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Ciudad de ensueño Esta ciudad está apartada, no es ni París, ni Roma ni Madrid, está lejos, muy lejos. Las calles no están llenas, solo hay cinco o seis personas. Todos te conocen, todos saben tu vida, todos te saludan y no te critican. En las calles donde no hay tiendas, ni estanco, ni bancos, ni nada, solo casas, hay silencio, un silencio mudo, donde no se escucha nada. Un día la gente salió a la calle, aunque lo que más les gustaba era quedarse en casa. Todos fueron al ayuntamiento. Un humo empezó a invadir la plaza, en el cuyo centro había un árbol, un árbol extraño, de donde salia un humo. El humo gris y húmedo, sale de las raíces, pasa por debajo de las narices de cada uno, y todos, todos, se duermen. Esta ciudad está lejos, tanto, que tienes que soñar para llegar. Sandra Maestre.


CON ALGO DE VALOR Estoy en el aeropuerto de Cuba, mi dueño aún no me ha recogido.

Recuerdo

la

primera vez que me pusieron en venta, era la mas bonita de

las

maletas,

teníalos

bordes de cuero, pero ahora lo único que me queda de cuero es la cazadora de mi dueño, que ni siquiera es suya, siempre se queda dentro de mí, ni siquiera se la pone, pero a mí no me importa, al menos tengo algo bonito dentro de mí, a mi siempre me tiene que poner zapatos sucios y tener su cazadora me hace sentir que aún tengo algún valor. Mi dueño me ha hecho viajar por todo el mundo, desde viajar entre leones en África hasta estar en medio del hielo en Alaska. Resumiendo, tengo una vida interesante.

ORIOL JUBANY


Trabajo sucio. Mi mujer, mis hijos, mis amigos, padres, todo lo dejo. Me voy a otro país a trabajar.E stoy en el autobús,y a estoy bajando. Voy a coger mi maleta (tengo ropa y dinero, pero solo para pasar unos días). Estoy preocupado, no sé cómo me va a ir, todo son interrogantes..... ¡No encuentro mi maleta! Cojo una como la mía. Me digo.....”seguro que es ésta”. Cojo un taxi y voy al piso que tengo alquilado. Le pago al conductor y subo... Me siento, cojo una cerveza y abro mi maleta. Y veo que no es la mía. No tiene ropa, solo fajos de dinero,unos 100.00 euros. Pienso que ya todo lo tengo arreglado. A mi familia, le daré dinero, los ayudaré a todos. Cojo el dinero, lo pongo debajo de la cama, y me duermo. Al siguiente día me voy a mi país muy feliz. BOGDAN


La niebla de los recuerdos

Todas las personas iban en sus vehículos, era de noche en Barcelona. Yo estaba en mi piso, en el balcón, rodeado de plantas. La ciudad estaba llena de niebla, salía de los callejones, todo era niebla. Sólo recuerdo que las plantas formaban la silueta de una muchacha y los aullidos de los perros hacían que todo pareciera un sueño. Cerré los ojos y me sentí como si fuese otra vez un niño. Viajé a la casa de campo de los padrinos de mis padres. Ahí fue donde conocí a mi amor en el prado, mientras los cachorros aullaban. Volví abrir los ojos, y la silueta de la chica era real. No era que la niebla me hubiera afectado a los ojos, sino que allí estaba ella, igual que aquella primera vez en el prado. La tomé de la mano, cerré las cortinas y la niebla desapareció. MICHAEL LUQUE


MALETAS Es un 3 de junio y voy de viaje a Londres. Dejo la maleta en el avión. Me voy, cojo mi maleta llego al hotel y me doy cuenta que he cogido una maleta que no es la mía. Miro el nomdre y pone que es de un tal Jordi y llamo desde el móvil para decrile que le he cogido su maleta. Me dice que él también ha cogido la mía. Quedamos en un sitio y nos la damos y luego nos vamos cada uno para su hotel. Después veo cómo el tiempo pasa muy deprisa. La gente va muy rápida, los relojes van a toda prisa, los coches van también a toda prisa. Voy al hotel. El receponista va muy rápido. La gente del hotel va muy despirsa. Los cocineros van muy rápido. Los restaurantes están cerrados. La gente va muy despirsa. Miro mi reloj y va muy rápido. Miro el reloj de mi móvil: no fuciona ,va muy mal. No sé qué le pasa a la gente

que va muy rápido

haciendo las cosas. Finalmente, voy a un bar: la camarera va muy rápido. Todo va muy rápido. No sé qué pasa.

MARTA


LA CIUDAD DE LOS SUEÑOS Son las 11 de la mañana. Me encuentro en el aeropuerto de Dublín, a punto de coger el avión de vuelta a casa. Está lloviendo,hace un día horrible. Una voz llama a los pasajeros de vuelo hacia Barcelona,es hora de irse. Me subo al avión y me pierdo en mis pensamientos. Estoy paseando por las calles de Dublín. Hay gente haciendo malabares, gente cantando y bailando, otros les miran y les dejan algo de dinero. Yo camino tranquila, no tengo prisa. Dejo que el tiempo pase,solo me concentro en observar a la gente y las calles. Veo una tienda de música, tienen la música a tope y está llena de gente. Odio las aglomeraciones. Sigo andando y con lo perdida que voy observando las cosas no me doy cuenta de que me voy a chocar con alguien, para cuando me doy cuenta ya estoy en el suelo. Un chico me tiende su mano para que me levante. Desde ése momento sé que mi viaje a Dublín va a ser inolvidable.S abía que estaba en la ciudad de los sueños. Vuelvo a estar en el avión y recuerdo cuando tuve que decirle adiós. Sé que nunca olvidaré mi viaje a la ciudad de los sueños. Núria Salvador López.


