistas de prensa3”, escribió Andrés Gabrielli, acerca de la intervención de Kirchner en el almuerzo realizado en bodega Arizu. El otro analista del mismo diario, afirmó: “En

los últimos días Cobos ha perfeccionado su trato directo con Kirchner. En Montevideo, durante la asunción de Tabaré Vázquez, tuvieron extensos apartes en los que dialogaron a solas4”. Y para que no quedaran dudas de una relación que parecía elaborar una estrategia aún mayor, la palabra de Cobos, en aquel almuerzo, mirando a Kirchner, fue: “Ojalá sea usted el mejor Presidente porque eso significa

que nos va ir bien a todos”. Radicales y peronistas, juntos unidos triunfaremos, adelante sin cesar… Hasta un importante empresario, Jorge Pérez Cuesta, destacó aquella vendimia que, en realidad, había comenzado en Montevideo: “Ahora se está viendo y la provincia está

disfrutando de los resultados alcanzados gracias al acercamiento de Cobos al gobierno nacional5”. La noche anterior al almuerzo de las fuerzas vivas, varios políticos habían acompañado a Cobos en el palco oficial de la Vía Blanca, el típico desfile de las candidatas a reinas de la Vendimia que se realiza por las calles de la ciudad. Entre

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Diario UNO, 5 de marzo, 2005 Diario UNO, 6 de marzo, 2005 4 Idem 5 Idem 3


otros, dos sobresalían: el ex gobernador Roberto Iglesias (“y su esposa, Josefina

Murúa, dialogaban animadamente con intendentes de la oposición”), y el embajador argentino en Estados Unidos, y también ex gobernador, José Octavio Bordón (“si

bien hay menos desempleo y pobreza, queda gente sin trabajo y temas internacionales sin resolver”). “Ellos (el matrimonio Kirchner) no necesitan un candidato de otro partido para ganar la elección, pero tienen una concepción de país plural y tolerante. Estamos generando una alternativa que nos pide la sociedad6”, expresó Bordón. Dos años más tarde, la sociedad política de peronistas y radicales produjo un acto imponente en Mendoza al cumplirse un nuevo aniversario del país, aunque también se aprovechó la fecha para conmemorar el cuarto año de gestión del presidente Néstor Kirchner. El lugar elegido para la movilización fue el no menos emblemático teatro griego, Frank Romero Day. Hasta allí llegaron 30 mil personas. Y la fotografía que resumió aquel clima casi de campaña es la que se mostró al final, en la tribuna: Néstor (al centro), a su derecha Cristina, y a la izquierda Cobos, de pie, saludando al público y a todo el país por cadena nacional. Estuvieron allí casi todos los miembros del gabinete, el vice Scioli, varios gobernadores y hasta el sindicalista Hugo Moyano. Según un cable despachado por Noticias Argentina, el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, declaró que Cristina “será

recordada como una gran presidenta”. Y en cuanto a Cobos, el ex hombre fuerte del kirchnerismo admitió que “es una persona que reúne todas las cualidades y sería un

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Idem


extraordinario compañero de fórmula de la Concertación Plural”. Lo curioso de estas declaraciones es que no había, hasta ese momento, ninguna proclamación oficial de los candidatos. Sólo rumores e intrigas palaciegas. En agosto de 2006 Mendoza ya había tenido la visita de Kirchner, esa vez llegado para realizar un anuncio de obras públicas. Y no dejó escapar la oportunidad para intervenir en la propia interna del radicalismo, sabedor del abismo que ya separaba y cruzaba a Cobos de Iglesias, ruptura que había sido ratificada por la convención nacional del radicalismo días atrás:

