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Edita: María Bastarós Textos: Gabriela Pavinski Klari Moreno María Bastarós María Von Touceda María Salguero Marta Altieri Marta Eguillor Marta Vélez Mireia Pérez Nerea Pérez Sabina Urraca Ilustraciones: Eugenia Loli Julia Prat Klari Moreno Libertad Ballester Mireia Pérez

#2


NO no puede caber aquí no puede caber aquí no puede caber aquí*

*Cameron Díaz, La Cosa Más Dulce (2002).


GUAPA (I)

SABINA URRACA Es posible que agobiada por el frenético ritmo de estos días que vivimos usted querida lectora se vea a veces tentada en el tierno verano a rasurar sus piernas en seco pasando la cuchilla sobre la piel que se resiste que no desliza Mujer de su tiempo tiene usted prisa furia hambre de piscina, desnudez y calippo lima y se hará pequeños cortes involuntarios de los que manará la sangre bermellón -color vino, si la mira a través de las gafas de sol

No restañe sus heridas no sane con pañuelito esas diminutas bocas que lloran por sus piernas

En lugar de eso palmotee sus muslos restriegue las pantorrillas untando la sangre hasta que quede uniformemente extendida De esta forma conseguirá el efecto óptico de unas piernas bronceadas saludables lozanas y estará GUAPA


GUAPA (II) SABINA URRACA

Está usted en esos días en los que se siente vieja gastada el rostro flácido Y se fustiga por beber por drogarse por sufrir por vivir *¡Pafuera telarañas! Busque a su hombre de mayor confianza y con el que a ser preferible no tenga lazos de consanguineidad y pídale que eyacule en su cara. Una vez obtenido el grumo deseado extienda uniformemente por el rostro y deje secar hasta que su cara sea una masa quebradiza del color del polvo y la cera sobre el altar de una iglesia abandonada.


Mírese en el espejo Sonría La fina película de semen seco se dividirá en diminutos trocitos creando arrugas profundas allí donde aún no las hay. Observe detenidamente el rostro devastado de la momia que es ahora. Después lávese con ímpetu y mírese de nuevo, se verá por contraste GUAPA Y JOVEN


KLARI MORENO 4 de mayo Acabo de hacer algo realmente estúpido en momento de tensión en momento de emoción en una conversación he querido parecer correcta pero despistada y he escrito ¡Jajajaja . Abrí una exclamación no la cerré como este bucle de la sinrazón gramática.


# Peluquería MARÍA BASTARÓS

Hoy he ido a la peluquería a que me arreglaran el

desastre que me hice anteayer, demasiado entusiasmada, con la tijera de uñas de mi madre. Le he dicho a la peluquera de

prácticas, iguálalo un poco, pero déjalo por delante más largo, como una escalera. Me he agenciado una revista horrorosa

sobre gente con mucho dinero a la que no conozco, y al rato,

he levantado la cabeza, y allí estaba, mi pelo tuerto, si un pelo

puede ser eso, todo ahuecado hacia arriba y he dicho oye, qué coño es esto, no es lo que quería, me has entendido fatal. Y la peluquera, apurada, cómo lo querías, pues recto, pero como en diagonal, sin capas, y ella, sin capas, pero no entiendo

entonces, qué te gusta, escalonado o sin capas, porque has

dicho escalonado, y sin capas no sería escalonado, sería como una rampa, y yo, anda apáñamelo, aunque haya que cortar

más, y ella, pero qué te gusta, el pelo decapado, para peinarlo

con picos, con cera, ¿eso te gusta? O el pelo recto, con menos volumen, como la chica de esta foto. ¿Qué te gusta? Decía

señalando la imagen con la voz temblorosa. No quiero volver a

fastidiarlo, en serio ¿Qué te gusta? Y me miraba, muy nerviosa, tijeras en mano, con los ojos brillantes. ¿Qué te gusta? Y yo

he observado mi reflejo, reflexionando con calma, diez largos segundos. Chica pues a mí, lo que de verdad me gusta, es

ponerles farlopa en la polla, a los tíos, antes de follar. Así que

por esto del pelo tampoco te des mucho mal.


