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There cannot be pe ce without (moral or legal?) justice: the Darfur conflict

NÂş 06 - Abril 2012

Durban What’s next

Algeria: Franco-Ar b Contested space

Sobre ester otipos, Corea del Sur y un Infierno llamado Corea del Norte

R e v i s t a

d e

l a

F a c u l t a d

inDigesta d e

D e r e c h o

d e

E S A D E


Revista de los estudiantes de la Facultad de Derecho de ESADE

A b r il d e 2 0 1 2

Editorial

02

Política y Sociedad El wilsonianisme, o la política internacional com a il•lusió de l’esperit

04

Sobre estereotipos, Corea del Sud y un Infierno llamado Corea del Norte

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Internacional Algeria: Franco-Arab Contested space

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There cannot be peace without (moral or legal?) justice: the Darfur conflict

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Cláusulas Grises: El caso Leegin

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El Genocidi de Srebrenica

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Traditional legal systems and the rule of law

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Derecho Penal Amigos, regalos y… no culpables

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“La educada rebeldía” Querría saber cómo escribir de verdad un buen artículo

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Entrevistados Durban: what’s next?. Entrevista al Secretari de Medi Ambient i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya.

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Editorial Mientras nos aproximamos al final de nuestra carrera universitaria, los que formamos parte del Consejo Redactor tenemos la difícil tarea de poner punto y final a una experiencia extraordinaria e increíblemente enriquecedora, como ha sido formar parte de la revista de Derecho de ESADE. Siguiendo el estilo del Crocodile Club, nuestra aventura empezó hace ya cuatro años en ocasión de una comida que organizamos en un restaurante de Barcelona: en nuestro caso no se trató de fijar las bases para un nuevo tratado de la Unión Europea, pero sí definir los fundamentos para el desarrollo de un proyecto que, en el limitado marco universitario, era igualmente ambicioso y complejo. Han sido cuatro años intensos, en los que no hemos parado de trabajar para garantizar el crecimiento de una revista que nos ha dado muchas satisfacciones y a la vez, no os vamos a mentir, nos ha obligado en más de una ocasión a enfrentarnos a problemas que parecían insuperables. Hoy, mientras intentamos buscar las palabras más adecuadas para despedirnos de nuestros lectores, no queremos que nos invada la tristeza que inevitablemente rodea una maravillosa experiencia que llega a su fin, sino que preferimos dejar espacio al recuerdo que ésta nos deja y al futuro que le espera. Mirando hacia atrás, vemos a un grupo de amigos que, con muchos esfuerzos y pocos recursos, han conseguido resucitar a una revista que había sido olvidada: las múltiples reuniones, los e-mails, los debates e incluso los errores cometidos, nos han permitido consolidar un producto del que hoy podemos estar más que orgullosos. No obstante, no nos olvidamos de que InDigesta es ante todo el resultado de vuestra participación, sea como colaboradores, sea como lectores: por esta razón, aprovechamos la ocasión para dar las gracias a los alumnos, a los profesores y a todas las personas que a lo largo de estos años nos han apoyado, enviando sus escritos, ayudándonos en la redacción de los artículos, aconsejándonos o simplemente leyendo nuestra revista. Dejamos InDigesta y la homónima asociación en manos de Maria, Jan, Francesc, Carla, Blanca y Maria convencidos de que con su iniciativa y sana ambición serán capaces de potenciar y mejorar las bases que hemos puesto, sin perder de vista nuestra única misión: demostrar que en cuanto estudiantes de derecho disponemos de las capacidades suficientes para realizar un análisis crítico de la realidad en la que nos encontramos. Lo que cuenta no son los manuales, sino nuestras opiniones: éstas podrán ser más o menos compartidas, pero mientras sepamos aplicar nuestros conocimientos jurídicos, utilizándolos para justificar las posiciones y las tesis que nos parecen más oportunas, podremos estar seguros de haber aprovechado al máximo nuestros años en la Facultad.

Consejo de redacción saliente.

Mariona Isach (Dirección) Roger Boada Meritxell Burcet Alessandra Di Cesare Marc Delgado Sara Mihoko Kamo

Colaboradores de este número: Oriol Clariana Oscar Estefanell Marcello Franceschini Alexandra Garcia Alfonso Martin

Se acaba una etapa y comienza otra completamente nueva para esta revista. Nos incorporamos a ella con mucha ilusión y ganas de crear más proyectos, seguir atrayendo nuevos lectores y, evidentemente, conservar aquellos que ya le son fieles. Recién llegados a la universidad, nos vemos capacitados para tirar adelante un proyecto tan interesante y profesionalmente enriquecedor como inDigesta y seguir encaminándolo por la misma línea que nuestros compañeros dibujaron en su día y ahora nos confían el placer de continuar. Somos conscientes del trabajo y el esfuerzo que un proyecto de este calibre requiere pero lejos de contemplarlo como una carga, lo divisamos como un reto de superación personal, una forma divertida de trabajar en equipo y una oportunidad para conocer mejor el mundo del Derecho, dar nuestra opinión y ver como ésta no siempre casa con la de los demás.

Consejo de redacción entrante.

Maria Àlvarez Jan Barthe Francesc Bové Carla Coll Blanca Vives Maria Zelich

Estamos convencidos de que lo que esta oportunidad nos aportará a nosotros es mucho mayor de lo que nosotros podremos aportar a ella pero aun así nos comprometemos a trabajar duro para intentar que permanezca el nivel y la calidad que han definido a la revista durante sus años de trayectoria. Es por ello que nos ponemos a vuestra entera disposición y os animamos a que colaboréis, como ya habéis hecho hasta ahora, con la revista en la medida de lo posible, aportando vuestros puntos de vista y teniendo en cuenta que se trata de una muy buena oportunidad para promocionaros como futuros profesionales del derecho y profundizar en temas que sean de vuestro interés. Finalmente sólo nos queda agradecer a nuestros compañeros la confianza depositada en nosotros y asegurarles que trabajaremos duro para que la revista siga mejorando a cada edición. También prometer que a cuatro años vista, cuando nosotros dejemos esta universidad como abogados, del mismo modo que lo hacen ahora ellos, nos encargaremos de encontrar a aquellos que sepan apreciar del mismo modo que nosotros lo hacemos el proyecto que en su día un grupo de estudiantes con talento tiraron adelante: inDigesta.

Agradecimientos Josep Planas Subdirector General d’Informació i Educació ambiental Susana Rivero Responsable d’afers Internacionals


Thomas Woodrow Wilson 1856 - 1924

El wilsonianisme, o la política internacional com a il•lusió de l’esperit

Política y Sociedad

o la política internacional com a il•lusió de l’esperit El president nord-americà Woodrow Wilson propugnà l’expansió de la democràcia com a via per assolir la pau mundial, i defensà l’ús de la força al servei d’aquesta causa. Successives administracions nordamericanes i europees han assumit com a pròpia aquesta idea. La realitat, però, demostra que la universalitat de la democràcia és dubtosa, que la política rarament ofereix marge per a solucions ideals i que la croada per la democràcia condueix a un estat de guerra permanent. seu triomf s’adrecés al Congrés per sol•licitar la declaració de guerra a Alemanya.

Woodrow Wilson, virginià de naixement, havia estat el president de la Universitat de Princeton i ocupava el càrrec de governador de Nova Jersey quan l’any 1912 el Partit Demòcrata l’escollí com a contrincant del president Taft, que es presentava a la reelecció. En una era de predomini general dels republicans, que es remuntava a la Guerra de Secessió, Wilson tingué la fortuna d’enfrontar-se a un Partit Republicà dividit: Taft, un conservador honest però mancat de carisma, era rebutjat pels progressistes, que feren escissió i presentaren com a candidat el popular expresident Theodore Roosevelt. Fracturada la unitat republicana, Wilson, amb un discretíssim 42% dels vots, aconseguí una majoria aclaparadora en el Col•legi Electoral, mentre Taft quedava relegat a la tercera posició, una derrota sense precedents per a un president en exercici.

Què era el que portava els Estats Units a la guerra, segons Wilson? La necessitat de reaccionar contra una agressió per part d’alguna potència estrangera? Sí, però l’eix vertebrador del discurs presidencial residia en una idea molt més agosarada: Amèrica no es disposava a involucrar-se en la Gran Guerra per motius purament convencionals, sinó per eradicar els règims “autocràtics” europeus -en altres paraules, l’Alemanya de Guillem II i, de manera velada, l’Imperi Austrohongarès dels Habsburg-, que considerava naturalment inclinats a la bel•ligerància i lliberticides(1). En contrast, les democràcies, sostenia Wilson, eren de tarannà pacífic, mantenien els seus compromisos internacionals i salvaguardaven la justícia.

Wilson compartia l’esperit progressista que impregnava la política nord-americana de l’època i, per tant, creia fermament que la realitat pot ésser millorada i que un futur brillant per a la humanitat és plausible. A aquesta circumstància tan significativa s’hi afegien el seu temperament actiu i una confiança gairebé il•limitada en les seves idees, potser refermada pel fet de ser el primer -i, a dia d’avui, únic- president dels Estats Units en possessió d’un doctorat. No trigà, doncs, un cop assumida la dignitat presidencial, a posar en pràctica un programa reformista que produí resultats tan destacables com la creació de la Reserva Federal i la implantació d’un impost sobre la renda a nivell federal.

Wilson, en definitiva, perfilà un marc narratiu que es basava en quatre premisses. En primer lloc, la Primera Guerra Mundial havia estat causada per les monarquies “autocràtiques” europees. En segon lloc, aquest no era un fet fortuït, ja que el sobirà, en règims no democràtics, pren les decisions sense considerar la veu del poble, i tendeix a actuar guiat només per l’arbitrarietat i el caprici. En tercer lloc, i, com a conseqüència de les dues idees anteriors, era possible aconseguir una pau mundial duradora si totes les nacions esdevenien democràtiques(2) i, en aquesta lògica, “[t]he world must be made safe for democracy” –aquesta fou la frase més famosa del discurs presidencial al Congrés i la que passà a definir la doctrina wilsoniana. En quart lloc, l’excepcionalitat nordamericana. Wilson contemplava els Estats Units i les seves institucions no pas com el producte d’unes circumstàncies històriques i culturals concretes -d’arrel britànica-, sinó com l’expressió política de grans valors pretesament universals com ara la democràcia o la llibertat. Per tant, Amèrica tenia un deure singular de promoure aquests ideals, que representaven la seva essència, arreu del món.

Ben aviat, però, el president Wilson tingué l’oportunitat de projectar els seus ideals transformadors a una escala superior. L’any 1914 esclatà a Europa la Primera Guerra Mundial. El govern nord-americà, pressionat per una opinió pública majoritàriament hostil a la intervenció, decidí mantenir el país al marge del conflicte, i Wilson guanyà la reelecció el 1916 -el primer demòcrata que ho aconseguia des de feia dècades- sota l’eslògan “He kept us out of the war”, fet que no impedí que poques setmanes després del 05


Política y Sociedad

de les seves pròpies contradiccions: pretén assolir la pau mundial, però per aconseguir aquest objectiu no vacil•la en recórrer a la intervenció armada arreu del planeta sense imposar-se més límits que la mera oportunitat, assumint sense problemes l’aventura militar a l’estranger com a situació permanent, en una mena de lluita ideològica sense quarter.

Amèrica es convertia, doncs, en una idea en armes, en una nació disposada, si feia falta, a intervenir en els afers interns d’altres estats per tal d’ajudar al progrés de la causa de la democràcia. Òbviament, per raons de pur pragmatisme, cap administració nord-americana no s’ha lliurat a una guerra oberta contra els països no democràtics d’arreu del món pel fet de ser-ho. Però tampoc no s’ha pogut constatar un distanciament clar i rotund d’aquests plantejaments en la immensa majoria dels successors de Wilson. I, en tot cas, la difusió dels ideals de democràcia i llibertat, amb nivells variables de coherència, no ha abandonat l’agenda internacional dels Estats Units, i fou un dels pilars de la molt wilsoniana administració de George W. Bush, essent-ne la intervenció a l’Iraq la manifestació més agosarada(3). Fins i tot l’Europa actual, duta pel seu entusiasme pels drets humans, participa actualment d’aquesta línia de pensament.

