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Martin Pelenur pintor magela ferrero Página

Martin Pelenur pintor magela ferrero

¿A dónde queremos llegar cuando levantamos la mirada de lo que parece suficiente? ¿Por qué no respondemos a la intuición, al desafío de poner a prueba lo que parece irreditable? ¿Para qué sirve el milagro que nos une a algo, a alguien, y parece intransferible, si no lo abrimos a números impares, primos, imperfectos, a la izquierda del merecimiento y la legalidad? ¿Cómo se define el precio que valida una pasión? ¿Qué inicia nuestras búsquedas?

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El arte es una construcción, una sublimación del miedo, de la angustia que provoca la muerte. La poesía, los hallazgos áureos son ofrendas que hacemos al más allá de todo lo visible, con la íntima esperanza de que alguna vez, algún día, ocurra el gran amor.

Al pasar escucho a un tertuliano que le atribuye a Tom Wolfe una frase que me alienta: «Si no hay justicia, que haya verdad». Porque creo que la estética de los razonamientos es vertebral de los productos que genera, sean estos jardines, música de cámara, teoría científica, políticas públicas o pintura.

Por eso, cuidar lo que nadie, excepto uno, puede ver, saber o conocer es un acto central. En él se apoya la comprensión de lo que nos proponemos y el modo de nuestro compromiso cuando desarrollemos los sueños hasta sus últimas consecuencias, que no son ni serán más ni menos que compartir la vida con quien nos toque compartirla.

Martin tiene una virtud fulminante: la de ser lo que parece.

Está en el corredor de su casa, en la calle Baldomir, esperándome con los ojos ultramarinos llenos de ternura y vasos de algas Martin Pelenur Painter magela ferrero

What do we intend to see when we raise our eyes from what appears to be enough?

Why don’t we respond to intuition, to the challenge of putting to the test what appears to be irreproducible? What’s the point of miracles that bring us closer to something or someone and seem inalienable if we do not open them up to odd, prime, imperfect numbers on the left of worthiness and lawfulness? How do you decide on the price that validates a passion? What triggers our pursuits?

Art is a construction, the sublimation of fear, of the anxiety caused by the notion of death. Poetry, the golden finds are offers we make to what lies beneath what we can see, with the secret hope that one day, maybe, a great love will occur.

I overhear a panelist attribute to Tom Wolfe a quotation I find encouraging, “If there’s no justice, let there be truth.” Because I believe the aesthetics of reasoning vertebrates its outcomes, regardless of whether they are gardens, chamber music, scientific theories, public policies, or painting.

Therefore, taking care of what nobody but yourself can see, know, or apprehend is a crucial act. It is the basis of the comprehension of what we set out to do and the form of our commitment when we pursue our dreams until the bitter end, which is nothing more or less than sharing our life with whomever we get to share it.

Martin has a sudden and fatal virtue: that of being what he appears to be.

Standing in the corridor of his house on Baldomir street, he waits for me with ultramarine eyes filled with tenderness and glass-

urbanas, en las que hace resbalar todo lo que le sobre a cualquier paisaje sin fe.

Me invita a pasar y, mientras me deslumbro, veo el cielo —que creí escondido en un frasquito— atravesar las paredes y remontar la casa.

Me entusiasma con unos cuadernos inaugurados sobre revistas viejas, cuyas páginas intervino con colores volcados, omisiones y subrayados que otorgan órdenes nuevos, sentidos nuevos y un relieve mate a lo que hay. Nos propone cambiar de textura, que haya el zafarrancho juntos, o un volver a ser los que somos un poco, o mucho más cerca de lo que pueda tocarse, más cerca de lo que pueda liberar a las figuras y a los textos de tener un solo sentido impreso a eternidad.

Martin tiene barba. Es hijo, amor de sus amores, padre y futuro cada vez que mezcla en el aire que respira preguntas sin ancla, con el único propósito de regalarle al cosmos una miga de lo que el propio cosmos hizo posible existir.

