Page 1

CORREO

de las Culturas del Mundo

1 Erupci贸n del Vesubio.Volaire Pierre-Jacques, 1788, 贸leo sobre tela


Correo de las Culturas del Mundo

Director Leonel Durán Solís

Editor Mariano Flores Castro

Correo de la Culturas del Mundo, Año 2013, No. 128, (1º de abril de 2013), es una publicación quincenal

editada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Córdoba 45, Colonia Roma, C.P. 06700, Delegación Cuauhtémoc, México, Distrito Federal. Editores Responsables: Leonel Durán Solís y

Mariano A. Flores Castro. Reservas de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2012-091912305300-203.

ISSN: en trámite. Domicilio de la publicación: Moneda 13, Centro Histórico de la Ciudad de México. Distribuidor: se distribuye por vía electrónica correodelasculturas@gmail.com

Este número se publicó el 1º de abril de 2013. ©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS POR LOS RESPECTIVOS AUTORES

DE LOS ARTÍCULOS, NOTAS Y FOTOGRAFÍAS.

Publicación fundada el 15 de agosto de 2007.

2


© Uwe Nieggmeier

• Los papeles inesperados de Princeton • Biblioteca Fireston de la Universidad de Princeton

• Dos notas sobre Pompeya y Herculano • ¿Son éstas las puertas del infierno? • Libros: Cuentos desde la cárcel, de Alberto Sánchez Mazcuñán

Los tesoros de mi infancia, por Blanca Sánchez

Chantaje sentimental, por Tomás Segovia

• Minucias del lenguaje, “etnia”, “étnico” • Fotografía: arqueología industrial

3


Letras del mundo

Los papeles inesperados de Princeton por Virginia Collera “Las letras manuscritas, o las páginas pasadas a máquina, a pulso, letra por letra, hablan de un tiempo anterior al del copy-paste y la edad electrónica. Kilómetros y kilómetros de tinta. Cada papel tiene su historia. Muchas de aquellas líneas han viajado en barcos, en correos aéreos o en trenes. Y han librado su propia lucha individual contra la desidia archivística. Y allí están, en Princeton”. Y hasta allí viaja Juan José Mendoza para visitar la ambiciosa colección de manuscritos de escritores latinoamericanos que acoge la Firestone Library. En otra biblioteca, la Nacional, se homenajea al periodista Gabriel García Márquez y en París se analiza el impacto de la globalización en el imaginario latinoamericano recorriendo las novelas de Roberto Bolaño, Yuri Herrera o Edmundo Paz Soldán. “El guardián de los manuscritos me da un lápiz y seis delicadas hojas para que haga mis notas. Me recuerda que también debo dejar mi libreta de apuntes y mi birome en uno de los lockers. Y muy amablemente me indica un pupitre en el que puedo esperar por una de las cajas que solicité. Antes de ello, debo lavar cuidadosamente mis manos en un lugar especialmente dispuesto para esos fines en la antesala de lectura”. La primera adquisición fueron los papeles personales del escritor chileno José Donoso, que los cedió en 1974 como pago de la matrícula de 4


un alumno. Ahí empezó todo. Luego llegarían los manuscritos de Carlos Fuentes, Octavio Paz, Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante, Ángel Rama, Mario Vargas Llosa... “De entre todos los papeles, me explica Fernando [Acosta-Rodríguez, comisario de la colección], el diario de Alejandra Pizarnik se encuentra entre los más consultados por los investigadores. Cómo es que el diario de Pizarnik ha ido a parar allí es otra historia. Muchas cosas han pasado desde 1972, fecha de la muerte de la poeta, hasta 1999, año en que sus papeles ingresaron a Firestone Library. Una extraña cadena de hechos que se remontan a la dictadura militar y la necesidad de sacar del país los papeles de Pizarnik para mantenerlos a salvo, trasladarlos en barco, entregarlos a Julio Cortázar poco antes de su muerte en París y, finalmente, la entrega a Princeton de aquellos papeles por parte de Aurora Bernárdez, la ex esposa de Cortázar, en 1999. Son todas esas algunas de las muchas escalas de aquellos manuscritos”. ¿Y cuál es la adquisición que más enorgullece al responsable de la colección? “La de los manuscritos de Juan José Saer que el archivo hiciera en 2010 y detrás de la cual no es difícil imaginar a Ricardo Piglia”. Fuente: revistaenie.clarin.com

