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Competencias Profesionales en Educación MEB 5252

Tarea satélite 1.3 Superando el conflicto y orientando la toma de decisiones

Maria Elia del R. Millán Martínez ID: 209703 2 de diciembre del 2016


*Situación conflictiva a nivel académico Una situación de conflicto que viví hace muchos años fue cuando estaba estudiando en la universidad. Estaba a punto de entrar a clases cuando la maestra llegó apresurada, la quise parar para poder platicarle la situación que estaba pasando ese día, pues era misa de difunto de un tío mío. Me acerqué a ella y le dije que si podía salirme 20 minutos antes de que la clase acabara para que me diera tiempo de llegar a misa, ella con la premura me dijo que tenía permiso y entramos rápidamente al salón. Cuando finalmente llegó la hora de irme, tomé mis cosas y me fui. Cuando llegaron mis evaluaciones semanales, observé que estaba realmente. Nuevamente cuando se presenta la siguiente clase, me acerqué a la maestra que no entendía porque tenía tan baja calificación, pues no había ausencias y mis trabajos cumplían con los objetivos. Ella me mencionó que era porque en una actividad en clase no había estado presente y que eso había afectado a mi calificación. Le pregunté que si casualmente había sido la clase donde me salí temprano y ella me dijo que sí. Ella molesta me dijo que porque no le comenté nada y que de hecho le había sorprendido que abandonará el aula, siendo una estudiante responsable. Yo le recordé enseñándole mis notas que había estado presente pero que fue el día que le pedí permiso de salir más temprano. Ella molesta me aseguró que no le había dicho nada. Yo al escuchar esto, me moleste mucho y le dije que no era posible que no me hubiera puesto atención y que no estaba de acuerdo con su actitud, ni mucho menos con la calificación. Cabe señalar que llevábamos buena relación. Ella me insistió que no estaba mi participación ese día y que no le había pedido permiso. Yo estaba muy molesta y seguí argumentando que le había pedido permiso. Creo que ambas, defendiendo cada una su punto de vista, nos empezamos a molestar. No había agresividad pero si molestia. Cuando observé que iba el enojo tomando más el control de la situación, decidí retirarme. Las sesiones siguientes fueron buenas, pero había algo que no estaba bien. Llegó cierre de semestre y aún sentía algo extraño de parte de ambas. A pesar de que mis calificaciones al final no fueron bajas, seguía con mi molestia. Así que fue hablar con mi coordinadora. Lo único diferente fue la actitud que ella tuvo para conmigo. Me escuchó en todo momento, e incluso le enseñé mis notas de aquel día. Ella me empezó hablar conmigo y a decirme que era una excelente estudiante y que no me preocupará pues realmente esa nota no había perjudicado mi nota final. Ella me aconsejó que a la próxima vez, tratará de buscar el mejor momento para pedir permiso a situaciones tan especiales como misa de difunto. Me dio unos cuantos consejos. Me sentí escuchada y salí relajada. Al día siguiente busque a la maestra con la que había tenido el conflicto y le pregunte que si tenía un momento para platicar. Más tarde nos reunimos y le expresé como me sentía y la quise remontar en la situación cuando llego corriendo y yo apurada le pedí permiso. Le detalle cada segundo de ese instante. Y ella recordó aquél momento. De hecho, recordó que esa tarde había llegando corriendo porque había sido cumpleaños de su hermana. Finalmente, tras habernos detallado cada momento con unas tazas de café en la cafetería de la universidad, recordó mi permiso y yo recé mi error por la premura del permiso. Luego me hizo unas preguntas respecto al tema que analizamos ese día. Ambas nos pedimos una disculpa y juntas detallamos lo que había pasado. El proceso de aprendizaje que tuve en esta experiencia recuerdo que me hizo reflexionar varios aspectos. La primera , es que muchas veces , hay momentos en lo que el mensaje deseado no llega por ciertas circunstancias, una de ellas porque no puede ser el momento adecuado, como a mi me sucedió. Aprendí que la mejor manera de arreglar un conflicto es platicando tranquilamente y desmenuzar la situación para evitar malos entendidos. También aprendí, que lo que yo puedo observar como normal , los otros no lo pueden observar como yo lo observó, pues tienen otras perspectivas. Aprendí que no hay mejor cosa, que darte cuenta


