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JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso -------------------------------------------------------------------------------------------------

TEMA 1.- DIFRENTES FORMAS DE ACERCAMIENTO AL ESTUDIO DE LA RELIGIÓN. LA FENOMENOLOGÍA DE LA RELIGIÓN En el acercamiento científico a la religión surgen diversas posiciones según la perspectiva desde la que se haga. Aunque es difícil hacer una frontera precisa entre las consideraciones no filosóficas ni teológicas de la religión, puede decirse que la historia de las religiones se ocupa de su devenir histórico, la sociología de la religión de su aspecto social y la psicología de la religión de su condición de hecho psíquico. Frente a ellas la fenomenología de la religión se presenta como ciencia sistemática que pretende dar una interpretación global de lo religioso a partir de los datos recogidos por la historia de las religiones que es de alguna manera la disciplina fundamental de la que toman el material de su interpretación todas las demás.

Historia de las Religiones Nivel científico. Estudio analítico, desde diferentes perspectivas

Sociología de la Religión Psicología de la Religión

Estudio positivo del hecho religioso (CC. Religiones) Diferentes saberes sobre lo religioso

Reflexión sobre el hecho religioso

Nivel fenomenológico. Estudio sintético global del fenómeno religioso

Filosofía de la religión

Teología

I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------La Fenomenología de la Religión ocupa un lugar de “bisagra” entre las ciencias de la religión. Recoge el material que le viene de la historia, la sociología y la psicología de la religión, lo organiza en estructuras y, sin hacer juicios de valor sobre ese material, lo pone a disposición de la hermenéutica filosófica y teológica. Ejerce así una función mediática entre uno y otro polo. Y así desentraña en cada tradición religiosa o religión ya configurada sus estructuras sociales (comunidades civiles o asambleas cultuales), sus expresiones doctrinales (mitos o conjuntos narrativos) y cultuales (ritos y fiestas) y la estructura teológica de su panteón (dioses). Al comenzar el siglo XX Edmundo Husserl lanzaba una consigna: “atengámonos a las cosas mismas”, y con este agudo planteamiento el pensamiento occidental ha escalado hasta un nivel que no podemos prescindir. atenerse a las cosas mismas, a lo que verdaderamente hay, dejando que cada realidad se nos muestre según su índole propia. La fenomenología pretende acatar la realidad y sistematizar los datos, desde esta metodología: -Defensa de la intuición como fuente de nuestras ideas. -Defensa de la primacía de la experiencia -Cultivar una visión de las cosas en su conexión. -Recuperar el valor de la conciencia del sujeto humano OBRAS Y AUTORES MÁS IMPORTANTES: Chantepie de la Saussaye: En su ensayo Manual de Historia de las Religiones (1887), ; Scheilermacher, Natham Söderblom (1866-1931) - “Lo sagrado es la palabra clave de la religión; más importante incluso que la noción de Dios”; Rudolf Otto (1860-1937) -Estudia la psicología del hombre religioso “es quedarse prendido por lo absolutamente maravilloso y misterioso... “un Dios que concebimos no es Dios”: PRINCIPALES APORTACIONES SOBRE EL HECHO RELIGIOSO DESDE LA FENOMENOLOGÍA. 1. - Universalidad y persistencia del hecho religioso en la historia de los pueblos. 2. –El hecho religioso acontece adecuadamente dentro de la condición humana. He aquí algunos signos de lo que se entiende por capacidad natural de la religiosidad: -Seres abiertos a lo otro, a los otros y al Otro. -Seres que construimos nuestra propia biografía. -Seres con aspiración a la Felicidad, siempre insatisfechos I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso -------------------------------------------------------------------------------------------------Seres conscientes de su propia indigencia. -Seres que se hacen preguntas últimas: sobre el dolor, la muerte, el sentido de la vida... -Nuestra condición amorosa. “ ¿Qué es el amor sino hacer que otro sea nuestro centro y fundir nuestra perspectiva con la suya?” (Ortega y Gasset en El Espectador). Nuestra finitud espera esa plenitud, porque el Amor no pasa. “El amor viene de Dios, todo el que ama, ha nacido de Dios, porque Dios es amor” (Jn.4, 7). 3. - El hecho religioso como realidad que se hace continuamente y estructuralmente compleja. 4. - El hecho religioso como irreductible y significativo en sí mismo. 5. - Lo sagrado como ámbito de lo religioso. 6. –Importancia del sujeto religioso. 7. La experiencia religiosa “ EL HECHO RELIGIOSO” 1.- Lo sagrado y lo profano, como ámbitos distintos de la realidad. Las cosas profanas están entregadas al manejo común, al uso cotidiano, a la utilidad y al provecho. Lo sagrado, por el contrario, queda al margen de los usos comunes, segregado en un ámbito peculiar, constituido como lo “totalmente otro”. E. DURKHEIM. En “Las formas elementales de la vida religiosa”define esta oposición en términos inequívocos. “La división del mundo en dos dominios, que comprenden el uno todo lo que es sagrado y el otro todo lo que es profano es el rasgo distintivo del pensamiento religioso”. Para él, la diferencia que separa ambos dominios es absoluta y no se puede comparar con el resto de las diferencias que se dan en la existencia humana. Enumeraremos ahora algunas manifestaciones de la existencia religiosa en las que se muestra la