5


Bibliotecas

Biblioteca Fireston de la Universidad de Princeton

La Harvey S. Firestone Memorial Library abrió sus puertas en 1948 como la primera gran biblioteca universitaria americana construida tras la Segunda Guerra Mundial. Alrededor de 1.5 millones de volúmenes se trasladaron durante el verano de 1948 desde las salas Pyne y Canciller Green, que hasta entonces habían servido como biblioteca principal de la Universidad. El edificio de la biblioteca se amplió en 1971 y de nuevo en 1988 y actualmente cuenta con más de 110 km de estanterías, por lo que Firestone es una de las mayores bibliotecas abiertas al público en existencia. Aunque no es la más grande biblioteca universitaria en el mundo, esta cuenta con más libros por alumno matriculado que la de cualquier otra universidad en los Estados Unidos. Fuente: http://firestone.princeton.edu/ 6


Arqueología

Dos notas sobre Pompeya Con el paso del tiempo, la fascinación por Pompeya y los descubrimientos que ofrece este lugar enterrado por el Vesubio no cesan. El Museo Británico inaugura la exposición histórica más espectacular de la última década: sobre la ciudad y su vida cotidiana. “Pompeya es el único lugar en que podemos estudiar la vida a pie de calle”, explica Mary Beard, experta mundial En una excavación apareció un hueso de jirafa: alguien comió tan exótico plato antes del reinado de Augusto

U

N EQUIPO de arqueólogos de la Universidad de Cincinnati lleva casi una década excavando dos manzanas de viviendas (insulae) aparentemente ano-

dinas, situadas en el sur de Pompeya, a pocos metros de la puerta Stabia y junto a alguno de los lugares más conocidos de la ciudad: los cuarteles de los gladiadores y los dos teatros, así como una zona de templos y un foro. La idea de estos investigadores es, como señala la memoria del proyecto, “tratar de entender cómo se desarrollaron estos edificios a lo largo del tiempo y cómo las familias que vivían en ellos respondían a los cambios económicos, sociales y culturales de su entorno”. En otras palabras, el objetivo es dilucidar cómo vivían los habitantes normales y corrientes de Pompeya, alejados de los mitos que siempre se ciernen sobre nuestra visión del mundo romano. Se trata de una calle de clase media o baja, con viviendas modestas, comercios, algunas tabernas y pequeñas industrias, dedicadas a salar pescado o quizás a producir la salsa romana llamada garum, una mezcla poco apetecible para los paladares contemporáneos a base de vísceras de pesca7


do fermentadas, que debía de producir un olor intenso (por decirlo con delicadeza), y uno de los pocos motivos por los que Pompeya era conocida en la antigüedad. ** Contar la historia humana de Pompeya y Herculano Habla Vanessa Baldwin, comisario de la exposición del proyecto, British Museum Muchos de los artefactos en exhibición en la exposición La vida y la muerte en Pompeya y Herculano, no son simples objetos sino posesiones de la gente. Las personas que vivían en estas dos ciudades los vio y los usó todos los días, los encargó o los compró para alguien más o para sí mismos. Después de años de investigación, planificación, diseño y construcción, la exposición está abierta y todo el discurso museográfico se refiere a la gente, va a través de su vida diaria sin tener ni idea de lo que se avecinaba: la erupción volcánica en el año 79 que destruyó sus ciudades y sus vidas en un instante. Mi objeto favorito, por ahora —porque cambia de un momento a otro— es una placa de mármol de Herculano. Fue creada entre dos casas y en un lado se lee: “esta es la propiedad de Marcus Nonius Dama, privada y a perpetuidad”. Y en el otro lado se lee: “este es el muro de Julia, privada y a perpetuidad”. Marcus y Julia eran ex esclavos y vivían uno al lado del otro. Deben haber tenido algún tipo de disputa sobre la frontera entre sus casas y esta placa habría sido creada para resolverla. Las historias extraordinariamente humanas como ésta son lo que más amo en la exposición: conocer gente, conocer los nombres de quienes vivían al lado, y cómo podrían haber vivido. Ver llegar los camiones llenos de objetos desde Italia realmente nos dejó sin aliento. Luego verlos salir de sus cajas para formar parte de un diseño que sólo habíamos visto en el papel, ha sido la experiencia más especial. 8


