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WORLD UNION OF CATHOLIC TEACHERS UNION MONDIALE DES ENSEIGNANTS CATHOLIQUES UNION MUNDIAL DE EDUCADORES CATOLICOS

NOTICIAS UMEC

Mensaje de Navidad y Nuevo Año de el Asistente Eclesiástico

Mensaje de Navidad y Nuevo Año del presidente de la UMEC-WUCT

Agradeciendo a Uds. personal y calurosamente por su compromiso en el sector de la educación, espero que todos los educadores y sus familias en todo el mundo puedan recibir y conservar el verdadero calor humano celebrando la Navidad y el Nuevo Año. Añado en nombre de todos los responsables intensamente empeñados en la UMEC-WUCT un don especial para las fiestas de Fin Año: ¡queremos a Uds. una fiesta familial, intima y ‘profunda’ para la Navidad, el Nuevo Año y para todo el 2013! ¡Deseamos enviar a Uds. Nuestros mejores deseos de salud,, bienestar, alegría, un numero mínimo de problemas y la firme voluntad de compartir sus mejores intenciones con todas las personas que Uds. conocen! ¡Les deseamos también un cielo lleno de estrellas de buena hora, viviendo al mismo tiempo el ejemplo de todos los que fueron delante en la fe!

Guy Bourdeaud’hui

WUCT—UMEC - Comité Ejecutivo Guy Bourdeaud’hui, presidente bourdeaudhui@pandora.be

Mons.

Luc

Van

Looy,

asisténte

DICIEMBRE 2012

eclesiastico

luc.vanlooy@kerknet.be

Giovanni Perrone, secretario general g.perrone1@alice.it

John Lydon, tesorero john@lydonJ.freserve.co.uk

Oficina de Roma: Beatrix Klackovicz—secretaria Palazzo San Calisto, 00120—Città del Vaticano tel. +39 06 698 872 86 - umec@org.va http://wuct-umec.blogspot.com

Estimados Educadores Católicos, La fiesta de Navidad es para nosotros una excelente oportunidad para predicar personalmente a los jóvenes y docentes que Dios se ha hecho hombre por el simple deseo de expresar su amor por todos los que viven con nosotros. Siempre seguirá siendo un misterio, pero sin dudas podemos encontrar algunos elementos de la realidad de Dios con nosotros. Dios es el creador, por lo tanto sigue siendo Amo de la naturaleza, a pesar de que nos dimos a la tarea de gestionar. Por tanto, puede actuar sobre la naturaleza. Lo hace ver claramente cuando Jesús sana a los enfermos, a los ciegos, las personas con discapacidad. Corrige la naturaleza. Es por lo tanto, perfectamente posible para él que una Virgen se convierta en Madre sin la intervención de un hombre. Bien puede estar presente en un pedazo de pan y un poco de vino. El fenómeno de la Navidad es tan importante que para mostrar su amor por nosotros, Dios está más allá de toda regla normal de la naturaleza, mostrando así su majestad. Cuando Dios está en el trabajo que creamos milagroso. Él mira lo que sucede cuando entregamos una pequeña semilla a la tierra, después de que no podemos hacer nada, dejar que Dios realice su obra. Sucede que creó una planta, un árbol, una flor en todo su esplendor. Más que eso, una vez que la gente dio sepultura a Jesús, dejando que Dios obre, ocurre que se levanta, porque Dios no está entre los muertos. Mira cuánta alegría y felicidad de poder celebrar la Navidad. Con mis mejores deseos, en su familia y en la escuela a la que traen tanta alegría porque Dios está presente con nosotros ahora. + Luc Van Looy


El coraje de comenzar otra vez Vincenzo Zani verlo a Uds. como: "El coraje de comenzar otra vez: contexto, desafíos y papel", comenzar de nuevo en un contexto nuevo, con nuevos desafíos y de manera nueva, conciente de cumplir un servicio a la Iglesia y a la humanidad. Esto es mi deseo y mi esperanza.

