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en el punto de mira: En La

Chinoise los mensajes revolucionarios no caen en saco roto. (pág. 22)

n.1 GRUNDmagazine

Número 1. Noviembre 2011. Revista de actualidad cultural, social y política. Precio: 2,50 euros.

dossier:

Anglada y Breivik. Segunda parte de nuestro dos-

sier Ultraderecha en Europa. David Karvala nos expone toda una serie de ideas compartidas entre estos dos personajes (pág. 4). en el punto de mira: Alberto Arce nos cede en primicia un capítulo de su libro Misrata calling, a publicar en 2012 (pág. 10). conversando con grund: Noglobal es hip hop, actitud, una conexión con el planeta, romper los corsés de un mundo teledirigido (pág. 24). conversando con grund: Pablo Decoder. Parte hombre, parte riff de guitarra, parte música hecha por una máquina (pág. 28). en el punto de mira: Santiago Alba Rico visita un centro comercial (pág. 19). en el punto de mira: El 15-M e Íñigo Errejón patean el tablero (pág. 14). Además: >Raúl Fernández en la Galería 291 (págs. centrales). >José Gallego completa el dossier sobre ultraderecha (pág. 9). >María Zaragoza nos habla del miedo y del poder (pág. 18). >GRUND también habla de fútbol: Manu Mazón y la huelga de la AFE (pág. 20). >Volvemos a contar con Dani Llamas, esta vez para hablarnos de la fuerza creativa del siglo XX (pág. 36). >Jordi Corominas grita por una nueva mirada (pág. 38). >Fusa Díaz nos cuenta sus impresiones sobre el libro No se lo cuentes a nadie (pág. 40). >Lara Pintos nos enseña su excelente obra titulada Recuerdos de una silla (pág. 44). >Salvador J. Tamayo y su punto de fuga (pág. 48). >Agenda: discos, películas, series... (pág. 50). >Versos de Odile L'Autremonde y Sofía Castañón (pág. 54).


Créditos GRUNDmagazine es una revista trimestral de actualidad cultural, social y política donde tiene cabida todo tipo de contenidos de interés para la sociedad del siglo XXI. Edita: GRUND Depósito Legal: Z-2509-2011 Consejo editor: Daniel A. Güelfo Raúl Fernández Aparicio José M. Gallego Leal Salvador J. Tamayo www.grundmagazine.org Colaboran en este número: David Karvala José M. Gallego Leal Alberto Arce Íñigo Errejón María Zaragoza Santiago Alba Rico Manu Mazón La Chinoise NoGlobal Pablo Decoder Raúl Fernández Dani Llamas Jordi Corominas Fusa Díaz Lara Pintos Salvador J. Tamayo Àngels Pagès Carmen Hernández Pablo Andréu Odile L'Autremonde Sofía Castañón Arte y maquetación: Mareavacía [ www.mareavacia.com ] Publicidad: revista@grundmagazine.org Imprime: Grafilán S.L. Tirada: 1.000 ejemplares

GRUNDmagazine no hubiera sido posible sin la colaboración de los mecenas que figuran a continuación, ni por supuesto, sin la plataforma de micromecenazgo Verkami (www.verkami.com). Gracias por facilitar los medios para que proyectos como el nuestro salgan adelante. Juan Domingo Sánchez Estop Carlos Cruz González Granite & Rainbow Ainize Salaberri Toni Esteban La Favorita, Bar de Tapas y Copas Pilar Giles Joseba Fernández González La Marabunta, Librería - Café Jaime Pastor Verdú Rebeca Moreno Joaquín A. Pajarón Egea Dolores Verdugo Juan Duende Bonotown Ariz Manuel Mazón Manuel García Bernárdez Fran Moya Mayte Sánchez Caro Julia Nuroga Iván Núñez Bengoechea Miguel Urbán Crespo Marta Villoslada Beatriz Herrero Marc Casanovas Pablo Tornero Pastor Lola Lópiz María Martin-Arroyo Lópiz Lola Martín-Arroyo Lópiz Jorge Jiménez Pérez María Rivero Silva Fusa Díaz Carlos F. Barbudo Dani Conil Myriam Lebourg Jonàs Sala Marta Villoslada Daniel García del Blanco Laura Ramiro Béjar Alejandro Gaita Ariño Lucía García Pastor


Editorial GRUNDmagazine, la tinta roja... «Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes.» Antonio Gramsci pesar de conocer la dificultad de imaginar un mañana diferente hemos asumido la necesidad de levantarnos ante lo inevitable y combatir la A condena a sufrir lunes al sol. Supervivientes de la sinrazón colectiva y habiendo sido capaces de superar la inicial desidia impuesta, decidimos construir una alternativa inevitable. Una alternativa que nos ayude a mantener la guardia. GRUND es la necesidad de gritar en un espacio en el que nadie escucha. Buscamos revocar el principio fundamental del merezco por la improbable e insultante decisión del somos. Žižek suele contar un chiste para ilustrar la necesidad de reinventar las prácticas políticas y discursivas de la izquierda, dice así: en la antigua República Democrática Alemana un tipo fue enviado a realizar trabajos forzosos a Siberia. A sabiendas de que los censores estarían muy pendientes de su correo le dijo a sus amigos: “Establezcamos un código. Si cuando os llegue una carta está escrita en tinta azul, lo que os diga en ella será verdad. Si está escrita en tinta roja, será mentira”. Pasado un mes, sus amigos reciben la primera carta, completamente escrita en tinta azul. Dice: “Aquí todo es maravilloso, las tiendas rebosan de alimentos, los apartamentos son muy espaciosos y de lujo y los cines no paran de programar cine occidental. El único problema es que es imposible comprar tinta roja”. Así es nuestra vida, dice Žižek. Contamos con toda la libertad que deseamos. Pero nos falta tinta roja, es decir, el lenguaje que articule nuestra falta de libertad. En este número 1 de GRUNDmagazine, primer número en papel además, hemos ido a buscar esa tinta roja a Libia con Alberto Arce, buscando romper el binomio pro-OTAN vs. pro-Gaddafi que tanto el discurso occidental oficial como el campismo que sufre gran parte de la izquierda del Estado español han convertido en la representación de todo lo que la política debe combatir. Libia no sólo ha significado la primera revolución de esta primavera árabe ahogada por un tirano. Libia es también la revolución ahogada por sus libertadores, la revolución ninguneada por los revolucionarios occidentales. Esta izquierda ha enterrado el prisma con el que hay que acercarse a los conflictos para regirse por una suerte de aritmética. La política es conflicto, espacios, puntos convergentes y divergentes, no una progresión aritmética o un juego de bloques. No desvelaremos más contenido en este editorial. El resto lo podéis ir viendo vosotros mismos con la calma tensa que nos regala este otoño caliente. Nos ha costado mucho llegar a este GRUND en papel: nuestro paso por el micro-mecenazgo de la mano de Verkami —nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a nuestros mecenas y a nuestros patrocinadores— ha sido duro y gratificante. Nos ha permitido llegar a las 10.000 lecturas de nuestro número 0 online y hacer muchísimos nuevos amigos. Ya estamos trabajando en el siguiente GRUND. Buscando una nueva propuesta que haceros, aún definiéndonos y construyéndonos. Seguimos buscando la tinta roja. Bienvenidos a GRUNDmagazine. Imaginar. Reconstruir. Politizar. Un PD: cerrando este número nos topamos con la noticia del cese definitivo de la violencia de ETA. Nos alegramos mucho de esta noticia y señalamos con tinta roja el 20 de octubre en nuestros calendarios. Ahora vienen nuevos retos por la normalización de nuestras vidas. Nuestro recuerdo, desde el corazón, a todas las víctimas. Orain Herria, Orain Bakea.

El consejo editor G3


Dossier

Texto David Karvala

Josep Anglada

ideas

David Karvala (Helsinki, Finlandia, 1959) vive y trabaja en Barcelona. Participa en los movimientos sociales de la ciudad desde inicios del ciclo de protesta actual. Escribe regularmente en las publicaciones del grupo “En Lucha”, además de contribuir con revistas anticapitalistas de países tan diversos como Uruguay y Egipto. Colabora activamente en la “Plataforma Aturem la Guerra”, el amplio movimiento antiguerra de Barcelona. Es activista de “Unitat contra el feixisme”. Ha publicado Rusia 1917: La revolución rusa y su significado hoy, su primer libro (La Tempestad, 2007) y ha coordinado el libro de ensayos No pasarán… aunque lleven trajes (La Tempestad, 2011) G4


Anders Breivik

compartidas lo largo de los últimos años, la preocupación por el creciA miento de la organización ultra, Plataforma per Catalunya (PxC), ha ido en aumento. En las elecciones autonómicas de noviembre de 2010 recibió 75.000 votos, y casi entró en el Parlament. En las municipales de mayo pasado, PxC multiplicó sus resultados de 2007 por cinco, ganando 67 concejales.

Mucha gente, incluso dentro de la izquierda radical, resta importancia a estos hechos. Niegan que exista una diferencia cualitativa entre PxC y otros partidos que, tristemente, también hacen declaraciones contra la gente inmigrada, y de manera especial contra la gente musulmana. Así se dejan engañar por la imagen, tan cuidadosamente cultivada por PxC, de que se trata simplemente de un partido más. El führer de PxC —Josep Anglada, con largo historial franquista— insiste en que son “demócratas”, y niega que sean ni de extrema derecha ni racistas. Los trágicos atentados en Oslo del 22 de julio de este año supusieron una amenaza para esta estrategia de maquillaje. Este no es sitio para un análisis teórico completo del fascismo actual, con corbata.

Este artículo se centrará en señalar la similitud ideológica entre Anglada y el asesino noruego.

Dos almas, un solo pensamiento

Anglada —copiando como siempre a otros dirigentes de la extrema derecha europea— inmediatamente hizo grandes esfuerzos para marcar distancias respecto al asesino confeso, Anders Behring Breivik. El 25 de julio de 2011, cuando la confesión y las simpatías xenófobas de Breivik ya eran conocidas, la web de PxC dijo del asesino: “las informaciones que llegan sobre él son confusas y contradictorias… en cualquier caso estamos ante un terrible psicópata de cuyas criminales acciones — sean cuales fueren— es sólo él, el culpable y responsable.”1 Anglada incluso amenazó a cualquiera que relacionase PxC con Breivik. Según la web de PxC: “Anglada ha advertido que ‘estos luctuosos sucesos pueden ser aprovechados por determinados medios de comunicación para intentar criminalizar a los partidos y formaciones identitarias, cuyo

Más información del autor en: http: //davidkarvala.blogspot.com/

1. Web de PxC, 25/07/2011. Donde no se menciona otra fuente, las citas de PxC y Anglada proceden de su web, y se han consultado el 04/09/2011.

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GRUNDmagazine. Número 1. Noviembre 2011 crecimiento y expansión en toda Europa tanto asustan a los gobiernos y a la gran banca’. Y ha señalado que ‘nuestra formación activará sus servicios de información y propaganda para contrarrestar cualquier manipulación en este sentido’ anunciando que ‘se tomarán las medidas legales contra cualquier medio o persona que se atreva a relacionar los crímenes de Noruega con nuestra formación política’.” Nadie sugiere que PxC haya ayudado directamente a llevar a cabo los actos violentos en Oslo (en parte, porque bastantes de sus militantes están demasiado ocupados llevando a cabo actos violentos en Catalunya). Pero la similitud ideológica entre Anglada y Breivik es chocante. Unas citas, organizadas por temas, lo demostrarán. Es importante destacar que éstas no son palabras sacadas de contexto: sólo hay que mirar el “manifiesto” de Breivik para ver su parecido con las declaraciones hechas por Anglada durante los últimos años.