ruptura de nivel que ellas expresan e instauran. a) La experiencia de lo numinoso Una especie de respeto religioso constituye el sustrato de toda vivencia religiosa. Este sentimiento, particularmente complejo, abarca una gama de matices que se extiende del temor a la entrega de sí mismo pasando por la admiración y el anhelo. La atracción fascinadora que ejerce lo numinoso sobre el sujeto religioso contiene un primer aspecto que puede expresarse en términos de asombro y de admiración. El sujeto religioso queda literalmente “maravillado” por su aparición. La “admiración del hombre religioso supone en buena medida un total “desconcierto producido por el encuentro con algo que se sale por I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------completo del orden de lo habitual, de lo familiar, que aparece como “totalmente otro”. b) Los ritos de iniciación. Los ritos de iniciación constituyen una manifestación religiosa prácticamente universal en la historia. Se suelen distinguir dos grandes formas de ritos de iniciación: “los ritos de la pubertad, por los que los Jóvenes obtienen el acceso a lo sagrado, al conocimiento y a la sexualidad; en una palabra, a la verdadera naturaleza humana”, y las iniciaciones destinadas a conferir a una persona una función especial en relación con lo sagrado. (M. ELÍADE, Iniciaciones místicas, 212). La esencia de todos los ritos de iniciación consiste fundamentalmente en el paso de la vida “natural” a una nueva vida procurada por la aparición de lo sagrado y el contacto con ello. La muerte representada en todo rito de iniciación significa el fin del hombre natural y el paso a una nueva forma de existir, la de un ser nacido para el espíritu, es decir, la de un ser que no vive tan sólo en la realidad inmediata. La muerte de la iniciación es un elemento integrante del acontecimiento místico por el que el hombre se transforma en otro según el modelo manifestado por los dioses. c) La conversión y la iluminación. La conversión consiste fundamentalmente en el paso de un modo de ser a otro, determinado por la relación con una realidad de una forma diferente. El paso de una vida natural mundana, a una vida determinada por una realidad supramundana. Un rasgo característico de toda conversión es que ésta es vivida como fruto de una acción divina. La conversión es un renacimiento. Dios sustituye la vida profana e impía por una vida santificada. Y también en las grandes religiones orientales encontramos manifestaciones que corresponden a la conversión de las religiones proféticas. Basta aludir a los términos centrales de la espiritualidad hindú y budista de iluminación, liberación y a las diferentes prácticas de yoga por las que se accede a ese momento y que procuran la entrada en lo absoluto, la identificación con el Brahmán, el nirvana, etc. En estas religiones, en algunas formas de las cuales puede faltar la idea y el nombre de Dios e incluso la afirmación de la consistencia del hombre como sujeto, domina sobre toda otra idea la de salvaci6n. d) Tabú y sacralidad. “Tabú” es un término procedente del área cultural de la Polinesia y que ha desempeñado un papel importante en etnología y en la ciencia de las religiones. Indica la presencia en una realidad de una potencia, al mismo tiempo que hace referencia a la actitud correspondiente del hombre ante esta realidad. Esta actitud corresponde de manera aproximada a nuestra prohibición. Esta prohibición se basa fundamentalmente en el carácter peligroso de la realidad objeto de la misma y designa una prohibición que tiene vigencia de manera I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------incluso inconsciente; es, además, propio del objeto tabú “contagiar” de forma “mecánica”, su carácter de tabú a aquellas realidades o personas con las que entra en contacto, Por eso puede decirse con A.R. RADCLIEFE -BROWN que las acciones “tabú” son como “prohibiciones rituales”. No todas las realidades “tabú” tienen una fundamentación religiosa, pero existe una frecuente tendencia a vivir como afectadas por la prescripción del tabú muchas acciones rituales y muchas personas y objetos del mundo religioso. 2.- Aclaración de conceptos Distinción entre magia y religión. Cualidad sobresaliente de lo sagrado es la potencia insólita y sobrehumana que el hombre religioso se esfuerza por hacer suya o hacérsela propicia en algún modo. La magia seria la tentativa de apropiarse de aquella potencia, de manipularla de acuerdo con los intereses personales o del grupo, de subordinarla al hombre mediante prácticas que infaliblemente la desencadenan y dirigen. La Religión. Invoca, por el contrario, de la potencia alojada en lo sagrado como una gracia o dádiva. La Religión es personal y suplicatoria, la magia es coactiva y trata de dominar a las fuerzas misteriosas del universo mediante la realización impecable de sus particulares manipulaciones mecánicas. El mago tiene una clientela, el sacerdote dirige una colectividad. La religión tiende a abarcar toda la Vida, la magia se orienta a cuestiones concretas. Pero en la práctica es difícil distinguirlas. Y así a veces se habla de mentalidad o practicas mágico - religiosas. 3.- Estructura simbólica de la religiosidad La relación del hombre con Dios, o simplemente con lo transcendente, necesita MEDIACIONES: realidades que hagan posible la presencia del misterio en medio del mundo, que hagan posible que el hombre tenga conciencia de esta presencia y pueda responder a ella.

