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Quince puntos para el futuro, la unidad y la mística del PDC En lo político 1.- La unidad del Partido Demócrata Cristiano (PDC), su fortalecimiento, una renovada mística mediante una candidatura transversal, constituyen instrumentos fundamentales para enfrentar el desafío de recuperar nuestra centralidad en la política chilena porque el país nos necesita en la defensa de las libertades, la justicia social, la igualdad de oportunidades, la defensa de la gente frente al poder y también en el acceso al conocimiento y la tecnología. Para el PDC estas tareas nunca finalizan, pues, junto a la solidaridad y el espíritu comunitario, forman parte de nuestro patrimonio ideológico/programático fundamental. Queda mucho por hacer.

2.- La unidad y fortaleza del PDC contribuirán decisivamente a la unidad de la Concertación Juntos hemos gobernado, con éxito, dos décadas fundamentales en el desarrollo de Chile. Durante los gobiernos de la Concertación ha disminuido sustancialmente la pobreza y hemos proporcionado a Chile desarrollo, crecimiento económico, modernidad y, muy particularmente, estabilidad política, económica y social.

3.- El electorado nos ha colocado en la oposición y somos, por lo tanto, un partido de oposición a secas, en Concertación y, desde luego, trabajando para el futuro, con el objeto de dar continuidad a las tareas que quedaron pendientes durante nuestros gobiernos y afrontando los nuevos desafíos que nos depara el siglo XXI. La Concertación unida aún tiene mucho que ofrecer y hacer por Chile y los chilenos y chilenas.


En lo programático 1.- Necesitamos una puesta al día de nuestro, casi olvidado y no llevado a la práctica, V Congreso Ideológico de 2007 y lo haremos mediante un Congreso Programático que, inspirado en el Ideológico, fije prioridades de acción política y, además, establezca una metodología de ejecución en el entendido que nos encontramos en la oposición.

2.- Enfatizaremos nuestra lucha contra la desigualdad y el mejoramiento de las oportunidades para todos los chilenos y chilenas, especialmente para aquellos y aquellas de las clases populares y de los sectores medios bajos. Asimismo, buscaremos el fortalecimiento de los sindicatos, asociaciones y gremios, contrapartes fundamentales para la defensa de los derechos de quienes viven de su trabajo La estabilidad de los últimos veinte años, garantizada por los gobiernos de la Concertación, permite abordar de manera más nítida la necesidad de que en el futuro los que tienen más contribuyan de manera más eficaz con quienes tienen menos para que nuestro desarrollo sea más armónico y satisfactorio.

3.- De la misma manera, consideramos ineludible priorizar la vida en las comunas y ciudades, así como la descentralización, desconcentración y regionalización. No olvidamos que la vida en sociedad nace en el barrio y entre los vecinos. Se trata también de un énfasis legítimo, después de veinte años de vida democrática irreprochable, que indiscutiblemente favoreció la concentración del poder y la riqueza en Santiago. Se trata de un esfuerzo por dotar a los diferentes hábitats urbanos y rurales de los elementos económicos, sociales y culturales que hagan de nuestro país un territorio en equilibrio, integrado, armónico y sustentable. Impulsaremos las reformas legales y constitucionales necesarias a estos objetivos.

4.- Trabajaremos en la preparación de nuestras alternativas programáticas para las elecciones presidenciales del próximo período y lo haremos con prioridad en nuestros diseños de gobierno local, con el objeto de recuperar nuestra presencia comunal (en alcaldes y concejales) en las elecciones municipales de 2012. Esa será una primera prioridad en nuestra tarea programática para luego estructurar los planes generales que nos conduzcan a enfrentar la sucesión presidencial con ideas de futuro en materia política, económica y social, así como en innovación, tecnología y cultura.


5.- Continuaremos nuestro empeño a favor de una reforma constitucional que nos acerque a estructuras más democráticas que sustituyan el actual régimen electoral binominal, así como otorgar más autonomía presupuestaria a regiones y municipios, garantía de derechos sociales y servicios de carácter universal para la población, protección adecuada del medio ambiente con desarrollo sustentable, etc. Nuestra Constitución debe reflejar de manera fidedigna los elementos esenciales de la Patria. Y a ella la queremos “libre para cada uno y justa para todos”.