Multiculturalismo

Ésta es una de las principales obsesiones tanto de Breivik, como de Anglada. “El multiculturalismo es igual a la destrucción unilateral de la cultura occidental.”2 “El multiculturalismo es un callejón sin salida, es el enemigo de Europa y el enemigo del mundo.”3 “Muchos europeos reconocen que el multiculturalismo está llevando sus sociedades al desastre.”4 “Plataforma per Catalunya se mantiene en su línea de hacer frente al multiculturalismo que está haciendo desaparecer nuestra cultura milenaria autóctona. Anglada manifestó que ‘el modelo de una Cataluña multicultural basado en la inmigración ha fracasado’, y añadió ‘es hora de levantar el muro de contención ante el tsunami migratorio y organizar la resistencia contra la islamización en toda Catalunya’.”5

El islam y la gente musulmana

Ésta es otra obsesión de los dos xenófobos (y tristemente de otros muchos 2. Manifiesto de Breivik, pág. 322. Este documento, 2083: Una declaración europea de independencia, es un tocho de 1.500 páginas, colgado en internet. Gran parte del texto es de “corta y pega”: son extractos de blogs y artículos de opinión que, con alguna excepción que él señala, Breivik incluye con aprobación. Las palabras

políticos/as y tertulianos/as, que deberían cambiar de chip, visto el resultado de este discurso). “Debemos crear un ambiente que dificulte la práctica del islam. Los ciudadanos musulmanes deben ser obligados a aceptar nuestras costumbres laicas o marcharse.”6 “Los inmigrantes, para obtener los papeles, deberán superar un examen de conocimientos de la cultura y costumbres catalanas. (...) PxC se opone a la instalación de inmigrantes musulmanes en nuestro país, fenómeno que puede suponer a largo plazo una clara amenaza para nuestra cultura. (...) PxC propone una alternativa a la actual política de inmigración que fije cuotas de procedencia y reduzca a cero el contingente islámico.”7

“Los políticos no fascistas son traidores”

No hay que estar de acuerdo con los partidos institucionales para ver cómo esta acusación de traición, dirigida principalmente contra los partidos progresistas, fue un motivo clave en la matanza de la juventud laborista noruega. La misma acusación aparece en los discursos de Anglada. “Cuando una organización ignora los intereses de su propio pueblo, pero impulsa los intereses de los enemigos de ese pueblo, esa organización se ha convertido en una entidad activamente hostil, manejada por una grupo de de traidores abyectos. Esto es lo que es la UE, hoy en día. La UE está destruyendo deliberadamente las tradiciones culturales de los Estados miembros.”8 “La casta política europea no es mejor que la española ni la catalana, todos ellos son unos traidores a sus pueblos, a su historia y a sus votantes, el mismo afán autodestructivo lo vemos en Bruselas, en Madrid o en Barcelona.”9

“Ni de derechas ni de izquierdas”

Esta idea no la inventó ni Breivik ni Anglada, ni siquiera Jean Marie Le Pen. En 1933, José Antonio Primo de Rivera declaró que la Falange Española “no es de derechas ni de izquierdas”.10 “La línea divisoria en la lucha interna en occidente no es tanto entre izquierda y derecha, como entre aquellos que

citadas las podemos tomar como representativas de la visión del asesino.

6. Manifiesto de Breivik, pág. 320.

3. Anglada, en un acto de un partido de extrema derecha

7. Declaración Programática, PxC.

en Colonia, 17/01/2010.

8. Manifiesto de Breivik, pp. 303-4.

4. Manifiesto de Breivik, pág. 286.

9. Anglada, 19/02/2011.

5. Acto de Plataforma per Catalunya, Cervera,

10. Discurso realizado en la fundación de la Falange

30/05/2011.

Española, 29/10/1933.

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“Es importante destacar que éstas no son palabras sacadas de contexto: sólo hay que mirar el ‘manifiesto’ de Breivik para ver su parecido con las declaraciones hechas por Anglada durante los últimos años.”


Dossier: ultraderecha en Europa (y 2) valoran la soberanía nacional y la cultura occidental y los que no.”11 “PxC no es de derechas ni de izquierdas… se inspira en los principios del humanismo cristiano e ilustrado, en el catalanismo político… y, en general, en la tradición… que caracteriza a la civilización occidental ante otras culturas…”12

Las grandes corporaciones y la banca

Es destacable que un sector, cada vez más importante, del fascismo europeo actual ataque a la gran banca, a las grandes empresas y a la globalización neoliberal, en nombre de un nacionalismo excluyente (ya hemos visto que Anglada atribuye a “la gran banca” las presiones actuales contra la extrema derecha). La condena a la gran banca (se sobreentendía, la gran banca judía) fue un elemento central del discurso “radical” y “anticapitalista” que utilizaron los nazis para ganar apoyo entre la gente parada y desesperada antes de 1933. Aquellos nazis que se creyeron las declaraciones radicales fueron masacrados, durante la “noche de los cuchillos largos”, a finales de junio de 1934. Con Hitler, las grandes empresas alemanas hicieron enormes beneficios con mano de obra esclava. No hay motivo para pensar que las declaraciones contrarias a las grandes empresas sean más genuinas hoy. “Toda la ética de la globalización después de la guerra fría, de hecho, es profundamente anti-nacional. (...) Para decirlo sin rodeos, las empresas multinacionales son los vehículos del cosmopolitismo. (...) A la gran empresa le gusta la inmigración porque los inmigrantes hacen bajar los salarios.”13

“Los terribles acontecimientos de Oslo son una advertencia. Por toda Europa está creciendo una extrema derecha que piensa igual que Breivik.”

“(Hay que) denunciar los efectos desastrosos que la inmigración tiene sobre nuestra sociedad y los efectos destructivos de la deslocalización industrial y el ultraliberalismo sobre nuestra economía productiva, en este sentido se denunciará abiertamente a la casta de políticos profesionales que nos explota en beneficio del gran capitalismo financiero internacional. Los dos fenómenos tienen su origen en lo que hoy se llama la Globalización. Como el resto de formaciones identitarias europeas, PxC incorporará cada vez más una crítica al proceso deslocalizador y abogará por una defensa contundente de los derechos sociales de los sectores más desfavorecidos de la sociedad catalana: las principales víctimas de la inmigración, la deslocalización y del ultraliberalismo mundialista.”14

Trapicheos

Los dos han demostrado que a la vez que condenan la supuesta criminalidad de los inmigrantes, están dispuestos a saltarse la ley para financiarse. “Si la actividad delictiva es la única opción que tienes [para conseguir financiación] debes saber que es política y estratégicamente justificable ‘expropiar’ recursos.”15 “El juzgado de primera instancia de Vic está tramitando una demanda por impago presentada por la empresa Rotobig contra Josep Anglada… el partido ultra encargó dos millones de panfletos con el programa electoral de Anglada y sus consignas antiimigración y no han satisfecho el importe del pedido que asciende a 7.717 euros.”16 “Un juzgado de Barcelona ha dictado la orden de desahuciar Plataforma per Catalunya de su sede central por impago del alquiler. Según han denunciado los propietarios al Juzgado de Primera Instancia núm. 39, desde que el coordinador del partido en las comarcas del Garraf, Gerard Bellalta, firmó el contrato de arrendamiento el abril pasado, no se ha pagado ninguna de las mensualidades. En total, la deuda por impago asciende a 6.817,86 euros.”17 “Los Mossos d’Esquadra detuvieron anoche al concejal electo de Plataforma per Catalunya (PxC) en Badia del Vallès, Raül Ortiz, y al número seis de la lista local, José Manuel Belmonte, acusados de robar cheques restaurante por valor de 70.000 euros.”18 (Este último caso quizás no entra en la “justificación” presentada por Breivik: parece que estos dos candidatos de PxC eran simples criminales.)

Mentiras

Este es quizás uno de los puntos más importantes de confluencia. Tanto Breivik como Anglada han visto la importancia de disfrazar el proyecto fascista tras lemas capaces de ganarse el apoyo de sectores más allá de la derecha fascista convencida. De hecho, las declaraciones de Anglada sobre Breivik parecen salir directamente de los escritos del asesino. “Siempre enmascara tus objetivos reales, utilizando el ardid de un objetivo falso que todo el mundo acepte, hasta que se haya conseguido el verdadero objetivo.”19 15. Manifiesto de Breivik, pág. 829.

11. Manifiesto de Breivik, pp. 322-3.

16. Aragirona.cat, 24/11/10.

12. Declaración Programática, PxC.

17. El Triangle, 10/12/10.

13. Manifiesto de Breivik, pág. 396.

18. El Mundo, 27/05/11.

14. Anglada, Vic, 13/02/2011.

19. Manifiesto de Breivik, pág. 907.

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GRUNDmagazine. Número 1. Noviembre 2011 “La seriedad de nuestra operación a menudo nos obliga a ser cínicos, manipuladores y pragmáticos.”20 “—Yo si conviene seré más catalanista que Jordi Pujol… Y cuando estemos arriba ya iremos cambiando, pero es que si no estás en el poder, si no tocas poder, difícilmente lo cambiaremos… Yo cuando me enfrento a los medios de comunicación tengo que ser el primer demócrata que hay en este país, para ganarme a la gente. ¿Me entiendes? —¿Te tienes que disfrazar? —¡Ahora me has entendido!”21 “El apoyo abierto a la resistencia armada… es contraproducente… Siempre tienes que detestar y condenar, en público, este tipo de actividad, mientras nos encontremos en desventaja.”22 “Plataforma per Catalunya (PxC) y su presidente, Josep Anglada, quieren manifestar su más profunda repulsa…”23

Por sus amigos los conocerás

Así que, en público, Anglada y PxC condenan a Breivik y dicen que no tienen nada que ver con él. Otros de la extrema derecha, como Umberto Bossi, de la Liga Norte, o el Partido de la libertad (PVV) del holandés Geert Wilders, también se desmarcaron del asesinato y sugirieron que Breivik no iba con ellos.24 Quizás comparten la opinión del propio Breivik, de que el apoyo abierto a los ataques es “contraproducente” para ellos en este momento. Pero algunos integrantes de estos partidos no se han cuidado tanto a la hora de distanciarse. Un miembro del Frente Nacional francés, Jacques Coutela, declaró su admiración por Breivik, describiéndolo como un “resistente” de dimensiones históricas, un “icono” y “principal defensor de Occidente”. Mario Borghezio, eurodiputado de la Liga Norte, declaró que “algunas de las ideas” de Breivik eran “buenas e incluso óptimas”. Añadió que “por culpa de la invasión de inmigrantes, estas ideas han acabado en violencia”.25 ¿Qué tiene que ver esto con Anglada? Pues el FN francés ha sido el referente principal de PxC: de hecho, se puede decir que PxC intenta ser una versión en miniatura del partido francés. De Mario Borghezio, se puede decir más. Sólo un día antes del atentado, Anglada, entrevistado por un grupo nazi, el MSR, se refirió a “Mario Borghezio, el eurodiputado de la Lega Nord, con el

“Tanto Breivik como Anglada han visto la importancia de disfrazar el proyecto fascista tras lemas capaces de ganarse el apoyo de sectores más allá de la derecha fascista convencida.” que me une una buena amistad política y personal”.26 Quizás las recientes palabras de Borghezio hagan que Anglada cambie de opinión. Si fuera así, cabría preguntarse por qué esta “buena amistad” no se había visto afectada por el atentado contra inmigrantes protagonizado por el mismo Borghezio en 2005: fue condenado por haber incendiado las tarimas de los inmigrantes que dormían bajo un puente en Turín.27 Y de hecho, no hace falta ir tan lejos para encontrar admiradores de Breivik; UCFR de L’Hospitalet reveló que el número 7 de PxC en su ciudad había declarado en Facebook su amistad con el asesino poco después del atentado. Según ACN, Anglada dijo que “lo expulsarán si se demuestra que simpatiza”.28 Pero esto plantea una duda. Si dice que expulsarán a alguien por hacer una amistad en Facebook con un terrorista, ¿cómo es posible que PxC haya presentado como cabeza de lista de Badalona a “Carlos Francisoud, condenado a ocho años y seis meses de prisión a finales de la década de 1980 por las acciones terroristas de Milicia Catalana contra locales independentistas, clínicas médicas que permitían el aborto o establecimientos de corte homosexual”?29 Y se ve que la admiración es mutua. En su “manifiesto”, Breivik hace mención de PxC, comentando los concejales que ganó en 2007: seguramente se habría animado al ver la subida de PxC en las últimas elecciones municipales.30

Un facha siempre será un facha

Breivik dice que está en contra del nazismo y el racismo. Dice que su política 26. Anglada, entrevistado en Tribuna de Europa, web asociada al MSR, 21/07/11.

20. Manifiesto de Breivik, pág. 832.

27. AP, 28/07/11.

21. Anglada, 2002, entrevistado ante una cámara oculta;

28. ACN, 25/07/11.

en YouTube, “Qui és Josep Anglada?”.