“¡Qué lindo habría sido que en la convención de la UCR, en vez de agraviar a los que no piensan igual que ellos, hubieran hecho la autocrítica de la Argentina del corralito, del hambre y de la desocupación!7”, declaró Kirchner. Cobos también levantaba la apuesta, influenciado por el carácter del presidente, y colocaba su vista en el horizonte de boinas blancas: “Aquí no hay ningún principio que se rompa ni

que se doble. Lo que hay que romper son las viejas estructuras que necesitan renacer para tener una sociedad más justa8”. Lo cierto es que se especulaba con el ofrecimiento para que Cobos ocupara la fórmula del peronismo, lo que no a todos les seducía, por tratarse de un radical, ajeno a la “dinámica impensada” que propone el peronismo desde el retorno democrático. Y a veces era el mismo Cobos quien debía desmentir los rumores que hacían correr los kirchneristas más duros. “Kirchner jamás me ofreció ser candidato

a vicepresidente”, declaró en noviembre de 2006. Y se atrevió, en plan de hipótesis, a 7 8

Periodismo.com, 30 de agosto, 2006 Idem


contribuir con nombres y apellidos para esa carrera que desvelaba a los grupos internos: “Yo le he sugerido (a Néstor Kirchner) para candidatos a vice a Reutemann

o Solá9”. Para el diario “La Nación”, en cambio, el acuerdo estaba ya prácticamente cocinado: “La fórmula presidencial de 2007 será Kirchner-Cobos. Lo que falta definir

es quién será el candidato a presidente: si Cristina o Néstor Kirchner. Pero el dato político es que hoy el elegido para completar el binomio presidencial es un radical: el gobernador de Mendoza, Julio Cobos. Esa es la convicción que existe en lo más alto del poder10”. Se aseguraba la plena existencia de un pacto entre el presidente y el gobernador, que sólo ellos conocían, y que, además, podían negarlo en caso de ser interrogados por tales asuntos. En ese sentido, Cobos supo antes que nadie que él sería el escogido para acompañar a la primera dama en su carrera hacia la presidencia. Y quien así lo aseguraba era el propio marido y presidente de la República. Existe una versión acerca de la intimidad lograda por Cobos con Kirchner, en la cual hasta compartían el gimnasio de la residencia de Olivos, actividad que, en el caso de Cobos, pareciera haberle venido como anillo al dedo. -¡Cómo son estos mendocinos! No aflojan…- comentaba entre risas el presidente, mientras fatigaba con la cinta para caminar, en tanto el gobernador parecía más aclimatado a esos “fierros”.

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Agencia Federal de Noticias, 7 de noviembre, 2006 La Nación, 11 de diciembre, 2006

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Los que narran estas historias son aquellos que no pudieron contar con tal grado de confianza en el círculo presidencial, ni antes ni después de Cobos. Otros especulaban que “con Cristina Kirchner no tuvo mucha relación, pero

Cobos se acercó también a hombres determinantes del Gobierno: el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Planificación, Julio De Vido11”. Mientras tanto, Cobos volvía a refrescar el surco que lo llevaba a la Casa Rosada, en febrero de 2007, so pretexto de conseguir fondos especiales para damnificados por las granizadas en zonas rurales de Mendoza. Lo cierto es que aprovechaba esas reuniones, en las que efectivamente gestionaba ayuda financiera, para hablar de política con el entonces presidente. Y siempre lo hacía a solas. Algunas veces los testigos eran el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Al salir de la Rosada cada vez más periodistas lo aguardaban en busca de una declaración, porque, ante el hermetismo oficial, la suya era una palabra que, si bien no decía mucho, decía más de lo que habitualmente se recogía en los pasillos del poder. Le preguntaron directamente si Kirchner le había ofrecido un cargo para las presidenciales. Con el buen humor que caracteriza sus encuentros con el periodismo, respondió: “Todavía no”, lo que parecía una broma y que servía para relajar la definición de la fórmula del kirchnerismo. Luego comentó que Kirchner concurriría, una vez más, a la fiesta de la vendimia en Mendoza. Ese mismo día, Cristina viajaba