Palabras de saludo del Subsecretario de la Congregación para la Educación Católica a la Asamblea General de la UMEC (Roma, 27de octubre de 2012).

Mi complazco de saludar en nombre de la Congregación para la Educación Católica y mi propio a la Asamblea General y al Congreso Internacional de la Unión Mundial de Educadores Católicos (UMEC). En particular agradezco al Presidente, Prof. Mark Philpot, y a todos los comprometidos en la organización de este encuentro de su invito que me da la oportunidad de reafirmar el cuidado especial de la Santa Sede para la educación, junto al aprecio para el fatigoso y a menudo escondido trabajo de tantas personas dedicadas a la misión de la educación, que fomentan los principios cristianos en la difícil área escolar, formando a las nuevas generaciones. La actual Asamblea General está frente a una decisión difícil: continuar su existencia como Unión Mundial de Educadores Católicos, o iniciar el procedimiento de disolución. Las dificultades, y también los señales de esperanza, han sido presentados a Uds. por el Presidente. Por mi parte, en nombre de la Congregación para la Educación Católica, deseo reafirmar el aprecio para el trabajo hecho durante estos años a favor de fomentar y sostener los profesores y educadores católicos en las escuelas públicas y católicas. A través de numerosas iniciativas, la UMEC tenía cuidado de la preparación y formación de los educadores, es a decir de las calificaciones necesarias, formación inicial y continua, profesional, humana y espiritual de los llamados a obrar en las instituciones educadoras des la Iglesia e introducir el testimonio del Evangelio en el mundo de educación. La Iglesia sigue sintiendo la necesidad de esta acción, especialmente en la prospectiva de un renovado esfuerzo para la Nueva Evangelización y en la situación de emergencia educativa a menudo reclamada por el Papa Benedicto XVI. El contexto actual es sin duda muy diferente de lo en el cual nació la UMEC después el fin de la segunda Guerra mundial, todavía exige el mismo entusiasmo y la misma dedicación en la delicada área de educación, tierra de frontera para el porvenir de la humanidad. Por eso, mi saludo es también una expresión de gratitud para lo hecho desde la fundación, que en mismo instante quiere abrirse a la esperanza para el UMEC todo el sostén de la Congregación para la Educación Católica de hallar y promover unas vías de recuperación y así comenzar nuevamente con nuevo fervor. El Dicasterio está, por eso, pronto de colaborar a fin de vencer las dificultades logísticas y económicas de la Unión, así como de sostener la colaboración con las Oficinas de Educación de las Conferencias Episcopales. En conclusión deseo recordar el tema del ultimo Congreso de la UMEC celebrado aquí en Roma en 2008: "El coraje de enseñar: contexto, desafíos, papel" y vol-

