12 minute read

Conversación Página

martín craciun —Cuando conocí tu trabajo, hace más de diez años, ya nos conocíamos personalmente. Entonces tuve la idea de que formalmente estábamos lejos, pero, al mismo tiempo, había un interés común en ambos. Sentí que tu autodeterminación por llevar adelante una práctica y sostenerla, combinada con tu vocación por construir una carrera en un lugar extraño para el arte contemporáneo... Por aquellos años Punta del Este no era lo que hoy tenemos con relación a ese arte. No había ninguna pista de una Feria de Arte Contemporáneo, ni de galerías, ni instalaciones como la de James Turell o museos como el maca de Pablo Atchugarry. En ese contexto casi imposible es que te propusiste gestar La Pecera, tu espacio de producción y exposición, como mecanismo de supervivencia, y comenzaste a construir un ecosistema absolutamente propio, valiosísimo. Entonces dialogar, construir nuestra relación, fue un salvavidas para mí también. Yo buscaba cerrar procesos personales y nuestro vínculo me ayudó a afianzarme en la práctica curatorial, a entender cuál podría ser mi lugar en esta red. Creo que al abrirme la puerta a tu trabajo comencé con una fascinación que me ha traído hasta acá, a estar cerca de los artistas y acompañar su trabajo a través de los años. Trabajé años como artista, pero esto era completamente distinto. Soy muy intuitivo, intento serlo frente a la improvisación, que es algo que trato de evitar. martin pelenur —Me encanta lo que decís y me ganaste de mano. A nivel intuitivo seguro viste algo y te acercaste. Primero me contactaste y luego propusiste un cambio en el taller que para mí fue magia. Remartín craciun —We had already met in person when I became acquainted with your work, over ten years ago. Back then, I had the impression that, in terms of form, our approaches were dissimilar, but, at the same time, we shared a common interest. I felt that your determination to follow and stick to certain practices, combined with your vocation to pursue a career in an unusual place for contemporary art, like Punta del Este at the time, was not what we have today in connection with that art. There wasn’t a Contemporary Art Fair in place, or galleries, and neither were there installations like James Turell’s nor museums like Pablo Atchugarry’s maca. It was in that extremely adverse context that you decided to set up La Pecera, your production and exhibition space, as a survival mechanism, and began to engender a unique and extremely valuable ecosystem. Thus, starting a conversation and bonding with you was a life-saver for me. I was looking for closure in some aspects of my personal life and our relationship helped me establish myself as a curator and understand what my place within this network could be. I think that by opening myself up to your work, I triggered a fascination that has led me here, a position of proximity to different artists thanks to which I can monitor the latter’s production over the years. I worked as an artist for years, but this is completely different. I’m very intuitive, I try to keep that up in the face of improvisation, which is something I try to avoid. martin pelenur —I love what you just said, and you beat me to the punch. At an intuitive level, you must have spotted something and approached us. First, you reached

sultaste como un mago sacando el conejo de la galera, y ese fue un momento trascendental. La intuición es el modus vivendi, el modus operandi, tal vez una forma de conocimiento/no conocimiento muy poderosa. Me gustaría pensarla como un tema de la dualidad que todos los seres humanos tenemos dentro. Henry Bergson, el filósofo, estaba muy interesado en ver si se puede sistematizar la intuición, y eso me lleva a pensar si uno puede disciplinarse en la intuición. Creo que lo potente es tener una cantidad de conocimiento y luego el bicho intuitivo alimentado, aceptar la intuición y dejarse llevar por ella.

Advertisement

mc —Me resulta interesante aplicar la intuición a la forma de producir el conocimiento. A propósito, vayamos a Extractor, esa serie de proyectos en el territorio con bajo dominio tecnológico sobre los medios que utilizás. Montás una cámara y con tres o cuatro herramientas materializás un proyecto que termina siendo un ejercicio sobre el paisaje, sobre una manera de producir y aprehender que tiene más que ver con la intuición que con la reflexión crítica y la investigación acerca de ese tipo de arte. Extractor, de extraer, imagino, es un proceso para recoger información, pero también una forma de vida, un statement. No puedo entender que algo más que la intuición te lleve a hacer esas hazañas de darle la vuelta a la isla de Manhattan, caminar horas en Buenos Aires o llegar a los extremos cardinales del Uruguay, proyecto que mereció el premio de la Alianza Francesa. mp —Ese es el principio de Extractor, que son los extremos cardinales del Uruguay y su centro cardinal. Sin duda, los proyectos de este tipo se inician así y tal vez la pintuout to me, and suggested a change to my workshop that did wonders for me. You were like a magician pulling a bunny out of a top hat, which was a transcendent moment. Intuition is a modus vivendi, a modus operandi, maybe a very powerful form of knowing / unknowing things. I like to think of it as a duality that every human being carries inside. Philosopher Henry Bergson was quite keen on systematizing intuition, and that makes me think about whether you can discipline yourself through intuition. I think there’s nothing more powerful than possessing a large amount of knowledge, as well as the intuitive bug well fed, in order to embrace intuition and let it guide you.

