Page 1

, a c i l l a t e M e d o c s i d Nuevo s a m y d l o f n e v e S d e g n Ave


Director: Mario Gonzalez Diseño: Mario Gonzalez Fotografias: Tomadas de diferentes paginas web

EDITA Editor: Mario Gonzalez Distribucion: IBERMEX, S.A. DE C.V. Impreso en Mexico Precio: $30 Carta Editorial: Esta edicion habla de una de las bandas mas famosas en el metal con su mas reciente disco doble despues de varios años lo cual es una buena noticia, tambien hablamos de otras bandas con diferentes estilos que sacaron recientemente tambien material discografico nuevo. Bandas grandes asi como pequeñas que comparten lo que hacen mejor, hacer musica. Esperamos que sea de su agrado y siganos leyendo en proximas ediciones.

CONTENIDO 4 Avenged Sevenfod

Avenged Sevenfold cimentan con “The Stage” un futuro musical más amplio

6 Korn

Korn lanza su nuevo disco ‘The serenity of suffering’

8 Posters de Regalo

De Avenged Sevenfold, Metallica y Korn

14 Metallica Hardwired…To Self-Destruct 18 Top 5 Discos de Metal


¡Avenged Sevenfold sorpresa de viernes

L

os ecos de Muse son casi tan obvios como los de Metallica. Todo un viaje por las más variadas facetas del sonido de Avenged Sevenfold que refuerza la idea de que la banda está por encima de géneros y etiquetas. Sus fans de 17 años quedarán algo confundidos pero Avenged Sevenfold cimentan con “The Stage” un futuro musical más amplio Dentro del caos desordenado en que se ha convertido la industria del disco hoy en día, cada uno juega sus cartas como puede, como le dejan o como le da la gana. Unos hacen crowdfunding, otros editan EP’s en lugar de discos,

otros editan cinco singles antes de sacar el disco y otros, como Avenged Sevenfold, editan el disco por sorpresa y sin previo aviso. Es lo que los de Orange County han hecho con “The Stage”, su primer disco en más de tres años, desde que publicasen “Hail to the King”. También es el primer disco con Brooks Wackerman como baterista y el primer disco sin contribuciones de ningún tipo por parte de The Rev, su baterista fallecido a finales de 2009 y uno de los motores de la banda. Corren tiempos de novedades para Avenged Sevenfold, que tampoco es que se mantengan estáticos explotando la misma fór-

mula una y otra vez. Es más, “The Stage” es un disco conceptual sobre la inteligencia artificial y contiene algunos de los temas más insultantemente creativos que la banda ha hecho en los últimos diez años. Si “Hail to the King” no terminó de gustarte, “The Stage” posiblemente te entre con más facilidad. Lo cual no quiere decir que sea un disco fácil de escuchar. El disco empieza con un tema de ocho minutos, para marcar territorio. Es el que da título al disco y tiene un inicio ligeramente reminiscente al propio “Hail to the King”, por el tapping de Synyster Gates. Alterna partes rápidas con breaks más pesados y partes a medio tiempo, así como interludios con guitarras limpias. Da tiempo de que suene todo en ocho minutos, obviamente. Un solo especialmente brillante de Synyster Gates es la guinda del pastel. El inicio de “Paradigm” parece propio de un tema de Entombed, pero luego la cosa se

pone más compleja. Los patrones de batería de Brooks son intrincados, además de muy creativos. Cuando la banda sale de esos complicados versos lo hace con una explosión en forma de estribillo en la que M. Shadows explora los limites de su voz. En comparación, “Sunny Disposition” es casi simple y facilona, un tema que podría haber cuadrado perfectamente dentro de “City of Evil” o su disco homónimo. Pero también trae sorpresa, en forma de sección de metales. Esa mezcla entre prog, thrash metal, blast beats y sección de viento de tintes jazz es sencillamente magistral. No podrás dejar de escuchar este tema. El metal más bruto viene de la mano de “God Damn”, que cuando arranca es el equivalente al Usain Bolt de las canciones de Avenged Sevenfold. El riff es vertiginoso y la entrega vocal de Shadows es remarcable. El trabajo de batería de Wackerman vuelve a ser el protagonista en


d estrenó su nuevo álbum como una s! “Creating God”, con sus patrones creativos y alejados de los estándares del género. La afinación de sus parches y la manera en que aprovecha esto a su favor juega un papel importante en como su técnica se impone por encimas del ataque de guitarras. El disco contiene una buena ristra de grandes canciones. “Higher” posee un riff marca de la casa y a un Shadows especialmente dedicado al tramo agudo de sus cuerdas vocales. Las baterias tribales son otra novedad, así como el uso de una caja piccolo y una normal intercambiando protagonismo a lo largo de la canción. Melódico y cañero a partes iguales. La sorpresa final del disco viene de la mano de “Exist”, la canción más larga de la historia de la banda, con casi 16 minutos de duración. Es la canción donde más prevalecen los elementos progresivos con los que está salpicada la totalidad de “The Stage”. Misterioso, experimental, cambiante y épico son

