Issuu on Google+

Lucía Navas Sánchez-Seco 1º E.S.O. B.


VILLA FUENTES: Y así era yo, me fui, sin decir adiós. Prefería guardar aquellos últimos momentos de mi estancia en Villa Fuentes tales y como habían sido otras tantas veces. No quería que aquello se convirtiera en un moqueo y un llanto permanentes, sabía que no lo podría soportar. Mientras me alejaba, despacio, observaba a todos mis amigos haciendo lo que mejor se les daba: veía a Megacotilla escuchando todo lo que decía la gente, apuntándolo chivateándoselo a su hermana, Precocinillas, a la que, aunque le faltara poco para ser cocinillas, aún no sabía hacer una tarta ,


siempre la acababa quemando. También veía Desindividualizador, juntando los paquetes de barritas de cereales individuales, para él todo tenía que ir en grupo. No se me pasó tampoco hiperclimax, experto en realizar momentos de tensión en las películas, y que veía una y otra vez esos momentos de "clímax". Por último veía a Empeñinado, que era el cabezota más espectacular que nadie ha visto. Y así, viéndolo todo, me di cuenta de lo que tenía, grandes amigos. Me di cuenta también de que me encantaban los cotilleos, que mis tartas favoritas eran las


quemadas, que era emocionante ver el momento de tensión de una película una y otra vez, en su grado más alto, que lo más bonito de un juego es trabajar en grupo, y, que las mentes tozudas, aunque la gente lo dude pueden ser las mejores.


Villa Fuentes