Page 1

2016 | 2017


Introducción

S

e acerca el 2 de enero de 2017. Una fecha especial para todo el mundo marista. Acontecimiento que preparamos desde hace un año con el Año Montagne; el anterior curso, con el Año Fourvière, y en breve iniciaremos el Año La Valla. Hemos iniciado un camino, buscando ir al corazón de aquello para lo que hemos sido convocados y enviados. Además, vamos a tener la suerte de celebrar el Bicentenario de la fundación del Instituto de los Hermanos Maristas y el comienzo de un nuevo centenario. Durante este año, la casa de La Valla será el icono que orientará nuestra formación, desde agosto de 2016 hasta agosto de 2017. La celebración central, como es fácil de imaginar, será en torno al 2 de enero, cuando cumpliremos 200 años de nuestra fundación.

MISIÓN

Pero antes de empezar, ¡vamos a comenzar un breve recorrido por esta casa tan emblemática para todos los maristas de Champagnat!

FRATERNIDAD

Esta casa, recién renovada, consta de 3 pisos. Cada uno de ellos tiene un simbolismo, que hemos asociado con los tres años de preparación al Bicentenario.

INTERIORIDAD

En el subsuelo se encuentra la “interior cava”, en lenguaje de san Juan de la Cruz, “el espacio escondido, místico, al que se desciende para encontrar quietud, fundamento y agua viva”. Simboliza

3


ese espacio interior en el que cada uno de nosotros es habitado por el Misterio. Sabemos que el compromiso con el crecimiento espiritual era algo fundamental para el P. Champagnat: su profundo espíritu de fe le hacía vivir la presencia de Dios con toda naturalidad, ya fuera en los bosques del Hermitage o en las ruidosas calles de París. Será el piso protagonista en el que centraremos nuestro trabajo este año. Es el espacio del silencio, la escucha y la dimensión mística de nuestras vidas. En segundo lugar, encontramos la planta baja, al mismo nivel; es transparente, acogedora y sin barreras. Aquí se encuentra la “mesa”. Símbolo de nuestra fraternidad apoyada en la Roca.

Marcelino y los primeros hermanos. Fuego de Pentecostés que, desde este humilde rincón de Europa, les proyectó con pasión al mundo entero.

Y se sube al primer piso, a la Sala Alta, que, con su doble altura y un gran ventanal abierto al valle, nos habla de Misión, de la Misión profética hoy, que se proyecta al mundo entero. La casa habla por sí sola: La Misión apoyada en la Fraternidad y a su vez fundamentada en la Roca, en el tesoro interior.

Ésta es la espiritualidad que impregna toda nuestra Casa. Nuestra espiritualidad. Todos vais a poder hacer esta experiencia. Así de sencilla es La Valla. Y así se debe escuchar, pues si L’Hermitage habla, La Valla nos susurra bellas palabras de amor en nuestros corazones. Las mismas que sedujeron a Marcelino y los primeros hermanos. Fuego de Pentecostés que, desde este humilde rincón de Europa, les proyectó con pasión al mundo entero. Hoy, hermanos y laicos “pican” la roca y la moldean con ternura y convicción. En comunión, y con María, siguen la senda iniciada en La Valla, esculpiendo y construyendo no sólo edificios, sino ¡personas! Os invitamos a vivir con ilusión y profundidad esta formación que se encuen-

4


tra en tus manos. ¡Celebramos nada más y nada menos que 200 años! Vamos a comenzar de nuevo un recorrido de vida que ha marcado y marcará el Ayer, el Hoy y el Futuro de nuestro Instituto. Os animamos a ser creativos en el desarrollo de cada apartado. Tenéis abundante material. Aprovechad cada frase, cada párrafo y cada espacio para compartir. Deseamos que disfrutéis de estos momentos que nos vamos a regalar. Porque sólo crea quien se cree lo que proyecta y sólo transmite quien vive de verdad lo que hace. Gracias a todos por vuestra labor. Sois el referente de muchos niños y jóvenes que están con nosotros y que ven en vuestra vida alguien a quien querer e imitar. Nuestro servicio es un estilo de vida que nos marca y que marcará el futuro de muchas de nuestras opciones de vida. Marcelino tuvo un sueño, lo puso en marcha y hoy es una realidad con un gran futuro. Está en vuestras manos. Que María y Marcelino os acompañen siempre en vuestra entrega diaria. ¡Gracias y feliz año La Valla! Equipo de pastoral juvenil y vocacional. Provincia Ibérica

5


Oraciรณn Inicial

.0

7


Somos una Familia «Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os lo aseguro que el que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.» (Mc 10, 14-15)

Motivación: de la vida de S. Marcelino Champagnat

8

Los primeros hermanos maristas eran gente sencilla y el P. Champagnat los agrupaba en una familia alrededor de María. Bajo su mirada maternal realizaban todas sus ocupaciones. Nuestro espíritu ha conservado siempre esta nota de sencillez al estilo de María. Ella se hace presente en toda nuestra vida. Unas palabras de su vida pueden ayudarnos a comenzar este momento de oración. “Marcelino se esforzaba por adquirir un talante comprensivo y tenía buenas razones para empeñarse en ello. Frecuentemente le llamaban para atender a personas que se enzarzaban en riñas acaloradas. En esas situaciones, su espíritu conciliador, el carácter animoso y la sencillez personal contribuían a lograr la reconciliación. El joven sacerdote tenía también un don especial para corregir a la gente de una manera que resultaba asimilable. Sabía reprender sin lesionar la autoestima. En consecuencia, muchos de sus parroquianos acabaron aceptando fallos que anteriormente nunca habían querido admitir cuando fueron otros los que se lo advertían. Por necesidad y por temperamento, Marcelino pasaba horas preparando sus sermones. Estudio, reflexión y oración eran los ingredientes que ponía en estas lecciones. Al principio sus sermones eran sencillos y cortos; los feligreses estaban impresionados. El coadjutor amenizaba sus instrucciones con episodios de la vida diaria en la aldea. Dicho en otras palabras, Marcelino hablaba en el lenguaje de la


gente a la que había ido a servir; de esa manera, cuando predicaba el mensaje de Jesús, sus palabras entraban en el corazón de los fieles. Pero donde mejor desempeñaba su labor pastoral era en el confesionario. A pesar del rigorismo de la formación recibida en el seminario, Marcelino supo mantener un espíritu de compasión, prudencia y comprensión ante las debilidades humanas. Juan Bautista Audras, el futuro hermano Luis, no tenía aún los quince años de edad cuando pidió ingresar en los Hermanos de la Salle de Saint Chamond. Viendo que todavía era muy joven, le aconsejaron que siguiera madurando la vocación con su confesor. La providencia quiso que fuera Marcelino Champagnat, el coadjutor de La Valla. El muchacho manifestó a Marcelino su decisión de consagrarse al Señor. El sacerdote habló con él, se entrevistó con sus padres y, después de reflexionar serenamente en la oración sobre ello, invitó al joven Audras a unirse a Granjon. Dos meses después los arreglos de la casa estaban terminados. Aquellos primeros discípulos se fueron a vivir allí el día 2 de enero de 1817. Desde entonces y hasta hoy, la casita de Bonner ha sido considerada entre los Hermanos Maristas como la “cuna” del Instituto, y el día 2 de enero de 1817, como la fecha fundacional de los Hermanitos de María. Sus miembros habían de abrazar una espiritualidad caracterizada por la experiencia de la presencia de Dios, la confianza en la protección de la Virgen María y la práctica de las “pequeñas” virtudes de humildad y sencillez. A partir de entonces, Granjon y Audras compartieron la vida en la casa. Marcelino les enseñaba a leer y les formaba en las habilidades que tendrían que mostrar para educar a los niños. También les fue formando en la oración. Y les enseñó a fabricar clavos para colaborar, con su venta, en el sostenimiento de la comunidad. Los dos jóvenes aspirantes asistían al coadjutor en las tareas pastorales. Visitaban y ayudaban a los ancianos de los caseríos, recogían leña para los necesitados y les llevaban comida con regularidad.”