3.1.- LOS SÍMBOLOS El símbolo, de cualquier tipo que sea, presenta siempre un significado ulterior que se esconde y se revela al mismo tiempo, detrás del significado inmediato que nos aparece. Es un elemento , una dimensión fundamental de la existencia I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------humana. Se dan experiencias humanas difíciles de expresar con palabras y difíciles de entender, por eso usamos símbolos, el lenguaje simbólico y las imágenes. En el caso de los símbolos religiosos, éstos tienen la pretensión de algo que no se puede manifestar directamente, que ha de permanecer oculto por su carácter de totalmente otro, de misterio y de transcendente. El símbolo tiene unas características: Pertenece al ámbito de la imaginación: la razón no es el único modo de conocimiento que tiene el hombre, ya que hay realidades que sólo pueden ser captadas por la imaginación a través de símbolos. Se trata de un conocimiento intuitivo. Son insustituibles para expresar determinadas experiencias. Sin ellos se nos escaparía la región más profunda y significativa de la realidad, y además, lo simbolizado no puede ser captado y comprendido fuera del símbolo, sino únicamente en él. Los símbolos presuponen siempre un código socialmente admitido, configuran un sistema, de tal manera que un símbolo pierde contenido si se desvincula del sistema al que pertenece. Por ejemplo, el agua del bautismo, fuera de la liturgia bautismal, pierde su categoría de introducir a un ser humano en la gran familia cristiana, para quedarse en simple agua bendita. Los símbolos poseen una fuerza que arrastra al hombre, le fascinan, le atraen, le ponen en movimiento; por ejemplo, los amuletos. El símbolo tiene sentido figurado, no propio: tanto el que lo expresa como el que lo recibe, no se orientan hacia el símbolo mismo, sino hacia lo que se simboliza (la experiencia que está en el fondo). Los símbolos religiosos son la única manera de expresar experiencias que de otro modo serían inefables. 3.2.– LOS MITOS Mito - en griego mythos - significa sencillamente relato, narración. Pero los mitos, en la actual acepción de la palabra, son relatos o narraciones muy peculiares, que, en cuanto a contenido inmediato refieren gestas y sucesos acaecidos en un tiempo remoto, inmemorial y protohistórico, y que, si atendemos a su significado, tratan de esclarecer, interpretar y dar sentido a la condición humana, sobre la Tierra, y, a veces, de explicar el curso de la historia o el curso natural del mundo físico. El mito cuenta una historia sagrada, es un relato de creación de algo que ha comenzado a ser gracias a las hazañas de seres sobrenaturales. En contacto con lo anterior, si el símbolo era un objeto, el mito es una narración, pero una narración simbólica. Hay experiencias religiosas que únicamente pueden ser expresadas mediante una narración simbólica, mediante un mito. I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------El tiempo mítico es anterior a la cronología y a la historia. Precisamente el mito cumple la función de empalmar lo sagrado extratemporal con la historia real. Los hechos sucedidos suelen conocer muchas versiones; los mitos, en consecuencia, pueden ser contados de maneras diferentes, sin que, además, ninguna de ellas pueda reclamar ser la única auténtica. El mito habla de los orígenes y responde a la pregunta sobre el origen. Pero no se trata del origen como un momento puntual sino como fuente creadora de donde surge la realidad y que sigue manando. La narración mitológica tiene carácter simbólico, por lo que debe ser interpretada y comprendida. Quiere decirnos algo, y ese “algo” es el contenido de la experiencia religiosa acerca de la realidad. Los mitos tienen a veces un valor ejemplar, de modelo. Cuentan los hechos de los héroes y de los dioses para que los hombres hagan otro tanto. “Debemos hacer lo que en el comienzo hicieron los dioses” dice el Satapatha Brahmana, escrito sacerdotal de los siglos VII a X a. de C. Otras veces, por el contrario, el hecho mítico es un hecho culpable, que precisamente da razón de la condición humana en sus aspectos más frustrantes de enfermedad, dolor y muerte. Son en eso relatos etiológicos, explicativos de las causas de los males que los hombres tan duramente padecemos. Más que explicar o dar razones, interpreta, da sentido, confiere significado a la vida humana, enlazándola con la vida de los héroes y de los dioses y, en definitiva, con el cosmos. El mito da que pensar y hace pensar. No hay religiones sin mitos. Pero, en cambio, hay mitos fuera de la religión, mitos laicos, y los hay hasta el punto de que el pensamiento mítico puede ser interpretado como un artificio de descripción y clasificación de las cosas del mundo, y no, como mentalidad específicamente religiosa.