Durante los 15 meses que he estado trabajando en esto, ha sido un privilegio compartir el proceso de organizar la exposición con el comisario Paul Roberts y las muchas personas fantásticas en el Museo que han colaborado junto a nosotros. Pasar de la investigación de los objetos y la selección a su llegada a la instalación, ha sido un torbellino que nunca voy a olvidar. Y ahora tenemos la oportunidad de compartir las historias, los objetos y las personas de Pompeya y Herculano, con todo el mundo. Museo Británico. La vida y la muerte en Pompeya y Herculano está abierta desde el 28 de marzo de 2013.

9


Arqueología

¿Son éstas las puertas del infierno?

E

l sitio, en la antigua ciudad frigia de Hierápolis, ahora Pamukkale en el suroeste de Turquía, parece que se asemeja a las descripciones históricas de lo que se

conocía como Ploutonion en griego y en latín plutonio.

Ploutonion: una reconstrucción digital del lugar en el sur de Turquía.

En su apogeo, un pequeño templo con las tradicionales columnas grecorromanas se decía que estaba en pie junto a la pared con escaleras que conducen a la puerta de una cueva llena de gases fétidos y nocivos. 10


Al describir el sitio, el geógrafo griego Estrabón (64/63 a.C. - 24 d.C. aproximadamente) dijo: “Este espacio está lleno de un vapor tan denso y brumoso que apenas se puede ver el suelo. Cualquier animal que pasa por el interior encuentra una muerte instantánea. Arrojé dentro gorriones y de inmediato exhalaron su último aliento y cayeron.“ El sitio, en la antigua ciudad frigia de Hierapolis, Pamukkale ahora en el suroeste de Turquía, que se dice para asemejarse a descripciones históricas Al igual que en los textos históricos, las aves que volaban cerca de la apertura fueron asesinadoas por las emanaciones de dióxido de carbono.

11


Pero ahora, un equipo dirigido por el arqueólogo italiano Francesco D‘Andria, profesor de arqueología clásica en la Universidad de Salento, ha descubierto lo que ellos creen ser las ruinas del sitio. Al anunciar el descubrimiento en una conferencia sobre arqueología de Italia en Estambul, el Sr. D‘Andria dijo que él y su equipo habían logrado determinar la ubicación de la reconstrucción de la ruta de las fuentes termales. Los arqueólogos creen ahora que una gran estatua encontrada en el sitio, que se creía anteriormente representaba al dios Apolo, en realidad está mostrando a Hades. Entre las ruinas, los arqueólogos encontraron una cueva con semi columnas jónicas en la que se encontraban inscripciones con dedicatorias a los dioses del inframundo: Plutón y Kore. El Sr. D‘Andria dijo a Discovery News : “Podíamos ver las propiedades letales de la cueva durante la excavación. Varias a ves murieron al instante cuando trataban de acercarse a la abertura caliente. El arqueólogo ganó fama desde que dijo haber encontrado la tumba de San Felipe, uno de los 12 apóstoles de Jesucristo, en Hierápolis, en 2011. La antigua ciudad fue fundada alrededor de 190 a.C. por Eumenes II, rey de Pérgamo. Fue tomada por los romanos en el año 133 antes de Cristo. La ciudad floreció bajo el dominio romano. Había templos, un teatro y la gente acudía a bañarse en las aguas termales que se cree tienen propiedades curativas. Hoy en día Pamukkale es bien conocido por las impresionantes terrazas blancas de travertino que son el resultado de las aguas termales. D‘Andria también descubrió los restos de una piscina y los escalones colocados encima de la cueva, lo cual coincide con las descripciones del sitio en las fuentes antiguas. 12


La red de aguas termales hizo deducir a los arqueólogos que el sitio es también responsable de la creación de las impresionantes terrazas blancas de travertino de Pamukkale. En declaraciones a la cadena de televisión Discovery dio una descripción fascinante de lo que la vida podría haber sido alrededor de la cueva en la antigüedad. El Sr. D‘Andria dijo: “La gente podía ver a los ritos sagrados de estos pasos, pero no pudieron llegar a la zona cercana a la abertura. Sólo los sacerdotes podían estar delante del portal. De acuerdo con el arqueólogo, a los peregrinos que llegaban al sitio les daban pequeñas aves para probar los efectos mortales de la cueva, mientras que los sacerdotes sacrificaban toros a Plutón poseídos como locos alucinados por los vapores tóxicos. 13


