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Elaborado por. Zambrano Mera Mariuxi Narcisa Curso: 7mo de CORP. Seminario: Seminario de Cuidado y Protección al Medo Ambiente. Tema: Sistema Nacional de Áreas Protegidas Parque Nacional Yasuní. Fecha: 11/01/19


Parque nacional Yasuní El Parque nacional Yasuní es un parque nacional ecuatoriano que se extiende sobre un área de aprox. 10.200 kilómetros cuadrados en las provincias de Pastaza, y Orellana entre el río Napo y el río Curaray en plena cuenca amazónica a unos 250 kilómetros al sureste de Quito. El parque, fundamentalmente selvático, fue designado por la Unesco en 1989 como una reserva de la biosfera y es parte del territorio donde se encuentra ubicada la nación huaorani. Dos facciones wao, los tagaeri y taromenane, son grupos en aislamiento voluntario.

El Parque nacional Yasuní se encuentra ubicado en la región amazónica ecuatoriana (PNY), se sitúa en áreas de las subcuencas de los ríos Tiputini, Yasuní, Nashiño, Cononaco y Curaray, tributarios del río Napo, que a la vez desemboca en el Amazonas. El Parque tiene forma de herradura y comprende desde la zona sur del río Napo y norte del río Curaray, extendiéndose por la cuenca media del río Tivacuno.1 Según un reciente estudio2 el Parque nacional Yasuní y la zona ampliada subyacente se consideran la zona más biodiversa del planeta por su riqueza en anfibios, aves, mamíferos y plantas. Este parque cuenta con más especies de animales por hectárea que toda Europa junta

Cabe resaltar que la zona amazónica ecuatoriana es rica en yacimientos de petróleo y que la economía petrolera es el pilar sobre el que se sostiene la economía del Estado ecuatoriano desde la década de 1970. Ante esto, en el año 1998 el gobierno de Jamil Mahuad declaró la zona sur de PNY como Zona Intangible, para proteger a los pueblos en aislamiento voluntario y preservar la reserva de la biósfera lejos de los campos de petróleo.

Flora Las principales especies vegetales son el chontaduro, el ungurahua, el palmito, el pambil y la chambira. Es fácil localizar musgos, helechos, orquídeas y bromelias en medio de hongos, lianas, trepadoras y líquenes. Fauna A través de estudios se han determinado que existen más de 500 especies de aves, en cuanto a mamíferos, se han registrado de 173 especies, aunque se estima que existen unas 200 que corresponderían al 57% de toda la fauna existente en el país.

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POTENCIAL DEL PARQUE YASUNÍ DESDE LOS ASPECTOS DE BIODIVERSIDAD O CIENTÍFICO BIODIVERSIDAD

El Yasuní es hogar de 12 especies de monos; desde los más grandes como arañas, chorongos y aulladores, hasta el mono más pequeño del mundo llamado leoncillo o mono de bolsillo. Otros mamíferos son el jaguar, el felino más grande de América, y el capibara, el roedor más grande del mundo. También hay pumas, tapires amazónicos, osos hormigueros, saínos o chanchos silvestres, y mamíferos más pequeños como guatines, venados, tigrillos y cusumbos.

El bosque húmedo tropical del Yasuní es un lugar privilegiado en relación a otras regiones del planeta. Debido a una combinación de factores geográficos, geológicos, meteorológicos e históricos, las selvas tropicales del Yasuní son consideradas las más biodiversas y ricas el planeta. No hay otra región en el mundo que ofrezca las condiciones necesarias para un desarrollo tan vasto y complejo de la vida. La riqueza de especies de anfibios, aves, mamíferos y plantas vasculares hace del Yasuní la reserva de biodiversidad más significativa de Sur América. Aunque los datos varían con el transcurso de los años, las- investigaciones revelan una idea cercana de la extraordinaria biodiversidad que alberga el Parque Nacional Yasuní.