29. Directe.cat 26/10/10.

22. Manifiesto de Breivik, pág. 1251.

30. Manifiesto de Breivik, pág. 1236. Normalmente

23. Web de PxC, 25/07/2011.

Anglada, ávido de recibir cobertura mediática, cuelga

24. Alerta Digital, 23/7/2011.

en la web de PxC casi cualquier texto que le mencione.

25. ABC, 29/07/2011.

Parece que las palabras de Breivik no aparecerán.

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es de “identidad” (el término aparece unas 150 veces en su tocho). Todo esto lo comparte con Anglada y PxC. Ahora vemos hacia dónde lleva esta “política identitaria”: a la isla de Utoya. Las agresiones llevadas a cabo por militantes de PxC son, por suerte, de menor calado, pero son agresiones fascistas igualmente. Y la historia demuestra que las agresiones masivas vienen precedidas por agresiones menores, no contestadas. Por muchos trajes y corbatas que se pongan, este hecho no cambia: el fascismo es el fascismo. Los terribles acontecimientos de Oslo son una advertencia. Por toda Europa está creciendo una extrema derecha que piensa igual que Breivik. No es nada imposible que aparezcan más individuos que actúen como él. Y cuesta imaginarlo, pero ni Catalunya ni el Estado Español son inmunes a esta amenaza. Ahora mismo, PxC fomenta las mismas ideas que impulsaron a Breivik a cometer la matanza. Los tenemos que parar antes de que sea demasiado tarde.

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Dossier: ultraderecha en Europa (y 2)

La extrema derecha holandesa,

La cara “progre” del fascismo

Texto José M. Gallego Licenciado en Filología Árabe

El PVV, heredero del discurso racista de la LPF de Fortuyn

eter Drucker señala (en Grenzeloos, revista de la sección holandesa de la Cuarta Internacional) en la P aparición y ascenso de la islamofobia en Holanda a Pim Fortuyn, que utilizó este discurso como eje central para la campaña electoral de 2002. Más tarde Geert Wilders retomará este discurso y se convertirá en uno de los actuales políticos holandeses más influyentes.

Wilhelmus Simon Petrus Fortuijn, conocido como Pim Fortuyn, era un funcionario público, ex–profesor de sociología y escritor, que acabó fundando el partido Pim Fortuyn List (LFP). A pesar de su fuerte discurso anti–inmigración y anti–Islam —consideraba abiertamente al Islam como “una cultura atrasada”—, sus referentes políticos en Europa no estaban en el austríaco Haider, el francés Le Pen, o el belga Filip Dewinter (líderes destacados de la extrema derecha europea), sino en políticos como Silvio Berlusconi o el ex–primer ministro holandés, el socialdemócrata del PvdA (Partido Laborista), Joop Den Uyl. Fortuyn no tenía reparos a la hora de hacer declaraciones públicas: “Yo estoy también a favor de una guerra fría contra el Islam. Yo veo al Islam como una gran amenaza, como una región hostil”. No desaprovechaba una ocasión para señalar al Islam como responsable de los problemas de Holanda, y a veces incluso se mostraba condescendiente: “Yo quiero vivir junto a los musulmanes, pero para bailar un tango hacen falta dos”1. Fortuyn consideraba además que era posible legalmente poner freno a la inmigración y que, además, como sugiere ahora la derecha populista (PxC) y la derecha demo–cristiana (PP) en el Estado español, se hace necesario aplicar un contrato a los musulmanes para que respeten las leyes y las costumbres de la sociedad holandesa. “Enough is enough”, declaró al Sunday Times de Londres. The New York Times definió a Fortuyn como “una figura teatral dentro del escenario gris de la política holandesa”. Pues bien, esta “figura teatral” sacudió los cimientos de la política holandesa en la primavera de 2002 al hacerse con el poder tras las elecciones en Rotterdam, la segunda ciudad más importante de Holanda. A partir de aquí, todas las predicciones apuntaban a que la LFP de Fortuyn iba a lograr en las elecciones generales un apoyo del 1/5 de los votos, lo que la situaría como fuerza clave para formar el futuro Gobierno. Pero el 6 de mayo de 2002 Fortuyn fue asesinado en el Norte de Holanda por Volkert Van der Graaf, quién confesó que lo hizo porque estaba harto de ver cómo Fortuyn explotaba a la comunidad musulmana en su beneficio poniendo en riesgo la tradicional tolerancia de la sociedad holandesa. Este fue el primer asesinato política ocurrido en Holanda desde hacía 400 años. La LPF hizo un debut sin precedentes en la Cámara de Representantes, al ganar 26 escaños (17% de los 150 escaños en la cámara). En las siguientes, perdieron bastantes apoyos y se quedaron con 8 escaños hasta acabar finalmente sin representación en el Parlamento en 2006. En estas elecciones, la LPF arrebató parte del electorado al VDD (partido liberal conservador) y al socialdemócrata PvdA. Espacio que ambos partidos irían recuperando tras la progresiva desintegración de la LPF.

Fortuyn y Wilders, el líder del PVV (Partido por la Liberdad) tienen varios puntos en común que comparten en el mismo discurso: abiertamente homosexuales, defensores del libre consumo de drogas, de la prostitución (sendas cosas tal y como están reguladas en Ámsterdam), de la eutanasia, centran su ataque al Islam como defensa de las supuestas libertades que ofrece la sociedad occidental y en concreto, la sociedad holandesa. Por eso hacen de la homosexualidad su bandera, como provocación hacia los sectores más conservadores y extremistas del Islam, y por eso usan a la mujer como ariete frente a la visión monista occidental que asume que todo el Islam es una lacra para los derechos y las libertades de las mujeres. El PVV es una creación de Wilders, en efecto. Y Wilders viene del VVD (partido del famoso First Bolkesntein, líder del mismo en 1994, y conocido principalmente por la “Directiva Bolkestein”, cuando fue comisario europeo para el mercado interno, y que consistía en liberalizar el mercado en el interior de la UE), del que se salió finalmente en 2004 (para fundar en el 2006 el PVV), tras mostrar abiertamente su desacuerdo con la posición del partido respecto a la entrada de Turquía en la UE: “Turquía es un país islámico y como tal no tiene cabida en la UE. Veo más cercanos a Australia y Canadá”. Fue diputado por el PVV desde 1998 hasta su salida del partido. Ahora, tras las últimas elecciones, el PVV ha pasado de 9 a 24 diputados, convirtiéndose así en el socio de gobierno indispensable de la derecha liberal de Mark Rutte (con 31 diputados). Tras estos resultados Wilders declaraba: “Nadie podrá ya ningunearnos. Holanda ha votado por la integración; por menos Islam, menos inmigración y más seguridad. Lo sabíamos y el votante también. Es un día fantástico para nuestro Partido por la Libertad, y glorioso para Holanda”. Como viene siendo habitual en la historia del ascenso de los fascismos, vemos en el caso holandés cómo el PVV disputa su base social entre la pequeña burguesía y los trabajadores holandeses– blancos. El PVV se presenta así mismo “como el verdadero partido de los holandeses”, y vemos además como la afiliación sindical se reparte entre el Partido Socialista y el PVV. Además, cuando vemos que el discurso del PS se dirige principalmente a la “dutch people”, no interviniendo junto a los trabajadores inmigrantes o en los barrios de mayor población extranjera, podemos entender cómo estos espacios vacíos de contra–discursos que deja la izquierda lo llena la extrema derecha xenófoba. El discurso del PVV, no nos engañemos, cae bien y es difícil de combatir: un peculiar feminismo frente al Islam que oprime a las mujeres; discurso “working class”; actitud liberal frente al consumo y la regulación de las drogas, la prostitución y la eutanasia; … Y en el fondo y en la práctica, un programa económico profundamente neoliberal. Lo que pretende presentarse como una alternativa a la crisis no es más que un revival de lo que fueron las persecuciones a los judíos durante la Edad Media o la Alemania nazi. Ahora, los nuevos judíos son los musulmanes. Parafraseando a Gramsci en su debate con Mussolini sobre la ley de masonería y la libre asociación, “sólo es revolución la que se basa en una nueva clase. El fascismo no se basa en ninguna clase que no estuviera ya en el poder…”. Y siguiendo con Gramsci, frente a todo esto, desenmascarar, y “ninguna tolerancia para el despropósito”.

G. 1. Todas estas declaraciones están sacadas de la traducción al inglés, publicadas en Wikipedia, de sus declaraciones a la prensa y a las televisiones holandesas.

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En el punto de mira

VI

Capítulo inédito del libro de Alberto Arce

Misrata Calling

www.albertoarce.com

que se publicará en 2012

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VI, Misrata Calling

Alberto Arce, periodista freelance. Se encuentra actualmente en Guatemala. Sus reportajes han aparecido en medios como Público, Plaza Pública (Guatemala), El Mundo, La Vanguardia, PIELdeFoto, Diagonal, VICE, PeriodismoHumano, El Viejo Topo y El País entre otros. Ha realizado los documentales Borrados del Mapa (Documentos TV, Televisión Española), Al Mesalla, pacifistas en Irak (Televisió de Catalunya) y Nablus, la ciudad fantasma (Premio Nuevos realizadores de Televisió de Catalunya-Docupolis). El Istitut Catalá Internacional per la Pau y Periodismo Humano le han producido los documentales Irak: Posguerra y Vida diaria en Kabul. Ha vivido en primera persona lo que sucedía en Irak, Afganistán, Gaza y Libia.

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Fotogramas extraídos del documental: Misrata, vencer o morir (2011)

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Las familias pudientes de Misrata colaboran con la rebelión. Dinero, espacio, hombres, conexiones de internet, comida, coches, armas. Son el vértice sobre el que pivota el levantamiento aquí. Quienes proveen a los desarrapados de primera línea de todo lo necesario para morir y matar. La casa a la que nos dirigimos no se ve desde la carretera, bien protegida por muros y árboles de miradas indiscretas. Es inmensa. Una vez franqueado el portón de entrada, custodiado por dos hombres armados, se comprende el lugar. Coordinación y logística para la guerra. También alojamiento para periodistas. Patrocinio de familia pudiente mediando. «Bienvenidos. Podéis dormir aquí». Un par de colchones, la persiana bajada, algunos cristales rotos y una bombilla. Pese a la precariedad actual, se intuyen los días de abundancia. Cercanos. Para nosotros es más que suficiente. Un lujo, para el periodista, dormir junto a los combatientes. Cuanto más cerca de la información, mejor. Además, en Misrata no hay hoteles. La Lonely Planet a la basura. ¿Esta casa es objetivo militar? pregunto. «Todo en Misrata es objetivo militar. Vosotros también. ¿Queréis ver el vídeo de la muerte de Tim y Chris? Nosotros estábamos con ellos». Comprendo. No, gracias, prefiero no verlo. Cocina, baños y un gran recibidor lleno de sacos de dormir, todos ocupados por jóvenes que no se separan de su arma ni de sus ordenadores, permanentemente conectados a facebook y twitter. Ahmed, Soheib y Ali se nos presentan. Son adolescentes y universitarios. Los dos primeros, estudiantes de inglés en la Universidad de Misrata antes del 17 de febrero. Combatientes desde el mes de marzo. Ali ha venido desde Bengazi. Trabajaba junto al cuarto en discordia, Mohammed. Tenían allí una tienda de material deportivo. Sacan el móvil para enseñarnos las fotos. ¿Del combate? No. De su vida anterior. «Importábamos la mercancía desde Italia. La mejor tienda de deportes de todo el este de Libia. Estamos aquí para ayudaros. ¿Habéis cenado?». No. «Pues tenemos macarrones con algo de carne». El menú del mes. Ahmed y Soheib combatieron en la calle Trípoli durante dos semanas. Fue duro. Perdieron amigos. Ahmed no quiere repetir la experiencia. Antes de comenzar a hablar, se lía un peta. Hachís del bueno. Va a ser cierto lo que decía Gadafi respecto a los drogadictos y borrachos que se han levantado contra el guía de la revolución. O eso o que normalidad es tener 24 años y fumarse un porro antes de dormir. Si además estás haciendo la guerra, ni te cuento. En España, por menos, algunos se han convertido en politoxicómanos. «It was hard, man. Ni lo sabes ni te lo puedes imaginar. Allí estaba mi casa. Tuve que luchar en las mismas esquinas en las que jugaba con mis hermanos y mis primos hace unos años». Ahmed habla con la mirada perdida. Por los porros. O por la vida. Porque no se ve luchando. Porque no lo eligió. Porque ha pasado miedo. Porque no quiere hablar de ello. Se le ve mal. A Soheib le sacaron del frente. La historia que cuenta no es clara. Mataron a un amigo suyo y se bloqueó o perdió su arma. O las dos cosas al mismo tiempo. Ni siquiera es capaz de explicarse. Quiere conseguir un arma para regresar al frente. Más infantil, está igual de desubicado de Ahmed, pero a diferencia de éste, se hace el valiente. Aunque no sea necesario. A nosotros no tiene que convencernos. Quizás trata de convencerse a sí mismo. Todo esto es tan extraño para ellos como para mí. Ali es cojo. No combate con armas. Lleva una pequeña cámara de fotos y con ella graba vídeos para la cuenta de youtube del movimiento 17 de febrero. Siempre va más allá que los fotógrafos y los cámaras extranjeros. Esa es la broma y la diferencia. No lo hará mejor, quizás no, pero sí desde más cerca. Su desprecio por la vida es total. «Si Allah decide que