3.3.– LOS RITOS Los mitos son inseparables de los ritos. Es más, en el origen el mito no es más que la palabra que acompaña, interpreta y justifica una acción ritual. El mito se recita sobre todo en la acción ritual: el relato mítico se mantiene y repite en virtud del rito. A su vez, el rito no podría perdurar sin un mito que le sirviera de legitimación. El rito es una acción religiosa eficaz, consistente en gestos, en ceremonia, en celebración y fiesta. Son secuencias de acción sometidas a normas, establecidas por una tradición, estereotipadas. Son, en fin, gestos eficaces; sea por el poder mágico que poseen, sea por la benevolencia divina que atraen, siempre surten el efecto pretendido. Uno de los ritos más conocidos y extendidos es el sacrificio. Sacrificar es hacer pasar una persona, un animal, un objeto del ámbito profano al ámbito I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------sagrado, retirándolo del uso común, lo que se materializa en la destrucción, simbólica o real, del objeto o de la víctima. En el sacrificio – ofrenda el propósito es ofrecer algo a la divinidad para ganar su benevolencia, expiar un pecado, o darle la sustancia de que se alimenta. En el sacrificio – comunión es el hombre mismo quien se nutre de la víctima sacrificada en un banquete ritual con objeto de asimilar la sustancia y potencia propias de lo sagrado. Hay, además, ritos de purificación, de tránsito o pasaje, funerarios, de iniciación a los misterios o prácticas religiosas, exorcismos, ritos relativos a la naturaleza, ritos de consagración de lugares, objetos o personas, ritos de conmemoración, de acción de gracias, de expiación, etc. 3.4.– EL TIEMPO SAGRADO El rito tiene un tiempo oportuno, que es la fiesta. La fiesta es tiempo sagrado, por oposición al tiempo profano, disponible para actividades utilitarias. La fiesta interrumpe la férrea ley de lo cotidiano y te autoriza a ejercer una suerte de dominio señorial sobre las imposiciones duras del vivir humano. El día de fiesta es un día sustraído, como todo lo sagrado, a los usos comunes. La prohibición de trabajos materiales durante el sábado en el judaísmo constituye seguramente el ejemplo histórico más sobresaliente de consagración del tiempo en forma de día festivo semanal. Pero se pueden sacralizar periodos de tiempo más largos: años jubilares enteros o un mes determinado sometido a prescripciones especiales, como el Ramadán islámico; y también intervalos más cortos, pues la hora y lapso del rito es siempre festividad, tiempo sagrado. El aspecto lúdico, propio de la fiesta, del ocio, el juego y la danza, luce en muchos ritos populares, consistentes en danzas y en cortejos rituales, en movimientos expresivos del cuerpo, en música y mímica, en transgresión de lo cotidiano, así como de los trabajos y aun de las normas –de jerarquía social o de comportamiento sexual- que rigen durante el tiempo profano, ordinario. El tiempo festivo resulta entonces momentáneamente subversivo y orgiástico. En Babilonia, en el curso de una ceremonia celebrada los primeros días del año se recitaba solemnemente el Enuma Elish, poema de la creación. Por la recitación ritual se consideraba reactualizado el combate entre el creador Marduk y el monstruo del caos, Tiamat, asegurando así la reanudación de la creación, de la vida, del tiempo. En esta festividad babilónica luce el sentido de la fiesta: recuperación del tiempo y de su origen absoluto; y más aún, enlace con la eternidad mediante su actualización repetida, cíclica, en un presente mítico, transtemporal. Cualquiera que sea el contenido inmediato del tiempo festivo y de los ritos que lo llenan –de memoria histórica, de expiación, de reposo semanal, de festejo de un suceso familiar o cósmico, de celebración funeraria incluso- , la fiesta es aprobación exuberante y, a menudo, excesiva orgiástica, de la vida. Es I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------afirmación espontánea colectiva y práctica de que la vida humana tiene sentido, porque enlaza con la fuente sagrada de la alegría y la potencia de vivir.

3.5– LOS ESPACIOS SAGRADOS. Si el tiempo no es homogéneo para el hombre religioso, tampoco lo es el espacio. La suprema diferencia, la que separa a lo sagrado de lo profano, define igualmente una geografía y topografía religiosas, en las cuales hay cierto espacio o lugar, cierta dimensión que es quicio del universo. Cuando en un lugar se produce una manifestación de la divinidad, ese lugar se convierte en sagrado y se constituye como centro del mundo religioso. De este modo el mundo deja de ser un caos y se organiza en un cosmos, ya que todo queda orientado y centrado con respecto al lugar religioso. Metáforas favoritas de esa topografía religiosa son la columna de la tierra y el árbol cósmico, con raíces en el abismo y ramas en el cielo. .. El hombre religioso trata de instalarse ahí, en el espacio sagrado, en el centro del mundo. El musulmán mira a la Meca cuando ora, muchos templos se edifican orientados a la salida del sol; o, en Egipto, en dirección a Sirio, la gran estrella... De los lugares que le son accesibles algunos han impresionado al hombre por su carácter numinoso e insólito. Séneca refiere la religiosa veneración que merecen los bosques, las grutas profundas, los manantiales de los grandes ríos. A veces en esos lugares de naturaleza fascinante o misteriosa, a veces en otros, el hombre emprende la obra de construir un espacio sagrado, de consagrar el territorio mediante una arquitectura que en alguna manera represente la imagen del mundo o su centro: Surgen así los templos. El templo a veces es uno solo, como el de Jerusalén en el judaísmo; otras veces para cada divinidad hay muchos templos. En todos ellos hay que resaltar de nuevo la relación con el rito. Del mismo modo que la ocasión temporal de los ritos es la fiesta, el tiempo sagrado, su natural emplazamiento es el templo, el lugar que s sagrado, ya por naturaleza, ya por obra y consagración del hombre. He aquí algunas categorías espaciales de dioses, según tengan su símbolo, su dominio o su morada: -Dioses telúricos (tierra): la diosa griega Gea, Demeter, suelen ser de sexo femenino, diosas madres, de la fecundidad... -Dioses uránicos (cielo) Varuna, Zeus, Júpiter... dioses creadores, padres de otros dioses -Dioses solares (sol) generalmente relacionados con religiones elitistas, de filósofos e iniciados -Dioses lunares, a menudo femeninos, relacionados con los ciclos (la lluvia, la marea, la fecundidad), con el destino, o relacionados con todo tipo de dualismos luz/tinieblas, ser/no ser, muerte/vida... I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso -------------------------------------------------------------------------------------------------Dioses acuáticos: vinculados a la vida, Tiamat, Poseidón, Neptuno... el diluvio, los bautismos, las aguas milagrosas...

