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ÁRBOLES


ÁRBOLES

Fotografías / Photography

Norberto Bolzón y otros / and others


Supervisión de edición/Edition supervised by: Cecilia Repetti Coordinación editorial/Cordinated by: Jorge Deverill Diseño gráfico y diagramación/Graphic design: Mariano Masariche Traducción/Translated by: Silvina Merlos Corrección/Corrected by: Guadalupe Rodríguez Foto de tapa/Cover photo: Daniel Aldo Gómez NUESTROS ÁRBOLES De Norte a Sur, conociendo los árboles de la Argentina. TREES OF ARGENTINA The trees of Argentina, from the North to the South.

1ª edición/1º edition - 5000 ejemplares/copies Impreso en/Printed at Casano Gráfica Ministro Brin 3932 - Remedios de Escalada Provincia de Buenos Aires - República Argentina Octubre/October 2010 Copyright © 2010 by EDITORIAL ALBATROS SACI J. Salguero 2745 5º - 51 (1425) Buenos Aires - República Argentina E-mail: info@albatros.com.ar / www.albatros.com.ar ISBN 978-950-24-1309-9 Se ha hecho el depósito que marca la ley 11.723. No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446.

LIBRO DE EDICIÓN ARGENTINA The publisher has complied with the deposit mandated by Argentine Law Act. No.11723. This work is not be reproduced, either in whole or in part, or stored, rented, transmitted or modified, in any form or by any means, either electronic or mechanical, or photocopied, digitalized or otherwise, without the prior written consent of the publisher. Any violations shall be subject to Acts No. 11723 and 25446 under the Argentine Law.

BOOK OF ARGENTINE EDITION

La presente publicación se ajusta a la cartografía oficial establecida por el Poder Ejecutivo Nacional a través del Instituto Geográfico Nacional por ley 22.963 y fue aprobada el día 8 de octubre de 2010 con número de expediente GG10 2821/5. This publication complies with the official cartography established by the Argentine National Executive Power through the Instituto Geográfico Nacional, Act Nº 22,963, passed on October 8th, 2010, Record Nº GG10 2821/5.

Chebez, Juan Carlos Nuestros árboles / Juan Carlos Chebez y Mariano Masariche. - 1a ed. - Buenos Aires : Albatros, 2010. 128 p. ; 21x26 cm. Edición Bilingüe Español-Inglés ISBN 978-950-24-1309-9 1. Árboles. I. Masariche, Mariano II. Título CDD 561.2 CITAR COMO / Cite as: Chebez, J. C. y M. Masariche. 2010. Nuestros Árboles. De norte a sur, conociendo los árboles de la Argentina. 128 páginas, edit Albatros, Bs. As.


TEXTOS / TEXTS

Juan Carlos Chebez COORDINACIÓN GENERAL / GENERAL COORDINATION

Mariano Masariche CON FOTOGRAFÍAS DE / Photography by

Norberto Bolzón y otros / and others


ÁRBOLES

Dedicatoria A Miguel Lillo, Lucas Tortorelli, Milán Dimitri y José Santos Biloni, pioneros en el estudio y la divulgación de nuestra flora arbórea y su importancia. A Ricardo Barbetti, Eduardo Haene y Alejandro Galup, quienes, en el presente, nos continúan enseñando a valorar, a conocer y a plantar nuestros árboles nativos.

Dedicated to Miguel Lillo, Lucas Tortorelli, Milán Dimitri and José Santos Biloni, pioneers in the research and promotion of our native flora and its significance. Ricardo Barbetti, Eduardo Haene and Alejandro Galup who, at present, continue to teach us how to learn about, value and plant our native trees.

Agradecimientos A Bárbara, que me iluminó el camino cuando más lo precisaba y que comparte mi pasión por la vida, enseñándome a cada instante el milagro de seguir esta senda verde y de habernos juntado para transitarla.

Juan Carlos Chebez A Gabriela, mi mujer, por compartir su vida conmigo y disfrutar juntos la ilusión de los nuevos proyectos, aportar ideas y sostenerme siempre con amor, paciencia e inteligencia.

Mariano Masariche

Acknowledgements To Bárbara, who lighted my way when I needed it the most, and who shares my passion for life, teaching me the miracle of following the green path and walking it together every time.

Juan Carlos Chebez To Gabriela, my wife, for sharing her life with me and rejoicing at the hope of new projects together, for bringing her ideas and supporting me always with her love, patience and intelligence.

Mariano Masariche


ÁRBOLES

El árbol que tú olvidaste, siempre se acuerda de ti, y le pregunta al camino, si serás o no feliz. El arroyo me ha contado, que el árbol suele decir, quien se aleja, junta quejas, en vez de quedarse aquí. Al que se va por el mundo, suele sucederle así, que el corazón va con uno, y uno tiene que sufrir. Y el árbol que tú olvidaste, siempre se acuerda de ti. Fragmento de “El árbol que tú olvidaste”, Atahualpa Yupanqui.

The tree you forgot, always remembers you, and asks the trail, whether you are happy or not. The stream has told me that the tree tends to say, he who strays, harvests sorrow, instead of staying here. Those who wander the world, experience this, as the heart travels with them, and they have no choice but to suffer. And the tree you forgot, always remembers you. A passage from “The Tree you Forgot”, (“El árbol que tu olvidaste”) by Atahualpa Yupanqui.


CONTENIDO CONTENT 12............ INTRODUCCIÓN INTRODUCTION 16............ LOS MÁS ALTOS THE TALLEST 18............ LOS MÁS DUROS THE HARDEST 22............ LOS MAS AUSTRALES THE MOST SOUTHERN 24............ LOS MÁS FLORIDOS FULL OF FLOWERS 26............ LOS MÁS PLANTADOS THE MOST PLANTED 28............ PREFERIDOS DE THAYS THAYS’ FAVOURITES 30............ ESCASOS POR NATURALEZA SCARCE BY NATURE 32............ LAS MÁS BUSCADAS THE MOST WANTED WOODS 36............ ÁRBOLES QUE CURAN HEALING TREES 40............ CORTEZAS QUE PROTEGEN PROTECTIVE BARK 42............ AMIGOS DE LA FAUNA FRIENDS OF THE FAUNA 46............ AMIGOS DEL SOL FRIENDS OF THE SUN 48............ AMIGOS DEL AGUA FRIENDS OF THE WATER 50............ AMIGOS DEL VIENTO FRIENDS OF THE WIND 52............ FRUTOS COMESTIBLES FRUITING TREES 56............ ÁRBOLES SOPORTE SUPPORT TREES 58............ ÁRBOLES REFUGIO TREES FOR SHELTER 60............ NUDOS Y AGALLAS TREES WITH KNOTS AND GUTS 62............ ÁRBOLES PARA BEBER TREES TO PREPARE DRINKS 64............ ÁRBOLES QUE LLORAN CRYING TREES 66............ LOS ALGARROBOS THE “ALGARROBOS” (PROSOPIS) 70............ LOS QUEBRACHOS THE “QUEBRACHOS” (SCHINOPSIS) 74............ LAS ARAUCARIAS THE ARAUCARIA FAMILY 76............ OTRAS CONÍFERAS OTHER CONIFERS 78............ PALMERAS NUESTRAS OUR PALMS 80............ MOLLES MISTERIOSOS THE MYSTERIOUS “MOLLES” 82............ LA FLOR NACIONAL OUR NATIONAL FLOWER 84............ EL CURIOSO OMBÚ THE STRANGE “OMBU” 86............ LA PAMPA TIENE ... LA PAMPA HOSTS... 88............ LOS ÁRBOLES CANTADOS SONGS WITH TREES


90............ LOS ÁRBOLES Y LA POESÍA TREES AND POETRY 92............ Bosques de piedra STONY FORESTS 94............ Hermanos menores YOUNGER SIBLINGS 96............ Tintas y taninos DYES AND TANNINS 98............ ÁRBOLES INVASORES.. INVASIVE TREES 100.......... curiosa cina-cina THE RARE PARKINSONIA ACULEATA 102.......... No son árboles, pero… NOT TRUE TREES BUT... 106.......... Los Sacha THE “SACHA” TREES 108.......... Plantando árboleS PLANTING TREES Árboles recomendados para Buenos Aires y alrededores TREES RECOMMENDED FOR BUENOS AIRES AND ITS SURROUNDINGS Árboles recomendados para el nordeste argentino TREES RECOMMENDED FOR THE NORTHEAST OF ARGENTINA Árboles recomendados para el noroeste argentino TREES RECOMMENDED FOR THE NORTHWEST OF ARGENTINA Árboles recomendados para el CENTRO ARGENTINO TREES RECOMMENDED FOR THE NORTHWEST OF ARGENTINA Árboles recomendados para la región de cuyo TREES RECOMMENDED FOR CUYO Árboles recomendados para el sur TREES RECOMMENDED FOR THE SOUTH

122.......... Lista de los árboles, especies de porte arbóreo y otras mencionadas en el libro List of trees, tree-like species and others mentioned in the book 125.......... Bibliografía recomendada Recommended Bibliography 127.......... FOTÓGRAFOS Photographers


Introducción INTRODUCTION Cuando nos convocaron a preparar esta obra, donde el aspecto visual tuviera un rol preponderante al igual que un diseño moderno y atractivo, nos pareció que lo más prudente era concebir un libro introductorio al fascinante mundo de los árboles de la Argentina. Por tendencia botánica, el agrupamiento por familias o taxonómico parecía lo más aconsejable, o bien el ya trillado criterio fitogeográfico, agrupándolos por la zona donde crecían. Pero nos pareció un enfoque original desarrollar una serie de temas que pusieran de relieve la importancia ecológica, las estrategias de vida, formas de dispersión, el rol como estructura fundamental de nuestros bosques y selvas, sirviendo de alimento y refugio a numerosos animales, las curiosidades folclóricas y botánicas, etc., que por lo general en obras más específicas quedaban relegadas a un dato anecdótico o menor.

When we were asked to put together this book, where its visual presentation had to play a lead role and feature a modern and attractive design, we felt that the best thing to do was to create a book that would serve as an introduction to the fascinating world of Argentinean trees. For structure, organizing by family or taxonomic grouping seemed the most logical, as did using the timeworn phytogeographical criterion, which classifies trees by growing area. We chose a more original focus however, presenting a series of subjects that are commonly pushed into the background as minor or even trivial data in more specific books. We wanted to emphasize each tree’s ecological importance, survival strategies, ways of spreading, role it plays in the fundamental structure of our rainforests and forests, its function as a source of food and shelter for animals, interesting folklore, botanical facts, and more.

Aquí, en cambio, pusimos el foco sobre estas características y estos rasgos sin pretender agotarlos, sino simplemente para despertar la curiosidad y llamar la atención sobre la riqueza forestal de la Argentina. Este libro sólo pretende ser otro nuevo avance hacia la conservación integral de nuestros bosques y selvas, que debemos encarar antes que la mayoría de ellos sean talados o transformados.

In this book we focused on these features and characteristics, not to overwhelm readers, but to draw their attention and awaken their curiosity about the arboreal wealth of Argentina. This book strives to be another step towards the integral conservation of our rainforests and forests, a topic we must address before they are cut down or further diminished.

El criterio para definir un árbol siempre es materia de discusión. El nombre de “árbol” es un término que revela un modo de vida o de desarrollo que adopta una planta. Si bien está muy arraigado en el concepto popular clasificar a las plantas como árboles, arbustos, herbáceas, trepadoras, epifitas, etc., estos términos por sí solos no están asociados a una clasificación taxonómica o científica y son muchas las familias e incluso los géneros que pueden presentarse con varios de estos tipos vegetales. Es decir, los árboles no están emparentados entre sí, más allá de que los entendamos como un conjunto definido, de allí que cueste tanto establecer hasta dónde una especie es o no un árbol. Habitualmente se entiende como tal a especies de desarrollo vertical notable, con un largo tallo al que se denomina “tronco” y que mantiene una copa con numerosas ramas, donde se desarrollan las flores y los frutos. A veces esas copas llegan a alturas considerables y por lo general, para mantenerlas altivas, el tronco requiere la formación del leño, una característica que para algunos es fundamental para

The criterion for actually defining what constitutes a tree has always been debated. A tree’s name is a term which reveals its way of life or the course of development a plant follows. Although the concept of classifying plants as trees, shrubs, herbaceous perennials, climbers, epiphytes, etc., is deeply set, these terms are not associated with a taxonomic or scientific classification per se and there are many existing families and even genera that feature several of these plant types. That is, trees are not related to each other beyond what we might understand as a defined group, and, as a result, it is quite difficult to establish what makes a certain tree a member of a species or not. A species with remarkable vertical growth is usually seen as just that, and members have a long stem called a trunk and feature a multi-branched crown, where fruit and flowers bloom. Sometimes, these crowns reach considerable heights and the development of a lignum is necessary to keep them up, a feature which some experts deem essential for a species to be considered a tree. In this case, palms, cane and cacti would not be


Ecorregiones de la Argentina considerar a una especie un árbol. En este caso, palmeras, cañas y cactáceas no son incluidas por estos autores como verdaderos árboles. Pero aquí empleamos un criterio más amplio, y si se quiere ecológico, y tratamos en este libro tanto a los que podríamos llamar “árboles clásicos” -con leño y apreciados por su madera- como también a ciertas hierbas gigantes y otras especies, que por su porte compiten por la luz con los árboles en las selvas y bosques donde habitan, y a los cuales la fauna utiliza indistintamente como lugar de alimentación y refugio. En la Argentina, las grandes formaciones boscosas son las siguientes: En el extremo nordeste, encontramos la selva misionera o paranaense, donde algunos distinguen -en su porción norte- las selvas de palo rosa y palmito; en las zonas más altas, los bosques con pino paraná o planaltenses; y en su límite sur, los bosques de urunday y fachinales. Esta selva se dispersa por los ríos Paraná y Uruguay hasta el Este de Chaco y Formosa, y hacia el Sur por la Mesopotamia hasta el Nordeste bonaerense, donde forma la selva en galería ribereña o “monte blanco”. Otra formación boscosa importantísima es la chaqueña. Allí se distingue el Chaco húmedo u oriental en el Este de Formosa, Chaco, Norte de Santa Fe y Noroeste de Corrientes. Está formado por los palmares de caranday en terrenos anegadizos, las selvas en

eco-regions of Argentina

included by these authors as true trees. However, this book uses a broader and somewhat more ecological criterion and deals not only with what might be called the classic trees —ligneous and famous for their wood— but also with certain giant herbs and other species, which, due to their size, fight against trees for light in rainforests and forests where they live and which are also used as either shelter or food by fauna. The vast wooded lands in Argentina are as follows: The “Misiones Rainforest” or “Paraná Rainforest” is located in the northeastern corner of the country, and is where we find the Aspidosperma polyneuron and Euterpe edulis forests in the northern region, Araucaria angustifolia or Planaltense forests in the higher regions and Astronium balansae forests and swamps in the southern region. This rainforest spreads along the Paraná and Uruguay Rivers to the eastern part of Chaco and Formosa and stretches south through the Mesopotamia reaching the northeastern part of Buenos Aires, where it makes up the riverside forest or “White Forest.” Another significant wooded land is the Chaqueño Forest. This eastern Chaco area is noted for its islands of hardwood and Schinopsis forests and gallery forests in the humid city of Chaco to the east of Formosa, Chaco, north of Santa Fe and northwest of riverside forests. In the west of Formosa, Chaco,

Altos Andes

*Puna

High Andes

*Puna

Monte de Sierras y Bolsones

*Chaco Seco

*Delta e islas del Paraná

*Espinal

Esteros del Iberá

*Selva Misionera

Monte de llanuras y Mesetas

Estepa Patagónica

*Yungas

*Mountain Rainforests

*Chaco Húmedo

*Dry Chaco

*Wet Chaco

Shrubland of mountains and valleys

Campos y Malezales

*Thorn forests

Grasslands and wet grasslands

*Parana´s delta and islands

*Misiones rainforest (or Interior Atlantic Rainforest)

Ibera´s wetlands

Patagonian steppe

Pampa

*Bosques Subantárticos

*Southern forest

Shrubland of plains and plateaus

Islas del Atlántico Sur

Pampa

Antártida Antarctica

South Atlantic´s islands

*Ecorregiones mencionadas en el texto / Eco-regions mentioned in the text.

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Chaco HĂşmedo

Chaco Serrano

Bosque SubantĂĄrtico

Selva Misionera o Paranaense

Yungas


Introducción INTRODUCTION

galería, las isletas de monte fuerte y los quebrachales. En el Oeste de Formosa, Chaco, un borde de Santa Fe, todo Santiago del Estero, Este de Salta y Jujuy se desarrolla el Chaco seco u occidental con quebrachales y bosques mixtos de madera dura, algarrobales, y en los peladales, bosques de cactáceas arborescentes. Hacia el Sudoeste, esta formación continúa con el quebracho blanco y los algarrobos, y se la llama “Chaco árido”. En los faldeos subandinos y de las sierras de Córdoba y del Este de San Juan y La Rioja, crece como una faja el Chaco serrano, con sus bosques de molle, coco y horco-quebracho.

a part of Santa Fe, Santiago del Estero, east of Salta and Jujuy, the semi-arid western part of Chaco is located and has Schinopsis and mixed hardwood forests, Prosopis forests and, in the severely degraded sites, arborescent cacti forests. This wooded land continues with the Aspidosperma quebracho-blanco and Prosopis towards the southeast and is known as arid Chaco. Over the Sub-Andean Slopes and Cordoba Hills to the east of San Juan and La Rioja, Chaco Serrano grows like a belt, with its Lithraea molleoides, Fagara coco and Schinopsis marginata forests.

Entrando por el Noroeste, crece la exuberante selva tucumano salteña, nuboselva o Yungas, una formación selvática que penetra como una cuña desde Bolivia hasta el sudeste de Catamarca, y donde se distinguen de abajo hacia arriba, distintos pisos como la selva basal, la selva montana y el bosque montano.

The exuberant Tucumano-Salteña Rainforest, also known as the Yungas or cloud forest, extends from the northwest. It is a rainforest that forms a wedge from Bolivia to the southeast of Catamarca and where we can distinguish, from bottom to top, different floors such as the Pedemonte Rainforest, the Montana Rainforest and the Montano Wood.

En la Prepuna crecen bosques de churqui y cardonales, y en la Puna, ya son escasos los bosquecillos de queñoa.

In the Prepuna, there are Acacia caven and Pachycereus pringlei forests, and in the Puna, the little Polylepis rugulosa forests are already very scarce.

Rodeando la llanura pampeana como una gran herradura crecía el Espinal, hoy casi desaparecido. Es posible distinguir el Distrito del Ñandubay o Montielero, en el Sur de Corrientes y Entre Ríos; el del Algarrobo en el centro de Santa Fe y Córdoba, con un brazo por el Nordeste bonaerense conocido como “los talares”; y el del Caldén, en La Pampa, Sur de San Luis, Córdoba y extremo Sur de Buenos Aires.

The Espinal, which is nearly non-existent nowadays, once grew around the Pampa Plains, like a giant horseshoe. It is possible to differentiate three Districts: the Ñandubay or Montielero District, in the south of Corrientes and Entre Ríos; the Algarrobo District in the middle of Santa Fe and Córdoba, which has an arm that extends along the northeast of Buenos Aires and is known as the subdistrict of Tala; and the Caldén District, in La Pampa, south of San Luis, Córdoba and the southern boundary of Buenos Aires.