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Idem


a París para suscribir, en nombre del gobierno argentino, la Convención Internacional para la Protección de las Personas Contra las Desapariciones Forzadas. Sin embargo había un problema: según la Constitución, “la senadora sólo podría

firmar un tratado internacional en nombre del Presidente, si es autorizada expresamente por el Congreso, pero Cristina viajará sin contar a tiempo con esa aprobación porque el Senado no tiene previsto realizar ninguna sesión antes de la firma del tratado12”. El 28 de julio de 2007, en el Club Asturiano de Vicente López, fue proclamada su candidatura a la vicepresidencia de la Nación, como compañero de fórmula de Cristina Fernández por el Frente para la Victoria para las presidenciales del 28 de octubre. Lo hizo durante un plenario del radicalismo K. “Acá no estamos

traicionando a nadie, no estamos tergiversando nada. Acá estamos intentando romper con las viejas estructuras que están impidiendo que este partido nacional y popular defienda a las mayorías13”, discurseó. Antes, la espera de la reunión se había matizado con canciones de León Gieco: “El ángel de la bicicleta”, “Bandidos rurales”, “En el país de la libertad”. Luego fue el turno del Himno Nacional.

Carlos Souto es uno de los asesores más antiguos de Cobos en los temas relacionados con la comunicación y el marketing político. Mendocino de nacimiento, se radicó en su primera juventud en Buenos Aires. Desarrolló trabajos en agencias 12 13

Diario de Cuyo, 3 de febrero, 2007 Página/12, 29 de julio, 2007


de publicidad y también despuntó otra pasión: la música. De allí que estableciera rápida relación con el mundillo del rock. En su estudio-casa de San Telmo una serie de fotografías a la vista lo muestran junto a varios de los músicos más reconocidos del país. Y entre ese mural destaca una imagen en compañía de Cobos. En cualquier caso los gustos musicales se comparten entre ellos (Cobos ha sabido decir que “me gusta de todo, pero lo importante es que se cante bien. En

casa pongo las FM con música de antes. Me gustan el rock nacional, los boleros, el tango. Charly García… me acuerdo de Sui Generis, de Serú Girán. Fito Páez, Soda Stéreo. Y también me gusta como canta Luis Miguel14”). El primer antecedente de Souto, según el sitio publicidadpolitica.com.ar, data de 1996. Ya desde ese tiempo trabajaba para otro radical, Fernando De la Rúa. Integraba el equipo de comunicación junto a Antonio De La Rua, Miguel Sal, Luis Gregorich, Claudio Poloseki, Luis Stuhlman, Jesús Rodríguez, José Vanossi y Facundo Suárez Lastra. Pero, en verdad, su nombre comenzó a sonar con el ascenso de Fernando De la Rúa en 1999 y aquella campaña que lo dejaría en la presidencia del país. También fue parte de aquellos grupos de comunicación con Ramiro Agulla, Deck Morris (asesor externo), más Darío Lopérfido y David Ratto, con Antonio de la Rúa siempre como coordinador. En 2000, en cambio, estuvo a las órdenes de Aníbal Ibarra, que buscaba su re-elección en la jefatura de gobierno de Buenos Aires. Allí prestó servicios con Ramiro Agulla. Sin embargo una de las participaciones más alejadas del radicalismo

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La Nación, 16 de noviembre, 2008