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muera aquí, mi vida será un éxito. Yo soy periodista y combatiente. Yo soy libio, vosotros no. Vosotros necesitáis salir de aquí con vida. A mí me da igual. Pero pasad por el salón antes de comer». Ali se muere de risa. Como actitud vital. Pero es un tipo serio. «Y si después de la guerra no sobrevivo, mejor. Así no me pueden engañar tres veces». ¿Ali?. «Lo que has oído». El salón, inmenso. La mirada hacia la esquina en la que una docena de hombres discute en grupos en torno a Ridaa. Que además de venir a buscarnos al puerto no sólo es el jefe de todo esto, sino que lo parece. Barbudo, de unos 50 años bien llevados, tocado con una gorra que luce los emblemas de la rebelión, maneja, sentado en el suelo, sobre cojines, dos pantallas de ordenador permanentemente conectadas a Skype, una radio y varios teléfonos vía satélite. Saluda casi sin mirarnos. Con esa actitud de quien no se dirige nunca a ti y te obliga a preguntarle dos veces antes de reconocer que te ha oído. Actitud de jefe. Ofrece café, tabaco y la clave para utilizar Internet. «¿Para quién trabajáis?». Para medios españoles, contestamos con la boca pequeñita. «Aquí duermen también compañeros vuestros de la televisión italiana y del Sunday Times. Ya los conoceréis. Cualquier cosa que necesitéis, me la pedís. Comida, coche, traducción. Estamos a vuestra disposición. Para ayudaros. Gracias por venir a Misrata. Mañana podréis salir. Los chicos os llevarán donde les pidáis y cuidarán de vosotros». Es de noche, después de la batalla, cuando hablan y explican. Cuando se comunican con el mundo a través de Skype. Cada día les llaman desde todo tipo de medios. Son los comentaristas sobre el terreno, los locales que entran en CCN, Jazeera, Arabiya, BBC, Rusia Today. Todos hablan inglés y tenían profesiones liberales antes de que empezase la guerra. Algunos continúan trabajando en el hospital, por ejemplo, y este es sólo el hueco del relax. Antes de las entrevistas, el resumen de la situación. Discuten qué decir y cómo. No les oigo mentir. En el salón, aprendiendo y escuchando entre portavoces, combatientes que toman té, sin desprenderse de sus armas, jóvenes que chatean en facebook y el sonido constante de las actualizaciones que llegan del frente a través de la radio, un hombre simpático, muy simpático, que no llega al medio metro y tiene una voz de pito que cuesta tomarse en serio se levanta y se nos presenta. Dice que es ingeniero. Pide que nos descalcemos y nos sentemos con él. Sirve café y abre la pantalla de su ordenador. «¿Conocéis este programa? Se llama Google Earth». Nos muestra un mapa en visión satélite, atravesado por rayas de todos los colores. Pero no se trata de un casi anciano que juega a utilizar el photoshop. «Os voy a explicar dónde se encuentran en estos momentos nuestras barricadas y las tropas de Gadafi. Así podréis moveros con información y decidir dónde queréis ir». Tira de radio y comienza su ronda de preguntas, que traduce inmediatamente en líneas y puntos. «Aquí, en el este, avanzamos a la altura de este cruce de carreteras, al final de Karzaz, después de la mezquita. Por el oeste, los combatientes están a las puertas de Burueya, quieren conquistar Zuryeq. Y si miras por la costa han avanzado un par de kilómetros más pero han decidido retroceder porque son dunas y la posición es mala para pasar la noche. Estamos esperando visores nocturnos, pero no nos llegan. En el sur de la ciudad seguimos sin poder acercarnos al aeropuerto a partir de este puente. ¿Ves estas calles? Hay francotiradores y no podemos acercarnos aún. Pero es cuestión de pocos días». No se trata sólo de simpatía ni de hospitalidad. Se trata de transparencia. No tienen nada que ocultar.

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Texto Íñigo Errejón Galván Doctor en Ciencia Política Investigador en la Universidad Complutense de Madrid. Miembro del consejo directivo de la Fundación CEPS.

15-M pateando el tablero ¿Quién da lecciones de democracia? Los medios de comunicación, los círculos académicos dominantes y la opinión pública española más superficial y extendida coinciden en mirar a América Latina con una combinación de arrogancia, paternalismo y condescendencia. Desde hace años, Europa, y el Estado español como su cabeza de puente en la región, se han permitido dar lecciones de democracia: recomendar procedimientos e instituciones, tutelar procesos políticos y desaconsejar opciones o liderazgos considerados una amenaza para la democracia. G14


15-M l adjetivo de “populistas” ha sintetizado la arrogancia eurocénE trica con la que los más variopintos “expertos” y analistas han descalificado experiencias políticas que consideraban propias de sociedades inmaduras y de una inestabilidad crónica. Que el término no haya recibido hasta ahora una definición unívoca y consolidada no ha sido óbice para que se revelase como una potente arma de deslegitimación. De este asunto me he ocupado en otros textos1, pero hay una relación directamente proporcional entre el uso propagandístico de la palabra y su pérdida de utilidad para el análisis político. Las tensiones en torno a su uso despectivo podrían indicar algunas posibilidades de reflexión crítica sobre la concepción liberal imperante de la democracia, profundamente desconfiada de la implicación masiva y directa de la gente común en política.

La crisis económica que sacude Europa va acompañada de un progresivo “cierre” de los

diferentes sistemas políticos —incluyendo el precario entramado político de la Unión Europea, de mayores carencias democráticas— generado por la extensión de un relato tanto más difícil de contestar cuanto se pretende inexistente y, por supuesto “apolítico”. Se trata de lo que algunos autores2 han denominado la “postpolítica”, como forma de anestesiar el conflicto mediante una operación que estrecha al máximo el abanico de opciones “razonables” sobre las que la ciudadanía puede pronunciarse, al mismo tiempo que intensifica hasta extremos histriónicos la discusión dentro de ese claustrofóbico marco. El neoliberalismo se convirtió en sentido común en gran medida gracias a que consiguió deslizar como “naturales” proposiciones fuertemente ideológicas. La mistificación de la técnica y la gestión, como asuntos de expertos extraños a las arcaicas y rígidas posiciones ideológicas, han sido herramientas fundamentales en la producción de un imaginario que, predeterminando al máximo las preguntas posibles, se aseguraba de obtener siempre las mismas respuestas. La confianza en el mercado como agente de progreso y asignación de recursos, la denigración sistemática de lo público y lo colectivo como reductos de ineficiencia, pereza y atraso, y la multiplicación de la creencia en la movilidad social ascendente sólo en términos individuales, han sido tres líneas de particular impacto en la conformación de una nueva subjetividad neoliberal. No obstante, la consistencia de este relato depende también de la capacidad sistémica real de satisfacer al menos parte de las expectativas generadas. En los países periféricos de la Unión Europea, la crisis capitalista ha producido fundamentalmente un resquebrajamiento del horizonte de desarrollo y prosperidad compartido, sin que la oligarquía dominante parezca tener con qué sustituirlo. Este contexto ha sido hasta ahora un campo fértil para la anomia social, la desarticulación política y formas difusas de fascismo social en tanto que “odio del penúltimo hacia el último”. La disputa fundamental en esta fase es por tanto la del sentido. Hace falta ensanchar los límites que durante décadas han constreñido la política, con el there is no alternative, que hoy nuestros gobernantes siguen invocando —¡30 años después!— para imponer recetas regresivas que socializan la pérdidas de unos pocos, en nombre de una pretendidamente unívoca lógica económica que hoy suplanta de facto a la

1. Ver al respecto “Política, Conflicto, Populismo (I): La

2. Ver, por ejemplo: Zizek, S.: En defensa de la intole-

construcción discursiva de identidades populares” en

rancia. Madrid, Sequitur, 2007; Moufe, Ch.: En torno a

Viento Sur, 114, pp. 75-84; y “Somos MAS: Un análisis

lo político. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica,

discursivo de la construcción del pueblo boliviano

2007; o Mouffe, Ch.: “El fin de la política y el desafío

durante el primer gobierno de Evo Morales” en hal.

del populismo de derecha” en Panizza, F. (comp.), El

3. Ver: Harnecker, M.: Ecuador: Una nueva izquierda

Sciences de l ´Homme et de la Societé. Disponible en:

populismo como espejo de la democracia. Buenos Aires:

en busca de la vida en plenitud. “Entrevista a Ricardo

http://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00536110/en/

Fondo de Cultura Económica, pp. 51-70, 2009.

Patiño”. Barcelona, Viejo Topo, 2011.

En los últimos tiempos, sin embargo, América Latina está viviendo un proceso de giro hacia gobiernos progresistas en la mayor parte de los países, que comparten, con sus particularidades, una agenda de recuperación del rol del Estado en la economía, redistribución de la renta, inclusión ciudadana, y reclamación de la soberanía nacional en el marco de un esfuerzo hacia la integración regional. Tras casi dos décadas de escenarios políticos dominados por el consenso neoliberal, la subordinación a las Instituciones Financieras Internacionales y el cierre del horizonte político en la gestión mercantil, el subcontinente vive en la actualidad un proceso de renacida discusión e innovación política, tras una sucesión de profundas crisis políticas y rupturas del orden instituido. En este artículo se defenderá que es posible encontrar en la política española —y en menor medida europea— algunos de los factores presentes en las crisis políticas de los regímenes neoliberales en Latinoamérica. Son obviamente mayores las diferencias que las similitudes. Pero es, en rigor, tan productivo comparar procesos muy similares para señalar sus pocas pero relevantes diferencias, como contrastar procesos aparentemente muy diferentes para detenerse en algunas coincidencias significativas. Este segundo camino es el que se emprende a continuación.

La gestión “postpolítica” de la crisis en Europa

soberanía popular como fuente de legitimidad de las decisiones públicas. En un libro de entrevistas recientemente publicado por Marta Harnecker, el actual canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño cuenta la infinita sorpresa con la que reaccionaron los representantes del FMI y el BM expulsados de la reunión y del país cuando fueron a “recomendar” al recién electo Gobierno de Rafael Correa que no dejase de pagar la deuda externa y sus intereses3. De manera similar ocurrió en Bolivia cuando el Gobierno de Morales tuvo la “osadía” de expulsar al embajador norteamericano que conspiraba para el enfrentamiento civil, o de confiscar los pozos de gas y obligar a una renegociación de los contratos favorable al Estado boliviano. La transformación más importante, la que probablemente sobreviva a los actuales gobiernos, es la de las expectativas y los marcos de interpretación de la vida política nacional: lo que ya nunca más será tolerable, lo que se considera ya un deber público para con sus ciudadanos, lo que se es consciente de poder hacer. En dura conflictividad con los sectores dominantes tradicionales, hoy atrincherados en las limitaciones que el Estado liberal heredado le pone a la soberanía popular, los gobiernos progresistas latinoamericanos están marcados por un “sí se puede” que ha trastocado para siempre sus escenarios políticos y que incluso, de manera paradójica, les provoca no pocas tensiones, puesto que se ha producido una saludable ampliación de las expectativas y la conciencia subjetiva de la ciudadanía de ser portadora de derechos, a veces a un ritmo inferior al que los ejecutivos de izquierdas están respondiendo.