¡Nuestros mejores deseos para S. E. Mons. Vincenzo Zani, nombrado por el Santo Padre Arzobispo, Secretario de la Congregación para la Educación Católica!. CONGRESO 2012 - Síntesis de las jornadas. El Congreso de la Unión Mundial de Educadores Católicos se celebró en Roma el 20 y 21 de octubre de 2012. Participaron los representantes de Alemania, Argentina, Bélgica, Italia, Países Bajos y Reino Unido. El Consejo reflexionó sobre la vida de la Unión durante los años pasados y escuchó la relación del Presidente, Mark Philpot, que fue aprobada. El presidente (y su mujer, Sra.Carole) recibieron sinceros agradecimientos por sus generosos esmeros a beneficio de la UMEC, no obstante las dificultades en el desarrollo y en la situación financiera de la Unión. Agradecimientos llegaron también al Consejero Espiritual, S.E. Monseñor Luc Van Looy, por su acompañamiento y apoyo dado al WUCT-UMEC. Todos los participantes intervinieron en la discusión en pos de nuevas perspectivas para el desarrollo futuro de la Unión, haciendo frente a los problemas actuales. Monseñor Van Looy reflexionó sobre los problemas de la educación y la función del docente católico, invitando a intentar nuevos modos de asegurar el total funcionamiento del trabajo de la Unión. Monseñor Vincenzo Zani y Monseñor Stefano Sanchirico dieron la bienvenida a los presentes y expresaron palabras de estímulo de parte de la Congregación para la Educación Católica. Ellos solicitaron la Umec a intervenir con la Congregación, en la preparación del aniversario de la Declaración conciliar “Gravissimum educationis”, que se celebrerà en 2015. La discusión relativa al futuro de la UMEC se desarrolló sobre la resolución de la asamblea de elegir a la nueva Junta Ejecutiva por otro año y de constituir dos Comisiones de estudio: una, sobre los problemas concernientes la identidad y la organización de la Unión para el próximo futuro y la otra concerniente los aspectos financieros. La nueva Junta Ejecutiva está compuesta por: Sr. Guy Bourdeau’hui ( Bélgica), presidente; S.E. Monseñor Luc Van Looy, consejero espiritual; Sr. Giovanni Perrone ( Italia), secretario general; Sr. John Lydon ( Reino Unido), tesorero. Las dos Comisiones están compuestas por: Sr. Andrew Sowerby; Sra. Joany Kryt ( Sr. Oorwijn): Identidad y organización de la UMEC. Srta. Beatrix Klakowicz; Sr. John Lydon; Sr. Aad Van Kints: aspectos financieros. El Consejo, en dar las gracias a la Srta. Klakowicz por el largo y generoso trabajo cumplido en Roma, le pidió de seguir su trabajo en la oficina de Roma (umec@org.va) cooperando con la Junta Ejecutiva (secretaría y traducciones).

La Asamblea general está programada a finales del mes de octubre de 2013.

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CAMBIAR LOS ANTEOJOS PARA ABRIRSE AL SOL Giovanni Perrone «También el Colegio Cardenalicio se sitúa en el surco y en la perspectiva de la unidad y la universalidad de la Iglesia: muestra una variedad de rostros, en cuanto expresa el rostro de la Iglesia universal. A través de este Consistorio, deseo destacar de manera particular que la Iglesia es la Iglesia de todos los pueblos, y se expresa por tanto en las diversas culturas de los distintos continentes. Es la Iglesia de Pentecostés, que en la polifonía de las voces eleva un canto único y armonioso al Dios vivo »1. El Santo Padre pone en evidencia la universalidad de la Iglesia y la grande riqueza que la diversidad constituye para la humanidad, la comunidad eclesial, y todo el mundo. Es la diversidad que afecta el uno al otro en un proyecto unitario que crea la armonía. Diferentes cardinales, que vienen de diferentes países y culturas, que trabajan juntos en el servicio de Dios para la Iglesia de y la humanidad ! No somos cardenales. Todavía, la palabra del Santo Padre solicite también a nosotros que reflectemos con respecto a la responsabilidad (y habilidad!) de cada cristiano en su testimonio de catolicidad. La UMEC nació para adelantar una recíproca y dinámica acción de los educadores, los unos juntos a los otros, que saben compartir los proyectos y obras para asegurar una buena educación, en conformidad con el mensaje evangélico, a los niños y jóvenes. Por su empeño, testimonia a la universalidad de la Iglesia y la fraternidad de la humanidad. Elle «confirma que respeto recíproco es la base de toda relación en una sociedad de más en más multicultural y pluralista»2. Por esto la UMEC constituye una riqueza para la Iglesia, los educadores y las escuelas, y también para la sociedad. Por eso, nos comprometemos a los diferentes niveles de la UMEC, para estar testimonios visibles y creíbles de diálogo, respeto y cooperación del amor de Dios. Recientemente, el cardenal Tauran propuso tres actitudes « para sostener todo lo que favorece a la persona humana en sus aspiraciones materiales, morales y religiosas ». En primer lugar hay el «respeto del otro en su especificidad». Sigue el « conocimiento recíproco y objetivo de la tradición religiosa de unos y otros, en particular gracias a la educación ». Finalmente, hay la « colaboración » al fin que « el peregrinaje hacia la Verdad sea realizado en toda libertad y serenidad »3. ¿Entonces, que-significa para cada cual « respeto del otro en su especificidad »? Respetar al otro significa valorizarlo. Necesita de la voluntad y habilidad de entre-obrar con el otro para seguir juntos la misma vía en solidaridad y espíritu de servicio, como peregrinos en camino hacia una destinación común. Desafortunadamente hay los prejuicios que impiden el caminar. descorteses, pantanosos, confusos, cautivan y alucinan a los humanos y la sociedad. Prejuicios son signos de miedo, y también de arrogancia, equivocaciones y falta de

