Issuu on Google+

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA UNIVERSIDAD YACAMBU VICERRECTORADO DE INVESTIGACION Y POSTGRADO ESPECILAIZACION EN CIENCIAS PENALES Y CRIMINOLÓGICAS BARQUISIMETO ESTADO LARA

LOS JUGADORES CON VETO (ANÁLISIS)

Abg. Marisol Paredes de Pereira

Abril, 23-2013


JUGADORES CON VETO

Los actores con veto son aquellos que tienen el derecho o el poder de paralizar o reprimir las reformas políticas del partido o grupo dominante en el gobierno. Al respecto, Hernández, N (2011) expone que “los jugadores con veto pueden ser los partidos pequeños en gobiernos de coalición; las segundas cámaras en sistemas bicamerales, los presidentes en sistemas presidencialistas, las cortes constitucionales, y en ocasiones los militares, los bancos centrales independientes y los grupos de interés.(pág. 25). En tal sentido, la aprobación o desaprobación de políticas públicas en el país trae como consecuencia que estas, en muchas ocasiones, son diseñadas sin tomar en cuenta el verdadero contenido y alcance de las mismas, teniendo que ser aprobadas en forma inmediata sin ser deliberadas, instalando una realidad política compleja derivada de la alternancia vivida; transitando hacía formas del sistema político más competitivas, desconcentradas en el ejercicio del poder, y llena de contrapesos formales e informales para el ejercicio de la función pública.


Por consiguiente, el concepto de jugadores con veto, desarrollado por la economía política, lo relaciona con las políticas públicas aprobadas e implementadas por instituciones políticas y el proceso político de cada país; así determinan el número de emisarios envidos que entraran a discutir, dando fuerza y valor al conjunto de artículos destacados en la discusión de una ley, teniendo presente que la firmeza, permanencia y duración de las decisiones depende en gran parte del conjunto ganador, siempre y cuando este sea pequeño tendrá mayor número de jugadores con veto, aumento de la concentración e incremento del enlace y la relación en el contenido de lo discutido, tal como lo expresa Tsebelis (2002). En este mismo orden de ideas, las preferencias de los jugadores con veto implicados en las decisiones sobre los resultados de las instituciones políticas también dependen de las instituciones que interactúan en las mismas. Así se entiende, entonces que estos jugadores con veto pueden ser definidos por la Constitución como institucionales, entre ellos: Presidentes, Senadores, entre otros parlamentarios; mientras que también pueden ser partidarios del sistema político como lo son partidos integrantes en la discusión. De tal manera que, entre la capacidad de modificar, transformar o diferenciar las políticas públicas y la capacidad de lograr compromisos creíbles debe existir el intercambio, Cox y McCubbins (2001), con el propósito que exista lo imaginable, razonable y comprensible, tal como seria: sistema presidencialista un


jugador más que el parlamentario; la independencia del poder judicial agrega jugadores con veto en ciertas y determinadas áreas que le competen. Entendiéndose entonces que factores constitucionales, políticos e institucionales son determinantes para la resistencia y elasticidad de las políticas asumidas en decisión. Ante tal planteamiento, los regímenes políticos democráticos Presidenciales o de Parlamentarios regularmente concentran su operación en espacios institucionalizados a través de los cuales una iniciativa legislativa deberá pasar para convertirse formalmente en ley o en política pública, en ellos los jugadores con veto aparecen como aquellos actores, individuales o colectivos, que se encuentran habilitados para decidir el destino final de la iniciativa.

Así, el proceso de implementación de las políticas públicas en Venezuela, aplica:


-Primero, el análisis del número de jugadores con veto institucional sobre la base constitucional del año 1961 y 1999; la elección de autoridades regionales a partir de 1989, entrarían en juego con veto institucional; mientras que la polarización

ideológica

comparó

jugadores

con

veto

partidarios

o

parlamentaristas. -En segundo lugar, entran jugadores políticos con veto de parlamentarismo que enfocaran el impacto del sistema electoral, las preferencias de los votantes y la concurrencia a elecciones, con alcance de otros factores que afecten la flexibilidad y predictibilidad del sistema político. -Tercero, el parlamentarismo pone en juego a los jugadores con veto evaluando cualitativamente el impacto de la proporción y clasificación de estos sobre las políticas públicas en el país, analizando política fiscal, petrolera y de descentralización. Desde esta perspectiva, el desarrollo de una nación está en manos de los jugadores con veto y es el Estado el encargado de vigilar la estabilidad económica, social, educativa, política entre otros estratos que se rigen mediante las políticas públicas aprobadas en el país por estos jugadores, bien sea institucionales

o

parlamentaristas,

con

artículos

claros

y

precisos

en

procedimientos de actuación apegados a la ley, sin permitir el estancamiento en la toma de decisiones o la posibilidad de que intereses particulares sean los que se impongan.


De igual forma, la producción legislativa de los últimos años no ha estado a la altura para hacer frente a los retos presentes: inseguridad y crisis económica. Los intereses particulares de legisladores, funcionarios públicos, líderes partidistas o sindicales se imponen, mientras que la ciudadanía con iniciativas o acciones participativas esperan por unos jugadores con veto que los integre a las decisiones con poder de ejecución sin que exista la posibilidad de un comportamiento oportunista.


Referencias Cox y McCubbins (2001),"los institucionales determinantes de los resultados econ贸micos de Polcy". Cambridge University Press Hernandez, N (2011) http://lapoliticaimporta.blogspot.com Tsbelis, G. (2002) Veto jugadores: trabajo de instituciones como pol铆tico. Princeton University Press.


Los jugadores con Veto