El sitio permaneci贸 completamente funcional hasta el siglo cuarto y se convirti贸 en un lugar de peregrinaci贸n importante para los intelectuales paganos anteriores. Los historiadores creen que el sitio fue saqueado por los cristianos en el siglo VI d.C., y que a los da帽os se sumaron varios terremotos.

Los espectadores miraban desde estas bancas de piedra.

Hades, dios del inframundo

Fuente: http://www.dailymail.co.uk/news/article-2302755/Gate-Hell-Turkey-Hierapolis-temple-doorway-matches-mythical-portal-underworld.html#ixzz2PX3yUfsS

14


Libros

Los tesoros de mi infancia por Blanca Sánchez

C

UANDO IBA A CUMPLIR CINCO AÑOS recibí, en el transcurso de varios meses,

unos libritos. Eran unos cuentos con hermosa caligrafía y no menos hermosos dibujos. Seguramente mi madre me los leyó. No lo recuerdo. Se trataba de cuentos escritos por mi padre y fabricados en el penal de Burgos. Eran historias destinadas a una pequeña hija que vivía del otro lado del océano. Los artistas que los hicieron son anónimos (al menos para mí): un conjunto de padres que hacían libros únicos, artesanalmente, para sus hijos. No creo haber sido yo la única niña que los recibiera. 15


¿Por qué nunca se lo pregunté a mí padre? No lo sé. En realidad no le pregunté muchas cosas, y me arrepiento. * Mi padre fue un refugiado español que vino a México con el exilio en 1939. Llegó en el barco Mexique. Aquí conoció a mi madre –mexicana– y se casaron. Al poco de nacer yo regresó a España. Iba a la lucha clandestina para derrocar al dictador. Un par de años después fue hecho prisionero y condenado a muerte. Desde México, a través de peticiones por la vía diplomática de países como Francia, Cuba y Estados Unidos, mi madre se movilizó para obtener su liberación, aduciendo que el presidente Cárdenas le había otorgado la nacionalidad mexicana. Lo que obtuvo fue la conmutación de la pena de muerte por treinta años de prisión. y así pasó mi padre dieciséis años en el penal de Burgos. Lo conocí cuando yo tenía quince. Fui a Burgos. Cuando obtuvo su libertad tardó un año en conseguir el permiso para salir de España y venir a México. * Mi madre, que era maestra normalista cuando mi padre se ausentó, siguió trabajando y estudiando (y criándome). En la Normal Superior se recibió de maestra en Biología y en la Escuela Nacional de Antropología e Historia terminó la maestría en Antropología Física. En París, en la Sorbona obtuvo el doctorado en Ciencias. No se volvió a casar, pero tampoco esperó a mi padre. Un marido en otro país‚ y con una condena de treinta años era demasiado. Ella continuó con su vida, y con la mía. En 1964 mi madre y yo vivíamos en un pequeño departamento en la colonia Roma. Mi padre regresaba de España. Ella me planteó que sus amigos le ayudarían a conseguir trabajo y dónde vivir, pero que por lo pronto nosotras lo albergaríamos. Yo moría de miedo. 16


Libros

17


Llegó en barco a Veracruz y después a la ciudad de México. Se alojó en la sala ... y nunca más abandonó nuestra casa. Mis padres murieron treinta años después, primero ella de cáncer, después él de tristeza. Fue hace unos pocos años que mi hija menor, Andrea, me conminó a publicar los cuentos. ¿Cómo era que una editora no hubiera publicado sus propios tesoros? Y así nació el proyecto. Le debo a esa hija la iniciativa y se lo agradezco infinitamente. Ahora, queridos amigos, les obsequio con estas maravillas que recibí cuando era niña. México, agosto de 2012

