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Cuentos cortos para Educación Infantil.

EL PAÍS BLANCO Autor: Maite Trapiello (FUENTE: Un mundo de cuentos. ¿Me lo cuentas otra vez?)

Había una vez un país diferente donde todo era blanco. Era blanca la hierba de los parques, los pájaros, el agua, el sol, las nubes y también los niños, todo era blanco. Un día Carol, una pequeña niña blanca del país blanco entretenida en buscar setas blancas se perdió

El sol es blanco también la hierba Carol se ha perdido Buscando una seta y comenzó a andar y andar de un lado para otro sin saber dónde ir y sin poder encontrar el camino de vuelta. Tanto tiempo estuvo andando que se sintió my cansada y se echó a dormir.

Blanco es el río blanca su agua si encuentras la sombra te pones morada Cuando despertó se encontró sobre una especie de alfombra que no era blanca, y se asustó. Miró hacia arriba y descubrió que lo que veía era distinto a lo que estaba acostumbrada a ver, y se asustó más todavía. Y así fue de susto en susto descubriendo un cielo, un sol, un agua diferentes. Quería huir y no sabía hacía dónde. El sol que no era blanco le calentaba demasiado, y la hierba que tampoco era blanca le picaba los pies. Tenía tanto miedo, que comenzó a llorar y su susto fue mayor cuando de pronto vio a su lado niños diferentes. Uno tenía la cara rosada y el pelo amarillo, otro era casi al revés tenía la cara amarillenta y el pelo negro, otro tenía la cara marrón casi negra y el pelo negro… ¡Vaya confusión! Los niños sólo se parecían a ella en la estatura y la miraban tan extrañados como lo hacía ella. ‐ ‐

¿Quién eres? Preguntó el de la cara más oscura, Y vosotros ¿qué sois?, dijo Carol

Se pasaron un buen rato haciendo preguntas sin respuestas, hasta que uno propuso jugar a algo. ‐¡Vale! Gritaron todos, ‐al escondite, dijo el de la cara rosada. Entonces Carol suplicó que cambiaran de juego porque si no a ella le sería difícil esconderse, tan blanca, en un mundo de colores. Todos aceptaron y descubrieron que sabían hacer muchas cosas divertidas, correr, saltar,


bañarse en el río azul, contar historias y pasarlo bien, sólo era cuestión de encontrar juegos en que todos pudieran participar.

Edad: Para 4‐6 años. Objetivo: Presentar un mundo diverso en el que todos podemos convivir. Materiales: Sal o azúcar, tizas de colores y un recipiente pequeño. Tiempo: Una hora. Desarrollo de la actividad: Tras la lectura del cuento, el docente hace el siguiente comentario a los alumnos:

“Fijaos la cantidad de colores que hay en la clase. Decidme que colores veis (se deja espacio para que los alumnos digan colores que haya en el aula). Fijaos ahora en que el color amarillo por si solo es muy bonito, y el rojo por si solo también es muy bonito, pero si juntamos muchos colores, como en el arco iris, entonces las cosas son mucho más hermosas. Vamos a hacer una actividad muy divertida que os va a encantar”. La actividad a realizar consiste en teñir sal o azúcar con el polvo de tizas de colores. Para ello el profesor divide a la clase en varios equipos. A cada equipo se le entrega un recipiente que tienen que llenar entre todos con el polvo de colores. A cada miembro del equipo se le entrega una tiza de un color y tendrá que teñir la sal o azúcar con el polvo de la tiza. Poco a poco se irá rellenando el recipiente entre todos los miembros del equipo. Al finalizar mostrarán su obra a todos los compañeros. El profesor finaliza la actividad con el siguiente comentario:

“Existen muchas razas y colores, fijaos en todas las tizas que tenéis, pero en esencia todos nosotros, niños y niñas de todo el planeta, somos iguales y podemos vivir y divertirnos juntos”

(Cuéntanos tu experiencia en “Habla con nosotros”).