la pergeñó para el actual senador nacional por La Rioja, en su última participación electoral, y antes de retirarse del ballotage: “Vamos Menem”, en 2003. El equipo estaba integrado por Jorge Vázquez, Ramiro Agulla, Ricardo Fitz Simon. Mientras que el actual diputado Francisco de Narváez era el jefe de campaña. En 2005 asesoró a Luis Brandoni, en tanto que en 2007 no sólo trabajó para Cobos, sino también para Jorge Telerman, y para el actual Secretario de Turismo de Mendoza, Luis Bohn, que soñaba con disputarle la intendencia capitalina al radicalismo, que no pierde allí desde 1983. Souto, junto al mendocino Gustavo Videla, fueron estrategas de campaña de Cobos en 2003. Y cuentan con un enorme y tan evidente fracaso como el no haber podido revalidar sus títulos cuatro años después, en la campaña a la gobernación de César Biffi, que significó, finalmente, el triunfo del candidato peronista más amigo de Kirchner en Mendoza, aunque se postulaba por fuera de la Concertación. Sin embargo, al ser electo vicepresidente, entre los primeros nombres que Cobos confirmó para su trabajo en Buenos Aires estaba el de Videla. Es política de Souto no aceptar cargos públicos, aunque siempre merodea desde asesorías o consultoras. Hay varios comerciales de esa campaña de 2007 que no fueron emitidos y que hoy pueden verse en Internet, ya que les sirven a sus participantes como antecedentes de trabajos realizados. “Mi última experiencia en el marketing político

tuvo un ritmo más calmo, como se estila en el interior del país. Esta campaña tuvo la particularidad, por la idiosincrasia mendocina y parte de la estrategia, de exigirme en mis habilidades musicales. Desarrollamos la letra para un jingle, un himno para


los mendocinos que finalmente no llegó a emitirse, y un comercial musical de una gran carga emotiva15”. Es evidente que en la campaña nacional 2007, que no tuvo demasiado protagonismo del radical K., Souto puso su firma en un eslogan, “Cristina, Cobos y

Vos”, con escaso impacto en los medios y cierto desasosiego en la comunicación en vía pública. Ni siquiera una vez que resultó electo vice Julio Cobos era identificado como tal. En ese sentido el entonces candidato reveló, tiempo después, parte del mecanismo de aquella campaña:

-¿Pero usted no se movió con el dinero del oficialismo para la campaña? -No, lo único que me facilitaron fue un avión chiquito para cinco o seis viajes porque si no era imposible estar en algunos lugares. Lo demás, gastos, hospedaje, corría por mi cuenta. No vimos ni un solo peso16- respondió. Souto es el líder de “La Ese”. Y, según asegura en su propia página, “en la

última década se ha convertido en el más frecuente animador de las principales campañas políticas argentinas, y probablemente en el más exitoso. A lo largo de su carrera de once años, Carlos Souto ganó dos elecciones presidenciales, dos elecciones para alcalde de Buenos Aires y una para gobernador en la provincia de Mendoza17”. Un dato imposible de confirmar, ya que todos han establecido un pacto de silencio, es el conflicto que Souto mantiene con el ex gobernador Iglesias, quien presumiblemente aún le adeuda honorarios profesionales por servicios recibidos. Es

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http://aledelavega.com/politica/biffi.html La Nación, 16 de noviembre, 2008 17 laese.com.ar 16


quizá una de las tantas leyendas y delicias de la transparencia de las campañas electorales en Argentina. Gustavo Videla, en cambio, es un antiguo militante del radicalismo mendocino. Y un cuadro político que desde muy joven batallaba en grupos estudiantiles, por entonces nacientes, como la VYS (Vanguardia Yrigoyenista Secundaria), Franja Morada y la Juventud Radical. Su acercamiento con Cobos fue en las legislativas de 2005. De allí en más integra un equipo con bajísimo perfil, pese a que actualmente conduce la Dirección de Imagen Institucional del Senado de la Nación, a cargo de otras dependencias (página web y la señal de cable Senado TV). Videla es uno de los hombres que comenzaron a ser valorados por Cobos a partir de la relación indestructible que formó con otro cuadro político de larga militancia: Alfredo Cornejo, actual intendente de Godoy Cruz. Nadie duda que Cornejo se transformó en el operador político del vice y el verdadero Cobos en la sombra, aunque para otros directamente es “el monje negro”. En semejante nivel de confianza y maniobra se mueve Juan Carlos Jaliff, enemigo histórico de Cornejo de las épocas de José Genoud. Ambos suelen disputar cada centímetro de la política cobista en Mendoza. Cornejo es uno de los pocos hombres cercanos a Cobos con experiencia y conocimiento de la acción política, pese a su edad (47 años). Militante combativo en sus años juveniles ha sabido ganarse cada espacio de poder, consolidarlo y trazar nuevos objetivos políticos desde su militancia en Franja Morada. En los últimos años, todos los avances se contabilizan para él, pero también para el jefe. En las elecciones