Canción: Somos una familia Kairoi

“Los inicios fueron realmente pobres. Nuestro pan,- del color de la tierra; pero nunca nos faltó lo necesario para vivir. Nuestro superior se preocupaba de nosotros como lo hubiese hecho el más tierno de los padres. Recuerdo su interés por mí cuando estuve enfermo en La Valla. Vino a verme todos los días y jamás

9


se le olvidó traerme alguna cosa para hacerme feliz. A menudo nos hablaba de la solicitud que Dios manifiesta a todos aquellos que se le confían. Tenía una gran devoción a María, y sabia transmitirla por todas partes. De hecho, quería que comunicásemos a los niños esta confianza y devoción. Recuerdo que muchas veces nos repetía: “Si algún bien hemos hecho, Lorenzo, ha sido gracias a María. Sin ella no hubiésemos hecho nada”. Ni siquiera la ternura de las madres en el trato con sus hijos es superior a la del Padre Champagnat en su relación con nosotros. Y no es, la verdad, una comparación demasiado justa, porque las madres aman a sus hijos con un amor humano, y él, en cambio, nos amó verdaderamente en Dios”. Sí, él nos hablaba de la bondad de Dios, y su amor por nosotros. Un fuego se encendía en nuestro corazón, su espíritu de amor. Un fuego que, ni el trabajo ni las miserias, ni ninguna dificultad podían apagar.

Evangelio (Mt 18, 1-7,10)

Como una madre ama así él nos amó... En aquel tiempo se acercaron los discípulos a Jesús y le dijeron: “¿Quién es, pues, el mayor en el reino de los cielos? Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: “Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como niños no entraréis en el reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y lo hundan en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos! Es forzoso, ciertamente, que haya escándalos, pero ¡ay del hombre por el que venga el escándalo! Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en los cielos.” Palabra de Dios.

10

Para escuchar y compartir

Algunas frases de Marcelino… (Podemos ponerlas en carteles escritas o repartirlas entre los participantes y que se vayan leyendo en alto)


¿Qué nos están diciendo hoy? • “Al fundar su Congregación Marista quiso que fuera una familia”. • “Os ruego también, queridos hermanos, con todo el afecto de mi corazón, que el amor reine entre vosotros. Amaos como Cristo nos amó. Ojalá se diga de vosotros: Mirad cómo se aman los hermanos”. • “Los hermanos vivirán juntos, en la más perfecta unión. Se amarán y ayudarán recíprocamente”. • “En 1918, aunque permaneció coadjutor de La Valla, se fue a vivir con su comunidad. Había comprendido que el mejor medio de fortalecer en su vocación a los hermanos era el unir su vida a la de ellos y el practicar lo que él les enseñaba”. • “Realizaba los trabajos más penosos y difíciles; cuando había que transportar alguna piedra muy grande, lo hacía él mismo. Nosotros dejábamos de trabajar, pero él continuaba. Una madre no hubiera tenido más ternura para con sus hijos que la que tenía el Padre Champagnat con nosotros”. • “No olvide decirles a los hermanos cuánto los quiero y cuánto sufro por no estar con ellos”. • “Tenía tal devoción a María, que la inspiraba a todos. Hablaba de ella en todas sus conferencias. Siempre tenía algo que decir en alabanza de tan Buena Madre. Ella era su Recurso Ordinario.”

Gesto

Oración compartida

Cf. Agua de la Roca, 16-40

Expresamos nuestro compartir con nuestra firma junto a la de Marcelino. Nos comprometemos para la misión desde nuestra realidad. (Ponemos un papel continuo o pancarta, que luego pueda estar presente en nuestras reuniones. Firmamos personalmente junto a la firma de Marcelino, en señal de compromiso y entrega a la misión marista del futuro. Se puede escuchar música instrumental mientras se va firmando). Señor, quienes caminamos hoy tras las huellas de Marcelino y su primeros discípulos nos sentimos cautivados por su dinamismo interior.

11


Ayúdanos a adoptar una manera de ser, amar y actuar según el espíritu de nuestros orígenes. Que día a día vayamos profundizando en nuestra experiencia de la presencia amorosa de Dios en nosotros y en los demás. Que esta presencia de Dios sea una profunda experiencia de sentirnos amados por Él personalmente. Que nos empeñemos en desarrollar nuestra relación con Dios de manera que, al igual que para Marcelino, se convierta en la fuente cotidiana de nuestro renovado dinamismo espiritual y apostólico. Que esta vitalidad nos haga audaces, a pesar de nuestros fallos y limitaciones. Que día a día sigamos a Jesús, rostro humano de Dios y centro de nuestras vidas. Que con el corazón lleno de compasión compartamos la experiencia de seguir a Jesús al estilo de María. Que, al igual que Marcelino y los primeros hermanos, nuestras relaciones estén marcadas por el amor y la entrega. Que nos empeñemos en ser personas sencillas, íntegras, sinceras, abiertas y transparentes. Y al vivir así nuestra espiritualidad, haz que nos convirtamos en agua viva para los demás.

12


La llamada

El interior1

.1

1 Antes de empezar os invitamos a leer tranquilamente de la pรกgina 37 a la 59 de la vida de Marcelino Champagnat (cuaderno azul) para situarnos en el contexto.

13


“Deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes. Aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate un rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia…Excluye todo, excepto a Dios y lo que puede ayudarte a buscarle”. (Anselmo de Canterbury)

Motivación

En este primer momento os animamos a adentraros en lo más íntimo de vosotros mismos. Queremos que todo lo que vayamos a vivir y compartir os abra al Misterio, al “tesoro interior” que cada uno llevamos dentro. Marcelino hizo esa experiencia, y después de 200 años podemos decir que sigue viva en cada uno de nosotros. Decía San Vicente de Paúl que: “el amor es infinitamente creativo… como el amor lo puede y lo quiere todo, Él lo quiso así.” ¡Sed creativos! Compartir vuestro proceso en estos momentos. Dejad sitio a lo nuevo, aunque nos dé miedo. El Papa Francisco nos recuerda que:

14

La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos, planificamos nuestra vida, según nuestros esquemas, seguridades, gustos. Y esto nos sucede también con Dios. Con frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos resulta difícil abandonarnos a Él con total confianza, dejando que el Espíritu Santo anime, guíe nuestra vida, en todas las decisiones; tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes, con frecuencia limitados, cerrados, egoístas, para abrirnos a los suyos. Pero, en toda la historia de la salvación, cuando Dios se revela, aparece su novedad —Dios ofrece siempre novedad—, trasforma y pide confianza total en Él: Noé, del que todos se ríen, construye un arca y se salva; Abrahán abandona su tierra, aferrado únicamente a una promesa; Moisés se enfrenta al poder del faraón y conduce al pueblo a la libertad; los Apóstoles, de temerosos y encerrados en el cenáculo, salen con valentía para


anunciar el Evangelio. No es la novedad por la novedad, la búsqueda de lo nuevo para salir del aburrimiento, como sucede con frecuencia en nuestro tiempo. La novedad que Dios trae a nuestra vida es lo que verdaderamente nos realiza, lo que nos da la verdadera alegría, la verdadera serenidad, porque Dios nos ama y siempre quiere nuestro bien. Preguntémonos hoy: ¿Estamos abiertos a las “sorpresas de Dios”? ¿O nos encerramos, con miedo, a la novedad del Espíritu Santo? ¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido la capacidad de respuesta? Está en vuestras manos entrar en vuestro interior y encontrar en lo más profundo la llamada que nos está haciendo Dios a cada uno. ¿Comenzamos este camino? ¿Te atreves?

AYER Excavado en roca Comenzamos

Un poquito de historia. Nos situamos… En 1789 la aglomeración de St. Chamond comprende 9.125 habitantes y la Valla 1.675. Las actividades económicas urbanas son numerosas: en primer lugar, la fabricación de clavos, cuyos principales productores son los hermanos Neyrand, futuros bienhechores de Champagnat. Al aflorar el carbón en varios sitios, su explotación sigue siendo artesanal y anárquica, pero aporta varios miles de toneladas al año. La fabricación de cintas está muy extendida por la ciudad y el campo. Finalmente, hay una decena de molinos que trabajan el hilo de seda. La Valla tiene más de 2.000 habitantes repartidos en 434 hogares y 66 aldeas de tamaños muy diversos. La población se reparte entre labradores y artesanos: 176 labradores y granjeros, campesinos rela-

15


tivamente ricos; un grupo equivalente de campesinos pobres (cultivadores y jornaleros); una pequeña cuarentena de artesanos (albañiles, zapateros, pañeros, pasamaneros…); y una treintena de pobres y viudas. Los contrastes de altitud y exposición al sol hacen que este municipio esté, social, económica y tal vez culturalmente, dividido en cuatro partes. El burgo (centro urbano) tiene una población contrastada: gente pudiente y pobres, sin clase intermedia abundante; las aldeas de la parte baja del municipio y parte oeste (el valle del Ban) vueltos hacia St. Chamond son más bien acomodados. La parte alta de los valles, en el límite del bosque, es mucho más pobre y también más violenta.