18


Libros

Un chantaje sentimental por Tomás Segovia

N

adie niega que la publicación de este libro es un chantaje sentimental. Pero hay chantajes y chantajes. También la publicación de fotografías de los campos de exterminio nazis, o de ese nuevo holocausto que son en nuestros días los migrantes tercermundistas, o la difusión de testimonios como los de Carlo Levi son terribles chantajes sentimentales que no se preocupan demasiado de las normas del buen gusto. Hannah Arendt nos explicó a su debido tiempo que hay cosas ante las cuales el distanciamiento ecuánime se parece un poco a una complicidad, y ese poco basta para que en esos momentos renunciemos a la ecuanimidad. Aquí no se trata de unos relatos o imágenes de una crueldad insoportable, sino de todo lo contrario: unos cuentos infantiles deliberadamente dulces e ingenuos, que a todas luces no fueron escritos para adultos. Pero si las historias que estos cuentos relatan a los adultos nos hacen sonreír con benevolencia, en cambio la historia de su confección nos resulta dramáticamente conmovedora. Están escritos específicamente para una niña determinada, de cuatro o cinco años, por un padre encarcelado que dejó de verla cuando era todavía bebé y sólo volvería a verla con quince años cumplidos. Una vez escritos, fueron caligrafiados, iluminados, ilustrados y encuadernados por todo un grupo de presos políticos que, en una cárcel española, se unían para ayudar a que una niña mexicana no olvidara a su padre. Alberto Sánchez Mascuñán fue un exiliado español comunista que en 1940 se casó con una maestra mexicana y tuvo con ella una niña: Blanca. En 1944 el Partido lo envió a España a trabajar en la clandestinidad contra el régimen franquista, y en 1946 fue descubierto, detenido y condenado a muerte. Esa pena le fue conmutada gracias en gran parte a la campaña que emprendió en su favor su mujer mexicana. Fue encarcelado en el célebre penal de Burgos, donde permaneció dieciséis años. 19


Una vez liberado, logró al cabo de algún tiempo regresar a México, donde vivió el resto de su vida trabajando en empresas editoriales y murió en 1995. El contraste entre el mundo que estos cuentos imaginan y el mundo donde fueron escritos y copiados es algo que se impone inolvidablemente. El autor nunca aparece con otro nombre que “Papá”, y los “editores” se divierten parodiando los pies de imprenta de las verdaderas editoriales: “Printed in Burgos 1949 - Tipografía artística - 12 Brigada - P. C. de Burgos España”; “Editado por Papá -1949 -llustraciones: Bartina - Escritura: Gurumeta”; “Editado por Papá - 1950 -Talleres Gráficos El Comedor‘ - Burgos (España)”. Hay que imaginar qué lugares eran ésos: en el penal de Burgos se siguió fusilando casi hasta el final del régimen franquista. Entre los amigos que caligrafiaban e ilustraban aquellos cuentecitos con lápices de colores y acuarelas que supongo que guardaban a escondidas, seguramente algunos no estaban seguros de no pasar al paredón al día siguiente. Pero también en los cuentos mismos pueden desenterrarse mensajes que no son para niños sino para adultos. A través de todos ellos se percibe la actitud pedagógica de ese padre encarcelado que quiere inculcar en su niña un sentido absoluto de la justicia y la solidaridad, o esos mensajes cifrados para convencerla de que la separación no es falta de amor sino todo lo contrario. Somos los adultos los que entendemos que el cuento del “Mejor premio” es también un chantaje sentimental: el papá más ausente y lejano es también el que merece el premio del más amoroso y fiel. Cómo no conmovernos con la imagen de ese padre preso escribiendo aplicadamente con la esperanza de que su infantil lectora saque la consecuencia. Hay así muchas intenciones que descubre nuestra malicia de adultos detrás del mensaje que el autor dirige a su destinataria única. Se ve por ejemplo un esfuerzo sistemático de ese padre extranjero por no arrastrar a su niña hacia su propio mundo cultural y tradicional, sino por el contrario situar sus relatos en un mundo mexicano casi hasta el estereotipo, vigilando cuidadosamente los nombres de los personajes, las alusiones a alimentos, plantas y ropas y rebuscando en general el vocabulario más mexicano que aquel español aislado podía reconstruir. 20