los adjetivos que mejor describen esta obra maestra con la que cierran el trabajo. Los ecos de Muse son casi tan obvios como los de Metallica. Todo un viaje por las más variadas facetas del sonido de Avenged Sevenfold que refuerza la idea de que la banda está por encima de géneros y etiquetas. Sus fans de 17 años quedarán algo con-

fundidos pero Avenged Sevenfold cimentan con “The Stage” un futuro musical más amplio, con menos barreras y con más atractivo para aquel público que nunca se decidió a darles una oportunidad. por las más variadas facetas del sonido de Avenged Sevenfold que refuerza la idea de que la banda está por encima

de géneros y etiquetas. Sus fans de 17 años quedarán algo confundidos pero Avenged Sevenfold cimentan con “The Stage” un futuro musical más amplio, con menos barreras y con más atractivo para aquel público que nunca se decidió a darles una oportunidad.


M

uchas dudas se tenían con Korn (merecidas, hay que decirlo) pero para sorpresa de casi todos, ¡The Serenity of Suffering es un gran disco! posiblemente (o con seguridad en mi caso) estamos ante el mejor disco de la banda norteamericana en más de 15 años… “Untouchables” se suponía que elevaría a Korn a un nivel más alto de lo que jamás había estado. Iba a ser su Black Album, y llevaron su producción a nuevas alturas. También se diversificaron en estilo, especialmente los riffs. Por alguna razón, sin embargo, no aumentó drásticamente el número de fans de la banda. Korn han estado

buscando una dirección desde entonces. Korn no ha dejado de tener éxito realmente. Han lanzado discos bien colocados en la Billboard. A pesar de eso, la afluencia de asistentes a los conciertos fue disminuyendo y la experimentación con el dubstep y otros sonidos propios de la música electrónica no ayudó a un resurgimiento. Tal vez la salida de Brian

Welch les castigó más de lo esperado. En 2014 la banda recuperó su relevancia y su guitarrista, pero la música todavía no justificaba el renovado interés. Con el lanzamiento de The Serenity of

THE SEREN

Suffering, Korn finalmente tiene la música para justificar el revuelo por la reunión con Welch. Hay diversos riffs, melodías y pegada, y un rendimiento de primer nivel de Jonathan Davis. The Serenity of Suffering suena fresco, con lógicos guiños a la etapa del 2000. Las dos primeras canciones, “Insane” y “Rotting in Vain” muestran el estereotipo de Korn en su máxima expresión. Hay un bajo poderoso, riffs rítmicos muy pesados y una tonelada de angustia de Jonathan Davis. El tópico de volver a las raíces de la banda ha estado en boca de los propios músicos pero


NITY OF SUFFERING esta vez es cierto. “Black is the Soul” es una pista más lenta y rítmica que cuenta con Jonathan Davis cantando sobre una melodía de teclado y guitarra que se realiza por una línea de bajo. Por supuesto, hay una parte rápida en el medio de la canción. A medida que el álbum avanza, escuchamos mucha influencia de “Untouchables” en la diversidad de las canciones, así como el fuerte sentido de la melodía. Pero también escucho un borde agresivo que en realidad no ha sido usado durante muchos años. Esto es especialmente evidente en la voz de Jonathan Davis que incluye canto, gritos

y un poco de gruñidos guturales (muchas veces en capas una encima de la otra). Los riffs, también, son más poderosos de lo que han sido desde hace mucho tiempo. Casi todas las canciones también cuentan con un coro que se pueden enganchar en la primera escucha, así como un sentido de la melodía prominente. Parece que la banda ha hecho un balance de su carrera de más de 20 años y se seleccionan las partes que sería mejor trabajar para ellos hoy y los combinaron con algunas ideas nuevas y sonidos frescos.


Hardwired…To Self-Destruct compositor de hits a que no se apreciaba l nuevo disco medio que tienen.