Latinoamérica: la ruptura como origen de los gobiernos de izquierdas en la región.

Los gobiernos progresistas, hoy claramente mayoritarios en América Latina, son en casi todos los casos herederos más o menos directos de procesos de crisis de los diferentes sistemas políticos nacionales, atenazados por el aumento de las necesidades sociales producto de las reformas neoliberales y la disminución de la capacidad estatal para resolverlas. En los casos menos agudos, éstas se manifestaron como un descrédito generalizado de las élites que hasta el momento habían monopolizado la representación y articulación de la voluntad popular general, acusadas de corruptas, ineficaces y egoístas. En estos casos, fuerzas o líderes políticos outsiders consiguieron resultados imprevistos capitalizando el descontento “antipolítico” y prometiendo una renovación de la vida política nacional signada por la

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GRUNDmagazine. Número 1. Noviembre 2011 inclusión ciudadana y el esfuerzo prioritario en política social. En los casos más profundos, particularmente en el área andina, las crisis de autoridad de los gobernantes entroncaron con una histórica anemia estatal, convirtiéndose en verdaderas crisis de régimen. En estos casos, fuerzas políticas que se postularon con éxito catalizadores de una acumulación de fuerzas extra y, en cierta medida, antiinstitucionales, llegaron al Gobierno con programas de recuperación de la soberanía sobre los recursos naturales, el retorno del Estado como coordinador de la actividad económica a favor del desarrollo endógeno y la redistribución de la renta, y reconstrucción estatal para poner fin al secuestro oligárquico de la política. En todos los casos, sin embargo, las movilizaciones contra los costes sociales de las políticas de ajuste neoliberal tuvieron el efecto de saturar y, después, resquebrajar, el consenso del pluralismo limitado. Como quiera que “el modelo” era robusto en la medida en que descansaba sobre una coalición de fuerzas políticas, intelectuales y periodistas de variada procedencia ideológica, su impugnación fue tanto más fuerte cuanto más se habían entrelazado las posiciones de todos ellos. Los ciclos de irrupción de masas compartieron en un primer momento la expresión de carencias de diferente tipo, insatisfechas e irrepresentadas en las instituciones existentes, pero continuaron siempre con la saturación del pluralismo limitado y los canales de participación, para agrupar simbólicamente a las élites como una y la misma cosa, opuesta de forma evidente a los intereses de las mayorías sociales. El paso de la proliferación de protestas a la resistencia destituyente y después a la propuesta de horizonte político de transformación requirió siempre de una construcción identitaria relativamente nueva: la generación de un pueblo que fuese al mismo tiempo el conjunto de los diferentes sectores empobrecidos y la pretensión de la encarnación de la soberanía de la nación. Esta fue siempre una operación que heredaba narrativas preexistentes, pero que las rehacía en relatos nuevos que descolocaban a todos los actores tradicionales, incluida la izquierda tradicional, que frecuentemente se quedaba en los márgenes de la vida política como autoproclamada guardiana de las esencias ideológicas. El neoliberalismo había pulverizado los pequeños núcleos de clase trabajadora fabril o minera y con ella su protagonismo simbólico entre la población subalterna, y había desarmado intelectualmente a las distintas fuerzas de izquierdas. Así, no es extraño que las identidades creadas fuesen, en términos ideológicos, amorfas y ambivalentes: esa fue precisamente, en un escenario de fragmentación, la condición que permitió la cristalización de bloques sociales subalternos tan amplios como

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heterogéneos. Su carácter ideológico a menudo vino por la amalgama de antineoliberalismo, desarrollismo nacionalista y dignificación de las clases subalternas. En cada caso, además, el papel de liderazgo le correspondió a personas y grupos que por diversas razones habían salido inmunes de los procesos de cooptación neoliberal y de degradación moral del régimen, y podían postularse como tan externos a las élites como internos al pueblo múltiple en construcción: un militar nacionalista y progresista que había encabezado un golpe fallido contra un Ejecutivo neoliberal y corrupto, un sindicalista campesino repudiado por la élite blanca de su país y perseguido por la DEA norteamericana o un economista crítico despedido de su puesto de ministro por haberse opuesto frontalmente al pago de la deuda externa cuyo prestigio académico le distinguía de las redes clientelares, por citar los más conocidos. La traducción político-electoral del malestar acumulado operó siempre a través de la figura de un líder carismático, que encarnase la exterioridad radical con el viejo orden, y funcionase como cemento de una alianza dispersa en un contexto de descomposición de las identidades de clase y crisis ideológica de la(s) izquierda(s). En todos estos procesos destituyentes y de conquista del Gobierno por fuerzas progresistas, el primer paso fue la identificación, agrupación y denigración de ellos como una casta parasitaria, incapaz y sometida a los dictados extranjeros más que al mandato democrático de sus ciudadanos. El segundo paso fue, en torno a elementos simbólicos de alto poder cristalizador y aglutinante —una identidad nacional resignificada, un liderazgo carismático, una oposición visceral a la oligarquía, una fecha heroica de movilización— articular la multiplicidad dispersa de frustraciones en un programa de poder político. Finalmente, y pese a la extraordinaria acumulación de poder político desde abajo en las diferentes experiencias de autogestión, autonomía y contrapoder, fue el mecanismo electoral el que permitió a las nuevas identidades populares en despliegue cortocircuitar el relevo de élites y la reoxigenación del sistema político y abrir procesos rupturistas y constituyentes de reconstrucción estatal. Allí donde esto no sucedió, magníficas experiencias de autoorganización fueron absorvidas o neutralizadas en cuanto el régimen se repuso de sus crisis

“El neoliberalismo se convirtió en sentido común en gran medida gracias a que consiguió deslizar como “naturales” proposiciones fuertemente ideológicas.” de legitimidad, frecuentemente a través de procesos electorales que produjeron recambios en el Gobierno.

Las dificultades para la ruptura en España.

En el Estado español, aunque con diferencias en los subsistemas políticos de las naciones con correlaciones de fuerzas particulares, se vive una situación de descrédito de la política y los políticos, fruto seguramente del empeoramiento de las condiciones de vida de grandes sectores de la población, pero también de la llamada “desafección democrática” por la que la ciudadanía percibe que la participación política se desvaloriza. No obstante, este alejamiento de la política no ha tenido un carácter progresista, pues no se ha traducido en un regreso o revitalización de identidades y pertenencias asociativas y comunitarias, sino a una pléyade de identificaciones comerciales efímeras y ferozmente particularistas, fruto de una crisis de largo aliento de las identidades populares. Sin embargo, el 15-M ha supuesto un hito en la politización de la indignación y la desafección, puesto que ha conseguido, merced a su “laicidad ideológica” reunir a gentes de procedencia muy diversa y fraguar una mínima pero imprescindible identidad compartida, inicialmente en torno al uso de la calle como espacio público de expresión y agregación, a algunas referencias simbólicas de muy rápido reciclaje, y a una oposición difusa contra el orden existente. Quienes critican las supuestas contradicciones o ambivalencias del 15-M, supuestamente desde su izquierda, deberían preguntarse por qué actores políticos tan coherentes y “puros” no han cosechado más que una exasperante marginalidad. El 15-M ha podido “poner patas arriba” la política española porque se ha movido entre el sentido común de época, conservador y disperso, y la progresiva resignificación de algunos de sus términos —democracia, justicia, pueblo, ciudadanía, violencia— en un sentido que lo oponía a las élites


15-M dominantes. Sólo gracias a que ha inventado más que repetido, y a que ha barajado y repartido las lealtades de nuevo, el 15-M ha sido capaz de construir agregaciones alternativas con capacidad mayoritaria donde antes la suma de la adhesión al régimen y la resignación bloqueaban cualquier perspectiva de cambio político4. Al movimiento le falta mucho camino por recorrer, y a partir de ahora será mucho más complicado porque la contraofensiva —como hemos visto con la reforma constitucional— se ha puesto en marcha, pero es su capacidad de acuñar nombres y sentidos compartidos la que permite ser optimistas. Hace 5 meses, hablar de pueblo y régimen habría sido de marcianos, puesto que, efectivamente, se trataba de referencias que no anclaban en ninguna percepción socialmente relevante. Hoy, sin embargo, los dos términos suenan entre los indignados, y contribuyen a una ordenación dicotómica del campo político que en un movimiento de cerco aísle a los gobernantes y la oligarquía financiera a la que responden, y comience a generar una comunidad política de las mayorías afectadas por los recortes y la regresión democrática; una comunidad con capacidad constituyente: de nombrarseconstituirse y, finalmente, gobernarse. No obstante, existen al menos tres problemas mayores —además de muchos otros obstáculos menores— que dificultan que el descrédito de las élites se convierta en una crisis orgánica favorable para la ruptura política. En primer lugar, España es miembro de la Unión Europea, que ya demostró en el caso griego que, pese a su debilidad política, puede insuflar a un Estado suficientes fondos y apoyos internacionales —y eventualmente militares en apoyo del monopolio de la violencia— como para que éste resista lo que Gramsci llamaba las “irrupciones catastróficas” de la quiebra económica, y los intentos de derribar con un golpe de mano o un “asalto” la institucionalidad existente. En segundo lugar, el consenso orgánico en torno a la Constitución de 1978 y el orden salido de las negociaciones con la dictadura es aún muy robusto. Salvo por las grietas nacionales en las naciones periféricas, las fuerzas políticas del orden, que comparten en lo fundamental el apoyo a sus pilares y sus fronteras, es abrumadoramente mayoritario, y ostenta más del 85% de la representación institucional. A ello hay que sumarle la amplísima coalición de medios de comunicación empresariales, y la integración del movimiento sindical al gran pacto del orden. Un más que previsible desgaste del PSOE no afectará al régimen en la medida en que el impacto pueda absorverlo y salir reforzado el PP, y viceversa. El régimen de 1978 descansa así sobre un bloque histórico 4. Ver: Errejón, Í.: “Disputar les places, disputar les paraules” en Viejo, R.: Les raons dels indignats, Barcelona, Raval Edicions, 2011. pp.18-24.

robusto, vibrante y plural. Si el 15-M ha sido la mayor amenaza para este establishment, está aún lejos de disputarle su capacidad de generar confianza, ordenar las lealtades y determinar lo esperable y deseable para la mayor parte de la ciudadanía. La extrema debilidad electoral de la izquierda, salvo en algunas zonas del Estado español, impide por último que las elecciones sirvan como momento de visibilización de la impugnación de las élites, ni mucho menos como cristalización en torno a un mismo referente de un malestar disperso y fragmentario. En tercer lugar, y a diferencia de América Latina, la identidad nacional española y sus símbolos no son en nuestro país “significantes flotantes” sobre los que se produzca una pugna o disponibles para diferentes proyectos políticos. Por razones históricas que exceden este texto y que remiten al contenido y la forma de la llamada “transición democrática”, la identidad nacional española está profundamente hegemonizada por la derecha en el más completo sentido de la operación: la rojigualda es formalmente la bandera de todos, y al enarbolarla se puede reclamar de forma plausible la representación de toda la comunidad política, pero está hoy anclada a los marcos discursivos conservadores. Sólo así se explica que se exhibida con euforia en las movilizaciones de la derecha: es símbolo político porque es símbolo contra alguien, porque tiene un afuera: la izquierda rupturista, los nacionalistas periféricos. De esta forma, y salvo en Catalunya y el País Vasco, y en círculos reducidos de otros lugares en el Estado español, la identidad nacional española no sólo no puede servir como aglutinante para el 15-M en sus esfuerzos por encarnar el interés general de todo el demos, sino que es uno de los principales capitales políticos de la derecha que podría fraccionar la amplia base social y simpatía cosechadas por el 15-M. Fuera de las naciones con identidades nacionales contrahegemónicas, en el resto del Estado el 15-M parece haber optado sabiamente por esquivar la cuestión, ante las dificultades para resignificar los símbolos ya existentes y, quizás más aún, para universalizar los propios de la izquierda. En cualquier caso, la cuestión identitaria, a la vista del papel que ha jugado en todos los procesos de cambio recientes y pasados, no puede ser descuidada.