de tus emociones y saber controlarlas, pues cuando las controlas evitas que el conflicto crezca. Aprendí que todos tenemos situaciones que nos hacen olvidar detalles importantes a considerar cuando se toman desiciones. Aprendí a no juzgar por un olvido, pues mi molestia era el que haya olvidado que fui a una misa de difunto, lo cual la consideré en ese momento como persona inhumana. Al final me di cuenta también, que no todos piensan como yo y que todos pueden tener errores como yo lo tuve aquella tarde que íbamos ambas apresuradas y pensando en nuestros asuntos. Yo creo que si hubiera sido o tenido una mejor inteligencia emocional, hubiera esperado el momento adecuado para platicar con la maestra para pedirle permiso, así como, no haber platicado hasta el final , sino en un principio cuando el conflicto se dio. Creo que mi comunicación al principio no fue asertiva, pues no busque arreglar el problema sino comprobar un hecho no recordarlo en aquel momento por la maestra. Hasta cierto punto creo que no hubiera habido cierta pasividad como cuando se dio al principio, por el simple hecho de creer cosas que no eran reales. Creo que el manejo de la inteligencia emocional se dio después, cuando hubo control por ambas partes y apertura para solucionar las situación. Hoy en día seguimos en contacto y ha sido una de mis mejores maestras, pues me enseño que es muy importante ponerte en el lugar de otros y buscar momentos adecuados para platicar algún conflicto que incomode alguna de las partes afectadas. *Situación conflictiva a nivel labora Actualmente soy maestra en el Instituto D´amicis. Éste es mi cuarto ciclo como maestra de inglés en primer año de primaria. Soy una persona que disfruta lo que hace, por lo tanto, soy responsable, trato de dar lo mejor de mí, soy cariñosa, abierta, honesta, respetuosa, y tengo ética y valores que sustentan cotidianamente mi trabajo. Gracias a Dios he tenido tanto dulces como amargas experiencias que hacen que mi trabajo se enriquezca día a día. Considero que tengo unas excelentes compañeras de trabajo, así como una increíble directora. Mi directora y yo llevamos una muy buena relación, ella sabe cada paso mío y sabe también los parques. Desafortunadamente , siempre existe una que otra mamá que , por su ausentismo u otras cuestiones psicológicas o personales, quieren ir en contra tuya, en incluso con el colegio. Cabe señalar que la comunicación que existe entre mi directora y yo es una comunicación activa-asertiva y diaria. Hace unos días, estaba dando clases ,ya casi para finalizar el día, llegó el coordinador de inglés de primaria superior a interrumpirla para decirme que si no me había dicho mi directora que él se iba hacer cargo a la hora de la salida. Le dije que no estaba enterada y que me parecía muy raro que no me lo hubiera comunicado. El insistió, sin embargo, me comentó que no estaba conforme con esa decisión. Yo, respeté, y me hice puse a ordenar el salón. Realmente estaba molesta pero tranquila. Cuando una mamá me preguntó algo, nuevamente tomé control del grupo y acabé de entregar a los niños. Cuando me dirigí a acomodar mis cosas me solté a llorar pues me había sentido fatal que no estuviera enterada de esa decisión pues me sentí humillada. Me tranquilicé y fue a buscar a la directora. Ella estaba ocupada. Me fui a mi casa y pase un tarde fatal. Al día siguiente, ya con mi emoción de molestia y tristeza en un bajo nivel, vi pasar a la directora y le pregunte si me regalaba unos minutos porque quería platicar de algo que no me parecía y que me había sentido muy triste. Ella me dijo que sí. Me preguntó que qué había pasado. Yo le expliqué exactamente como fue la situación vivida el día anterior, cómo había sido, que me había dicho mi compañero y cómo me hizo sentir esa situación. También le dije que si esa era su decisión, que la respetaba, pero que consideraba importante comunicármelo. Ella empezó a explicarme, dándose cuenta que hubo un problema de comunicación. Ambas nos escuchamos y arreglamos el mal entendido de la situación, misma que no era hacia mí, sino en todos los grupos. Situación que no era la de tomar el grupo por alguien más, sino que el maestro apoyaría a todos los grupos de primaria , es decir, a las