Desde Neuquén hasta la Isla de los Estados, primero con sentido Norte-Sur y luego Oeste-Este, se desarrollan los bosques subantárticos o australes compartidos con Chile. Lo pueblan numerosas comunidades que se alternan latitudinalmente.

From Neuquén to Isla de los Estados, first from north to south and then west to east, we can find the SubAntarctic or southern forests shared with Chile. They are inhabited by many communities that move latitudinally.

Para que todo este mundo maravilloso de árboles, seres mágicos con los que el hombre en todas las culturas y las épocas se comparó, continúe con nosotros, debemos conocerlos, valorarlos y reencontrarlos. Esperamos que este libro contribuya a esos fines.

In order for this amazing world of trees, this world of the magical creatures that man has compared himself to for centuries, to continue among us, we must learn about, value and rediscover the country’s trees. We hope that this book contributes to reaching this goal.

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LOS MÁS ALTOS THE TALLEST

Vigías de los montes Forest lookouts


ÁRBOLES

Trees of Argentina

LOS MÁS ALTOS

Cedro misionero (Cedrela fissilis)

THE TALLEST

Los árboles más altos se encuentran generalmente en las zonas más tupidas y selváticas donde la competencia por la luz se vuelve imprescindible. En nuestro país, hay tres formaciones vegetales diferentes que los poseen. En el caso de los bosques patagónicos, el pehuén llega con facilidad a los 30 ó 40 m, con raros ejemplares de hasta 50 m. En las Yungas, la tipa blanca oscila entre los 30 y 40 m, al igual que el horco-molle, el roble criollo y la quina, el urundel, la sacha-quina, el palo blanco, el horco-laurel y el palo yerba que alcanzan los 30 m. Sin embargo, donde sobresalen los grandes vigías o mangrullos vivientes es en la selva misionera, con el palo rosa, el ibirá-pitá, el pino paraná, el alecrín, el cedro misionero, el lapacho rosado, el timbó colorado, entre otros. El rey indiscutido de nuestra flora es el patagónico alerce, que por lo general empata con el palo rosa, y suele crecer hasta los 35-40 m.

Pehuén (Araucaria araucana)

The tallest trees generally grow in the bushiest and wildest areas, where winning the fight for light becomes essential. In our country, these trees are present in three main vegetation areas. In the Andino Patagónico Forest, the Araucaria araucana can easily reach 100 to 130ft, and some rare specimens can be up to 165ft tall. In the Yungas, the Tipuana tipu ranges from 100 to 130ft, while the Blepharocalyx gigantea, the Amburana cearensis, the Myroxylon peruiferum, the Astronium urundeuva, the Pogonopus tubulosus, the Calycophyllum multiflorum, the Cinnamomum porphyrium and the Ilex argentinum reach 100ft. However, the Misiones Rainforest is where the real lookouts or living watchtowers stand, as it features the Aspidosperma polyneuron, the Peltophorum dubium, the Araucaria angustifolia, the Holocalyx balansae, the Cedrela fissilis, the Tabebuia heptaphylla, the Enterolobium contortisiliquum, and others. The undisputed king of our flora is the Fitzroya cupressoides, which is generally as popular as the Aspidosperma polyneuron and usually reaches 115-130ft.

Palo rosa (Aspidosperma polyneuron)

Lapacho rosado (Tabebuia heptaphylla)

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LOS MÁS DUROS THE HARDEST

Corazón de piedra Hearts of stone


ÁRBOLES

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LOS MÁS DUROS Palo santo (Bulnesia sarmientoi)

Muchos árboles son renombrados por su dureza. En algunas ocasiones, los primeros que aprovecharon su madera los honraron con nombres acordes, como el de quebracho, usado para varias especies y que significa que ‘quiebra el hacha’. Otro caso es el palo piedra, o el nombre brasilero del urunday colorado: pau ferro = palo fierro. Siempre son especies de madera pesada y apta para usos muy particulares, como postes, columnas, pilotes de muelles, durmientes; y en especies menores, cabos de herramientas y fabricación de artesanías. Si bien en un comienzo no fueron buscadas como las maderas nobles o finas, su durabilidad los volvió imprescindibles. Hoy podemos decir que todas nuestras vías férreas (incluso las abandonadas) corren sobre antiguos bosques de quebracho. Many trees are famous for their hardness. On some occasions, those who first made use of their wood gave them appropriate names, such as Schinopsis, which is used for many species and in Spanish (quebracho) means “breaks the axe.” Another example is Diplokeleba floribunda, what means “rock tree”, or the Brazilian name “pau ferro” (iron wood) of the Astronium balansae. All of them are heavy wood species suitable for very special uses, such as making posts, pillars, dock piles, crossbeams and, for smaller species, tool handles and handicraft manufacturing. Although they were not initially sought as fine and delicate woods, their durability made them essential. We can now say that all of our railroads (including those long abandoned) run on what once used to be old Schinopsis forests.

Ibirá pitá (Peltophorum dubium)

Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco)

THE HARDEST

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MarĂ­a preta (Diatenopteryx sorbifolia)

Espina de corona (Gleditsia amorphoides) Curupay (Anadenanthera colubrina) Grapia (Apuleia leiocarpa)


Trees of Argentina

LOS MÁS DUROS

Alecrín (Holocalyx balansae)

ÁRBOLES

THE HARDEST

Chica (Ramorinoa girolae)

El área chaqueña es particularmente rica en este tipo de árboles. Además de los “quebrachales”, que se reconocen como una comunidad particular, encontramos otra llamada “monte fuerte” por el predominio de árboles de madera dura. En esta zona, además de los dos quebrachos colorados, el chaqueño y el santiagueño, sobresalen el quebracho blanco, el guayacán, el vinal, el urunday colorado, el palo piedra, el palo overo y el palo santo, cuya madera verdosa torneada se utiliza en notables artesanías y mates. También el algarrobo negro, sus parientes el tintitaco, el itín y el ñandubay se destacan por su dureza. Compartidos con la selva misionera y destacables también por su dureza, podemos mencionar la mora amarilla, el alecrín, el guayaibí o guayubira y el espina de corona. En Misiones también se consideran como maderas duras el anchico colorado, la grapia, el maría-preta y el curupay o cebil colorado que crece además en las selvas del noroeste. Allí los duros del monte yungueño son el urundel, el palo amarillo, el horco-molle, la quina y el horco-cebil. En el Oeste argentino, restringida a una pequeña área serrana de San Juan y San Luis, crece la chica, de ramas retorcidas y con la que se fabrican ganchos de madera; y en los desiertos del monte crece el duro retamo, que puede con justicia reconocerse como un pequeño árbol.

The Chaqueño Forest is particularly rich in this type of tree. Apart from the Schinopsis forests, which are known as a special community, we find a region called the “hard forest,” due to the predominance of hardwood. In this region, apart from the Schinopsis balansae and the Schinopsis lorentzii, there are other outstanding species such as the Aspidosperma quebracho-blanco, the Caesalpinia paraguariensis, the Prosopis ruscifolia, the Astronium balansae, the Diplokeleba floribunda, the Chloroleucon chacöense and the Bulnesia sarmientoi, whose green-tinged wood is used to make crafts and mates. The Prosopis nigra, its relatives the Prosopis torquata, the Prosopis kuntzei and the Prosopis affinis are also noted for their hardness. Shared with the Misiones Rainforest and also remarkable for their hardness, we should mention the Maclura tinctoria, the Holocalyx balansae, the Patagonula americana and the Gleditsia amorphoides. In Misiones, the Parapiptadenia rigida, the Apuleia leiocarpa, the Diatenopteryx sorbifolia and the Anadenanthera colubrina, which also grows in the northwestern forests, are also deemed hardwood. There, the hardest trees of the Yungas are the Astronium balansae, the Phyllostylon rhamnoides, the Blepharocalyx gigantea, the Myroxylon peruiferum and the Piptadenia excelsa. In the West of Argentina and limited to a small mountain region of San Juan and San Luis, we find the Ramorinoa girolae, which has twisted branches and is used to make wooden hooks, and in the foothills deserts, the Bulnesia retama, a well-known small tree.

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LOS MÁS AUSTRALES THE MOST SOUTHERN

De cara al Sur Facing south


ÁRBOLES

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LOS MÁS AUSTRALES

Las zonas tropicales y subtropicales tienen los bosques con mayor diversidad de árboles, pero existe una formación boscosa bien al Sur: el bosque andino-patagónico, que tiene pocas especies pero todas ellas muy interesantes. La lenga, por ejemplo, se destaca por sus hojas caducas que, antes de caer, pasan por una metamorfosis de colores del verde al rojo y del naranja al amarillo. También aparece el ñire, que coloniza los terrenos anegadizos o, en las montañas, el piso superior del bosque creciendo tan achaparrado que para atravesarlo obliga a caminar por sus copas. En las laderas más húmedas y como dominante absoluto, en el Este de Tierra del Fuego y la Isla de los Estados, crece el bosque “siempreverde”. Allí se asocian el coihue austral o guindo -que alcanza un sorprendente desarrollo volviéndose el árbol dominante y con cuya corteza los yámanas construían sus veloces canoas- con el canelo, estimado por los antiguos navegantes que lo consumían para evitar el escorbuto.

Cohiue (Nothofagus dombeyi)

Lenga (Nothofagus pumilio)

THE MOST SOUTHERN

Tropical and subtropical rainforests have the widest diversity of trees, but there is a wooded land in the southernmost region, the Andino Patagónico Forest, which has a small yet fascinating set of species. For example, the Nothofagus pumilio stands out for its deciduous leaves which undergo a color metamorphosis from green to red and orange to yellow before falling. We also find the Nothofagus antarctica, which colonizes areas that are subject to flooding or, in the mountains, the high mountain floors of the rainforest. They have such stunted growth that we are forced to step on their tops when walking through. In the more humid hillsides, an undisputed ruler, the “evergreen” forest, grows in the east of Tierra del Fuego and Isla de los Estados. There we find the Nothofagus betuloides —a tree with surprising growth that makes it the dominant tree and whose bark was used by the Yamana Indians to build their fast canoes— and the Drimys winteri, valued by old seafaring nations who consumed it to avoid coming down with scurvy.

Bosque andino patagónico.

Arrayán (Luma apiculata)

Canelo (Drimys winteri)

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LOS MĂ S FLORIDOS FULL OF FLOWERS

Adornos del bosque Forest ornamentation


ÁRBOLES

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LOS MÁS FLORIDOS

Notro (Embothrium coccineum)

Everyone is well aware of the importance of the role played by flowers as the first and essential step to ensuring vascular plant reproduction. On the other hand, they are also the quintessential bearers of beauty: with their curious shapes and designs as well as their attractive colors and scents, they have always captivated man. Blooming is a biological phenomenon that is infallibly associated with spring, poetry and love. That may be why trees with beautiful flowers are among the most cherished, well-known and widely spread. In every habitat of Argentina, there are trees that stand out for having the highest number of flowers. Some remarkable ones are: the Tabebuia heptaphylla and two species of Tabebuia, with yellow flowers, in the Northeast, the Erythrina crista-galli and the Lonchocarpus nitidus in the riverside forests, the Tabebuia aurea and the Erythrina dominguezii in Chaco, the Jacaranda mimosifolia, the Tabebuia impetiginosa and the Senna spectabilis in the northwestern forests, the Acacia caven which grows across the country and the Luma apiculata in the southern forests, among many others.

Carnaval (Senna spectabilis)

No hace falta destacar la importancia de las flores como primer paso ineludible para asegurar la reproducción de las plantas vasculares. Por otra parte son portadoras de belleza por excelencia: con sus raras formas y diseños junto con sus llamativos colores y perfumes, cautivaron la atención del hombre desde siempre. La floración es un fenómeno biológico y asociado indefectiblemente a la primavera, la poesía y el amor. Será por eso que los árboles portadores de bellas flores se cuentan entre los más valorados, conocidos y difundidos. En todos los ambientes de la Argentina hay árboles que se destacan por ser los más floridos, así el lapacho negro y dos especies de lapacho amarillo sobresalen en el nordeste, el ceibo y el yerba de bugre en las selvas en galería, el paratodo y el ceibo rosado en el Chaco, el jacarandá, el lapacho rosado y el carnaval en las selvas del noroeste, el espinillo que puebla gran parte del país y el arrayán en los bosques del Sur, entre muchos otros.

Jacarandá (Jacaranda mimosifolia)

Lapacho negro (Tabebuia heptaphylla)

Espinillo o aromo (Acacia caven)

FULL OF FLOWERS

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LOS MÁS PLANTADOS THE MOST PLANTED

No son de aquí, ni son de allá From neither here nor there...


ÁRBOLES

Trees of Argentina

LOS MÁS PLANTADOS

A pesar de la riqueza forestal de nuestro país, la Argentina se llenó, ya desde la temprana colonización hispana, de árboles y frutales traídos primero de Europa y después de los lugares más variados. La excepción fue algún pionero, como el paisajista Charles Thays (ver página 28), que supo ver la belleza y la utilidad de los árboles autóctonos. Pero en general, las olas de inmigrantes que vinieron a poblar nuestro inmenso territorio trajeron con ellas árboles para ensayar su aclimatación, que muchas veces resultó exitosa. Lo cierto es que hoy son las arboledas exóticas en el horizonte las que señalan los cascos y los puestos de las estancias, y que ninguna ciudad que se precie carece de árboles de distintos rincones del mundo en sus calles y plazas. Dentro de las decenas de especies plantadas en las zonas urbanas, son muy populares el fresno americano, el olmo europeo, el tilo, la acacia blanca, el ligustro, los cítricos, el liquidámbar, el plátano, el paraíso, el ginkgo, el ciprés, los robles, entre muchos otros. In addition to the natural forested wealth of our country, since the days of the early Spanish colonization, Argentina has been filled with trees and fruits brought first from Europe and then from the widest variety of places. The exceptions to the rule were but a few pioneers, such as landscape architect Charles Thays (see page XXX), who was able to appreciate the beauty and usefulness of native trees. In general, however, immigrant waves that came to settle in our territory brought trees with them to test their acclimation, tests which proved to be successful on many occasions. The truth is that nowadays, the exotic wooded lands in the horizon are the ones that mark the ranch houses, ranches and estates and that every city bears trees from different corners of the world in its streets and squares. Among the dozens of planted species in urban areas, the most popular are the Fraxinus americana, the Ulmus procera, the Tilia viridis, the Robinia pseudoacacia, the Ligustrum lucidum, the Citrus, the Liquidambar styraciflua, the Platanus acerifolia, the Melia azedarach, the Ginkgo biloba, the Cupressus, the Quercus and many more.

Plátano (Platanus acerifolia)

Acacia negra (Gleditsia triacanthos)

Fresno americano (Fraxinus americana)

Olmo Siberiano (Ulmus pumila)

THE MOST PLANTED

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PREFERIDOS DE THAYS THAYS’ FAVOURITES

De la selva a la ciudad

From the forest to the city


ÁRBOLES

Trees of Argentina

PREFERIDOS DE THAYS

Tipa blanca (Tipuana tipu)

THAYS’ FAVOURITES

Charles Thays (1849-1934) fue un arquitecto paisajista francés que después de una destacada actuación en su país natal, llegó a la Argentina para diseñar el Parque Sarmiento en la ciudad de Córdoba. Quiso el destino que ganara un concurso público municipal y se afincara en Buenos Aires convirtiéndose en el fundador del Jardín Botánico y dándole a esta ciudad un toque de distinción que hoy se vuelve evidente. Se ganó el mote de “Jardinero Mayor de Buenos Aires” por haber impulsado en las grandes avenidas la plantación masiva de dos árboles traídos de las Yungas: la corpulenta tipa blanca de pequeñas flores amarillas y el jacarandá de bellas campanitas celestes. El uso de plantas nativas lo muestra como un verdadero innovador en paisajismo que, en lugar de copiar los clásicos parques ingleses o los jardines de Versalles, volvió la mirada a nuestros montes y rescató el potencial ornamental de su flora arbórea. Jacarandá (Jacaranda mimosifolia)

Charles Thays (1849-1934) was a French landscape architect who, after having a brilliant career in his mother country, traveled to Argentina to design Sarmiento Park in the city of Córdoba. His destiny led him to win a public municipal contest and eventually settle in Buenos Aires, where he founded the Botanical Garden and gave the city a touch of refinement that still comes to life each year. He came to be called “The Master Gardener of Buenos Aires” for having fostered the massive planting in wide avenues of two trees brought from the Yungas: the bushy Tipuana tipu, with small yellow flowers and the Jacaranda mimosifolia, with beautiful light-blue bells. The use of native plants makes him a true landscape pioneer who, instead of copying the traditional English parks or the Gardens of Versailles, focused on our forests and recovered the decorative potential of the country´s trees. Tipa blanca (Tipuana tipu)

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ESCASOS POR NATURALEZA SCARCE BY NATURE

Rarezas arb贸reas Rare tree species


ÁRBOLES

Trees of Argentina

ESCASOS POR NATURALEZA

Si bien la mayoría de los árboles están muy difundidos dentro de las formaciones vegetales a las que pertenecen, existen algunos que por razones climáticas, de suelo o de dispersión, han quedado limitados a áreas muy reducidas. Esto las vuelve especies vulnerables y potencialmente amenazadas de extinción ante cualquier proyecto de desarrollo o tala desmedida. La lista de estas especies es muy larga para tratarla aquí en detalle, pero a grandes rasgos se destacan especies naturalmente escasas en las Yungas y particularmente en el piso inferior, conocido como “selva basal”, y que podemos considerar la selva más amenazada de la Argentina. En los bosques del Sur se da algo parecido con especies propias de la selva valdiviana, una formación que ingresa marginalmente a la Argentina. Limitado a las sierras de Balcarce crece el curro, y el arary en el norte de Corrientes y zona vecina de Misiones, entre otros ejemplos.

Although most trees are widespread within their wooded lands, there are some which, due to weather, soil or dispersion reasons, have been restricted to very small areas. This puts them at risk of becoming endangered as they are vulnerable to any development project or excessive logging. The list of these species is too long for us to go into detail here, but, generally speaking, the most significant are species that are scarce by nature in the Yungas. This is particularly true on the lower level, known as Pedemonte Rainforest, which is considered to be the most threatened rainforest in Argentina. In the southern forests, something similar is occurring with the native species of the Valdivian temperate rainforest, an ecoregion which spreads peripherally into Argentina. Limited to the Balcarce mountain range is the Colletia paradoxa, and we have the Calophyllum brasiliense in the north of Corrientes and the neighboring province of Misiones, among other examples.

