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¿Es posible hacer tangible lo intangible? ¿Existe algo material que nos haga percibir el poder de los actos de servicio? Después de haber investigado sobre los intangibles que

nos rodean día a día, hemos llegado a la conclusión de que hay un intangible imprescindible para poder crecer como persona y ayudar a los demás: el servicio. San Josemaría decía “Para servir, servir”. Y, ¿cómo servir

eficazmente?

Necesitamos

aprender,

debemos

formarnos, encontrar modos y motivos para dar y darnos a los demás puesto que “nadie da lo que no tiene”. Con esta idea San Josemaría impulsó diversos proyectos educativos a

todos los niveles: colegios, centros de formación y capacitación profesional, universidades, etc.


Uno de estos proyectos son los CET repartidos por toda España. En ellos encontramos esos tangibles especiales, que solo se pueden llevar a la práctica cuando detrás hay una razón de fondo. No debemos esperar al mañana para conquistar el hoy, debemos mirar a nuestro alrededor y ser capaces de analizar todos esos detalles que pueden cambiar el mundo, y es que cuando un corazón es grande y está lleno de amor nada lo

puede parar. Podemos ir contra corriente, cambiar las cosas, no con discursos elocuentes o escenas extraordinarias sino con nuestros actos. Porqué las grandes obras están formadas a partir de pequeños actos de servicio


¿Quién es San Josemaría Escrivá?

Josemaría Escrivá es conocido como “el santo de la vida ordinaria”. Fundó el Opus Dei, que significa trabajo de Dios. El mensaje que difunde el Opus Dei es que todos podemos encontrar a Dios en medio de las actividades cotidianas. Josemaría vio de modo claro una luz, que abarcaba todos los aspectos de la vida humana: todos estamos llamados a amar y servir a Dios a través del trabajo, de la vida familiar y de amistad. Personas de todos los países, razas y condiciones sociales pueden vivir la vocación cristiana de un modo nuevo: con el esfuerzo de buscar la santidad en sus circunstancias personales.

El 6 de octubre de 2002, el Papa Juan Pablo II, lo declaró santo.


“En marzo de 1973 vio la luz en Madrid el libro: Es Cristo que pasa. Homilías. Ocupaba el sexto lugar entre los publicados por Josemaría Escrivá de Balaguer, e iba a ser el último editado en vida del autor”. En poco más de dos años vieron la luz 6 primeras ediciones en 6 idiomas diferentes: castellano, italiano, portugués, inglés, alemán y francés. En él podemos encontrar el siguiente texto:

“Por eso, como lema para vuestro trabajo, os puedo indicar éste: para servir, servir. Porque, en primer lugar, para realizar las cosas, hay que saber terminarlas. No creo en la rectitud de intención de quien no se esfuerza en lograr la competencia necesaria, con el fin de cumplir debidamente las tareas que tiene encomendadas. No basta querer hacer el bien, sino que hay que saber hacerlo. Y, si realmente queremos, ese deseo se traducirá en el empeño por poner los medios adecuados para dejar las cosas acabadas, con humana perfección”. Es Cristo que pasa, punto 50.


Bajo el impulso de San JosemarĂ­a han surgido innumerables


Iniciativas de formaci贸n en todo el mundo.


En su conferencia, dentro del VI simposio sobre Josemaría Escrivá, don Pedro Rodríguez, uno de los especialistas en San Josemaría más leídos, destacó que "es importante que cada uno intente servir desde su trabajo, lo que significa amar y servir a cada persona con la que nos relacionamos". "Entiendo -dijo tambiénque servir es la forma eminente de amor y es urgente formar a la gente, enseñarla a querer a través de la actividad ordinaria que les ocupa buena parte del día". El teólogo de la Universidad de Navarra recordó las palabras de san Josemaría, "para servir, servir", y dijo que para servir, para prestar un servicio "tenemos que cualificarnos y así estar en condiciones de servir”.


Es muy grande el número de iniciativas de formación que han nacido bajo el impulso de San Josemaría, reflejamos algunas…


La educación que se imparte en los colegios promovidos por el Opus Dei atiende al desarrollo completo y armónico de la persona, según la concepción cristiana del hombre y de la vida. Se fomenta una educación que ayude a cada alumna a adquirir conocimientos, a desarrollar virtudes cristianas, a actuar con libertad y a servir al bien común. Muchos de estos colegios han nacido por la inquietud e iniciativa social de muchos padres. Así la razón de ser de estos colegios es convertirse en una ayuda para los padres en su tarea de primeros y fundamentales educadores de sus hijos. Consideramos que sólo es posible una educación de calidad cuando familia y colegio comparten valores y principios educativos. La etapa colegial condiciona mucho cómo serán las personas el día de mañana, y la coherencia entre lo que las niñas aprenden en el colegio y en sus casas es el cimiento sobre el que se construyen buenas personas y grandes profesionales.