capacidad de abrirse al otro y al mundo. Son contraventanas abajadas que impiden a la gente de hacer entrar el sol. Provocan esterilidad de almas y cuerpos humanos. Generan difidencia, guerra y pesadillas. No hemos de pensar que los prejuicios vivan en los hogares de otros. En vez de lo, necesitamos de disponibilidad, coraje y lealtad para mirarnos en el espejo de la consciencia. Hemos de estar concientes de nuestro mirar a los otros y al mundo a través de nuestros propios anteojos y limitaciones personales de sesos y corazones. Anteojos obscuros hacen aparecer el mundo en gris. Para asegurarnos mismos sentimos a menudo la necesidad de catalogar a los otros, empleando unas mensuras caracterizadas por estereotipia y prejuicios. Una pequeña pregunta: ¡los Sicilianos …, los Ingleses …, los Alemanes …, los Franceses …, los Árabes …, los Poloneses …, los Flamencos …, los Holandeses …, los Americanos …; los Galeses …, los Africanos …. los LatinoAmericanos … y así de lo demás! De esta manera la persona engaña se misma, rezando: «... ¡Rendo gracias a Ti, Dios, que no soy como los otros!»4. Una tal presunción hace vano cada diálogo, porque no muestra sino cerramiento en si mismo, difidencia, tentativo de remover o colonizar a los otros o aún « matarlos ». ¿Puede un educador cristiano estar cautivo de prejuicios? Pienso que cada cual lo niegue, haciendo sentirme un poco inquieto. Jesús luchó fuertemente contra los prejuicios, y nosotros estamos llamados de educar a nuestros alumnos (y en primer lugar nosotros mismos) de subyugar todas formas de estereotipia y prejuicios. Para actualizarlo hemos de « cambiar los anteojos » y abrirnos al sol. El otro es una bendición de Dios, un precioso don que el Señor nos ofrece cada día. Por eso necesitamos de coraje para abrir los ojos, orejas, mente y corazón, descubriendo la riqueza del otro y así poder jugar en el equipo del Señor, sintiendo el gozo de vivir con y para los otros, construyendo así la paz de humanidad y universo y finamente el Reino de Dios.

1. Alocución del Santo Padre Benedicto XVI, Consistorio, 24 de noviembre. 2. UMEC, Declaración de Directivas aprovada el 30 de octubre de 2005. 3 Intervención del Card. Tauran en la Inauguración del KAICIID en Vienna, el 27 de noviembre de 2012. 4. Evangelio según Luca, 18, 9-14.

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Fe y Educador católico John Lydon

“Por la fe, los Apóstoles dejaron todo para seguir al Maestro (cf. Mt 10, 28). Creyeron en las palabras con las que anunciaba el Reino de Dios, que está presente y se realiza en su persona (cf. Lc 11, 20). Vivieron en comunión de vida con Jesús, que los instruía con sus enseñanzas, dejándoles una nueva regla de vida por la que serían reconocidos como sus discípulos después de su muerte (cf. Jn 13, 34-35). Por la fe, fueron por el mundo entero, siguiendo el mandato de llevar el Evangelio a toda criatura (cf. Mc 16, 15) y, sin temor alguno, anunciaron a todos la alegría de la resurrección, de la que fueron testigos fieles”.

