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DIRIGIDIDO A: JANIS JOPLIN Tú sólo querías ser diferente y atreverte a serlo. Que con la fiesta salvaje se festejara tu muerte y se anunciara tu resurrección. Hay un más allá de las jeringas heroicas que se clavan como puñales en la negación; así sepultas con la heroína pura a quienes se acercaron y dijeron: you freak, you pig! bitchy creep! gorda, cara de piña, sabandija, tú, sin ángel, Janis Lyn. ¡Tú sólo querías ser diferente! enterrarte en el azul de los mares como puñado de cenizas anhelantes, silenciadas por tu propia voz. Querías un pedazo de paz que nunca hallaste. Un pedazo de tí que se tuvo prohibido. Querías una sobredosis de ser que nunca vino. ¿Cómo has sido tú? ... ¿qué harías por dividirte en dos y por cambiarte, si nacíste con ese corazón de psicodelia, lamentativo en tu incendio de dolor? Escarbando entre tus propias venas nacíste. Con jeringuillas te formaste una cruz y el último estertor de kosmic blue. Tú, la hermana de Michael,. tú, con una cicatriz gris y el seno tatuado de cupidín en rojo y el socialismo amargo, perseguido, anárquico, y el recuerdo de Laura y el secretivo hijodeputa de JP, el que da soledad, el que ata con inseguridad afectiva tu porvenir... ¿Cómo has sido tú? que concluíste que nadie te amará... y te atrevíste a ir a prisa, asegurándolo, al morir de ese modo. Escuchaste los óleos de angustia y el sepelio vivo in the blues. Tú, hembra sajona con arañas negras debajo de la piel, tú acusada, acusable, acusadora desde tu rosadez de camaleón. A tí, ¿quién te amará? si el elucidario de karma es burla, amargo trazo de traición, Cheap Thrills.


¿Cómo has sido tú? que te objetan dentro y fuera de las faldas, dentro y fuera del jean azul-mahón y te gritan: You creep, you pig! «No me gusta tu pelo anaranjado», 35 kilos detesto en tí y son tu peso. No me gustan tus canciones esenciales y son tu esencia. No me gusta tu Perla. Ni el tono Beatnik ni la cinta roja entre teclas duras y angustiosas para tus dedos desadaptados, erráticos, guitarreros, rasgadores. «No me agrada tu voz ni bares de Luisiana que animan tu folclor de negritud. No me gusta Odetta, ni Leadbelly o Bessie Smith, saliendo de tu boca cantadora. Ni los hippies ni San Francisco ni las comunas del speed. Ni Venice ni New York. Ni que seas amiga de negra piel y rebeldones. Ni que compres en Goodwill's stores tus harapos o tus ropas de corduroy. Nada tuyo, Janis Lyn. Hálito de Texaco es tu canción, hígados de petróleo tiene tu raíz, niña sedienta de atención y, en fin, ¿cómo has sido tú cuando querías tan sólo diferenciarte? Distinta pues a Goldwater, Mr. Conservative, a McCarthy, al Gran Inquisidor, a esa derecha canalla, antihumana que te escupe y te surte para que mueras abatida de blanco vicio y estupor. ¿Cómo eres, ida de copas, ebria de inconoclasia y sabe Dios qué cuña de rencor, o descontento vital o de temeridad? Cansada de oír el No, cansada de «el No me gustas, no te entiendo, no te creo», te has muerto con el 40% de pureza en el ácido letal. Te has muerto como un Porsche Chevrolet lleno de pastiches de venenosa hiel y una bandera sangrante de América USA en el baúl. ¿Cómo eras tú, realmente, cuando quisiste ser diferente y te dividiste y te despedazaste lejos de Seth y Dorothy Joplin?


Poema hippie