Momento para interiorizar

Tiempo de silencio y escucha… Os invitamos a tumbaros y relajaros. Vamos a comenzar este momento escuchando un breve relato, que nos sitúe en la vida diaria de la primera comunidad de La Valla. Nos ponemos en disposición de entrar en la historia. Escuchamos… (Ponemos una música suave de fondo) “Nos encontramos en La Valla. Es un día fresco y soleado. Vamos caminando por las calles empedradas y empinadas. Nos paramos en la fuente de agua fresca de la plaza, cerca de la Iglesia, donde se oyen repicar las campanas. Nos imaginamos el pueblo. Sus labradores, artesanos, maestros, el bullicio de los niños que acuden al colegio. Nos sentamos a observar el ritmo diario de la gente de La Valla. Después de un tiempo tranquilo de escucha, de conversaciones con aldeanos que pasan delante de ti y te saludan, nos ponemos en camino para ir al encuentro de Marcelino. (Silencio)

16

El sonido de los golpes, el ruido, las risas y las conversaciones nos confirman que estamos cerca de la casa. Nos encontramos con Marcelino. Sale de la casa y nos llama por nuestro nombre. Nos saluda y nos da un abrazo. Se alegra de que hayas venido a la comu-


nidad. Te invita a entrar y te presenta al resto de los hermanos. Os saludáis y observas los clavos encima de la mesa, la roca, etc… (Silencio) Te sientas en la mesa, sí, la ¡famosa mesa! Están preparando la comida y les ayudas a colocar los platos, los vasos... (Silencio) Disfrutáis de un buen rato de conversación y te invitan a dar un paseo hasta los campos donde proyecta realizar una gran casa para todos. Una vez allí, os tumbáis en la hierba y contempláis cómo va atardeciendo. Habláis de los proyectos de futuro, del deseo de crecer y dar a conocer todo lo que estáis viviendo. (Silencio) Se hace tarde y tenéis que volver a casa. Os despedís con la promesa de volver a veros. La experiencia ha valido la pena. (Silencio)

Dinámica

Vamos a plasmar en un gran mural lo que hemos experimentado durante este relato. Os invitamos a dibujar en un camino lo que hayáis sentido. Os proponemos también alguna pregunta para centrar el compartir: ¿Qué experiencias han sido las más importantes que hemos tenido en nuestro proceso y que nos han marcado? ¿Qué personas? ¿Están en nuestro “tesoro interior”? ¿Qué supone Marcelino para cada uno de nosotros? Las plasmamos a través de imágenes en el camino que hayamos dibujado.

17


HOY La Valla, un hogar de luz radiante2 “Las personas espiritualmente inteligentes son aquellas que están convencidas de que pueden cambiar algo, personas especialmente creativas, compasivas, responsables, respetuosas, entusiastas, sinceras, relajadas, pacíficas y profundamente alegres”. (Tony Buzan, en El poder de la inteligencia espiritual)

Leemos...

Un poquito de historia. Nos situamos… (Testimonio de Joan Puig-Pey Arquitecto – Provincia L’Hermitage, España)

Corría el mes de diciembre de 2011. El anteproyecto de remodelación de La Valla iba tomando cuerpo, cuando, por motivos de trabajo, realicé un viaje a Ávila, pequeña capital española, cuna de santa Teresa de Jesús y notable influencia de San Juan de la Cruz. Dos grandes místicos carmelitas del siglo XVI. Una tarde, acabada la tarea, visité un pequeño edificio-museo recién inaugurado, que se presentaba con el sugestivo nombre de “Centro de Interpretación de la Mística”. Su impacto en mí fue instantáneo y las consecuencias que de él derivaron han sido de largo alcance. De repente, todo el trabajo que estaba realizando encajó. Vi claramente que la Casa renovada de La Valla podía ser, desde su propia identidad de Lugar de Origen, un centro de interpretación de la espiritualidad marista. A mi entender eran importantes tres puntos: Primero, mirando al pasado, resituar su memoria, “las raíces maristas”. Segundo, mirando el presente, poner la Casa al día, dándole un uso funcional y confortable, apto para la

18

2 Para más información: http://www.champagnat.org/400.php?a=14 http://www.champagnat.org/400.php?a=6&n=3000 https://www.youtube.com/watch?v=MV54PyLuBm4


acogida y la convivencia. Tercero, al igual que L’Hermitage, más que un museo era importante que se convirtiera para el peregrino en un lugar de reencuentro con el espíritu de Champagnat, de renovación de su compromiso marista y de confianza esperanzada en el futuro. Buscar “sus raíces, pero también sus alas”. El municipio de La Valla en Gier se emplaza en un bello entorno montañoso, en plena naturaleza a las puertas del parque natural “du Pilat”. La Casa Champagnat ofrece espacios aptos para la contemplación, el diálogo y la celebración. Cuando el visitante llega a ella después de un largo viaje, en ocasiones de miles de kilómetros, se encuentra frente a un pequeño edificio de escala doméstica, donde espera ser acogido y poder experimentar un encuentro, una verdadera “Visitación”. Sus espacios restaurados y los objetos que se exponen serán los mediadores que le permitirán descubrir no sólo a Marcelino Champagnat y a sus primeros hermanos, sino también encontrarse con el mismo espíritu que les animó y que hoy sigue animando a sus seguidores, hermanos y laicos. El viajero, ciudadano del siglo XXI, llega ajetreado, lleno de “ruido” en su interior. La Casa deberá, pues, ir conduciéndolo, progresiva y sosegadamente, al encuentro de la vida cotidiana del siglo XIX. Por este motivo no se entra directamente al interior desde la calle principal, sino que se obliga al viajero a aproximarse a pie, siguiendo la fachada, hasta llegar al interior del gran patio de la escuela vecina, contorneando el edificio. Es un breve itinerario que le permite observar el paso del tiempo simplemente mirando la fachada. En ella descubrirá distintas ventanas, un elemento arquitectónico insignificante pero que dibuja el paso del tiempo: ventanas de madera con pequeños cristales, en huecos de fachada enmarcados con piedra natural tallada, que evocan el siglo XIX; otras ventanas de aluminio con un solo cristal y encuadre metálico de hierro, que remiten a la modernidad y al presente; y, finalmente, una gran ventana vertical, que escapa del plano de fachada y le lleva hacia el futuro.

19


Momento para interiorizar

La mística… En su artículo, “Mística, utopía e institución en la casa del P. Champagnat” (Mystique, utopie et institution chez le P. Champagnat), editado en enero de 2011, el hermano André Lanfrey nos dice: “Marcelino Champagnat, hijo de un campesino, se convirtió en sacerdote y fundador: he aquí un destino bastante excepcional para que uno se interrogue retrospectivamente sobre las claves de su éxito. Hay dos modos de errar cuando se quiere presentar un esquema ilustrativo: El primero es explicarlo todo por lo religioso: la gracia, la santidad, la vocación, el carisma… El segundo es querer explicarlo todo por las ciencias humanas, haciendo referencia a la historia, la sociología, la economía… Recuperar y presentar el “espíritu” de La Valla, requería un relato transversal que combinara la visión científica, la de las ciencias humanas y el lenguaje simbólico. Visión científica, por el hecho de que la pequeña casa, que Marcelino alquiló en 1817 y donde vivió hasta 1824, era un cuerpo físico, material, construido en un tiempo y en un lugar, y como tal se podían tomar datos objetivos de acuerdo a un método: un objeto que se toca, se mira, se escucha -sus ruidos-, se huele -a humedad, a madera vieja, a flores de su jardín-, se mide y se calibra su temperatura. Es un objeto que envejece, que se ha quemado, se ha reconstruido y ampliado… Visión de las ciencias humanas, porque cabía la aproximación sociológica: a su historia, su geografía y su economía. Y visión simbólica porque la Casa también podía relatarse subjetivamente a través del símbolo y la metáfora, de la poesía y el arte. ¿Cómo sentir a Marcelino cuando se visita “su” casa, cómo sentir su espíritu? Pues entrando en el dominio metafísico, donde la medida del espacio-tiempo se relativiza y transforma, llegándose a percibir, a través de lo mediatamente presente, lo que está inmediatamente ausente. El mismo recurso abriría la

Marcelino Champagnat, hijo de un campesino, se convirtió en sacerdote y fundador: he aquí un destino bastante excepcional para que uno se interrogue retrospectivamente sobre las claves de su éxito.