LA PRINCESA DIFERENTE Autor: UGT‐FETE‐Enseñanza

Hace no mucho tiempo, y en un lugar no tan lejano, vivía una Princesa que se llamaba Alba Aurora. Tenía una hermosa cabellera negra a media melena, lo suficientemente larga como para que no se le enredara en las ramas de los árboles a los que le gustaba subir por las mañanas para ver el amanecer antes que nadie. Alba Aurora era muy delicada y amable, pero también muy ágil y deportista, y le encantaba ir todos los sábados a escalar montañas o a acampar en la playa. Un día escuchó un ruido en su ventana: ‐¿Quién será?, se preguntó. Era nada más y nada menos que el Príncipe Azul que venía a rescatarla, según le explicó: ‐ ¿Pero rescatarme de qué?, preguntó Alba Aurora. ‐ No sé, dijo desorientado el Príncipe Azul. Quizá de un brujo malvado o de un dragón malhumorado o de un ogro enorme. ‐ ¡Pero si no conozco ningún brujo malvado, ningún ogro enorme y, peor aún, ningún dragón malhumorado! Además, si fuera así, seguro que ya hubiera encontrado yo misma la forma de liberarme. El Príncipe, muy triste al darse cuenta de que no tenía nada que hacer, se dispuso a bajar por la ventana por donde había subido, pero Alba Aurora le preguntó: ‐¿Conoces la muralla china? ‐¿La muralla china?, ¡pues no! exclamo él. Aún no había terminado de decir ¡no!, cuando Alba Aurora lo cogió del brazo, bajaron juntos por la ventana, se subieron a una moto y se fueron juntos a conocer la muralla china. Así fue cómo la Princesa diferente y el Príncipe Azul se fueron a recorrer el mundo y se hicieron muy amigos… Y colorín colorado, este cuento tan sólo ha comenzado. Edad: Para 3‐5 años.

Objetivo: Desmontar estereotipos sobre las mujeres y los hombres que aparecen en los cuentos. Materiales: Lápices de colores. Tiempo: Una sesión de 45 minutos. Desarrollo de la actividad: Antes de leer el cuento, el docente hace las siguientes preguntas de aproximación: ‐ ‐ ‐

¿Qué ropa creéis que llevan las Princesas? ¿Qué creéis que hacen las Princesas? ¿Cómo creéis que son las Princesas?

A continuación se hace el siguiente comentario:


“Os voy a leer un cuento que se titula “La Princesa diferente”. Es un cuento en el que aparece una Princesa que le gusta hacer cosas muy divertidas, ¿queréis escucharlo?”. Una vez leído el cuento, el profesor pide a los alumnos que dibujen a la Princesa Alba Aurora. Finalmente se hará una puesta en común de los dibujos en la que se resaltará la idea de que las Princesas y los Príncipes pueden hacer las mismas cosas. (Cuéntanos tu experiencia en “Habla con nosotros”).


CUENTO DE LAS FLORES Autor: Mª José Cordero Ojeda (FUENTE: Un mundo de cuentos. ¿Me lo cuentas otra vez?)