donde el cobismo perdió la gobernación fue el principal mariscal de la victoria en la derrota, haciéndose de la intendencia de Godoy Cruz, uno de los distritos con mayor nivel socio-económico del Gran Mendoza. El actual intendente tiene muy buenos contactos con distintos peronistas, lo que no supone igual relación con sus pares del radicalismo, a los que ha enfrentado y en muchas ocasiones alineado a sus necesidades estratégicas. Uno de los interlocutores de Cornejo es el actual Jefe de Gabinete, Sergio Massa, aunque el antecesor allí, Alberto Fernández, lo considera “amigo personal18”. Incluso días antes del veto a la célebre resolución 125, el ex presidente Kirchner llegó hasta el despacho del intendente, para sorpresa de varios. Se fue de allí con una declaración de “Huésped de Honor de Godoy Cruz”. Todo lo que no puede ni quiere decir Cobos siempre sale de la boca de Cornejo, que, aunque reconoce que debería llamarse a silencio con más frecuencia, no deja de considerarse “un bocón”. Cuando Cobos visitó la Rural, días después de su voto en el Senado, llegó hasta el predio de Palermo acompañado por dos personas. Uno de ellos era su custodia. La otra se llama Néstor Majul, actual Director General de Relaciones Institucionales del Senado. Entre las tareas no institucionales, y junto con Juan Montilla, se encargan de ampliar la acción política del vice. Se los ha acusado de lentos en el armado de la estructura nacional, lo que tampoco los pone nerviosos: a la inexperiencia se les suma la “saudade” que ambos sienten por Mendoza,

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El Sol, 24 de julio, 2008


incluyendo la de su propio jefe. Que únicamente Majul haya acompañado a Cobos en esa muestra pública ante los ruralistas habla de su condición de mano derecha. En 2007 Majul era director de Participación Comunitaria del Ministerio de Seguridad y responsable del programa de Diversión Nocturna en Mendoza, una responsabilidad pública sumamente menor. Su figura ha sido el blanco de un personaje, no anónimo, pues se denomina Marcial Mosconi (y heredero de semejante apellido), que en distintos medios digitales del país lo acusa, por ejemplo, de ser “un

barrabrava, condenado por golpear policías en Mendoza19”, y que “terminó su colegio secundario en 2005, con un sistema poco claro”. El tal Mosconi, que ha inundado redacciones y sitios de noticias con sus acusaciones, recibió respuesta del propio partido de Cobos, el ConFe: “Tales acusaciones vertidas por el Licenciado Marcial

Mosconi (sic), carecen de fundamento alguno y están basados en especulaciones periodísticas locales e intencionadas en la Provincia de Mendoza de donde son oriundos tales dirigentes. El disparate de la denuncia fácil y permanente no hace más que bastardear la política y minar el nacimiento de movimientos jóvenes que vienen a cambiar la manera en que los servidores públicos nos brindamos a la comunidad20”. Majul y Montilla fueron funcionarios del ministerio citado cuando el que ocupaba esa área era el propio Alfredo Cornejo. Y lejos de convertirse en funcionarios brillantes o descollantes, lo de ambos fue tan ineficaz como la propia tarea del ministro. Justamente el asunto de la inseguridad decidió la suerte electoral 19 20

http://senaladorradical.blogspot.com/ www.consensofederal.org/2009_02_01_archive.html


