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OBJETIVO

Parada en una excursión por el Prepirineo.

Suzuki GSX 600 F 62.138 millas –100.000 km– ha alcanzado el cuentakilómetros de mi Suzuki GSX 600 F. En millas, porque cuando 18 años atrás decidí comprarme esta moto era difícil encontrarla de color rojo y mi mecánico consiguió una camino del Reino Unido.

Siempre me ha tirado el rojo. Precioso Porsche…

TEXTO Y FOTOS: EDUARD MARTORELL

ESCRIBIR SOBRE LOS innumerables momentos extraordinarios que me ha ofrecido el mundo de la moto no me va a resultar difícil. Describir las emociones fruto de todos esos momentos me costará un poco más. Hace más de 18 años que compré esta preciosidad; exactamente el día 6 de agosto del año 1991. Tengo que confesar que la moto que me tenía impresionado era la Ducati Paso, de color rojo, por supuesto. Por aquel entonces tenía la Ducati Forza 350, moto con la cual aprendí los secretos de la conducción por carretera. Aunque aquella moto era un auténtico «hierro», fue ideal para recorrer mis primeros kilómetros sobre asfalto y sufrir mis primeras y últimas caídas. Precisamente su peso –casi 180 kilos, poco menos de lo que pesa la GSX 600 F– era perfecto para aprender. Pasear sobre motos de trial se convirtió en una afición que combinábamos con el montañismo, el ping-pong y un sinfín de deportes que nos enseñaba y aún enseña nuestro deportista e incansable padre. Y aunque el trial es un deporte muy emocionante, yo echaba de menos algo más de velocidad. De ahí el salto a las motos de carretera, de asfalto.

Villefranche-sur-Mer Aunque buena parte de los 100.000 kilómetros han sido sumados por las calles de Barcelona y por el Eix del

Llobregat, unos cuantos miles de estos kilómetros han sido el resultado de algunos viajes que, aunque no muy largos, sí me han aportado muy buenos momentos. El primer viaje que realicé fue hasta Donostia, junto a mi hermano Lluís –Honda 650 Revere– y mi amigo Miquel –Kawasaki 750 Zephir–. El segundo, hacia el Oeste, un poco más allá de Cannes: Villefranche-surMer, muy cerca de Niza. Nunca olvidaré el viaje de vuelta, los centenares de kilómetros que Camino de Donostia con Lluís, Miquel y sus Honda Revere y Kawasaki Zephyr. se necesitan para cruzar toda la Camarga francesa. No los olvidaré porqué tuve que tragármelos con un fortísimo viento del Norte, la famosa tramontana, que no cesó en el empeño de arrastrarme hasta las orillas del mar Mediterráneo. Por supuesto que no lo consiguió, aunque tuve que cambiar mis neumáticos porque, cuando llegué a Barcelona, me di cuenta de que el costado derecho de ambos estaba claramente más desgastado que el lado izquierdo. ¡Me pareció increíble! Estoy deseando que mis hijas puedan llevar a pilotar la Montmeló «Juràssic». Cuando mi moto ya tenía casi doce años experimenté otra gran jornada: mi hermano menor, Oriol, que por aquel entonces tenía una Honda CBR 600 F, me propuso entrar en el Circuit de Catalunya, participar durante media hora de una tanda en Montmeló.

El único contratiempo que he sufrido con la GSX 600 F ha sido la rotura de un cable de embrague y seis pinchazos. Nada más durante los 100.000 kilómetros 106

LA MOTO


La estampa del Prepirineo nevado es impresionante. Alto en el camino de Donosti.

Sobre una Ducati Paso, una moto que me tenía obsesionado, roja, por supuesto.

Atravesando el Col d’Ares, en plena Transpirenaica.

Junto con mi hermano Oriol antes de participar en una tanda en el Circuit de Catalunya de Montmeló.


OBJETIVO

SUZUKI GSX 600 F

Foto nocturna de mi fiel «Juràssic». Pronto será una clásica.

Mantenimiento

Transpirenaica sin complejos, al lado de motos mucho más modernas.

Me pareció casi una aventura y quizá por eso asentí. Además, ya era prácticamente imposible correr a velocidades superiores a las permitidas. Dicho y hecho. Aunque pasé un poquitín de miedo y vergüenza –fui un auténtico estorbo para casi todo el mundo que había en la pista–, la emoción fue «in crescendo». Un día inolvidable, incluso viendo cómo mi hermano me doblaba tres o cuatro veces… ¡en sólo 30 minutos!