20


imaginación al s. XIX, a percibir el hálito apostólico de los primeros hermanos. De este modo el proyecto de reforma se enriquecía progresivamente con relatos complementarios, que deberían permitir al visitante avisado el encuentro deseado”. Os invitamos a dibujar vuestra casa. ¿Qué palabras, símbolos pondríamos cada uno en nuestra casa? Ahora es nuestra casa. ¿Qué vamos a vivir después de estos 200 años? ¿Qué llamadas estamos sintiendo?

Escuchamos

...antes de empezar: Todo está en tu adentro (Brotes de Olivo) Nada has pensado que no puedas hacer. Nada has soñado imposible de ver. Ni en el mar ni en el cielo: Nada está lejos de ti. Todo está en tu adentro. Todo puedes hacerlo si te fías de mí.

21


Coloca en cada piso tus reflexiones, palabras clave, sĂ­mbolos.

22


MAÑANA Un nuevo comienzo Lee y reflexiona

El proyecto Qéreb3 acerca de la interioridad de la Provincia ibérica dice: “A comienzos del siglo pasado, Miguel de Unamuno respondía con estas palabras a un joven que le había escrito pidiéndole consejo: “Me dices en tu carta que si hasta ahora tu divisa ha sido: ¡Adelante!, a partir de ahora será: ¡Arriba! Deja eso de delante y atrás, de arriba y abajo; deja de jugar a progresismos y carquismos; déjalo a los progresistas y a los retrógrados, a los ascendentes y descendentes, que se mueven tan sólo en el espacio exterior, y busca el otro, tu ámbito interior, el de tu alma. Lucha por meter en ella el universo entero, que es la mejor manera de derramarte en él (…). En vez de decir: ¡Adelante! o ¡Arriba!, di: ¡Adentro! Reconcéntrate para irradiar. Déjate llenar para que reboses luego, conservando el manantial. Recógete en ti mismo para mejor darte a los demás, todo entero e indiviso. “Doy cuanto tengo”, dice el generoso. “Doy cuanto soy”, dice el héroe. “Me doy a mí mismo”, dice el santo; di tú con él al darte: “Doy conmigo el universo entero”. Para ello tienes que hacerte universo buscando dentro de ti. ¡Adentro!” Profundizar en nuestra llamada es enseñar a mirar hacia dentro. Es necesario aprender a conocer el mundo; pero también dentro de cada uno hay un mundo interior, que se puede descubrir. Su cuidado es fundamental para el aprendizaje y el desarrollo integral; hacerlo, implica acompañar al otro para que lo reconozca en sí mismo, lo acepte, lo respete y tome conciencia y se responsabilice de lo que sucede en él y también dejarnos acompañar. Como educadores maristas, debemos educar para dejarnos afectar por la realidad” Os invitamos en este último apartado a realizar tu propia oración y “clavarla” con un clavo en una madera o en un polispán, a modo de compromiso. Dar gracias a Marcelino por todo este tiempo de compartir.

3 Proyecto Qéreb, Marco para la educación de la interioridad. Provincia Marista Ibérica. Septiembre 2015. Página 14.

23


ÂżQuĂŠ le dices a Marcelino?

24

Haz tu propia oraciĂłn


El Encuentro

La mesa, la fraternidad

.2

25


Motivación

Para abordar el tema del encuentro os proponemos una imagen: la mesa de La Valla. Es todo un símbolo de encuentro y comunión marista, que nos llega de nuestros orígenes, ya que la mesa fue hecha por el propio Champagnat. En torno a esta imagen, os proponemos trabajar el encuentro, teniendo presentes el Ayer, el Hoy y el Mañana. Para la reunión habrá que tener en cuenta algunos pequeños detalles. Se trata de preparar una mesa, decorada con algunos símbolos maristas (la imagen de la mesa de La Valla es importante que esté, pero también algún otro símbolo que os recuerde como grupo el ámbito comunitario y de encuentro como maristas), en la que todos tendremos cabida. Además, cada uno tendrá que tener un plato y un vaso de plástico con un rotulador (para escribir en ellos cuando se indique). También habrá que tener con qué brindar. Por último, algún dispositivo preparado para escuchar las canciones que se ofrecen.

AYER Encuentro con la historia marista Lee

26

La invitación primera es a leer con sentido y con pasión, teniendo presente nuestra historia, la que nos habla de la mesa de La Valla y su significado, la que nos hace estar ahora reunidos en torno a nuestra mesa marista. Vamos leyendo los textos que se presentan y cuando aparezca alguna pregunta, dos o tres pueden contestarla. No es necesario que todos respondamos todas las preguntas, sino que vayamos ayudándonos unos a otros a conectar nuestra historia con la historia marista.


Antes de hablar de la mesa, hay que hacer referencia a la casa de La Valla. Es una casa sencilla de pueblo, una casa en la que Champagnat va acomodando los espacios mínimos para que puedan vivir los jóvenes a quienes ha invitado para ser catequistas, para ser jóvenes hermanos. Champagnat pronto decide vivir con ellos, fabrica la mesa y los muebles necesarios, de modo que la vida sencilla es uno de los rasgos más característicos de Champagnat y sus hermanos. Se muestra como padre, no es el párroco, alejado, distante; no es el sacerdote que domina a unos muchachos a su antojo; es padre cariñoso, es padre orientador, es padre que ayuda a discernir la vocación de hermanos. La primera comunidad de hermanos, La Valla, fue una comunidad entre la gente de esa población; no era un monasterio en su sentido tradicional. Tenían vecinos, trabajaban para mantenerse, cuidaban la casa, cocinaban, se formaban y llevaban adelante la misión de anunciar a Jesús a los niños y jóvenes pobres del campo. La relación del Padre Champagnat y de los primeros hermanos con la gente les hizo sensibles y atentos a las necesidades del otro, les hizo ser más compasivos y solidarios, les invitó constantemente a compartir sus bienes, incluso aquellos que eran necesarios para ellos mismos, y todo esto ocurría porque vivían directamente en el lugar del pobre. La Valla es casa de pueblo, La Valla es casa de vecino, La Valla es familia en medio de familias, La Valla es inserción en tiempos de crisis.

Piensa y escucha

* ¿Cómo ilumina el estilo de vida de los hermanos en La Valla nuestra propia vivencia? * ¿En qué se parece, en qué se diferencia? * ¿Qué me gustaría vivir en mi mundo de relaciones y que ahora no vivo? (2 ó 3 personas contestan)

Lee

Esta comunidad de los primeros hermanos nos habla de la gente sencilla: los primeros hermanos no tenían una gran formación académica, pero sí un gran corazón, hombres que trabajan la huerta y fabrican clavos para ganarse su alimentación y cubrir sus necesidades, viven un sentido de familia y de

27


hermandad; no son ajenos a la realidad del joven humilde de la Valla y de los pueblos vecinos; se preparan para servirles y ayudarles a tener una vida digna según los valores del evangelio de Jesús al estilo de María.

“Hombres sencillos y sin formación, vivían con gran sencillez y unidad. Su jornada transcurría aprendiendo a leer, escribir y enseñar, y trabajando con sus manos para sostenerse económicamente. Vivían en medio de la gente y compartían su suerte”. (Agua de la R., 3) “Marcelino y los primeros hermanos estaban unidos en mente y corazón. Sus relaciones estaban marcadas por el calor y la ternura. En sus reflexiones sobre el vivir juntos como hermanos vieron apropiado comparar el espíritu de su vida comunitaria con el de una familia”. (Agua de la R., 30)

Piensa y escucha

* ¿Queremos vivir un estilo parecido? * ¿Hacemos de nuestras relaciones lugares de encuentro en familia? * ¿Llevamos adelante en nuestras vidas la sencillez y la unidad de corazones? (2 ó 3 personas contestan)

Lee, reflexiona

En esta casa, en La Valla, Marcelino Champagnat quiere iniciar la andadura de la congregación marista.

Marcelino dio a los primeros maristas de La Valla el nombre de “hermanos”. Él creía en la fuerza del amor, que sana las heridas y construye fraternidad. Atraído por un amor que no conocía fronteras, se sentía impulsado a ser un hermano para todos. (Agua de la R., 138)

28

Marcelino quiso para los hermanos un estilo de vida que predicaba con el


ejemplo. Muestra de eso es la mesa que todavía permanece en La Valla, aunque ahora roída y maltratada por el tiempo, y que se ha convertido en un símbolo para los maristas; ¿por qué?