del actual gobernador mendocino, que en un famoso spot televisivo prometió reducir los niveles delictivos cautivando al electorado, que aún le recuerda la promesa incumplida. Néstor Majul prestó su nombre para una inaccesible banca como senador provincial en las elecciones 2007, ocupando el cuarto lugar, por la segunda sección electoral, en la lista del Partido para la Concertación Ciudadana, ese sello que provoca que la presidenta le diga a su marido, durante algunos desayunos, irónicamente: “¡Qué vicepresidente me pusiste!”. Majul también fue candidato del Movimiento Libres del Sur, que así también se sumaba a las alianzas electorales de la llamada Concertación.

“La responsabilidad de coordinar las acciones, o los filtros para los pedidos de audiencias o de invitación para que asista a los actos oficiales -no los del Gobierno obviamente- son Juan Montilla, su secretario privado, y Néstor Majul, quien está a cargo de la Dirección General de Relaciones Institucionales de la Cámara alta. Tanto Montilla como Majul aseguran que el ritmo es impresionante, pero que tienen orden de Julio Cobos de recibir a todos y no despreciar ningún convite21”. No es menos paradójico revisar la presentación que hizo el Partido Justicialista, ante la Cámara Nacional Electoral, sobre los informes de ingresos y egresos de la campaña electoral 2007, en el rubro “campaña presidente”, en el último mes. La fórmula dice “PRESIDENTE Fernández, Cristina Elisabet. VICE Cobos,

Julio César Cleto”. En la presentación aseguran haber gastado poco más de cien mil

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El Parlamentario, 6 de septiembre, 2008


dólares, una cifra muy menor a lo que cuatro años antes había costado la campaña de Cobos a la gobernación: más de 800.000 pesos22. El responsable de la declaración, obligatoria según indica la ley 26215, fue el intendente de Maipú, Adolfo Bermejo, figura estelar del peronismo mendocino. Horacio Edgardo Delgado se desempeñó como tesorero, y fueron los responsables Económico-Financiero, Juan Carlos Girotti, y Político, Mario Daniel Adaro. En el caso de las contribuciones obtenidas para ese proceso electoral, se encuentran, con distintos montos, la nómina completa de senadores y diputados justicialistas. Muy pocos de los mencionados colocaron en su voto a gobernador al candidato de Cobos, César Biffi, y sí en cambio al de su propio partido, el finalmente electo Jaque. La Concertación Plural tampoco fue votada en forma masiva por el radicalismo. ¿Qué clase de alianza se proponía el eje Kirchner-Cobos? El 4 de octubre de 2007 Kirchner visitó San Juan, dominada por uno de sus más leales gobernadores, José Luis Gioja. Cobos estaba en la pista de aterrizaje, junto a Gioja, para recibirlo. Se cumplían 43 días en que los compañeros de fórmula presidencial no compartían un acto público, desde el lanzamiento a la gobernación de Daniel Scioli, realizado en Mar del Plata. “La relación está intacta, estamos

trabajando y nos vamos a complementar muy bien”, declaraba Cobos por radio. Y enfatizaba que su participación en la campaña electoral se concentraba en Mendoza, tal como “está programado y acordado23”. Su presencia en San Juan, en cambio, fue

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Diario UNO, 26 de octubre, 2003 El Día, 4 de octubre, 2007


sorpresiva, pero a nadie pareció incomodarle demasiado. Cuando lo divisó Kirchner en la pista de aterrizaje lo saludó con euforia: - “Futuro vicepresidente, querido Julio Cobos”. Lo entrevisté al gobernador Gioja, en su casa, una mañana de enero de 2008.