Llegó la primavera. Todos los habitantes del bosque despertaron de su sueño invernal. El sol brillaba en lo alto del cielo saludando a todos con sus rayos. ‐Despertad amigos, la primavera ha llegado‐ cantaba el sol. Los animales abandonaban sus madrigueras para salir a pasear. Los ciervos, conejos, lobos y ardillas correteaban por el bosque buscando algo para comer. Los gusanos se habían convertido en bonitas mariposas, las mariquitas volaban y las hormigas paseaban. Todos dejaban sus casas para saludar al sol. Los árboles y las plantas lucían sus hojas nuevas. Las flores abrían sus capullos para enseñar sus bonitos colores. Pero, un momento ¿qué pasa?, se están peleando, vamos a ver qué ocurre. ‐Mirad, yo sí que soy hermosa, fresca y olorosa. Mi rojo es brillante y mi corazón negro como el carbón‐ dijo la amapola. ‐Yo sí que soy hermosa, fresca y olorosa, mis pétalos son blanquitos y mi corazón amarillo‐ dijo la margarita. ‐De eso nada la más fresca, hermosa y olorosa soy yo‐ dijo la rosa; mis pétalos son rosas y mi corazón también. ‐¡Basta!‐ gritó el sol‐ no os peléis más, todas sois igual de hermosas, frescas y olorosas. ‐No señor sol, estás equivocado porque yo si que soy hermosa, fresca y olorosa, mis pétalos son morados y mi corazón blanquito‐ dijo la violeta. ‐No me gusta que os peléis‐ repitió el sol. Pero no le hacían caso, se estaban enfadando mucho y él no entendía por qué. Todas eran hermosas, frescas y olorosas aunque de diferentes colores y formas. Algo tenía que hacer. Pensó y pensó y al fin se le ocurrió. Llamó a su amiga la luna: ‐Luna, lunera, cascabelera‐ gritó el sol. Y la luna llegó y delante del sol se le colocó. ‐¿Qué pasa?‐ dijo la rosa. ‐No veo nada, gritó el clavel. ‐Mirad alrededor, amigas, ¿qué es lo que veis?‐ dijo el sol. No se veían nada, en la oscuridad no se distinguían los colores y parecían todas iguales. ‐¡Qué tontas hemos sido! Dijeron todas las flores a la vez. No nos volveremos a pelear, porque aunque tenemos colores diferentes todas somos hermosas, frescas y olorosas. Edad: Para 3‐4 años.


Objetivo: Desarrollar actitudes de respeto ante las diferencias personales. Materiales: Fotografías de flores o flores auténticas, papel continuo Tiempo: Una hora. Desarrollo de la actividad: Tras la lectura del cuento, el docente puede realizar una actividad que fomente el respeto a las diferencias. Primero se muestra a los niños fotos de las flores que han aparecido en el cuento (amapola, margarita, rosa, clavel y violeta) o incluso flores auténticas, aunque sean de otras especies y no hayan aparecido en el relato. Se divide a la clase en 5 equipos, uno por cada flor que haya aparecido en el cuento y se les asigna un color: AMARILLO: Grupo de las margaritas. ROSA: Grupo de las rosas. ROJO: Grupo de las amapolas. MORADO: Grupo de las violetas. BLANCO: Grupo de los claveles. A continuación el profesor extiende en la pared papel continúo pintado de verde, de manera que represente el campo. Cada grupo manchará sus manos en pintura, del color asignado a su grupo, y las estampará en el papel continuo. El resultado será un campo lleno de flores de diferentes colores, pero todas igual de hermosas, frescas y olorosas. (Cuéntanos tu experiencia en “Habla con nosotros”).


ERASE UNA DE INDIOS (FUENTE: Adaptación http://personal.auna.com/educ.fisica/WEb%20de%20JOSE%20A.%20COTAN%20CID%20­  %20E.F.%20­/R.E.CUENTO%20MOTOR.htm 

[Previamente a la lectura del cuento, se divide a la clase en dos grupos y todos los alumnos se sientan en círculo] Erase una vez dos tribus de indios que vivían juntos en el mismo poblado. La tribu de los _______________ [Se elige junto a los niños del primer grupo un nombre] y la tribu de los _______________ [Se elige junto a los niños del segundo grupo un nombre]. Los indios de las dos tribus llevaban la cara pintada y pañuelos en el pelo. A las dos tribus les gustaba mucho cantar y bailar, pero lo que más les gustaba era ir a pescar.