A modo de conclusión abierta

Ciertamente, el régimen político español goza de una solidez y una estabilidad que hace difícil imaginar que la crisis de legitimidad de sus élites vaya a amenazar en lo inmediato al sistema político. No obstante, el 15-M ha demostrado a qué velocidad sectores anteriormente poco o nada politizados realizan un aprendizaje que en condiciones “normales” requeriría años. También ha demostrado hasta qué punto el descrédito general de los gobernantes,

la percepción generalizada de que se rigen exclusivamente por su interés egoísta y por su subordinación a los poderes financieros internacionales, ha trastocado las posiciones políticas y las lealtades anteriores, y ha generado un campo político presidido por dos dinámicas fundamentales: a) la creciente distancia simbólica y cultural entre gobernantes y gobernados, y b) la desarticulación de las adhesiones anteriores, como si en el escenario nacional las posiciones se hubiesen barajado y vuelto a repartir, en medio de una situación general de extrema debilidad del tejido social autónomo de las instituciones estatales o mercantiles. La reciente reforma constitucional express pactada por el PP y el PSOE supone, en lo económico y social, una constitucionalización de la ideología neoliberal. En lo político, supone una rendición del principio de la soberanía popular a los pies de “los mercados” y, además, una reedición estrecha y regresiva del pacto constituyente, un cierre antidemocrático del régimen. Si este repliegue autoritario del régimen reduce las posibilidades de concertación, facilita al mismo tiempo que cualquier rechazo particular a los efectos sociales de la salida regresiva de la crisis sea casi inmediatamente una enmienda a la totalidad del bloque dominante y su estructura político-constitucional. No hay evidentemente demasiadas razones para el optimismo. Desde luego, ninguna suma de “condiciones objetivas” producirá el cambio político. Pero lo cierto es que el 15-M ha pateado el tablero y, en un contexto de crisis ha obligado a los principales actores a jugar a la defensiva y, así, perder capacidad de seducción para grupos sociales cuya fidelidad al orden establecido lleva meses sin ser recompensada. El propio acuerdo apresurado y monolítico de PP y PSOE para evitar que su propuesta de constitucionalización de la austeridad neoliberal se sometiese a referéndum podría ilustrar el miedo a que la consulta popular se convirtiese en un plebiscito que no está claro que el régimen —en la medida en que se librase sobre la “cuestión social”— pudiese ganar. Vale la pena recordar, por último, que en América Latina la quiebra de la gobernabilidad neoliberal llegó precisamente cuando fueron obturados todos los canales de expresión e integración de las crecientes demandas sociales. El cierre endogámico de la casta oligárquica que comandaba el Estado fue la antesala de su destitución colectiva. Son contextos evidentemente muy diferentes, aunque se empeñen en confundirlos el empeoramiento acelerado de las condiciones sociales generales, el desprestigio transversal de la élite política y su sumisión al chantaje de unos poderes financieros internacionales cada vez más arrogantes.

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Días de terror y belleza

Texto María Zaragoza

María Zaragoza, Ciudad Real (1982). Ha publicado: Ensayo sobre un personaje incompleto (Tau, 2000), Realidades de humo (Belaqva, 2007), Tiempos Gemelos (La otra orilla–Bellacqva, 2008) y junto a Didac Pla, la novela gráfica Cuna de Cuervos (Parramón, 2009). Ha ganado el XV Premio Ateneo Joven de Sevilla por la novela Dicen que estás muerta (Algaida, 2010) y recientemente el LVIII Premio de Novela Ateneo de Valladolid con Los alemanes se vuelan la cabeza por amor. Fue residente en la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores.

n los últimos tiempos estamos viviendo una época difícil graE cias a la inestimable ayuda de los mercados económicos, esos grandes violadores caprichosos que se comportan como un verdadero psicótico. Pero son lo que son, y a su merced y, ya lo he dicho, capricho, nos hemos ajustado, hemos crecido a sus pechos y la resignación nos ha convertido en blanco de su aleatoriedad cruel. Esclavos, hijos, creadores y víctimas de los mercados. El dinero mueve el mundo, poderoso caballero, no le molestemos más.

Escuchar las noticias relacionadas con la economía, el empleo, los presupuestos, los recortes, los ajustes, etc... da más miedo que cualquiera de las películas de “Pesadilla en Elm Street” y sí, ninguno ha sabido llevarlo. Los políticos de izquierdas no saben manejar esta situación que se les va de las manos, esclavos también de Europa, del euro y de los mercados. Los de derecha, pronto gobernantes absolutos, saben cómo disfrazar los recortes a veces injustos con un tono paternalista de “no hay otro remedio, lo hago por vosotros”. Y esto, no sabemos por qué, lo que unos hacen y otros predican, nos suena a cuando nuestros padres o los padres de nuestros padres nos partían la cara si hacíamos algo mal y nos decían “si me duele más a mí que a ti”. Y tú pensabas, “claro, pero la cara roja la tengo yo”. Y así siempre. El poderoso se piensa que el pueblo es estúpido y menor de edad mental, que debe engañarlo, sobreprotegerlo, enjaularlo para que todo vaya bien. Que no piense por sí mismo, que no respire si no se le ordena. Que agache la cabeza y se resigne. Veo V for Vendetta y el protagonista dice: —Si queréis buscar al culpable sólo debéis miraros en un espejo. Pero también añade: —Os entiendo, sé por qué lo hicisteis. Teníais miedo. Y sí, ahí está la clave. El miedo. Lo que da poder al poder es el miedo. El miedo a perder tu trabajo, tu casa, tu familia, el estatus que has conseguido. El miedo a protestar, a gritar, a que el banco no te de un crédito. Los políticos se han pasado siglos creando

alarmismo en el mundo para acumular poder, para justificar todo lo que hacen. Si no se inventan una guerra o un enemigo ficticio o real, es una amenaza económica. El caso es que ellos la lían y lo pagamos todos mientras se dedican a decirnos “es por vuestro bien”, a acariciarnos nuestras estúpidas cabezas y a hacer mientras lo que les da la gana apoyados en nuestro pánico. No aprendemos, eso es verdad. Pero los recortes en educación también son muy adecuados para eso, así no estudiamos historia. Es inteligente, si lo pensamos, que el poder esté siempre en manos de los mismos grupos de personas, que el dinero se mueva en los mismos círculos. Por eso los recortes van siempre dirigidos al pueblo llano, más pobre pero más abundante, más vulnerable al terror de perder lo poco que tienen. Por eso las grandes empresas siempre son rescatadas y los bancos protegidos. Por eso se les sube el sueldo a unos cuantos políticos de camarilla mientras la misma jefa que les ha subido el sueldo no para de despedir gente y de recortar en sanidad y educación públicas. Para quitarles a los votantes la posibilidad de pensar por ellos mismos. “Lo hacemos por vosotros”. Y en el fondo algo de razón hay, una vez liada, hay que solucionarla. Pero es curioso que siempre paguen los mismos, cuando sigue habiendo rentas multimillonarias, cuando la burbuja inmobiliaria fue creada por unos pocos, cuando nos venden la moto de que los bancos están fatal y no es así. Pero bueno, hay que aguantarse. ¿O no? Por supuesto no es todo malo. He dicho que son días de terror y belleza. Y sí, porque en todo esto, por fin, hay un poco de hermosura. Durante mucho tiempo se han dedicado unos pocos a hacer lo que les ha venido en gana con todos los demás. Y no han contado con varios factores: que quitarle a la gente lo poco que tiene les deja sin nada que perder (lo que les vuelve potencialmente peligrosos) y que hay muchas personas a las que no les sienta bien que les tomen por imbéciles. De ahí que, de repente, de una forma casi improvisada y que poco a poco se ha ido organizando, la gente se ha echado a la calle. Gente que no tiene ya nada que perder y gente que sí, pero que no tiene miedo. Gente que opina

que el bien para la mayoría no pasa por el paternalismo, por tener pena de los torturadores. Y es que, señores, a veces parecemos sufrir un tremendo síndrome de Estocolmo. Pues defendemos de forma ciega a aquellos que están secuestrando nuestros derechos, que nos quitan nuestras comodidades, que hacen lo que les viene en gana como si fuésemos meros juguetes. Para complacer a los mercados, ya lo he dicho, ese enorme ente psicótico y caprichoso. Y es curioso también, la aversión que causa que la gente se eche a la calle a pedir cosas lógicas y que caen por su propio peso porque defienden el bienestar de la mayoría, del pueblo (recordemos que el pueblo no debería tener miedo de sus gobernantes, sino los gobernantes del pueblo). Noticias manipuladas o redactadas con medias verdades, alarmismo, desacreditación. No lo puedo comprender. Esa gente que protesta lo está haciendo por el bien de todos, no sólo

“Y sí, ahí está la clave. El miedo. Lo que da poder al poder es el miedo.” por el de ellos mismos. No es cierto que sean sólo gente vaga que no tiene nada mejor que hacer. Hay amas de casa, jubilados y jóvenes empresarios, abogados, libreros, médicos, hasta he visto sacerdotes. Es gente normal, como cualquiera, que está harta de quejarse de lo que hacen los políticos y los bancos delante de un café en el bar de la esquina. Gente que está indignada con razón desde hace mucho tiempo, que no se cree el “lo hacemos por vosotros” y la palmadita en la espalda y que está hasta el moño de criticarlo en su casa viendo las noticias. Personas que no quieren, ya no, que les tomen por menores de edad mentales. No son hippies, ni tirados, ni esperan que el mundo se arregle sin aportar ellos


Estampida en un centro comercial

Texto Santiago Alba Rico

mismos soluciones Santiago Alba Rico, escritor, ensayista y filósofo. De formación marxista, ha realistas. Porque publicado libros de filosofía, ensayo y antropología. Colabora en medios como protestan pero piden Gara, Archipiélago: Cuadernos de crítica de la cultura, LDNM, Público, el Comité de cosas con solucioSolidaridad con la Causa Árabe o Rebelión. Entre 1986 y 1988 fue guionista del prones inteligentes y grama de televisión La Bola de Cristal. Participó en el libro Washington contra el estudiadas, ¿quién mundo (Foca, 2003) y también en el guión del documental Bagdad Rap de Arturo ha creído que no? Cisneros en 2005. Algunos de sus títulos publicados son: ¡Viva el mal!¡Viva el capiSe han prodigado tal! (Virus Editorial, 2001), Capitalismo y nihilismo (Akal, 2007) y Noticias (Caballo en los medios de Troya, 2010). En marzo de 2011 publica Túnez, la revolución (Editorial Hiru, 2011), tocando los temas donde recoge las crónicas escritas bajo el nombre de Alma Allende durante la revolumás periféricos y ción tunecina del 14 de enero. absurdos, sacando en las fotos al punk con una litrona que ueren doce personas atropelladas ante las puertas pasaba por allí, busdel River Center cando que pierda peso Una impaciente multitud aguardaba desde la noche este movimiento que no tiene anterior el comienzo de la temporada de rebajas en el carácter político porque no puede recinto del centro comercial River Center, en Brighton, tenerlo. Porque todos los partidos ahora New Jersey, cuando a las 8 de la mañana se produjo la catástrofe. mismo son el mismo perro con distinto Una furiosa estampida se llevó por delante todo lo que encontró a collar y ninguno escucha lo que el pueblo su paso. Sonó el timbre y a través de las puertas abiertas salió un tiene que decir. Y el pueblo, señores míos, tumulto de objetos desbocados: sillas y sillones, mesas, podadoni es tonto, ni menor de edad y además está ras de cesped, maniquíes, sartenes y cacerolas, lámparas baratas, perdiendo el miedo a perderlo todo porlavadoras y frigoríficos, pantallas de plasma, batidoras, peluches que ya se lo estáis quitando sin remedio. y miles de mercancías en oferta se lanzaron en avalancha hacia el Sólo queda crear más alarma, más pánico, exterior arrastrando todo cuanto hallaban en su camino. Una madre estamos peor de lo que estamos, hay más y su hija fueron atropelladas por una jauría de ventiladores marca deudas, más miedo, para escudarse, para ACME mientras que dos ancianas sucumbieron ante el empuje de convertirse en la solución única a todos un rebaño de barbacoas fabricadas en China. Otras cinco personas nuestros problemas. Para no perder el poder. fallecieron asfixiadas bajo un tsunami de muñecas Barbie en fuga. Pero es hermoso ver a esas madres con Cientos de miles de mercancías, liberadas de su prisión, se disniños y a esos ancianos entrando en la persaron por toda la ciudad. En el barrio pobre de Plown, doscienPuerta del sol, pidiendo al poder que no tos televisores de 26 pulgadas asaltaron algunas chabolas, donde la cierren porque no pueden cerrarla. Esa se atrincheraron durante horas. Bandas enloquecidas de zapatos Puerta del sol desierta fue una metáfora de italianos y salvajes pandillas de microondas fuera de control recolo que estamos viviendo y lo que nos queda rrieron las calles hasta las diez de la noche, ocupando edificios y por vivir: el poder ejercido sin mesura a agrediendo a los viandantes. Establecido el toque de queda, la politravés del miedo. Pero, eso sí, la gente que cía tuvo que emplearse a fondo para reprimir la revuelta. Gracias se acumuló para protestar en las calles al empleo de blindados y palas mecánicas, 12.000 lavadoras aledañas, también es un retrato que los Westhinghouse pudieron ser finalmente cercadas y amontonadas poderosos no deberían olvidar: el pueblo no en el estadio de los Pliffers. A estas horas, según informa nuestro es tonto y sabe reivindicar sus derechos, corresponsal en New Jersey, una remesa de 1.500 ratones Mickey por mucho que queráis hacer reinar el terror de plástico arde, en medio de convulsiones, en la plaza central de la y el alarmismo. ciudad, junto a la estación de autobuses. Y por eso creo que pasamos por una época “EEUU está en peligro”, ha declarado Terry Grant, gobernador del de miedo bello. Porque por fin aquellos Estado, “tendremos que vigilar nuestras aspiradoras y nuestros señores que se ponían a criticar al banco ipad”. que era el dueño legal de su casa, tománEl senado prepara una ley para militarizar los mercados y la comdose un carajillo en el bar de la esquina, se pañía Sprint, especialista en seguridad, ha comercializado bozales han atrevido a decírselo al banco. para cámaras de vídeo y jaulas para gafas de sol.