Se pretende que los alumnos adquieran un modo de vida y actuación fundamentado en valores humanos y cristianos, que les hagan mejores personas y profesionales sacrificadas y que asuman el esfuerzo como el camino para alcanzar las metas que se propongan. Entre estos valores destacan: Trabajo bien hecho y bien acabado  Amistad y compañerismo  Generosidad  Sinceridad y lealtad Servicio

Colegio Tangara, Australia


Las universidades promovidas por el Opus Dei, son de inspiración cristiana y están impulsadas por San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. Tienen como misión buscar y transmitir la verdad, contribuir a la formación académica, cultural y personal de sus estudiantes; promover la investigación científica y la actividad asistencial; ofrecer adecuadas posibilidades de desarrollo a sus profesores y empleados; y realizar una amplia labor de extensión cultural y promoción social, con una clara finalidad de servicio.

Las funciones primordiales de las universidades son: a) Impartir enseñanzas universitarias en el ámbito de diversas ciencias, conferir los grados académicos correspondientes y facilitar a los alumnos los medios adecuados -recursos didácticos, biblioteca, información sobre becas y ayudas económicas- para que puedan realizar con provecho sus estudios. b) Promover la investigación científica en los distintos campos del saber, en beneficio de la labor docente y como forma de aportar conocimiento a la sociedad y de favorecer la innovación y el desarrollo.


c) Contribuir a la formación de los alumnos mediante el asesoramiento individualizado, con propuestas encaminadas a la adquisición de competencias profesionales y hábitos personales, que estimulen el desarrollo de la personalidad en todas sus dimensiones: culturales, artísticas, religiosas, deportivas y de solidaridad. d) Mantener relación con los graduados de la Universidad, a través de actividades de formación continuada, y de otras iniciativas culturales y sociales. e) Organizar enseñanzas de actualización y de especialización para graduados universitarios, de acuerdo con las tendencias y necesidades de las diferentes profesiones.

f) Realizar una tarea de difusión cultural y de extensión universitaria, mediante actividades organizadas por la misma Universidad y también a través de iniciativas realizadas en colaboración con otras instituciones. g) Cooperar con otras universidades e instituciones de carácter universitario, como por ejemplo, hospitales, escuelas de dirección de empresas, centros de investigación, centros de arte, organizaciones educativas y de desarrollo Aunque dependiendo de los recursos económicos y sociales las universidades se propondrán conseguir estos objetivos en pro del beneficio de la persona y de la sociedad.


El trabajo es un lugar de encuentro personal con Dios y un modo de servir a los demás. Esta visión ha estimulado a miles de hombres y mujeres a poner el propio trabajo al servicio del bien espiritual y material de sus conciudadanos. De este impulso, han surgido en muchos países distintas iniciativas y actividades civiles de interés público como universidades, escuelas de formación profesional, residencias de estudiantes, colegios, dispensarios, etc., que responden a necesidades reales y contribuyen a subsanar carencias del propio país o ambiente, sin discriminaciones de raza, religión o condición social.


OBJETIVOS •

Se busca la formación integral de las personas a través de clases de formación centradas en educar en valores, en las que se tratan temas de tipo ascético, académico y de profesional.

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Se trata de motivar a las personas y de sembrar un deseo de superación. Se trata de contribuir a erradicar la pobreza en un país específico, con unas necesidades concretas.

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Condoray, Perú Les Gravileas, Guatemala Nocedal, S. de Chile Xaloc, España Centro Social Morro Velho, Brasil Dualtech Training Center, Filipinas Kenvale College, Australia Midtown Sports and Cultural Center, EEUU Harambee, Africa Hospital Laguna, España Tot training, Kenia …


Proyecto

Alojamiento

Estilo de vida

Trabajo


www.proyectocet.com


Buenos días, nos encontramos con una alumna del Cet de Goimendi. Cursa segundo de Nutrición en la Universidad de Navarra. Comenzará explicándonos porqué se decantó por el CET. ¿Porqué elegiste estar en el cet? Me recomendó el Cet una antigua alumna, al principio me dio pereza el hecho de tener que compaginar los estudios con el trabajo, ya que no sabia si iba a ser compatible. A mi madre le encantó la opción hasta el punto de no tener otra. ¿Qué te aporta el Cet comparado con otro tipo de residencias? El trato es más individualizado, no eres un mero número de las cientos de residentes, tienes nombre y apellidos. Llegas a conocer con más profundidad a las personas con las que vives , ya que coincides y compartes mucho con ellas. Además trabajas y te formas como persona y cristiana (siempre respetando tus creencias).


¿Qué tipo de competencias, habilidades, destrezas…has desarrollado durante tu estancia? Principalmente, trabajar fomenta la responsabilidad en las personas, el trato con los demás, el trabajo en grupo , organización, hacer las cosas poniendo cariño, entusiasmo y pensando siempre en la persona que lo va a recibir: alegrarle el día, cuidarles en las necesidades más básicas, en la comida, ropa, limpieza… todo cuenta. En cuanto a destrezas, he estado trabajando en los departamentos de Office y Cocina, y con ello he adquirido habilidades como cocinar, rapidez en el trabajo, administración del tiempo… ¿Has valorado el trabajo que has tenido que realizar en el Cet? El trabajo que realizamos a diario influye tanto en las personas como en su entorno, es decir, la casa también “lo nota”. Aunque al principio pueda parecer costoso, con el paso del tiempo empiezas a darte cuenta de que tiene que haber alguien que haga ese trabajo, para que algo salga adelante hay que poner empeño y voluntad.