I fracassa, sobretot pel seu messianisme polític, per creure que el fenomen polític es pot comprimir en una sèrie de principis universals, i per centrar-se en allò que és desitjable i no pas en el que és plausible traslladant la política internacional, al capdavall, al perillós terreny de les il•lusions de l’esperit. Roger Boada Queralt Lic&MD V

Com tota forma d’idealisme, el wilsonianisme pot resultar atractiu per la seva retòrica esperançadora i moralment satisfactòria. Però, al mateix temps, també com tota forma d’idealisme, acaba topant amb una realitat indefectiblement complexa i que rarament deixa marge per a solucions completament satisfactòries. Sovint s’acusa el realisme de cínic i d’àcrata, crítica justa si el guia una concepció il•limitada de l’interès nacional, però s’oblida que la política és l’art d’allò que és possible i que sovint el màxim bé realitzable és optar per un mal menor. La història és en aquest sentit força explícita: l’enfonsament de la monarquia autoritària dels tsars de Rússia, que Wilson celebrà, donà pas a les enormitats del comunisme, que arribaria a subjugar mitja Europa; a l’Iraq, el brutal règim de Saddam Hussein ha estat substituït pel caos polític i la violència sectària, i Líbia, després de la caiguda i mort del sanguinari coronel Gaddafi -per qui alguns sectors de l’esquerra espanyola havien sentit un càlid respecte en el seu temps- viu episodis greus de violència i de desordre. Una decisió política presa amb les intencions més nobles i inspirada per l’idealisme més elevat pot tenir conseqüències nefastes, i és pertinent de recordar en els temps bonistes que vivim que no han mancat mai persones capaces de perpetrar tota mena de barbaritats amb la ferma convicció d’estar construint un món millor.

1. Curiosa visió de dues grans potències culturals i intel•lectuals de l’època de tarannà força liberal en general. 2. Totes les nacions occidentals, s’entén. Quan, entusiasmats amb els plantejaments de Wilson -en particular pel que fa a la lliure determinació dels pobles-, alguns líders dels incipients moviments anticolonialistes es dirigiren al president amb l’esperança d’obtenir el seu suport, aquest no els féu ni el més mínim cas.

Al mateix temps, deixant de banda la discussió sobre la superioritat del model democràtic, cal assumir que la democràcia actual no és un sistema de validesa universal, sinó que té un origen recent i un àmbit geogràfic molt limitat. Occident hi ha arribat per un conjunt de circumstàncies que li són específiques: el seu llegat cultural, la seva filosofia política i el curs històric que ha seguit. Aquests factors no existeixen en d’altres parts del món, i, per tant, intentar aplicar-hi un model que procedeix d’un context tan diferent és una empresa amb unes possibilitats d’èxit remotes, particularment si els qui l’intenten portar a terme són potències estrangeres armades.

3. Sovint s’ha cercat rere els motius que dugueren Bush a envair l’Iraq, principalment per alguns sectors de l’opinió pública receptius a la carnassa antiamericana més primària, la influència d’interessos obscurs i inconfessables. El cert, però, és que convergiren en l’anterior administració nord-americana d’una banda un idealisme d’arrel wilsoniana que sostenia que democratitzant l’Iraq s’iniciaria una primavera democràtica al Pròxim Orient que duria pau i estabilitat a la regió, i d’altra banda, una voluntat molt ferma i tal vegada obsessiva de garantir la seguretat nacional nord-americana entesa en un sentit molt ampli.

En definitiva, el wilsonianisme fracassa perquè és una víctima 06

Sobre estereotipos, Corea del Sur y un Infierno llamado Corea del Norte

El wilsonianisme, o la política internacional com a il•lusió de l’esperit

El presente artículo es una amalgama formada por mis experiencias como estudiante de intercambio en Corea del Sur, por los conocimientos que he adquirido en la universidad coreana y por un somero análisis sobre la farsa de Constitución que tienen en Corea del Norte. Lo recomiendo a aquellos que quieran ampliar su visión internacional del Derecho, especialmente del “Régimen Jurídico” de la dictadura norcoreana. de intercambio recién llegados es la historia de su país.

Cinco meses viviendo en Corea del Sur es tiempo suficiente para verificar que los estereotipos están tan esparcidos por el mundo como el oxígeno. Digo esto porque siempre me ha parecido curioso –una curiosidad algo amarga, por cierto- que para un gran sector de nuestros nacionales el tener facciones asiáticas le subsume a uno automáticamente en la familia de palabras “chino”, “pato pequín”, “rollito de primavera”… como si los chinos fueran los únicos con ojos rasgados. Pues que sepa el lector que esta “confusión conceptual” se mueve en dos direcciones, porque cuando le dices a un coreano – también funciona con los japoneses- que eres español dan por sentado tu fanatismo por Messi, que comes paella todos los días -incluido en el desayuno- y que por supuesto, tienes dotes innatos para bailar flamenco. En fin, tras esta reflexión personal que me prometí a mí misma que haría, voy a tratar el tema central de estas líneas: el panorama de la Península Coreana.

Y es importante conocer el contexto histórico, máxime si tenemos en cuenta que es inevitable percatarse de que estás en un país en guerra. Si te paseas por el centro de Seúl los días 15 de cada mes durante una determinada franja horaria, se oyen las sirenas que advierten a los transeúntes de una invasión norcoreana. Evidentemente, se trata solo de un simulacro, pero no deja de ser inquietante ver todo el aparatoso despliegue policial y militar en las calles, con soldados armados hasta los dientes –¡incluso con katanas!- desfilando por la avenida principal. Y para darle más veracidad, algunos funcionarios insisten en que te refugies en un lugar seguro, voces que apenas logras escuchar por el sonido estrepitoso de los aviones surcando el cielo. Todo lo anterior es una prueba de que evidentemente la seguridad nacional no es un tema baladí y que la situación en la península es extremadamente tensa. Para hacer un poco de historia, en 1910 Japón ocupó la Península Coreana y la mantuvo con mano de hierro bajo su poder hasta su rendición incondicional tras la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, la Unión Soviética entró por el norte vía Manchuria y empezó a invadir las provincias que habían sido hasta entonces japonesas. Ello suscitó el temor de que el comunismo se asentara en el territorio y para evitarlo, E.E.U.U. apoyó a Syngman Rhee, quien defendía la división del país antes que permitir un país unido bajo el comunismo. En 1948 se celebraron las primeras elecciones en el sur y se redactó la Constitución de la nueva República de Corea del Sur, cuyo régimen político se erigió como una democracia y se asentó en el principio de propiedad privada. El Norte, en cambio, se independizó e instauró la República Popular Democrática de Corea, optando por el modelo soviético socialista. La línea divisoria entre ambos países

Cinco meses viviendo en Corea del Sur también es tiempo suficiente para empaparse de la cultura nativa y aspirar a comprender con cierto conocimiento de causa los intrincados asuntos que se cuecen en la olla - o“dolsot”- coreana. Una de las primeras cosas que los profesores universitarios nativos se esfuerzan por inculcar –y con razón- en los alumnos 07


Sobre estereotipos, Corea del Sur y un Infierno llamado Corea del Norte.

se trazó en el Paralelo 38, marca que todavía hoy señala la frontera política de Corea del Norte y Corea del Sur.

Política y Sociedad

se informa de que las mujeres norcoreanas repatriadas en China, eran “obligadas a abortar o a presenciar el asesinato de sus bebés después de parir si los padres son extranjeros.”(7) Dicho lo anterior, compárese la realidad con el artículo 77 de la Constitución: “La mujer disfruta de la misma posición social y los mismos derechos que el hombre. El Estado protege especialmente a la madre y el niño mediante la licencia antes y después del parto, la reducción de la jornada laboral para la madre con varios hijos, la ampliación de la red de casas de maternidad, casas cuna y jardines infantiles y otras medidas. El Estado garantiza a la mujer todas las condiciones para poder incorporarse al trabajo.” Sin comentarios.

El conflicto que perdura aún en nuestros días comenzó cuando en 1950, Kim Il Sung dio la orden de atacar a su vecino del sur. Ante la falta de recursos militares de Corea del Sur, las Naciones Unidas y especialmente E.E.U.U., acudieron en su ayuda y tomaron el rol de contrafuerza frente a Corea del Norte. Esta guerra se paralizaría con un armisticio en el año 1953 que volvió a situar la frontera en el Paralelo 38 y que creó la DMZ, una zona desmilitarizada de 4km de ancho que es en la actualidad el máximo punto de tensión de la Península (y que se puede visitar, por cierto). A día de hoy la guerra sigue en “standby”, pero mientras que la dictadura de Corea del Norte se acerca más y más a su inevitable colapso, Corea del Sur está viviendo una auténtica expansión económica, impulsada especialmente gracias a las medidas que Park Chung Hee adoptó con su subida al poder en 1961. De todo lo anterior, no es difícil suponer que el régimen jurídico de las dos Coreas es diametralmente opuesto. Corea del Norte se encuentra bajo una férrea dictadura que no respeta derecho o libertad alguna, sustentada únicamente en las decisiones arbitrarias de una élite hipócrita y egoísta. Las principales notas definitorias de su régimen son la autocracia y la filosofía “Juche”, un concepto acuñado y definido por Kim Il Sung como la “independencia política, autosuficiencia económica y autodefensa militar.”(1)

Por desgracia, más lamentable es el artículo 64, en virtud del cual “el Estado garantiza plenos y auténticos derechos y libertad democráticos y una feliz vida material y cultural a todos los ciudadanos.” Tras su lectura solo puedo concluir lo siguiente: o realmente Kim Jong Il se propuso durante su regencia contradecir todo lo que este artículo proclama, o los únicos considerados “ciudadanos” son la élite gubernamental y militar. Protegiendo el sufragio activo y pasivo, el precepto 66 expone que “todo ciudadano mayor de 17 años tiene derecho a elegir y a ser elegido, sin distinción de […] punto de vista político y creencia religiosa.” El artículo anterior ya no es papel mojado sino empapado y disuelto, sobre todo si consideramos que la libertad de pensamiento político tiene la misma virtualidad que el derecho a viajar: si disides, o te pegan un tiro o te encierran en un campo de prisioneros. Y lo peor de todo es que según David Hawk, “con una dieta digna de economías de guerra, torturas, palizas y condiciones de vida infrahumanas, el régimen norcoreano practica una forma de castigo colectivo donde miembros de tres generaciones de la misma familia cumplen desde condenas de por vida a penas de meses por crímenes políticos.”(8) Práctica colectiva que podría haber comenzado cuando Kim Il Sung pronunció en 1972 la siguiente atrocidad: “facciosos o enemigos de clase, quienes sean, su semilla debe ser eliminada por tres generaciones.”(9) En cuanto a la protección religiosa del mismo artículo 66, ésta no es más que otra mentira despiadada, pues la Señora Soon Ok Lee, ex prisionera de la cárcel Kaechon en Corea del Norte, relató ante el Congreso de Estados Unidos que “en la prisión había muchos cristianos. Y desde la Guerra Coreana - en Corea la llaman Guerra del 25 de junio - el enemigo número uno es Dios”. Kim Il Sung odiaba a Dios por encima de todo.(10) Lo anterior no es nada sorprendente teniendo en cuenta que tanto Kim Jong Il como su padre se autoproclamaron Dioses, razón por la que fueron venerados por los mismos norcoreanos –véanse las imágenes de la masa coreana llorando la muerte de Kim Jong Il-. Sigue el relato de Soon Ok Lee describiendo que “durante 1990, ‘91 y ‘92 trataron más estrictamente a los cristianos. Fueron enviados a un lugar de trabajo separado. En ese tiempo, 30 prisioneros fueron pateados por las botas de los guardias. Luego les tiraron agua hirviendo encima. No hay otro infierno como el de Corea del Norte.” Por tanto, tengo mis dudas de que los cristianos pudieran ejercer sus derechos políticos cuando ni siquiera se respeta su derecho a la integridad física.

