Page 52

TCM_17_3:TCM_14

27/7/12

10:20

Página 8

Cara a cara: Tintín y el mar

El océano vital de Hergé A lo largo de todos sus álbumes, los lectores han visto como Tintín utiliza medios de transporte de todo tipo: desde trenes expresos, hasta motocicletas, automóviles, bicicletas y taxis, pasando por furgones policiales o rickshaws. Sin embargo, hay uno que adquiere un significado propio y que actúa como hilo conductor en muchas de sus aventuras: el barco. Tanto para Tintín como para Milú, el mar es el elemento que canaliza toda su pasión por el viaje, el descubrimiento, el riesgo y su fervor por lo desconocido. De hecho, tanto el desierto, como las nieves del Tíbet y el espacio exterior del viaje a la Luna, no son más que una suerte de maremotos vitales para el célebre personaje de Hergé, que se ve inmerso en tramas de piratería, contrabando o incluso tráfico de esclavos. Por supuesto, el culto a Neptuno que profesaba el dibujante belga no es casual. Él conocía perfectamente el contexto social y económico de la Europa de entre guerras, marcado por la avidez conquistadora de los países más potentes. Eran tiempos de grande travesías, ambiciones e ilusiones, que él documentaba y plasmaba posteriormente con una mirada y un trazo muy realistas. De ahí que en 1935 se suscribiera a una revista náutica, o que en 1939 se estableciera en Boitsfort y se interesara por las pruebas que los miembros del Model Yacht Club de Bruselas hacían con algunas maquetas en un lago cercano a su domicilio.

Hergé conoció a varios expertos de la marina, y aunque él nunca había navegado, gracias o través de ellos -que sería de Tintín sin Haddokpudo transmitir a los lectores su pasión por el mar, o dicho de otro modo, su afición por perderse en los océanos. Los actores principales En general, el trasatlántico es el principal medio de transporte utilizado por Tintín, emulando a grandes reporteros internacionales como Albert Londres o Joseph Kessel. El primero en entrar a escena es el Karaboudjan (El Cangrejo de las pinzas de oro), cuyo nombre surge de la mezcla de dos nombres geográficos: un golfo al este del mar Caspio (en francés KARA BOUgaz) y AzerbaïDJAN. Hergé dibujó la silueta del barco de carga a partir de unas fotografías del auténtico, el Glengarry de Glasgow. En este cómic, Tintín conoce a su entrañable amigo el capitán Haddok. En segundo lugar, encontramos el Aurora (La Estrella Misteriosa), bautizado con el nombre de un barco de pesca de focas que también realizó varias expediciones a la Antártida. Aunque el

autor empleó fotografías para realizar sus dibujos, él mismo admitía que “este barco no está muy conseguido” y que “en el mar no aguantaría”. A continuación, debemos hablar de El Unicornio (El secreto del Unicornio), protagonista en el largometraje dirigido por Steven Spielberg y Peter Jackson. Los acontecimientos que relata Hergé se sitúan en 1698, año en que finaliza la guerra entre la Francia de Luis XIV y una coalición de grandes potencias marítimas de la Europa Occidental. La firma del tratado de Ryswick le otorgaba a los galos la concesión (al 50 % con España) administrativa de Haití, que protegía la Marina Real mediante un par de navíos que servirían de inspiración a Hergé. Los otros dos grandes protagonistas son el Sirius (El tesoro de Rackham el Rojo) y el Ramona (Stock de Coque). El primero nace de una fotografía que el propio autor vio en 1936 en una revista especializada: era un elegante arrastrero conocido como el John-O.88. Para dibujar el segundo, Hergé pasó un tiempo a bordo de un barco mercante junto a Bob de Moor, su principal colaborador.

Todas las fotografías de este reportaje han sido tomadas en la tienda Tintín en BCN: www.thetintinshop-barcelona.com c Hergè / Moulinsart.

Revista hoteles  

revista hotelera

Revista hoteles  

revista hotelera

Advertisement