3.6.- SIMBOLISMO RELIGIOSO DE ALGUNOS FENÓMENOS NATURALES 3.6.1- El agua Las aguas simbolizan la totalidad de las virtualidades. Son fuente y origen, matriz de todas las posibilidades de existencia. Son el “elixir de la inmortalidad” (Rig Veda, I,13 19 s; X. 19,1s) Son el principio de lo indiferenciado. Simbolizan la sustancia primordial de la que todas las formas han de nacer y a las que todas las formas vuelven por regresión o cataclismo. El agua confiere un nacimiento por un ritual de iniciación; curan por un ritual mágico, y por un ritual funerario garantizan el renacimiento después de la muerte. Se asimila a la luna. Los ritos lunares y los acuáticos rigen la aparición y la desaparición periódica de todas las formas. Por eso, desde la época prehistórica, el conjunto agua-luna-mujer era percibido como el círculo de la fecundidad. El agua, con frecuencia, es asociado al semen viril que penetra en la tierra y la fecunda (por ej. En mesopotamia) y los indios Pin de Nuevo México tienen un mito en el que una mujer (la tierra madre) fue fecundada por una gota de agua caída de una nube. El agua está muchas cosmogonías (en el Génesis, en el poema babilónico Enuma Elish…). El agua es medicina. Sustancia que sirve para muchos rituales mágicocurativos. El prototipo de esta agua es el “agua viva” que se encuentra en los lugares celestes. En algunos mitos es custodiada por monstruos, en un lugar de difícil acceso, junto al “árbol de la vida”. (Upanishad, 1, 3 Ezequiel 47). Particular relevancia tiene el ritual de la inmersión: purifica, limpia, disuelve la vida pasada, hace nacer a una vida nueva. Equivale a la muerte, en el plano humano, y a la catástrofe en el plano cósmico (diluvio). Las abluciones purifican del crimen (Envida), de la presencia nefasta de los muertos (Eurípides) de la locura. Se hacen abluciones antes de entrar en un lugar sagrado. En el culto a las grandes diosas de la fecundidad y de la agricultura se practicaba habitualmente el rito del baño de sus estatuas. Así la divinidad recuperaba su fuerza y aseguraba una buena cosecha (Cibeles, Afrodita, Atenea,etc). Las aguas “calman la sed del muerto”. Lo disuelve, le quita su condición humana. En algunas culturas el difunto no muere del todo, queda reducido a un modo elemental de existencia y, mientras espera su vuelta al ciclo cósmico I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------(transmigración) o su liberación definitiva, el alma del muerte sufre y ese sufrimiento se expresa comúnmente por la sed. Recuérdese el rico Epulón (Lc.16,24) y en una tableta antigua se puede leer: “Ardo y me consume la sed”. Hay también animales y emblemas marinos (que pueden ser representados gráficamente mejor que el agua): peces, conchas, serpientes, dragones… La avocación dragón-rayo-fecundidad es frecuente en los textos chinos arcaicos. Una doncella encinta por la saliva de un dragón. Fou-hi, uno de los fundadores de la civilización china, había nacido en un estanque famoso por sus dragones. Casi todas las tradiciones de diluvios van vinculadas a la idea de una reabsorción de la humanidad en el agua y a la instauración de una nueva era, con una nueva humanidad. Los mitos lunares convergen con los temas de inundación y del diluvio. 3.6.2.- Las piedras ¿Qué puede llamar la atención de una piedra?. La dureza, la permanencia, la estabilidad de una piedra grande,… es para el hombre “primitivo” una hierofanta. La piedra es siempre la misma, subsiste más allá de la vida del hombre, permanece. Las piedra, sobre todo, es y ello puede dar el sentido de eternidad. No sabríamos precisar si los hombres han adorado alguna vez las piedras en tanto que piedras o aquello que la piedra “dice” o expresa. Pero algo similar se puede decir de otros elementos naturales (agua, aire,…). En este caso parece más claro: han adorado las piedras sobre todo por lo que representan. J. Imbellán estudiando el área de difusión del vocablo oceanoamericano TOKI, ha recogido los siguientes significados: a) arma, hacha, todo instrumento de piedra; b) signo de poder; c) persona que posee el poder; d) objeto ritual mágico. Pensemos en los megalitos funerarios. Los menhires parecían impedir la violación de los sepulcros. Protegían de los animales y contra los ladrones, pero sobre todo contra la “muerte”, porque la piedra era incorruptible y el ama del muerto habría de subsistir, como ella, indefinidamente. En diversas tribus del la India Central, cuando se trata de una muerte violenta (rayo, serpiente…) se erige un monumento en el lugar mismo del accidente. Y es que la muerte violenta deja el alma agitada y descontenta, llena de resentimientos. La piedra funeraria se convierte en un instrumento protector de la vida contra la muerte. El alma “habita” la piedra. Ella es considerada como “la casa del muerto”. “Fijada” el alma a una piedra se ve obligada a realizar una acción positiva a favor de la comunidad: fertilizar. De ahí que algunas de esas mismas piedras funerarias sean consideradas como fertilizadoras de los campos, de las mujeres, de los animales… En la India los recién casados piden hijos a los megalitos. Las mujeres de Salem (sur de la India) que son estériles creen que los antepasados, que tienen el poder I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------de fecundarlas, residen en los dólmenes; por eso depositan en ellos ofrendas y se frotan contra la piedra. Spencer y Gillen citan el caso de una gran roca en la Australia central llamada Erathipa que presenta una abertura lateral por la que las almas de los niños encerados en ella espían el paso de una mujer en la que puedan renacer. Las mujeres que no quieren tener hijos, al pasar junto a la roca, simulan ser ancianas, se apoyan en un bastón y gritan: “¡no vengas a mí, soy una anciana!”. Quedan todavía hoy en las creencias populares europeas algunos vestigios de la devoción a los megalitos, como el apartarse al pasar junto a ellos, rezar padrenuestros ante un montón de piedras que indican el lugar de un asesinato, etc. En algunos lugares de Suiza las mujeres se frotan el vientre contra la piedra para asegurar que van a tener hijos varones. Todavía en 1923 las aldeanas que iban a Londres abrazaban las columnas de la catedral de San Pablo para tener hijos. Con frecuencia ese poder especial se ve en los meteoritos. Se trata de unas piedras llegadas de la región sagrada (el cielo) y por ello fértiles por excelencia. Pensemos en la Cava de la Meca. Allí está el centro del mundo, donde el cielo se comunica con la tierra. Al caer horadó el firmamento y por ese orificio se comunica lo divino con lo terrenal. Los betlos o beteles en la cultura semita son la “casa de dios” (Gén.28,11-13. 1619). Y cuando Dios hace un pacto con su pueblo, Josué “cogió una gran piedra y la erigió allí, bajo la encina plantada en el lugar consagrado a Yahvé” (Jos.24, 26-27). Las mismas tablas de la Ley eran de piedra. 3.6.3.