La mesa de La Valla es hoy un símbolo poderoso de familia y servicio para la comunidad que Marcelino creó. Esa mesa, hecha por el propio Marcelino, puede contemplarse como la encarnación de sus esfuerzos por crear una comunidad dedicada al Señor. Más aún, con el fin de compartir más íntimamente la vida con los primeros hermanos, el Fundador abandonó la relativa comodidad de la casa destinada a los sacerdotes para irse a vivir con los hermanos. La vida en común, expresada como espíritu de familia, es parte integral de su visión. (Agua de la R., 92)

Piensa y escucha

* ¿Qué simbolismo tiene hoy una mesa, cualquier mesa? * ¿Qué celebramos en ellas? * ¿Qué sentido tiene para nosotros la mesa de La Valla? * ¿A qué nos invita? (2 ó 3 personas contestan)

29


HOY Encuentro conmigo mismo En un segundo momento, se trata de bucear algo en nuestro corazón y nuestros sentimientos para encontrarnos con nosotros mismos y encontrarnos con el Dios presente en nuestras vidas.

Primero escuchamos la canción de Kairoi “Familia marista”. Se encuentra en el CD “Marcelino Champagnat”. Si no se tiene, aquí está el enlace de la canción en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=PYS-Hhu0v84

Escucha y Familia Marista (Kairoi) reflexiona Amaos como yo os he amado, con el corazón abierto, construyendo entre todos la familia de María. (2) No podemos renunciar a lo que otros nos dejaron; Marcelino vive hoy a través de nuestros brazos. Debemos continuar lo que ellos comenzaron. Donde haya un hermano allí tengo yo mi casa; con el pan y con el vino celebramos el encuentro; es un signo de familia acoger al que ha llamado.

30

Son testigos de esperanza los tres puestos que anhelamos: una cruz en el camino, el sufrir de cada hermano, el Belén de cada día y el altar de nuestras manos.


Reflexiona

Después de escuchar la canción, se os invita a releer la letra subrayando aquellas frases que más llamen la atención. Después vamos a tomar el plato, el lugar en el que encontramos alimento. Con el rotulador escribimos en el plato dos cosas.

1. Los sentimientos que con más fuerza resuenan en nosotros (en estos últimos días o ahora mismo).

2. Los nombres de las personas que más han influido en nuestras vidas y que han sido más significativas por la razón que sea.

Comparte

Después de un tiempo de silencio, en el que cada uno escribe y descubre su vida, se abre un momento para compartirlo. Una vez compartido nuestras vidas, de nuevo cogemos el rotulador. En el borde del plato, rodeando nuestra vida, nuestros sentimientos y las personas que nos han acompañado y han caminado con nosotros, escribimos quién es el Dios que es nuestro alimento, del que nos nutrimos y que es estímulo para nuestra entrega.

31


MAÑANA ¿Con quién me quiero encontrar? Reflexiona Para terminar esta dinámica vamos a brindar por el futuro. Por nuestro comy comparte promiso de salir al encuentro de la gente. Pero, precisamente, * ¿a quién queremos salir al encuentro?, * ¿con quién queremos caminar?, * ¿a quién queremos acompañar en el camino de la vida? Antes de llenar nuestros vasos, escribimos en ellos las personas a las que queremos salir al encuentro. Pueden ser personas concretas que, por la razón que sea, necesitan de nosotros, o pueden ser colectivos o grupos de personas que veamos que necesiten de nosotros.

Una vez escritos en nuestros vasos los compromisos concretos, lo ponemos en común. Cada uno lee su compromiso, y al terminar de leerlo lo llena para el brindis, pero espera a que todos tengan con qué brindar. Al final, todos juntos, brindamos por todas aquellas personas y realidades con las que queremos comprometernos.

32

Para terminar, escuchamos y cantamos “Decir tu nombre, María” de Kairoi. https://www.youtube.com/watch?v=h0-FZ_sWzSU


El Discernimiento

Iglesia con rostro mariano

.3

33


Motivación

María, persona que acompaña a Marcelino en su proceso espiritual

Nos situamos en el piso superior de la casa de LA VALLA, un lugar luminoso y amplio, abierto al mundo, donde vamos a ser invitados a DISCERNIR nuestras opciones de vida, al igual que tuvo que hacerlo Marcelino. Sabemos que él confiaba a María todos sus proyectos e ilusiones. Los depositaba en su corazón antes de lanzarse a realizar ninguno para estar bien seguro de que aquello que iba a emprender era algo que Dios le pedía y no sólo un deseo suyo.

AYER Abiertos al mundo

34

Lee y reflexiona

¿Quién era María? ¿Cómo era? ¿Quién era para Marcelino? Son preguntas que nos hacemos y que nos vamos respondiendo poco a poco. Sabemos que toda su vida y la de los hermanos está rodeada de una presencia maternal, amorosa y activa, afectiva y efectiva de la buena Madre: MARÍA. Vivían esta filial adhesión a la Madre en la fe y la expresaban con una religiosidad rodeada de sencillez. Marcelino y nuestros primeros hermanos la llamaban: la Madre Buena, nuestra tierna y bondadosa Madre, Recurso ordinario, Patrona y Primera superiora. La siguiente fórmula de oración escrita por Marcelino aparece ya en la primera Regla de los Maristas en 1837: «María, Virgen santa, señora y soberana mía, recíbeme bajo tu protección salvadora. Ten un cuidado especial de toda mi persona. Me abandono en el seno de tu misericordia, y confío a tu solicitud mi alma y mi cuerpo, durante este día y todos los días de mi vida...»


La identificación con María es todo un programa de pertenencia y consagración. Su confianza en María era tal que, en las circunstancias difíciles, ante los desánimos más dolorosos, en medio de los acontecimientos más inquietantes, se encomendaba a María, a quien llamaba su Recurso ordinario. Sus cartas y los testimonios de los primeros hermanos nos recuerdan que solía decir: «No os inquietéis, no temáis». «No desespere nunca de su salvación, que está en buenas manos. ¿No es María su refugio y su Madre? Cuanto mayores sean sus necesidades, más se interesará Ella y con más presteza acudirá en su ayuda» (Carta al H. Lorenzo, 8-4-1839). «Diga a sus alumnos que la Virgen los ama, porque Ella es la Madre de todos los niños que están en nuestras escuelas». (Carta al H. Bartolomé, 21-1-1830)

Escuchamos: María de Nazaret

Madre y discípula de Jesús. Mujer empoderada en el amor de Dios,.

Ain Karen Mujer empoderada por el amor de Dios. Creyente confiada, ruega con nosotras,

hogar de la Palabra, ruega con nosotras, seguidora de Jesús, ruega con nosotras, en camino con otras mujeres, ruega con nosotras, Fortaleza en la Cruz, Espera esperanzada, Templo de la Ruah, Madre de la Iglesia Madre de los pobres, Salud de los enfermos, mujer de nuestro pueblo, Madre del Monte Carmelo

35


Evangelio (Lc 1, 39-56)

En aquellos días se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y, exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador. porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso; Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia. como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.» María permaneció con ella unos tres meses y se volvió a su casa.

Pasapalabra 36

Para recordar algunos datos o aspectos de su vida, entre todos podemos hacer un juego, un Pasapalabra sobre María.


Reflexión Escribe

Después del juego, reflexión personal. ¿Qué cualidades tenía María? ¿Cómo era? ¿Qué relación tenían con ella Marcelino y los primeros hermanos?

Ponemos en común

• Compartimos en grupos pequeños lo trabajado personalmente. • En cada grupo se escogen los aspectos que se han repetido más y se escriben en papeles grandes, que se van poniendo sobre un papel continuo. • Si al colocar todos los grupos los papeles hay algún aspecto que no ha salido se comenta en voz alta y se coloca también en el papel continuo.

37


HOY Invitados a salir deprisa a una nueva tierra Escuchamos Del mensaje del XXI Capítulo general “Nos sentimos impulsados por Dios a salir hacia una nueva tierra, que favorezca el nacimiento de una nueva época para el carisma marista. Esto exige que estemos dispuestos a movernos, a desprendernos, a comprometernos en un itinerario de conversión, tanto personal como institucional, en los próximos ocho años. Hacemos este camino con María, como guía y compañera. Su fe y disponibilidad para con Dios nos animan a realizar esta peregrinación”. Vemos nuestra realidad: Mapa de nuestra Provincia y sus obras.

Reflexión personal

38

• Dedica un tiempo a recordar cuál es tu historia personal con María. ¿Cuándo empezó tu relación con ella y cómo se ha ido desenvolviendo? ¿Ha habido momentos en que su presencia ha sido significativa en tu proceso de fe? • Ante nuestra realidad provincial y colegial, ¿cuál es nuestro mayor reto para responder a la invitación de “salir deprisa a una nueva tierra? ¿A qué “nuevas tierras” hemos salido en nuestra realidad? ¿Qué respuesta he dado yo?