[Se ayuda a los niños a pintarse con ceras varias rayas en la cara y a ponerse un pañuelo en la cabeza. A continuación se comenta “Ahora que todos somos indios y que éste es nuestro campamento, podemos hacer sonidos llevándonos la mano a la boca” (grito indio)]. Todos los días, cuando los indios se levantaban hacían un baile en grupo, es un baile muy divertido que les ayudaba a estar alegres y contentos durante todo el día. [Se realiza un

baile: los niños en grupo y en círculo se agarran por la cintura o por los hombros e intentan pisar al indio que esté a su lado]. Una mañana muy temprano, las dos tribus de indios, se fueron a pescar juntos. Antes de partir, todos en el poblado cogieron sus cañas de pescar y sus caballos, y formando una fila india cabalgaron hasta llegar al río. [Se realiza un juego: Carrera de relevos de

caballos. Los miembros de cada tribu se dividen en parejas. Un miembro de cada pareja llevará a caballito al otro miembro. Gana la tribu que antes termine la carrera de relevos]. Cuando los indios llegaron al río, caminaron por la orilla derecha, buscaban el mejor sitio para acampar y pescar. El problema era que armaban mucho ruido y todos los peces de la orilla se asustaban y se iban al verlos. ‐

Tenemos que alejarnos un poco, para después acercarnos con mucha cautela arrastrándonos como serpientes. Dijo el jefe indio.

[Se realiza un juego: Carrera de relevos por equipos. Los niños con las piernas abiertas forman dos filas. Todos los miembros de una fila pasarán arrastrándose por debajo de las piernas de sus compañeros. Gana la tribu que antes termine la carrera de relevos]. Demasiado ruido para ser unos indios, ¿no creéis? Los indios cruzaron el río, pensando que quizá en la otra orilla tuvieran más suerte. [Se realiza un juego: La canoa. Cada

grupo se sienta sobre una canoa. Ésta puede ser un banco o una fila en el suelo. Los niños simularán que vienen olas y que les tumban hacia atrás, adelante, a un lado, a otro, cuando pasan por un puente agachan la cabeza y cuando ven un ratón dentro de la canoa levantan los pies…]. Pronto llegaron a la otra orilla del río, y se dieron cuenta de que el indio más anciano está muy cansado y ya no podía andar más. ‐

Debemos llevarlo de vuelta al poblado y como no puede andar tenemos que trasportarlo nosotros.


[Se realiza un juego: Carrera de relevos por equipos. Los alumnos trasportarán al anciano en una colchoneta, es decir cada tribu se divide en equipos de 3‐5 alumnos. Un miembro de cada equipo se subirá a la colchoneta y el resto lo trasportará. Gana la tribu que antes termine la carrera de relevos]. A mitad de camino se encuentran con un problema, los indios _______________ dicen que hay que ir por la derecha y los indios _______________ opinan que el camino más corto es por la izquierda, deben solucionar este dilema. [Se realiza un juego: La sogatira

Las dos tribus tendrán que tirar de una cuerda con un pañuelo atado en el centro. En el suelo se pintan tres líneas perpendiculares a la cuerda. El juez hace coincidir el pañuelo con la línea central y comienza el juego. Gana el equipo que consiga que el pañuelo traspase su línea]. Una vez resuelta la incertidumbre de cuál era el camino más corto, llegaron a un valle y se tiraron rodando ladera abajo [Se realiza un juego: Rodar como croquetas. Todos los

alumnos rodaran por el suelo]. Cuando llegaron al valle, descubrieron que estaba lleno de caballos salvajes, se montaron sobre ellos y volvieron a caballo hasta el poblado sin haber pescado nada en todo el día. [Se realiza un juego: Carrera de orugas. Se forman dos filas, Cada niño se

agarra a los tobillos del niño que tenga delante y hacen una carrera. Gana la tribu que llegue en primer lugar]. Al llegar al poblado los indios realizaron la danza de la pesca, pensando que ésta les daría suerte para el día siguiente [Se realiza un baile: Se pone música infantil y todos los

niños bailan durante unos minutos como más les guste. Otra opción es hacer el baile “Eram Sam Sam” –popularmente conocido en las aulas de Educación Infantil‐]. El día se acabó y la noche vino, es hora de acostarse y dormirse alrededor del fuego, porque mañana espera otra nueva aventura [Se realiza un juego: por parejas los niños se

darán masajes suaves para relajarse y prepararse a dormir]. ¡Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO SE HA ACABADO!