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Texto Manu Mazón es periodista y trabaja en GOL TV

¿Huelga de futbolistas? En plena canícula y tras casi tres meses sin fútbol de etiqueta, la convocatoria de huelga de futbolistas caldeó los ánimos de algunos aficionados y tribunos mediáticos. Así, el síndrome de abstinencia del balón que padecían los unos y el pobre compromiso profesional que asumieron los otros propició que el debate público se redujese al señalamiento del cabeza de turco perfecto: el futbolista, un huelguista privilegiado. Sin embargo, hubo otras cuestiones clave del conflicto que apenas se trataron. os veranos de los años impares se hacen demasiado largos para los que nos reconocemos adictos al fútbol. Sin mundial y sin eurocopa, no nos queda otra que buscar en L los amistosos estivales una pequeña dosis de tensión balompédica que alivie el mono hasta el inicio de la nueva temporada. Pasa cada dos años, y como somos conscientes de nuestra enfermedad, estamos prevenidos. Pero en veranos tan agitados política, social y económicamente como el de 2011, hasta los futboleros más sensatos suspiraban por un chute de sustancia evasiva oficial. Nada de pachangas del Madrid o el Barça contra combinados asiáticos de nombre impronunciable. En esas circunstancias, sólo la disputa de la supercopa y el comienzo de la liga podían contribuir a la digestión del estrés social que acompañaba cada incontrolable subida de la maldita prima de riesgo. Y en esas estábamos

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¿Huelga de futbolistas? cuando el 11 de agosto la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), en tanto que sindicato de futbolistas, convocó una huelga para las dos primeras jornadas de liga.

En los días siguientes, algunos tribunos y editorialistas dieron cuerda al runrún que pronto empezó a bramarse en los mentideros: “Vaya, ¡por dios! ¿Huelga de futbolistas? ¿No son millonarios? ¿Qué piden ahora? Con la que está cayendo y estos privilegiados que no quieren ir a trabajar”. Y sí, hay que reconocer que esta postura no tenía parangón como chascarrillo popular de barra de bar. Pero si lo que se buscaba era entender el conflicto en toda su dimensión había que huir de prejuicios autocomplacientes y hacer el esfuerzo de plantear la cuestión desde una perspectiva mínimamente crítica. Era menester, pues, atender a los argumentos que exponían los futbolistas y situarlos en contexto, así como preguntarse quién y con qué intención despachaba en los medios el mentado discurso tabernario. Para poner en situación la convocatoria del paro es preciso referirse a un precedente inmediato. El anuncio de huelga llegaba poco más de una semana después de que la Liga de Fútbol Profesional (LFP), patronal que agrupa a los clubes de fútbol de primera y segunda división, aprobase de forma unilateral un fondo de garantía concursal de 40 millones de euros. Mediante la creación de esta bolsa la LFP pretendía cubrir las deudas salariales de los clubes desde ahora hasta 2015, y de paso, agilizar las negociaciones en curso para la firma de un nuevo convenio colectivo con la AFE. Nada más lejos de la realidad. Para el sindicato, el fondo de garantía concursal aprobado por la LFP era del todo insuficiente en relación al volumen de deuda que ya arrastraban los clubes con los futbolistas. En concreto, la AFE denunciaba que en el último año los casos de impagos a jugadores de primera y segunda habían pasado de 100 a 200 y la cantidad total adeudada se había incrementado desde los 12 hasta los 50 millones de euros. Eso por no hablar de segunda B, donde los clubes acumulaban una deuda de 4,1 millones de euros a otros 200 futbolistas... Además, el hecho de que buena parte de los afectados por impagos militase en equipos humildes servía para romper con el tópico del futbolista millonetis: las víctimas formaban parte de lo que se puede llamar la workingclass del fútbol español, que dista mucho de tener los sueldos obscenos de las grandes estrellas del balón que todos conocemos. Por otro lado, el sindicato consideró una burla que la LFP condicionase la creación del citado fondo a que no se redujesen sus ingresos por las quinielas y a que no se modificasen las leyes que permiten eludir el descenso a los clubes endeudados. Esta segunda clausula señala el que es, por así decirlo, el pilar sobre el que se sostiene un modelo futbolístico en quiebra permanente. Y es que antes de la reforma de la normativa efectuada en septiembre, cuando un club de fútbol se sobre endeudaba y llegaba a la situación de no poder hacer frente a sus pagos, se acogía a la ley concursal. En estas circunstancias, el club era

“¿No son millonarios? ¿Qué piden ahora? Con la que está cayendo y estos privilegiados que no quieren ir a trabajar.”

intervenido judicialmente y se ponía en marcha un plan de viabilidad cuyo fin era garantizar la continuidad de la actividad mercantil de la empresa —que en este caso era una Sociedad Anónima Deportiva— mediante la renegociación y liquidación progresiva de la deudas contraídas. Una vez iniciado este proceso prevalecían las cuestiones mercantiles, por lo que el juez siempre rechazaba la sanción de descenso administrativo prevista en la legislación deportiva. De esta forma, la directiva del club endeudado encontraba en ley concursal la trampa perfecta para evitar el descenso de categoría. Podría pensarse que esta cuestión es una minucia fruto de esa picaresca venial tan nuestra si no fuese por el hecho de que de los 32 clubes europeos que se han acogido en los últimos años a la ley concursal, 31 son españoles (el otro es el Portsmouth inglés). El fraude es, a todas luces, sistemático. De ahí que entre las reivindicaciones de los futbolistas se incluyese, precisamente, la de una reforma legal que permita ejecutar el descenso de categoría de los clubes morosos. A tenor de lo anterior, sobraban argumentos para una huelga en el sector: no es sólo que algunos futbolistas no cobrasen desde hace tiempo, es que sus clubes no parecían tener intención de poner los medios para saldar las deudas pendientes y prevenir las futuras. Pero aun así había voceros mediáticos que criticaban que, en un país con casi cinco millones de parados, las estrellas de la liga fuesen a la huelga junto con los impagados y dejasen al pobre aficionado sin su ansiada dosis de narcótico. Quizá estos plumillas, frecuentes apagafuegos del régimen, temían que cundiese el ejemplo de unidad entre trabajadores, de forma que en la próxima huelga general hubiese menos esquiroles entre los asalariados mejor pagados. De otra manera no se entiende su postura. Precisamente, si hay algo que alabar en la actitud de los futbolistas en la huelga ha sido que han ido todos a una, dejando de lado egoísmos y pensando en el colectivo. Y ya puestos, si hay lugar al reproche —que lo hay—, este debe incidir en el corporativismo de los futbolistas y su falta solidaridad con resto de la sociedad al no respaldar otras huelgas como la del 29S. Porque si bien hay que aplaudir que todos los jugadores vayan a una en estas cuestiones, también es justo criticar que sólo vayan a la suya. El parón del fútbol se llevó a cabo. Finalmente sólo duró una semana y los adictos pudimos sobrevivir a ello. Pero lo importante es que la presión de los jugadores ha arrancado tres compromisos a la LFP que pueden contribuir a mejorar, aunque sea ligeramente, el desastroso modelo futbolístico español. El primero de estos compromisos consiste en la reformulación del fondo de garantía concursal, al que ahora también aportará una cantidad la propia AFE. El segundo tiene que ver con la puesta en marcha de un procedimiento por el cual un futbolista podrá rescindir el contrato que lo une a su club si se le adeudan tres mensualidades. Y el tercero se refiere al establecimiento de una cifra económica que garantice el cobro de las nóminas a los jugadores cuyos clubes desciendan de categoría. Además, la LFP no ha logrado evitar que el Gobierno apruebe la reforma de la ley que a partir de ahora permitirá el descenso administrativo de los clubes en concurso de acreedores. La lucha ha dado sus frutos. Evidentemente, una vez pasada esta huelga, restan por tratar otros muchos problemas del fútbol español. Uno de los que más urge resolver es el del pago de la deuda que los clubes arrastran tanto con Hacienda (607,36 millones de euros) como con la Seguridad Social (3,6 millones de euros). Pero más allá de asuntos puntuales, tarde o temprano también habrá que abordar cuestiones que afectan a la estructura, al modelo. Más todavía si, en un ejercicio de ruptura transitoria con el alienante consumo pasivo de espectáculos deportivos, se enfoca el tema desde la perspectiva de la construcción de una sociedad futura más justa. Entonces se tendrán que plantear, entre otras cosas, las posibles alternativas al profesionalismo o la forma y función social que deberían asumir los clubes deportivos.

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What's the story? La Chinoise (pronunciado “la chinuás” aquí y en la Trotskovia popular, en homenaje a la película homónima de Jean–Luc Godard) es un proyecto basado en la pedagogía política. Representadas de manera metafórica como “hordas de vietnamitas”, en ellas enrolamos de manera ficticia a los ideólogos y pensadoras más importantes y dispares como Violeta Parra, Ned Ludd, Ho Chi Minh o Ulrike Meinhof. Citándoles queremos dejar constancia de que los mensajes revolucionarios no caen en saco roto y nos forman tras haber analizado y seguir debatiendo sobre su legado y su vigencia en este decadente siglo XXI de color gris.