P


PERSONA DE MIERDA

NEREA PÉREZ

Soy una persona de mierda porque hoy he ido a la farmacia porque ayer sentía el dolor de un herpes incipiente pero hoy parece que no y le he dicho a la farmacéutica “Dame una pomada para prevenir un herpes que ayer parecía que me iba a salir pero hoy por lo visto, no” y ella me ha contestado: “Eso es que había una decisión que no sabías gestionar pero hoy ya la has tomado porque el cuerpo canaliza lo que no resuelves conscientemente” Y yo le he puesto cara de: “ya está la mística, ¿QUÉ COÑO SABRÁS TÚ?” Cuando en realidad estaba sorprendida porque tenía un poco de razón. Soy una persona de mierda porque cuando voy en un taxi y hay atasco yo hago todo lo posible para que el taxista se sienta personalmente responsable de que esté llegando tarde. Resoplo, chasco la lengua (ese ruido de fastidio tan asqueroso, tan español) hablo por teléfono, a veces con alguien imaginario y grito que no voy a llegar nunca. Quiero que ese hombre se sienta responsable de la meteorología, de los flujos migratorios a las ciudades, de la escasa conciencia ecológica de los ciudadanos, del propio urbanismo. Poco a poco voy haciendo el aire de ese habitáculo irrespirable para mí y para él. Creo una atmósfera de pesadilla. Todo aunque no tenga ninguna prisa. Lo hago por gusto. En diciembre lo he hecho tres veces.


Desprecio a las personas que se ponen bata blanca sin que sea estrictamente necesario. La gente que se inventa una autoridad sanitaria de chichinabo. Los dependientes de herbolario que venden cápsulas para estimular el tránsito intestinal y óvulos para que te vuelva a crecer la flora vaginal y salchichas de soja, con su bata blanca y toda esa autoestima que se sustenta sobre la nada. ¿A QUÉ VIENE ESA BATA BLANCA? ¿A QUIÉN QUIERES ENGAÑAR? Me alegré de que el PSOE se abstuviera solo para que los votantes del PSOE se jodieran. Me merecen la pena 4 años de legislatura del PP solo por tener razón. Esa es la clase de persona que soy. Hay niños que me caen mal. Niños muy muy pequeños, algunos que ni siquiera controlan sus esfínteres y ya me parecen unos gilipollas. Bebés que yo sé que si pudieran votarían a la derecha y serían quejicas, aburridos y negacionistas del cambio climático. Me da igual que nunca hayas salido de Villacaballeros del Ojete o de una aldea de Sichuan o que hayas estado 25 años en un sótano encerrada procreando con tu padre y tus hermanos, si te paras en el lado izquierdo de las escaleras del metro, yo te odio.


Me haría muy feliz colarme en la habitación de Ariana Grande por la noche y afeitarle la cabeza. Sabéis tan bien como yo que eso acabaría con su carrera. Vivimos en esa clase de mundo. Y yo lo demostraría rapándole la cabeza a Ariana Grande. Lubrico más mirando la puta hierba crecer que viendo porno feminista. Maltrato a mis compañeros de trabajo diciendo cosas que les ofenden o les asustan porque considero que cuando dicen “aquí de lunes”, “a ver si nos toca la lotería”, o “menos mal que es viernes”, ellos me están maltratando a mí. Llevo unos cuantos días reparando en estos comportamientos pasados y presentes y pensando que soy una mala persona llena de ira y vileza, que mi vida está a la deriva y me he equivocado en todo en los últimos cinco años y ¿sabéis por qué? ¿sabéis lo que pasaba? Lo que ha pasado es que he cambiado de trabajo y mi menstruación se ha sincronizado con la de un grupo nuevo de mujeres que ya menstruaban sincronizadamente entre sí. Y he tenido un síndrome premenstrual que ha durado tres semanas.

Era eso lo que pasaba.


ME GUSTA QUE SE NOTE

MARTA VÉLEZ

Nunca me ha gustado colocarme sólo con speed o coca para sólo despejarme. A mí lo que me gusta es el globazo, el empastre, IR BIEN CIEGA.