Curro (Colletia paradoxa)

Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum)

Cupay (Copaifera langsdorffii)

Queñoa (Polylepis tomentella)

SCARCE BY NATURE

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LAS MÁS BUSCADAS THE MOST WANTED WOODS

El noble material Fine materials


ÁRBOLES

Trees of Argentina

LAS MÁS BUSCADAS Roble Pellín (Nothofagus obliqua)

THE MOST WANTED WOODS

La visión primariamente maderera de los árboles se ha ido superando. Hoy conocemos las múltiples funciones, productos y servicios que nos ofrecen. Sin embargo, la madera y la leña -limitada en ese caso a su valor energético- siguen siendo los más nobles productos de los árboles, dando origen a través de la mano del carpintero y del ebanista a columnas, vigas, techos, paredes, revestimientos, todo tipo de muebles, cajones, ruedas, etc. La mayoría de las maderas son de interés y pueden ser trabajadas con fines particulares, pero las maderas finas reúnen a un grupo selecto de árboles que fueron sometidos a una búsqueda y una explotación intensa. Si no desaparecieron, de estas especies hoy en día sólo encontramos ejemplares achacosos o retorcidos y renovales. Deberán pasar muchos años para que vuelvan a ser un recurso natural de los llamados “renovables” en serio. Radal (Lomatia hirsuta)

Trees´ one dimensional role as producers of wood has gradually been changing. Today we are more aware of the many functions, products and services they offer. Nevertheless, timber and firewood —as a producer of energy— remain trees´ finest products, giving rise to pillars, beams, roofs, walls, coverings, all kinds of furniture, drawers, wheels, etc., with the help of course of carpenters and cabinetmakers. Most woods are valuable and can be tooled for special purposes, but fine woods comprise a select group of trees that were highly sought after and then utilized intensely. Nowadays, if they are even still in existence, we find only a few sickly or twisted specimens or small areas with young trees of these species. Many years must pass before they really become a “renewable” natural resource once more. Roble Pellín (Nothofagus obliqua)

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Cedro salteĂąo (Cedrela angustifolia)

Alerce (Fitzroya cupressoides)

CiprĂŠs cordillerano (Austrocedrus chilensi)


ÁRBOLES

Trees of Argentina

LAS MÁS BUSCADAS THE MOST WANTED WOODS

Peteribí (Cordia trichotoma)

Alecrín (Holocalyx balansae)

Entre los árboles más buscados podemos mencionar, en los bosques del Sur, al pehuén, al raulí, al roble pellín y al alerce, todos protegidos dentro de parques nacionales, sin olvidarnos de la hermosa veta del radal, la lenga, el coihue y el ciprés cordillerano, famoso por su uso en la construcción de casas en aquel paisaje bucólico. En las Yungas se destacan el cedro coya o tucumano y el cedro salteño. Es también muy buscado el roble salteño o palo trébol, el palo blanco, el jacarandá, el nogal criollo, la quina y el urundel. En la selva misionera, las cuatro maderas más buscadas en un principio fueron el cedro misionero, el incienso, el peteribí o loro negro y el lapacho negro. Fueron las llamadas “maderas de ley”, aparentemente por una ley de un emperador del Brasil que alguna vez intentó protegerlas del saqueo. Sólo ellas conformaban el grueso de las jangadas, grandes balsas de palos que se armaban en las costas del alto Paraná y donde el cedro, por su flotabilidad, resultaba el esqueleto fundamental. Luego a la deriva, guiadas por hombres prácticos que con una larga caña las iban dirigiendo, partían aguas abajo hasta los puertos del litoral. Ese hombre era el mítico “jangadero”.

Among the trees with these characteristics, in the southern forests we should mention the Araucaria araucana, the Nothofagus alpina, the Nothofagus obliqua and the Fitzroya cupressoides, all protected in our national parks. We should not forget the beautiful grain of the Lomatia hirsuta, the Nothofagus pumilio, the Nothofagus dombeyi and the Austrocedrus chilensis, the latter being famous for its use in home construction in pastoral landscapes. In the Yungas, the Cedrela lilloi and the Cedrela angustifolia stand out. The Amburana cearensis, the Calycophyllum multiflorum, the Jacaranda mimosifolia, the Junglans australis, the Myroxylon peruiferum and the Astronium urundeuva are also highly sought after. In the Misiones Rainforest, the original four most desired woods were the Cedrela fissilis, the Myrocarpus frondosus, the Cordia trichotoma and the Tabebuia heptaphylla. They were called the “woods by law,” apparently because of a law passed by a Brazilian emperor who had once tried to protect them from being plundered. Their logs were used to make the majority of the big rafts built on the coast of the Upper Paraná River and where the Cedrela, due to its buoyancy, served as the main framework. They were then set adrift and guided by practical men who steered them with the help of a long rod; they would float downstream, headed for the riverside ports. These rafters were known as the mythical “jangaderos.”

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LAS MÁS BUSCADAS

ÁRBOLES QUE CURAN HEALING TREES

El noble material

La farmacia del monte Medicine right from the forest


ÁRBOLES

Trees of Argentina

ÁRBOLES QUE CURAN

Paratodo (Tabebuia aurea)

From the earliest of times, people have studied and tested a wide variety of plants as home remedies, the native peoples being the first to do so, followed by the Creoles and finally the immigrants who brought many traditional remedies. These ended up serving as the foundations for pharmaceutical drug products now used in scientific medicine. Unfortunately, some of them have been replaced by synthetic formulations created in the lab. Besides providing shade and offering wood and fruit, there are some trees that stand out especially for their medicinal properties, which can cure a wide variety of aliments and illnesses and disinfect wounds. The properties are so numerous that it would be impossible to list them all. For instance, in the Northeast, the most remarkable are the Cecropia Cecropia pachystachya, which are used to treat coughing and pneumonia, the Jacaranda micrantha bark, with antisyphilitic properties and dearly referred to as “the doctor of the farmers” because of this. Others include the Guarea macrophylla, a species like the previous and the Tabebuia heptaphylla that is often found slashed with a machete, the Picrasma crenata, the Bauhinia forficata, the Croton urucurana, the Parkinsonia aculeata, the Sambucus australis, the Jodina rhombifolia, the Maytenus ilicifolia, the Aspidosperma australe, the Geoffroea decorticans, the Campomanesia xanthocarpa, the Eugenia uniflora, the Hexachlamys edulis, the Tabebuia aurea, the Holocalyx balansae and the list goes on.

Ambay (Cecropia pachystachya)

Desde siempre, primero los pueblos originarios, luego los criollos y finalmente los inmigrantes trayendo viejos conocidos, estudiaron y probaron una gran diversidad de plantas que servían como remedios caseros. Estas terminaron siendo la base de remedios farmacológicos que hoy usa la medicina científica. Por desgracia varias de ellas fueron suplidas por fórmulas sintéticas obtenidas en el laboratorio. Entre los árboles, además de dar sombra y de proveer madera y frutos, hay algunos que se destacan especialmente por sus virtudes medicinales, que curan una amplia gama de dolencias y enfermedades y desinfectan heridas. Son tantas propiedades que es imposible enumerarlas para cada uno. A modo de ejemplo, en el Nordeste sobresalen el ambay, usado para combatir la tos y la neumonía; la corteza de la caroba, de propiedades antisifilíticas por la que los paisanos la llaman cariñosamente “el doctor del monte”; el cedrillo, otra especie que junto con la anterior y el lapacho negro es difícil no encontrar descascarada a machetazos; el palo amargo, el pata de vaca, el sangre de drago, la cina-cina, el sauco, el sombra de toro, la cangorosa, el guatambú amarillo, el chañar, el guabirá, el ñangapirí, el ubajay, el paratodo, el alecrín… y la lista continúa.

Caroba (Jacaranda micrantha)

Ñangapirí (Eugenia uniflora)

Alecrín (Holocalyx balansae)

HEALING TREES

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Cha単ar (Geoffroea decorticans)

Anchico colorado (Parapiptadenia rigida) Coronillo (Scutia buxifolia)

Sauco (Sambucus australis)


ÁRBOLES

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ÁRBOLES QUE CURAN HEALING TREES

Horquetero (Tabernaemontana catharinensis)

Pata de Vaca (Bauhinia forficata)

Radal (Lomatia hirsuta)

En el área chaqueña, el albaricoque, el duraznillo, el ancoche, el sacha-poroto, el coronillo, el mistol, el itín y el guayacán son buenos ejemplos. En las Yungas, la tipa blanca, el jacarandá, el cebil colorado, el palo blanco, la quina-quina y el sauco del Noroeste. En el Sur, el radal y el canelo son también mentados como medicinales. En algunos casos, el conocimiento de estas propiedades se refleja en el nombre científico, como ocurre con el ibirá-obí-guazú, un pequeño árbol de la selva misionera que se llama Esenbeckia febrifuga, delatando su condición de planta antifebril.

In the Chaqueño Forest, some good examples are the Ximenia americana, the Kageneckia lanceolata, the Vallesia glabra, the Capparis retusa, the Scutia buxifolia, the Ziziphus mistol, the Prosopis kuntzei and the Caesalpinia paraguariensis. In the Yungas, some good examples are the Tipuana tipu, the Jacaranda mimosifolia, the Anadenanthera colubrina, the Calycophyllum multiflorum, the Myroxylon peruiferum and the Sambucus peruviana. In the South, the Lomatia hirsuta and the Drimys winteri are renowned for their medicinal properties. In some cases, the knowledge of these properties is reflected in the scientific name, as is the case of a small tree from the Misiones Rainforest called Esenbeckia febrifuga, which has antipyretic properties.

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CORTEZAS QUE PROTEGEN PROTECTIVE BARK

La armadura del árbol The tree’s armor


ÁRBOLES

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CORTEZAS QUE PROTEGEN

Covering a tree’s trunk, bark plays the role of protector while also providing an essential feature for recognizing standing trees. On many occasions, the height of the leaves, flowers and fruits makes them inaccessible to humans and they cannot be used to make out which type of tree they belong to. This is why an experienced mountaineer will recognize them just by feeling the trunk. There is a wide variety of barks: smooth and even, speckled, thorny and thick and even corklike. In Chaco and the fields in the south of Misiones, the first aboriginals and later settlers used to make fires to frighten off wild animals and encourage the renewal of pasture grasses for the cattle. These periodic fires were common practice in those habitats and as proof of the trees´ acclimation to tolerating them, we can find many species wrapped in thick, corklike, almost fireproof barks, which is why they are called pyrophilic species (friends of the fire).

Mbocayá (Acrocomia aculeata)

Revistiendo los troncos de los árboles, las cortezas cumplen una función protectora y a la par brindan un rasgo fundamental para el reconocimiento de los árboles en pie. Muchas veces, por la altura a la que se encuentran las hojas, las flores y los frutos, están inaccesibles o son difíciles de observar y no sirven si queremos saber a qué árbol pertenecen. Por eso, el buen montaraz los reconocerá con sólo tantear su tronco. Hay una enorme diversidad de cortezas, desde lisas y uniformes, manchadas, espinosas y gruesas, hasta corchosas. En el área chaqueña o de los campos del Sur misionero eran comunes los fuegos, que primero el indígena y más tarde el hombre blanco, practicaban para ahuyentar los animales de caza y favorecer el rebrote de los pastos que consume el ganado. Esos fuegos periódicos eran un pulso natural en aquellos ambientes y como prueba de la adaptación de los árboles para soportarlos, podemos encontrar numerosas especies enfundadas en cortezas gruesas y con la consistencia del corcho -de difícil penetración para las llamas- por lo que se las denomina especies “pirófilas” (amigas del fuego).

Queñoa (Polylepis tomentella)

Cuentrillo (Fagara rhoifollia)

Espina de corona (Gledisia amorphoides)

PROTECTIVE BARK

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AMIGOS DE LA FAUNA FRIENDS OF THE FAUNA

C贸meme y disp茅rsame Eat me and spread me


ÁRBOLES

Trees of Argentina

AMIGOS DE LA FAUNA Para todas las plantas, árboles incluidos, el tema de la dispersión es tan vital como el de la reproducción. Para asegurarse de que no nazcan todos los retoños o renovables al pie del mismo árbol que los engendró, recurren a diversos mecanismos. Uno de ellos es ser consumido por diversas especies de animales que los trasladan a sitios bien distantes liberando las semillas con sus deyecciones. Desde aves de todo tamaño y coloración hasta murciélagos, ardillas y animales terrestres como corzuelas, tapires y zorros cumplen con esta función. En algunos casos, se ha comprobado que si el fruto no pasa por un proceso digestivo que ablande su cubierta previamente, la germinación no es posible. Además estos árboles son bien conocidos por los cazadores que los usan como cebaderos naturales para capturar sus presas y últimamente por naturalistas y observadores de aves que los buscan pues saben que seguro en sus copas hallarán animales interesantes.

Ambay (Cecropia pachystachya)

Timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum)

FRIENDS OF THE FAUNA For all plants, trees included, dissemination is as vital as reproduction. Trees resort to different methods to make sure that not all of the shoots are born at the base of the tree that created them. One of these tactics is to be eaten by different animal species that will then take them to very distant places, discharging the seeds with their feces. Birds of all sizes and colors as well as bats, squirrels and land animals, such as the Mazama american, tapirs and foxes, are known to do this. In some cases, it has been proven that if the fruit does not undergo a digestive process that softens its outer surface, germination is not possible. Moreover, these trees are well-known to both hunters, who use these natural feeding places to catch their prey, and to naturalists and birdwatchers, who search them out as they are sure to lead to interesting animals overhead.

Fumo bravo (Solanum granulosum-leprosum)

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Palo borracho o Samohú (Ceiba speciosa) Ombú (Phytolacca dioica)

Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius)


ÁRBOLES

Trees of Argentina

AMIGOS DE LA FAUNA Thus, we can name some key trees such as the Phytolacca dioica, the Celtis tala, the Scutia buxifolia, the Blepharocalyx salicifolius, the Allophylus edulis, the Cecropia pachystachya, the Citharexylum montevidense, the Ficus spp., the Maclura tinctoria, the Trema micrantha, the Solanum granulosum-leprosum, the Acanthosyris falcata, the Rheedia brasiliensis, the Cupania vernalis, the Casearia sylvestris and some others recognized as “fruiting trees” by mountaineers, such as the Gleditsia amorphoides, the Holocalyx balansae and the Enterolobium contortisiliquum. In the Northwest, the fruits of the Juglans australis attract the Sciurus ignitus, a red squirrel, and many trees, such as the Chrysophyllum marginatum have the local Guaraní name of “picazú-rembiú,” which means “pigeon food.” The relationship between some trees and animals can provide for an interesting variation, but at the previous stage, pollination, we have the outstanding case of the Ceiba, which attracts hundreds of hummingbirds and the Pseudobombax argentinum, which features a strange flower that is believed to attract some unusual species of long-nosed bats.

Tala (Celtis tala)

Así podemos citar árboles claves como lo son el ombú, el tala, el coronillo, la anacahuita, el chal-chal, el ambay, el tarumá espinudo, el higuerón, la mora amarilla, el palo pólvora, el fumo bravo, el sacha-pera, el pacurí, el camboatá colorado, el burro-caá, el guazatumba y algunos que, por atraer a sus pies fauna mayor, los montaraces distinguen como “fruteras”, tal el caso del espina de corona, el alecrín y el timbó colorado. El nogal criollo en el Noroeste atrae con su fruto a una ardilla roja a la que se denomina “nuecero”, y varios árboles como la vasuriña merecen el nombre de “picazú-rembiú”, que quiere decir ‘comida de paloma’. Una variante interesante es la relación de algunos árboles con animales, pero en un proceso previo, que es la polinización, destacándose el caso de los palos borrachos que atraen infinidad de colibríes y el del soroche, con una rara flor que se cuenta atrae a unas peculiares especies de murciélagos trompudos.

Burro-caá (Casearia sylvestris)

FRIENDS OF THE FAUNA

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AMIGOS DEL SOL FRIENDS OF THE SUN

Deja que entre el sol... Let the sun come in...


ÁRBOLES

Trees of Argentina

AMIGOS DEL SOL

The fight for light is essential in plant life since plants produce food by absorbing this light with their chlorophyll-containing leaves. In the case of trees, there are species that are so sensitive to higher light intakes that in the presence of any disturbances, such as a fire, a tree falling or excessive deforestation, they are the first to grow and develop. As they are friends of the sun, they are called heliophilic and because of their capacity for forest recovery and restoration, they are called pioneers and cicatrizants. In the Misiones Rainforest, the tangled forest which grows in every modified area is known as “capuera,” a Guaraní term that means “where the forest grows.” The undisputed kings of this region are the Solanum granulosum-leprosum and the Trema micrantha, who create the required humus and shade for other trees to settle.

Palo pólvora (Trema micrantha)

La lucha por la luz es fundamental en la vida de las plantas, ya que a través de ella fabrican su alimento, captándola mediante las hojas que poseen clorofila. En el caso de los árboles, hay especies que son tan sensibles a la mayor entrada de luz que, ante cualquier disturbio -como un incendio, la caída de un árbol o la tala desmedida-, se convierten en las primeras en crecer y desarrollarse. Por esta condición de amigos del sol se las llama “heliófilas” y por esta capacidad de recuperación y restauración de los bosques, se las denomina “cicatrizantes” o “pioneras”. En la selva misionera, a la formación enmarañada que crece en cualquier zona modificada se la conoce como “capuera”, término que significa traducido del guaraní: ‘donde el monte crecerá’. Los reyes absolutos de la capuera son el fumo bravo junto con el palo pólvora, creando así el humus y la sombra necesaria para que otros árboles empiecen a instalarse.

Pata de vaca (Bauhinia fortificata)

Mandioca brava (Manihot grahamii)

FRIENDS OF THE SUN

Niño rupá (Aloysia virgata)

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AMIGOS DEL AGUA FRIENDS OF THE WATER

Árboles costeros Coastal trees


ÁRBOLES

Trees of Argentina

AMIGOS DEL AGUA Some trees prefer to develop near water, where they are ensured constant humidity and the dissemination of their fruits. Their friendship with the water leads them to be called hydrophilic. From this group, the most remarkable are the Mimosa pigra and the Mimosa bonplandi, which could be considered shrubs, despite sometimes having a welldeveloped trunk. In the Paraná Delta, we must also mention the Phyllanthus sellowianus, the Cephalanthus glabratus and, in Misiones, the Sebastiana schottiana, all of which feature flexible and thin branches, as well as small trees with beautiful flowers, such as the Sesbania punicea. The Croton urucurana features heart-shaped leaves that are green, yellow or orange, depending on the season, while the Tessaria integrifolia grows in sandbanks, forming pure and pioneer communities known as “bobadales” or “alisales”. All of these species have strategies for developing in this amphibian and coastal environment, are flood-resistant and contribute to the shoreline setting.

Sangre de drago (Croton urucurana)

Algunos árboles prefieren para su desarrollo la cercanía del agua con lo que se aseguran humedad constante y la dispersión de sus frutos. Por esta amistad con el agua se los llama “hidrófilos”. Se destacan, dentro de este grupo, las espinosas carpinchera y rama negra que más bien podrían tratarse como arbustos, aunque llegan a veces a tener un tronco bien desarrollado. En el delta del Paraná debemos sumar al sarandí blanco y al sarandí colorado; y en Misiones, al sarandí negro; todos de ramas delgadas y flexibles, y pequeños árboles de lindas flores como las acacias mansas. El sangre de drago, según la época del año, presenta hojas acorazonadas verdes, amarillas o anaranjadas y el aliso de río crece en los bancos de arena formando comunidades puras y pioneras conocidas como “bobadales” o “alisales”. Todas estas especies tienen estrategias para crecer en ese mundo anfibio y costero, resisten bien las inundaciones y ayudan a fijar las costas.

Sauce criollo (Salix humboldtiana)

Seibo (Eritryna crista-galli)

Selva ribereña en el delta del Paraná

FRIENDS OF THE WATER

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AMIGOS DEL VIENTO FRIENDS OF THE WIND

Semillas voladoras Flying seeds


ÁRBOLES

Trees of Argentina

AMIGOS DEL VIENTO En nuestra flora son muchos los árboles anemófilos o amigos del viento. A lo ancho y largo del país no hay formación vegetal que no cuente con especies adaptadas a que sus semillas sean transportadas por el viento. Las semillas de estos árboles son clásicamente aladas y a veces tienen múltiples alas, lo que les permite girar en el aire como pequeñas hélices. En algunos casos, como el de los quebrachos y en particular del quebracho blanco, el ala rodea de forma circular a la semilla y ocupa la mayor superficie de esta. En el Sur, con fuertes vientos dominantes del Oeste, no sólo dispersan las semillas sino que a veces orientan las copas enteras de un modo tan característico que todo el árbol se transforma en una especie de bandera. Allí, entre las que usan este mecanismo, se destacan la lenga, el ñire, el notro y el coihue por nombrar algunas.