¿Cómo te ha influido como persona? El Cet me ha ayudado a madurar tanto personal como profesionalmente sin perder de vista esos detalles de servicio a los demás “que hacen tangible lo intangible.” ¿Qué es lo mejor que te llevas del Cet? Me llevo dos años llenos de alegrías, diversión, intenso estudio, trabajo, risas, tertulias, excursiones, amistades…resumiendo me llevo una gran experiencia que poder transmitir.


Una de las cosas que mejor recuerdo de mi primer año de carrera es que cuando conocías a alguien en algún evento del campus o en la universidad, te hacía las 3 preguntas clave de ubicación: ¿De dónde eres? ¿Qué estudias? ¿Dónde vives? Parece mentira pero la última de ellas, aunque era sencilla, siempre traía problemas. “Vivo en el CET de Goimendi”. Y lo mejor era ver la cara de la persona con la que estabas hablando: “¿¿¿Un qué??? Se me escapaba la risa mientras pensaba para mis adentros cómo podía transmitir todo lo que era, de forma natural y sencilla, pero a la vez con contenido. Un CET, es decir, un Centro de Estudio y Trabajo, es un proyecto de la universidad que consiste en un amplio programa de: trabajo en la administración de un Colegio Mayor, actividades culturales y sociales, deportes, relaciones humanas, etc. Con ello se pretende formar a chicas universitarias, no sólo del hábito de estudio – común al resto de universitarios- sino del hábito de trabajo, algo que se valora mucho en un futuro. Estudiar y trabajar a la vez era duro porque había menos tiempo y requería más organización, pero se puede. He aquí una superviviente! El trabajo se realizaba: en la cocina, donde se preparan los primeros y segundos platos, y donde te puede tocar tanto hacer 12 paellas cómo 100 tortillas; y el office, donde se lleva a cabo la recogida de platos, vasos, etc. y la preparación de postres, meriendas y desayunos. Cada lugar de trabajo era diferente y cómo había rotaciones, no te daba tiempo a aburrirte y aprendías un poco de todos los sectores. Además, trabajábamos una hora al día ¿a quién le supone trabajar una hora de las 24h que tiene el día?


Ahora, después de irme a vivir a un piso, pienso: ¿Qué ha sido el CET para mí? ¿Qué me ha aportado? Y es que no me salen palabras para describir todo lo que me ha enseñado el CET los dos primeros años de carrera. Entré como una niña de 18 años que apenas entendía nada acerca de la vida y salí como una mujercita, con unos ideales más altos y una vista panorámica de la vida. Todo lo que aprendí a la hora de poner bien unos platos, vasos o cubiertos en la mesa, a cuidar los detalles en la presentación de las comidas, la preparación de tartas de cumpleaños, las fiestas de Navidad y final de curso con sus adornos y comidas especiales,… fue a tener en cuenta esos pequeños detalles que aunque parece que sean minúsculos o a veces insignificantes, logran la armonía, la alegría y la felicidad de las personas. De éstas cosas nos damos cuenta cuando faltan, pero ¿valoramos siempre positivamente cuando están ahí? El trabajo diario bien hecho, el compatibilizar estudio y trabajo, tener en mente que tienes un trabajo y por tanto una responsabilidad en cuanto a los horarios, … todo eso me hizo madurar, ser consciente de que todo tiene un valor y supone un esfuerzo, y sobre todo, prepararme para lo que de verdad es la vida real. Podría estar escribiendo y contándoos horas y horas cosas sobre el CET, anécdotas divertidas sobre el trabajo que realizábamos, momentos dignos de mención, hablaros una por una de las personas que hicieron que mi estancia en el CET de Goimendi fuera única, etc. pero no me voy a alargar más. Por otro lado, estas líneas me parecen muy poco para agradecer todo lo que han hecho por mí y por mis compañeras de promoción, las magníficas personas que están ahí en la administración, que con su trabajo silencioso, constante y diario, aportan cada día un poquito de amor y alegría al mundo. Sin ellas, no me podría imaginar el funcionamiento del Colegio Mayor, pues en verdad son éstas personitas que están detrás del telón las que permiten a los actores actuar e interpretar su papel. Por eso, he querido dedicarles ésta entrada de agradecimiento en mi blog, porque aunque no basta, quiero que salga a la luz que la mejor receta de Goimendi es el amor que éstas personas ponen cada una en su quehacer diario.


Edición del 2014 Con la colaboración de Cet Goimendi

Diseño de Portada: Sara Macuso y Sara Cons Editorial: Maite Montes y Gemma Abadía Artículo de reflexión: Pepa Rodríguez y Marina Olcina Sección universitaria: Marta Sola y Julia Palacio Sección de colegios: Esperanza Gil y Cecilia Recuero Sección de labores sociales: Analau Portillo y Marta Amoretti Los CET: Marta Garijo y María Davis Testimonios: Carmen Segura, Elena Aguirre y Andrea Romanos


Cet Goimendi


Para servir, servir