Page 1

Moras desechas son tus labios Moras desechas son tus labios. Fríos, arañados, sangrantes. Vida que se estruja, roja vida que se apaga en mi mano. Moras heridas de memoria que lastiman palabras perdidas, que fueron amor y hoy son viento áspero, que se esconden, que se abren, que se quiebran. Labios rojos, moras tiernas, olor a fruta, que aprieto, se deshace, que se pudre. Aire fresco que fue y no vuelve… labios húmedos, imagen vaga que termina de morir definitivamente.

Nostalgia Tan dulces tan suaves tan infinitamente crueles los recuerdos se amontonan y rajan la desesperada soledad.


Esperanza Apenas la brisa de tu olor me alcanza, me habita la espera.

Encuentro Quisiera verte descubrir tu cara y alcanzarla. Suave caricia tierna, que deseo y que desmaya. Miradas de perdidos laberintos que laten sordos en la hondura de mis senos. Y me corren y me buscan en aquellos lugares que solo tú conoces, Solo tú. Porque me sabes de memoria, me predices en el viento, me esculpes con tus huellas, manos mías, de mí, mujer de tus manos. Quisiera verte, que nos hallemos solos donde solos nos hallamos. Tendré que ocultarme para que solo a mí me encuentres, como siempre.


Encuentro ¡La soledad es peor! En el ruido, en la calle, en tu compañía, en el eco, entre todos, entre ellos, en tus labios, en los míos, en la espera, en la escuela, en la esquina, en el super, en mi casa, en el cine, en la guerra, en las risas, en mis padres, en el duelo, en el abrazo, en la despedida, en el grito, en tu indiferencia. Esta soledad es infinitamente peor. Es peor esta soledad. Y, sin embargo, de pronto, puedo. Siempre puedo. Cuando asomo la cabeza y estoy sola y por fin me veo.

Palabras  

Poesías de Mariela Lenzi