In our flora, we have many friends of the wind, or anemophilous trees. There is no wooded land across the country without species whose seeds are adapted to being carried by the wind. Seeds from these trees are generally winged and sometimes have multiple wings which spin in the air like little helixes. In some cases, such as with the Schinopsis, and particularly with the Aspidosperma quebrachoblanco, the wing forms a circle surrounding the seed and takes up most of its surface. In the South, with strong western dominating winds, trees not only disperse seeds but also sometimes position their entire tops in such a distinctive way that the entire tree becomes a sort of flag. There, among those that use this method, are the Nothofagus pumilio, the Nothofagus antarctica, the Embothrium coccineum and the Nothofagus dombeyi, to name a few.

Fruto y semillas de Quebracho Blanco (Aspidosperma quebracho-blanco)

Coihue (Nothofagus dombeyi)

Coihue (Nothofagus dombeyi)

FRIENDS OF THE WIND

Árbol bandera

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FRUTOS COMESTIBLES FRUITING TREES

“Por sus frutos los reconoceréis...”

“You will recognize them by their fruits...”


ÁRBOLES

Trees of Argentina

FRUTO CHAÑAR O FRUTO MISTOL

FRUTOS COMESTIBLES Los frutos, más allá de su valor para diagnosticar con certeza a las especies y su importancia crucial en la reproducción, no pasaron desapercibidos para el ser humano. Recordemos que fuimos primariamente una especie recolectora y cazadora, y de hecho lo siguen siendo numerosos pueblos originarios. Aunque la Argentina es rica en frutas silvestres nativas, los frutos importados se impusieron en el consumo diario, y recién en los últimos años se las empieza a reconocer como base de dulces y licores regionales artesanales. Algunos frutos son mencionados en nuestro folclore, como el chañar y el mistol con los que se hace el “arrope” en el área chaqueña; y a los que se suman la sacha-pera y en menor medida el albaricoque, el sacha-poroto, el sacha-limón y el sacha-membrillo. En las selvas del Noroeste crecen el tomate árbol, últimamente cultivado incluso en otros países, el horco-mato y el sauco del Noroeste, además de especies compartidas por otras regiones como el chal-chal conocido en Misiones como kokú, el mamón del monte y la mora amarilla.

Besides their value in allowing us to easily tell one species of plant from another and their vital importance in reproduction, fruits have never been neglected by man. Remember that we were originally a hunting and gathering species, and many native peoples continue this practice to this day. Although Argentina is rich in native, wild fruits, imported fruit has come into fashion in our daily consumption, and only in recent years have regional fruits become more prevalent in the preparation of homemade jams and liquors. Some fruits are mentioned in our folklore songs, such as the Geoffroea decorticans and the Ziziphus mistol fruits, with which a traditional syrup is made in Chaco, as well as the Acanthosyris falcata, and, to a lesser extent, the Ximenia americana, the Capparis retusa, the Capparis speciosa and the Capparis tweediana fruits. In the northwestern forests we find the Cyphomandra betacea, which is now being cultivated in other countries, the Myrcianthes mato and the northwestern Sambucus peruviana. Also present are some species shared with other regions, such as the Allophylus edulis, known as “kokú” in Misiones, the Carica quercifolia and the Maclura tinctoria.

Sacha naranja (Capparis speciosa)

Mamón o papaya (Carica papaya)

Tomate árbol (Cyphomandra betacea)

Mamón o papaya (Carica papaya)

FRUITING TREES

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Guayaba (Psidium guajava) GuabiyĂş (Myrcianthes pungens)

GuabiyĂş (Myrcianthes pungens)

Yabuticaba (Plinia trunciflora)


ÁRBOLES

Trees of Argentina

FRUTOS COMESTIBLES

Ubajay (Hexachlamys edulis)

However, it is in the Misiones Rainforest and below that a wide variety of edible species stands out. Some examples are: the Rheedia brasiliensis, whose Spanish name (pacurí) refers to a preference the local pacú fish has for its fruit, the “cerella,” which means cherry in Portuguese, the Eugenia uniflora, the Campomanesia xanthocarpa, the Myrcianthes pungens, the Plinia trunciflora, a strange tree with fruits that grow directly from the trunk. We also have the Eugenia pitanga, the Hexachlamys edulis, with very acidic fruits and typical of the south of Misiones and the rest of the shoreline, the Campomanesia guazumifolia, the Jacaratia spinosa, which reminds us of a small wild papaya and the true Carica papaya, known in the north of South America as papaya, which together with the Psidium guajava could be considered true inhabitants, as they were apparently grown by the Guaraní people before the conquistadors arrived. In Corrientes, we should mention the Melicoccus lepidopetalus and, in humid Chaco, the Geoffroea striata and Rollinia rugulosa.

Yacaratíá (Jacaratia spinosa)

Pero es en la selva misionera donde se destacan variedad de especies comestibles que incluso se dispersan más al Sur. El pacurí, nombre que hace referencia a la predilección que el pez conocido como “pacú” tiene por esta fruta; la cerella que significaría ‘cereza’ en portugués; el ñangapirí, el guabirá, el guabiyú, el yabuticaba -árbol curioso con los frutos que crecen directamente del tronco-; la pitanga, el ibajai, que junto a otra especie homónima, propia del Sur de Misiones y el resto del litoral comparte el mismo nombre originado en la acidez de sus frutos; el siete capotes, el yacaratiá que recuerda a un pequeño mamón silvestre; y el verdadero mamón conocido en el Norte de América del Sur como papaya, al que le podríamos dar carta de ciudadanía, al igual que a la guayaba, en apariencia cultivados por los guaraníes antes de la llegada del hombre blanco. Merecen mencionarse en Corrientes el coquito San Juan y en el Chaco húmedo, el manduví guaycurú y la chirimoya del monte.

Pitanga (Eugenia moraviana)

FRUITING TREES

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Ă RBOLES SOPORTE SUPPORT TREES

Canteros en las alturas Plots in high regions


ÁRBOLES

Trees of Argentina

ÁRBOLES SOPORTE Muchos árboles alojan, en sus copas o sobre las ramas, claveles del aire, caraguatás o bromelias, helechos, peperomias, orquídeas e incluso plantas particulares, como el guembé, que en Misiones crece sujetándose con sus largas raíces colgantes. También podemos nombrar a la batata del aire y hasta un árbol que, muchas veces con los años, termina reemplazando al soporte original después de aplastarlo y estrangularlo con sus propias raíces y conocido por ello como agarrapalo, higuerón o ibapoy. Esto sin olvidarnos de cientos de enredaderas que, enraizadas en tierra, los usan también de firme soporte y sostén, además de los infaltables líquenes y musgos. Si tuviéramos que elegir una especie ideal como sostén, en Misiones el azota caballo figuraría entre los árboles “maceteros” por excelencia, quizás por crecer cerca del agua, beneficiándose de las brumas invernales que evitan las heladas y creando así un microclima especial para todas estas especies. En las selvas de las yungas, el horco-laurel es un buen ejemplo de árbol soporte.

Many trees host, either in their crowns or on their branches, Tillandsia, Bromelia, Ferns, Peperomia, Orchidaceae and more peculiar plants, such as the Philodendron bipinnatifidum in Misiones, which grows with a grasp on other plants and with its long hanging roots down. We can also mention the Sinningia sp. and even a tree known as Ficus luschnathiana, which, as history has shown us, often ends up replacing the original supporting tree after crushing it and choking it with its own roots. And we should not forget the hundreds of climbing plants which, rooted on the ground, also use trees to support and sustain themselves, as well as the ever-present lichens and mosses. If we were to choose an ideal support species, the Luehea divaricata in Misiones would be amongst the trees most suitable for pots bar none, perhaps since it grows near the water and takes advantage of the winter mist that avoids frost, thus creating a special microclimate for all of these species. In the Yungas, the Phoebe porphyria is a good example of a support tree.

Higuerón (Ficus luschnathiana) en un yatay poñi (Butia paraguayensis) centenario

Higuerón (Ficus luschnathiana)

SUPPORT TREES

Clavel del aire (Tillandsia meridionalis) Caraguatá (Aechmea distichantha)

Azota caballo (Luehea divaricata)

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รRBOLES REFUGIO TREES FOR SHELTER

Casitas en los รกrboles Little houses in trees


ÁRBOLES

Trees of Argentina

ÁRBOLES REFUGIO Existen árboles que más allá del abrigo de sus copas pueden transformarse en refugios o fortalezas para una variada fauna e incluso para el hombre. Un ejemplo es el yuchán o palo borracho que estando en pie oculta en su interior desde comadrejas y aves nocturnas hasta colonias enteras de murciélagos. Otras especies como el ibirá-pitá y el tarumá-guazú recurren a la estrategia de transformarse en cilindros vivientes. Para esto sacrifica toda la parte interior del tronco, quedándose sólo con una pared por donde corren los vasos vitales con la savia bruta y elaborada, y la corteza protectora, permitiendo así que gran cantidad de animales encuentren allí su refugio. Una vez caídos, siguen sirviendo de escondite para las tropas de pecarí de collar (un chancho silvestre) y cuando esto ocurre, los cazadores dicen que se “entocaron”, pues a este tipo de troncos huecos se los conoce como “tocas” y hasta el yaguareté los usa para dormir sus siestas.

In addition to having protective tops, these trees can become shelters or fortresses for a variety of fauna and even humans. One example is the Ceiba chodatii, which hides everything from weasels and night birds to entire colonies of bats in its branches and leaves. Other species such as the Peltophorum dubium and the Vitex megapotamica use a strategy that involves turning themselves into living cylinders. To do so, they use up the whole inner part of the trunk, only keeping a wall where the vital vessels run with raw and elaborated sap, and the protective bark, thus allowing many animals to find shelter there. Once they have fallen, they continue to serve as shelters for herds of Pecaris (a wild pig) and when this happens, hunters say the animals have found a “hiding place.” Even the jaguar uses them to take naps.

Ombú (Phytolacca dioica)

Yuchán o palo borracho (Ceiba chodatii)

Samohú o palo borracho de flor rosada (Ceiba speciosa)

TREES FOR SHELTER

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NUDOS Y AGALLAS

TREES WITH KNOTS AND GUTS

Lunares le単osos Woody spots


ÁRBOLES

Trees of Argentina

NUDOS Y AGALLAS

En varios árboles llaman la atención curiosos engrosamientos en las ramas y a veces tan perfectos que parecen frutos secos, si uno los mira descuidadamente. Por vivir en Buenos Aires, el primer ejemplo que nos viene a la mente es el del molle, “tabanero” o “matecito” que presenta excrecencias circulares (con forma de mate) producto de un insecto que parasita la planta. En el Sur, la lenga, el coihue y el guindo poseen unos grandes engrosamientos o nudos en las ramas, generalmente circulares, que son causados por el hongo parásito conocido como “llao-llao” y que el árbol genera como reacción ante el ataque. Mucha gente le llama “llao-llao” a esos nudos y así se los comercializa, ya que desprovistos de la corteza y hervidos, adquieren formas irregulares y llamativas con las que se fabrica todo tipo de adornos. El hongo es comestible y fue consumido por los pueblos originarios, de allí el otro nombre popular de “pan del indio”. Funny swellings on many branch trees call our attention, and sometimes they are so perfect that they appear to be dried fruit at first sight. As a result of living in Buenos Aires, the first example that comes to our minds is the Schinus longifolius, which features circular outgrowths (in the shape of a “mate”) that result from a parasitic insect. In the South, the Araucaria araucana, the Nothofagus dombeyi and the Nothofagus betuloides have very large and generally circular swellings or knots on their branches; these are the tree’s reaction to attacks from a parasitic fungus known as “llao-llao”. Many people also call those knots “llao-llao”and, in fact, they are marketed under this name, since after removing the bark and boiling them, their shape becomes attractively uneven. They are used to make different kinds of decorations. The fungus is edible and was once eaten by native peoples, that is how it came to be known as “Indian bread.”

Molle (Schinus longifolius)

Guindo (Nothofagus betuloides)

Llao-llao en cohiue (Nothofagus dombeyi)

TREES WITH KNOTS AND GUTS

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ÁRBOLES PARA BEBER TREES TO PREPARE DRINKS

Refrescos del monte Woodland drinks


ÁRBOLES

Trees of Argentina

ÁRBOLES PARA BEBER Among the trees that can be used in the preparation of drinks, first place is undoubtedly awarded to what is known as yerba mate in Spanish (Ilex paraguariensis). Using the crushed and scorched —or “dried” by fire after a complex process— leaves of this tree from the Misiones Rainforest, we obtain an infusion that is extremely popular and easily recognized as the national drink of Argentina, as well as many neighboring countries. There are other species that can be used for storing water in their insides or that are added to other infusions, such as tea, mate or “tereré” (cold mate). Thus, we can include the Allophylus edulis, which in addition to having medicinal properties is refreshing when added to water. We have the Condalia buxifolia, the Lithraea molleoides, Lithraea brasiliensis, the Schinus molle, from which we can obtain an alcoholic drink called “chicha”; the Prosopis fruits, which are placed in water and fermented to prepare a refreshing beverage called “aloja,” and others. In Misiones, the Urera baccifera is used, which stores water in its hollow trunk and is consumed after removing the thorns with a machete and making a small cut in the lower part.

Yerba mate (Ilex paraguariensis)

Entre los árboles para beber, otorgamos el primer lugar sin dudas a la yerba mate. Con las hojas trituradas y chamuscadas de este árbol de la selva misionera -o “sapecadas” por el fuego tras un complejo proceso- se obtiene una de las infusiones más populares que tranquilamente podemos reconocer como la bebida nacional de la Argentina y también de varios países vecinos. Existen otras especies que almacenan agua en su interior, o se agregan a otras infusiones, como té, mate o tereré. Así pueden enumerarse el kokú o chal chal que además de medicinal, agregado al agua es refrescante; el piquillín grande; el molle de beber; la chichita; el aguaribay, del que se obtiene la chicha; los frutos de los algarrobos, que colocados en agua y fermentados permiten obtener la aloja; entre otros. En Misiones se usa la ortiga brava que en su tallo hueco almacena agua y se consume quitándole las espinas con el machete y haciendo un pequeño tajo en la parte inferior.

Chal-chal (Allophylus edulis)

Molle de beber (Lithraea molleoides)

TREES TO PREPARE DRINKS

Molle de beber (Lithraea molleoides)

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ÁRBOLES QUE LLORAN CRYING TREES

Lluvia con sol Rain with sunshine


ÁRBOLES

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ÁRBOLES QUE LLORAN Tipa blanca (Tipuana tipu)

Cuando Florencio de Basaldúa, el vasco explorador, recorrió Misiones se asombró de un árbol que goteaba persistentemente y al que denominó, sin saber su nombre, “árbol de la lluvia”. La especie es un árbol de buena madera conocido como rabo-itá o rabo duro, y el fenómeno sería similar al que está mejor estudiado en las tipas, sólo que aquí desconocemos la especie de insecto que lo causa. En realidad el árbol no llora ni se desprende de agua, sino que está atacado por un pequeño insecto que filtra su savia y deja caer el líquido sobrante. En Buenos Aires, bien lo saben los que caminan bajo las grandes tipas blancas o los que estacionan sus autos debajo de ellas. En este caso, el insecto sería un homóptero, es decir, un pariente muy pequeño de la chicharra. Otro árbol donde ocurre un fenómeno parecido es en el ceibo, pero aquí evidenciado por pequeñas acumulaciones de espuma en ciertas ramas.

Ceibo (Erythrina crista-galli)

Tipa blanca (Tipuana tipu)

CRYING TREES

When Basque explorer Florencio de Basaldúa traveled through Misiones he was surprised by a tree that constantly dripped and which he called a “raining tree,” unaware of its real name. The species is a high-quality wood tree known as the Lonchocarpus leucanthus and the phenomenon is similar to that which has been more heavily studied in the Tipuana tipu, except for the fact that, in this case, we do not know which insect species causes this to occur. In fact, the tree neither cries nor drips water; it is attacked by a small insect that filters its sap and drops the excess liquid. In Buenos Aires, those who walk under the huge Tipuana tipu or park their cars under them are quick to learn of this phenomenon. In this case, it is a homopterous insect, that is, a very small relative of the cicada. Another tree in which a similar marvel takes place is the Erythrina crista-galli, but here it is evidenced by little accumulations of froth on some branches.

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LOS ALGARROBOS

Árboles por excelencia

THE “ALGARROBOS” (PROSOPIS)

Trees par excellence


ÁRBOLES

Trees of Argentina

LOS ALGARROBOS

Only a few trees, such as those under the “algarrobos” (Prosopis) name, have attained such a high level of cultural significance for native peoples and Creole inhabitants. There is irrefutable proof of this. The Quichua Indians used to call them “tacu” and later, the Creole did as well, but in Spanish: “árbol.” The others all had their own names, but the quintessential variety was the Prosopis, comprising hundreds of species. In Chaco, where trees are plentiful, no other tree was worthy of such title. Its shade was extremely important in the torrid environments, as was its resistant wood, which was suitable for working. Its fruits were used to make a cake called “patay” or the refreshing beverage called “aloja.”

Algarrobo blanco (Prosopis alba)

Pocos árboles, como los que se engloban bajo el nombre de “algarrobos” (palabra importada de España y de presunto origen árabe), han conseguido tanta importancia cultural para los pueblos originarios y los pobladores criollos. Existe una prueba irrefutable de ello. Los quichuas los llamaban “el tacu” y más tarde los criollos de la misma manera, pero en español: “el árbol”. Los demás tenían cada uno su nombre, pero el árbol por antonomasia era el algarrobo, o mejor dicho, los algarrobos, ya que el nombre abarca a decenas de especies. En la zona chaqueña, donde abundan los árboles, ningún otro merecía ese simple título. Tan importante era su sombra en esos lugares tórridos, su madera resistente y apta para ser trabajada, y la utilización de su fruto para fabricar el dulce conocido como “patay” o la bebida refrescante llamada “aloja”.

Algarrobo negro (Prosopis nigra)

Algarrobo blanco (Prosopis alba)

Algarrobo blanco (Prospis alba)

THE “ALGARROBOS” (PROSOPIS)

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Algarrobo blanco (Prosopis alba) Algarrobo dulce (Prosopis flexuosa)

Algarrobo negro (Prosopis nigra)


ÁRBOLES

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LOS ALGARROBOS THE “ALGARROBOS” (PROSOPIS)

Algunas especies de algarrobos son enanas y se comportan ecológicamente más bien como arbustos. Los de porte arbóreo son pocos. Dos ampliamente difundidos en todo el Norte argentino y muy habituales en los montes chaqueños y en el espinal, inclusive llegando una de las especies a la altura de la Ciudad de Buenos Aires usando el corredor de los talares bonaerenses que crecían en las barrancas. En este caso, la especie referida es el algarrobo blanco que sólo el ojo entrenado reconoce bien del algarrobo negro con el que convive. El algarrobo amarillo de la Selva de Montiel (Entre Ríos) se considera apenas una variedad del algarrobo negro y no una especie aparte. En el Oeste del país, principalmente en los desiertos del Monte, se desarrollan dos especies que también se extienden al Chaco árido. Otros algarrobos que llegaron a adquirir nombre propio son el itín, el vinal y su pariente el vinalillo, el tintitaco, el churqui jujeño, el caldén del centro de la Argentina, el ñandubay conocido también como espinillo y que crece en la Mesopotamia y en el Chaco húmedo.