Más de 2.000 especies de árboles y arbustos, 204 especies de mamíferos, 610 especies de aves, 121 de reptiles, 150 de anfibios y más de 250 especies de peces. En una sola hectárea del Yasuní se reportaron 650 especies de árboles, lo que representa más que las encontradas en toda Norteamérica. Existen árboles que pueden alcanzar hasta 50 metros de altura y 1,5 metros de diámetro. Además de su extraordinario tamaño, algunos como ceibos, sangres de gallina y canelos, forman raíces enormes que se abren en triangulo en la base del árbol.

Las aves son otro grupo espectacular. En grandes bandadas cruzan los cielos los coloridos guacamayos y loros. Entre el follaje de las plantas saltan los tucanes, sigchas, comemoscas, carpinteros, trepatroncos y gran variedad de colibríes. En el suelo caminan los trompeteros y los tinamúes. Sobre las ramas de arbustos y hierbas se agazapan las ranas arborícolas de color verde intenso y enormes ojos. Bajo hojas y piedras, están las diminutas ranas nodrizas que cuidan las puestas de huevos. En los ríos y lagunas, como Tambococha, viven los delfines rosados, pequeños delfines grises, manatíes y nutrias gigantes que son indicadores del estado de un ecosistema sin alteración alguna. El Parque Nacional Yasuní mantiene la integridad y funcionalidad ecosistémica de la región, protege las cuencas hídricas del alto Amazonas, integra a los actores involucrados en la conservación y uso sostenible de los recursos naturales y contribuye a la protección del territorio donde habitan los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario.


Estación científica lleva 24 años investigando especies del Yasuní

En sus senderos, que poseen plantas con tallos de un centímetro de diámetro hasta árboles de más de 20 metros de altura, es frecuente observar aves, primates, felinos, perros salvajes, insectos, ranas, roedores, murciélagos, entre otras especies. La ubicación privilegiada de la Estación de Biodiversidad Tiputini (EBT) de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), en la selva prístina de la provincia de Orellana, es compatible con los objetivos de investigación, educación y conservación que promulga. Este centro, ubicado a la orilla del río Tiputini, al límite norte del Parque Nacional Yasuní (PNY), fue establecido en 1994 gracias a un acuerdo entre el extinto Instituto Ecuatoriano Forestal y de Áreas Naturales y Vida Silvestre y la USFQ.

En los 24 años de funcionamiento, la EBT ha contado con el aporte de científicos conocidos a nivel mundial, asegura Romo. “Tenemos a cuatro investigadores de Estados Unidos líderes en su campo. El más famoso es Terry Erwin, que es entomólogo (experto en insectos). Él es una de las grandes autoridades en biodiversidad del planeta”, sostiene. Además destaca programas emblemáticos que se han implementado a lo largo de los años como el Proyecto Primates, dirigido por Anthony Di Fiore, de la Universidad de Texas, donde se han estudiado la mayoría de especies de primates que existen en Yasuní.

Uno de los interesantes hallazgos fue el realizado por la ecóloga Stella de la Torre. Al estudiar los leoncillos (tipo de tití pigmeo), descubrió que tienen formas de comunicación parecidas a los sonidos de bebés humanos con sus madres. En cambio, Chelsea Kostrub descubrió que en los chichicos de manto dorado, la hembra dominante controla la ovulación de las otras hembras, para que estas ayuden en la crianza de sus hijos. Secreta hormonas que deja en cortezas de los árboles. Las otras hembras las lamen y quedan estériles. Romo también destaca el programa de cámaras trampas que impulsa la EBT. “Estos equipos nos han permitido observar animales no tan comunes como perros de orejas cortas, tapires y felinos grandes como los jaguares”, señala. Estos hallazgos están en el libro Los secretos del Yasuní, publicado el año pasado. El texto es parte de la vinculación social de la estación para que los habitantes del parque conozcan las especies de este territorio.

Parque Nacional Yasynit - ITT  
Parque Nacional Yasynit - ITT  
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