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lineal y arquitectónico, éste incluye la realización de maquetas y a veces el estudio de los valores arquitectónicos de la región o de otros lugares. Las artes plásticas aplicadas comprenden cerámica orientada hacia la posibilidad de crear pequeñas empresas. En los colegios que ofrecen vocacionales se trabajan como parte del programa de Artes Aplicadas la ebanistería, la modistería o la jardinería. Muy pocos centros enseñan textiles, yeser ía, vitral, ornamentación, cester ía, pintura sobre cortezas, u otras artes de las diferentes tradiciones de las regiones de Colombia. La historia de las artes se enseña con poca frecuencia. Por lo general se estudia historia del arte occidental a partir de las cuevas de Lascaux y Altamira, pero escasamente se mencionan las maneras de producir arte y las cosas que han hechos los aborígenes de nuestra tierra, por ejemplo en San Agustín o en Tierra-dentro o en el arte actual. La historia de las artes tradicionales pr ácticamente no se estudia. Tampoco parece que haya programas sobre las artes Americanas, Hispano-indígenas, Afroamericanas o Anglosajonas. LA EXPERIENCIA VISIBLE Y TANGIBLE DEL MEDIO AMBIENTE NATURAL "Para el artista, el diálogo con la naturaleza es una condición indispensable. El artista es un ser humano él mismo naturaleza y es parte de la naturaleza en un espacio natural. Pero las maneras como este ser humano se busque a sí mismo en la naturaleza, en el estudio que haga de ésta y en su producción, pueden variar en número y en clase, seg ún como se vea a si" mismo en este espacio natural. El credo de los artistas de ayer y el estudio de la naturaleza, consistía, parece ser, en una investigación dolorosa y precisa de la apariencia. Yo y tú, el artista y su objeto buscaban establecer relaciones óptico-físicas a trav és de la barrera invisible entre el "yo" y el "tú". De este modo se obtuvieron excelentes cuadros de la superficie de los objetos filtrada por el aire; el arte de la mirada óptica se desarrollaba, mientras que se olvidó el arte de contemplar impresiones no ópticas y representaciones y de hacerlas visibles. Lo anterior no quiere decir que se subestime la investigación de la apariencia de los objetos de la naturaleza; debe ser meramente amplificada. Hoy, como ayer, la mera copia no responde a todas nuestras necesidades. El artista de hoy es más que una cámara improvisada; es más complejo, rico y amplio. Es una criatura sobre la tierra y una criatura en el todo, es decir, una criatura en una estrella entre las estrellas" 34 . LAS ARTES TRADICIONALES; EXPERIENCIAS DE TRANSFORMACIÓN SIMBÓLICA Testimonios de vida y un aprendizaje más cercano a su entorno natural y a su realidad social son los elementos que le pueden brindar al niño un espacio lúdico que le ayude a comprender el mundo de una manera más integral, donde el respeto por sus ancestros y su país sea lo fundamental. Cuando los pequeños desarrollan destrezas pero a la vez tienen la posibilidad de comprender la riqueza y la dimensión cultural y económica que implican expresiones como el tejido, la cerámica, el trabajo con la madera y el metal, así como la significación de éstas en su propio contexto natural, social y material, en una atmósfera en la que aprenda las técnicas, el uso y las propiedades de los instrumentos de trabajo; en un ámbito en el que se le cuente "el cuento" de la cer ámica, de los tejidos, de los bordados, de la orfebrería, cestería, los mitos y leyendas de origen, los símbolos asociados a los diferentes objetos, de modo que se va familiarizando con las tradiciones artesanales vivas en tantos lugares del país y tomándoles aprecio. Qué interesante ser ía si un estudiante de primero elemental, además de aprender una técnica para elaborar un objeto, conociera a un artesano, su lugar de trabajo y su concepción de vida35 . El desarrollo de las habilidades expresivas, la interpretación y análisis de símbolos y el desarrollo de criterios que le permitan al estudiante, en lo posible, ser selectivo ante las múltiples emisiones codificadas que se reciben a diario, para enriquecer el universo simbólico local, nacional y universal, se enfatiza en general en estos lineamientos. Pero estas habilidades y la actitud independiente y crítica se potencializan cuando los estudiantes conservan su autenticidad y cuando, en la interacción con el entorno natural y con los otros, enriquecen su sentido de pertenencia cultural y se adueñan de un universo simbólico significativo, desarrollan juicio apreciativo y ojo crítico ante las expresiones tangibles y visibles de su medio ambiente. Tomar los cauces naturales de la cultura viva en la escuela, interpretar el sentir popular, estar cerca de los ancestros, percibir la emoción común sin perder la autenticidad que cada estudiante le imprime a sus sentimientos cuando admira una obra antigua o contemporánea, son fundamentos educativos para cultivar en los niños su imaginación po ética y sus habilidades para desarrollar el pensamiento asociativo y creativo, necesarios cuando se requieren, como hoy, personas capaces, no solamente de memorizar códigos de los medios electrónicos para poder competir en el mercado laboral, sino que se necesitan ante todo personas imaginativas, capaces de transformar y enriquecer tales lenguajes simbólicos, tales señales. Pero lo más frecuente es que no se articule el trabajo que se hace en clase con aspectos de la dimensión social y cultural de la experiencia de los alumnos, ni se representen maneras de ver el entorno, ni formas de relacionarse con los otros y las cosas a través de la expresión plástica. Asimismo no se recrean tradiciones ni se investigan las expresiones artísticas o arquitectónicas del contexto, ni la simbología, expresividad y plasticidad de los rituales de las diferentes prácticas religiosas o de los rituales laicos, como son las fiestas familiares, los carnavales, ferias y demás. Y mucho menos se acostumbra realizar el aprendizaje teniendo vivencias fuera de la escuela para sentir, volver a ver, redescubrir las formas tangibles y visibles del entorno, para visitar talleres artesanales o artistas independientes o para apreciar un espectáculo artístico. El desarrollar estructuras recordatorias en los procesos de enseñanza de la cultura nos permite retomar la historia desde el ángulo de lo artístico y releerla enfatizando su aporte a la formación de la identidad. No se debe perder de vista que buena parte de nuestra identidad está contenida en la memoria colectiva por cuanto allí se sedimentan interpretaciones conductas y valores que tuvieron formas vitales en expresiones artísticas de diversa naturaleza. La recuperación de la historia de las diferentes manifestaciones artísticas nos permite reencontrar elementos del inconsciente colectivo y ponerlos de manifiesto, de tal manera que sus fuerzas expresivas y creadoras de humanidad expliquen las vivencias actuales de muchos de los componentes de significación que fueron capturados por dichas expresiones y que posteriormente se dan en la cultura sin que tengamos el referente que les dio origen y la trayectoria que siguieron. En la escuela Nueva se enseña a los niños a investigar tradiciones mediante entrevistas a padres y abuelos de las comunidades. También allí los niños diseñan y construyen objetos y hacen un rinc ón especial en la escuela para conservarlos. Conviene que la escuela organice Centros Culturales rurales donde se archiven cuidadosamente expresiones gráficas, bellas narraciones recogidas con los mayores y otros

Artistica  
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