Lo más irónico es que por increíble que parezca Corea del Norte tiene una Constitución, reformada en el 2009, cuya existencia es en mi opinión un canto a la hipocresía y una auténtica mofa del Estado de Derecho. No deja de ser curioso como en su artículo 63 se menciona que “los derechos y deberes del ciudadano de la República Popular Democrática de Corea se basan en el principio colectivista de uno para todos y todos para uno”(2)cuando la realidad es que una minoría selecta se atiborra mientras la población rural literalmente se muere de hambre(3). Sin embargo, lo que se lleva el premio a la perversión es que cuando en el pasado Corea del Sur utilizaba sus excedentes de arroz como ayuda humanitaria para sus vecinos del Norte ese alimento se destinaba únicamente a llenar los boles de la élite y del ejército norcoreano. (4) Así que eso es lo que ellos entienden por “principio colectivista de uno para todos y todos para uno”. Corea del Norte mantiene a la comunidad internacional al margen de la hambruna que sufre su gente por lo que los datos y cifras son algo difusos. Por ello, quizás el testimonio del minúsculo pero exitoso reducto que sobrevive de la gran masa de norcoreanos que intentan escapar cada año es de las pocas fuentes fiables que pueden relatar verídicamente lo que realmente sucede en las entrañas del país. Ningún norcoreano de a pie, por muy hambriento que esté, puede abandonar el país a no ser que arriesgue su vida tratando de burlar los controles chinos y norcoreanos, cuando paradójicamente, en virtud del artículo 75 de la Constitución, son titulares del derecho a la “libertad de residencia y viaje”. Por tanto, debería seguir el artículo añadiendo la siguiente nota definitoria de la cruda realidad: “cuyo ejercicio únicamente permite dos destinos posibles: el cementerio o un campo de prisioneros” (eso sí, premio a la hipocresía para Kim Jong Nam, hijo mayor de Kim Jong Il, que fue detenido por la policía japonesa cuando pretendía visitar Tokyo Disney Land (5).) En el informe de David Hawk, ex investigador de Derechos Humanos de Naciones Unidas, titulado El Gulag escondido: los campos de prisioneros de Corea del Norte(6),

Y la burla continúa a lo largo y ancho de toda la Carta Magna. Como último ejemplo, el artículo 67 defiende una supuesta “libertad de palabra, prensa, reunión, manifestación y asociación” imponiendo al Estado el deber de asegurar “a los partidos políticos y organizaciones sociales democráticos 08

Política y Sociedad

las condiciones para realizar libremente sus actividades.” Además, los norcoreanos también pueden “presentar quejas o demandas” con la total seguridad de que “cada una de ellas sea analizada y respondida imparcialmente”, de acuerdo con el artículo 69. ¿La realidad? Preguntemos a la señora Soon Ok Lee: “Era simplemente una prisionera bajo la dictadura. Bajo esa dictadura no podemos decir nada y no podemos sonreír, no podemos mostrar lágrimas ni caminar libremente, y éramos forzados a ir al baño sólo tres veces al día.” Y a continuación, la pregunta del millón: ¿La muerte de Kim Jong Il cambiará la situación? Sinceramente, no creo que la transición del poder a Kim Jong Un mejore el país. De hecho, para los surcoreanos este es un momento político extremadamente peligroso. Les preocupa que se acentúe la inestabilidad política de Corea del Norte por una guerra de poder interna entre los militares y Kim Jong Un, pues los primeros podrían considerar a éste demasiado inexperto e incluso débil para dirigir un país. Para China supone igualmente cierto nerviosismo porque tampoco saben qué podría pasar si Corea del Norte comienza una batalla interna. Y el lector puede pensar que dejar que el régimen norcoreano se colapse es algo conveniente e incluso deseable, pero desafortunadamente no es algo que pueda ser afirmado con voz muy alta. Por ejemplo, China no quiere acceder a las peticiones de Seúl de dejar de dar apoyo económico y político a Corea del Norte hasta que E.E.U.U. abandone Corea del Sur y se asegure así que su frontera no lindará con un país con bases militares estadounidenses. Además, al Gigante Asiático tampoco le agrada la idea de tener millones de refugiados ilegales intentando entrar a través de sus fronteras cuando el régimen norcoreano caiga. Por otro lado, incluso algunos surcoreanos se oponen a la reunificación de la Península porque de suceder, 24 millones de personas pobres y hambrientas se desplazarían hacia el sur.

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10.

Sobre estereotipos, Corea del Sur y un Infierno llamado Corea del Norte.

Y en la actualidad, pese a que existe una tasa impositiva destinada a captar recursos para esta contingencia, Corea del Sur no tiene capacidad suficiente para absorber tal masa humana. Este caso no es comparable a la caída del Muro de Berlín y la reunificación de Alemania. En definitiva, pese a que en este artículo no ha quedado plasmada toda la crudeza por motivos de extensión, hay suficiente información para concluir que la Constitución de Corea del Norte es objeto de una violación constante por un régimen que pisotea sin piedad los derechos de sus ciudadanos. Lamentablemente, desde mi experiencia este es un conflicto que en Europa todavía es algo desconocido y por ello quise escribir estas líneas. Por ejemplo, unos amigos coreanos que hice en la universidad me contaron que durante sus viajes por Europa se indignaban cuando al decir que eran ciudadanos coreanos de vacaciones aprovechando la pausa universitaria, los nacionales preguntaban: “¡Uau, Corea! Pero… de Corea del Norte o de Corea del Sur?” Para ellos es un tema muy serio y sensible y con este tipo de comentarios se piensan que estás bromeando sobre ello, se estremecen (también lo hago yo cuando me preguntan si he hecho el intercambio en Corea del Norte). Lo peor es que si bien Corea del Norte podría ser el escenario perfecto de una película de villanos, es desgraciadamente una realidad, y lo que para nosotros sería una posible definición del Infierno, para 24 millones de norcoreanos no deja de ser su “hogar”. Y lo todavía más inverosímil es que a tan solo dos horas, al otro lado del Paralelo 38, se alza una metrópolis con majestuosos rascacielos kilométricos, inmersa en un ambiente iluminado por vívidas luces multicolores en el que glamurosas jóvenes coreanas se pasean con sus Samsung Galaxy y bolsos Louis Vuitton, una urbe digna de convertirse un día en una de las principales capitales mundiales. Sara-Mihoko Kamo Mora Lic&MD V

North Korea Travel: http://www.north-korea-travel.com/idea-juche.html Texto de la Constitución de Corea del Norte en español: http://www.naenara.com.kp/sp/great/constitution.php?6 The economist: http://www.economist.com/node/147613 Korea Times: http://www.koreatimes.co.kr/www/news/nation/2011/04/116_18959.html http://ajw.asahi.com/article/asia/korean_peninsula/AJ201112230035 Documento disponible en: http://hrnk.org/wp-content/uploads/The_Hidden_Gulag.pdf El País: http://elpais.com/diario/2003/10/25/internacional/1067032824_850215.html El País: http://elpais.com/diario/2003/10/25/internacional/1067032824_850215.html http://www.alerta360.org/secciones/terror/corea7.html http://www.judiciary.senate.gov/hearings/testimony.cfm?id=4f1e0899533f7680e78d03281fe18baf&wit_id=4f1e0899533f 7680e78d03281fe18baf-2-1


Internacional

Algeria:

Franco-Arab contested space History and Memory Algeria can be studied, despite its own particularities, as an example of both colonialism and neocolonialism. The beginning of its relationship with France in the nineteenth century and the following French domination after the Algerian independence in 1962 can be analyzed to show the main characteristics of these two types of colonization, which use economic and political power to control another country. Two of Edward W. Said’s statements can explain the fact that, after Algerian independence, this country became a clear source of material for postcolonial theory and an example to study neocolonialism. “Almost all (the earliest studies of the post-colonial) based on studies of domination and control

done from the standpoint of either a completed political independence or an incomplete liberationist project” (1) from the Orientalism’s. Afterward, and the second statement appears in his Culture and Imperialism published in 1993 claiming that “though most of the colonies have won their independence, many of the imperial attitudes underlying colonial conquest continue” (2). In order to develope this main argument, Algeria as a representative case of both colonialism and neocolonialism, two aspects are examined: the economic first encounters between France and Algeria and the arrangements made after the Algerian independence as a perpetuation of the economic domination.

Algeria: Franco-Arab contested space

As Rashid Messaoudi expounds in From Colonialism to Independence: 1830-1962 section, “Algeria was an exporter of wheat to France prior to the French invasion in 1830” (3). This historical information can explain the main reason why European colonial powers (principally Great Britain and France) started their expansion to territories in other continents: economic interests. After the start of the Industrial Revolution and the domination of Mercantilism in new European Nation-States, increasing interests to create new markets were ruled European foreign policies. Moreover, the Concert of Europe, after the Congress of Vienna in 1815, redrew the continent’s political map preventing European powers from invading other western countries, and, as a consequence, focusing all European foreign policies to the Near and Far East. Great Britain was expanding its power to India and Asian region, and France started to increase its interests in North Africa. This was the beginning of the colonialism period and the construction of economic, political and cultural domination. In this context, Algeria became a source of wealth for France, which invaded and captured Algiers, after “the expulsion of the French consul from Algiers as retaliation for the non-payment debt from Algerian wheat”, as Rashid Messaoudi explains. In fact, France colonized this region of Maghreb and made Algeria an integral part of the colonizer country. Even tough, as important as the political domination, the economic changes carried out by French administrators made Algeria become completely dependent on French economy. This interesting fact is well described by French philosopher Roger Garaudy in his book Pour un dialogue des civilisations: “Henceforth its dependence on (France) was doubly secured at the economic level: to exports its wine, which it did not need, and to import the wheat, which it needed”(4). Consequently, Algeria became a colonized country from a political point of view due to being part of the metropole, culturally because of the French policies and institutions to promote western manners and values among the Algerian, and from an economic perspective due to the production system created by the French. However, this last economic aspect can be considered the cause of the colonization, and the main French

1. 2. 3. 4.

reason to persist in this situation of “domination and control” as Said claims in Orientalism. On the other hand, this same aspect, the economic one, makes Algeria a clear example of neocolonialism. If neocolonialism is understood as the international economic arrangements created by former colonial power in order to maintain control of their former colonies and dependencies after the colonial independence movements of the post-World War II period, the Évian Accords signed in 1962 putting an end to the Algerian War are a representative exemplar of neocolonial arrangements. Although they formalized the idea of cooperative exchange between the two countries, Rashid Messaoudi claims in Algerian-French relations: 1962-1996 that “France had left physically but had remained as a concept in spite of the nominally independent policy of Algeria towards France, and despite all the vicissitudes of the two countries’ relations”. Rashid Messaoudi in his conclusion states that “France, as a post-colonialist power, has always built its foreign relations on hegemony – cultural first, political and economic afterwards”. Nevertheless, the order (cultural in the first position) made by Rashid Messaoudi is debatable. Actually, when he deals with political and cultural domination after the Algerian independence, the main arguments lead to the conclusion that French efforts were to perpetuate their economic interests. For instance, when Rashid Messaoudi exposes the cultural domination, he claims that “the French realized that most of those Algerian students who had trained in French universities were committed to Islam, worked very hard, and did return to Algeria where they took up influential positions”. Furthermore, Rashid Messaoudi describes in Political Domination section that “France has been keeping the generals [the new illegitimate military authorities] afloat through French “aid” as well as aid from the international financial institutions (…) the country has been completely at France’s mercy”. In conclusion, the same economic interests that made France invade Algeria in 1930 are ruling current French policies to its former colony verifying Said’s claims that: “many of the imperial attitudes underlying colonial conquest continue”. Oriol Clariana i Peris GED IV

Edward W. Said, Orientalism: Western Conceptions of the Orient, Penguin Modern Classics, 2003. Edward W. Said, Culture and Imperialism, Vintage, 1994. Rashid Messaoudi, ‘Algerian-French Relations, 1830-1991: A Clash of Civilizations’, in R. Shah-Kazemi, Algeria: Revolution Revisited, London: Islamic World Report, 1997. R. Garaudy, Pour un Dialogue des Civilisations: L’Occident est un accident, Édition Denoël, 1997.

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There cannot be peace without (moral or legal?) justice: This report assumes that peace cannot be achieved without justice in order to examine whatever justice strictly means compliance with legal systems or must be extended to ethical fields. To this purpose, the Darfur conflict is analysed under an international criminal law perspective. Both peace and justice are concepts that have been linked since the beginning of times. The Hebrew and Catholic Bible, for instance, demonstrate this historically relationship in its Book of Psalms 85: 10-13 when stating, “Righteousness and peace kiss each other”. In fact, this relation has been traditionally established in a way in which justice is the prerequisite for peace, in other words, there cannot be peace without justice. Under that baseline this article pretends to prove through the Darfur conflict that justice must be approached from a moral rather than a legal perspective. Hence, it is intended to take to pieces the generalized theory according to which “only a legal order […] will be in a position to secure social peace to its subjects on a relatively permanent basis”(1). Even considering the ethic viewpoint of law incorporated to legal systems after the Second World War, the Darfur conflict shows that the enforcement of a legal system does not always constitute the mean to achieve peace. To begin with, from a theoretical approach to International Criminal Tribunals it can be said that legal justice would be hardly achieved when those accused of gross violations are entitle with government powers –a current scenario in civil wars or transitional phases within democratic processes–. The reason is that those Tribunals –created either ad hoc by the United Nations Security Council or under a permanent basis by the Rome Statue of the International Criminal Court– “have no enforcement agencies at their disposal. Without the intermediary of national authorities, they cannot seize evidentiary material, compel witnesses to give testimony, search the scenes where crimes have allegedly been committed, or execute arrest warrants [...] without the help of these authorities, international courts cannot operate” (2). In that context, the Darfur conflict is an example of moral justice success in detriment of legal justice. A well known solution in South Africa were the Truth and Reconciliation Commission created in 1995 by the Promotion of National Unity and Reconciliation Act number 34 that constituted the first truth commission empowered to grant amnesty to individual perpetrators for both civil and criminal prosecution. An amnesty that prefers truth to punishment while separates accountability of perpetrators from punishment. The Darfur conflict started in February 2003 when the Second Civil War was taken place on the South region of Sudan, now 12

the Darfur conflict

South-Sudan. A Sudanese Group from the western region of Darfur attacked a settlement and rural district in West Darfur called Golo and claimed public credit. Since then, confrontations between different Darfur rebels groups and central government militias known under the name of Janjaweed took place. In fact, after the defeat of army forces on April 2003, the central government decided to relay the conflict on militias backed with funds mostly from oil activities. In general terms, it has been one of the worst conflicts since the Second World War not only because the direct victims killed by militias or rebel groups, but due to the huge amount of refugees dead because of health and environmental conditions caused by the conflict implying cross-border elements between SouthSudan and Chad. The key point to the purpose of this article is to analyse what kind of initiatives –sortable on moral and legal justice– were adopted by both the Sudanese Government and the international community, and review its success or failure. On one hand, the Sudanese Government has been sensible to international pressures because its economy based on oil export and the fact it has been a country involved in internal conflicts almost since its independence. However, the government has participated in more than six peace agreements since the conflict started in February 2003 that were all of them breached either by themselves or by the rebels groups. The Darfur Peace Agreement 2011, also known as the Doha Agreement, is nowadays brought into force. It reflects partially the Doha peace forum held one year before including talks with the Government and up to ten rebel groups as well as the pressure held by the African Union. Its significance relays on the fact that for the first time a compensation fund for victims is created and Darfur region increases its presence in the central government until a referendum could be held. The key point of this Peace Agreement is that considers “justice and reconciliation are integral and interlinked elements for lasting peace in Darfur and are essential for upholding the rule of law” - Art. 52 (279) - developing a whole consensus towards peace based on understanding justice as an element to uphold the rule of law. That’s the same to say justice is not law. Moreover, justice is interlinked with reconciliation that is based in a moral perspective of forgiveness and pardon. Other examples on that sense are found, for instance, in articles 55 (319), 56 (325), 57 (331) and 59 (338). On the other hand, the international community -deeply concerned with the conflict in Darfur since both Rwanda and Yugoslavia conflicts were still on the board of many recovery and development projects- pressured through three main different conducts: sanctions, peacekeeping forces and referral to the International Criminal Court.