“Cuando surgió el proyecto presidencial de Kirchner, impulsado incluso por Duhalde, nosotros jugamos de entrada. Era una época donde nadie daba un peso por nada. E incluso nadie sabía lo que iba a pasar en el país”. Luego repasó los momentos de encuentros y desencuentros con Cristina, en el Senado de la Nación, y con el propio Cobos, que, ya siendo vicepresidente, hizo pesar su influencia para nombrar a un ladero suyo al frente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, maniobra que desairó los deseos de Jaque en Mendoza y el propio Gioja en San Juan. “A Kirchner le tocó

apagar incendios y cerrar heridas. Y a Cristina le toca la responsabilidad de que no se produzcan más esos incendios, que no se abran heridas24”, analizó. La presencia de Cobos en San Juan limó las asperezas y allanó las dificultades que el sector del llamado radicalismo K. encontraba para comunicarse e involucrarse en una campaña que no los ignoraba, pero que tampoco los tenía en cuenta. Mariano Obarrio, de “La Nación”, se comunicó ese día con el candidato a vicepresidente, que le manifestó: “Yo no sirvo para ser una figura decorativa. No le

sirvo al proyecto. Por algo me aceptaron dentro de la fórmula presidencial. Cristina será la presidenta y gobernará. No busco competir con ella, sino ser un complemento, asesorarla si me lo pide, reemplazarla si viaja. De ahí en más,

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http://www.mdzol.com/mdz/nota/28812-¡Al-Petiso-(Jaque)-no-lo-maneja-nadie!/


discutiremos todas las diferencias, con una relación de respeto, y consensuaremos. Siempre uno puede tener distintos puntos de vista. El vicepresidente puede ser una persona de consulta, si el presidente lo considera necesario25”. Al día siguiente de la tarde sanjuanina de reconciliación, un jueves, Cobos volvía a ingresar a la Casa Rosada, por instrucción de Kirchner, y en esa misma tarde-noche se sumó a un acto de recaudación de fondos para la campaña, en la que estuvo al fin con Cristina, en el Sheraton, para desmentir, a base de fotografías, los cortocircuitos que las segundas líneas de Cobos destacaban como ingrediente característico de cara a las elecciones. Según los consultados, y que algunos recortes de prensa confirman, la causa de la indiferencia K. era muy precisa: aún no digerían las críticas que semanas antes había lanzado el mendocino a propósito de la administración del INDEC y de la manifiesta manipulación de las estadísticas de la inflación. Un hombre de su riñón, Horacio “Pechi” Quiroga, supo definir los vaivenes del ingeniero: “A Cobos le cuesta direccionar un rumbo. Pero cuando encuentra un

punto y visualiza otro, traza una recta y actúa en consecuencia26”. El domingo 28 de octubre la fórmula presidencial conformada por Cristina Fernández y Julio Cobos fue la ganadora de la contienda obteniendo un porcentaje de votos que se acercó al 45% del total del electorado nacional. Ese día, por la tarde, llegaron las principales figuras del peronismo K. hasta el Hotel Intercontinental,

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Idem Diario Crítica, 28 de septiembre, 2008


entre ellos Néstor Kirchner y su esposa, que por la noche hablaría para todo el país como la presidenta electa de Argentina.

“Quiero convocarlos a todos, sin rencores, sin odios, inclusive a todos aquellos que pudieron agraviarnos o descalificarnos en este proceso electoral. Queremos también tenderles la mano porque es necesario reconstruir el tejido social e institucional de los argentinos”, declaró. “El Presidente le va a tener que agradecer a Cobos haberle posibilitado ganar en primera a vuelta a su esposa27”, dijo Alfredo Cornejo, también esa misma noche, una de las pocas voces triunfantes en Mendoza. “Perdimos los que fuimos candidatos

en la provincia. Cobos y Cristina Kirchner ganaron en Mendoza con más del 55% de los votos28”, destacó Jaliff, abonado a la teoría del vaso mitad lleno. Cobos, ese día, comenzó su actividad pública, a las 10, cuando salió a la puerta de su casa para saludar a los vecinos y convidarle un café a la mujer policía que custodiaba su vivienda. A las 11 ya estaba en el Parque San Martín, con sus mujeres: la esposa y sus dos hijas. Dos custodios atrás y delante del grupo la mascota, su perra Bianca. Más temprano había recibido a Canal 7 y Diario UNO. Algunas de las frases que dejó antes de los ejercicios físicos: “Venía viendo la

