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Ana y Juan Capilla de las Reverendas Madres Guadalupanas MĂŠrida YucatĂĄn, Enero de 2012


RITOS INICIALES Monición inicial Ana Luisa y Juan Enrique la iglesia participa de su alegría y los recibe cordialmente, junto con sus familiares y amigos, en el día que van a unir para siempre sus vidas delante de Dios, nuestro padre. Que el señor los escuche en este día de gozo, les otorgue su bendición celestial y los proteja. Que les conceda los deseos de su corazón y atienda todas sus peticiones. GLORIA Oración colecta Dios y Padre nuestro, que desde el principio del mundo has bendecido la procreación del género humano, escucha nuestra súplicas y derrama la abundancia de tu bendición sobre estos hijos tuyos Ana Luisa y Juan Enrique, para que en su vida matrimonial se identifiquen en el amor, tiendan al mismo fin y se ayuden mutuamente a crecer en santidad. Por Jesucristo, tu hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Por nuestro Señor Jesucristo… Amén LITURGIA DE LA PALABRA PRIMERA LECTURA Lectura del libro de Tobías (8: 5-10) La noche de su boda, Tobías dijo a Sara: "Somos descendientes de un pueblo de santos, y no podemos unirnos como los paganos, que no conocen a Dios". Se levantaron los dos y, juntos, se pusieron a orar con fervor. Pidieron a Dios su protección.


Tobías dijo: "Señor, Dios de nuestros padres, que te bendigan el cielo y la tierra, el mar, las fuentes, los ríos y todas las criaturas que en ellos se encuentran. Tú hiciste a Adán del barro de la tierra y le diste a Eva como compañera. Ahora, Señor, tú lo sabes: si yo me caso con esta hija de Israel, no es para satisfacer mis pasiones, sino solamente para fundar una familia en la que se bendiga tu nombre para siempre". Y Sara, por su parte, dijo: "Ten compasión de nosotros, Señor, ten compasión de nosotros. Que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez". Palabra de Dios R. Te alabamos señor SALMO RESPONSORIAL Del salmo 128 R. Como brotes de olivo entorno a tu mesa, Señor así son los hijos de la iglesia. Bienaventurado todo aquel que teme al Señor, Feliz el que sigue sus caminos. R Del trabajo de tus manos comerás, Bienaventurado serás y te irá bien. R Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa. R Como plantas de olivo reunirás los hijos en torno a tu mesa. R El Señor bendecirá al hombre fiel con esta abundancia de bienes. R Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida, Y veas a los hijos de tus hijos. R


SEGUNDA LECTURA De la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios (1a Corintios 13) Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe como para cambiar de sitio las montañas, y no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosna todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no hace nada indebido ni es egoísta, no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor dura por siempre. Palabra de Dios… R. Te alabamos Señor. ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO R. Aleluya, aleluya. Dios es amor. Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. R. Aleluya, aleluya. EVANGELIO Lectura del santo evangelio según San Marcos (San Marcos 10: 6-9) En aquel tiempo, Jesús dijo: “desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejara el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”. Palabra de Dios… R. Gloria a ti Señor Jesús.


HOMILIA RITO DEL MATRIMONIO Sacerdote: Así, pues, antes esta comunidad cristiana que hace presente a la Iglesia, les pregunto: Ana Luisa y Juan Enrique ¿han venido aquí a contraer matrimonio por su libre y plena voluntad y sin que nada ni nadie los presione? – Sí, Padre. ¿Están dispuestos a amarse y honrarse mutuamente en su matrimonio durante toda la vida? – Sí, Padre ¿Están dispuestos a recibir responsablemente y con amor a los hijos que Dios les de y a educarlos según la ley de Cristo y dé su iglesia? – Sí, Padre. CONSENTIMIENTO Sacerdote: Así, pues, ya que quieren establecer entre ustedes la alianza santa del matrimonio, unan sus manos y expresen su consentimiento delante de Dios y de su Iglesia. Juan Enrique: Yo, Juan Enrique te acepto a ti Ana Luisa como mi esposa y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida. Ana Luisa : Yo, Ana Luisa , te acepto a ti Juan Enrique como mi esposo y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida.


CONFIRMACIÓN Sacerdote: Que el Señor confirme este consentimiento que han manifestado ante la iglesia y cumpla en ustedes su bendición. Lo que Dios acaba de unir, no lo separe el hombre. R. Amén BENDICIÓN Y ENTREGA DE LAS ALIANZAS, ARRAS Y LAZO Sacerdote: Envía Señor tu bendición sobre estos anillos, estas arras y este lazo que bendecimos en tu nombre para que Ana Luisa y Juan Enrique que los van a llevar, se guarden mutua fidelidad, gocen de la paz que da cumplir tu voluntad y vivan para siempre amándose. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén Juan Enrique: Ana Luisa recibe este anillo como signo de mi amor y mi fidelidad hacia ti y del compromiso que hago para hacerte feliz.. Ana Luisa: Juan Enrique recibe este anillo como signo de mi amor y mi fidelidad hacia ti y del compromiso que hago para hacerte feliz.. Juan Enrique: Ana Luisa recibe también estas arras como signo del amor y protección que con la providencia de Dios siempre te daré. Ana Luisa: Juan Enrique, yo las recibo en señal del empeño que pondré en multiplicar el amor y las bendiciones de Dios en nuestro hogar.