Some Prosopis species were dwarves and behaved ecologically as if they were shrubs. The taller, tree-sized ones have but a few species. Two were widely spread throughout the north of Argentina and are very common in the Chaqueño forests and the Espinal, one of which even reaches the height of the city of Buenos Aires, using the passageway of the Celtis tala which grew in ravines. In this case, the species is the Prosopis alba, which only an expert eye can distinguish from the Prosopis nigra with which it lives. The Prosopis of the Selva de Montiel (province of Entre Rios) is considered a variety of the Prosopis nigra and not an independent species. In the west of the country, mainly in the foothills deserts, there grow two species that also extend to arid Chaco. Other Prosopis that earned their own names and are some of the more remarkable examples are the Prosopis kuntzei, the Prosopis ruscifolia and its relative the Prosopis vinalillo, the Prosopis torquata, the Prosopis ferox, the Prosopis caldenia in the middle of Argentina and the Prosopis afinis, which grows in the Mesopotamia and in humid Chaco.

Churqui jujeño (Prosopis ferox)

Churqui jujeño (Prosopis ferox)

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LOS QUEBRACHOS

Duros por naturaleza

THE “QUEBRACHOS” (SCHINOPSIS)

Hard by nature


ÁRBOLES

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LOS QUEBRACHOS Quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae)

THE “QUEBRACHOS” (SCHINOPSIS)

Se distinguen en nuestro país cinco especies de quebrachos y en realidad, a no ser por cierta dureza en la madera, algunos no tienen mucho que ver entre sí. El género Schinopsis con tres especies es al que más conviene este nombre e incluye los que popularmente se denominan “quebrachos colorados” por la intensa coloración rojiza de su madera. Además tienen un alto contenido de tanino, sustancia utilizada para curtir cueros y que los hizo muy buscados. La especie más famosa es el quebracho colorado chaqueño que crece en el Chaco húmedo. La tala de esta especie fue intensa y la protagonista de la compleja explotación de la cuña boscosa santafesina a cargo de una empresa de capitales ingleses conocida como “La Forestal”. En zonas más secas y hacia el Oeste en pleno Chaco seco, crece el quebracho colorado santiagueño, habiendo una delgada franja en el centro del Chaco donde ambas especies conviven.

In our country, there are five species of “quebrachos” and aside from the hardness of their wood, they actually do not have much in common. The Schinopsis genus with three species comprises what is known as “quebrachos colorados”, whose wood has a bright reddish color. Moreover, they have a high content of tannin, a substance used to tan leather and which makes them a highly sought after commodity. The most famous species is the Schinopsis balansae, which grows in humid Chaco. This species was logged extensively and was the main focus of the intense exploitation of the Santa Fe Forest Wedge by an English company known as “La Forestal.” In drier regions towards the west in central semi-arid Chaco, we can find the Schinopsis lorentzii, and there is a thin strip in central Chaco where the two species coexist.

Ralera o bosque uniforme de renuevo de quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae)

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Horco-quebracho (Schinopsis marginata) Quebracho colorado santiague単o (Schinopsis lorentzii)

Horco-quebracho (Schinopsis marginata)

Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco)


ÁRBOLES

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LOS QUEBRACHOS THE “QUEBRACHOS” (SCHINOPSIS) En los faldeos serranos desde Jujuy hasta Córdoba, incluyendo La Rioja y las laderas orientales de la sierra de Valle Fértil en San Juan, crece el horcoquebracho que significa ‘quebracho del cerro’ y que identificaba en el Chaco serrano las comunidades más complejas de esta interesante formación vegetal. Tristemente estos nombres se han perdido y localmente se los llama por lo común, quebracho colorado, creando confusión con los anteriores. Pertenecientes a otro género, hay dos especies más de quebrachos: el más común y extendido es el quebracho blanco de hojas lanceoladas, pequeñas y terminadas en aguijón y grandes frutos redondos achatados que al abrirse despiden semillas circulares. La corteza es rugosa y corchosa, y en algunos ejemplares, especialmente en el Chaco árido, las copas toman una forma muy parecida a la de los exóticos sauces llorones. Viven en toda el área chaqueña e incursionan en el espinal al menos en el Distrito del Ñandubay o montielero y en el del Algarrobo. Más limitado a zonas bajas del área chaqueña crece el quebracho blanco lagunero o quebracho negro. Las dos especies poseen muy buena madera y múltiples usos.

Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco)

In the slopes extending from Jujuy to Córdoba, including La Rioja and the eastern hillsides of Valle Fértil in San Juan, we find the Schinopsis marginata, which means “Schinopsis of the hill” and used to mark the complex communities of this interesting wooded land in Chaco Serrano. Sadly, these names have been lost and these trees are now locally known as just “quebracho colorado”, thus creating confusion with the abovementioned species. There are two additional species belonging to another genus: the most common and widely spread is the Aspidosperma quebracho-blanco, which has small lanceolate pointed leaves and big, round flattened fruits which discharge round seeds after opening. Its bark is rough and corklike and, in some specimens, especially those in arid Chaco, the crowns have a shape very similar to the exotic Salix babylonica. They live throughout Chaco and penetrate into the Espinal, at least in the Ñandubay and Algarrobo Districts. The Aspidosperma triternatum is limited to the lower regions of Chaco. Both species have high-quality wood and various uses.

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LAS ARAUCARIAS THE ARAUCARIA FAMILY

Sombrillas del bosque Forest umbrellas


ÁRBOLES

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LAS ARAUCARIAS The Araucaria family is made up of primitive conifers comprising several species that grow in Oceania and the southern border of South America as a remnant of the ancient continent of Gondwana. Both South American species are found in Argentina but their distribution is rather marginal compared to neighboring countries. Thus, in Misiones we can find the Araucaria angustifolia on the edge of the Brazilian Planalto, where the species was once prevalent. These forests shelter the Bothrops cotiara, the Leptasthenura setaria, the Amazona vinacea and the Amazona pretrei, as well as the Alouatta guariba, the most endangered monkey in our fauna. They were also a source of food for an extinct ethnic group: the Caingang Indians. In the Neuquén mid-west stand the Araucaria araucana forests (pehuén in Spanish), whose nutritious pine kernels are eaten by the Enicognathus ferrugineus and the Enicognathus leptorhynchus, two species of parrot. They were also so important to the Mapuche Indians that some of them are known as the Pehuenche Indians, i.e. “the pehuén people.”

Pehuén (Araucaria araucana)

Las araucarias son coníferas primitivas que engloban a varias especies, y que crecen en Oceanía y en el extremo austral de Sudamérica como recuerdo del viejo continente de Gondwana. Las dos especies sudamericanas aparecen en territorio argentino, pero su distribución es más bien marginal comparando con países vecinos. Así en Misiones crece el pino paraná en un reborde del Planalto brasileño, donde la especie era dominante. Estos bosques son refugio de la serpiente cotiara, el coludito de los pinos y de los loros vinoso y charao, además del carayá rojo, el mono más amenazado de nuestra fauna. También constituyeron el alimento de una etnia desaparecida: los caingangues. En el Centro-Oeste de Neuquén, se alzan los bosques de pehuén cuyos nutritivos piñones sirven de alimento a la cachaña y al choroy, dos especies de loros; e incluso fueron tan importantes para los araucanos o mapuches que a una parcialidad se los reconoce como los pehuenches, es decir ‘la gente del pehuén’.

Pino Paraná (Araucaria angustifolia)

Pino Paraná (Araucaria angustifolia)

Pehuén (Araucaria araucana)

THE ARAUCARIA FAMILY

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OTRAS CONÍFERAS OTHER CONIFERS

Los pinos criollos Native conifers


ÁRBOLES

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OTRAS CONÍFERAS Existen otras especies de coníferas en territorio argentino, distinguiéndose dos grupos. Uno es el de los cipreses, que incluye al ciprés cordillerano, una especie del bosque austral que puede crecer en condiciones bastante extremas, subsistiendo en lugares en los que el bosque se retiró por razones climáticas, quedando así poblaciones aisladas en zonas de estepa. Otro representante de este grupo es el alerce, que se desarrolla en zonas muy húmedas cerca del límite con Chile, formando agrupaciones densas pero muy localizadas. Aún más escaso y puntual en nuestros bosques es el ciprés de las guaitecas que a veces se desarrolla en zonas pantanosas. El otro grupo posee representantes seguros en las Yungas con el pino del cerro, distribuido en una angosta faja entre Jujuy y Catamarca. Además pueden mencionarse el mañiú macho y el mañiú hembra de la selva valdiviana, siendo discutida la presencia del lleuque en el sur y el piñeiriño de Misiones. Ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum)

There are other conifer species in Argentina and these can be divided into two groups. One is the Cupressus, and includes the Austrocedrus chilensis, a southern forest species that can grow in the most extreme conditions, surviving in places where the forest has disappeared for climatic reasons, leaving isolated communities in steppe regions. Another representative of this group is the Fitzroya cupressoides, which develops in very humid regions near the Chilean border, forming dense but localized groups. Even more scarce and isolated in our forests is the Pilgerodendron uviferum, which sometimes develops in boggy areas. The other group comprises certain representatives in the Yungas, such as the Podocarpus parlatorei, distributed along a narrow strip between Jujuy and Catamarca. We should also mention the Podocarpus nubigenus and the Saxegothaea conspicua of the Valdivian temperate rainforest, although the presence of the Prumnopitys andina and the Podocerpus lambertii of Misiones —among others— seems to be controversial.

Alerce (Fitzroya cupressoides)

Alerce (Fitzroya cupressoides)

OTHER CONIFERS

Pino del cerro (Podocarpus parlatorei)

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PALMERAS NUESTRAS OUR PALMS

Un toque tropical A tropical touch


ÁRBOLES

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PALMERAS NUESTRAS Who doesn’t associate palms with tropical landscapes or deserts? Standing on the seashore, in dense rainforests or associated with a scarce oasis, palms are providential plants which, apart from their beauty and ornamental value, offer their fruits, dates, tender hearts, top buds and their multi-purpose leaves and “stems” (stipes). Strictly speaking, they are not trees since they are not ligneous, but they play this role ecologically in the structure of rainforests and forests. From the hundreds of species in the world, the following stand out in Argentina: the Syagrus romanzoffiana, very common in the Misiones Rainforest up to the Paraná Delta, the codicius “palmito” Euterpe edulis, the Copernicia alba in humid Chaco and the lower regions of semi-arid Chaco, the Trithrinax biflabellata and the Trithrinax campestris of Chaco and the Espinal, respectively, the Butia yatay of the Espinal and humid Chaco, the Acrocomia aculeata of the Northeast, the Acrucomia chunta of the Northwest, the Butia paraguayensis and the Allagoptera campestris of the “campos”.

Palmito (Euterpe edulis)

¿Quién no asocia las palmeras a los paisajes tropicales o a los desiertos? Alzándose en las costas del mar, en las tupidas selvas o asociadas a los escasos oasis, las palmeras son plantas providenciales que además de su belleza y valor ornamental brindan al ser humano sus frutos o dátiles, sus tiernos cogollos o yemas del ápice, y sus hojas y “troncos” (estípites) de múltiples usos. No son árboles estrictamente, pues no poseen leño, pero ecológicamente cumplen esta función en la estructura de las selvas y los bosques. De las cientos de especies que hay en el mundo, sobresalen en la Argentina la palmera pindó, muy común en la selva misionera hasta el delta del Paraná; el codiciado palmito, la palmera caranday en el Chaco húmedo y lugares bajos del Chaco seco; la carandilla chaqueña y la carandilla común del Chaco y el espinal respectivamente; la palmera yatay o palmera real del Espinal y el Chaco húmedo; la espinuda mbocayá del nordeste, entre otras como la chonta del noroeste y las enanas yatay poñí y el pindocito de los “campos”.

Palmera pindó (Syagrus romanzoffiana) Palmera Yatay (Butia yatay)

Palmera caranday o carandilla común (Trithrinax campestris)

OUR PALMS

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MOLLES MISTERIOSOS THE MYSTERIOUS “MOLLES”

Dos parientes respetables Two respectable relatives


ÁRBOLES

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MISTERIOSOS MOLLES Con el nombre de “molle” se conocen en nuestro país a numerosas especies de árboles y arbustos de los géneros Schinus y Lithraea. En el Chaco serrano aparece, cerca de las viviendas y en la orilla de los ríos y quebradas, un árbol corpulento que se ahueca de forma distintiva y cuyos frutos son sucedáneos de la pimienta. Se lo conoce como molle, aguaribay, gualeguay o pimiento, por esta última característica. El otro caso es el molle blanco o de beber, habitante importante de esos bosques que alcanza buen desarrollo en la provincia de Córdoba. Se dice que es una planta que “flecha” al leñador y se habla del “mal del molle”, la “sarna del molle” o la “flechadura del molle” dado que aparentemente por poseer soda cáustica, al hachárselo, el aserrín desprendido provoca erupciones cutáneas. Para evitar esto, se recomienda que el hachero lo salude al pasar, con un “buenos días, señor molle” o se disculpe ante el árbol al tenerlo que cortar.

Many tree and shrub species belonging to the Schinus and Lithraea genera are known as “Molle” in Argentina. In Chaco Serrano, there grows a stout tree near houses, on the riverbanks and in ravines that is hollowed in a distinctive way and whose fruits can be used as a substitute for pepper. It is known as “Molle”, “aguaribay”, “gualeguay” or “pimiento” (Schinus molle). The other is the Lithraea molleoides, an important inhabitant of the forests that develop so well in the province of Córdoba. The plant is said to hurt loggers and people speak of “Molle disease,” “Molle scabies” or the “Molle arrow wound,” as the sawdust released when it is cut down apparently causes rashes due to its caustic soda. Legend has it that to avoid it, the logger must say “good morning Mr. Molle” while approaching it or must apologize for having to cut it down.

Molle de beber (Lithraea molleoides)

Molle o aguaribay (Schinus molle)

Molle de beber (Lithraea molleoides)

THE MYSTERIOUS “MOLLES”

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LA FLOR NACIONAL OUR NATIONAL FLOWER

El mรกs votado Chosen by the people


ÁRBOLES

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LA FLOR NACIONAL En 1942 por Decreto Nacional Nº 138.974, la flor del ceibo fue elegida entre varias opciones como la flor nacional de los argentinos. Como curiosidad llama la atención que el comité de notables naturalistas que asesoró en la cuestión tuvo que esforzarse por defender a esta especie que crecía espontáneamente en los bosques ribereños del Plata, el delta del Paraná y el litoral fluvial contra otras especies postuladas, que corrían al principio con ventaja, como la magnolia oriunda de Norteamérica. Por suerte el criterio nacionalista primó y el ceibo con sus flores rojas se quedó con el título. Curiosamente los uruguayos también la eligieron como su flor nacional. Nuestra especie tiene el nombre guaraní de “sui-nandí” que quiere decir algo así como ‘comida del loro’ y precisamente sus flores son consumidas por estas aves en gran número. Sus ramas son soporte ideal para helechos, cactus, claveles del aire y la orquídea “flor de patito”.

In 1942, pursuant to National Law 138974, the Erythrina crista-galli flower was chosen as the national flower of Argentina. A curious thing is the fact that the commission of distinguished naturalists who gave advice on the matter had to make a special effort to defend this species which spontaneously grew in the riverside forests of River Plate, Paraná Delta and the coast against the other species nominated that were initially winning, such as the American Magnolia. Luckily, nationalist sentiment prevailed and the Erythrina crista-galli, with its red flowers, was the winner. Surprisingly, Uruguay also chose it as their country’s national flower. Our species bears the Guaraní name “sui-nandí,” meaning “parrot food,” and its flowers are eaten by the birds in great numbers. Its branches are the perfect setting for Ferns, Cactaceae, Tillandsia and the Orchia bifolium.

Ceibo (Erythrina crista-galli)

Ceibo (Erythrina crista-galli)

Ceibo (Erythrina crista-galli)

OUR NATIONAL FLOWER

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EL CURIOSO OMBÚ THE STRANGE “OMBU”

El árbol que no es The tree that is not a tree


ÁRBOLES

Trees of Argentina

EL CURIOSO OMBÚ

Uno de los árboles que viene a nuestra memoria con su gran copa, grueso tronco y amplias raíces es el ombú, pero debido a que no tiene leño no puede considerarse un árbol propiamente dicho, sino una planta herbácea gigante. Tampoco puede calcularse su edad contando los anillos, ya que no los posee y lo único que podemos decir a ciencia cierta es que las plantas más antiguas son aquellas huecas en el centro y que rebrotan desde los bordes formando una especie de corral. Por el contrario, los ejemplares más jóvenes son aquellos con tronco definido. “Ombú” es un deformación del nombre guaraní “umbú”, por eso Carlos Berg resaltaba la patria misionera del ombú en contra de la versión popular y poética de la pampa, que reza: “Argentina, tierra hermosa/ tiene la pampa grandiosa/ la pampa tiene el ombú”. El ombú da una especie de savia y es creencia popular, como dice el Martín Fierro, que siempre es mala la sombra del árbol que da “leche” por lo que se aconsejaba no siestear bajo su copa.

One of the trees that comes mind with its huge crown, thick trunk and large roots is the Phytolacca dioica, but as it is not ligneous, it cannot be considered a true tree, but rather a giant herbaceous plant. We cannot calculate its age by counting the rings either, as it has none, and the only thing we can say for sure is that the oldest plants are the ones that are hollow in the middle and resprout from the edges forming a sort of corral. On the other hand, the youngest specimens are those featuring a clearly defined trunk. The Spanish word “ombú” (Phytolacca dioica) is a distortion of the Guaraní word “umbú.” This is why Carlos Berg highlighted that its mother province was Misiones and not La Pampa, as the following saying expresses: “Argentina, a beautiful land/hosts the great La Pampa/ La Pampa hosts the ombú.” The Phytolacca dioica releases a type of sap and it is popularly believed, as Martín Fierro says, that the shade of a tree that bleeds milk is a bad omen so it is advised that one not nap under its branches.

Ombú (Phytolacca dioica)

Ombú (Phytolacca dioica)

Ombú (Phytolacca dioica)

THE STRANGE “OMBU” (PHYTOLACCA DIOICA)

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LA PAMPA TIENE ... LA PAMPA HOSTS...

el CaldĂŠn, exclusividad argentina Prosopis caldenia, only in Argentina


ÁRBOLES

Trees of Argentina

LA PAMPA TIENE... En el sudoeste de Córdoba, sudeste de San Luis, un vasto sector en La Pampa y un acotado sector del sur bonaerense, crece el caldén, un imponente algarrobo exclusivo de nuestro país y que constituyó un refugio permanente para los ranqueles, parcialidad araucana que se asentó coincidentemente con la distribución de este árbol. La provincia de La Pampa colocó al árbol en su escudo provincial, por la razón de que el verdadero árbol de las pampas es el caldén, aunque su ámbito estaría restringido a la pampa seca y principalmente a los valles medanosos. Fue muy talado por su madera que es apreciada para múltiples usos y tuvo una demanda muy importante para postes y parquets. Actualmente, los caldenares constituyen uno de los bosques más amenazados del país y se encuentra protegido en el Parque Provincial Luro con unas 7.600 ha, superficie que no es suficiente para proteger a esta especie única en el mundo.

