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CANINOS

EL PERRO, NUESTRO MEJOR AMIGO DESDE SIEMPRE


El perro (clasificación científica “Canis familiaris”) ha sido reconocido desde siempre como “el mejor amigo” del hombre. Esta relación, establecida desde el principio de todo, ha evolucionado hasta convertirse en nuevas formas de interacción hombre-perro, que son origen de grandes beneficios para la sociedad. Tradicionalmente, el perro ha ayudado al hombre en tareas tales como la caza, la vigilancia y como ayuda invaluable en el pastoreo de ganado. Sin embargo, en la medida en que la sociedad ha evolucionado desde pequeñas comunidades agrícolas, a cada vez mayores áreas metropolitanas, el rol del perro ha cambiado. A través de los años el perro ha ayudado a localizar personas desaparecidas y ha sido de ayuda en operaciones de rescate que siguen a los eventos trágicos como terremotos y explosiones.

En adición, el perro sirvió junto a soldados en el área de patrullaje en la segunda guerra mundial y en la guerra de Vietnam. Sin embargo, el perro ha sido particularmente exitoso en el área de detección de narcóticos. Hoy, el compañerismo del perro ha añadido un significado adicional, en la medida en que la persona, considera al perro como otro miembro de la familia en vez de una mera propiedad. Más de 30 millones de norteamericanos conviven con uno o más perros. De acuerdo a una encuesta nacional, la mayoría de los dueños de perros seleccionaron como la razón principal para tener un perro la relación de compañerismo lograda con el animal (American Animal Hospital Association, 1995). Después de todo, el perro no enjuicia, da amor incondicional, y podemos hacer de ellos el


mayor confidente de nuestros más íntimos sentimientos. En adición, el perro es sumamente inteligente, por lo tanto puede ser entrenado para hacer muchas cosas. Estas características del perro pueden servir para elevar la calidad de vida de miles de jóvenes y adultos, especialmente aquellos incapacitados y/o aquellos que residen en instituciones de cuido. El meramente abrazar un perro hace que residentes en centros de rehabilitación y hogares de cuido, pacientes en hospitales y familias en general sientan un consuelo, un gozo y un respeto por todos los seres vivientes. En adición, la compañía del perro ha demostrado proveer otros beneficios que pueden mejorar la calidad de vida de muchos miles más de ciudadanos de Alabama. Esta publicación pretende discutir y examinar los beneficios físicos, fisiológicos y sicológicos que brinda la compañía de un perro. Efectivamente, el perro es el mejor amigo del hombre. Pero, ¿Cómo surgió está extraña relación de compañerismo entre humano y bestia? ¿Quién dio el primer paso hacia la amistad que duraría miles de años? Dos investigadores sugieren que, contrariamente o lo que se cree, fueron los perros quienes nos domesticaron. Brian Hare y Vanessa Woods de la Universidad de Duke, concluyen al analizar el comportamiento humano a través de los siglos, que fueron los ancestros de los perros quienes inicialmente se acercaron al hombre. Posiblemente atraídos por los desperdicios generados por los primeros asentamientos humanos. El lobo fue domesticado en un tiempo en el que los hombres no toleraban a su competencia carnívora. Cuando llegó a Europa, hace 43 mil años, el hombre

extinguió a un gran número de especies, pues eran los cazadores más hábiles. Desde entonces, ha existido una larga tradición de enemistad con los lobos. Cada cultura que ha estado en contacto con ellos ha intentado erradicarlos.. ¿Cómo lograron ciertos lobos la aceptación del hombre hasta evolucionar al perro doméstico? Gracias a su comportamiento amistoso que con el tiempo les produjo cambios no sólo físicos sino psicológicos, cada vez volviéndolos más distantes de su pariente el lobo salvaje. Con el paso del tiempo, las ventajas de tener perros se volvieron evidentes. Eran útiles asistentes durante las cacerías, eficaces sistemas de alarma contra el peligro y, en el peor de los casos, una cena segura cuando escaseaba la comida. Una vez que el hombre realizó lo conveniente que era tener una fuente de alimento alterna en caso de emergencia, la idea de que las plantas podrían hacer lo mismo no era tan lejana. Hoy en día, los perros pueden leer nuestros gestos incluso mejor que nuestros parientes más cercanos los chimpancés, lo que permite una sofisticada comunicación entre el hombre y el perro. Ambas especies hemos sido profundamente afectadas por esta relación de compañerismo. Suele suceder que en el día más crítico, intenso y enrevesado de la cotidianidad, el perro, nuestra mascota, es el primero de la familia quien se acerca y nos recibe, lamiéndonos la cara aún cuando hayamos pasado todo el día sin verlo, hablarle, ni tocarlo. Historias sobre perros hay muchas, no pretendemos calificarlas ni mucho menos juzgarlas, pero todas tienen un lugar común, en ellas están implícitas la lealtad, la incondicionalidad, la sencillez, el

afecto, la fidelidad, la solidaridad y el compañerismo; y es que de esos elementos está constituida la naturaleza.



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