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There cannot be peace without (moral or legal?) justice: the Darfur conflict

Emerging legal advice is that the presumption of innocence stands. But it does make attempt at political transformation very challenging, and raises questions of how elections will be conducted” (6).

Focusing on the ICC referral, it must be recalled that the most controversial international intervention has been the UNSC Resolution 1593 (2005) according to which “Acting under Chapter VII of the Charter of United Nations, decides [the UNCS] to refer the situation in Darfur since 1 July 2002 to the Prosecutor of the International Criminal Court”(3). Among other consequences of the referral –foreseen in article 13 (b) of the Rome Statue of the ICC– it must be highlighted the arrest warrant issued by the ICC on March 2009 against the President of the Republic of Sudan Omar Hassan Ahmad Al Bashir. This ICC intervention was deeply criticised by the Sudanese government, the African Union, and members of the international community.

Instead of promoting a peace achievement, the ICC intervention based in a legal justice view, raised instability and international concerns about the future armed conflict. The African Union, as well as the Sudanese Government, requested “to the UN Security Council to defer the proceedings initiated against President Bashir of The Sudan in accordance with Article 16 of the Rome Statute of the ICC” (7). In addition, the report The quest for peace, justice and reconciliation made by the African Union High-Level Panel on Darfur on October 2009 collected arguments against the arrest warrant, for instance, considering it an intrusive and illegitimate intervention since Sudan has not signed the Rome Statue as well as an act undermining the legitimacy of the Government of Sudan that rekindles internal conflicts. Despite all this claims, the UNSC never acted upon provision 16 of the Rome Statue. They probably though justice was done.

In overall, the compliance with a legal system or legal justice, on that case the Rome Statue, lead the country to an instability situation. As an Independent Sudan analyst stated “the government reaction to the arrest warrant will cause a humanitarian catastrophe in Darfur. The immediate effect of the expulsion is that 60% of all aid will be cut of within 48 hours. Death will increase [..] Their lives [those in the Internal Displaced Persons] have been made worse as a result of the expulsion of the aid agencies [...]”(4).

As it has been explained, the ICC compliance with legal justice leaded Sudan to a situation of instability far from peace where a President with an arrest warrant travels around Africa at his convenience. Without arguing whatever legal justice is effective or not, this article has proved that if Sudan has reached peace it is more likely due to the Darfur Peace Agreement 2011 conceived from a moral justice perspective. As a consequence, the historical linkage between pace and justice must be probably rethought as follows: there cannot be peace without moral justice.

Moreover, bearing in mind that Sudan is not member of the ICC, the immediate consequences were that under the cooperation principle all member parties were asked to cooperate in order to ensure the resolution. However, assistance was shortly denied by the African Union, which stated “the AU Member States shall not cooperate pursuant to the provisions of Article 98 of the Rome Statute of the ICC relating to immunities, for the arrest and surrender of President Omar El Bashir of The Sudan” (5). Even between members of the international community, concerns about helpfulness of the arrest warrant raised “we are entering into unchartered diplomatic territory; everyone is struggling to understand how to now engage politically with the President of Sudan. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

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Alfonso Martín Gallego Lic&MD V

KELSEN, HANS; General Theory of Law & State; The lawbook exchange; 2009; New Jersey; page 13 CASSESE, ANTONIO; International Criminal Law; Oxford University Press; 2008; Hampshire; page 346 U.N. Security Council; Resolution 1593 (2005); S/RES/1593; 31 March 2005 FLINT, JULIE; Humanitarian and political repercussion in Darfur; meeting held by Overseas Development Institute and the Royal African Society on 6th March 2009 Assembly of the African Union; 13th Ordinary Session; Assembly/AU/13(XIII); 3 July 2009; article 10 PANTULIANO, SARA; Repercussions on the CPA, and border humanitarian and political implications; meeting held by Overseas Development Institute and the Royal African Society 6th March 2009 Assembly of the African Union; 13th Ordinary Session; Assembly/AU/13(XIII); 3 July 2009; Article 9

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g s Cláusula

s e s ri

o s L a c e e gi l E ;

Se dice que no todo es blanco o negro, que no se debe pasar siempre de un extremo a otro, sino que debe ponderarse en cada caso una solución intermedia que satisfaga a la mayoría. Eso tal vez ocurra en la democracia, pero no respecto a las llamadas cláusulas negras del Derecho de la Competencia. Sin embargo, la Corte Suprema de los Estados Unidos nos da una lección enseñándonos que a veces el gris es la mejor opción y que mediante la razón y no la costumbre se consigue llegar a la justicia. Una de las cadenas más conocidas de fast food del mundo se ganó su fama al abrir sus establecimientos junto a la carretera, siguiendo a los camioneros que gustaban de sus servicios de pueblo en pueblo, y de ciudad en ciudad. Tuvo tanto éxito, y no sólo entre los transportistas, que hoy está presente en más de cien países. En ocasiones, una buena idea triunfa en cualquier lugar, aunque algunas veces no es posible adaptarla, bien sea por razones culturales, ideológicas, legales, sistemáticas, etc. Y así resulta que el sistema jurídico Estadounidense es ciertamente distinto al europeo continental. La conocida como Sherman Act supuso la positivización de una jurisprudencia reiterada de la Supreme Court, aclarando con sus preceptos qué casos debían estar prohibidos por el Derecho de la Competencia; ésta no era una norma imprescindible, pues las resoluciones judiciales en EE.UU. tienen fuerza de Ley y ya habían determinado en gran medida las bases del ‘Antitrust’. En España, en cambio, sí son en principio necesarias unas normas dictadas por el Parlamento, para que el juez las interprete y resuelva (aunque a falta de ellas, el Código Civil establezca otras fuentes integradoras, claro está). Esto implica una mayor lentitud en cuanto a la adaptación social de las normas; supone que la justicia y la equidad en la que se deben basar puedan quedar en cierto modo limitadas, porque

cambiarlas conlleva un largo proceso político y porque el juez resulta hasta cierto punto limitado al sentir del texto legal, no pudiendo apartarse libremente. En el supuesto que ahora nos ocupa concretamente, rige para el territorio español la ley 15/2007 de Defensa de la Competencia (LDC). No obstante, caminos que se separan pueden llegar a reencontrarse en algún momento. Pese a ser tan dispares, muchas veces el Common y el Civil Law aplican soluciones similares. La Sherman Act trata, entre otros aspectos y como hace también nuestra Ley 15/2007, de la fijación de precios mínimos. En España esta práctica queda totalmente vedada por el artículo 1 de la Ley cuando dice que: “Se prohíbe todo acuerdo, decisión o recomendación colectiva, o práctica concertada o conscientemente paralela, que tenga por objeto, produzca o pueda producir el efecto de impedir, restringir o falsear la competencia en todo o parte del mercado nacional y, en particular,(…) la fijación, de forma directa o indirecta, de precios o de otras condiciones comerciales o de servicio”. Es una de las llamadas cláusulas negras, y por tanto condenada en cualquier caso. En los EE.UU. tienen algo parecido. Al resolver, las Cortes deben estar seguras ‘beyond any reasonable doubt’ que la conducta es ilícita y que causa daños.

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n

En la jurisprudencia antitrustiana, sin embargo, fueron más allá y crearon la dualidad per se rule – rule of reason. La norma general es aplicar la rule of reason, que supone que una actuación es ilegal a estos efectos cuando se demuestre razonablemente que sus efectos son mayormente anticompetitivos y capaces de dañar el mercado, exigiéndose a su vez un market share elevado. Aun así, por su carácter netamente dañino y por haber sido reiterada su solución una y otra vez por las Cortes, algunas conductas son ilegales per se. Ocurre así con la price fixation, y cualquier caso que se dé será considerado directamente ilegítimo, como en los tribunales españoles, siempre que se trate de una naked restraint. Es decir, que el acuerdo, decisión o recomendación afecte directamente a la competencia, y que no fuera algo limitado en el espacio y el territorio (lo que se conoce por ancillary restraint). No debe confundirse esta situación con otras relaciones jurídicas en las que no hay una verdadera transmisión de la propiedad, y por lo tanto, el productor puede imponer hasta cierto punto, sus condiciones sobre el vendedor. Tampoco se debe confundir con las comunicaciones entre matriz y filiales. Pese a todo lo anterior, la regla de la razonabilidad está tan arraigada en la mente del juzgador norteamericano que en el caso Leegin Creative Leather Productions, Inc. vs PSKS, Inc. se rompió con la tradicional aplicación de la per se rule en casos de fijación de precios. Imaginad, sería lo mismo que excepcionar parte del artículo 1.1 de la LDC, por lo que seguro que cualquier profesor de Mercantil nos tacharía de locos. Leegin se dedica al diseño, manufactura y distribución a minoristas de peletería. Por diferentes motivos, impuso a los detallistas que comercializaban sus productos que mantuviesen un precio mínimo,


Cláusulas grises; El caso Leegin

so pena de cesar en la venta de sus productos en sus establecimientos en caso de no seguir dicha ‘recomendación’. En España, esto sería directamente nulo, pues se considera que perjudica al mercado y al consumidor. En EE.UU., por su parte, mientras que los contratos horizontales siguen siendo ilícitos per se, los verticales como este son ahora posibles. Y eso es un gran avance en su jurisprudencia: desde principios del siglo XX, con el caso Dr. Miles Medical Co. Vs John D. Park & Sons Co. (1911), los tribunales estadounidenses habían venido aplicando la per se rule para este tipo de acuerdos verticales sobre fijación de precios (llamados ‘resale price maintenance agreements’), siendo indiferente la incidencia que tuvieran los agentes contratantes en el mercado o cuán insignificante fuera la repercusión del acuerdo. En Leegin el cambio fue radical; la Corte Suprema decidió no aplicar esta regla secular, sino que creyó que en estos casos era aplicable la rule of reason. ¿Por qué? Porque encontró razones suficientes, apoyadas en estudios económicos, para creer que esa conducta podía acarrear, a sensu contrario de lo que se pensaba, consecuencias procompetitivas. De este modo, si el productor establece un precio mínimo de venta a los minoristas está creando un margen en favor de los detallistas que:

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(1) estimula la competencia interbrand (se promueve la venta de diferentes marcas de un mismo producto, pues si las demás tienen precios más bajos, tal vez el consumidor cambie a un bien sustituto o complementario); (2) reduce la competencia intrabrand (el consumidor podrá adquirir el mismo producto por el mismo precio en un lado o en otro); (3) ayuda a la propia empresa a mejorar su imagen o a seguir un marketing determinado (tal vez a la marca no le interesen los precios bajos y competitivos); y (4) facilita la entrada al mercado de nuevos competidores que puedan ofrecer el mismo servicio a mejor precio. Siempre que, claro está, no se hallen en situación monopolística. Imaginemos que un productor de mesas de caoba las hace llegar al público a través de dos tiendas de muebles distintas: en una, vende el producto a un precio elevado, con mucho margen de beneficio aunque poca rotación; en otra, las venden a un precio muy inferior, aunque todavía con cierto margen. Además, el primer local imaginemos que está bien situado en el centro de la ciudad, y el otro está en una tienda algo sucia y destartalada sita en las afueras. Resulta que como los compradores se han percatado de ello, van al local desastroso de las afueras, y el del centro de la ciudad no vende nada.