MAÑANA Llamados a ser Rostro mariano de la Iglesia Esuchamos

De la Circular “Nos dio el nombre de María”. Emili Turú “Construir una Iglesia de rostro mariano es algo a lo que son invitados todos los cristianos. Pero nosotros, como maristas, somos invitados a manifestar de manera original y específica la presencia de María en la vida de la Iglesia y de los hombres, tal como nos recordó Juan Pablo II. ¿En qué consiste esa manera original y específica de ser?” Como dije antes, Champagnat quiso que nuestra sola existencia en la Iglesia fuera ya una contribución profética, siendo hermanitos de María, es decir, religiosos que no forman parte de la estructura jerárquica de la Iglesia y que aspiran a vivir el evangelio a la manera de María. Ambas palabras son importantes: hermanitos y María, y ambas recogen lo que estamos llamados a ser, como dice el hermano Juan Bautista, el conocido biógrafo del Fundador, en un retiro que dirigió a los hermanos en 1862: ¿Cuál es nuestro espíritu? ¿Qué medio particular nos ha dado nuestro Fundador para llegar a la caridad perfecta? El nombre que llevamos nos dice cuál es nuestro espíritu. Ésa es la originalidad de nuestra vocación, eso es lo que especifica nuestra contribución a la Iglesia y a la sociedad, no sólo por lo que hacemos, sino también por la manera cómo lo hacemos y por lo que somos. Nuestra existencia en la Iglesia y en la sociedad tiene sentido en sí misma, sin necesidad de recurrir a nuestra función específica. Lo mismo vale para miles de laicos y laicas en todo el mundo, que se sienten identificados con el carisma marista, como yo mismo he podido comprobar, a lo largo de estos 10 últimos años, en los cinco continentes. Algunas personas sienten que Dios les llama a vivir su vida cristiana con las características maristas y entonces hablamos de vocación laical marista; en otros casos, la adhesión se da más a nivel de algunos aspectos de la espiritualidad o en el campo de la misión. No somos una multinacional de servicios educativos ni una ONG internacional; somos una comunidad eclesial con características propias, donde experi-

39


mentamos la alegría del don recibido del Espíritu Santo y sentimos la responsabilidad de ofrecer nuestra peculiar contribución. Vamos a contemplar a tres iconos donde aparece María; ellos nos llevarán a una mejor comprensión de las características de una Iglesia de rostro mariano. La Anunciación, la Visitación y Pentecostés son los tres acontecimientos que van a guiarnos y que coinciden con las grandes llamadas que el Señor dirigió al Instituto a través de los últimos Capítulos generales. Creo que, además, coincide también con la sensibilidad de mucha gente que sueña con una Iglesia distinta”.

Reflexión

Iconos

Para profundizar en estos tres iconos se divide a los participantes en tres grupos. A cada grupo se le da uno de los iconos con su explicación y su símbolo. Después de un tiempo de trabajo en grupo pequeño, cada uno explicará al resto su Icono y las invitaciones que percibe desde él para que cada vez vayamos construyendo más ese “Rostro mariano de la Iglesia”. • Visitación: Iglesia del delantal. Delantal. • Pentecostés: la fuente del pueblo. • Anunciación: la belleza salvará al mundo. Rosa

Escuchamos: Hágase

Hágase en mí según tu palabra, hágase en mí según tu sueño, hágase en mí según tú quieras, Ain Karen hágase en mí tu amor. En la luz o en la tiniebla, en el gozo o el dolor, en certezas o entre dudas, ¡HÁGASE!, SEÑOR.

40

En la riqueza o la nada, en la guerra o en la paz,

en la fiesta o en el duelo, ¡HÁGASE!, SEÑOR. Envuelta en miedo o sosiego, en silencio o con tu Voz, en risas o entre sollozos, ¡HÁGASE!, SEÑOR. En la muerte o en la vida, en salud o enfermedad, frágil o fortalecida. ¡HÁGASE!, SEÑOR.


La Misiรณn

Un corazรณn sin fronteras

.4

41


Motivación

Nos encontramos en el piso superior de la casa de La Valla, un lugar amplio, luminoso y abierto al mundo. Para los Maristas, esta estancia es símbolo de la misión, una misión que parte de una espiritualidad propia. En esta estancia nos viene a la memoria la comunidad apostólica, reunida también en el piso alto el día de Pentecostés, y un mensaje: “Id y haced discípulos por todo el mundo” (Mt 28,19). En este año de La Valla, celebramos el año de la espiritualidad Marista. Como leemos en el documento Agua de la Roca, “Nosotros vivimos la espiritualidad cristiana de una manera peculiar: mariana y apostólica. Es una espiritualidad encarnada, que surgió́ de Marcelino Champagnat y se desarrolló́ después entre los primeros hermanos, quienes nos la transmitieron como una herencia preciosa.”

AYER Id y haced discípulos por todo el mundo Lee...

42

Como nos recuerda Martínez Estaún (2016), el inicio del Instituto de los Hermanitos de María se contabiliza en la historia a partir del 2 de enero de 1817. Su protagonista central es el sacerdote Marcelino Champagnat y sus hermanos. Cuando Champagnat comienza a ejercer en La Valla sus funciones de vicario, acaba de dejar Fourvière, donde ha consagrado a María su misión en esta parroquia y ha firmado la declaración en la que doce sacerdotes, que subieron al santuario de la Virgen morena, se comprometen a fundar una Sociedad de María cuando se presenten las circunstancias apropiadas. Trae consigo un proyecto misionero en el que va a adquirir un protagonismo fundamental el laicado. Pero todavía no tiene una idea clara de la obra que quie-


re fundar. El pequeño grupo inicial se desarrollará a partir de varios ejes que se complementan entre sí: el catecismo, la acogida de los pobres y la escuela.

Dinámica

Compartir

Os proponemos una dinámica en clave de interioridad. ¿Por qué no hacemos una visualización, situándonos en ese piso superior de La Valla, para descubrir qué significó aquel lugar para Marcelino Champagnat y el comienzo del Instituto Marista? Tras esta visualización, compartimos lo que hemos vivido.

HOY Vive el sueño Hoy en día, el Instituto Marista recoge el legado que Champagnat nos dejó. Vamos a trabajar en este espacio desde el lema educativo de este curso “200 y +, vive el sueño” y, más en concreto, desde la canción que lo hace plausible.

Dinámica: Vive el sueño

Canción “Vive el sueño” En primer lugar, os invitamos a leer la letra de la canción y compartir qué ideas, sentimientos, etc., os nacen aquí y ahora: Doscientos parecen muchos años para echar la vista atrás. Tantas experiencias diferentes, demasiadas para concretar. Sin embargo, ves a tanta gente que te dice que es la hora de apostar (Por) una fe, un carisma compartido, otros doscientos y más… ¡Vive el sueño! Pon el corazón en movimiento, coge aliento y echa a andar. Inventa otra forma de moverte, es momento de arriesgar. Cruza las fronteras que hace poco te asustaba atravesar Y empieza a construir el nuevo tiempo, otros doscientos y más.

43


¡Vive el sueño! Mira dentro, encuéntrate y atrévete a salir. ¡Vive el sueño! Si es contigo es posible hacerlo realidad. (2) Vive el sueño desde La Valla. Un sueño desde el interior. Un sueño compartido. Vive el sueño desde Champagnat. Un sueño desde el corazón. Un sueño renacido.

-

En esta clave de compartir en grupo y antes de escuchar la canción, os animo a reflexionar a partir de la explicación, que los autores de la canción realizaron para dar sentido a la misma:

La canción comienza así: Doscientos parecen muchos años para echar la vista atrás. Tantas experiencias diferentes, demasiadas para concretar.