Edad: Para 3‐4 años. Objetivo: Trabajar las habilidades motrices básicas. Materiales: Ceras, pañuelos, bancos, colchonetas, cuerda y música. Tiempo: Una hora.

Desarrollo de la actividad: “Erase una de indios….” es un cuento motor ideado para desarrollar la expresión corporal en Educación Infantil. Su lectura facilita al docente trabajar las habilidades motrices básicas en niños de 3 y 4 años. El profesor puede realizar los juegos que se proponen durante el desarrollo de la actividad o elegir otros acorde con el objetivo del cuento. (Cuéntanos tu experiencia en “Habla con nosotros”).


QUIERO SER DISTINTA (FUENTE: Adaptación http://milcuentos.com)

Érase una vez una serpiente muy bonita que tenía muchos amigos. Un día se dio cuenta que no tenía patas y se puso muy triste, y todos sus amigos también. Iba por el parque cuando se encontró al Genio de la Piña que le concedió un deseo. Y aunque al genio le pareció raro su petición, le puso unas patas. Paseando por el campo se pinchó y se dijo: “tengo que comprarme unos zapatos”, Fue a la tienda y se compró unos zapatos muy bonitos y aunque los zapatos eran preciosos, a sus amigos les gustaba más sin patas. Se encontró de nuevo con el genio y le dijo: “por favor déjame como antes”. El genio que era muy simpático le concedió el deseo Ahora la serpiente está mirando la luna con sus amigos y se siente muy bien.

Edad: Para 5‐6 años. Objetivo: Que los niños vean que las personas son diferentes y que hay que aceptarlas tal y como son. Materiales: Una fotografía de cada niño, cartulinas y pegamento (unos días antes del desarrollo de la actividad el profesor pedirá a los niños que traigan una fotografía). Tiempo: 30 minutos.

Desarrollo de la actividad: El profesor hace que los niños se coloquen en círculo y les cuenta el cuento “quiero ser distinta” . Una vez leído el cuento, el profesor les pregunta: ¿Por qué estaba triste la serpiente del cuento? “Las serpientes son animales que no

tienen patas para andar ¿sabéis como andan?... [el profesor les dirá a los niños que imiten como creen que andan las serpientes] se arrastran por el suelo. Y los demás animales ¿cómo andan? [el profesor pedirá a los niños que imiten como creen que andan los animales que tienen patas]. Muchos de los amigos de la serpiente del cuento si que tenían patas para andar, pero como ella no tenía todos estaban tristes. Ella quería ser como sus amiguitos y andar con patitas” Cuando el Genio de la piña le dio patas a la serpiente, esta se puso muy contenta, pero ¿porqué al final le dijo que quería ser como antes?... “Los amigos de la serpiente

y ella se dieron cuenta que se sentía mejor como siempre había sido ella. SIN PATITAS [Pedirle a los niños que vuelvan a imitar como andan las serpientes]” El profesor repartirá una cartulina a cada niño donde pegarán en el centro la fotografía que han traído de casa. Como están sentados en circulo irán saliendo uno a uno con la cartulina (para que los demás puedan ver la fotografía) e irán comentando sus características (color de pelo, que es lo que les gusta hacer, si son niños o niñas…) con la ayuda del profesor.


Finalmente todos colgarán en la pared sus cartulinas con las fotos y el profesor a modo de conclusión resaltará los aspectos positivos de conocerse a sí mismo y a los demás. (Cuéntanos tu experiencia en “Habla con nosotros”).

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CUENTOS PARA EDUCACION INFANTIL