Maleta para todos Soy una maleta de acero inoxidable de color dorado. De Bolívia los Coronado transportaban cocaína a Madrid.Yo era el conbio. Estoy muy nerviosa porque llevo en mi espacioso interior 25 millones de dólares. Nunca había transportado tanto dinero. Pero, para mi desgracia nunca fui entregada. Por error se equivocaron de maleta y cogieron a mi harmana, que es de acero inoxidable de color plateado. Estoy muy triste. Entonces me transportaron a Jamaica y a un orfanato. Me quitaron mi preciada mercancía y me usaron como una vulgar pelota de fútbol. Un día me dejaron tirada por la calle. Unos basureros me recogieron. Ahora estoy en una cinta transportadora. Al final hay una olla de fundición. Con un poco de suerte, seré una nueva maleta. JORDI


Un día en Nueva York

Acabo de llegar a Nueva York, “la Gran Manzana”, la ciudad a la que había soñado viajar desde que era una niña. Estoy decidida a olvidar todas las cosas que me han hecho daño durante todo este tiempo y empezar de nuevo la vida, y que mejor lugar que NUEVA YORK! Salgo del aeropuerto con mi coche alquilado y me dirijo a Central Park . Está lloviendo y hace mucho frío; bajo mi paraguas y arropada con mi chaqueta voy paseando mientras saco fotos a los enormes edificios. Las gotas de lluvia resbalan sobre mi paraguas y caen sobre mi mano; a cada paso que doy la lluvia cae mas fuerte. Entro en el restaurante de origen italiano situado en la esquina de la calle, sólo con abrir la puerta un exquisito olor recorre aquel enorme lugar. Un camarero de aspecto muy formal se acerca a mí y me sugiere una mesa (al lado de la ventana). Tras esperar pocos minutos, el camarero se acerca a mi mesa acompañado por un chico, en apariencia neoyorkino, cuya sonrisa ilumina todo el entorno. Miro por la ventana, hacia la calle: la lluvia ha cesado y veo como los rayos de sol empiezan a abrirse paso entre las nubes. Vuelvo la mirada hacia la mesa y un fuerte cosquilleo recorre mi estómago. El chico que acompaña al camarero, se acerca más a la mesa y me pide permiso para sentarse a mi lado. Yo asiento sin decir palabra. Quería ignorar lo que sentía, pero al cruzarse nuestras miradas he descubierto que no puedo darle las espaldas al amor. LAURA CASTRO


UN VIAJE QUE NUNCA DEBÍ HACER 22 de julio de 1997 Estoy en el aeropuerto embarcando para irme lejos. Es un largo viaje pero merecerá la pena. Acaba de pasar por mi lado un chico con pintas de gambero y me quedo pensando que quiere robar maletas y la mía no la va a coger. Por fin he pasado las pruebas. Ahora estoy sentada esperando a que digan cádo sale mi vuelo. Es increíble lo rápido que pasa todo. Sólo han pasado cinco minutos y ya estoy en el avión sentada, dentro de cinco horas estaré donde siempre he deseado. Ya llevo casi dos horas y va todo de maravilla, sólo que hay un señor roncando a mi lado. Estoy contenta sólo me falta una hora para aterrizar. Por fin he aterrizado y ahora voy a por mi maleta. Van pasando maletas y más maletas y no veo la mía . Me empiezo a asustar y voy a mirar a ver qué pasa. Me dicen que no ha llegado mi maleta y pienso que es imposible. No, no lo es, me dejé al maleta en el aeropuerto de Barcelona donde tenía que poner la maleta para embarcar y nadie la ha bvisto. Ahora no puedo volver hasta dentro de un mes y no se qué hacer. JUDITH


La maleta de la suerte Hoy es el día mas feliz de mi vida. Voy a una isla preciosa: Philippines. Me he preparado todas las cosas, hace tiempo que esperaba este día y por fn ha llegado. Me he comprado nuevas cosas, un bañador, etc. A las 6 de la tarde, tengo que estar en el aeropuerto. He pedido a mi mejor amiga que me acompañe al aeropuerto, porque mi maleta pesamucho. Ella me ha contestado que no puede, porque tiene clases de piano. Pide ayuda a su hermano mayor, para que me acompañe. Yo no le he visto nunca, porque hace poco ha venido de Nueva York, pero dicen que está muy bien. Al fn ha venido. ¡Madre mía es guapisimo y bien vestido! Tiene como unos 20 años.Me saluda y se presenta. Cojo mi maleta y la llevo al coche. Estamos en el aeropuerto. Me están revisando la mochila y no me dejan llevarla, porque tengo ahí unas pastillas del corazón sin cuales no puedo vivir. No me han ofrecido otra solución: tengo que quedarme. Me he puesto a llorar porque era mi sueño y ahora sé que no lo podré cumplir nunca, porque Philippines está muy lejos de España y en barco ir ahí es imposible... El hermano de mi amiga me empieza a tranquilizar y me besa en los labios. Dice que se enamoré de mí la primera vez que me miró. Me abraza tan fuerte.... y dice “nunca te voy a soltar”.... ***** Al día siguiente de todo lo que he contado me enteré de que el avión en el que tenía que estar yo, se cayó y todos los pasajeros murieron, incluso los pilotos y las azafatas. Fue como el principio de una nueva vida, después de enterarme de esto. Después se cumplió mi sueño y me casé con mi novio en la isla mas bonita del mundo. ¡Mi maleta sigue conmigo todavía.! Gracias a ella encontré a la persona a la que amo más en el mundo. Y sigo viva, que es lo más afortunado de este mundo, porque el sentido de nuestra vida es vivir lo máximo posible. La vida son dos días, uno ya lo has vivido y el mañana lo tienes que vivir como si fuera el ultimo día de tu vida

Natalia Lyuta


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