necesidad de una concertación antes de que se concretara”, y soy dueño de “una buena parte de la Concertación nacional”. Luego de la sesión aeróbica por el Parque regresó a su casa. Desde allí salió hacia la escuela Carlos Vergara para votar en la mesa 97. Antes de las 14 se marchó 27 28

Diario UNO, 29 de septiembre, 2007 Idem


a la casa de su amigo Osvaldo Gonzalo, en Barrio Ujemvi, camino al aeropuerto. Lo esperaba el asado familiar del mediodía. Luego descansó y media hora antes de que se cerraran las urnas viajó en un Lear Jet, también con su familia, hacia Buenos Aires, rumbo al Hotel Intercontinental. Antes de volar dijo que había recibido una llamada de Alberto Fernández, en la cual le ratificó el resultado del estudio en boca de urna del gobierno que lo hacía vicepresidente electo. Sin embargo no apareció triunfalista, pues a la hora de hablar de Mendoza dijo allí que no tenía certezas sobre la suerte electoral de la Concertación y que la encuesta que manejaba no era favorable. En el bunker local de la Concertación, en el Hotel Aconcagua, el clima era muy denso, con algunas acusaciones por lo bajo y otras inoportunidades, como la de no aceptar la derrota.

“Julio Cobos apareció en un segundo plano en el imponente escenario del hotel Intercontinental, donde Cristina Fernández dio ayer su primer discurso como presidenta electa29”, publicó Diario UNO. “Cristina tuvo palabras de agradecimiento hacia Cobos, y destacó “la decisión de impulsar una concertación plural” para competir en estos comicios”. Prosigue, para finalizar con palabras de Cobos, que ocupará “el lugar que le corresponde a un vicepresidente, apuntalando a la

presidenta en lo que necesite30”, y remarcó que uno de los primeros desafíos será revertir la situación del INDEC, que en los últimos tiempos fue cuestionado por sus mediciones de la inflación.

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Idem Idem


A fines de noviembre de 2008, un año después de aquellos días del Hotel Intercontinental, Néstor Kirchner, en la intimidad de una reunión política en Olivos, en la que se encontraba el gobernador de Mendoza, Celso Jaque, y otros pocos intendentes de la misma fuerza, admitió: -Yo y un hombre que estaba en mi gabinete (por Alberto Fernández) somos los responsables de que Cobos sea vicepresidente. Antes había declarado, en igual dirección: “Cristina no tuvo la suerte de tener

un vicepresidente leal como otros. No tuvo la suerte de otros presidentes con vicepresidentes leales, como Alfonsín que tuvo a Víctor Martínez, como ese presidente que no quiero nombrar que tuvo a Eduardo Duhalde, como ese mismo presidente que no quiero nombrar que tuvo a Carlos Ruckauf31”. Un comprovinciano del ingeniero, el cineasta y cantante Leonardo Favio, escribió una solicitada, al término de 2008, en donde le pedía a Cobos que “renuncie

al cargo que se ganó de upa, porque –no se engañe ni engañe- Usted no fue elegido por el pueblo, sino por un traspié fatal del Dr. Kirchner. Aunque dudo que lo hará porque Ud. no siente culpa; o, mejor dicho, Usted no tiene nivel para ser culpable. No sea atolondrado, renuncie y será el acto más heroico y aventurado de su desdibujada vida32”. La historia, a todos ellos, también los juzgará.

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Infobae, 16 de diciembre, 2008 Página/12, 24 de diciembre, 2008


Fotolog de Cobos


Capítulo 10 Final  

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