en Mateo y Marco. Todavía, resta el concepto seminal que la llamada marca una nueva salida en la vida de los futuros discípulos. Es de interesante notar que los ‘pescadores de hombres’ ofrece una de las dos imagines principales para el ministerio en el Nuevo Testamento, con el otro del ‘pastor’. En el contexto de la vocación el empleo de la palabra greca ‘katartizein’ (‘remendar’ las redes) en la narración paralela es significativa. La palabra se utiliza en otras ocasiones del Nuevo Testamento para articular el concepto de construir una comunidad dentro la Iglesia (1Cor: 1-10) ; John Fenton sugiere que la palabra ‘tirar’ reflecta la tarea misionaria del discípulo, ‘remendar’ reflecta un papel catequístico. El educador católico está llamado a modelar la fe mostrada por la respuesta de los primeros discípulos a su llamada inicial y en todo el Evangelio. Mientras que el discurso del ‘Buen Pastor’ se refiere a la noción de modelar el discipulado, san Pablo desarrollo, más que todos los otros autores del Nuevo Testamento, el tema de imitación o emulación en el contexto de enseñanza. Pablo evidencia en todas sus cartas que la enseñanza es una de las “funciones llave de servicio”. Educadores son, de facto, puestos en tercer lugar según la importancia después los apóstoles y profetas (1Cor12:29). Aún insistiendo sobre una tradición específica a se transmitir, Pablo está más ocupado con el subrayar la importancia de emulación. No teme de encorajar sus lectores de imitarlo, como se afirma de modo el más explícito, cuando Pablo encoraja sus lectores a “ser mis imitadores como yo lo soy de Cristo” (1 Cor 11:1).” Imitador traduce el greco ‘mimetes’, que en Pablo significa ‘esforzarse para asemejar’ o ‘seguir como un ejemplo’. Pablo afirma que Cristo es el perfecto ejemplo a seguirse por todos. Siendo los Corintios incapaces de dar testimonio a Jesús in tierra, ‘han de esforzarse para seguir el ejemplo de Pablo. Este tema de imitar a Pablo que, a su turno, imita a Cristo aparece con referencia a cada comunidad que conoce a Pablo personalmente. En la primera comunidad cristiana la formación estaba dominada por el concepto de imitación reflectada en las cartas de San Pablo. Joseph Grassi afirma “la tradición se transmitía en la vida de los educadores mismos.” La vida cristiana estaba arraigada en el modelo de enseñanza de vida, muerte y resurrección de Jesús que presentaba una parte esencial de lo que ahora podría describirse como programa de formación en preparación al, en aquel tiempo, bautismo de los adultos.

La sobre menzionada afirmación, inserida en la promulgación del Año de la fe de Papa Benedicto XVI, que comenza el 11 de octubre de 2012, el 50mo aniversario de la abertura del Segundo Vatican Concilio Vaticano, subraya cuatro temas llave en el contexto de fe y educador católico La fe de los discípulos de Jesús Fe y educador – Vaticano II y documentos subsiguientes Vida de la comunidad cristiana Integridad de Vida. La fe de los discípulos de Jesús En un precedente artículo de la Pastoral Review subrayé el significado de la respuesta de los primeros discípulos de Jesús a Su llamada, incluida en el utilizo de la palabra greca ‘aphentes’, traducida en la mayoría de los textos como ‘dejaron’, denotando todavía una ruptura radical con el pasado y un compromiso en una nueva aventura. (Marco 1:16-18). Podría sugerirse que esta palabra indique a los discípulos hacienda una ruptura radical con su precedente manera de vivir, encaminándose en un paso de discipulado. Siguiendo a Jesús significa romper los enlaces familiares, formando eco a la promesa de Jesús con respecto a las recompensas a ganarse, siguiéndolo fielmente según Su respuesta a la pregunta de Pedro: “Hemos dejado todo para seguirte, ¿Cuál es nuestra recompensa?: (Mt: 19:27) “Y cada cual que tiene abandonado hogares, hermanos o hermanas, padre o madre o niños o campos por mi nombre, recibirá el céntuplo y heredará la vida eterna.” Esta noción de lo que deja todo con confianza es también presente en la narración de la llamada de los primeros discípulos recordado por Lucas. Esta narración, referida a veces como ‘pesca milagrosa’ (Lucas 5: 1-11), contiene unos tratos llave distintivos, comparado a los cuentos paralelos 4