E

de Metallica puede ser muchas cosas pero claro queda que, sobretodo, es un muy buen trabajo. Los tres primeros singles que sirvieran de adelanto ya nos hacían presagiar que los “viejos” guitarreros y guarros estaban de vuelta y posiblemente sean sus mejores temas en este LP, porque si algo hay que criticarle a este trabajo es su duración. Hacer un disco doble es ambicioso incluso para ellos y algunos temas podrían haber sido cortados antes que los seis-siete minutos de pro-

Solo ‘Hardwired‘ está alrededor de los tres minutos, justamente la que abre el disco es una oda a esos buenos viejos tiempos de alcohol, descontrol y música a todo gas de los creadores del metal más agresivo que recuerdes. La cosa sigue a más con ‘Atlas, Rise!‘, otro de los singles y una de las mejores piezas del disco con un coro tan pegadizo como no se veía desde épocas que trabajaban con Bob Rock. Con un Hammett más armónico y menos protagonista, Hetfield se ha curtido como

lo largo del tiempo. No le pidáis al tipo que sea Dylan. La tercera canción ‘Now That We’re Dead‘ abandona el speed para centrarse en el sonido alcanzado por el Load con uno de los estribillos más pegadizos de todo el trabajo. James en plan seductor con una batería bastante plana y de marcha militar con cambios de ritmo pero que cumplen a la perfección lo trazado en el plan de acción. ‘Moth into Flame‘ es otro de los destacados del disco. Sigue la línea de Atlas, un single potente, algo

en Death Magnetic, un buen disco pero sin singles destacables. Esta cuarta canción será parte de los setlists de los próximos conciertos de los reyes del jevi, con la afiladísima guitarra de Kirk con ese plus melódico innovador que casa estupendamente con el estilo de la banda. ‘Dream No More‘ es otra con tufillo a los Load/ReLoad: baja la intensidad tras casi media hora de artillería a todo trapo. También recuerda a la apertura de ‘Sad But True’ un poco, es seguramente una de las canciones que


dará más jueguillo a esos “fans de toda la vida” y que reniegan de aquellos discos de la segunda mitad de los noventa. El primer disco acaba con ‘Halo on Fire‘, el tema más largo del LP. Aquí vemos más cambios de ritmo con muchos arreglos y las seis cuerdas excelentemente manejadas por el dúo Hetfield / Hammett que hace rato entendió su papel en esta banda

con su depurada técnica y dominio de los pedales. Nos cuelan la acústica con mucha clase y James con una clase vocal magistral, como en los mejores tiempos.


El segundo disco se hace más cuesta arriba, aquí hay temas que podrían haber sido recortados tranquilamente. Aquí quien escribe firmaba por un Hardwired de 9 canciones pero vamos, por dármelas de exigente. ‘Confusion‘ es la encargada de dar el pistoletazo de salida a este segundo tramo, una canción un tanto

densa y espesa a la que le sobran un par de minutos pero con una base rítmica memorable. Trujillo suena más y mejor con cada disco, cargar el peso pesado de ser el bajista de esta banda es peor que ser el presidente de Estados Unidos, siendo además aquí en la única canción donde participa en la composición el ex Suicidal Tendencies,

Ozzy Osbourne y demás. ‘ManUNKind‘ también comienza con ese bajo que antes pocas veces se escuchaba para darle paso a una guerra de espadas disfrazada con cambios de ritmo, disparos desde la guitarra de Kirk que van apilándose en forma de montaña, otro de los cortes que podría haberse quedado fuera

tranquilamente. ‘Here Comes Revenge‘ es otra que no dice demasiado pero que destacamos por el trabajo de Ulrich y Trujillo manteniendo la tensión hasta darle paso a la represa de riffs. Esta parte es la más pesada y difícil del disco, con temas como ‘Am i Savage?‘, aliento a doom que va creciendo con la figura de Lars pe-


gándole como si estuviese devolviendo un saque de tenis. Si Metallica tomaba algo prestado de Sabbath en el tema anterior, en ‘Murder One‘ le rinden homenaje a su mentor, Lemmy. Como es de esperar es muy grueso y potente como el amplificador al que debe su nombre y con una línea compositivas muy demoníaca. El disco se cierra

con ‘Spit Out the Bone‘ una balacera al mejor estilo Scarface en clave headbanging. Doble bombo a diestra y siniestra, un bajo muy grueso que nos trae a la memoria al majestuoso “Kill Em All”. La adrenalina recorre los siete minutos del tema sin darte descanso, es como pelear con un tiburón. “Hardwired…To Self-Destruct” es un

disco que marca el regreso de los viejos Metallica. Como dije, no esperen los primeros trabajos de los de SF, esto es lo que hay. Y si bien quizá peque de extenso (por temas y por la duración de estos), aquí encontramos a un Hetfield mejor que nunca, a Ulrich sin desentonar a pesar de su horda de haters, a Trujillo más protagonista con su bajo

potente más el plus de hacer los coros y a Hammett en su papel de guitarrista menos rockstar y con más groove y feeling para saber cuando dar un paso al frente y cuando no. Igual que ellos son los mejores en lo que hacen y seguirán siendo los putos reyes del heavy metal. ¡A pastar, Metallica is back!


Top 10 Discos de Metal Metallica Master of Puppets (1986) Black Sabbath Paranoid (1970)

Slayer Reign in Blood (1986)

Death Individual Thought Patterns (1993)

Mercyful Fate Melissa (1997)


Revista Rock Sound-Mario Gonzalez