- La vegetación En la mitología escandinava el cosmos se ve como un árbol invertido que hunde sus raíces en el mundo celestial (de donde viene la vida) y todo lo demás es rama y fruto. Esta imagen tiene un equivalente en otras culturas y religiones. Árboles sagrados, ritos y símbolos vegetales se presentan en casi todas las religiones y pertenecen a épocas y culturas extremadamente distintas. Podemos hacer los siguientes grupos de “cultos de la vegetación”: -El conjunto piedra-árbol-altar que constituye un microcosmos (hinduismo, budismo, cristianismo…) -El árbol-imagen del cosmos (India, Mesopotamia, Escandinavia) -El árbol-símbolo de la vida, de la fecundación inagotable, relacionado con la gran diosa o el simbolismo acuático; identificado con la fuente de la inmortalidad. -Vínculos místicos entre los árboles y los hombres (árboles atropógenos, receptáculos de almas, matrimonio de árboles, etc.) -El árbol símbolo de la resurrección de la vegetación, de la primavera y de la regeneración del año. I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------En resumen el árbol representa el cosmos vivo que se regenera incesantemente. Como vida inagotable equivale a inmortalidad. Por eso el “árbol del cosmos” puede convertirse en el “árbol de la vida” en otros contextos. Podemos decir, también, que nunca se ha dado culto árbol en tanto que árbol sino por lo que él revelaba. Bajo su figura se esconde siempre una entidad espiritual; es más símbolo que objeto de culto. Pero ese poder que simboliza está reflejado en su forma de ser: es vertical (mira y se dirige a las alturas como cualquier creyente), crece, pierde las hojas y las recupera (muere y resucita cíclicamente)… Así es el mundo, así es el hombre: crecimiento, vida y muerte. Muchas veces el santuario semítico arcaico estaba constituido por un árbol y un betilo (Ver Jer.2,20; 17,1-3). La estela con su verticalidad reforzaba la idea de indestructibilidad y el árbol con su regeneración periódica, manifestaba el poder sagrado en el orden de la vida. El árbol es “morada de la divinidad” El árbol Kiskanu babilónico es lugar de reposo de la diosa Bau, divinidad de la abundancia, de los rebaños y de la agricultura. En la iconografía mesopotámica el árbol está generalmente rodeado de animales caprinos, astros, pájaros o serpientes. Un diseño arcaico de Susa representa una serpiente que se yergue verticalmente para comer del árbol. El árbol de la felicidad, de la tradición islámica, hunde sus raíces en el último cielo y sus ramas se extienden sobre la tierra. En algunos pueblos los hombres se consideran descendientes de un árbol singular. Las plantas, o los frutos curativos es un concepto muy extendido: Salomón recibe de la reina de Saba unas plantas que le harán inmortal, nacida entre rocas, hay hierbas que resucitan a los guerreros muertos en la China, en el antiguo Irán, en el mundo romano… En los textos védicos se ensalza a una planta llamándola “divinidad nacida de la diosa madre tierra”. Un bajo relieve de Asur representa a un dios con la parte superior del cuerpo emergiendo de un árbol. A su lado están las aguas que desbordan del vaso inagotable, símbolo de la fertilidad. El árbol de la vida es el prototipo de todas las plantas milagrosas que resucitan a los muertos, curan las enfermedades, devuelven la juventud, etc. Los llamados dioses de la vegetación están muchas veces representados bajo forma de árboles: Atis y el abeto; Osiris y el cedro, Apolo el laurel; Hércules y el olivo; etc. Uno de los conjuntos más frecuentes y persistentes es el de la gran diosa – animales heráldicos- servidores. Todo ello refuerza la idea de “fuente inagotable” de la fertilidad cósmica. En el valle del Indo las diosas desnudas aparecen junto a un ficus, o bien una planta emerge de la región genital de la diosa. En Egipto ocurre algo similar. En toda África y la India los árboles de látex son símbolos de la maternidad divina y, como tales, son venerados por las mujeres y buscados por los espíritus de los muertos que quieren volver a la vida. I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------En Mesopotamia se ve un árbol milagroso y junto a él la divinidad Siduri (la “muchacha”) que lleva el calificativo de SABITU, es decir “la mujer del vino”. La hoja de parra es símbolo muchas veces de la vida. A la diosa madre se le daba al principio el nombre de “madre cepa de la vid”. Las uvas y el vino simbolizan la sabiduría (Prov.8,19). Importante es la relación entre el árbol y la cruz . La madera de la verdadera cruz resucita a los muertos y Elena, madre de Constantino, manda ir a buscarla. Esa madera, se piensa, debe su eficacia al hecho de que la cruz estaba hecha del árbol de la vida plantado en el paraíso. En la iconografía cristiana la cruz se representa muchas veces como un árbol de la vida. Según un libro apócrifo Adán, enfermo de muerte, envía a su hijo Set a que pida al arcángel guardián del paraíso el óleo de la misericordia. Set, siguiendo las huellas de Adán y Eva, en las que no había vuelto a brotar hierba, llega hasta el ángel, quien le dice que mire tres veces al paraíso. La primera vez, Set ve el agua de la que nacen cuatro ríos y sobre ella un árbol seco. La segunda vez ve una serpiente enroscada al tronco. Al mirar por tercera vez, ve que el árbol se eleva hasta el cielo; en la copa lleva un niño recién nacido y sus raíces se hunden hasta el abismo. ..El ángel explica a Set lo que está viendo y le anuncia la venida de un redentor. Le entrega además tres granos de los frutos del árbol fatal del que comieron sus padres y le dice que se los ponga a Adán sobre la lengua y que morirá al cabo de tres días. Cuando Adán escucha esto de la boca de Set ríe por primera vez desde que fuera expulsado del paraíso porque comprende que la humanidad será salvada. A su muerte de las semillas que Set había puesto sobre su lengua brotaron tres árboles que se mantuvieron hasta la época de Moisés. Sabiendo su origen divino éste los trasplantó al monte Sinaí. Allí permanecieron mil años hasta que Dios mismo ordenara a David llevarlos a Jerusalén… Después de muchos episodios los tres árboles se fundirán en uno solo, del que se hizo la cruz del Redentor. La sangre de Cristo, crucificado en el centro de la tierra, precisamente allí donde había sido creado y enterrado Adán, cae sobre su cráneo y bautiza así al padre de la humanidad (Cf. Eliade, Cosmologie si Alchimie babiloniana, 53). Para los cristianos la cruz es el soporte del mundo. En las leyendas orientales es el puente o la escalera por la que las almas de los hombres suben hacia Dios. A veces las especies vegetales se consideran como ascendientes de los hombres. Así el árbol o el arbusto es considerado como antepasado mítico de una tribu. En un mito difundido en Indochina la humanidad entera fue aniquilada por el diluvio, excepto dos muchachos que, como por milagro, se salvaron en una calabaza. Venciendo su natural aversión (eran hermanos) se casan y la muchacha da a luz una calabaza. De sus semillas, sembradas en la montaña y en el llano, surgirán las razas humanas. Un mito parecido se ha encontrado en la India.