Groome lo resume en el aforismo “llevando vida a la fe”, asegurando que en el medio de doctrinas y dogmas de la Iglesia, la Persona de Jesús está al centro de la fe cristiana: “....nuestro [del educador] acceso debería inspirarse por su [Jesús] modo de enseñar, su acoger y....respeto para los discípulos, el modo del cual se compromete con ellos y los invita al discipulado”

El significado del Segundo Concilio Vaticano Hay diez referencias a la ‘fe’ en la Declaración del Segundo Concilio Vaticano sobre la Educación Cristiana. El documento afirma de nuevo la natura seminal del papel de los padres alimentando la fe recibida en el bautismo, arraigado en la tradición cristiana del Occidente y subraya la importancia de los educadores sosteniendo a los padres: “Magnifica, de facto, y de grande importancia es la vocación de todos los que ayudan a los padres cumpliendo sus deberes y, como representantes de la comunidad humana, se cargan de la tarea de la educación en las escuelas. Esta vocación exige calidades especiales de mente y corazón, una preparación muy cuidada, y continua disponibilidad de renuevo y adaptación.” Documentos sucesivos con respecto a la educación católica elaborados por la Congregación para le Educación Católica profundizan los principios del Vaticano II. Hay 44 citaciones de la palabra ‘fe’ en The Catholic School (1977), en particular en el contexto de integración de fe y cultura, y fe y vida. Todavía, hay una énfasis más explicita de la importancia de vida de fe del educador individual en el contexto del desarrollo de la fe de los jóvenes: “La mensura de la cual se transmite el mensaje cristiano a través de la educación depende en larga dimensión de los educadores. La integración de cultura y fe se media a través de la integración de fe y vida en la persona del educador. La noble tarea, a la cual los educadores están llamados, exige que imitando a Cristo, único Maestro ....” Esta declaración asocia la énfasis de la fe del educador con el mandato de imitar a Cristo, un tema que penetra los documentos del Vaticano y otros de las Conferencias Episcopales a nivel internacional, y está reexaminado po el documento de 1982 de la Congregación Lay Catholics in School: Witnesses to Faith. En un documento que reconoce el marcado declino de los números de religiosos empeñados en el apostolado de enseñanza oficialmente por la primera vez, se subraya la importancia de los educadores legos sobretodo en el contexto de mantener el carácter distinto de la escuela católica. La fe del educador es axiomático y, entre las 54 referencias a la fe y sus afines, la conexión entre fe y modelo de papel es en particular aposto: “Es en este contexto que el testimonio de fe del educador lego se hace especialmente importante. Los estudiantes deberían ver en sus educadores actitud y conducta cristianas tantas veces ausentes de la atmósfera seglar en la cual viven. Sin este testimonio, viviendo en esta atmósfera puedan empezar por juzgar la conducta cristiana como un ideal imposible.” La centralidad del testimonio en esta declaración evoca la sugestión de Papa Pablo VI que “el hombre moderno no escucha a los educadores sino a los testigos”. Thomas