maestras para que fuesen horas de lectura. Me fue muy gratificante escuchar a mi directora decir cosas positivas de actuar diario, tanto persona como profesionista. Le abrí mi corazón , como ella me abrió el suyo pidiéndome disculpas. Reconocí su trabajo, como siempre lo hago, pues la consideraré, considero y la consideraré una excelente directora y una maravillosa persona. Llevamos muy buena relación y siento que ese día ambas actuamos con una alta inteligencia emocional. En la tarde, sin esperarlo me mando un mensaje con mucho cariño, me hizo sentir muy bien. La experiencia, que viví aquella mañana con ella , junto con el especial mensaje por la tarde, fue algo muy especial que nos marco a ambas, como personas , seres humanos y profesionistas. *Situación conflictiva a nivel personal Era el mes de Junio, vísperas de la primera comunión de mi hijo. Estaba con mi mamá buscando unos zapatos para tan importante día. Recuerdo que al entrar a la tienda , recibí una llamada, la entendí al mismo tiempo que miraba por el escaparate. Mientras hablaba, yo decidí probarme unos zapatos. Cuando terminé la llamada, de dirigí a la caja a pagar. Saliendo del lugar, me di cuenta que mi teléfono celular no lo tenía, así que, inmediatamente me dirigí a la tienda nuevamente pues recordé que estaba hablando por teléfono cuando estaba en la tienda. Cuando entré le pregunté a los que estaban atendiendo si no había dejado mi celular ahí, ellos contestaron que no. Me puse inmediatamente a buscar por mi bolsa y no lo encontré. Le pedí (ya muy molesta) que por favor revisara las cámaras de seguridad, ella me contestó que no servían. Al escuchar esto, aún me molesté mal, pues no podía creer que en esa tienda no sirvieran sus cámaras de seguridad. Ya muy molesta y enojada les pedí que buscaran mi celular que tenía que estar dentro de la tienda. Ellos incluso me dijeron que podían revisar sus cosas, yo molesta les dije que no, pero de ser necesario lo iba hacer. Recuerdo que pensaba en todas las fotos e información que tenía en mi celular. Cada vez que pensaba en eso, me enojaba aún más. Después un rato me salí de la tienda muy enojada diciendo que no era posible que no apareciera mi celular, asegurando que ahí me lo habían robado. Cuando caminé unos pasos, empezó a vibrar algo dentro de mi saco. Era mi celular. Cuando lo tenía en mis manos , me dio mucha pena haber asegurado algo que no era cierto ya. Por supuesto, me regresé a la tienda y les pedí una disculpa a las tres personas que estaban atendiendo en la tienda, que lamentaba haberme enojado y afirmado que ahí me lo habían robado , cuando en realidad lo tenía en mi saco. Me sentí fatal, pues nunca me había sucedido. Ese día aprendí que la única culpable de mi enojo y conflicto con las personas que atendían la tienda era yo. No perdí la compostura , pero si mostré un gran enojo sin motivos fundamentados. Mi enojo al final de la tarde fue conmigo, al no poder controlar mi enojo y haciendo juicios de valor fuertes sin fundamento y razón. Fue muy penoso darme la vuelta para pedir disculpas pero necesitaba hacerlo. A pesar del mal sabor de boca, la gente muy amablemente aceptó mis disculpas. Hoy en día puedo decir, en base a lo revisado sobre la inteligencia emocional, resolución de conflictos y comunicación asertiva, que tuve la nula capacidad de autocontrol de mis emociones de enojo y frustración, que mi comunicación no fue asertiva , más bien, agresiva. Lo que puedo rescatar de esa experiencia, fue que al menos, pedí una disculpa por haber asegurado que me lo habían robado en la tienda. Esa noche, reflexionando me di cuenta, que no actué equilibradamente, ni tuve una actitud de empatía. Fue una experiencia que me ayudó mucho para entender que cuando voy de compras el teléfono va en la bolsa y que cuando conteste una llamada, ponga atención, cuelgue y regrese mi teléfono a su lugar. Aprendí que si pierdo mi celular es mi responsabilidad y no la de alguien más. Aprendí que si llegará a suceder algo similar, lo que tengo que hacer, es buscar hasta el mínimo rincón de todo lo que cargo y que si no lo llegará a encontrar, no puedo juzgar a nadie más. ,Será sólo y mi única responsabilidad tomar control de mi enojo y pensar que la única culpable soy yo.