In the southwest of Córdoba, the southeast of San Luis, in a large area in La Pampa and a small area of the south of Buenos Aires, we find the Prosopis caldenia, an impressive Prosopis that grows only in our country and used to be a permanent shelter for the Ranquel Indians, a group of Araucan Indians that settled around the same time that this tree started to spread. The province of La Pampa has included this tree in its provincial coat of arms because it is the true tree of the Pampas, though its habitat seems to be limited to the dry Pampas and mainly to sandy valleys. It has been logged heavily for its valuable multipurpose wood and has been used widely in the construction of posts and floors. Nowadays, the Prosopis caldenia forests are one of the most endangered in our country and they are protected in the 18780-acre Luro Provincial Reserve Park, an area insufficient for protecting the world’s only specimens of this unique species.

Caldén (Prosopis caldenia)

Caldén (Prosopis caldenia)

Caldén (Prosopis caldenia)

LA PAMPA HOSTS...

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LOS ÁRBOLES CANTADOS SONGS WITH TREES


ÁRBOLES

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ÁRBOLES CANTADOS

Jacarandá (Jacaranda mimosifolia)

SONGS WITH TREES

“Al Este y al Oeste, llueve, lloverá, una flor y otra flor celeste del jacarandá”. (Fragmento de “Canción del jacarandá”, María Elena Walsh).

“Adiós quebrachito blanco, hoy te tienen que abatir, junto con el mes de marzo, habrá llegado tu fin. Adiós quebrachito blanco, tu marzo no tiene abril, yo he de rezar en la tarde esta canción para ti”. (Fragmento de “Adiós quebrachito blanco”, Atahualpa Yupanqui).

“Huella de tramontana, manzanito en flor, quebracho colorado, la chilca, el molle y el valle azul”. (Fragmento de “Huella de tramontana”, Carlos Di Fulvio).

“Cuando llora el lapacho, en la quebrada, la acequia lleva a lo lejos, agua rosada”.

“In the East and in the West, it rains and it will rain, one blue flower and another of the Jacaranda.” (Verse from “The Jacaranda Song” (“Canción del Jacarandá”), by María Elena Walsh)

“Goodbye little Quebracho blanco, today they must cut you down, together with the month of March, your end will come. Goodbye little Quebracho blanco, your March has no April, I’ll sing this song for you every afternoon.” (Verse from “Goodbye Little Quebracho Blanco” (“Adiós quebrachito blanco”), by Atahualpa Yupanqui)

“Trace of the north wind, little apple tree in bloom, Quebracho colorado, Chilca and Molle and the blue valley.” (Verse from “Trace of the North Wind” (“Huella de tramontana”), by Carlos Di Fulvio)

“When the Trumpet tree cries, in the ravine, the irrigation ditch carries pink water far, far away.” (Verse from “The Trumpet Tree Folk Song” (“Vidala del lapacho”), by Rolando Valladares)

(Fragmento de “Vidala del lapacho”, Rolando Valladares).

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LOS ÁRBOLES Y LA POESÍA TREES AND POETRY


ÁRBOLES

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LOS ÁRBOLES Y LA POESÍA

Algarrobo blanco (Prosopis alba)

TREES AND POETRY

“Dilatado, tendido, sin altos ni bajos, éste es el suelo mío, éste es mi campo. Lo conozco en su surco, en su flor, en su árbol… como a la mujer amada, no podría dejarlo”. (Fragmento de “Suelo santafesino”, José Pedroni).

“¡Te llamaban el Árbol!... como quien nombra todos los árboles nombrando tu silvestre materia, que nadie fue más árbol que tú, nunca en el monte, porque donde tú creces es donde el sol más pesa y gozando del fresco relente de tu sombra nos mojas hasta el alma con tu rumor de acequia”. (Fragmento de “El algarrobo”, Jaime Dávalos).

“No me dejes partir, viejo algarrobo, levanta un cerco con tu sombra buena, átame a la raíz de tu silencio, donde se torna pájaro la pena”. (Fragmento de “No me dejes partir, viejo algarrobo”, Atahualpa Yupanqui).

“Dio dieciocho durmientes aquel tronco después que lo aserraron; su pilar de entereza taninera se desplomó en el monte devastado, y desde entonces el despunte brota siempre para el verano, y un follaje estridente de coyuyos crece en el aire que ocupaba el árbol” .

“Stretched, lying, neither ups nor downs, this is my soil, this is my field. I know every furrow, every flower, every tree... I could not abandon it, just like a beloved woman.” (Verse from “Soil of Santa Fe” (“Suelo santafecino”), by José Pedroni)

“They used to call you the Tree! Like he who names trees names your wild essence, there has never been a tree like you in the forests, since where you grow is where the sun is stronger and enjoying the fresh evening dew of your shade you moisten our souls with your hint of stream.” (Verse from “The Carob Tree” (“El algarrobo”), by Jaime Dávalos)

“Do no let me go, old Carob tree, build a fence with your kind shade, tie me to the root of your silence, where sadness vanishes.” (Verse from “Do not Let Me Go, Old Carob Tree” (“No me dejes partir, viejo algarrobo”), by Atahualpa Yupanqui)

“That trunk became eighteen crossbeams after being sawn; its pillar of tannin integrity fell over the devastated hills, and since then pruning has always sprouted in the summer, and a striking foliage of cicadas grows in the air once used by the tree.” (Verse from “The Quebracho” (“El quebracho”), by Jaime Dávalos)

(Fragmento de “El quebracho”, Jaime Dávalos).

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Bosques de piedra STONY FORESTS

Los 谩rboles f贸siles The fossil trees


ÁRBOLES

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Bosques de piedra

En Santa Cruz se encuentra un importante bosque petrificado protegido por la Administración de Parques Nacionales y lo mismo en Chubut, donde una reserva provincial cercana a Colonia Sarmiento protege otro. Lo cierto es que hay muchos más en el resto de la Patagonia e incluso en Mendoza y hasta sabemos del hallazgo de troncos petrificados en la provincia de Entre Ríos, en la costa del Uruguay y en las costas chaqueñas del Bermejo. Estos son elocuentes testigos de especies perdidas en el devenir de la evolución de la vida en la Tierra y se constituyen en verdaderos fósiles vegetales. Para fosilizarse, ciertos árboles se hundieron por movimientos del suelo, y recubiertos de sílice -sustancia que ocupó el lugar de las células-, reaparecieron más tarde en la superficie por otros movimientos ascendentes o se asomaron en barrancas por la erosión, convertidos en piedra, es decir, calcos perfectos de los ejemplares originales.

In Santa Cruz, there is an important petrified forest protected by the National Parks Administration, as well as in Chubut, where another is protected by a provincial reserve near Colonia Sarmiento. The truth is that there are a lot more in the rest of Patagonia, even in Mendoza, and some petrified trunks are known to have been found in Entre Ríos, on the Uruguayan coast and on the banks of the Bermejo River in Chaco. These are eloquent ambassadors of species that were lost as time went by and life on Earth moved on; these are true plant fossils. The fossilization process occurred for some trees when they sank due to soil movements and reappeared later covered by silica —a substance that replaced the cells— after an upward movement or poked out in ravines as a result of erosion. They turned into stone, that is, perfect copies of the original specimens.

Monumento Natural Nacional Bosques Petrificados, Santa Cruz

Monumento Natural Nacional Bosques Petrificados, Santa Cruz

STONY FORESTS

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Hermanos menores YOUNGER SIBLINGS

Versiones más pequeñas Smaller specimens


ÁRBOLES

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Hermanos menores Hablando con los criollos y los pobladores rurales, aparecen recurrentemente algunos nombres terminados en diminutivo, que revelan que por alguna razón se consideró a esas especies parecidas a otras de mayor tamaño. Particularmente es común su uso en el área chaqueña y en el Noroeste, así aparecen el espinoso vinalillo, la uvilla que rara vez supera el porte arbustivo, la tipilla por comparación con las tipas blanca o colorada, el albaricoquillo, el tintillo u olivillo, el visquillo o nogal del zorro, el saucillo más conocido como sacha-pera y nombres que reúnen a varias especies como el de quebrachillo que hemos encontrado en uso por lo menos para siete especies de nuestra flora arbórea o los algarrobillos que se aplican para más de diez especies diferentes, mayormente enanos con excepción del churqui jujeño y el ñandubay. Otro caso parecido es el de los lapachillos, nombre que se usa para cuatro especies de familias bien distintas.

When talking about the Creole people and rural inhabitants, there are some recurrent diminutive names which reveal that, for some reason, these species were considered similar to the bigger ones. Their use is particularly common in Chaco and the Northeast. We can mention the Prosopis vinalillo, the Berberis ruscifolia, which rarely exceeds the height of a shrub, the Pterogyne nitens, in comparison with the Tipuana tipu, the Ximenia americana, the Hyalis argentea, the Senna birostris, the Acanthosyris falcata. We also have names that comprise several species such as the Acanthosyris spinescens, which we have found in use for at least seven species of our native flora or the Prosopis, applied to more than 10 different species, mainly bushes, except for the Prosopis ferox and the Prosopis affinis. Another similar case is that of the “lapachillos”, a name that is used for four species from very different families.

Algarrobillo patagónico (Prosopis denudans)

Uvilla (Berberis ruscifolia)

Uvilla (Berberis ruscifolia)

Seibillo (Sesbania punicea)

YOUNGER SIBLINGS

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Tintas y taninos DYES AND TANNINS

Los colores del monte The colors of the woods


ÁRBOLES

Trees of Argentina

Tintas y taninos

Native peoples and Creole communities used countless plants to dye or give color to animal skins, leather, tools, clothing and handicrafts, which together with the tannins of some species, added an important yet oft forgotten value to our trees. Since colonial times, Argentina has been a great exporter of bovine leather, which used to be salt-treated and later tanned with the help of tannin-containing trees, such as the Anadenanthera colubrina. Manuel Belgrano was one of the first to cite the need to protect this species. The Schinopsis balansae and the Piptadenia excelsa were also very important in this sense, not to mention the tannin value of the Parapiptadenia rigida, the Tabebuia heptaphylla and the Astronium balansae, among others. Regarding natural dyes, two very famous ones are produced by the Achatocarpus praecox and the Maclura tinctoria. To obtain a red color, the Bixa orellana is grown in the northeast and the Trichilia catigua is collected from the woods.

Curupay (Anadenanthera colubrina)

Infinidad de plantas fueron usadas por los pueblos originarios y las comunidades criollas para teñir o colorear la piel, los cueros, las herramientas, las prendas de vestir y las artesanías, lo que junto con los taninos de algunas especies, suman otro valor importantísimo y a veces olvidado de nuestros árboles. La Argentina fue, desde la época de la Colonia, un gran exportador de cueros bovinos que primero se salaban y luego se curtían con la ayuda de árboles tanineros como el curupay. Ya Manuel Belgrano reclamaba protección para esta especie. El quebracho colorado chaqueño y el horco-cebil también fueron muy importantes en este sentido, sin olvidarnos del valor taninero del anchico colorado, el lapacho negro, el urunday, entre otros. En cuanto a los colorantes naturales, uno de tan famoso lo lleva en su nombre, el palo tinta, y lo mismo podríamos decir de la mora amarilla. Para obtener el rojo se cultiva en el nordeste el urucú y se recoge en los montes el catiguá colorado.

Mora amarilla (Maclura tinctoria)

Curupay (Anadenanthera colubrina)

DYES AND TANNINS

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ÁRBOLES INVASORES INVASIVE TREES

Los convidados de piedra Undesirable guests


ÁRBOLES

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ÁRBOLES INVASORES

Ligustro (Ligustrum lucidum)

INVASIVE TREES

Algunas especies arbóreas importadas con diversos fines se han transformado en serios invasores biológicos que desplazan a las especies nativas y a las comunidades que estas formaban. Ecólogos como el Dr. Jorge Morello ya nos hablan de “neoecosistemas”, es decir, ecosistemas nuevos que han reemplazado o van camino a reemplazar algunas formaciones boscosas marginales, como las selvas en galería que crecen en la orilla de los ríos, o los sauzales y ceibales que originalmente crecían allí, entre otros sitios donde estos procesos de invasión y reemplazo se ven con claridad. Traídos como cerco vivo desde China, el ligustro y la ligustrina se han propagado desde los jardines a los ambientes silvestres, ya que gran cantidad de aves los consumen y dispersan sus semillas. Lo mismo ocurre con la morera blanca europea, la morera de papel asiática, el almez norteamericano, el laurel de olor europeo, el paraíso de la China, entre otros. Paraiso (Melia azedarach)

Some tree species imported for various purposes have become serious biological threats that are replacing native species and their communities. Ecologists like Jorge Morello speak about “neo-ecosystems,” that is, brand-new ecosystems that have replaced or are about to replace marginal wooded lands. These invasions and replacements can be seen clearly in the riverside forests that grow on the riverbanks, or in the Salix and Erythrina crista-galli forests which originally developed there. Brought as hedges from China, the Ligustrum lucidum and the Ligustrum sinense have spread from gardens to wild areas as birds eat them in large quantities and disperse their seeds. The same process occurs with the Morus alba, the Broussonetia papyrifera, the Celtis australis, the Laurus nobilis, the Melia azedarach, etc.

Mora (Morus alba)

Almez (Celtis australis)

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curiosa cina-cina THE RARE PARKINSONIA ACULEATA

Una nativa discutida A questionable native


ÁRBOLES

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curiosa cina-cina

Este arbolito de escasas hojas, bella flor amarilla, recomendado como cerco vivo y sombra del ganado, resistente en las zonas anegadizas, está extendido por el área chaqueña siendo más común en las zonas abiertas de la Mesopotamia y el litoral fluvial. Curiosamente, la misma planta reaparece en zonas semidesérticas desde México hasta el norte de la Argentina y en algunos lugares de África, donde habría sido introducida. Su verdadera patria de origen es todavía materia de discusión. Realmente por su aspecto humilde, no desentona con nuestra flora autóctona y por lo tanto, uno tendería a creer que es una planta nativa. Pero a poco de hacernos el ojo como naturalistas, nos costaría encontrar sitios donde crezca que no tengan la impronta del hombre o incluso cerca de sus instalaciones. Posee además una madera aceptable, propiedades melíferas y un amplio uso en la medicina popular, justificando ampliamente que le demos carta de ciudadanía.

This little tree (Cina-cina in Spanish) has few leaves, beautiful yellow flowers, and is recommended as a hedge and shade for cattle. It is resilient in areas subject to flooding, is spread widely across Chaco and seems to be more common in open areas of Mesopotamia and the coast. Surprisingly, the same plant reappears in semi-desert regions from Mexico to the north of Argentina and in some places in Africa, where it was most likely introduced. Its true mother country is still a matter of dispute. In fact, due to its modest appearance, it fits our native flora and, therefore, one might tend to believe that it is a native plant. However, naturalist tendencies aside, it would be difficult to find it growing somewhere that man has not made his mark or set up his facilities. It also has a high-quality wood, honey properties and is used widely in popular medicine, which is why we can consider it a true citizen.

“Si me preguntas por las cina-cinas/ te hablaré de los ojos de las chinas/ si me preguntas por las sierras claras/ te pediría que me acompañaras…”. Así recita Alfredo Zitarrosa un bello poema de Benavídez y Lebrin. “If you ask me about the Cina-cinas/ I will tell you about Chinese women’s eyes/if you asked me about the clear hills/I would ask you to come with me...” . Alfredo Zitarrosa, reciting a beautiful poem by Benavídez and Lebrin.

Cina-cina (Parkinsonia aculeata)

Cina-cina (Parkinsonia aculeata)

THE RARE PARKINSONIA ACULEATA

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No son árboles, pero… NOT TRUE TREES BUT...

Los falsos árboles False trees


ÁRBOLES

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No son árboles, pero…

Cardón mesopotámico (Cereus stenogosus)

NOT TRUE TREES BUT...

Mas allá de la eterna discusión generada por el ombú (ver pág. 84) acerca de si es un árbol o no, o de lo que puede decirse de las palmeras en el mismo sentido (ver pág. 79), hay una serie de especies de diferentes familias que alcanzan alturas suficientes, y a veces incluso una consistencia leñosa, que permitiría tratarlas como árboles. A los fines ecológicos, se las puede incluir a la par de otros árboles en los estratos vegetales de los montes que habitan. Comencemos por un grupo primitivo, el de los helechos, que cuenta con verdaderos gigantes que superan fácilmente los 5 m de altura. En Misiones se destacan tres géneros con helechos o chachíes de bañado, otros de lugares secos que forman un estrato arbóreo inferior debajo de los bosques espontáneos de pino paraná y que por tener espinas son llamados “chachíes bravos” y los “chachíes mansos” que puedan rondar los 3 m de altura y crecen en quebradas muy húmedas pareciendo pequeñas palmeras. Chachíes mansos (Dicksonia sellowiana)

Regardless of the never-ending debate on whether or not the Phytolacca dioica (see page 84) is a tree and looking past what can be said about palms in this respect (see page 79), there is a series of different families that reach the required heights and, sometimes, have a ligneous consistency, which is what allows us to treat them as trees. For ecological purposes, they can be included with other trees in the plant stratums of the forests they inhabit. Let’s start with a primitive group, the ferns, which has truly giant species that can easily exceed 15ft. In Misiones, there are three outstanding genera of ferns called “Chachies de bañado”, as well as others from dry regions that make up a lower arborescent stratum underneath the Araucaria angustifolia forests and which are called “brave Chachies” (Alsophila sp.) because of their thorns. We also have the Dicksonia sellowiana, which can reach 10ft, grow in very humid ravines and look like small palms.

Chachíes bravos (Alsophila sp.)

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Tacuaruz煤 (Guadua angustifolia) Card贸n o pasacana (Trichocereus pasacana)


ÁRBOLES

Trees of Argentina

No son árboles, pero… NOT TRUE TREES BUT...

Dos especies de cañas o tacuaras por su largo de más de 10 m merecen también esta consideración. Las principales son el tacuaruzú o tacuara paraná y la picanilla, cuyo nombre viene de que antaño se las usaba para picanear los bueyes y obligarlos a avanzar con sus pesadas carretas y cachapés, y que hoy tienen múltiples usos para construir andamios, techos o quinchos. La familia de los cactus posee un gigante que es el cardón mesopotámico más conocido como “tuna”, que aparece incluso en plena selva donde aflora la piedra. En el Chaco, el ucle, el cardón moro y el quimil pelean la copa a los algarrobos, itines y mistoles son dominantes en los “peladares” y, en las quebradas de la Prepuna, dos especies de cardones crecen como grandes columnas y son usadas para construir puertas, muebles rústicos y artesanías. En las zonas selváticas del Norte aparecen las ortigas bravas más altas que un hombre y que almacenan agua en sus troncos espinudos con grandes hojas urticantes en el envés.

Ortiga brava (Urea baccifera)

This is similar to two Guadua species that can both grow to over 30ft tall. The main ones are the Guadua angustifolia and the Guadua paraguayana, whose name dates back to the old days when it was used to spur on oxen and force them to carry heavy carts and wagons, and which is now used to build scaffolds, roofs and huts. There is a giant species in the Cactaceae family, the Cereus uruguayanus, which grows even in the depths of the forest on stony ground. In Chaco, the Cereus forbesii, the Stetsonia coryne and the Opuntia quimilo contend with the Prosopis, while the Prosopis kuntzei and the Ziziphus mistol dominate the severely degraded sites. In the Prepuna ravines, two species of Trichocereus grow like big columns and are used to build doors, country furniture and crafts. In the northern rainforests, we can find Urea baccifera that are over head high and store water in their thorny stems with big leaves that are urticant on the back.