mc —I’m interested in applying intuition to knowledge-producing mechanisms. Speaking of which, let’s talk about Extractor, that series of projects conducted on the field with little technological control over the mediums you use. You set up a camera and with three or four tools you materialize a project which ends up being an exercise on the landscape, on a way of producing and apprehending things that has more to do with intuition than with critical thinking and researching. I guess Extractor, from extracting, is an information-gathering process, but also a way of life, a statement. I can’t think of anything beyond intuition as a driving force behind such feats as going around the island of Manhattan, walking across Buenos Aires or reaching Uruguay’s cardinal points, a project that was granted an award by Alianza Francesa. mp —Those are the origins of Extractor: the cardinal extremes and center of Uruguay. Without a doubt, that’s how projects of these kind begin, and that’s also how paint-

ra también arranque así. Una chispa muy potente genera esa fascinación, algún tipo de construcción mental que luego se traduce en construcción de la realidad. Ese es un punto muy fuerte; la realidad es lo que construimos, y lo que construimos es básicamente lo que pensamos.

En estos trabajos de Extractor, empecé desde el final y traté de llegar a algún tipo de principio. ¿Cómo llego a los extremos cardinales del Uruguay? No lo sé; arranqué viendo mapas —me gusta mucho leerlos— y en algún momento vi la imagen de cuatro puntos en el espacio, que físicamente es imposible ver a la vez. Y así comenzó el proyecto. De ahí partieron todos los proyectos: algo que me llamara la atención en el mapa, algo que tal vez no debería estar, como una línea recta, un ángulo —generalmente son artificios—, y por otro lado investigar nociones de límite y frontera.

mc —Y la intuición te trajo adonde estás. mp —Intuición y obstinación. Obstinado por hacer las cosas a mi manera, seguramente caprichosa, pero propia. Uno tiene clara la intuición, ampliamente descrita, por la negativa. Aparece esa vocecita interior por la que sabemos cuándo es no. Cuando no lo querés hacer, cuando la vas a cagar, generalmente algo te lo dice. La intuición late, tal vez muy fuerte, cuando no es. A veces es más fácil por oposición, por el negativo, por el absurdo. Y cuando es, puede ser muy suavecita y tenés que seguir ese viento fresco. La curiosidad y la aventura son cosas que me convocan.

mc —¿Cómo organizás tu trabajo? mp —Pienso que trabajo por proyectos, aunque, de todas maneras, tengo ese hilo de ing begins. A very powerful spark ignites that fascination, a mental construct that ends up giving reality it shape. That’s a very compelling point; reality is what we build, and what we build is basically what we think.

In these pieces of Extractor, I started at the end and tried to arrive to some kind of beginning. How did I get to Uruguay’s cardinal points? I don’t know; I began looking at maps – I enjoy reading them very much – and, at some point, I saw an image of four points in space, which are physically impossible to watch at once. That is how the project started. Every project stemmed from that: something that caught my attention in the map, something that didn’t belong there, such as a straight line, or an angle – they are generally artificial –, and, on the other hand, the exploration of the notions of boundary and frontier.

mc —Intuition is what brought you here. mp —Intuition and obstinacy. I’m obstinate because I do things my way, probably whimsically but in an individual fashion. Intuition is straightforward, it has been widely described, by omission. A tiny inner voice appears to let us know when the answer is no. When you don’t want to do something, when you are going to screw up, something generally lets you know about it. Intuition pounds, maybe too loud, when it’s not there. Sometimes it’s easier by omission, negation, absurd. And when it happens, it may blow very softly, and one must follow that cool wind. Curiosity and adventure are things that appeal to me.