Transpirenaica Pero, con gran diferencia, la experiencia más emocionante que he vivido con la «Jurássic» fue la Transpirenaica que realicé junto con mi hermano Oriol –Ducati 1000 Multistrada– y sus amigos Pere –BMW R 1200 R–, Jordi –BMW R 1200 ST–, Luca –MV Agusta Brutale– y Cesc – otra Ducati 1000 Multistrada– durante tres días de abril del año 2009. Tres días de Transpirenaica: desde el Cap de Creus hasta Donostia, pasando por Hondarribia, como está mandado. No hace falta que insista en la emoción que genera llegar a San Sebastián habiendo tenido sólo algún problemilla de carburación en los primeros puertos de montaña –el peor momento lo vivimos viv v imos en el puerto de Puymorens, a 1.915 metros de altitud,

cuando la «Juràssic» tuvo que dejarse caer pendiente abajo desde el punto más alto del puerto para volver a arrancar y carburar con normalidad–.

Nuevos objetivos Mi nuevo objetivo, ahora, es llegar a las ¡100.000… millas! Para ello seguiré recorriendo las calles de Barcelona e intentaré realizar otros dos sueños: la Transalpina y Cabo Norte. Con la Suzuki GSX 600 F, por supuesto. Con la «Juràssic». Ya estoy deseando que mis hijas cumplan 18 años para que aprendan a pilotarla. Porque otro objetivo es que esta moto llegue a ser una clásica. Objetivo fácil: faltan poco más de seis años. Compré esta moto en el verano del 91. He vivido grandes alegrías y grandes tristezas, emociones inmensas y sustos tremendos. Sorpresas enormes y golpes fuertes. El único contratiempo que he sufrido con la GSX 600 F ha sido la rotura de un cable de embrague y seis pinchazos –¡siempre llegué a tiempo para salvarlos con un buen tapón de caucho!–. Nada más durante los 100.000 kilómetros… durante más de 18 años. Increíble. Y allí está, cada mañana, a punto para acercarme, con rapidez, a cualquier lugar. A punto con celeridad, a para acercarme, acerc los que más m quiero.

El mantenimiento ha sido llevado a cabo principalmente por el piloto y el mecánico –y todo su equipo–, Eudald Fornells –de Motos Fornells, de Gironella–, a quien agradezco enormemente que haya reparado mi moto con auténtico mimo desde el primer día, así como por los mecánicos de Motoart de Barcelona. El único cambio ha sido la instalación de un 4 en 1 Thunder en substitución de los tubos de escape originales. Km Km 5.000 10.000 15.000 18.000 21.000 26.000 29.000 32.000 38.000 43.000 50.000 55.102 56.689 56.987 62.810

72.782 78.100 83.250 88.500 92.360 98.000

Operación Operación Aceite, filtro y pastillas traseras Aceite y filtro. Cambio neumáticos (Michelin) Aceite, filtro y bujías Cadena de transmisión Aceite, filtro, pastillas delanteras y cambio de tubos escape superiores Aceite y filtro Cambio neumáticos (Michelin) Pastillas delanteras, juego juntas culata, aceite y filtro. Limpieza carburadores Aceite y filtro Aceite y filtro Aceite y filtro. Cambio maneta embrague y conjunto soporte varilla Aceite y filtro. Cambio bujías Cambio neumático anterior (Michelin) y pastillas freno delanteros y traseros Cambio batería Aceite y filtro. Cambio neumático trasero. Bujías. Carburación y compensación. Calibrado emisión de gases. Reglaje de válvulas. Cambio escapes 4x2 por escape 4x1 Thunder. Cadena de transmisión (kit cadena y coronas) Aceite y filtro. Cambio batería. Cable embrague Reglaje y cadena de distribución. Aceite y filtro. Bujías. Líquido frenos y filtro aire Aceite y filtro. Cambio neumáticos Revisión sistema eléctrico. Cambio alternador. Aceite y filtro Aceite y filtro. Cadena de transmisión. Retén suspensión delantera. Líquido frenos Aceite y filtros. Limpieza carburadores

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Suzuki 600 GSX-F