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Los Sacha THE “SACHA” TREES

Parientes del monte Relatives of the forest


ÁRBOLES

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LOS SACHA

Sacha-membrillo (Capparis tweediana)

THE “SACHA” TREES

Al estudiar los nombres de nuestros árboles es común encontrar muchos de ellos a los que se antepone la partícula quichua: “sacha”. Hay variadas interpretaciones de ese vocablo, como considerarlo sinónimo de “falso”, “casi” o “cercano”. Pero la más acertada y correcta, a nuestro juicio, es la que lo establece como sinónimo de “monte” o una variante de lo mismo que sería “salvaje” o “silvestre”. Estos nombres son de uso frecuente en Santiago del Estero, bastión de la lengua quichua hasta en nuestros días, y gran parte del Noroeste argentino. Así, sólo entre los árboles, aparecen la sacha-pera, la sacha-sandía, el sacha-limón, el sacha-poroto, el sacha-melón, la sachahiguera, el sacha-manzana, los sacha-membrillos que incluyen tres especies, entre muchos otros. Como se aprecia en todos estos casos, se comparó a la especie silvestre con una especie doméstica o importada ya conocida, queriendo significar que parecía una variedad silvestre de una planta familiar.

When studying the names of our trees it is common to find many preceded by the Quichua connecting word “sacha.” There are several interpretations of this word, including as a synonym of “false,” “almost” or “similar to.” However, the most accurate and correct, in our opinion, is that which expresses it as a synonym of “woods” or a variation thereof, which would be “wild” or “rural.” These names are frequently used in Santiago del Estero, a bastion of the Quichua language even today and a wide area in the Northwest of Argentina. Thus, among many others, we can name the Acanthosyris falcata, the Capparis salicifolia, the Capparis speciosa, the Capparis retusa, the Jatropha macrocarpa, the Ruprechtia apetala and, the Capparis tweediana, which another two species. As can be seen in all these cases, the wild species was compared to an already known national or imported species, meaning that it seemed to be a wild variety of a family plant.

Sacha-manzana (Ruprechtia apetala)

Sacha-limón (Capparis speciosa)

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Plantando รกrboles PLANTING TREES


ÁRBOLES

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Plantando árboles

Palo borracho (Ceiba chodatii)

PLANTING TREES

Esta actividad es altamente recomendable para embellecer nuestra vida diaria y enriquecer nuestras casas y ciudades con estos fabricantes naturales de oxígeno. Incluso en algunas reservas naturales, donde los ambientes estén degradados o invadidos por especies exóticas, tan importante como la extracción de invasoras es restaurar los bosques originales plantando especies nativas. En este sentido, ya a mediados del siglo pasado, hubo intensas campañas educativas y la “oración al árbol” podía leerse y verse expuesta principalmente en las escuelas. El viejo deseo de que para una vida plena se debía tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro se había hecho carne en la población, pero todavía no se entendía que, además de plantar árboles, era importante plantar el árbol adecuado. Por eso en las páginas siguientes les mostraremos una gran variedad de alternativas para implantar en diferentes regiones del país. Además del nombre, indicamos con una sigla la ecorregión en que este se da espontáneamente. Por razones prácticas, los hemos agrupado en árboles recomendados para Buenos Aires y alrededores, para el NEA, para el NOA, para el centro, para Cuyo y para el Sur. Sabemos que en esas grandes regiones que designamos, confluyen a su vez diferentes ecorregiones, pero aunque la planta elegida no sea exactamente de la misma ecorregión donde se encuentra la ciudad o jardín a forestar, siempre será mejor hacerlo con una especie cercana que con otra totalmente extraña. La ventaja de los árboles nativos es que están adaptados al clima de la región y soportan con éxito la temperatura, la insolación, el régimen de lluvias, el tipo de suelo -sin necesidad de aditivos-, y en consecuencia, no requieren cuidados especiales. Otra ventaja de elegir estos árboles es que interactúan con el ecosistema, atrayendo con sus flores a mariposas, abejas y hasta picaflores; y con sus frutos, a infinidad de aves frugívoras o semilleras, o incluso aves insectívoras, pues los frutos maduros son visitados por diminutos insectos.

This activity is highly advisable for enhancing our daily lives and enriching our homes and cities with these natural manufacturers of oxygen. Moreover, in some natural reserves where habitats have been spoiled or invaded by exotic species, restoring the original forests by planting native species is as important as removing the invaders. In this respect, there were strong educational campaigns around the middle of the last century and the “tree prayer” could be seen and read mainly in schools. The population had brought to life the old saying that for your life to be complete you need to have a child, plant a tree and write a book; unfortunately what nobody understood then was that in addition to planting a tree it was important to choose the right species. Therefore, on the following pages we have included a wide variety of alternatives for different regions of the country. Apart from its name, the ecoregion where each tree grows naturally is indicated with an abbreviation. For practical reasons, species have been grouped in the following categories: trees recommended for Buenos Aires and its surroundings, for the NEA (Northeast of Argentina), for the NOA (Northwest of Argentina), for the central region, for Cuyo and for the southern region. We know that different ecoregions converge in these large regions, but even though the selected plant might not belong to exactly the same ecoregion where the city or garden subject to afforestation is located, it is always better to choose a nearby species rather than a completely foreign one. The advantage of native trees is that they are adapted to the regional climate and successfully tolerate changes in temperature, sunlight, rainfall, type of soil —without the need for additives—, and as such, do not require special care. Another advantage is that they interact with the ecosystem, attracting butterflies, bees and even hummingbirds with their flowers and bringing in frugivorous, seed-eating and even insectivorous birds with their fruits, as the ripe ones are visited by tiny insects.

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Sen del campo (Senna corymbosa)

Tala (Celtis tala) Espinillo o aromo (Acacia caven)

Espinillo o aromo (Acacia caven)


ÁRBOLES

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Árboles recomendados para Buenos Aires y alrededores

Tarumá (Citharexylum montevidense)

Algarrobo blanco (Prosopis alba) Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius) Brusca o espino negro (Colletia spinossisima) Ceibillo (Sesbania punicea) Ceibo (Erythrina crista-galli) Chal-chal (Allophyllus edulis) Chañar (Geoffroea decorticans) Chucupí (Porlieria microphylla) Cina-cina (Parkinsonia aculeata) Coronillo (Scutia buxifolia) Curupí (Sapium haematospermum) Espinillo (Acacia caven) Ingá (Inga uruguensis) Lapachillo (Poecilanthe parviflora) Laurel del río (Nectandra angustifolia) Mimosa (Mimosa bonplandii) Molle (Schinus longifolius) Ombú (Phytolacca dioica) Sangre de drago (Croton urucurana) Sarandí blanco (Phyllanthus sellowianus) Sarandí colorado (Cephalanthus glabratus) Sauce criollo (Salix humboldtiana) Sauco (Sambucus australis) Sen del campo (Senna corymbosa) Sombra de toro (Jodina rhombifolia) Tala (Celtis tala) (= C. ehrenbergiana) Talilla (Lycium cestroides) Tarumá (Citharexylum montevidense) Tembetarí (Fagara hyemalis) Yerba de bugre (Lonchocarpus nitidus)

Ombú (Phytolacca dioica)

TREES RECOMMENDED FOR BUENOS AIRES AND ITS SURROUNDINGS

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Marmelero (Ruprechtia laxiflora)

Palo rosa (Aspidosperma polyneuron)

Ñandipá (Sorocea bonplandi)

María Preta (Diatenopteryx sorbifolia)


ÁRBOLES

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Árboles recomendados para el nordeste argentino

Guatambú blanco (Balfourodendron riedelianum)

Aguay (Chrysophyllum gonocarpum) Alecrín (Holocalyx balansae) Ambay – guazú (Didymopanax morototoni) Anchico colorado (Parapiptadenia rigida) Azota – caballo (Luehea divaricata) Cancharana (Cabralea canjerana) Cedro misionero (Cedrela fissilis) Ceibo de monte (Erythrina falcata) Grapia (Apuleia Ieiocarpa) Guatambú amarillo (Aspidosperma australe) Guatambú blanco (Balfourodendron riedelianum) Guayubira (Patagonula americana) Ibirá – pitá (Peltophorum dubium) Incienso (Myrocarpus frondosus) Lapacho amarillo (Tabebuia alba y T. pulcherrima) Lapacho rosado (Tabebuia heptaphylla) Laurel negro (Nectandra megapotamica) Loro blanco (Bastardiopsis densiflora) María Preta (Diatenopteryx sorbifolia) Marmelero (Ruprechtia laxiflora) Mora amarilla (Maclura tinctoria) Niño – rupá (Aloysia virgata) Ñandipá (Sorocea bonplandi) Palo borracho o samohú (Ceiba speciosa) Palo rosa (Aspidosperma polyneuron) Pata de buey (Bauhinia forficata) Peteribí (Cordia trichotoma) Pindó (Syagrus romanzoffiana) Quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae) Sangre de drago (Croton urucurana) Tala trepadora (Celtis triflora) Timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum) Urunday (Astronium balansae)

Lapacho amarillo (Tabebuia alba)

TREES RECOMMENDED FOR THE NORTHEAST OF ARGENTINA

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QueĂąoa (Polylepis tomentella) Tomate ĂĄrbol (Cyphomandra betacea)


ÁRBOLES

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Árboles recomendados para el noroeste argentino

Árbol Lillo (Bocconia integrifolia)

Aguaribay (Schinus molle) Aliso de río (Tessaria integrifolia) Aliso del cerro (Alnus jorullensis) Árbol Lillo (Bocconia integrifolia) Carnaval (Senna spectabilis) Cascarón (Cascaronia astrogalina) Cebil colorado o curupay (Anadenanthera colubrina) Cedro coya o tucumano (Cedrela lilloi) Cedro salteño (Cedrela fissilis) Ceibo salteño (Erythrina falcata) Chirimoya del monte (Rollinia rugulosa) Churqui jujeño (Prosopis ferox) Coca del monte (Erythroxylum argentinum) Coco (Fagara coco) Guarán (Tecoma stans) Guayabil (Saccelium lanceolatum) Horco cebil (Piptadenia excelsa) Horco molle (Blepharocalyx gigantea) Jacarandá o tarco (Jacaranda mimosifolia) Lapacho amarillo (Tabebuia lapacho) Laurel del cerro (Cinnamomum porphyrium) Molle del cerro (Schinus gracilipes) Nogal criollo (Juglans australis) Pino del cerro (Podocarpus parlatorei) Queñoa (Polylepis tomentella) Tabaquillo (Polylepis australis) Tala falso (Bouganvillea stipitata) Tipa (Tipuana tipu) Tipa colorada (Pterogyne nitens) Tomate árbol (Cyphomandra betacea) Visco (Acacia visco)

Nogal criollo (Juglans australis)

TREES RECOMMENDED FOR THE NORTHWEST OF ARGENTINA

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Tabaquillo (Polylepis australis)

Algarrobo blanco (Prosopis alba) Cha単ar (Geoffroea decorticans)


ÁRBOLES

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Árboles recomendados para el CENTRO ARGENTINO

Caldén (Prosopis caldenia)

Algarrobo blanco (Prosopis alba) Algarrobo negro (Prosopis nigra) Caldén (Prosopis caldenia) Carandilla (Trithrinax campestris) Chañar (Geoffroea decorticans) Coco (Fagara coco) Espinillo (Acacia caven) Espinillo negro (Acacia atramentaria) Garabato (Acacia furcatispina) Manzano del campo (Ruprechtia apetala) Mato (Myrcianthes cisplatensis) Mistol (Ziziphus mistol) Molle blanco (Schinus molle) Molle de beber (Lithraea molleoides) Piquillín grande (Condalia buxifolia) Tabaquillo (Polylepis australis) Tala (Celtis tala) Tusca (Acacia macracantha)

Piquillín grande (Condalia buxifolia)

TREES RECOMMENDED FOR THE NORTHWEST OF ARGENTINA

Algarrobo negro (Prosopis nigra)

Molle (Schinus longifolius)

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Retamo (Bulnesia retama) Brea (Cercidiurn praecox)


ÁRBOLES

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Árboles recomendados para la región de cuyo

Algarrobo dulce (Prosopis flexuosa)

Algarrobo chileno (Prosopis chilensis) Algarrobo cuyano o dulce (Prosopis flexuosa) Brea (Cercidiurn praecox) Chañar (Geoffroea decorticans) Retamo (Bulnesia retama)

Algarrobo chileno (Prosopis chilensis)

TREES RECOMMENDED FOR CUYO

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Espino azul (Raphithamnus spinosus)

Arrayรกn o Quetri (Luma apiculata)

Arrayรกn o Quetri (Luma apiculata)


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Árboles recomendados para el sur TREES RECOMMENDED FOR THE SOUTH Alerce (Fitzroya cupressoides) Arrayán o quetri (Luma apiculata) Canelo (Drimys winteri) Ciprés cordillerano (Austrocedrus chilensis) Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum) Coihue (Nothofagus dombeyi) Espino azul (Raphithamnus spinosus) Fuinque (Lomatia ferruginea) Guindo (Nothofagus betuloides) Lenga (Nothofagus pumilio) Maitén (Maytenus boaria) Mañiú hembra (Saxegothaea conspicua) Mañiú macho (Podocarpus nubigenus) Michay (Berberis darwinii) Notro (Embothrium coccineum) Ñire (Nothofagus antarctica) Patagua (Myrceugenia exsucca) Pehuén (Araucaria araucana) Radal (Lomatia hirsuta) Raulí (Nothofagus alpina) Roble Pellín (Nothofagus obliqua) Tineo (Weinmannia trichosperma) Notro (Embothrium coccineum)

Mañiú macho (Podocarpus nubigenus)

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Lista de los árboles, especies de porte arbóreo y otras mencionadas en el libro List of trees, tree-like species and others mentioned in the book

• Acacia blanca (Robinia pseudoacacia) • Acacia mansa (Sesbania punicea) • Agarrapalo. Ver Higuerón • Aguaribay (Schinus molle) • Aguay (Chrysophyllum gonocarpum) • Albaricoque (Ximenia americana) • Albaricoquillo. Ver Albaricoque • Alecrín (Holocalyx balansae) • Alerce (Fitzroya cupressoides) • Algarrobo amarillo (Prosopis nigra var. ragonesei) • Algarrobo blanco (Prosopis alba) • Algarrobo chileno (Prosopis chilensis) • Algarrobo cuyano (Prosopis flexuosa) • Algarrobo dulce. Ver Algarrobo cuyano • Algarrobo negro (Prosopis nigra) • Aliso de río (Tessaria integrifolia) • Aliso del cerro (Alnus jorullensis) • Almez (Celtis australis) • Ambay – guazú (Didymopanax morototoni) • Ambay (Cecropia pachystachya) • Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius) • Anchico colorado (Parapiptadenia rigida) • Ancoche (Vallesia glabra) • Arary (Calophyllum brasiliense) • Árbol Lillo (Bocconia integrifolia) • Aromo. Ver espinillo. • Arrayán o quetri (Luma apiculata) • Azota caballo (Luehea divaricata) • Brea (Cercidium praecox) • Brusca (Colletia spinossisima) • Burro-caá (Casearia sylvestris) • Caldén (Prosopis caldenia) • Camboatá colorado (Matayba elaeagnoides) • Cancharana (Cabralea canjerana) • Canelo (Drimys winteri) • Cangorosa (Maytenus ilicifolia) • Caña fístola. Ver Ibirá pitá • Carandilla (Trithrinax campestris) • Cardón mesopotámico (Cereus uruguayanus y c. stenogonus) • Cardón moro (Stetsonia coryne) • Carnaval (Senna spectabilis) • Caroba (Jacaranda micrantha) • Carpinchera (Mimosa pigra) • Cascarón (Cascaronia astragalina) • Catiguá colorado (Trichilia catigua) • Cebil colorado (Anadenanthera colubrina) • Cedrillo (Guarea macrophylla)

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• Cedro coya (Cedrela lilloi) • Cedro misionero (Cedrela fissilis) • Cedro salteño (Cedrela angustifolia) • Cedro tucumano. Ver Cedro coya • Ceibillo. Ver Acacia mansa • Ceibo (Erythrina crista-galli) • Ceibo común. Ver Ceibo • Ceibo chaqueño. Ver Ceibo rosado • Ceibo de monte (Erythrina falcata) • Ceibo jujeño. Ver Ceibo de monte • Ceibo rosado (Erythrina dominguezii) • Ceibo salteño. Ver Ceibo de monte • Chachíes bravos (Alsophila sp. = Trichipteris sp.) • Chachíes mansos (Dicksonia sellowiana) • Chal-chal (Allophyllus edulis) • Chañar (Geoffroea decorticans) • Chica (Ramorinoa girolae) • Chichita (Lithraea brasiliensis) • Chirimoya del monte (Rollinia rugulosa) • Chonta (Acrocomia chunta) • Chucupí (Porlieria microphylla) • Churqui jujeño (Prosopis ferox) • Cina-cina (Parkinsonia aculeata) • Ciprés cordillerano (Austrocedrus chilensis) • Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum) • Coca del monte (Erythroxylum argentinum) • Cochucho. Ver Coco • Coco (Fagara coco) • Cocú. Ver Chal-chal • Coihue (Nothofagus dombeyi) • Coihue austral. Ver Guindo • Coquito San Juan (Melicoccus lepidopetalus) • Coronillo (Scutia buxifolia) • Cuentrillo (Fagara rhoifolia) • Curro (Colletia paradoxa) • Curupay. Ver Cebil colorado • Curupí (Sapium haematospermum) • Duraznillo (Kageneckia lanceolata) • Espina de corona (Gleditsia amorphoides) • Espinillo (Acacia caven). Ver también Ñandubay • Espinillo negro (Acacia atramentaria) • Espino azul (Raphithamnus spinosus) • Espino negro. Ver Brusca • Falsa caoba. Ver Pata de buey • Falso cafeto. Ver Mandioca brava • Fresno americano (Fraxinus americana)

• Fuinque (Lomatia ferruginea) • Fumo bravo (Solanum granulosumleprosum) • Garabato (Acacia furcatispina) • Ginkgo (Ginkgo biloba) • Grapia (Apuleia Ieiocarpa) • Guabirá (Campomanesia xanthocarpa) • Guabiyú (Myrcianthes pungens) • Guarán (Tecoma stans) • Guatambú amarillo (Aspidosperma australe) • Guatambú blanco (Balfourodendron riedelianum) • Guayaba (Psidium guajava) • Guayabil (Saccelium lanceolatum) • Guayacán (Caesalpinia paraguariensis) • Guayubira (Patagonula americana) • Guazatumba. Ver Burro-caá • Guindo (Nothofagus betuloides) • Higuerón (Ficus luschnathiana = F. enormis = F. moncki) • Horco-cebil (Piptadenia excelsa) • Horco-molle (Blepharocalyx gigantea) • Horco-laurel (Cinnamomum porphyrium = Phoebe porphyria) • Horco-mato (Myrcianthes mato) • Horco-quebracho (Schinopsis marginata = S. haenkeana) • Ibajai (Hexachlamys edulis y Eugenia pyriformis) • Ibapoy. Ver Higuerón • Ibirá – pitá (Peltophorum dubium) • Ibirá-obí-guazú (Esenbeckia febrifuga) • Incienso (Myrocarpus frondosus) • Ingá (Inga vera = I. uruguensis) • Itín (Prosopis kuntzei) • Jacarandá (Jacaranda mimosifolia) • Lapachillo (Poecilanthe parviflora) • Lapacho amarillo (Tabebuia alba, T. pulcherrima y T. lapacho) • Lapacho negro (Tabebuia heptaphylla) • Lapacho rosado. Ver Lapacho negro • Laurel de olor europeo (Laurus nobilis) • Laurel del cerro. Ver Horco-laurel • Laurel del río (Nectandra angustifolia) • Laurel negro (Nectandra megapotamica = N. saligna) • Lenga (Nothofagus pumilio) • Ligustrina (Ligustrum sinense) • Ligustro (Ligustrum lucidum) • Liquidámbar (Liquidambar styraciflua) • Lleuque (Prumnopitys andina)