Esto es notable tratándose de un hombre que había vivido apenas unos años en México, y eso como exiliado español, en una época en que ese exilio cerraba filas y se apegaba fuertemente a su tradición, Esa intención se vuelve a su vez conmovedora cuando da muestras de torpeza, como cuando a propósito de un panadero quiere hablar de una canasta de pan dulce, pero le sale, sin querer, a la española: una cesta de pan de dulce. Un caso tan visible de una lectura en que estamos descifrando ante todo cosas bien diferentes de lo que dice el texto me parce tan interesante, que no puedo resistir la tentación de referirme a otro caso notable que, por una curiosa coincidencia, he presenciado estos tiempos, relacionado a su vez con el mundo del exilio español. Una institución española está filmando un documental sobre la única película realizada por el exilio republicano español: En el balcón vacío. Con ese motivo, logró reunirse hace poco a casi todos los participantes en la película que viven todavía. Esta vez será una segunda cámara la que registrará no lo que la primera relata, sino el relato de lo que sucedía entre los que hacían la película. Son dos testimonios a la vez enlazados y diferentes de un mismo mundo. La película es una ficción, mientras que el documental sobre su realización es un documento histórico. Todo relato, hablado, escrito, filmado o lo que sea, ofrece siempre esa doble lectura, sólo que a veces el segundo plano es tan tenue o tan consabido que no lo advertimos. Sin embargo, en cualquier conversación no sólo nos enteramos de lo que nos cuentan, sino también de cosas que nos comunica lo que podríamos llamar la confección de esa comunicación, aunque sólo sea la voz misma que nos habla, masculina o femenina, impulsiva o tranquila, con acento o sin acento... Cuando alguien me cuenta algo, a la vez, con muy raras excepciones, me entero de si es hombre o mujer quien me lo cuenta. Y hay casos en que eso que comunica esa confección adquiere especial importancia. En los relatos de Carlo Levi de su vida en los campos de exterminio nazi revelarnos su confección tal vez pueda intuirlo vagamente quien conozca algo el contexto, pero para que salga a la luz todo su contenido se necesita una investigación que lo revele. En esa necesidad radica la importancia de la critica literaria o de 21


la interpretación histórica, pero en cualquier relato o comunicación de nuestra vida cotidiana podemos fijarnos en lo que podría decirnos lo que he llamado la confección y buscar cómo descifrar mejor ese mensaje. En el caso de estos cuentos, es cierto que hay que tener un mínimo de antecedentes para descubrir la importancia de su confección. Quien no sepa que estos cuentos los escribió para su hijita un preso político, no verá en su confección más que el ingenuo esfuerzo para hacer una copia bonita. Ahora bien: ese dato es casi inevitable; sería una verdadera casualidad que estos cuentecitos cayeran en las manos de un adulto sin que supiera algo sobre quien los escribió. Un poco menos obvio es el dato de que ese esfuerzo por hacer un único ejemplar bonito era la empresa colectiva de un grupo de presos políticos sometidos a un régimen penitenciario opresivo y que nunca estuvieron del todo seguros de no ser fusilados. Dar al lector esos datos es, como dije, hacerle un chantaje sentimental. Puestos en la pista, no es difícil informarnos un poco sobre aquellas cárceles del franquismo. La de Burgos estaba tan llena de profesores, intelectuales y artistas, que la llamaban burlonamente La Universidad. Los presos organizaban en ella bibliotecas y cursos clandestinos, con gran riesgo personal: Marcos Ana, el preso más antiguo del franquismo y célebre poeta, recibió su tercera sentencia de muerte por dirigir un boletín clandestíno en el penal de Burgos. Pero ponernos en esa pista es también ayudarnos a ver en los cuentos mismos las intenciones morales y educativas que señalé antes. Ya alertados, podemos encontrar emocionante esa especie de testamento espiritual en que un padre intenta legar a su hija pequeña unos principibs por los que él mismo ha sido condenado a muerte. Y ver un paralelo en aquel heroísmo con que unos condenados a muerte o a cadenas casi perpetuas hacían que su cárcel mereciera el nomobre de La Universidad. Marcos Ana ha contado que vio a más de un fusilado partir al paredón dejando sobre el catre el libro que había estado leyendo hasta el último momento. Poner estas cosas ante los ojos del lector es sín duda un chantaje sentimental. Pero ya lo dije: hay chantajes y chantajes. México, julio de 2011 22