La Vida de Comunidad Cristiana Hay 76 referencias a la fe en el documento de 1988 de la Congregación que, construyendo sobre precedentes documentos, continua concentrarse sobre las relaciones entre fe y cultura/vida. Uno de los tratos distintivos de este documento con respecto al educador es la énfasis del trabajo cooperativo de los educadores. Reconociendo que la comunidad escolar comprende padres, estudiantes y administradores, el documento insiste que la “primera responsabilidad” para mantener la ética distintiva de la escuela católica queda con los educadores “como particulares y como comunidad”. Hablando de los educadores legos trabajando juntos a prestes y religiosos, el documento une también fe, testimonio y comunidad sugiriendo que “los educadores legos contribuyen su competencia y testimonio de fe a la escuela católica.” (n.37) Este testimonio de una fe vivida de los educadores debería modelarse a Cristo y ejercer por eso un profundo efecto en la vida de los alumnos: “Sobre todo, los alumnos deberían poder reconocer unas calidades auténticamente humanas en sus maestros. Son educadores de la fe, todavía, como Cristo, han de ser también educadores de lo que significa ser humanos.” (n.96) El tema del valor del signo de testimonio penetra el documente de 2000 de la Congregación, que precisa que se concentra específicamente sobe la “contribución especifica de las personas consagradas a la misión educadora en las escuelas”, haciendo referencia a la necesidad de personas consagradas para introducir programas de formación en las escuelas les confiadas. Se precisa que el fin de estos programas de formación o mentor se concentra en “la dimensión vocacional de la profesión de enseñanza a fin de hacer a los educadores conscientes de que participen en la misión educadora y santificante de la Iglesia.” A parte de la referencia al término ‘vocación’, afirmando, en común con precedentes documentos, que las personas legos como las consagradas están llamadas a compartir la misión educadora da la Iglesia se insiste también en el vivir los valores esposados en programas de formación como opuestas al simple empeño de conversaciones. Una tal insistencia formó un trato central de programas introducidos por grupos de religiosos in los EUA. Incluyendo componentes teoréticos tales que examinar el concepto de vocación y compartir la visión, los programas se concentraron en primer lugar en la integración de la vida de los educadores con su trabajo, de esta manera modelando valores tales que compromiso en una misión común. El último documento continua concentrándose en el valor de programas de formación. Subrayando el papel de los religiosos en la misión 5


educadora de la Iglesia, el documento reconoce que la responsabilidad para tales programas esta traslada en muchas partes del mundo a los educadores legos. En este contexto se presenta la aumentada importancia del papel de los educadores legos. Una vez más se subraya el vivir la fe, el término ‘testigo’ aparece 17 veces en el documento. El educador lego ha en primer lugar ser testigo “a un encuentro vivo con Cristo” para mostrar la “vida cristiana como la que lleva luz y sentido a cada cual”. (n.15) No utilizando el término ‘prospectiva sacramental’, todo el ton está dominado por la noción que Cristo es la fundación de todas las empresas educativas y que el empeño ha de modelarse en su vida según Cristo que es la única vía efectiva para que educadores puedan traducir esta visión en práctica. Integridad de Vida En su Constitución Apostólica para las universidades y facultades eclesiásticas Papa Juan Pablo II afirmó quet: Educadores están cargados de una muy grave responsabilidad cumpliendo un ministerio especial de la Palabra de Dios y siendo instructores de fe para los jóvenes. ¡Que sean sobre todo para sus alumnos y para los otros fieles testigos de la viva verdad del Evangelio y ejemplos de fidelidad a la Iglesia. Los temas llave presentados en este artículo, testimonio y unión de fe y vida, están resumidos en esta afirmación. En un reciente estudio conteniendo profundos interviews con unos educadores católicos, el autor descubrió evidencia de una bien arraigada convicción que vocación y compromiso, realizados en sacrificio de si mismo, so sinónimos, con unas respuestas indicativas de convergencia entre vocación de religiosos y legos (Congregación, 2007: 20 & 39). Construir la comunidad fue también hermano, en particular en el contexto de solidaridad acerca de la misión escolar realizada en práctica por empeño en rituales y extra-curricular actividades. Diversos educadores consagran mucho tiempo a guiar liturgias y peregrinaciones que representan un papel crítico sosteniendo una cultura católica incluyendo la celebración de valores cristianos en Palabra y Sacramento. Educadores fueron más equívocos con respecto a integridad de vida, definida como “combinando convicción personal y práctica de fe”. Si Thomas Groome es correcto manteniendo que buenas escuelas católicas son las en donde “educadores católicos permiten a su empeños de fe que modelen el entero currículum”, es esencial que el grupo central de educadores católicos articula su fe y testimonio a la fe. Groome continua definiendo exactamente lo que hacer la fe obrar en práctica pueda significar en una escuela católica. Insiste que una tale fe no es simplemente fe personal del educador individual aún que importante, aquella fe ha de reflectar la enseñanza del Magistero: “Qué otra cosa es la educación católica sino una educación que reflecta las convicciones fundadoras de Catolicismo. Por consiguiente, educadores católicos han de tomar los profundos ríos de la fe que definen el Catolicismo y le permiten de hacerse compromiso operativo a través de su vocación – de ponerlos en obra en su enseñanza.” La extensión de la cual los educadores católicos unen su