Este decide no comprar más mesas de caoba de nuestro productor, salvo que consiga que el otro competidor deje de vender a tan bajo precio. El productor sale perdiendo: si no fija el precio, pierde un distribuidor. Al marcar un precio mínimo, crea un excedente que ganan los vendedores (la diferencia entre el precio de compra al productor y el precio de venta final mínimo) en su detrimento. Al hacerlo, consigue que haya una marca más en el mercado, que los vendedores fomenten la competencia entre las mesas de caoba y que no se peleen entre sí por una misma firma. Leegin es una sentencia nueva y novedosa. Nueva, porque es del 2007 y todavía hay un sector de la doctrina americana por convencer, y novedosa, porque establece un cambio de ciento ochenta grados en la instrucción y resolución de estos casos. Hasta ahora, los caminos habían sido paralelos, pero estos últimos años la jurisprudencia americana ha tomado un desvío y tendrá que verse si la legislación española decide seguirla o si la distancia va creciendo poco a poco. Marc Delgado Lic&MD V

Fuente: Trade Regulation, Cases and Materials, Sixth Edition (R. Pitofsky, H.J. Goldschmid, D.P. Wood), Foundation Press. Páginas 625 – 655.

O de com l’aquiescència de les forces internacionals provoca el descrèdit de la ONU La detenció el passat 26 de maig en mans de la policia sèrbia de l’exgeneral militar Ratko Mladic sentencia el final d’un capítol fosc en la història dels Balcans. Pròfug de la Justícia durant més de 15 anys, ara que Belgrad n’ha autoritzat l’extradició a La Haia, Mladic haurà de retre comptes davant la Comunitat Internacional tot responent a les acusacions del TPI de l’Antiga Iugoslàvia per crims de guerra, genocidi i crims contra la Humanitat. Verba volant, scripta manent Juliol de 1995. Al voltant de 8.000 musulmans són assassinats per l’exèrcit serbobosni del general Mladic. Els soldats s’encarreguen de desplaçar paral•lelament 23.000 dones i nens cap a altres zones de Bòsnia. Les tropes titllen la matança de Srebrenica de “neteja ètnica”. Paradoxalment, la Resolució 819 del Consell de Seguretat de les Nacions Unides, aprovada l’abril de 1993 a suggerència de la Creu Roja, havia declarat la ciutat “zona segura”, és a dir, enclavament protegit per les forces internacionals(1). Tanmateix, els prop de 7.400 efectius holandesos enviats per a la defensa de la ciutat musulmana no van dubtar en fugir davant la perspectiva de l’imminent atac serbi, deixant que es perpetrés la que amb tota probabilitat hagi estat la massacre més cruenta que hagi vist Europa d’ençà que la II Guerra Mundial va acabar. El temor a que els soldats poguessin esdevenir ostatges i a que el batalló pogués patir baixes va fer que el Govern holandès (i el representant de la ONU sobre el territori) vetés l’indispensable atac aeri de l’OTAN per detenir l’avanç serbi(2). Sense el menor obstacle, les tropes de Mladic prenen Srebrenica provocant un desolador escenari de guerra ètnica. Holanda va decidir rebre com a herois als seus soldats. La imatge resultava indubtablement grotesca, doncs mentre celebraven la tornada de les tropes, aquells a qui havien promès seguretat quedaven confinats a fosses comunes.

Escac i mat Havien imposat la llei del silenci. Els responsables polítics de l’enviament de tropes a Bòsnia van protagonitzar de seguida una temptativa d’ocultació envers la seva aquiescència davant el genocidi serbi. I van fracassar. Una investigació de set anys, publicada l’abril de 2002 pel Netherlands Institute of War Documentation denuncia, al fil del que ja havia conclòs l’any anterior el Parlament francès, com “el Govern dels Països Baixos va preferir la deshonra d’incomplir promeses i permetre la mort de milers de musulmans, abans que patir una sola baixa holandesa”. Aquest fet va concatenar la dimissió d’un avergonyit govern neerlandès. 16

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El genocidi de Srebrenica

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Eren massa les reminiscències que el cas presentava en relació a la tragèdia que poc abans havia succeït a Rwanda. Els governs dels Estats occidentals escenifiquen l’ostentós gest d’enviar tropes destinades a “preservar la pau” però, a efectes pràctics, imposen com a condició el fet de no haver de combatre. Alguns parlen de culpa moral. En base al que ha arribat a denominar-se “estricte codi d’honor onusià”(3), cap alt responsable en el si de les Nacions Unides no va dimitir com a conseqüència dels fets de Srebrenica. Fins i tot, el 23 de juliol de 1995, gairebé dues setmanes després de l’inici dels assassinats massius, el diplomàtic peruà H.Wieland, Cap del Centre de les Nacions Unides pels Drets Humans a l’Antiga Iugoslàvia, afirmà: “Nosaltres no hem trobat ni una sola prova oral o que haguem pogut observar que ens mostri que allà [a Srebrenica] s’hagin comès atrocitats”. Rwanda i Srebrenica sumen un total de 808.000 morts innocents, el preu que la ONU va decidir pagar per dos termes: ‘neutralitat’ i ‘imparcialitat’. “Per què?” – clamava l’escriptor Michael Ignatieff, enfrontant-se al Secretari General de la ONU mentre queia Srebrenica – “Per què insistir en ser neutrals davant un agressor manifest i una víctima evident, quan aquesta neutralitat mina tots els dies el crèdit moral de la ONU?”. Boutros-Ghali solsament va poder etzibar: “No podem intervenir a favor d’una part. El mandat no ho permet” (4). Només ens resta esperar que no hagin de caure més Srebrenicas abans que la ONU comenci a interpretar els mandats de manteniment de la pau com a mandats per a combatre les faccions agressores.

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El genocidi de Srebrenica

1. La Resolució 819 del Consell de Seguretat de les NNUU encomanava al batalló dels cascos blaus l’adopció de les “mesures que fossin precises, incloent-ne l’ús de la força” amb l’objectiu de protegir Srebrenica. 2. ROBERTSON, G. (1999) Crimes Against Humanity. The Struggle for Global Justice. Madrid, 2008: Siglo XXI, p.79-84. 3. FRATTINI, E. ONU, Historia de la Corrupción. Madrid, 2005: Espasa, p.183-197. 4. IGNATIEFF, M. The Warrior’s Honour. 1998: Chatto & Windus, p.73. 5. L’UNPROFOR (United Nations Protection Force). GUTMAN, R. “UN’s Deadly Deal: How Troop-Hostage Talks Led to the Slaughter of Srebrenica”, Newsday, 29-V-1996.

Cendres d’un drama dantesc El general Mladic fou fotografiat mentre romania expectant al capdamunt d’un turó colindant a Srebrenica mentre se’n perpetrava el setge. Tot i que el summum de la desfeta moral arribà en el moment en què la televisió sèrbia retransmet les imatges de Mladic jugant amb les vides dels seus atemorits ostatges o veient acceptats els regals que feia al comandant holandès Karremans en signe d’agraïment pel rol dels cascos blaus. Aquest panorama implicà que l’opinió pública mundial encunyés sarcàstics acudits relatius a la preservació de la pau per part de la ONU, com ara: “Si la ONU hagués existit l’any 1939, avui tots parlaríem alemany”. La situació empitjora quan Yasushi Akashi informa a les Nacions Unides sobre una reunió secreta celebrada entre el general francès Janvier i Ratko Mladic el 4 de juny de 1994, just un mes abans de la matança. Totes les fonts apunten que l’objecte de la trobada fou ben senzill: si Janvier evitava els eventuals bombardejos de l’OTAN sobre els serbis, aquests deixarien tranquil el batalló francès comandat per Janvier(5). Un documental de la televisió holandesa fins i tot afirmava que, al llarg de tot el seu mandat, el general Janvier havia estat rebent ordres directes de l’Elisi(6). Curiosament, el 24 de maig de 1995, el general Janvier recomana al Consell de Seguretat la retirada de tots els efectius de la ONU dels “enclavaments protegits” a Bòsnia.

Un desafiament pel dret internacional El llegat de Núremberg i les convencions internacionals instauraren el deure de perseguir els crims contra la Humanitat, atorgant la clau del repte d’acabar amb la impunitat a la noció de jurisdicció universal. Els caps militars serbobosnis varen cometre un crim de guerra quan, transgredint les disposicions de la Convenció de Ginebra, van executar soldats presoners. Probablement, Mladic subestimés l’abast de la Justícia internacional convençut de la manca de poder dissuasori d’un Tribunal de La Haia que, l’any 1995, només comptava amb un presoner(7), que, en el moment dels fets, encara ni tansols s’havia assegut al banquet dels acusats. La Convenció per a la Prevenció i Sanció del Delicte de Genocidi(8) estipulà que els actes constitutius de genocidi, siguin comesos en temps de pau o de guerra, són crims d’acord amb el Dret Penal Internacional. Si no exigim responsabilitats pel genocidi de Srebrenica, voldrà dir que haurem fracassat en la nostra voluntat col•lectiva d’acabar amb la impunitat d’unes atrocitats que ja a Núremberg van posar en alerta al món sencer. “Rere la presa de Srebrenica per part de les forces sèrbies el juliol de 1995, una terrible massacre fou duta a terme [...] són escenes que arriben des de l’infern i que han de ser escrites a les fosques pàgines de la Història de la Humanitat” (Tribunal Penal Internacional per a l’Antiga Iugoslàvia. La Haia, 16 de novembre de 1995). Alexandra Garcia GED III

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Internacional

Traditional legal systems and the rule of law

The indigenous communities in latin america: The case of the Constitutional Court of Colombia “Ubi societas ibi ius”, dixit Cicero. This statement is more than two thousand years old, and it certainly wouldn’t be less true nowadays. Yet the problem remains as we face to struggle against some definite and important matters: does every type of society deserve to keep its ancestral customs? To what extend? Further on: is it possible to integrate two or even several legal systems together, in spite of their relatively great differences? Before analyzing legal aspects, let’s recall today’s background. The estimated number of indigenous people in Latin America is around 50 million, which is 10% of its population. Bolivia, Guatemala (5 million both) and Perú (8, 5 million) have the greatest part, regarding to their respective population: 62%, 41% and 32%, while Costa Rica, Paraguay and Argentina have the fewest: less than 2%. In Latin America, there are also around 400 different indigenous languages; Perú is a good example: 140 ethnic groups that speak 14 diverse languages. Yet in spite of their diversity, indigenous communities share two features: poverty and a traditional attachment to the land. The roots of this poverty situation date back to the colonial time, when an oppressive political and economic regime was settled by the Spanish conquistadores. Nowadays, a large part of the elites still handle this problem with particular strategies. First, ignoring the fact: states with small indigenous population didn’t want to consider them as a different ethnical group (Chile), while those with great numbers used to classify them simply as “peasants” (campesinos), justifying it throw the policy of assimilation or mestizaje (Perú). Second, showing an outright refusal to acknowledge that indigenous communities could have systems of governance that were not created or subsequently validated by the state. And most surprising, some governments still believed that indigenous’ constitutional and legal rights were fully respected(1). Real efforts to solve this problem only appeared precisely with the upwards noted Convention. Afterwards, as multiculturalism became widely accepted throughout the world, many countries in Latin America formally abandoned the policy of ethnic assimilation and acknowledged that their inhabitants were ethnically and culturally diverse. Indigenous’ rights of ownership over their traditionally occupied lands, to natural resources and to maintain their ancestral decisionmaking institutions and customary law were to be observed, apparently… Virtually, all the provisions in Latin America constitutions relating to indigenous communities acknowledge that they can govern their own affairs and, as a consequence, have the authority to exercise judicial functions. The nature and scope of this recognition is, however, not uniform. For instance, while Venezuela and Bolivia contain mere vague provisions, and the Constitutional Tribunal of Perú follows an orthodox and strict interpretation, the 1991 Constitution of Colombia is much more explicit in its article 246(2)and the Constitutional Tribunal is leading a surprising and remarkable task of recognizing and defending indigenous rights. While it would seem easy to accept the principal of legal pluralism in the constitutions, applying and developing it in practical terms is quite another matter. Moreover, even in cases where the necessary legislation has been enacted, the judiciary, the police and the legal profession have shown generally reluctant to accept the validity of judicial decisions taken by indigenous institutions. Indeed, indigenous justice is rejected on the ground that people are either barbarians who do not respect international human rights or are technically incompetent and, as such, their institutions can only be tolerated if placed under the supervision of state courts. On the other hand, it might be tolerated on the condition that the judicial decisions won’t affect non-indigenous matters; however, it has clearly been demonstrated the effectiveness of indigenous judicial issues on specific matters, when neither the public administration, local police nor state courts were able to handle the situation(3) (it should be highlighted that the indigenous courts, as well as the Jueces de Paz, are integrated, according to the Colombian Constitution, into the “Special Jurisdiction” (4). 21


Traditional legal systems and the rule of law

Internacional

On the contrary, the Constitutional Tribunal of Colombia surprisingly seems to take this problem seriously (as well as the Inter-American Court of Human Rights). Several sentences(5) have dealt with troubling points, basing themselves on a special “case law”, refusing thus to settle a definitive and universal way of solving problems (state binding norms are for instance not automatically prevailing over indigenous decisions, if a conflict between jurisdictions were to happen, which I find it to be simply remarkable). Two major ideas were then established. First, indigenous institutions should always respect fundamental constitutional rights (such as human life, due process, prohibition of slavery, etc); therefore, I wouldn’t understand why shouldn’t we recognize not only the current case but also other customary law systems, on condition that such rights must never be infringed (each society should enjoy its own judicial system, according to their relatives values and international ius cogens). Second, the degree of political and legal autonomy enjoyed depends on the extent to which indigenous people have preserved customs and practices (usos y costumbres). It wouldn’t appear so troubling then that the Constitutional Court has already accepted mild forms of corporate punishment understanding them not as a torture practice but rather as a way of “purifying” the offender – which clearly demonstrates to what extent judges try to understand traditional customs, unlike most common courts. Legal reformers usually have to face a bleak choice: if they focus their efforts on the technical aspects of the law they soon realize that their enterprise is futile; if they attempt to address wider economic and political problems they are reminded that the task is unrealistic and, perhaps, even dangerous. What is the issue then? In spite of the international attention paid to this problem, attending to the state sovereignty, it still remains a domestic matter. Yet if the higher state courts within the Organization of American States, such as the Constitutional Court of Colombia, respond favorably all together to this problem, in my opinion it might give then more pressure to lower courts not to ignore constitutional provisions, as well as the legal background for law-makers to ensure real protective policies towards the indigenous communities.