Reflexión final Las emociones y sentimientos juegan un papel sumamente importante. (Misterio de Educación. Gobierno de Chile, 2006). Dentro de una institución educativa, indudablemente existirán ciertos conflictos, muchos de ellos se desmenuzarán por la incongruencia en el proceso para lograr objetivos, la mala integración de la comunidad educativa, los distintos o mismos roles que desempeñan algunos integrantes en la comunidad educativa, o bien por simples discrepancias entre las necesidades y potencialidades del sujeto. (Pareja, Fernández, J.A., 2017) El problema no es el conflicto como tal, sino la postura ante el mismo. (Santos Guerra, 2013). De ahí viene todo el conjunto de elementos (biológicos, psicológicos, normativos y antropológicos) dentro del sistema social en el cual estamos inmersos. Pero sin lugar a dudas, el ingrediente básico para la aparición de los conflictos son los sistemas de comunicación. “Toda la comunicación contiene información, pero no toda la información tiene el valor comunicativo” (Pareja, Fernández, J.A., 2017). Las técnicas para la resolución de conflictos de una manera pacífica en instituciones educativas son: la negociación, la mediación y el arbitraje pedagógico (Misterio de Educación. Gobierno de Chile, 2006). La comunicación asertiva es el proceso mediante el cual los implicados expresan respetuosamente pensamientos, opiniones, sentimientos de manera pacífica, clara y congruente. Así como la comunicación asertiva es un elemento básico para la resolución de conflictos de manera pacífica, también la escucha activa es necesaria para que éste tipo de comunicación realmente pueda ser exitosa. La escucha activa implica tener una disposición física y mental para escuchar, entender y comprender lo que el emisor del mensaje está diciendo. (Ministerio de Educación. Gobierno de Perú s/f). Creo indispensable saber que una actitud asertiva me permitirá convivir e interactuar de manera cooperativa y no violenta, en un clima de respeto y tolerancia. (Ministerio de Educación. Gobierno de Perú s/f). Como docente, debo de generar espacios en donde los estudiantes puedan trabajar su autoestima, autocontrol, motivación, sensibilizarlos para percibir los derechos de los demás. Generar espacios donde aprendan a reconocer los sentimientos de la otra persona tan valiosos como los suyos. (Mare y Mare, 1976). El papel de la inteligencia emocional dentro de la solución del conflictos es esencial para mejorar incluso nuestras relaciones sociales. Para Cooper y Sawaf (1997) conciben a la inteligencia como una aptitud para captar emociones. Mayer y Slovey (1997, p.12) y García y López (2009, p. 22), consideraron la inteligencia emocional a partir de cuatro habilidades básicas, las tres primeras son: percibir, valorar, y expresar emociones, es decir “acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento; y la cuarta la habilidad para comprender emociones, el conocimiento emocional y la habilidad para regular emociones promoviendo un crecimiento emocional e intelectual” para enfrentar la cotidianidad. Mayer y Slovey (1997, p.12) y García y López (2009, p. 22). Shapiro (1997) considera que la inteligencia emocional se relaciona con las cualidades emocionales que conducen al éxito. Algunas de ellas son: la empatía, la expresión y la comprensión de los sentimientos y la capacidad de adaptación. Para Goleman el individuo estudiante aprende con el ejemplo del sujeto docente. El menciona que hay que lograr unificar la triada de razón, respeto y empatía. Coleman (1995). La inteligencia emocional poco a poco se ha ido robusteciendo más, en el impacto que ésta tiene dentro del proceso enseñanzaaprendizaje. La inteligencia emocional lleva al ser humano a equilibrar sus emociones, las reacciones, los sentimientos, la motivación, entre otros, hacia una capacidad de relacionarse mejor con las personas, de ser único y original basado en el control de la emoción y del intelecto, para reflejarse en los demás. Como docentes y / o directivos, siendo gestores en pro a una educación que coadyuve a acentuar las relaciones afectivas e emocionalmente inteligente, debemos de enfocarnos en el desarrollo de éste tipo de inteligencia. Ya lo menciona Isaza-Zapata, G., Calle-Piedrahita (2016), “Los maestros y