Minucias del lenguaje

Etnia, étnico por José G. Moreno de Alba

N

O SON POCOS los que juzgan que la voz indígena es discriminatoria. Parece justificarse este punto de vista si se observan los “sinónimos” que para ese

vocablo daba una antigua versión del programa Word (6.0, correspondiente a los años 1983-1994): salvaje, antropófago, caníbal, cafre, beduino (además de nativo, aborigen, bárbaro e indio). Fue tal el número de críticas que recibió el fabricante por la ínfima calidad de sus instrumentos de corrección lingüística, y muy destacadamente de su pésimo diccionario de sinónimos, que se vieron obligados a modificarlo totalmente. En Word 95 los sinónimos para indígena son: nativo, natural y aborigen. En la versión 2000 de Word la lista de sinónimos creció, pero todos resultan más o menos aceptables: nativo, natural, oriundo, originario, aborigen, autóctono, indio, vernáculo, regional. De hecho indígena, desde hace muchos años, viene usándose (en México al menos) como un “eufemismo” en lugar de indio, que se oye aún más ofensivo. Evidentemente ni indio ni indígena son, por sí mismas, palabras que impliquen injuria alguna. Puede serlo, sin duda, el trato que se da a los indios. Esto debe corregirse. Si se eliminan las conductas discriminatorias, las palabras volverán a tener sus prístinos significados. Fenómeno análogo me parece observar en el caso del vocablo etnia. Cuando oímos esa palabra en la radio o la televisión o cuando la leemos en algún diario, la relacionamos inmediatamente sólo con determinados grupos humanos que, de alguna manera, constituyen una minoría social, siempre en notable desventaja frente a otros grupos dominantes que, generalmente, no parecen constituir una etnia. Nadie piensa, por ejemplo, que en los Estados Unidos de América los estadunidenses (mal 23


autollamados americanos) blancos forman una etnia que convive con otras varias. Por lo contrario nadie duda de que los negros, los “latinos”, los orientales, los pocos indios de las reservas... son etnias (minorías) que conviven con los americanos por antonomasia (blancos, sajones, cristianos...). Asimismo el adjetivo étnico alude a lo que tiene que ver con esas particulares etnias minoritarias, no con los grupos humanos política, social y económicamente dominantes. El que los blancos discriminen a los negros no es un problema étnico de los blancos sino una conducta (explicable o injustificada, según quien juzgue) ocasionada por problemas étnicos; es decir, los problemas étnicos radican en las etnias, y como el grupo dominante no es una etnia (o no se ve a sí mismo como una etnia), no puede tener problemas étnicos, propios de los otros, las verdaderas etnias, las minorías, los inferiores, los de abajo. Este curioso empleo de etnia y étnico es aún más evidente en países con población indígena importante como México. Aquí casi siempre etnia es sinónimo de grupo indígena. Tantas etnias habrá cuantos grupos indígenas culturalmente diferenciados descubramos. Todo indio pertenece a una etnia; todo lo que tenga que ver con los indios es étnico, como puede verse en las recientes declaraciones de un obispo mexicano que aparecieron en un diario: “Es hora de que la Iglesia en México se haga presente en esta inaplazable evangelización en las etnias [...] apoyando con sacerdotes a los pastores del mundo indígena”. Por tanto, según esta manera de ver el mundo, en México los mexicanos que no son indios no pertenecen a etnia alguna. Ahora bien, si esos mexicanos no indios emigran a los Estados Unidos, allí automáticamente pasan a constituirse en parte de la etnia de los así llamados latinos. Como en México los no indios son el grupo dominante, no constituyen etnia. Esos mismos, en los Estados Unidos, ya no son grupo dominante, ya son minoría, ya son inferiores, ya son etnia. Evidentemente lo que importa no es tanto el número de sujetos cuanto el poder que ostentan. En un futuro no demasiado lejano podrían los latinos dejar de considerarse una minoría en los Estados Unidos. Sin embargo es 24


muy probable que sigan siendo socialmente inferiores y, por ello, seguirán siendo una etnia. En la reciente guerra de la antigua Yugoslavia hubo intentos de exterminio de ciertas etnias; nadie se refería empero a los servios como a una etnia, porque eran dominantes.