En su cuerpo de antiguo solitario se levantan cada tarde mareas de luna, siempre llena. A esa hora se interna en un océano privado que le regalan las orillas, en barcazas en blanco, con los nombres propios y el desapego de lo hecho, al azar de la corriente que las quiera elegir para hacerlas rumbo.

Ya ha visto el borde del silencio, ese confín errante que nos persigue mientras nos alcanza, sin que nunca podamos terminar de disfrutar, ni el haber llegado, ni el haber sabido con certeza, en algún momento, cuál era nuestro nombre antes del lenguaje.

Todas esas hazañas a monte, sin más brújula que el recaudo puesto en saber que todo cambia, agregan capas a los negros, donde yace la voz de lo que no cupo en el haes of urban seaweed, into which the leftovers of any faithless landscape slide.

He invites me in and, overwhelmed, I see the sky – which I thought was hiding in a small jar – pierce the walls and rise up the house.

He delights me with some notebooks started on old magazines, whose pages he has modified with spilled colors, omissions, and underlining, which conveys a new order and meaning and a matte relief to what is there.

He proposes to change the texture, to make a mess together, to return a little to what we are, closer to what can be touched, closer to what liberates the figures and the texts, enjoying a unique printed meaning to eternity.

Martin sports a beard. He’s a son, a loving partner, a father, and future each time he exhales into the air he breathes unanchored questions, for the sole purpose of gifting the cosmos a breadcrumb of what that same cosmos has enabled to exist.

Every afternoon, full moon tides rise in his ancient loner’s body. That’s when he ventures into a private ocean that the shores gift him, aboard blank barges, with the proper names and the detachment of what has been done, at the whim of a current that sets a course for them.

He has already seen the edge of silence, a wandering confine which chases us as it catches up with us, without us ever fully enjoying either having arrived or having known for sure, at some point, what our name was before language.

All those feats, without any other compass that the precaution of knowing that everything changes, adds layers to the blacks, where the voice of what could not be said lies, unveiling a darkness that can only

bla, haciendo que la oscuridad se devele sin dejar de ser eso que es: un mañana craquelado por lo que nunca se sabrá.

Todo eso —mucho más— es este hombre del que hablo.

Y si fuera poco para querer conocerlo un día, tal vez mañana, puedo agregar que merece todos los elementos que administra, porque ha repartido, porque reparte y porque pone los misterios delante, en la pecera donde el hambre es alimento y depende del pacto que arriesguemos, el hasta dónde podrá llegar la posibilidad de ofrecernos unos a otros la comida que nos falta. ¿Y si hubiera montañas bajo el pedregullo, abismos en cada charco y una tormenta de arcanos incitando a los puntos que dibujan la deriva?

Mil veces volverías a dudar del norte y dejarías que la mano hiciera la luz. be what it is: a tomorrow craquelured by what can never be known.

The man I’m talking about is all of the former – and much more –.

And if one day, maybe tomorrow, was not long enough to get to know him, I can add that he deserves all the elements that he administers, because he has shared, because he shares, and because he puts the mysteries first.

What if under the gravel there were mountains, abysses inside each puddle, and storm of mysteries inciting the dots that outline the drift?

You would doubt the north a thousand times and let the hand light up the way.

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14. Aproximación a una gota de pintura Negra. Fundación Pablo Atchugarry. 2006 14. Approximation to a drop of Black paint. Pablo Atchugarry Foundation. 2006

15. Torstrasse 111. Berlín. 2011 15. Torstrasse 111. Berlín. 2011

16. Work Premises. Alejandra von Hartz Gallery. Miami. 2012 16. Work Premises. Alejandra von Hartz Gallery. Miami. 2012

17. Ballena. Sala Dodecá. Montevideo. 2016 17. Ballena. Dodecá Gallery. Montevideo. 2016

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18. Línea Aceguá. Centro Cultural Kavlin. Punta del Este. 2017 Foto: Tali Kimelman 18. Línea Aceguá. Kavlin Cultural Center. Punta del Este. 2017 Photo: Tali Kimelman

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19. Índice de los artistas mencionados en el suplemento de El País Cultural. Montevideo. 2008 19. Index of mentioned artists in El País Cultural Magazine. Montevideo. 2008

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