ORACIÓN UNIVERSAL Hermanos: Invoquemos ahora confiadamente a Dios padre y pidámosle que escuche nuestra oración por los nuevos esposos Ana Luisa y Juan Enrique por la Iglesia universal y por toda la familia humana: Por los nuevos esposos Ana Luisa y Juan Enrique: Para que Dios les conceda salud, trabajo y alegría, roguemos al Señor. R. Te rogamos Señor. Para que, apoyados por la fuerza divina, hagan de su casa un hogar acogedor, roguemos al Señor. R. Te rogamos Señor. Para que, viviendo la intimidad de su hogar, no sean insensibles a las necesidades y sufrimientos de la gran familia humana, roguemos al Señor. R. Te rogamos Señor. Para que nunca se sientan solos los que hoy se han comprometido a vivir en compañía, roguemos al Señor. R. Te rogamos Señor. Para que nunca les falte el pan en la mesa, el calor en su hogar y la ayuda de sus familias y amigos en las dificultades, roguemos al Señor. R. Te rogamos Señor. Para que sean unos padres responsables y sepan educar a sus hijos en la rectitud de carácter y en la integridad de la fe, roguemos al Señor. R. Te rogamos Señor. Señor Dios todo poderoso, que desde el principio del mundo santificaste la unión matrimonial, escucha nuestra oración y haz que los nuevos esposos Ana Luisa y Juan Enrique consigan con abundancia los bienes que para ellos te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Recibe en tu bondad, Señor, los dones que te presentamos con alegría, y protege con tu amor paterno a Ana Luisa y Juan Enrique, a quienes uniste con el sacramento del matrimonio. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén PLEGARIA EUCARÍSTICA Sacerdote: El Señor esté con ustedes. R. y con tu espíritu. Sacerdote: Levantemos el corazón. R. lo tenemos levantado hacia el Señor. Sacerdote: Demos gracias al Señor nuestro Dios.. R. Es justo y necesario. Sacerdote: En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, .Dios todopoderoso y eterno, porque dignificaste tanto al hombre, creado por bondad tuya, que en la unión del hombre y la mujer has dejado la imagen verdadera de tu amor y al que por amor creaste, no cesas de llamarlo a la vida del amor, a fin de hacerlo participe de la eternidad del tuyo. Así, el misterio del santo matrimonio, al mismo tiempo significa tu amor divino, consagra el amor humano, por Cristo nuestro Señor. Amén Por Él, con los ángeles y los santos, cantamos sin cesar el himno de tu gloria.


PLEGARIA EUCARÍSTICA I CONSAGRACIÓN DEL PAN Y VINO PADRE NUESTRO

Oración por la esposa y el esposo Sacerdote: Hermanos, pidámosle a Dios que bendiga y proteja a estos esposos Ana Luisa y Juan Enrique a quienes ha enriquecido con el sacramento del matrimonio. Padre santo, autor de todo el universo, que creaste a tu imagen al hombre y a la mujer y colmaste de bendiciones su unión conyugal; te pedimos por esta esposa que hoy se une a su marido por el sacramento del matrimonio. Descienda, Señor, sobre ella y el compañero de su vida, la abundancia de tu bendición, para que al gozo de su vida matrimonial añadan el encanto de los hijos y enriquezcan con ellos a tu iglesia. Que te alaben, Señor, en sus alegrías; que te busquen en sus tristezas; que en sus trabajos encuentren el gozo de tu ayuda y, en la necesidad, sientan cercano tu consuelo; que te invoquen en las reuniones sagradas: que den testimonio de ti entre los hombres y, después de una ancianidad feliz, lleguen al reino de los cielos, acompañados de quienes hoy comparten su alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén


MONICIÓN PARA COLOCAR EL LAZO Ana Luisa y Juan Enrique, ustedes como esposos cristianos, están ya unidos para siempre. En este momento en que la santa madre Iglesia va a implorar solemnemente la bendición de Dios sobre ustedes, se les va a colocar el lazo, símbolo de la unidad indisoluble que, por el amor y la mutua entrega, deberán vivir todos los días de su vida. RITO DE LA PAZ Sacerdote: Señor Jesucristo que dijiste a tus apóstoles:”La paz les dejo, mi paz les doy”, no tomes en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. R. Amén. Sacerdote: La paz del Señor esté siempre con ustedes. R. Y con tu espíritu. Sacerdote: Dense fraternalmente la paz. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Sacerdote: Concédenos, Dios todopoderoso, que la gracia del sacramento del matrimonio actúe de día en día en la vida de estos esposos Ana Luisa y Juan Enrique y que la Eucaristía que hemos ofrecido y recibido, nos haga vivir a todos como hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén


BENDICIÓN FINAL Y DESPEDIDA Sacerdote: que el eterno Padre os conserve unidos en el amor, para que la paz de Cristo habite en ustedes y permanezca en su hogar. R. Amén Sacerdote: Que tengan en los hijos una bendición, en los amigos un consuelo y en el trato con todos, una paz verdadera. R. Amén Sacerdote: Que sean testigos del amor de Dios en el mundo, para que los pobres y afligidos, habiendo encontrado en ustedes ayuda y consuelo, los reciban con gratitud algún día en la casa eterna del Padre. R. Amén Sacerdote: Y que a todos ustedes, aquí presentes, los bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. R. Amén

Gracias por acompañarnos


Ana y Juan Mérida Yucatán, Enero de 2012


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