Amigos, regalos y… no culpables puesto que la Administración de Justicia puede llegar a asumir unos costes que superan los veinte mil euros sólo en remuneraciones de los miembros del jurado.

El Jurado popular no es infalible y prueba de ello es el veredicto con el que se ha puesto fin al llamado “caso de los

Marcello Franceschini GED III 1. 2. 3. 4. 5.

Declarations of Chile, Perú, Venezuela, Colombia and Mexico at the United Nations Committee on the Elimination of Racial Discrimination, especially when the ILO Convention No. 169 in 1976. “The authorities of indigenous peoples may exercise jurisdictional functions within their territories in accordance with their norms and procedures, provided they are not inconsistent with the Constitution and the laws of the Republic. The law shall regulate the way this special jurisdiction will relate to the national judicial system”. See the Rondas Campesinas in Cajamarca (Perú) in the mid-1970s or the Policía Comunitaria of Guerrero (Mexico), established in 1995. See http://www.dplf.org/uploads/1184704476.pdf Sentencias T -428/92; T -254/94; T -811/04; T -349/96 ; T -048/02 ; T -523/97 ; T -1022/01. Sources: Marginalized communities and access to justice, Yash Ghai and Jill Cottrell, Routledge.

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trajes”: se reabre así el debate acerca de una de las ins-

Dejando de lado el primer aspecto, que llevaría inevitablemente a formular una serie de consideraciones acerca de la integridad y la ejemplaridad de la clase política que se escapan del ámbito estrictamente jurídico, merece la pena centrar ahora la atención en el segundo problema: ¿qué hacer con el Tribunal del Jurado?; ¿Se trata realmente de una institución de la que se puede prescindir o sería más aconsejable redefinir su organización y competencias?

tituciones más polémicas del sistema judicial español. No nos engañemos: a todos nos gusta recibir regalos; además, todos sabemos que rechazarlos sería de muy mal gusto así que al final no nos queda otro remedio que dar las gracias y aceptarlos. Sí, a veces puede suponer un gran esfuerzo, sobre todo cuando nuestros amigos tienen la costumbre de obsequiarnos con unos trajes valorados en más de diez mil euros o nos alegran las Navidades con regalos “absolutamente habituales” como un bolso de Louis Vuitton.

Desde su introducción en el sistema procesal penal español mediante la entrada en vigor de la Ley Orgánica 5/1995, de 22 de mayo, del Tribunal del Jurado, el jurado popular no ha dejado de generar tanto dentro como fuera del mundo jurídico opiniones muy dispares, que se acentúan hasta convertirse en posturas diametralmente opuestas cuando la institución en cuestión es llamada a intervenir en casos que tienen un especial impacto en la opinión pública. Así, no es de extrañar que mientras algunos, a la luz de la absolución de Camps y Costa, cuestionaban la real efectividad del Tribunal del Jurado, otros, en cambio, reclamaban su presencia en el enjuiciamiento del caso de Marta del Castillo, pidiendo que se volviese a celebrar el juicio, dejando esta vez la última palabra a los ciudadanos. La razón es muy simple: en el primer caso, los jueces profesionales habrían apreciado la existencia de pruebas suficientes de un delito de cohecho, condenando así al ex Presidente de la Generalitat; en el segundo, los miembros del jurado habrían tenido la suficiente empatía para considerar culpables a los presuntos cómplices implicados en la muerte de la joven sevillana. En palabras de algunos, se habría hecho justicia.

Si tenéis esta clase de amigos y además no formáis parte de la categoría “autoridad o funcionario público”, entonces no os tenéis que preocupar: podréis disfrutar de vuestros fantásticos regalos sin correr el riesgo de ser acusados de un delito de cohecho. En caso contrario, tendréis que armaros de paciencia, acudir a juicio y defenderos, intentando convencer al Jurado popular de vuestra inocencia. No es una misión imposible: el ex presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, y el ex secretario general del Partido Popular en Valencia, Ricardo Costa, lo han conseguido, obteniendo un veredicto absolutorio que ha puesto la palabra fin a un juicio mediático que ha durado casi tres meses y del cual hoy queda bien poco: por un lado, las reproducciones de unas escuchas telefónicas que no dejan espacio a la imaginación y, por el otro, la puesta en discusión de una institución procesal como el Tribunal del Jurado que, según algunos, es ineficiente, porque incapaz de enjuiciar correctamente delitos cuya comisión es más que evidente, y cara, 23


Amigos, regalos y… no culpables

Derecho Penal

estar sometido a una menor seguridad, viendo mermadas sus garantías por el mero hecho de ser enjuiciado por unos jueces legos: el preámbulo de la Ley manifiesta que dicha institución es perfectamente compatible con el derecho a un juez predeterminado por la ley previsto en el art. 24 CE, puesto que se trata en definitiva de satisfacer las exigencias de todo proceso penal mediante el ejercicio del derecho-deber de los ciudadanos de intervenir en la función jurisdiccional; además, la misma ley establece una serie de mecanismos que intentan equilibrar las especialidades de este tipo de procedimiento. Así, por ejemplo, la espontaneidad del jurado en la apreciación de los hechos se compensa mediante la emisión de un veredicto motivado basado en instrucciones previas del juez; de la misma manera, se deja mayor libertad a las partes procesales, debido a que estas no solamente intervienen en el nombramiento de los miembros del jurado, sino que además pueden llegar a determinar el sentido del fallo, mediante la conversión del juicio en un verdadero escenario en el que tanto la defensa como la acusación actúan con el objetivo de impresionar y convencer al reducido público de jurados que tienen delante.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, es inevitable plantearnos unas preguntas: ¿mantenemos o no el Tribunal del Jurado?; ¿es oportuno que personas sin ningún tipo de formación en materia de derecho, y en particular de derecho penal, intervengan en el enjuiciamiento de determinados delitos y se pronuncien acerca de la culpabilidad o inocencia del acusado? Lo que es evidente es que estas cuestiones no pueden contestarse, como suele ocurrir a menudo, tomando como referencia casos parecidos a los que se acaban de mencionar, debido a que las condenas mediáticas y la influencia de múltiples factores externos impiden llegar a la abstracción necesaria para un análisis razonado y razonable del tema. El carácter justo de una resolución no puede medirse atendiendo a si esta se adecua o no a los deseos de las víctimas porque, si se considerase únicamente esta perspectiva, es evidente que el sistema judicial estaría generando resoluciones injustas en la gran mayoría de las absoluciones dictadas, con independencia de si proceden de jueces profesionales o de miembros del jurado. Haciendo un ejercicio de abstracción y prescindiendo del mayor o menor acuerdo que pueda haber en relación con un determinado veredicto, no parece que existan argumentos suficientes que justifiquen la supresión total del Tribunal del Jurado. Tradicionalmente, los argumentos aportados por los detractores de esta institución se han ido basando en dos ideas erróneas, íntimamente relacionadas: los tribunales profesionales actúan mejor que los jurados legos en derecho; además, el enjuiciamiento ante el Tribunal del Jurado puede suponer para el acusado la perdida de todo tipo de garantías procesales y de seguridad jurídica, debido a que la condena no se fundamentaría en razones jurídicas, sino en meras apreciaciones personales de los jurados, los cuales emiten su veredicto dejándose guiar exclusivamente por lo que han visto en el juicio y por lo que ellos consideran reprochable de acuerdo con sus creencias y sensibilidades, prescindiendo así de lo dispuesto en el Código Penal. Han pasado ya muchos años desde la implantación del Tribunal del Jurado y la práctica ha demostrado que estos argumentos no tienen suficiente peso para desvirtuar la esencia de una institución que encuentra su fundamento en el artículo 125 de la Constitución: en este sentido, tal como recita el preámbulo de la Ley Orgánica 5/1995, la participación ciudadana en la Administración de Justicia es a la vez una manifestación del principio democrático y una verdadera necesidad, de la que no se puede prescindir.

Derecho Penal

Amigos, regalos y… no culpables

Esto es, por ejemplo, lo que ocurre en Italia, donde no existe una giuria popolare (jurado popular) en sentido estricto, sino un giudice popolare (juez popular), es decir un único tribunal colegiado en el que intervienen magistrados y legos en derecho, los cuales componen conjuntamente las llamadas Corte d’Assise y Corte d’Assise d’appello, es decir los órganos jurisdiccionales competentes para conocer de los delitos más graves: en ellos, tanto los jurados legos como los magistrados enjuician el hecho criminal, pronunciándose de forma conjunta sobre la culpabilidad o inocencia del acusado y determinando en su caso la pena a imponer.

Todo ello implica que posiblemente las reformas de dicha institución deberían ir encaminadas hacia su consolidación, mediante la conservación de la estructura básica en la que se fundamenta actualmente, pero aportando una serie de correctivos que vayan dirigidos a modificar algunos aspectos que restan eficiencia y eficacia a su actuación y que en muchos casos siguen generando numerosas críticas. Así, las hipótesis que barajan los expertos en la materia son muchas y muy variadas y van desde la modificación del ámbito de intervención del jurado, excluyendo de sus competencias los delitos más complejos en términos de valoración, hasta la ampliación del marco geográfico para la selección de sus miembros, limitando de este modo posibles influencias.

En este contexto, el jurado popular español se situaría en una situación intermedia, puesto que en él se combinan perfectamente la participación ciudadana dirigida a “humanizar” la justicia, que en este caso emana del pueblo, y el mantenimiento de todas las garantías procesales a las que el acusado tiene derecho y de las que no puede verse privado por la presencia de un Jurado popular.

Las alternativas existen y pueden aportar notables mejoras: ahora toca esperar y ver cuál será el próximo caso que dará un nuevo impulso a este intenso debate. Alessandra Di Cesare Lic&MD V

De acuerdo con todo lo anterior, parece ser que eliminar el Tribunal del Jurado no sea la mejor opción, sobre todo si se tienen en cuenta las funciones que desarrolla en el marco del sistema procesal español. Sin embargo, ello no impide considerar la posibilidad de aportar unas mejoras a un sistema que innegablemente no es perfecto y que en la actualidad no siempre actúa con la máxima eficacia. Dependiendo de cuál sea el objetivo que se persiga, los cambios pueden ir encaminados hacia diferentes sentidos. Tomando como referencia algunos ejemplos de los que disponemos en derecho comparado, es posible distinguir dos grandes tendencias, radicalmente opuestas: por un lado, hay países que han hecho una apuesta clara por el jurado y lo han convertido en una pieza clave del procedimiento penal, como ocurre en el modelo anglosajón; al contrario, otros sistemas, aun admitiendo formalmente la existencia del jurado y permitiendo su intervención en algunos asuntos penales, en la práctica relegan su intervención a supuestos tan limitados que su participación queda totalmente desvirtuada, más si el jurado en cuestión se configura como lo que se conoce técnicamente con el nombre de Tribunal escabinado (en contraposición al jurado puro anglosajón).