44

Los primeros dos versos intentan situar una probable escena de pensamientos de un joven actual ante lo que el Instituto Marista lleva celebrando desde hace dos cursos. Estamos en el segundo centenario del Instituto Marista; han


pasado 200 años desde que Marcelino Champagnat se consagró en Fourvière a la Buena Madre e intuyó que, para dar una respuesta a las necesidades de su tiempo y de sus contemporáneos, hacía falta crear una congregación de hermanos que trabajaran en favor de los niños y jóvenes más necesitados. En estos dos siglos de historia han sucedido muchas cosas. El mundo ha cambiado, y nosotros con él. En la memoria quedan muchos acontecimientos de la historia propia y de la ajena, nuevos contextos y muchas vidas de personas, de hermanos y de laicos, que han crecido unidos en torno a una misma mesa. Algo que puede presentarse como abrumador en la cabeza de un joven (y de cualquiera) y que puede suscitar cierta pereza en la labor de tratar de abarcarlo todo, comprenderlo y llevarlo a la vida personal y presente de cada uno. Sin embargo, ves a tanta gente que te dice que es la hora de apostar (Por) una fe, un carisma compartido, otros doscientos y más… ¡Vive el sueño! A partir del tercer verso se intenta dar un empujón ante las dudas que puedan aparecer. Y es que debemos hacernos conscientes de una serie de detalles que en una primera y rápida reflexión no es tan evidente. Así se remarca la convicción de que no estamos solos en esta historia (“ves a tanta gente”). Además, descubrimos que, aunque el reclamo es personal (“que te dice”), hay algo vivo y profundo que nos une (“una fe –cristianos- y un carisma –maristas-”). Estamos llamados, juntos, hermanos y laicos, a apostar y arriesgar para seguir conservando la llama viva del carisma en el futuro (“otros doscientos y más”). Pon el corazón en movimiento, coge aliento y echa andar. Busca nuevas formas de moverte, es momento de arriesgar. Cruza las fronteras que hace poco te asustaba atravesar. Y empieza a construir el nuevo tiempo, otros doscientos y más. La segunda estrofa es una llamada a la acción. Está inspirada en buena parte por la circular del H. Emili Turú: “El futuro tiene corazón de tienda”. Invita a salir, a ponerse en marcha, a vencer nuestros temores e inseguridades, a caminar hacia las periferias que tanto nos asustan (“Afronta los problemas (…)

45


cruza las fronteras”) buscando a los Montagne de hoy y construir “un nuevo tiempo, otros doscientos años más”, donde hacemos referencia al lema del Instituto para el 2017 “Un nuevo comienzo”. ¡VIVE EL SUEÑO! MIRA DENTRO, ENCUÉNTRATE Y ATRÉVETE A SALIR. ¡VIVE EL SUEÑO! SI ES CONTIGO ES POSIBLE HACERLO REALIDAD. Llegamos al estribillo. Aquí invitamos a que todo esto parta de dentro, del interior de cada uno. Partimos de nuestra realidad, de nuestro ser más profundo: saber dónde está cada uno, dónde quiere ir y con esa tarea hecha, salir de uno mismo, dejando claro que sólo es posible seguir haciendo realidad el sueño de Marcelino contando con todos (“si es contigo es posible”). Vive el sueño desde La Valla. Un sueño desde el interior. Un sueño compartido. Vive el sueño desde Champagnat. Un sueño desde el corazón. Un sueño renacido. Finalmente, el puente pretende marcar el origen de este sueño, que es desde donde creemos que debe iniciarse el camino para traerlo a nuestro tiempo y renovarlo. Y esto es desde La Valla, el lugar donde echó a andar la primera comunidad y siguiendo el sentido del último año del trienio. Y esto debe hacerse desde el interior porque, en el año de la interioridad, creemos importante partir desde el interior de uno mismo, desde el interior de La Valla, de su comunidad original, desde los cimientos de ésta, donde reside la verdadera fraternidad, donde se comparte todo: la comida, el trabajo, la vida, los sueños, etc. Igualmente, desde el sueño original, desde quien lo soñó primero (Champagnat), desde su corazón y haciéndolo renacer en nuestro tiempo.

Compartimos 46

Compartimos desde la siguiente pregunta:

* ¿A qué misión me siento llamado como Marista de Champagnat? * ¿Cómo hago vida esa misión?


MAÑANA Todas las diócesis del mundo Motivación

Dinámica

A Marcelino le hubiera gustado llegar a “todas las diócesis del mundo” y, como pudimos comprobar en la primera formación del año Montagne, su obra ha llegado a muchas de ellas. Hoy, a nosotros se nos pide que sigamos haciendo realizad ese sueño de Marcelino. Se nos invita a salir a los “márgenes” de nuestra sociedad, a estar junto a los que más nos necesitan, a romper fronteras. ¿Por qué no nos ponemos en camino? A continuación os invitamos a comenzar ese camino y, para ello, vamos a comenzar soñando. Sí, queremos soñar, junto a tantas personas que hoy en día dan testimonio de la Buena Noticia de Jesús. Y para que sea un “sueño hecho realidad”, vamos a plasmarlo en un papel. Hoy os invitamos a pintar vuestro “sueño marista”. Para ello necesitaremos papel continuo y pinturas. En primer lugar, extenderemos el papel continuo y pondremos sobre él las pinturas, esparcidas por toda su superficie. Después nos situaremos en torno a ese papel. Cada uno tendrá que tener su propio espacio para poder pintar aquellos sentimiento o ideas que le broten al escuchar la canción. Cuando estemos preparados, pondremos la canción “vive el sueño” y comenzamos a pintar nuestro sueño marista. Una vez haya terminado la canción, os invitamos a ver las “obras” de los demás compañeros y compartimos en grupo la explicación de nuestras creaciones a partir de la siguiente pregunta:

* ¿Cómo sueñas tu sueño marista?

47


Leemos

Para finalizar: Terminamos leyendo el final de la carta de Emili Turú “Nos dio el nombre de María”: Hasta que uno no se compromete, hay dudas, la posibilidad de echarse atrás, falta de efectividad en cualquier iniciativa o acto de creación. Hay una verdad elemental, cuya ignorancia mata innumerables ideas y planos espléndidos: en el momento en que uno se compromete definitivamente, entonces también la providencia se mueve. Ocurren infinidad de cosas para ayudarlo que, de otra manera, jamás hubieran ocurrido... Tengo un profundo respeto por un par de versos de Goethe: “Todo lo que puedas hacer o sueñes que puedes hacer, empiézalo. La audacia contiene en sí genio, poder y magia ¡Empieza ahora!” (The Scottish Himalayan Expedition)

48


Eucaristía

.5

49


Nota: En caso de no disponer de sacerdote, la eucaristía se puede adaptar como celebración de la palabra.

Motivación

Marcelino es nuestra inspiración para seguir a Jesús. En él encontramos un modelo de vida cristiana que nos conmueve, nos seduce, nos impulsa cada día a superarnos en su seguimiento. La mesa de La Valla y la casa de L’Hermitage son símbolos que encarnan el don de Dios que nos transmite Marcelino, y siguen siendo para nosotros fuente de inspiración para recrear el carisma marista en nuestros días. Compartiendo el pan y construyendo una casa, sentimos que Marcelino nos invita hoy, también a nosotros, a ser comunidad para la misión. La Iglesia reconoce que la intuición de san Marcelino sigue viva hoy en nosotros y es un regalo de Dios para el mundo. La misión marista está llamada a multiplicarse hasta que, en todas las diócesis del mundo, los niños y jóvenes saboreen la ternura de Dios. (En torno a la misma mesa, nº 30,31,33)

Canción:

Dios mío, yo te cantaré un canto nuevo, sólo tocaré para ti. (2) Tocaré para ti, Kairoi Porque tú has inspirado mi canto. Tocaré para ti. Tú has abierto mis voces calladas. Cantaré para ti.

50

YO SIENTO QUE TU CORAZÓN ME DA VIDA. YO QUIERO ESCUCHAR TU CANCIÓN. (2) Señor, yo no soy más que un soplo de viento para que te fijes en mí.


Y mi tiempo es como una sombra que pasa y no deja huella al marchar. Pero tú has recreado mi historia. Tocaré para ti. Y le has dado sentido a mi esfuerzo. Cantaré para ti. Tú conoces bien todas mis ilusiones. Sabes que te busco, Señor. También sabes qué quiero hacer con mi vida. La pondré en tus manos, oh Dios. Tú podrás disponer de mi tiempo. Tocaré para ti. Y será transformado mi rostro. Cantaré para ti.