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JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------La tribu Xarramunga (Australia) cree que el “espíritu de los niños” es del tamaño de un grano de arena y está en el interior de ciertos árboles, de los que se separa para penetrar, por el ombligo, en el vientre de la madre. El árbol otras veces vela por los recién nacidos y los protege durante toda su vida. La reina Maha Maya parió a Buda al pie de un árbol Sâla y agarrada a una de sus ramas. Es frecuente eso de dar a luz junto o bajo un árbol. El que nace no tendrá enfermedades, estará fuera del alcance de los malos espíritus, libre de accidentes… A veces poner a un niño enfermo dentro del hueco de un árbol es como un nuevo nacimiento, una regeneración. 3.6.4.- La tierra – la mujer – la fecundidad En la mitología griega la tierra engendró el cielo, con quien forma pareja engendrando los dioses, cíclopes y demás seres mitológicos. Los dioses seguirán su ejemplo en el contraer matrimonio y los hombres también. La tierra como “gran diosa madre” es una constante sobre todo en las culturas sedentarias y agrícolas. La pareja cielo-tierra (macho-hembra) aparece en todas las civilizaciones. Los Kumana (África austral) dicen: “la tierra es nuestra madre, el cielo es nuestro padre. El cielo fertiliza la tierra por la lluvia, la tierra produce los cereales y la hierba”. Algo así aparece en América del Norte y del Sur, en el Oriente clásico, en China y en los pueblos germánicos. Los hijos son hijos de tal mujer, pero también de tal lugar, de esa tierra concreta. Ella es el gran vientre materno: “la madre tierra”, “la madre patria”… Probablemente, una vez formulada la idea de la “gran diosa de la vegetación” se fue abandonando la consideración de la “diosa –tierra” o permanece en paralelo. En algunas culturas el arar era sancionado por “herir a la madre tierra”. Un profeta indio ( Sioux, concretamente), Smohalla decía a sus discípulos que “es un pecado herir o cortar, desgarrar o arañar a nuestra madre común con los trabajos agrícolas”. Decía: “me pedís que labre la tierra. ¿Cogería yo un cuchillo para hundirlo en las entrañas de mi madre? Me pedís que cabe y que quite las piedras. ¿Mutilaría yo sus carnes para llegar hasta sus huesos? Me pedís que corte la hierba y el heno y que los venda, y que me enriquezca como los blancos. Pero ¿cómo iba a atreverme a cortas la cabellara a mi madre?” El dar a luz en el suelo es costumbre frecuente entre muchos pueblos, lo mismo que colocar sobre la tierra a los enfermos y agonizantes. Se hacen cunas en la tierra. El niño que es confiado a la tierra o a los agros es socialmente huérfano y, si sobrevive, se le considera superhombre (héroe, rey o santo). No puede compartir el destino común de los demás hombres, la tierra madre los ha predestinado para algo grandioso. Lo que sale de la tierra tiene vida y lo que vuelve a ella adquiere nuevamente vida. En Roma se negaba sepultura a los hombres traidores, porque, según la explicación de Filóstrato, eran indignos de “ser santificados por la tierra”. I.S.CC.RR. Sta. María de Guadalupe. DECA-Curso 2013-14