Al margen del fundamento previsto en la norma en cuestión, el Jurado en muchas ocasiones desarrolla una función aún más relevante, pero al mismo tiempo más difícil de comprender: garantizar la imparcialidad en el juicio. A estos efectos, hay que partir de una premisa que consiste en asumir que los jueces son humanos y pueden equivocarse: considerar que todo juez, por el mero hecho de ser tal, sea realmente capaz de aparcar sus convicciones y enfrentarse al caso sin tener un posicionamiento previo respecto del mismo es poco creíble, probablemente casi utópico. De la misma manera, es incorrecto pensar que el acusado va a 24

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La educada rebeldía

Querría saber cómo escribir de verdad un buen artículo

Pero esa ciudad, ¿cuál sería? Lo que trato de explicar es por tanto que la globalización ya no sirve como idea, Querría saber cómo escribir de verdad un buen artículo El presente texto reflexiona sobre la interdependencia actual de los distintos fenómenos que vivimos. Hechos y abstracciones que nos acercan a un mejor conocimiento de nuestro entorno siempre cambiante. Sin incluir a todos y excluyendo lo innecesario, tratando de generar debate a las respuestas que continuamente nos generamos mientras nuestros pensamientos se alejan de la realidad.

Q

uerría saber cómo escribir de verdad un buen artículo. Pero sé que en realidad esto es inalcanzable. Entre otras cosas, porque hablar sobre temas que realmente interesen a una gran mayoría, es hoy por hoy muy difícil de hacer. Entran aquí dosis de modestia, de algunos valores que hay que mejorar para poder realmente satisfacer al lector. Y esencialmente, eso pasa por la propia satisfacción. De este modo, ¿cómo podría hacer un buen texto si la satisfacción y lo que ya desfasadamente llamamos felicidad es tan evaporable? Entender temas de política, o mejor dicho de geopolítica, es hablar a veces al vacío, y pretender hacer un artículo sobre esto a veces se convierte para uno en un auténtico calvario de ideas que al final no llegan a fraguar o se quedan por el camino. ¿Cómo poder hacer entonces algún esfuerzo que realmente sea de utilidad para todos? Que no venga por tanto a satisfacer un ego enorme o una absurdidad irremediable. Si pretendo escribir, por tanto, debería por mí mismo buscar la concreción, el análisis riguroso. Eso es algo que en pocas páginas, y por la cordialidad que esta revista me inspira, me aterraría pretender. Sin embargo, no por ello dejaría esto de ser un buen ejercicio a la divulgación, ni mucho menos. Así empezaré a soltar lo que sólo así me permite ser franco.

Últimamente he estado analizando lo que las noticias y la abundante información por varios medios nos aportan.

Me doy cuenta, con el tiempo, y dejando atrás viejos prejuicios y oscuridades que ya no se trata sólo de usar esas viejas teorías y conceptos en todos los ámbitos, sino que hoy el momento lo es todo, y ya nada es viejo ni nada es nuevo. En esta concepción está la herencia, claro está, de todos aquellos que han contribuido a llegar donde hoy estamos, sea en ciencia, en política, o en cualquier ámbito. Hay un pensamiento que entiendo que ya no es fruto de la globalización, o que no rinde tributo a ninguna herencia. Se trata más de un mundo que ni invita ni recuerda, sino que crea y recrea, en cualquier momento, a cualquier velocidad y en cualquier dominio. Algunos podrán rebatir la idea, pensar que eso es globalización. Pero creo que ya no lo es, que esa idea siempre ha estado en todas las conciencias de las civilizaciones, que es tan vieja como la historia misma. De este modo, ¿qué nos está pasando? ¿Por qué nos empeñamos globalmente en llamarle a esto globalización? ¿Es por la necesidad de sentirnos en algún momento testigos de una realidad que sin embargo sabemos que es fugaz como las mismas estrellas? ¿por qué como humanos que somos y con las enormes conciencias que cada uno de nosotros tiene no podemos superar esta ya vieja idea de la globalización? ¿O no es sino este texto una idea de que la superación ya está empezando a ser una realidad? Lo que yo constato, con mis percepciones, es que no podemos conceptualizar, cosa que podría decirse que en algunos momentos este texto está tratando de hacer. De este modo, hay algo de desconocido en mi conciencia, en la del país de al lado, en definitiva, en la de cualquiera, que está cambiando de modo general. ¿Por qué nos empeñamos en repasar la historia y en volver hacia atrás para justificar y asegurar nuestras decisiones? Hoy presenciamos el G-20 como nueva herramienta de gobernanza global, y sin embargo, el día a día, la sociedad acabará sentenciando que esa fue una política más de un presidente americano más. No llega pues esa idea en general, no acaba de cuajar de verdad. Precisamente, no es sino lo que en realidad pasa con la naturaleza, y sin embargo, el hombre se empeña en huir de ella, en hacerle la guerra, en ver que precisamente las decisiones que hoy se tomen en un lugar recóndito de un país que desgraciadamente la mayoría ni han oído a hablar, afecta a la ciudad más importante del planeta. 26

hay algo más neutro que estas propias consideraciones, que trascienden las políticas y los hechos, donde entran acaso el misticismo, pero si se va más allá, la propia idea del universo. ¿No se debería estudiar pues el universo en las universidades? Eso es precisamente lo que inconscientemente vamos haciendo. Nuestro conocimiento es muchas veces tan poco contrastado con la realidad que el desajuste es prácticamente inevitable. Sin embargo, aparecen momentos en que el debate interno es precisamente lo que vuelve a renacer, una verdadera conciencia que debería huir de esa idea de globalización tan alineada a las tecnologías y la economía. Seguramente no me equivoque en señalar, pues, que con los nuevos cambios que se suceden, más visibles ante las mayores influencias de los “grandes poderes” del mundo, es entonces inevitable la auténtica realización de esta llamada globalización. Y supongo que precisamente esta idea ya esté acaso muy olvidada para algunas mentes inquietas que sin embargo o bien han aprovechado tal descubrimiento, o bien no se han atrevido a compartirlo. Unos y otros supongo que habrán llegado también a la conclusión, independientemente de si la han materializado o no, que por tanto la globalización venga realmente a trasladarse a todos los individuos, en definitiva, que llega a compartirse cada vez más. No hace falta descubrir ni rebatir ni criticar en un sentido nada práctico qué ha llevado a esta percepción, a esta luz entre tanta oscuridad sobre el progreso o la solución a los conflictos reales. ¿Qué pretendo entonces con este texto? Supongo que concienciar, o al menos escribir y convencerme a mí mismo que esto es ya una realidad. ¿Y es que no vivo en Europa? Lo que impide pues el progreso no es ya la realidad, sino nuestra voluntad, nuestras prioridades, nuestros objetivos, nuestras más adentradas profundidades, quizá ya inevitablemente lo desconocido. Porque si hoy entendemos que avanzar es olvidar, y olvidar precisamente a volver a recaer en la desgana y la deriva que muchas veces también juega un papel importante, ¿qué camino nos queda? Hoy se abren multitud de posibilidades, y seguramente lo que más a mi me preocupe es no acabar haciendo nada si al final sé que de nada servirá dadas las realidades y mis propias teorías. Pero, ¿tampoco se trata en realidad de que los cambios que deban venir en el futuro, no sean sino precisamente materiales, sino algo a lo que nunca hemos ni estaremos acostumbrados a percibir? Si digo que puedo acabar trabajando en cualquier sitio con cualquier tecnología no necesariamente nueva, ¿por qué no decir lo mismo de la conciencia? Precisamente es entonces la realidad de hoy la que me permite volver a darme cuenta que este texto ya hace rato que no tiene sentido, si no hay a mi alrededor otra idea, ya no rebatida y reemplazada como se ha dicho sobre la globalización, sino una más que ni se sabe si valdrá ni se sabe si llegará a algún fin. ¿No queda ya pues sino un único pensamiento? Y creo, entonces, que ya no se trata de escribir en revistas, ni explicar en conferencias, sino de pensar constantemente con la realidad, simbolizar una entrega permanente desde arriba abajo y por todos los puntos cardinales y ya no conceptos, sino impercepciones, que jueguen sin ningún miedo en un abstracto, como niños en su conciencia, como ballenas en el océano que saben perfectamente que nunca serán eternas, sino que precisamente ellas son especialmente las más vulnerables y las que más debamos proteger. Por ello, ¿más que la protección del planeta, no es sino la protección de la humanidad? Globalmente, por tanto, es necesario que esa protección se empiece a materializar, sin rendir tributo a nada, sin deber nada a nadie, y mucho menos, sin pretender ninguna aprobación o rebatimiento de este texto. Porque entonces, de nada habría servido. Oscar Estefanell Lic&MD V


Entrevistados

Durban: what’s next?

Durban: what’s next?

La següent entrevista al Sr. Llebot, pretén donar una visió sobre el paper que Catalunya ha assumit a Durban dins d’un panorama internacional complicat, on alguns països han mostrat poca participació en l’objectiu de ratificar un protocol de Kyoto que segueixi obligant a la reducció d’emissions contra el canvi climàtic.

“It always seems impossible until its done.” Sr. Josep Enric Llebot.

Entrevista

Nelson Mandela

L’alarma es va encendre en molts països quan les conseqüències del canvi climàtic començaven a ser palpables. Aquells que havien superat processos d’industrialització i que s’endinsaven en polítiques per a preservar el medi ambient sabien que l’acció humana respecte d’aquest medi havia de ser limitada. Insostenible és la paraula que més encaixava per definir les perspectives de futur. Per uns quants, l’evidència de crear nous objectius per preservar el planeta alhora de mantenir economies plenament desenvolupades era clara. Per altres, no semblava tant evident, doncs encara segueixen lluitant per crear i desenvolupar les seves pròpies economies.

Davant la necessitat de respondre a l’evident, l’any 1992 és va acordar

l’UNFCCC amb la participació de més d’un centenar de països, però el resultat d’aquest acord és un text poc concret per reduir les emissions de CO2. Uns anys més tard, al 1997, els països membres de la convenció van pactar el protocol de Kyoto, que comporta la reducció d’un 5% en les emissions dels països desenvolupats.

E

n aquest panorama internacional el Govern de Catalunya ha assumit un paper actiu en l’objectiu d’adoptar les polítiques necessàries per combatre els efectes del Canvi climàtic. En aquesta direcció, l’any 2006, s’assigna a la Direcció General de Polítiques Ambientals i Sostenibiliat del, aleshores, Departament de Medi Ambient i Habitatge, la competència necessària per elaborar una estratègia contra el canvi climàtic complint el Protocol de Kyoto. A partir d’aquest moment, la Generalitat de Catalunya empren una sèrie d’actuacions que no només s’encaminaran a fer efectives les polítiques medi ambientals necessàries per aconseguir reduir emissions sino que, aquests esforços, també es destinaran a aconseguir un paper rellevant en la comunitat internacional a l’hora d’adoptar decisions que inclouen a Catalunya com a Govern Regional.

L’any 2002, el Govern de Catalunya junt amb altres governs regionals

d’arreu del món, creen l’organització internacional Nrg4SD que representa a governs regionals davant òrgans internacionals. A través d’aquesta representació, l’any 2008 a la Conferència de Poznan (COP 14), la Generalitat a través de Nrg4SD, presenta una esmena al text de negociació sol•licitant el reconeixement de l’important paper dels governs regionals en la implementació de les polítiques de mitigació i adaptació. Aquest reconeixement va ser recollit als acord de Cancún (COP 16). Des de 2003, Catalunya és present en les Conferències de Parts celebrades arreu del món, juntament amb altres regions. En la darrera Conferència, celebrada a Durban (COP 17) la Generalitat va enviar una delegació catalana encapçalada pel Secretari de Medi Ambient i Sostenibilitat, el Sr. Josep Enric Llebot.

importants i són els sectors més descontrolats en el sentit de que hi ha múltiples actors. En aquest àmbit, els Ajuntaments, però també la Generalitat o les Comunitats Autònomes, tenen competència sobre aspectes que recauen sobre els sectors difosos. Què està fent la Generalitat? Doncs, la Generalitat, a l’any 2008, ja va fer un pla de mitigació fins al 2012 que consistia en reduir 5,3 milions de tones i, a partir d’aquest any, hi haurà un altre pla de mitigació que ens portarà fins al 2020.

Ent r e v i s t a : 1

Catalunya, com a govern regional, com està posicionat en la lluita contra el Canvi climàtic?

Catalunya està dins de l’Estat Español i aquest dins de la Unió Europea, per tant, les competències són molt compartides. Per un costat hi ha els objectius estratègics de la Unió Europea que fan referència al camí del 20-20-20 i contenen una part molt important de canvi climàtic. En aquest context, Catalunya és posiciona donant suport a la Unió Europea.