Ahora bien, ¿qué nos dicen los diccionarios en relación con el vocablo etnia? El DRAE anota su etimología (del griego étnos, 'pueblo') y la siguiente definición: ´comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc.' Según esto, los otomíes y los mixes, sea por caso, conforman en efecto etnias diferentes; sin embargo, no hay razón alguna para negar que los mexicanos no indios consti25


tuyen otra etnia, pues tienen como grupo semejanzas en lo racial, en lo lingüístico y en lo cultural. En México, entonces, conviven varias etnias, las indígenas incluidas, pero sin excluir a la etnia (o a las etnias, porque pueden ser varias) de los no indios. Sin embargo cuando se emplea en México la palabra etnia o etnias, casi siempre se alude a grupos indígenas. Los problemas étnicos son los que se refieren a los grupos indígenas. Los etnógrafos, sigue diciendo el DRAE, estudian las tradiciones y costumbres de los pueblos. ¿Habrá etnógrafos que estudien las tradiciones y costumbres de las etnias dominantes? Me da la impresión de que hoy esos asuntos los atienden los sociólogos (o, tal vez, los antropólogos sociales), y se deja a los etnógrafos la responsabilidad de estudiar las otras etnias, sobre todo las correspondientes a las impropiamente llamadas culturas primitivas. Algunos atlas lingüísticos ciertamente cubren aspectos etnográficos. Pero casi siempre éstos se refieren sólo a la cultura del campo, de la pesca, de la alimentación y enseres de la casa en la pequeña aldea, etc. ¿Seguirá llamándose etnógrafo al estudioso de los aspectos etnográficos, que sin duda los hay, de las clases medias y altas de las grandes ciudades que, por lo menos en algún sentido, son también etnias? Probablemente no. Quizá en el español general y en el de México en particular la voz etnia y algunas derivadas, como étnico, conserven los significados que anotan los diccionarios. No cabe duda empero de que en la práctica cada día más han ido precisando, acotando, limitando diría yo, su significado y han terminado por aludir sólo a ciertos grupos humanos particulares, minoritarios o inferiores, en algún sentido, en relación con otras comunidades con las que conviven. Tal vez sea ya hora de que estas peculiares acepciones, estas acotaciones (acotar, en el lenguaje de las matemáticas, es precisamente‚ 'condicionar la extensión de un conjunto') de los sentidos del vocablo etnia y sus derivados se consignen en los diccionarios. Fuente: http://www.fondodeculturaeconomica.com 26


Fotografía

Viktor Mácha y Uwe Niggemeier Cultura industrial Viktor Mácha (checo) y Uwe Niggemeier (alemán) se especializan en la fotografía que se concentra en la llamada Industrial Culture and Photography. Sus contenidos están organizados por países en los que han desarrollado su trabajo. Su obra presenta la oportunidad de conocer el Patrimonio Industrial del Este de Europa. Se sirven para ello de una cuidada colección de fotografías de impecable factura, detalle y composición. Fuentes: http://www.viktormacha.com/galerie/ http://www.stahlseite.de

Călăraşi - Rumania 27


Š Uwe Nieggmeier

28 Arcelor, Mittal, Ostrava

Kaupery, Rumania


Š Milan Fetrus, Galat

29


30


Tikis

Uwe Niggemeier, Fundici贸n de acero. 31


Š Uwe Niegemeier

32


Š Uwe Niegemeier

33


34


© Viktor Mácha

35


Visite nuestra pรกgina web:

http://correodelasculturas.com

Cartas al Director correodelasculturas@gmail.com

36


Directorio

INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA DIRECTOR GENERAL SERGIO RAÚL ARROYO GARCÍA SECRETARIO TÉCNICO BOLFY COTTOM ULiN COORDINADOR NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA FRANCISCO BARRIGA PUENTE DIRECTOR DEL CORREO DE LAS CULTURAS DEL MUNDO LEONEL DURÁN SOLÍS

EDITOR

MARIANO FLORES CASTRO correodelasculturas@gmail.com

ÉSTA ES UNA PUBLICACIÓN DE LA COORDINACIÓN NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS POR LOS RESPECTIVOS AUTORES DE LOS ARTÍCULOS, NOTAS, GRÁFICOS Y FOTOGRAFÍAS.

MÉXICO, D.F., 1º DE ABRIL DE 2013.

37


INAH_Correo Culturas 128  
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you