JESÚS MORENO RAMOS: El Hecho Religioso ------------------------------------------------------------------------------------------------La mujer y la agricultura también es un conjunto que abunda. Existe una solidaridad entre ambas. Los griegos y los romanos asimilaron gleba a matriz y acto generador a trabajo agrícola. Un viejo conjuro anglosajón dice: “Salve, Tierra, Madre de los hombres, que seas fértil en tu enlace con el dios y te llenes de frutos como lo hace el hombre”. Tal ve la agricultura fuera descubierta por la mujer. Todavía en una sociedad cazadora y recolectora, con el varón ausente de la casa, la mujer –más observadora- intentaría reproducir los fenómenos naturales. La mujer ha ocupado un papel importante en los albores de la agricultura y aún ahora en algunos pueblos. Ese “emparentamiento” entre mujer y agro se expresa de muchas maneras. En Uganda se considera peligrosa para el huerto una mujer estéril. Y algo parecido ocurre en la tribu bantú de la India. En el sur de Italia se cree que todo lo que emprenda una mujer embarazada tendrá éxito y que todo lo que siembre crecerá como crece el feto que lleva dentro. En Borneo quien escoge las semillas son las mujeres, como si existiera una gran afinidad entre ellas y los granos. En Nia, la palmera vinatera plantada por una mujer da más fruto que la plantada por un hombre… Es solidaridad explica toda una serie de ritos y creencias. La mujer se asimila al surco, a la tierra labrada. “Soy la tierra”, dice la amada en una canción de amor egipcia. También en los pueblos semitas y en el Corán se relaciona mujer y campos. Los hindúes asimilan el surco a la vulva, los granos al semen del varón. “Esta mujer ha venido como un terreno vivo: ¡sembrad en ella, hombres la semilla” (Atharva-Veda) Los australianos practican un rito de fecundación muy curioso: armados de flechas, que llevan a la manera de falos, bailan alrededor de una fosa que semeja el órgano generador femenino; al final, clavan palos en la tierra.

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