Cuando me drogo me gusta que se note.

Con los amores me pasa igual. Me gusta que se note. No me gustan los hombres tibios ni las tibiezas. Quiero un amor que se note, que sea poesía, que me libere, que me haga la protagonista, la Reina de la fiesta. Un amor que me nuble los ojos y me moje las bragas, que me ponga del revés . Un amor que me ponga bien ciega y bien cachonda.

Como las pastillas.


EL MAGO DE FOZ

MARÍA VON TOUCEDA

Hay una cabaña en un monte de Foz donde vive un señor que te compra el alma por un gramo de farlopa. Muchos habitantes del pueblo ya la han vendido y desde hace unos años para aquí van apareciendo sus espejos tirados al lado de los contenedores. Este comprador de almas de Faustos del vicio se dedica a recogerlos por las noches, antes de que llegue el camión de la basura. Nadie lo saluda en el pueblo pero todos saben quién es y donde vive. Las señoras mayores del lugar le tienen miedo porque saben que las almas de sus hijos están en su casa y que jamás se las va a devolver. Arturo, este diablo de Foz, tiene su casa llena de espejos que contienen las últimas miradas de todos los desalmados de este pueblo lucense. Cuando vas allí a vender tu alma, ves tu cuerpo multiplicado por todos los espejos y rehúyes de esta imagen mirándole a los ojos a Arturo. Él te pasa un gramo de cocaína en una papela hecha con una hoja de libreta cuadriculada mientras pronuncia estas palabras: “Ahora tu alma es mía”. Te invita a que te marches pronto de su casa con la excusa de que tiene que limpiar sus espejos y tú te quedas contenta porque piensas que has engañado a un pobre loco. A la mañana siguiente, cuando pretendes lavarte los dientes no te encuentras en el espejo del baño, ni en el del pasillo, ni en el del recibidor. Te hubiese gustado mirarte en cada uno de los espejos de la caballa de Arturo para poder recordarte mejor. Buscas en los bolsillos a ver si queda algo de cocaína para poder sobrellevar tu nueva condición y te encuentras con ese papel cuadriculado, ahora arrugado, en el que Arturo ha escrito con mano firme “Sólo puedes vender un alma, pero puedes comprar toda la cocaína que quieras”. Y así es como Arturo, aunque vive en esa cabaña en el monte de Foz, tiene un Pazo en Villagarcia al que nunca va, pero que sabe que es suyo. NO COMO TU ALMA, QUE CREÍAS TUYA, PERO AHORA SABES QUE ES DE ÉL.


MARTA ALTIERI LA PRIMERA CARTA DE AMOR - A NEK Laura no está Laura se fue

Yo te veía en la tele echarla de menos y me preguntaba ¿quién coño será esa Laura? No entendía cómo podía haberte dejado tan solo y tan guapo y yo tan cachonda en casa sin saberme masturbar aún mirando la pantalla muy enamorada. Luego ya entendí cómo iba el mundo pero esa pena aún la llevo

Eso sojito asule


SÓLO YO Ahora que estoy a solas

puedo confesar

lo enamorada que estoy

de casi todos vosotros

Odio amaros tanto y ver

cómo estáis sufriendo

es lo peor de estar viva

por eso fantaseo con mataros de la forma más dulce que he podido encontrar en ThePirateBay Proxylist

DONAR TU CUERPO A LOS NECRÓFILOS ¿Hay en la ley alguna opción para esta entrega?

¿Hay que pagar un abogado

para que me haga el papeleo

si quiero ser objeto de recreo póstumo?


DE llorar

Marta EGUILLOR  A veces lloro en la bañera  cuando lloro,  que es pocas veces.  Cuando lo hago, dejo a las lágrimas en total libertad para amigarse con más aguas.  A veces hago pis en la bañera  cuando hago pis,  que es siempre.  Las lágrimas no gustan de derramarse solas,  así que las acompaño en esa especie de búsqueda de no derramarse solas.

Baile de aguas, menores y mayores. Con menor o mayor importancia, color, olor y dolor.

 Todos necesitamos sentirnos en casa.  Mi tristeza,  no es menos.


QUERIDA PAULA

MARÍA BASTARÓS

Querida Paula No te rayes Eres buena gente Y muy guapa Joder en serio eres TAN GUAPA que te tengo una envidia absolutamente insana y condenable y envidio tanto tus piernas que las quiero para mí pero no para mí en plan tenerlas yo en vez de las mías si no en plan objeto precioso en plan para una vitrina y en días de calor como hoy ponerlas de aspas del ventilador y verlas girar  en loca psicodelia de belleza Querida Paula  en serio eres tan maravillosa en esa espalda lisa como el mármol que clenchitas me haría yo ahí encima Y luego Paula podríamos subirnos al tejado de mi casa y abrazarnos un poco “Cierra los ojos Paula que el brillo de tus iris  no me deja ver la luna” Ay  que pelazo tienes Paula me haría unas extensiones con esa melena y aún me sobraría para las axilas por si me siento muy rebelde un día


MIRA PAULA JODER podemos hablar del sentido de la vida del amor de Bustamente -Por qué no y puedes apañar mi armario pa buscarme un look boho chic de ésos que dices -si es que acaso dices eso yo no leo blogs de moda casi nuncaY no sé Paula podemos hacer un club de libro  y leer a Dostoievski y hablar de la mente humana y del rencor -que asuntos más poderosos Paula puedes hacer tantas cosas Pero hay una que en serio PAULA me parece que no puedes. No es que quiera cortarte el rollo eh. ni las piernas  -me gusta mucho ficcionar, PaulaPero vamos a quedar mejor para otras cosas por favor deja de llamarme para hablar de feminismo y de lo mal que te cae Susan Sontag que tenemos ideas distintas Paula no me mandes más fotos de Beauvoir intervenidas con pollas En serio me estás agobiando mazo Paula por favor no dejes en mi buzón más libros de Butler quemados en serio Paula me caes guay y eres muy suave pero calla ya y pon Netflix.


LOVE STORY

MARÍA BASTARÓS Ya te dijeron las amigas del pueblo que no te liaras con un tipo del trabajo que ibas a tener problemas que si cortabais sería más duro el coincidir cada día el gestionarse los dramas Pero tú estabas tan enamorada con tanta mariposa desbocada que no lo pensaste te metiste de lleno Y llegaron las mañanas de ensueño las noches en vilo la cháchara interminable las fotos comprometidas Y a los tres meses como siempre pasa sucedió la crisis la bronca salvaje los whatsapps distantes Y sabes que hoy será ese día duro de verse en el curro de mirarse a los ojos sabiendo que lo vuestro ha terminado Y te pones un poquito cardiaca Y desayunas unos seis carajillos tres gin tonics sin tonic


y acabas abriendo la cajita sagrada de las sobras de los afters Y te comes un cuartito de pirula sólo para relajar y dos rayas de farlopa para sentirte más fuerte y otro cuarto de pirula para estar más inspirada y una puntita de keta que es el postre de los grandes Y ya algo envalentonada coges el bus al trabajo releyendo sus mensajes Y por fin llega el momento y le miras a los ojos y al instante estás segura Él está tan hundido como tú ha recurrido a lo mismo está guapo y destruido reluciente en su amargura Podéis volver a intentarlo Estáis en el mismo punto Pero eso será luego porque ahora hay que centrarse hay que ser profesional Hay que hablar en streaming de hipotecas a tipo fijo.


TRONATINDERS

MARÍA SALGUERO

JP. 33. Skyline nocturno neoyorquino. Empire State iluminado presidiendo el fondo. Ojitos sensibles. Camisa negra. Distancia correcta entre orejas y cráneo. Castaño común. Puntita de la nariz de perro mojado. Cámara Nikon colgando del cuello. JP: Hola guapa, eres muy fotohigiénica. TT: Jajajajajajajajajajajajajajajaj (Multitud de emoticonos de payasos, mierdas, robots, cascos de la cruz roja, banderas de la comunidad Europea) JP: jajaja TT: Me flipa tu Canon. Es la 7D, no? JP: ¿Cómo? No... es una Nikon. A mí el único canon que me gusta es el de Pachelbel. Eso si, en do mayor. jajaja. TT: Ya... eso es un tebeo, no? JP: Un tebeo luego, sí. TT: Me encantan las caricaturas. JP: Yo soy bastante caricato. TT: Ya, ¿pero te gustan las caricaturas o no, JP? JP: Si, me gustan (emoticono sonriendo) TT: Me flipa tu Nikon del 76. JP: Del 76 no. De 500 euros, ¿o querías decir que tu flipe es del 76? TT: ¿Tienes pasta? Tienes cara de pobre. JP: jajaja TT: ¿De que te ríes? ¿Te cuento un chiste? JP: (Emoticono Alien) TT: ¿Qué le dice una silla rica a una silla pobre? JP: Mmmmmm.... TT: Pobresilla jajajajajajajjaajajajjajajajjajajajajjajajaja JP: Jajajjajajajajajajajajja TT: Pues eso mismo te digo yo a ti: Pobresillo JP: jajajajajajaja


llo.

TT: ¿Por qué te ríes tanto? ¿Estás borracho o son los nervios de haber encontrado el verdadero amor? JP: Pues ahora que lo dices me estoy bebiendo una copaza de Merlot jaja. TT: Qué bien, a mí me está subiendo el cuartito de pastilla así que te tengo que dejar JP . JP: Muy bien. Hasta otra entonces fotohigiénica TT: ya veremos, no me gustan los pobres. Pero no te olvidaré. Hay dos cosas que marcan la vida de una mujer; 1; Cuando te baja tol reglote a lo loco y 2; La primera conversación en Tinder. ¿Tú con cuál te sientes más identificado? JP: Yo con la menopausia. TT: ¿Qué? No lo pillo...Se te va la olla JP. TT: ¿JP? TT: ¿Oye? TT: ¿Sigues ahí???? TT: Sé que estás ahí. TT: Desde aquí te oigo sorber tu copa de Merlot. Haces mucho ruido. ¿Lo sorbes todo así, JP? TT: Nunca te olvidaré JP. Has sido mi primera vez, hasta creo que he sangrado un poco. TT: JP, ¿a que deberían inventar un emoticono de un himen roto? ¿No crees? Como el del corazón partido pero con un himen ... ¿Lo pillas? TT: jajajajajajajajjajajajajajaja (emoticonos de shushi e impresoras). TT: Ya te quiero JP TT: Un besito

(7h 30m después) TT: Miss u. TT: Hubiéramos sido los mejores.


FARLOPS MARÍA BASTARÓS


AUTOCORRECTOR María Bastarós Tienes tu primera cita Cita de Tinder Y quieres que salga bien Que sea perfecta Necesitas DROGA Y le dices al chico: “Píllame coca Que es lo que más me mola meterme Yo soy así Así estoy de loca”

Y el autocorrector tiene un revés muy jodido:

“Píllame caca Que es lo que más me mola meterme Yo soy así ASÍ ESTOY DE LOCA” Y te quedas en shock Mirando la pantalla Has dicho CACA Pasas de aclarar nada Y el pobre tipo de Tinder Intimidado No quiere quedar mal No quiere que parezca que no sabe lo que de verdad se mueve en la calle

Y aparece con una bolsa de heces Heces humanas

No sabes cómo rechazarlas - él está MUY BUENO -


Y te dices ---tía, en el amor hay que hacer sacrificios-- Y empezáis a pintaros rayas con las heces Y acabáis pasándolo guay Y echando un polvazo Borrachos de mierda de amor y de asco Y en vuestras bodas de plata te coges un ciego bien guapo Muy de reírte de todo Muy de apostar al milagro Y en el apogeo etílico en ese frenesí verbal incontrolado Le confiesas a tu hija: En nuestra primera cita tu padre y yo esnifamos MIERDA

Y la niña que ya es adolescente que ya pilota en esto del romance y sus ultrajes te mira muy seria suspira y te dice

“Mamá en el amor o te llenas de mierda o te vas sola a casa.”


@Libertad.Ballester


GABRIELA PAVINSKI CLOTILDA BOWLS QUEDA CON UN TIPO DEL TINDER QUE TENÍA A DOS CENTÍMETROS EN EL MISMO PUB, Y EL CASO ES QUE A ÉL LE OLÍA EL ALIENTO MUY MAL Y ELLA, EN UN ATAQUE DE “YA NO PUEDO MAS”, SE LO DICE SIN PIEDAD. Tío, te huele el aliento fatal, tápate la boca o algo que si me hablas tan cerca, no hay quien pueda respirar. ¿Sabes? te huele como a retrete ácido, a orina de gato mezclado con lo más selecto, del basurero de los peores barrios, Te huele como a cáncer, te huele como a muchas bocas sin besar, huele a mora y fresa, huele a rabia, te huele a mil ceniceros solos en un bar. Ahora, te huele a pozo sin fondo, a paseos de 15 kilómetros, a muchos castigos sin cenar, a orgullo y prejuicio, a hojas en blanco, y ahora mismo, te huele a papá y mamá.


Te huele a corazón partido, a amante bandido, a soñador empedernido, a luchador abatido y también te huele a ese Pictolín rancio, con el que lo intentas camuflar. Hueles como a pederasta voyeur en un parque, te huele la boca a estómago vacío, a un tic tac descoordinado, a oración subordinada sin terminar, y no quería decírtelo, pero de vez en cuando, te resuena el pecho a tormenta solar. Así pues, dicho todo esto, yo creo que podemos ir a pagar y vamos a mi casa a follar, que tienes toda la pinta de hacerlo genial.


EH TÚ SÍ TÚ MIRA QUE MAJAS SOMOS TODAS QUÉ MAJAS Y QUÉ SIMPÁTICAS Y QUÉ GRACIOSAS SEGURO QUE TE MOLARÍA VENIRTE DE FIESTA CON NOSOTRAS CORRERTE UNA BUENA JUERGA CON ESTAS TÍAS TAN MAJAS Y TAN SIMPÁTICAS ¿VERDAD? PERO A TODAS NOS HAN PASADO COSAS COSAS HORRIBLES COSAS HORRIBLES QUE SON CULPA DE LOS TÍOS COMO TÚ Y DE TUS AMIGOS DE TUS AMIGOS QUE SON UNA PANDA DE DESGRACIADOS Y TÚ NUNCA LES DICES NADA


A Miguel siempre le había gustado Ana. Desde que eran unos críos que veraneaban en Navaleno y construían dudosas cabañas con trozos de pizarra y troncos robados de la leñera del abuelo de Ana. Era un amor de ésos que nunca acababan de arrancar. Como un coche con el motor congelado, que no acaba de tirar, pero ahí está, haciendo muchísimo ruido, intentándolo. Ana había crecido para convertirse en una chica muy guapa a la que le importaban bien poco las cabañas con techos de pizarra y el grupo de versiones que se montó Miguel con el secreto objetivo de impresionarla. Los novios se le iban sucediendo, pim pan, formando una guirnalda francamente poco acertada. Desde el tipo con vespino que se atribuía hazañas sexuales sacadas de películas que todo el mundo conocía -lo cual lo hacía todo muy penoso-, hasta el Catedrático de Medicina que le dijo que la veía un poco nerviosa en clase, un poco descentrada, y que mejor él volvía con su mujer y sus hijas, que al final aquéllo era un trastorno para todo el mundo. Ana dejó la carrera en segundo y decidió, sorprendiendo a todos sus familiares, entrar en la academia de policía. Y Miguel, que andaba un poquito perdido y había descubierto que si no tenía talento para versionar, menos aún para componer temas propios, decidió imitarla. Hicieron el preparatorio juntos y Miguel se encargó de convertirse en un compañero indispensable para Ana. Todos los días tomaban café con tostadas antes de entrar al gimnasio en Plaça de Sants, y durante el entrenamiento se cronometraban el uno al otro. Al acabar, Miguel insistía en invitar a Ana a comer y aguantaba estoicamente sus monólogos sobre el Catedrático, que cada vez fueron espaciándose más hasta desaparecer por completo.


Luego dejaron de buscar excusas y de repetírselas el uno al otro y llegaron los planes de pareja, como ir al mercado de San Antoni por la mañana, comer en el restaurante chino -ése que se conoce como “el chino CHINO”- junto a Arco de Triunfo, o incluso pasarse por la filmoteca, cuya programación les resultaba de lo más aburrida aunque aún no habían alcanzado el nivel de sinceridad necesario para confesárselo. Tuvieron muy buena puntuación en el exámen físico y se sacaron juntos las oposiciones, pasando muchas noches el uno en casa del otro. A menudo dormían abrazados, como si fueran novios, pero no lo eran. Tampoco tenían citas ni salían con otra gente. La cosa se iba alargando de aquella forma tan bonita y tan estrafalaria, y aunque todavía pasaban por gente normal, sabían que tenían que dar el paso de convertirse en una pareja romántica o acabarían abocados a una relación que los demás no sabrían si catalogar como entrañable o como enfermiza. Les dieron plaza a ambos en la comisaría de la estación del Norte, que no estaba nada mal para empezar, y decidieron que lo celebrarían tras su primer turno. Así que ése era el día. No podrían ir a su restaurante habitual, porque su jornada acababa a las dos de la mañana, pero Miguel se había encargado de buscar un sitio bastante decente cerca de la Ciudadela, un local con velas chatas y manteles de cuadros donde, por una carambola del destino o por afán de hallar lucro en el hambre de los borrachos, se servían pizzas hasta las 3 de la madrugada. El primer día transcurrió tranquilo. Registraron algunos robos de carteras y una pelea en una terraza de bar por un motivo tan pedestre como el fútbol.


Trabajar juntos les gustó porque no podían hablar entre ellos como hacían usualmente, y se dedicaban a mirarse de manera furtiva, una práctica que encontraron fascinante. A la 1:32 exactamente, recibieron una llamada de una casa cercana. Una agresión a una chica joven en su portal. Era su primera salida juntos como pareja de autoridad, como administradores del orden, y aquello implicaba cierto morbo. Decidieron ir caminando hasta el lugar, pasando por el parque que rodea la estación, que a esas horas hace las veces del prostíbulo más barato de Barcelona. Desde una zona frondosa y oscura, en un margen del camino de piedra, se escuchaban gemidos y voces sinuosas, una cosa que normalmente no resultaría muy agradable pero que en ese momento puso a Miguel y a Ana en una situación muy excitante, muy de hacerse cábalas, y les condujo a un arrebato de pasión que hubiera acabado con un polvazo entre los arbustos del parque de la estación de no haber sido por el sonido del walkie talkie de Miguel que los conectaba con esa responsabilidad cívica que tanto habían ansiado y que ahora les importaba bien poco. Retomaron el camino decidiendo mentalmente que perderían muy poco tiempo con el caso de aquella chica, al final una agresión sexual era una cosa muy nimia, muy de andar por casa, pasaba todos los días, a decenas, sino a cientos, de chavalas de toda edad y posición, y con un par de preguntas bastaría para escaquearse y poder por fin continuar con lo suyo, que era algo verdaderamente trascendente y no podía quedarse más tiempo en el tintero.


Yo tenía 19 años y vivía en Barcelona. Estudiaba Arte Gráfico y desde hacía dos meses vivía en Calle Wellington, junto a la estación del Norte. Un domingo por la noche volvía a casa desde la estación y, al ir a cerrar el portal detrás de mí, un chico golpeó con los dedos en el cristal y dijo "Espera, no cierres!". Di por hecho que era un vecino y le dejé entrar. Cuando caminábamos hacia el ascensor comenzó a agarrar mi maleta -yo volvía de Zaragoza- y me dijo: deja que te la lleve, pesa mucho. Le dije que no hacía falta e insistió con algo de brusquedad. Me pareció un poco extraño y, cuando se metió en el ascensor, me di la vuelta y subí hasta mi piso, en la segunda planta. Metí la llave en la puerta y entonces se abrió la puerta del ascensor. Él miró primero hacia el otro lado del pasillo, y luego hacia donde estaba yo. Entonces echó a correr hacia mí. Yo grité ¿Qué haces? y él me estampó contra la pared y comenzó a agarrarme, a estirarme los brazos hacia arriba y a intentar abrirme las piernas con la rodilla. Entonces supe que tenía que gritar todo lo fuerte que pudiera, porque me iba a violar. Me defendí, grité, golpeé mi puerta y la de enfrente, de las que no me separaba ni medio metro. Nadie salía. Pasamos minutos forcejeando, yo chillaba "socorro por favor" sin parar. Nunca había pensado que yo pudiera gritar tan alto ni sacar tanta fuerza de mi cuerpo. Él me golpeó y me caí hacia la derecha, y pude abrir la puerta de mi casa, que ya tenía las llaves en la cerradura. Di un paso hacia adentro, y él se metió detrás. Mi compañera de piso, que dormía en la habitación más lejana a la puerta, vino corriendo alertada por el ruido en el pasillo. Al oír que había alguien más en la casa, él se fue. Antes de marcharse, me pasó la mano por la entrepierna y me sacó la lengua.


Cerré la puerta y mi amiga se quedó sujetándola conmigo. Ella quería salir a coger las llaves, que seguían puestas por fuera, por si él intentaba entrar. Yo lloraba y le decía que por favor siguiera sujetando la puerta, que no abriera. Me hizo caso. Llamó a la policía. Tardaron muchísimo en llegar, aunque había una comisaría en la estación, a un minuto de la casa. Hasta que aparecieron, seguíamos sujetando la puerta y yo seguía llorando y tan histérica que me daban como espasmos. Les dije que me habían intentado violar. Me preguntaron si tenía desgarros vaginales y dije que no, que no había llegado hasta ahí. Me dijeron que entonces no podían hacer nada. Pero que lo describiera y "se darían una vuelta por abajo". Me pidieron el dni y me temblaban tanto las piernas que al ir a cogerlo me tropecé y me caí. Entonces dijeron "menudo susto llevas" y yo no entendí a qué se referían. Estaba aterrorizada, pero no me habían "dado un susto", me habían intentado violar en la puerta de mi propia casa. ¿Por qué coño llamaban "susto" a lo que me acababa de pasar? Les di la descripción del agresor y, después de preguntarme unas cinco veces si era sudamericano o "uno de esos sudamericanos que parecen blancos pero que en realidad son sudamericanos" y que yo repitiera que estaba absolutamente segura de que era un tío blanco de unos treinta años, se fueron. Nunca recibí noticias de ellos. Como no me informaron de que aquella descripción y la copia de mis datos no constituía una denuncia, mi caso se quedó sin denunciar. Siempre he sentido que llamar a la policía fue un trámite al que me llevó la inercia, pero que no tuvo consecuencia alguna excepto sentir desamparo y vergüenza.Tras aquéllo compré un spray y una especie de silbato que aún suelo llevar, y aparecieron algunos miedos nuevos: vértigo, claustrofobia y hasta miedo a ir rápido en coche o a los ruidos inesperados y los movimientos bruscos. Como si me hubiera quedado en un cierto estado de alarma y el control de cada situación dependiera exclusivamente de mí.


Por suerte, gracias a los colectivos feministas, hoy las chicas contamos con recursos autogestionados y espacios donde nuestras voces son escuchadas y nuestras vidas valoradas y defendidas. El aspecto legal, el de la investigación y la detención, ése del que depende nuestra seguridad, sigue siendo un páramo desolador. Al final, tendremos que hacerlo todo nosotras. A.C.A.B


Profile for María Bastarós

Brochetas de Cosas Emocionantes - Segunda Edición  

Fansine macarra hecho por chicas. Primera Edición publicada en Navidades de 2016 y reedición ampliada en Navidades 2017 con portada de Julia...

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