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• Loro blanco (Bastardiopsis densiflora) • Maitén (Maytenus boaria) • Mamón. Ver Papaya • Mamón del monte (Carica quercifolia) • Mandioca brava (Manihot grahamii) • Manduví guaycurú (Geoffroea striata) • Manzano del campo (Ruprechtia apetala) • Mañiú hembra (Saxegothaea conspicua) • Mañiú macho (Podocarpus nubigenus) • María preta (Diatenopteryx sorbifolia) • Marmelero (Ruprechtia laxiflora) • Mato (Myrcianthes cisplatensis) • Mbocayá (Acrocomia aculeata = A. totai) • Michay (Berberis ilicifolia) • Mimosa de río (Mimosa bonplandii) • Mistol (Ziziphus mistol) • Molle (Schinus longifolius). Ver también Aguaribay • Molle blanco. Ver Molle de beber • Molle de beber (Lithraea molleoides) • Molle del cerro (Schinus gracilipes) • Mora amarilla (Maclura tinctoria = Chlorophora tinctoria) • Morera blanca europea (Morus alba) • Morera de papel (Broussonetia papyrifera) • Niño – rupá (Aloysia virgata) • Nogal criollo (Juglans australis) • Nogal del zorro. Ver Visquillo • Notro (Embothrium coccineum) • Ñandipá (Sorocea bonplandii) • Ñandubay (Prosopis affinis) • Ñangapirí (Eugenia uniflora) • Ñire (Nothofagus antarctica) • Olivillo. Ver Tintillo • Olmo europeo (Ulmus procera) • Ombú (Phytolacca dioica) • Ortiga brava (Urera baccifera) • Pacará. Ver Timbó colorado • Pacurí (Rheedia brasiliensis) • Palmera caranday (Copernicia alba) • Palmera yatay (Butia yatay) • Palmito (Euterpe edulis) • Palo amarillo (Phyllostylon rhamnoides) • Palo blanco (Calycophyllum multiflorum) • Palo borracho (Ceiba spp.) • Palo borracho de flor amarilla. Ver Yuchán • Palo borracho de flor rosada. Ver Samohú • Palo coca. Ver Tipa colorada • Palo overo (Chloroleucon chacöense) • Palo piedra (Diplokeleba floribunda) • Palo pólvora (Trema micrantha) • Palo rosa (Aspidosperma polyneuron) • Palo santo (Bulnesia sarmientoi) • Palo trébol. Ver Roble criollo • Palo yerba (Ilex argentina) • Papaya (Carica papaya) • Paraíso (Melia azedarach)

• Paratodo (Tabebuia aurea) • Pata de buey (Bauhinia forficata = B. candicans) • Pata de vaca. Ver Pata de buey • Patagua (Myrceugenia exsucca) • Pehuén (Araucaria araucana) • Peje. Ver Sombra de toro • Peteribí (Cordia trichotoma) • Peteribí morotí. Ver Loro blanco • Pezuña de vaca. Ver Pata de buey • Picanilla (Guadua paraguayana) • Pindó (Syagrus romanzoffiana = Arecastrum romanzoffianum) • Pindocito (Allagoptera campestris) • Pino del cerro (Podocarpus parlatorei) • Pino paraná (Araucaria angustifolia) • Piñeiriño (Podocarpus lambertii) • Piquillín grande (Condalia buxifolia) • Pitanga. Ver Ñangapirí. Además Eugenia moraviana. • Plátano (Platanus acerifolia) • Quebrachillo (Acanthosyris spinescens) • Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco) • Quebracho blanco lagunero (Aspidosperma triternatum) • Quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae) • Quebracho colorado santiagueño (Schinopsis lorentzii) • Quebracho negro. Ver Quebracho blanco lagunero • Queñoa (Polylepis tomentella) • Quimil (Opuntia quimilo) • Quina (Myroxylon peruiferum) • Rabo duro. Ver Rabo-itá • Rabo-itá (Lonchocarpus leucanthus) • Radal (Lomatia hirsuta) • Rama negra. Ver Mimosa de río y además Sen del campo • Raulí (Nothofagus alpina) • Retamo (Bulnesia retama) • Roble criollo (Amburana cearensis) • Roble pellín (Nothofagus obliqua) • Roble salteño. Ver Roble criollo • Sacha-higuera (Jatropha excisa). Ver además Mamón del monte • Sacha-limón (Capparis speciosa) • Sacha-manzana. Ver Manzano del campo • Sacha-melón (Castela coccinea) • Sacha-membrillo (Capparis tweediana) • Sacha-pera (Acanthosyris falcata) • Sacha-poroto (Capparis retusa) • Sacha-quina (Pogonopus tubulosus) • Sacha-sandía (Capparis salicifolia) • Samohú (Ceiba speciosa = C. insignis) • Sangre de drago (Croton urucurana) • Sarandí blanco (Phyllanthus sellowianus)

• Sarandí colorado (Cephalanthus glabratus) • Sarandí negro (Sebastiania schottiana) • Sauce criollo (Salix humboldtiana) • Saucillo. Ver Sacha-pera • Sauco (Sambucus australis) • Seibillo. Ver Acacia mansa. • Seibo. Ver Ceibo. • Sen del campo (Senna corymbosa) • Sombra de toro (Jodina rhombifolia) • Soroche (Pseudobombax argentinum) • Tabaquillo (Polylepis australis) • Tacuara brava. Ver Yatevó • Tacuara paraná. Ver Tacuaruzú • Tacuaruzú (Guadua angustifolia) • Tala (Celtis tala = C. ehrenbergiana) • Tala falso (Bougainvillea stipitata) • Tala trepadora (Celtis triflora) • Talilla (Lycium cestroides) • Tarco. Ver Jacarandá • Tarumá (Vitex megapotamica). Ver además Tarumá espinudo • Tarumá espinudo (Citharexylum montevidense) • Tembetarí (Fagara hyemalis) • Tilo (Tilia viridis) • Timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum) • Tineo (Weinmannia trichosperma) • Tintillo (Hyalis argentea) • Tintitaco (Prosopis torquata) • Tipa (Tipuana tipu) • Tipa blanca. Ver Tipa • Tipa colorada (Pterogyne nitens) • Tipilla. Ver Tipa colorada • Tomate árbol (Cyphomandra betacea) • Tusca (Acacia macracantha) • Ubajay. Ver Ibajay • Ucle (Cereus forbesii) • Urucú (Bixa orellana) • Urunday (Astronium balansae) • Urunday colorado. Ver urunday • Urundel (Astronium urundeuva) • Uvilla (Berberis ruscifolia) • Vasuriña (Chrysophyllum marginatum) • Vinal (Prosopis ruscifolia) • Vinalillo (Prosopis vinalillo) • Viraró. Ver Marmelero y Tipa colorada • Visco (Acacia visco) • Visquillo (Senna birostris) • Yabuticaba (Plinia trunciflora = Guapurium peruvianum) • Yatay. Ver Palmera yatay • Yatay poñí (Butia paraguayensis) • Yatevó (Guadua trinii) • Yerba de bugre (Lonchocarpus nitidus) • Yerba mate (Ilex paraguariensis) • Yuchán (Ceiba chodatii = Ceiba insignis)

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Horco laurel o laurel del cerro (Cinnamomum porphyrium)

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Bibliografía recomendada Recommended Bibliography

Biloni, J. S. (1990): Árboles autóctonos argentinos de las selvas y montes de la Argentina. Buenos Aires: Tea, 335 págs. Demaio, P., U. O. Karlin y M. Medina (2002): Árboles nativos del centro de Argentina. Buenos Aires: L.O.L.A, 210 págs. Devoto, F. E. y M. Rothkugel (1942): “Índice de la flora leñosa argentina”. Publ. Miscelánea Nº 140. Buenos Aires: Ministerio de Agricultura y Ganadería, 182 págs. Digilio, A. P. L. y P. R. Legname (1966): “Los árboles indígenas de la provincia de Tucumán”, Opera Lilloana XV, Tucumán. Dimitri, M. J. (1974): “Pequeña flora ilustrada de los parques nacionales andino-patagónicos”, Anal. Parques Nac. XIII: 1-122. Buenos Aires: Serv. Nac. Pques. Nac. Dimitri, M. J., I. Volkart, C. Ambrosius de Brizuela y F. Tiburcio Fano (1974): “La flora arbórea del Parque Nacional Iguazú”, Anal. Pques. Nac. XII. Buenos Aires: Serv. Nac. Pques. Nac., 180 págs. Dimitri, M. J., R. F. J. Leonardis y J. S. Biloni (1997): El nuevo libro del árbol. Tomos 1: 120 págs., tomo 2: 124 págs., tomo 3: 120 págs. Buenos Aires: El Ateneo. Gancedo, A. (1916): “Flora arbórea del territorio nacional del Chaco”. Proyecto de ley. Buenos Aires, 237 págs. Haene, E. y G. Aparicio (2004): 100 árboles argentinos. Buenos Aires: Albatros, 126 págs. Legname, P. R. (1982): “Árboles indígenas del noroeste argentino”, Opera Lilloana XXXIV. Tucumán: Fund. Miguel Lillo, 226 págs. Peña-Chocarro, M. C., J. de Egea Juvinel, M. Vera, H. Maturo y S. Knapp (2006): Guía de árboles y arbustos del Chaco húmedo. Asunción: The Natural History Museum, Guyra Paraguay, Fundación Moisés Bertoni y Fundación Hábitat y Desarrollo, 291 págs.

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Ceibo de monte, salteño o jujeño (Erythrina falcata)

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FOTÓGRAFOS Photographers Fotos de tapa/cover photo: Daniel Aldo Gómez; inferiores/bottom: Norberto Bolzón. Fotos de contratapa/back cover: Norberto Bolzón; inf. der./bottom righ: Ana Guarnaschelli; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 1: Daniel Aldo Gómez. Pág. 2: Daniel Aldo Gómez. Pág. 6: Norberto Bolzón. Pág. 8: Eduardo Haene. Pág. 14: sup. izq./top left: Juan Carlos Chebez; inf. izq./bottom left: Guillermo Gil; sup. der./top right: Roberto Güller; centro der./middle right: Mariano Masariche; inf. der./bottom right: Claudio Bertonatti. Pág. 16: Daniel Aldo Gómez. Pág. 17: sup. der./top right: Ariel Soria; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 18: Gabriela Saldaña. Pág. 19: sup. der./top right: Juan Carlos Chebez; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./ bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 20: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón: sup. izq./top left: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Leonardo Martín Díaz Cillo. Pág. 21: izq./left: Juan Carlos Chebez; der./right: Norberto Bolzón. Pág. 22: Norberto Bolzón. Pág. 23: sup. der./top right: Daniel Aldo Gómez; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón.; inf. centro/middle bottom: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 24: Gabriela Saldaña. Pág. 25: sup. der./ top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Ana Guarnaschelli; inf. izq./bottom left: Ana Guarnaschelli. Pág. 26: Ana Guarnaschelli. Pág. 27: sup. der./top right: Ana Guarnaschelli; inf. der./bottom right: Ana Guarnaschelli; inf. centro/middle bottom: Ana Guarnaschelli; inf. izq./bottom left: Ana Guarnaschelli. Pág. 28: Diego S. Olivera. Pág. 29: izq./left: Diego S. Olivera; der./right: Diego S. Olivera. Pág. 30: Norberto Bolzón. Pág. 31: sup. der./top right: Eduardo Haene; centro der./middle right: Eduardo Haene; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 32: Norberto Bolzón. Pág. 33 sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 34: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. izq./ bottom left: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Claudio Bertonatti; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 35: izq./left: Norberto Bolzón; der./right: Norberto Bolzón. Pág. 36: Norberto Bolzón. Pág. 37: sup. der./top right: Ariel Soria; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right/bottom right Norberto Bolzón; inf. izq./ bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 38: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Bárbara Gasparri; sup. izq./top left: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Bárbara Gasparri. Pág. 39: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; izq./left: Norberto Bolzón. Pág. 40: Norberto Bolzón. Pág. 41: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón; izq./left: Norberto Bolzón. Pág. 42: Norberto Bolzón. Pág. 43: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Leonardo Martín Díaz Cillo; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Ariel Soria. Pág. 44: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Leonardo Martín Díaz Cillo; sup. izq./top left: Leonardo Martín Díaz Cillo; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 45: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Gabriela Saldaña; inf. izq./bottom left: Leonardo Martín Díaz Cillo. Pág. 46: Norberto Bolzón. Pág. 47: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Leonardo Martín Díaz Cillo; inf. izq./bottom left: Leonardo Martín Díaz Cillo. Pág. 48: Eduardo Haene. Pág. 49: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Alec Earnshaw. Pág. 50: Norberto Bolzón. Pág. 51: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left:Claudia Nardini. Pág. 52: Norberto Bolzón. Pág. 53: sup. der./top right: Daniel Aldo Gómez; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón: inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 54: sup. der./top right: Ariel Soria; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Norberto Bolzón; inf. izq: Leonardo Martín Díaz Cillo. Pág. 55: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Leonardo Martín Díaz Cillo; inf. izq./bottom left: Leonardo Martín Díaz Cillo. Pág. 56: Norberto Bolzón. Pág. 57: sup. der./top right: Bárbara Gasparri; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. centro/middle bottom.: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 58: Diego S. Olivera. Pág. 59: sup. der./top right: Eduardo Haene; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; izq./left: Juan Carlos Chebez. Pág. 60: Norberto Bolzón. Pág. 61: sup. der./top right: Eduardo Haene; inf. der./bottom right: Eduardo Haene; izq./left: Norberto Bolzón. Pág. 62: Mariano Masariche. Pág. 63: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Leonardo Martín Díaz Cillo; izq./left: Eduardo Haene. Pág. 64: Ana Guarnaschelli. Pág. 65: sup./top: Ana Guarnaschelli; inf./bottom: Claudia Nardini. Pág. 66: Mariano Masariche. Pág. 67: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Daniel Aldo Gómez; izq./left: Mariano Masariche. Pág. 68: sup. der./top right: Mariano Masariche; inf. der./bottom right: Eduardo Haene; sup. izq./top left: Gabriela Saldaña.; inf. izq./bottom left: Eduardo Haene. Pág. 69: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; izq./left: Norberto Bolzón. Pág. 70: Eduardo Haene. Pág. 71: Carlos Ferrari. Pág. 72: sup. der./top right: Mariano Masariche; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Andrea Pigazzi; inf. izq./bottom left: Mariano Masariche. Pág. 73: sup./top: Mariano Masariche; inf./bottom: Roberto Güller. Pág. 74: Norberto Bolzón. Pág. 75: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; centro inf.: Juan Carlos Chebez; inf. izq: Roberto Güller. Pág. 76: Norberto Bolzón. Pág. 77: sup. der./top right: Javier Grosfeld; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Héctor Piacentini. Pág. 78: Mariano Masariche. Pág. 79: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Juan Carlos Chebez. Pág. 80: Eduardo Haene. Pág. 81: sup. der./top right: Eduardo Haene; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Roberto Güller. Pág. 82: Claudia Nardini. Pág. 83: sup. der./top right: Claudia Nardini; inf. der./bottom right: Diego S. Olivera; inf. izq./bottom left: José Athor. Pág. 84: Bárbara Gasparri. Pág. 85: sup. der./top right: Marcela Lossada; centro der./middle right: José Athor; inf. der./ bottom right: Roberto Güller; inf. izq: Roberto Güller. Pág. 86: Eduardo Haene. Pág. 87: sup. der./top right: Silvia Vitale; inf. der./bottom right: Eduardo Haene; izq./left: Federico Bruno. Pág. 88: Diego S. Olivera. Pág. 90: Norberto Bolzón. Pág. 91: Norberto Bolzón. Pág. 92: Norberto Bolzón. Pág.. 93: der./right: Norberto Bolzón; izq./left: Norberto Bolzón. Pág. 94: Norberto Bolzón. Pág. 95: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Leonardo Martín Díaz Cillo; inf. der./bottom right: Leonardo Martín Díaz Cillo; izq./left: Norberto Bolzón. Pág. 96: Norberto Bolzón. Pág. 97: sup./top: Roberto Güller; inf./bottom: Norberto Bolzón. Pág. 98: Daniel Aldo Gómez. Pág. 99: sup. der./top right: Roberto Güller; inf. der./bottom right: Diego S. Olivera; izq./left: Ana Guarnaschelli. Pág. 100: Roberto Güller. Pág. 101: der./right: Daniel Algo Gómez; izq./left: Eduardo Haene. Pág. 102: Eduardo Haene. Pág. 103: der./right: Sofía Heinonen Fortabat; izq./left: Sofía Heinonen Fortabat. Pág. 104 sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf./bottom: Eduardo Haene; sup. izq./top left: Norberto Bolzón. Pág. 105: sup./top: Norberto Bolzón.; inf./bottom: Norberto Bolzón. Pág. 106: Daniel Aldo Gómez. Pág. 107: der./right: Daniel Aldo Gómez; izq./left: Roberto Güller. Pág. 108: Norberto Bolzón. Pág. 110: sup. der./top right: Alec Earnshaw; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Eduardo Haene; sup. izq./top left: Eduardo Haene; inf. izq./bottom left: Diego S. Olivera. Pág. 111: sup./top: Diego S. Olivera; inf./bottom: Eduardo Haene. Pág. 112: sup. der./top right: Andrés Bosso; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Norberto Bolzón; inf. izq./ bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 113: sup./top: Norberto Bolzón; inf./bottom: Norberto Bolzón.Pág. 114: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf./bottom: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Norberto Bolzón. Pág. 115: sup./top: Norberto Bolzón; inf./bottom: Norberto Bolzón. Pág. 116 sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./ bottom right: Eduardo Haene; sup. izq. /top left: Mariano Masariche; inf. izq. /bottom left: Mariano Masariche. Pág. 117: sup. der./top right: Eduardo Haene; centro der./ middle right: Eduardo Haene; inf. der./bottom right: Eduardo Haene; inf. izq./bottom left: Gabriela Saldaña. Pág. 118: sup. der./top right: Eduardo Haene; inf./bottom: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Eduardo Haene. Pág. 119: sup. der./top right: Eduardo Haene; inf. der./bottom right: Eduardo Haene; inf. izq./bottom left: Sofía Heinonen Fortabat. Pág. 120: sup. der./top right: Norberto Bolzón; centro der./middle right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; sup. izq./top left: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 121: sup. der./top right: Norberto Bolzón; inf. der./bottom right: Norberto Bolzón; inf. izq./bottom left: Norberto Bolzón. Pág. 124: Norberto Bolzón. Pág. 126: Ana Guarnaschelli. Pág. 128: Mariano Masariche.

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