A la escucha de la Palabra: 1ª lectura

“Ver a Dios ofendido y perderse las almas son dos cosas que me parten el corazón.” (Marcelino en La Valla) Convencido de que para realizar el bien y ganar a los hombres para Dios hay que conseguir su afecto y cariño, Marcelino se esforzó desde su llegada a La Valla por ganarse la confianza de los vecinos de la parroquia. Su carácter alegre, franco y abierto, su aspecto sencillo, modesto, franco, bondadoso y noble a la vez, contribuyeron no poco a lograrlo. Al pasar por las calles, al tropezarse con alguien, tenía siempre una palabra amable, un cumplido o una palabra de consuelo, de aliento o de encomio. Campechano con todos en la conversación, sabía ponerse a la altura de su interlocutor y amoldarse a su modo de ser, ponerse en su lugar y compartir sus puntos de vista. Y cuando había preparado así su ánimo y su corazón, concluía la charla con una palabra edificante, un buen consejo o una suave reprensión, según las circunstancias. Cuando se encontraba con niños, a menudo se detenía para dirigirles una palabra de aliento, acariciarlos, darles una estampa o preguntarles el catecismo.

51


Lleno de atenciones y miramientos para con los ancianos, de condescendencia y tolerancia con los jóvenes, de caridad y compasión con los pobres, de bondad y afabilidad con todo el mundo, se hacía todo para todos para hacerles atractiva la religión y ganarlos para Jesucristo. Pero lo que más le ayudó a ganarse el afecto y la estima de los feligreses fue su comportamiento ejemplar, su virtud, piedad, regularidad y exactitud en el cumplimiento de sus deberes. Se hallaba siempre dispuesto y se mostraba siempre complaciente cuando se reclamaban sus servicios o lo llamaban a la iglesia o a la cabecera de los enfermos.

Salmo:

CONSTRÚYENOS LA CASA, DANOS TU HERENCIA; GUARDA A NUESTRO PUEBLO, QUE REINE LA PAZ. (2)

Constrúyenos la casa (S. 126), Kairoi Es tan inútil que el hombre construya... Es tan inútil que el guarda vigile... Si el Señor no está en todo presente, no triunfará nuestro plan.

Es tan inútil que al sol te levantes... Y que trasnoches hasta amanecer... Porque el Señor alimenta tu cuerpo, mientras descansas te ofrece su pan. Porque la herencia de Dios son los hijos, y su salario es el fruto del vientre. Las buenas obras que hiciste de joven son las saetas y el arco, el amor. Feliz el hombre que tiene por norma los presupuestos que lleva el amor; no ha de temer a ningún adversario, su alma es fuerte y no morirá.

52


Aleluya

2ª Lectura

ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA. Junto a ti, Jesús, rezaré; tu Palabra quiero vivir. Tú me haces sencillo, Señor; en tus manos me dejaré. ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.

Evangelizadores entre los jóvenes, nº 78 y 79 En la integración entre la experiencia concreta del joven actual y la experiencia cristiana fundamental, narrada en la Biblia y en la posterior tradición cristiana, se configura la experiencia de liberación para los jóvenes de hoy. En contacto directo con ellos, descubrimos sus esperanzas y frustraciones, sus deseos y aspiraciones. Así, desde su propia realidad, pensamos, proyectamos y desarrollamos qué y cómo anunciar el Evangelio o las buenas noticias que nos vienen del Dios de la vida. La vida y el rostro de los jóvenes (de cada joven) son para nosotros lugar de revelación y de encuentro con el Dios de la vida. Descubrimos y experimentamos a Dios en las realidades cotidianas de nuestra vida. Esta lectura creyente de la realidad nos ayuda a interpretar su acción liberadora en el mundo. Inspirados por María, percibimos la vida y el rostro de cada joven como el lugar donde escuchamos, servimos y amamos a Dios.

Gesto

Escribimos en un plato de cartón el nombre de aquellos niños y jóvenes que acompañamos y que queremos ofrecer en nuestra celebración.

53


Plegaria eucarística de alabanza

S. Te bendecimos, Padre, y te alabamos porque no has querido ser un Dios lejano, sino que estás muy cerca de nosotros y te comunicas con los hombres por medio de la vida, de la naturaleza, de la firmeza de tu palabra, que nos llama a una conversión profunda, a crecer en el perdón y a ser misericordiosos como Tú. Gracias,, Señor, por tantos y tantos signos de amor, a través de los cuales te nos haces presente.

T. Todo recuerda tu presencia: la hermosura de las cosas, la vida del Instituto y de los hermanos y seglares que caminamos tras las huellas de Marcelino, la grandeza de los cielos y la bondad que has puesto en el corazón de los hombres. Todo es signo de tu cercanía.

S. Te alabamos porque eres un Padre que comprende y perdona, siempre dispuesto a tender la mano amistosa al que te busca con buena voluntad.

T. Permite que, junto con los hombres y mujeres, y con todos los seres vivos que has creado, te cantemos con alegría y confianza. Santo, santo, santo...

S. Dios y Padre nuestro: Tú eres santo y bueno, creador y fin de todas las cosas.

T. Reunidos en nombre de Jesucristo,

54

celebramos la eucaristía como signo de tu amor a los hombres.


S. Envía, Padre, tu Espíritu Santo para que santifique este pan y este vino y se conviertan para nosotros en el cuerpo y la sangre de Jesucristo, tu Hijo; el cual, la noche en que iba a ser entregado, tomó el pan y, dando gracias, te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y comed todos de él, porque esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz lleno del fruto de la vid, te dio gracias y lo pasó a sus discípulos diciendo: Tomad y bebed todo de él, porque éste es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía. Éste es el sacramento de nuestra fe.

T. Por tu cruz y resurrección nos has salvado, Señor.

S. Por eso nosotros recordamos ahora, Padre santo, la muerte y resurrección de tu Hijo Jesús, entregado por nuestros pecados; ése es el misterio de la Pascua: entregar para recobrar, morir para vivir.

T. Te ofrecemos el sacrificio de su cuerpo y sangre porque Él mismo nos mandó hacerlo en recuerdo suyo.

S. Te pedimos por la iglesia y por el Papa; por nuestros obispos,

55


y por todos los conflictos que acechan nuestro mundo fragmentado en tantos y tantos lugares.

T. Te rogamos seas misericordioso con los que han partido ya de esta vida. Ellos han esperado en la resurrección con Cristo; acógelos, pues, en tu Reino para siempre.

S. Padre bueno: danos también a nosotros la vida en tu Reino, junto a María, nuestra Buena Madre, los apóstoles, y todos los que han dado su vida por amor a ti y por causa del Evangelio. Así podremos alabarte por siempre como lo hacemos ahora.

T. Por Cristo, con Él y en Él, a ti Dios, Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Paz en la tierra

Paz en la tierra, paz en las alturas. que el gozo eterno reine en nuestro corazón. (2)

56

(Paz, paz, paz, Señor. Paz, paz, paz, Señor. El mundo vive sediento de paz, sediento de tu amor.)

Da la paz, hermano, da la paz. Constrúyela en tu corazón y con tu gesto afirmarás que quieres la paz. Que tu paz, hermano, sea don. Es el mejor signo de amor que tú nos puedes ofrecer. Abrazo de paz.


Comunión: En torno al pan

Las fuerzas se rehacen en la mesa, Se olvidan los silencios sin razón; se escucha una nueva palabra, con la mirada en torno al pan, en torno a él. (Vivir en torno a él). Una mesa que no tenga horarios, mesas amplias con mucho lugar; platos llenos de gran confianza, compartiendo el calor del hogar. Que la mesa reúna ilusiones y detalles de un mismo vivir. El sabor del encuentro y la fiesta crecerá como masa de pan. En la mesa vivamos sin prisa cada gesto de hermano y su fe; que la mesa serene sus penas, fortalezca los cuerpos y el dar. En la mesa busquemos descanso y un resquicio de tiempo y un tú, de aquel tiempo gratuito que empuja a llevar a los hombres la paz.

Entrega del detalle

...para colgar las llaves de un nuevo comienzo…

57


Despedida

MADRE

Nuestra espiritualidad, mariana y apostólica, nos invita a mirar a María como primera discípula de Jesús para dar nuestra respuesta. Ella es para nosotros modelo de escucha, de amor por los pobres y de acogida del mensaje de Dios. Su manera de vivir la Palabra de Dios nos inspira y nos dirige por el camino que debemos seguir. Como Ella, no sólo proclamamos la grandeza del Señor con nuestros labios, sino que nos comprometemos a servir a la justicia de Dios con nuestras vidas. Gracias, Madre mía, por llevarnos a Jesús. Haznos más humildes, tan sencillos como tú. Gracias, Madre mía, por abrir tu corazón, porque nos congregas y nos das tu amor. Madre, Madre. Madre, Madre. (2)

58


@PJV_M_Iberica

facebook.com/iberica.pjv

Avda. Jesuitas, 34. 28806 Alcalรก de Henares (Madrid) www.maristasiberica.es

Año la valla 2016-2017  

Formación para el bicentenario marista.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you