fe con compromisos operativos y su importancia para las escuelas católicas que adelantan podría ser sujeto de un futuro artículo. —————————————————————————————— 1. Pope Benedict XVI, (2011), APOSTOLIC LETTER “MOTU PROPRIO DATA” PORTA FIDEI, www.vatican.va 2. September/October 2011 3. Mk 19:29 cp. Mk10:29-30 – emphasis inserted 4. “I appeal to you to …..be united in the same mind and in the same judgement” cf. also 2 Cor 13:11; Gal 6:1; Eph4:12; 1Thes 3:10 5. Fenton, JC., (1963), Saint Matthew, Harmondsworth, Penguin 6. Rom 6:17 – standard of teaching – tupon didaches 7. Grassi J., (1973), The Teacher in the primitive Church and The Teacher Today, Santa Clara CA, University of Santa Clara:54 8. Pope Paul VI (Second Vatican Council), (1965), Gravissimum Educationis (Declaration on Christian Education), London, CTS n.5 9. Congregation for Catholic Education, (1977), The Catholic School, London, CTS: 43 – emphasis inserted see, for example, USCCB, (1972), To Teach as Jesus Did, Washington, Daughters of St Paul 10. see, for example, USCCB, (1972), To Teach as Jesus Did, Washington, Daughters of St Paul 11. Congregation for Catholic Education, (1982), Lay Catholics in Schools: Witnesses to Faith, London, CTS : 32 – emphasis inserted 12. Pope Paul VI, (1975), Apostolic Exhortation Evangelii Nuntiandi, London, CTS : 41 13. Groome, T H., (2011), Will There Be Faith?, Dublin, Veritas 14. Congregation for Catholic Education., (1988), The Religious Dimension of Education in a Catholic School, London, CTS : 26 15. Congregation for Catholic Education, (2002), Consecrated Persons and their Mission in Schools, (CPMS), London, CTS: n.4 16. ‘CPMS’ n.59 17. Keating, K and Travis, M.P., (2001), Pioneer Mentoring in Teacher Preparation, St Cloud, Minnesota, USA, North Star Press of St Cloud – see especially Chapter 6 18. Congregation for Catholic Education (2007), Educating Together in Catholic Schools: A Shared Mission Between Consecrated Persons and the Lay Faithful, (ETCS), London, CTS 19. Pope John Paul II, (1979), Apostolic Constitution Sapientia Christiana, www.vatican.va - emphasis inserted 20. Lydon, J., (2011), The Contemporary Catholic Teacher: A Reappraisal of the Concept of Teaching as a Vocation in a Catholic Christian Context, Saarbrücken, Germany, Lambert Academic Publishing 21. McMahon, Bishop M., (2009), Memorandum on Appointment of Teachers to Catholic Schools, published on the Catholic Education Service website www.catholiceducation.org.uk/ 22. Groome, T H., (2003), Forging In the Smithy of the Teacher’s Soul in Prendergast, N., & Monahan, L., (Editors), (2003), Re-imagining The Catholic School, Dublin, Veritas:41

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