mc —How do you organize your work? mp —I think of my work in terms of projects, even though there’s continuity and an eve-

continuidad y cotidianidad que es la pintura; sigo yendo al taller y por algún motivo estoy pintando. Si no es haciendo una pintura, estoy en algo que involucre el acto o el ejercicio de pintar. Luego se despiertan intereses, ideas que me llevan a pensar cosas, y si esas cosas están buenas y puedo sostenerlas, se transforman en proyectos. Un proyecto arranca con un chispazo que es una idea imagen, pensar «Qué bueno sería unir los extremos cardinales de América del Sur y África», ver qué puedo hacer con eso e investigar en el mapa. En pintura es muchísimo más abstracto: «Ese cuadrado rojo con el límite del blanco, qué bueno que está y cómo sigue».

mc —El surf ocupa un lugar importante no solo en tu vida, sino también en tu trabajo artístico. Artista y surfista. Para quienes no surfamos y lo vemos de lejos, resultan dos prácticas bastante distantes, aunque podríamos pensar que ambas necesitan de la persistencia y, por sobre todo, de ciertas condiciones para que la experiencia suceda y sea satisfactoria. ¿Cómo viene el surf a tu vida? Imagino que no es simplemente una cuestión de ocio y disfrute personal, sino que atraviesa toda tu práctica. mp —Hay un acercamiento emocional o existencial vinculado con mi padre, quien me llevó al agua. Tengo un recuerdo sensorial de cómo se me escapaba al agarrarlo, dado que el agua salada se hace resbaladiza en contacto con la piel. Esa sensación, sumada al encandilamiento por el sol, la verde transparencia y el aroma a verano, componen las primeras imágenes que me vienen a la mente desde niño en La Olla, Punta del Este. Luego comenzó una pasión por el surf que me movió a estar más cerca del océano. Esa pasión es un deseo infinito de rydayness in painting; I still go to the studio and, for some reason I find myself painting. If I am not making a painting, I am doing something connected with the act or exercise of painting. Then, interests awake, ideas that make me think about stuff, and if those things are worthy, and I can sustain them, they become projects. An image idea sparks off a project: thinking “It would be great to join the cardinal extremes of South America and Africa,” seeing what I can do with it, and studying the map. When it comes to painting, it’s much more abstract, “That red square with the white edge, it looks cool, what’s next?”

mc —Surfing plays a big role not only in your life but also in your artistic production. You’re an artist and a surfer. For those of us who do not surf and are foreign to the discipline, they seem like two rather unrelated pursuits, even though both require being persistent, and, above all, a set of conditions that enable the experience to happen satisfactorily. How does surf enter your life? I suppose it is not simply a matter of leisure and personal enjoyment, but that it cuts across your entire practice. mp —There is an emotional or existential element that links up to my father, who got me in the water. I have a sensory recollection of him slipping away when I tried to hold on to him, as the saltwater makes one’s skin slippery. This sensation, along with that of being blinded by the sun, the green transparency and the smell of Summer comprise the first images that come to mind from when I was a kid in La Olla beach, in Punta del Este. A passion for surf ensued, which brought me closer to the ocean. That passion manifests as an endless desire for surfing whenever

surfar siempre que sea posible. Aquí donde vivimos, Atlántico sur, dependemos de marejadas, tormentas y vientos que traen olas, así que surfamos cuando entran esos mares. El surfing es movimiento sobre movimiento sobre movimiento. Una ola que se mueve en el mar y un cuerpo que se desliza sobre una ola que se mueve en el mar. Esa ola carga energía desde miles de kilómetros para transformarse, en un momento dado, en una pared de agua que dura solo unos segundos, pero que te deja la sonrisa dibujada por el resto del día. Estoy agradecido de poder surfar y espero seguir haciéndolo hasta que me dé el cuerpo. possible. Where we live, the South Atlantic, we rely on tidal swells, storms, and winds to make waves, so we surf when those conditions take place. Surfing involves movement on top of movement on top of movement. A wave moving across the sea and a body sliding over a wave moving across the sea. That wave carries energy from miles away and transforms, at a certain point, into a wall of water that lasts for only a few seconds, but which brings a smile to your face for the rest of the day. I’m thankful for being able to surf and hope to continue doing so for as long as my body can endure it.

110

This article is from: