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1. El RESPIRAR


DE MIS QUERER Para mi perro, donde quiera que este. Hijo mío, hoy recordé lo feliz que éramos juntos. Te vi acostado soñando con tus silencios, Te vi correr tras una botella vacía, Sentí abrazarte y aun el cordón que te sujetaba en las noches estaba pegado al escritorio. Hijo mío, he recorrido las calles silbando al aire a ver si en algún momento me escuchas. Extraño; tu aroma, tu aullido, tu compañía, tus silencios, tu trompa y tus largas orejas. Quiero salir a caminar y silbarte,

Pareciera que te escuchara en todas partes. Estoy tan triste que la melancolía recorre mi cuerpo y golpea mi alma. La tristeza que aun no para de silbar en la puerta. Recuerda como me saludabas y como tu aullido me estremece de saber que hoy no estás.


Espero que donde estĂŠs la luna nunca pare de llamarte y que las estrellas

te iluminen siempre el camino, Bruno.


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