maestras con inteligencia emocional alta poseen competencias que les permiten escuchar a los demás, atender sus problemas, sus motivaciones; normalmente tienen mucha popularidad y reconocimiento social, se anticipan a las necesidades de los demás y aprovechan las oportunidades que les ofrecen otras personas”. El docente como integrante protagónico y facilitador del proceso pedagógico, tiene la gran responsabilidad de afrontar asertivamente los conflictos que se presenten. Antúnez, A y Sánchez, A. (2015). El docente, debe promover la participación activa de los alumnos y demás miembros de la institución, en la búsqueda de soluciones que contribuyan a enfrentar las situaciones conflictivas. Antúnez, A y Sánchez, A. (2015). Escuchar e identificar lo que sentimos e incluso en los demás, es una manera de reconocer-nos en el otro. Por lo tanto, la inteligencia emocional se vuelve una deliciosa herramienta para la mediación de conflictos (Antúnez, A y Sánchez, A., 2015). Es indispensable mirar a la inteligencia emocional como herramienta para generar el entusiasmo, la motivación, la autoconciencia, creando ambientes de trabajo más relajados, eficientes, afectivos y efectivos con una sana interacción social. (Benítez, E; López, G y Jaímes, M., 2014). Considero que para lograr una sana interacción y poder evitar que los conflictos crezcan, es indispensable enfocarnos a generar espacios donde la comunicación asertiva salga a flote, como resultado del trabajo del desarrollo de una inteligencia emocional. Por lo tanto, nuestra tarea como personas encargadas en la docencia, como agentes de transformación en situaciones de aprendizaje formal o informal, es necesario que nuestras decisiones sean lo más inteligente y emocionalmente congruentes. Si bien los maestros ejercemos un papel importante en la toma de decisiones de los estudiantes (Carvalho, M, 2014). Este rol que ejercemos tiene un impacto en el estudiante que va desde las actividades dentro del aula, hasta como es nuestra relación con los estudiantes (Carvalho, M., 2014). Nuestros comportamientos, actitudes, acciones van generando en nuestros estudiantes un modo de proceder (Cardoso y Marques, 2008; Constantine, Kindaichi y Miville, 2007; Sax y Bryant, 2006). Si dentro y fuera de las aulas buscamos, generamos y apostamos por una educación integral, donde se incrementaran de manera equilibrada las habilidades cognitivas y las habilidades para la toma de decisiones en base al al desarrollo de una inteligencia emocional, generando prácticas coolaborativas, participativas, significativas, motivadoras sustentadas en habilidades de comunicación asertiva, se aseguraría no sólo una calidad en el proceso enseñanza-aprendizaje, sino una genuina transformación humana y humanizarte tanto a nivel personal como comunidad. Por lo tanto los docentes somos una fuerte de apoyo increíble en la toma de decisiones y en desarrollo académico (Falconer y Hays, 2006). El papel de los docentes en la toma de decisiones académicas del alumnado se manifiesta en cuatro ámbitos de acción: la acción en el ámbito de la asignatura, las actuaciones en la promoción de la carrera, la acción en el contexto de la relación profesorado-alumnado y la acción en el ámbito de la relación con otros educadores (Carvalho, M, 2014). Creo que nuestra responsabilidad para ejercer éste papel y responder a los desafíos de la educación del siglo XXI es el desarrollo de actitudes que ayuden a la construcción de un mundo más pacífico. Una estrategia para desarrollar actividades en pro a la construcción para la paz, es el aprendizaje basado en problemas, desarrollando la toma de conciencia sobre los distintos niveles de conflicto (Burnley, citado en Hicks, 1993). Considero que en éste, se podría abordar el conflicto desde una perspectiva positiva, favoreciendo su comprensión y promoviendo un aprendizaje basado en la construcción de relaciones de respeto y no violencia. Como comunidad educativa, es necesario trabajar el conflicto en tres niveles: prevención, análisis y negociación, mediación. (Casco, 2000). Para ello se deben de trabajar tres habilidades fundamentales de la comunicación: escucha activa, expresó de sentimientos y asertividad, para llegar a consensos y compromisos (Casco, 2000). Para terminar esta reflexión me gustaría mencionar que para que todo se lleve a la acción, es necesario que como docentes nos esforcemos día a día , trabajar de manera personal un