2

Hem de tenir en compte que la gestió del repte del canvi

A Durban, els representants de Catalunya anàvem acre-

climàtic comporta considerar tant les emissions difoses com les emissions industrials. Les industrials estan regulades per la Directiva Europea del Comerç d’Emissions que afecta a sectors industrials determinats, per exemple, el sector del vidre, el sector del ciment o altres de generació d’energia. Aquests sectors tenen un sostre d’emissions i el que fa la Generalitat sobre aquests és una funció de control perquè el nivell de gestió sobre aquestes emissions està regulat per un Pla Estatal d’assignacions que, a partir del 2013, serà un pla europeu. Per tant, aquí, políticament o administrativament, la Generalitat no te res a dir, només transmetre o fer la seva part de control però no te capacitat discrecional.

ditats per l’Estat Espanyol dins de la seva delegació. Va ser molt interessant poder ser testimonis d’una sessió de negociació de la postura europea dins de les negociacions internacionals doncs, les negociacions són portades pels representants estatals i la Comissària Europea. Aquestes Conferències són una suma de moltes coses diferents. Tenen un part de negociació, amb els negociadors reals, i després hi ha tota una sèrie d’esdeveniments paral•lels que poden tenir relació o no amb aquests negociadors.

Quins objectius s’havia marcat la Generalitat per Durban? Què és allò que es volia assolir des de la perspectiva regional?

Els països participants, de vegades, posen “stands” en els que es fan presentacions de les polítiques que tenen respecte del canvi climàtic, resultats científics, problemàtiques pròpies, entre d’altres, amb la idea de crear debat. Després, hi ha actes oficials organitzats en el context de la Conferència anomenats “side events” que estan aprovats per l’organització de la COP. Nosaltres vam poder participar, oficialment com a Catalunya, en els actes lligats al paper de les regions en la gestió del canvi climàtic, el paper que els òrgans no estatals poden jugar per assolir les finalitats que sorgeixen en les converses de la negociació. La gestió del canvi climàtic, des del punt de vista de política internacional, és el que es diu “top down”, és a dir, hi ha els Estats que es reuneixen i acorden, per exemple, el

D’altra banda, la Generalitat ha creat un programa d’acord voluntari, que estan seguint, a hores d’ara, més de trenta indústries que no formen part de la regulació anterior com, per exemple, les industries químiques que no estan dins d’aquest esquema europeu. Aquests sectors, voluntàriament, es posen d’acord amb la Generalitat fixant diferents objectius que la pròpia administració validarà. L’industria té una visió estratègica i la Generalitat signa un acord amb aquesta, de tal manera que l’activitat d’aquesta industria té la certificació de l’Administració que les actuacions que desenvolupa són correctes pel canvi climàtic.

Protocol de Kyoto. El Protocol el signen els països. La Unió Europea el signa globalment i els països que la formen fan el que es diu la “bombolla europea” que vol dir que, malgrat que la UE globalment hagi de reduir un 5%,

Tots els altres sectors que no es comprenen en els anteriors casos, són els anomenats sectors difosos com el transport, l’agricultura o les emissions dels abocadors, entre d’altres. Això representa, a nivell de l’Estat Espanyol, el 55% de totes les emissions. Són els sectors més 29


Durban: what’s next?

Entrevistados

exemple, hi va haver un acte que va ser molt important al mig de la COP. Es va fer un actuació amb el nom de Momentum for Change organitzada pel propi Secretari de les Nacions Unides i el President de la COP en que es premiaven iniciatives de gestió de problemes climàtics fets a tot el món. La major part d’actors que es van premiar eren provinents de regions. Per tant, això és un fet que, si es vol dir d’alguna manera, seria anecdòtic, però ja indica una mica per on pensa les Nacions Unides que van les coses.

no tots els països han de fer-ho en la mateixa proporció perquè no és el mateix parlar d’Alemanya, de Grècia o d’Espanya. La “bombolla europea” crea aquest repartiment diferenciat. Això és una aproximació “top down”, s’acorda en una conferencia internacional la reducció de les emissions i aquest país és responsable d’aplicar-les. Això a la Xina és molt fàcil perquè té un Govern jeràrquic. En canvi, en altres països, com l’Estat Espanyol, Alemanya o Estats Units, els òrgans no Estatals tenen competències, moltes vegades, sobre els sectors difosos, molt importants en la gestió del problema.

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Per tant, en els “side events” es posava de manifest que, potser, a banda de les converses entre els Estats convé tenir en compte els entorns en els quals aquestes decisions dels Estats s’hauran d’aplicar. Si, per exemple, l’Estat Español ens diu que s’ha de reduir a la meitat les emissions difoses nosaltres sabem que, com a responsables d’aquestes emissions, això no pot ser. El que ha de passar és que l’Estat Espanyol ja no assoleixi aquest pacte perquè és impossible de dur a terme. Per tant, les competències de negociació les té l’Estat però les competències per respondre allò que s’ha negociat no les té. Aquesta problemàtica també passa amb les ciutats, tampoc la Generalitat té tota la força per aplicar mesures que depenen de les ciutats o dels municipis. La Generalitat i l’Estat han de posar un marc normatiu que permeti, per exemple, al Ajuntament, aplicar les mesures que es creguin convenients.

El pas més important és que, per primera vegada, en un document oficial de la conferencia es diu que tots els països estaran en un acord vinculant. Això és el més important des del punt de vista de la ciència perquè l’atmosfera no té fronteres i, per tant, un pot entendre tots els criteris de repartiment però el que s’entén és que tots hem d’estar vinculats perquè l’esfera és de tots. L’important és que el document diu que hi hauran de ser tots els països i això no s’havia dit mai. Aquesta és la part positiva. Per tant, el desacord o no acord està amb el grau de vinculació que tindria l’acord final que pot formalitzar-se de diferents formes jurídiques. S’ha obert un camí, no s’ha tancat res.

Per tant, el que vol dir això i, a Durban es va manifestar

Quan es diu que aquestes cimeres fracassen, potser perquè hi ha unes expectatives molt altes, s’ha de tenir en compte que darrera tenen un model del món, és a dir, no són cimeres només ambientals, també son econòmiques i socials, i arreglar el món globalment, on cada país presenta situacions diferents, no és fàcil, és molt complex. No es pot pretendre que amb deu anys es resolguin tots els problemes del món. S’ha de fer camí.

molt, és que hi ha aquesta implicació dels diferents sectors que intervenen en la gestió del canvi climàtic; àmbit local, àmbit regional, l’àmbit estatal i l’àmbit supraestatal. El que va aflorar a Durban és que hi ha una gran part de gestió del canvi climàtic que no depèn dels Estats i que s’ha de tenir en compte. Com es tindrà en compte en el futur? Doncs, Catalunya presideix, amb l’estat de Sao Paulo, la Xarxa de Governs Regionals pel Desenvolupament Sostenible (nrg4SD) que reuneix regions tant del Nord com del Sud i que té per objectiu tenir en compte el paper de les regions en temes de sostenibilitat, de canvi climàtic i de biodiversitat, entre d’altres. També formem part del Climate Group que és una associació de regions i d’empreses que busquen els mateixos objectius.

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Cap

Les tres principals fites aconseguides durant la Cimera, és a dir, iniciar un període de negociació que ha de conduir al 2015 a un acord global, prorrogar el Protocol de Kyoto (sense concretar la data) i la crear un fons verd, han sigut considerades fites molt modestes tenint en compte la situació que es viu respecte del canvi climàtic. Què n’opina?

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Què es pretén amb la creació del Fons Verd?

Els fons verd és un mecanisme de transferència de tecnologia o de transferència de gestió ambiental a països que no la poden dur a terme. Per exemple, un país pot tenir una superfície de boscos que li dona un cert rendiment però, si en aquesta superfície es gestiona us agrícola, el rendiment serà superior, per tant, aquest país voldrà transformar aquesta superfície de bosc en terreny agrícola per mantenir a la seva població, malgrat suposi perdre

A què s’ha arribat a Durban? S’han aconseguit els objectius que es volien? Cap conclusió? conclusió ni en positiu ni en negatiu. Però, per 30

Entrevistados

el valor ecològic de la mateixa, mentre que altres països, tecnològicament més desenvolupats, puguin pensar que aquesta superfície de bosc té un valor ecològic global i que s’hagi de preservar. El Fons Verd permet fer polítiques ambientals relacionades amb el canvi climàtic amb el món com tota una unitat i que pugui produir compensacions a països que, d’alguna manera, deixen de fer accions que potser farien d’una altra manera perjudicial per al canvi climàtic. Això ja ve de Kyoto amb els mecanismes de flexibilitat; d’una banda, amb el mercat de carboni però, de l’altre, també amb un mecanisme de desenvolupament net.

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Creu que els països amb economies o industries desenvolupades, com pot ser el cas de Catalunya, també tenen dret a les ajudes, també les necessiten?

No, amb els seus propis recursos poden tirar endavant. Aquí, el que s’aplica no és el Fons Verd sinó el mercat de carboni. És a dir, el país com a tal té un topall en les seves emissions. Si es passa aquest límit, d’alguna manera, s’hauran de comprar emissions.

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Considera que la situació de crisi econòmica que s’està vivint en molts països i, sobre tot, a Europa amb la crisi del euro, ha tingut alguna repercussió en Durban a l’hora d’arribar a un acord més concret? Si el context econòmic fos diferent el resultat hagués canviat?

Crec que no. La crisi financera és una crisi Europea i Americana, no és una crisi Xinesa ni de la India ni del Brasil, és a dir, hi ha molts llocs de la resta del món, per exemple, Sud Àfrica mateix que no està en aquesta crisi, sinó que està creixen a uns nivells del 4 o 5%, per tant, crec que en aquest moment, la crisi econòmica no va ser un element definitori. El que és clar és que Europa no té recursos energètics i ha de transformar d’una forma ineludible el seu esquema energètic perquè no convé que depengui tant de l’exterior. S’ha d’aconseguir una menor dependència energètica de tercers països. Per tant, Europa va per aquí i perquè, d’alguna manera, com que no som productors de productes energètics, la nostra competitivitat internacional en aquest context de canvi climàtic durarà en la mesura en que les nostres industries, de tot tipus, siguin el màxim d’eficients des del punt de vista energètic i ambiental. Això és un factor de competitivitat molt clar de cara al futur. I és la única opció. El canvi climàtic és el “cavall de Troya”, és un element ambiental que incideix en totes les polítiques que podrien definir-se sense parlar de canvi climàtic.

Durban: what’s next?


Durban: what’s next?

Entrevistados

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Dos exemples, si augmenta el nivell del mar és poden

Es diu que cada cop hi ha una distancia més gran entre les mesures que els experts consideren que han de ser aplicades i les decisions polítiques que han d’autoritzar aquestes mesures. Les Cimeres haurien de servir per apropar més aquests dos sectors, quin creu que es l’element que provoca distanciament si creu que existeix?

definir estructures de defensa d’aquelles coses que es volen protegir, això seria una actuació pro activa. Una altra, seria en el camp agrícola. En les zones de secà, potser, s’haurà de passar d’un conreu de blat a un altre tipus de conreu perquè arribarà un moment en que determinats conreus no seran rendibles productivament perquè els canvis del clima produeixen, en la regió, una gran variabilitat.

El negociadors de la Conferència de Durban són experts

esta treballant, per tant, en una estratègia d’adaptació per als canvis que es produeixen com a conseqüència del canvi climàtic.

Catalunya

en relacions internacionals assessorats per experts ambientals. La diagnosi sobre el que necessita l’atmosfera per al canvi climàtic és pot fer aquí, en aquest moment; que, en un any, no augmentin les emissions, per exemple. És pot dir això i quedar-se tranquil però el negociador, el polític, no només està gestionant el medi ambient sinó que està gestionant una societat. Aquesta societat és d’una manera i no és pot canviar de la nit al dia en una altra, de fet costa molt canviar la societat. I no només, sinó que aquesta societat ha de ser factible i, per tant, la negociació política ha de reservar els elements més fràgils de la societat que representa.

Mariona Isach GED III

Un exemple. Tothom sap que generar energia amb carbó és la pitjor manera d’obtenir energia i, a més a més, en el context del Protocol de Kyoto això no convé perquè la mateixa quantitat d’energia produïda amb carbó o amb gas té una repercussió molt diferent i, al final, són diners. Però els responsables polítics, en aquest cas del Govern central, decideixen donar ajudes a la mineria i al carbó perquè consideren que hi ha una societat que, per qüestions de tipus social, no la poden deixar sense recursos tancant les mines. El polític ha de tenir en compte això i d’aquí radica la discrepància política. Una cosa és la diagnosi tècnica i l’altre el punt de vista dels negociadors. S’ha de respectar tant al tècnic com al polític.

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Què és el següent? Quins objectius de futur té Catalunya? En què s’ha de treballar per continuar lluitant contra el Canvi climàtic?

A Catalunya treballarem, com es comença a fer a tot al

Agraïments per fer possible aquesta entrevista:

món, amb un aspecte que no només és la mitigació del canvi climàtic sinó l’adaptació. El canvi climàtic ja està passant, intentarem que les converses funcionin, però encara que es doni l’escenari més optimista, que el canvi es produeixi el més lent possible, hi ha uns impactes, unes conseqüències. És tracta de conèixer aquestes conseqüències i intentar pal•liar-les. Hi ha dues maneres de fer-ho, reaccionant contra aquestes o bé adaptant-se.

Josep Planas Subdirector General d’Informació i Educació ambiental

Susana Rivero Responsable d’afers Internacionals

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