En lo partidario

1.- Presidencia Nacional al 100%, de jornada completa al servicio del PDC. Aquí se trata de dedicar, sin limitaciones, todo el tiempo necesario para hacer partido. Aquí estamos pensando en que no tenemos ni un solo parlamentario desde Arica hasta La Serena, que tenemos sólo una alcaldesa en todo ese tramo territorial, que en 77 comunas ni siquiera tenemos un concejal, que perdimos 53 alcaldes en las últimas elecciones municipales, que en los 32 cupos de diputados en la Región Metropolitana sólo tenemos dos.

2.- Los cargos en la Directiva Nacional tendrán responsabilidades específicas. Esto quiere decir que los vicepresidentes y las vicepresidentas asumirán temas que coordinarán para el PDC, pero al mismo tiempo responderán de ellos ante la Mesa Directiva, el Consejo Nacional, la Junta Nacional, las bancadas parlamentarias y también frente a los militantes. Estarán debidamente representadas mujeres que, por lo demás, han constituido históricamente un baluarte y un factor de desarrollo positivo del PDC.

3.- Trabajaremos en todo el país, con la colaboración de las directivas regionales, provinciales y comunales, así como con los frentes y departamentos, pero también estimulando a los militantes a desarrollar decisiones autónomas que contribuyan a la vitalidad partidaria en las regiones, municipios y ciudades.

4.- Abriremos las puertas y ventanas del PDC para que nos inunde un aire nuevo y limpio. Recordaremos a quienes han preferido quedarse en casa que el humanismo cristiano y el espíritu comunitario son valores por los cuales vale la pena vivir y participar en la comunidad. También les diremos a aquellos desilusionados por nuestros errores que le den una nueva oportunidad a la Democracia Cristiana, como se la dieron en los 80, lo que nos permitió


terminar con la dictadura y mostrar al mundo un Chile renovado y democrático. Los jóvenes son los invitados de honor a incorporarse activamente a las ideas y valores de la libertad, la solidaridad, el sentido comunitario de la vida, la vocación por los más pobres y por aquellos que desean emerger y solos no pueden. Ellos son el aire nuevo y el futuro y, por lo tanto, son bienvenidos a esta bella tarea.

5.- Realizaremos elecciones primarias abiertas para todos los cargos de representación popular en que los militantes se interesen por representar al PDC (concejalías, alcaldías, diputaciones, senadurías y, desde luego, Presidencia de la República). Las primarias con un gran instrumento para la participación, incorpora familias, amistades, compañeros de actividad y de estudios, etc. Una primaria, dada la transparencia que impulsamos, da una señal poderosa de representación a un candidato o candidata, pues se presenta a la elección con un respaldo expresado en votaciones libres y no simplemente en acuerdos a puertas cerradas que tanto daño han hecho a la imagen del PDC.

6.- La formación y capacitación de los militantes volverán a jugar un papel crucial en la preparación de los nuestros en materias valóricas y políticas, con el objeto fundamental de que los demócratas cristianos recuperen su presencia ética, política y solidaria en la sociedad chilena. Convocaremos a los numerosos profesionales, intelectuales y formadores de que dispone el PDC, para que ellos reinicien en forma sistemática y entusiasta el compartir conocimientos, valores, acciones y aprendizaje con las nuevas generaciones y también con todos aquellos camaradas que desean una puesta al día en su compromiso conceptual con el PDC.

7.- Abordaremos una profunda reforma administrativa en el PDC que, de acuerdo con el Plan Estratégico aprobado en la última Junta Nacional, separe y profesionalice la gestión de la administración respecto de la acción política y nos brinde claridad y transparencia en estos asuntos tan importantes de cuidar adecuadamente para el bien común del PDC, para su imagen pública y, muy importantemente, para que los militantes se informen con exactitud de las cuentas del partido y de la importancia de contribuir con nuestra organización para que sea un modelo en la política nacional.

Te invito a conocer más sobre nuestras propuestas en www.marianofernandez.cl


Quince Puntos para el Futuro