conjunto de habilidades, conocimientos, actitudes, valores para que podamos realmente apropiarnos de ciertas competencias que nos harán mejores profesionistas, en este caso, en la educación. Si todo lo reflexionado lo lleváramos acabo congruentemente en a en la acción, seguramente los estudiantes superarían diversos conflictos llevando a cabo la toma de decisiones con alta inteligencia emocional. Recursos Carvalho, M. (2014). El papel del profesorado en la toma de decisiones académico y profesional del alumnado. Revista Española de Orientación y Pedagogía. 25 (3) :20-35. Consultado el 09.10.2016 en http://revistas.uned.es/index.php/reop/article/view/ 13856/12505 Dulcic, M. (S/F). Habilidades de comunicación. Centro de Investigación para la Paz. Fundación Hogar del Empleado. Consultado el 09.10.2016 en http://www.fuhem.es/ ecosocial/dossier-intercultural/contenido/Habilidades%20de%20Comunicaci%F3n.pdf Güel, B. M. (2011). La comunicación asertiva de los docentes. Aula de Innovación Educativa. 199:89. Consultado el 09.10.2016 en http://www.grao.com/revistas/aula/199creatividad-y-educacion/la-comunicacion-asertiva-de-los-docentes Pareja Fernández, J.A. (2007). Conflicto, comunicación y liderazgo: los vértices de un triángulo equilátero. Profesorado, revista de currículum y formación del profesorado. Universidad de Granada. Pp. 1-18. Consultado 0910.2016 en: http://www.ugr.es/~recfpro/ rev113COL3.pdf Ministerio de Educación. Gobierno de Chile (2006) Conceptos Claves para la resolución pacífica de conflicto en el ámbito escolar. Consultado el 23 de febrero de 2016 en: resolucion_pacifica_de_conflictos.pdf Ministerio de Educación. Gobierno de Perú (s/f) Aprendiendo a resolver el conflicto en las instituciones educativas. Orientación para directivos y tutores de primaria y secundaria. Consultado el 09.10.2016 en: http://www.minedu.gob.pe/minedu/archivos/a/002/02bibliografia-comun-a-ebr-eba-y-etp/7-aprendiendo-a-resolver-conflictos-en-lasinstituciones-educativas.pdf Recursos complementarios: Pollan, S., & Wilson-Younger, D. (2012). Conflict Resolution, Can It Really Make a Difference in the Classroom: Conflict Resolution Strategies for Classroom Teachers . Consultado 09.10.2016 en: http://files.eric.ed.gov/fulltext/ED536480.pdf Antúnez, A y Sánchez, A. (2015). Inteligencia emocional y manejo de conflictos en docente de educación básica y media general. Revista Transdisciplinar de Educación. 1: 49 - 65 Consultado el 09.10.2016 en: http://150.185.9.18/fondo_editorial/images/ EscenariosEducativos/Escenarios%20Educativos%201.pdf#page=50 Benítez, E; López, G y Jaímes, M. (2014). La inteligencia Emocional: Un antídoto para el estrés laboral de los docentes. Ponencia. UNAM. Escuela Normal de Tejupilco. Gobierno del Estado de México. Consultado el 09.10.2016 en:http://reposital.cuaed.unam.mx:8080/ jspui/bitstream/123456789/4158/1/VE14.101.pdf Cazallas, N; Ortega, F y Molero, D. (2015). Autoconcepto e inteligencia emocional de docentes en prácticas. Revista Electrónica de Investigación y docencia. 1 Consultado el 09.10.2016 en http://revistaselectronicas.ujaen.es/index.php/reid/article/view/2508 Isaza-Zapata, G., Calle-Piedrahíta, J. (2016). Un acercamiento a la comprensión de perfil de la Inteligencia Emocional. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales. Niñez y Juventud. 14 (1).: 331-345. Consultado el 09.10.2016 en http://www.redalyc.org/ articulo.oa?id=77344439022



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