Las hordas no son sólo cinco o seis

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La Chinoise

When did it take place? Comenzó a tomar forma allá por abril del 2010 cuando personas con experiencia militante en distintas organizaciones querían dar rienda suelta a las ideas adquiridas sobre guerrilla de la comunicación y contrainformación. Sabíamos “qué” decir, pero igual de importante es el “cómo”. A través de esta idea damos la vuelta a noticias de actualidad y a esas otras que tirando de hemeroteca damos por sentado que el mundo es una gran contradicción. Ver a Javier Solana en un mitin contra la OTAN (1981) o a Soraya Sáenz de Santamaría en la presentación de la película Che, el argentino posando delante de una gran estrella roja es algo que no podíamos dejar pasar. Contradicciones de las que disfrutamos, por cierto. Who is it about? El Politburó del Comité Apocalíptico de Socialismo y Barbarie (CASBA) representa quienes se encargan de la administración tanto del blog como de los distintos perfiles en las redes sociales. El resto del Comité es fácilmente identificable, participa haciendo comentarios y aportando material o ideas para mantener vivo el espíritu “mao–dadaísta” que impregna a toda la ribera del Mekong, central de operaciones con la puerta abierta. Otras figuras encargadas de propagar el mensaje son el Comandante Chavecito, designado “Observador permanente del Mekong” para ver qué se cuece por ahí fuera, y Stajanov, encargado de realizar las tareas más arduas y contrarreloj como son los imprevistos, los arreglos técnicos o crear diseños que requieren cierta urgencia y que perdería vigencia si se deja para el día siguiente. También contamos con el brazo musical armado, el “Rock the CASBA–H”, a través del cual hacemos referencia a grupos con mensaje y que dejaron huella por su actitud. Mención especial merece Carlos Azagra a quien dimos en nuestro primer aniversario el “Vietnamita de oro 2011” por ser un referente gráfico en los movimientos sociales y políticos. Desde las páginas de GRUNDmagazine queremos mandarle un efusivo abrazo y brindar colectivamente como bien él sabe. Where did it take place? La dispersión es una de las piezas clave ya que existen miembros procedentes especialmente del territorio actualmente conocido como Reino de España y Sudamérica, especialmente de las Galeanas tierras de Uruguay y Venezuela. Como comentábamos antes, nuestra central está “ubicada” en un lugar tan pintoresco como la selva vietnamita y el delta del Mekong, saqueada por el imperialismo estadounidense allá por los sesenta y setenta y que a través de la disciplina, el ejército de Ho Chi Minh y Võ Nguyên Giáp defendieron hasta conseguir la victoria. El porqué de elegir este sitio es sencillo, lo consideramos una metáfora del activismo y la capacidad mental y creativa como arma contra la corrección política. How did it happen? Probablemente, Rosa Luxemburgo se refería a laChinoise cuando hablaba de la “acción espontánea” a principios del siglo XX. Toda una visionaria a la que guardamos en memoria y hemos homenajeado. En muchas ocasiones, transformamos noticias actuales y recreamos situaciones ficticias con protagonistas de épocas distintas pero con mucho en común como aquella vez cuando Carlos Iturgaiz, ex–presidente del PP en el País Vasco, defendió a Francisco Camps definiendo sus “enemigos” como “hienas bolcheviques” (mayo 2010), lo aprovechamos para inventar una historia de la revolucionaria alemana y su intención de crear un grupo de punk–rock femenino de mismo nombre con un claro guiño a Las Vulpes. Además de las entradas que vamos publicando y los comentarios en las redes sociales, realizamos programas de radio sin ningún tipo de periodicidad, diseñamos cartelería con cierto toque stencil que perfectamente podrían imprimirse como plantillas para paredes o colaboramos con gente cercana como ha sido el caso del grupo de hip hop Los Chikos del Maíz gracias al encargado de dirigir su primer videoclip, Nikone Cons. El CASBA tiene un fuerte carácter multidisciplinar usando siempre software libre y apoyando la cultura como medio de cohesión social contra el individualismo y el mercantilismo.

“Comenzó a tomar forma allá por abril del 2010 cuando personas con experiencia militante en distintas organizaciones querían dar rienda suelta a las ideas adquiridas sobre guerrilla de la comunicación y contrainformación.” El Comandante Chavecito, miembro activo del CASBA

Why did it happen? La aparición de laChinoise era, cuanto menos, necesaria. El hecho de habernos criado escuchando a Kortatu, Def Con Dos, Joan Baez o haber leído libros como: Do it! y Manual de guerrilla de la comunicación, entre otros muchos, nos abrió una ventana de originalidad crítica que quisimos encauzar de la mejor manera posible. La Brigada de Propaganda Armada para la Liberación de Vietnam, encargada en la primera mitad del siglo XX de expandir el mensaje de resistencia anticolonial en el país asiático, también tiene parte de culpa, pero quizás es el colectivo italiano Wu Ming1 quien tiene el más alto grado de responsabilidad para haber dado el paso adelante de crear lachinoise.net al grito de “¡Socialismo y barbarie!”.

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1. www.wumingfoundation.com

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Conversando con GRUND

Noglobal es hip hop, actitud, una conexi贸n con el planeta, romper los cors茅s de un mundo teledirigido

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entrevista

Noglobal

G: ¿Quién es Noglobal? N: Noglobal es hip hop, Madrid Centro, actitud, una conexión con el planeta, romper los corsés de un mundo teledirigido, traspasar límites, borras fronteras, superación, dignidad y supervivencia. A estas alturas de la película me creo más bien poco todas las categorías formales para ordenar la realidad, mi música pretende cuestionarlo todo por eso me cuestiono a mí mismo cada rato. Noglobal tiene muchas identidades, no me gustan las etiquetas ni los dictámenes simplones, entiendo mi música como un vehículo de comunicación para expresar mis pensamientos y emociones, sin límites, sin ataduras, ni mierdas que me hagan estar mirando continuamente qué pensará la gente. Escupo rap y hablo de lo que vivo, me da igual si lo que digo es 100% políticamente correcto o no, sólo trato de ser lo más sincero conmigo mismo. Creo que, de alguna manera, soy una expresión de rebeldía, rabia y pasión en un mundo en cambio. Esto es siglo XXI y hay que asumir con valentía los retos de esta época, no vale aferrarse al pasado con melancolía, hay que afrontar el presente con decisión y sin miedos. ¡Freshen up todo el rato! G: Háblanos de Palabra, ¿cómo se ha gestado? ¿En qué ha cambiado en relación a tu anterior trabajo Mad City Connection? N: Mad City Connection fue el pistoletazo de salida, año 2009, es un disco gestado entre Londres y Madrid y, por supuesto, es la rúbrica de un proceso de transición, mi particular forma de quemar todo lo que ya no me servía y apuntalar los cimientos del cambio. Creo que el cambio y la evolución son elementos indispensables en cualquier vida que merezca llamarse vida, sino te repiensas un poco y buscas fórmulas que te permitan seguir sintiéndote vivo, entras en un bucle de decadencia y miseria. Obviamente hay que tener valor para hacerlo, hay que tener huevos para romper esa lógica y dar un giro de timón, eso es Mad City Connection, pensar cómo conciliar mi vida y mis principios de una forma distinta que me haga sentir bien y, sin duda, que me permita crecer. Palabra llega en febrero del 2011 y es, claramente, un trabajo más maduro en lo personal y en lo musical. No sólo hay una definición conceptual clara sino que todos los detalles están mucho más trabajados, una inmersión en el estudio de grabación con mi hombre Gaby y horas de trabajo para lograr el sonido que busco. Palabra es un trabajo más oscuro, más duro, seguramente más pragmático pero en ningún caso una renuncia a la esencia de Noglobal, es la constatación de un nuevo tiempo de vida con nuevos actores, nuevas fichas, nuevo tablero y el mismo objetivo de siempre, pelear por ser más libres. G: Cuéntanos sobre el proceso de grabación, ¿quién te ha acompañado? N: En este último trabajo he contado con la colaboración de toda mi gente. Mi hombre Samy (aka Dominican Republic Represents) haciendo que los coros brillen en cada directo y dando vida al track que da título al disco Palabra. Mi socio en este juego, Mentenguerra, con el que rimo el tema, a mi juicio, más emotivo y personal del disco “Pasión y fuego”, del que próximamente podréis ver videoclip. Mi hombre Héctor Guerra representando Pachamama Crew y fluyendo conmigo sobre una base dubstep en “El tiempo es mi aliado”. Especial mención a mi hombre en Chicago, Michael Reyes, y sus versos afilados en Freedom, este reconocido mc del underground estadounidense estará dentro de poco trabajando conmigo en Madrid su nuevo proyecto musical. Mi hombre Deika, rokeando de forma exquisita sobre “Cada días más fuertes” y, cómo no, los coros de una voz de 24 kilates en toda regla, Paloma Soalleiro (aka Lil Hamama) ahora inmersa en diferentes proyectos de jazz, soul y funky. La producción instrumental del disco corre a cargo de F.Uria Beats y toda la grabación, mezcla y arreglos a cargo de mi hombre Gabriel Marinero en GMD estudios (aka nuestra segunda casa) [risas]. El broche final lo pone el veterano Fernando Álvarez desde 440 estudios con su inconfundible mastering. G: ¿Qué destacarías de tu nuevo trabajo? N: Sin duda, el concepto y el sonido. Palabra es mi alma desnuda, una formar de pagar mis deudas personales, reconocer errores, mostrar amor y fidelidad por los míos y escupir en la cara de quien me traicionó. Narro mi historia, la de un chico de barrio hecho a sí mismo, desde muy pequeño he aprendido que cada pequeña victoria cuesta sangre, sudor y lágrimas, por eso luchar y caminar con la frente bien alta es esencial, que no te roben tus sueños ni tu dignidad, nunca. G: Distribuyes tu música gratuitamente, tus discos pueden descargarse directamente desde tu página web. La música está cambiando y tú pareces haber entendido hacia dónde van esos cambios. N: No tengo absolutamente nada en contra de que la gente venda su música, de hecho yo también vendo mi música en formato físico. En cualquier caso, creo que la música debe llegar lo más lejos posible y estar al alcance de todo aquel que te quiera escuchar y, por un motivo u otro, no pueda. Esa es mi opción, compatibilizar un sistema de descarga libre y gratuita y un sistema de venta, creo que ambas opciones son perfectamente legítimas y compatibles, ahí está el equilibrio. No debería ser muy difícil comprender que la supervivencia de los artistas que no son mainstream depende en buena medida de la aportación económica de su público, en ese sentido es necesario buscar canales que permitan la autogestión.

(continúa en la pág. siguiente)

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G: Masquepalabras parece un modelo de promoción y colectividad muy interesante, háblanos de él. N: Masquepalabras es un sello independiente con más de 10 años de andadura que ha dado la oportunidad a muchas bandas de formar parte de un proyecto con difusión y seguimiento internacional. El padre de ese proyecto es Mentenguerra, un artista polifacético que ha dado vida a diferentes apuestas musicales y ha apostado decididamente por un modelo de autogestión musical agil y dinámico, algo así como hacer convivir a diferentes escenas underground bajo una misma firma y conseguir impulsar, en mayor o medida, sus carreras musicales. Masquepalabras significa construcción permanente, actualmente en obras, dentro de muy poco con una imagen más fresca y nuevos y ambiciosos retos. G: La ciudad como lienzo, ¿cómo vive su día a día Noglobal en la gran urbe? N: La ciudad es mi campo de batalla, siempre he vivido y me he movido en grandes ciudades, pertenezco a la ciudad. Sobre el asfalto, el cristal y la masificación se fragua el paisaje en que peleo, una jungla urbana dura e impersonal. Cada pequeña situación de mi vida cotidiana puede ser un campo de batalla distinto, esa es la lucha que tiene verdadero sentido para mí, llevar un mundo nuevo dentro y ser capaz de expresarlo de muchas formas y en muchos contextos distintos. Mi día a día es trabajo, esfuerzo, ingenio y creatividad, la suma de todas me hace seguir adelante. G: Madrid, amor y odio. Tras tu experiencia en Londres, ¿qué te devuelve a Madrid? N: Madrid es mi sangre, siempre he tenido una relación muy tormentosa con mi ciudad, amor y odio. Amor a mis raíces y las calles donde crecí y odio a una sociedad conservadora y tradicionalista que no se entera ni del nodo… Creo que con el paso de los años Madrid y yo hemos limado asperezas, amo Madrid y la acepto como es, con todo lo bueno y lo malo, caminar sus contradicciones me parece más real que no querer verlas. Desde luego, el hecho de haber vivido fuera bastante tiempo me ha hecho comprender por qué pertenezco a esta ciudad y como construir el Madrid que me gusta y representa. Londres fue una experiencia muy fuerte e intensa, marca un antes y un después en muchos sentidos, representa el conocimiento de otros horizontes, otras lecturas de la realidad, introspección, una búsqueda necesaria en momentos de crisis. Hackney, mi barrio allá, está tatuado en mi piel porque verdaderamente representa una etapa de mi vida, vivir con peña que de verdad no tiene una mierda y que sufre y se las busca cada día, vivir la realidad de los bloques y entender por qué hace muy poco los chicos quemaron la ciudad. Precisamente estaba en Londres este verano trabajando en un proyecto musical con mi hombre Philips man cuando estallaron los disturbios, es algo que estaba escrito, one love para toda mi gente allá, apoyo incondicional. Allí conocí de verdad el rap y me empapé de cómo lo vive la comunidad afro en su día a día, ese fue quizá el empujón que dio pie a sacar mi primer trabajo, sigo muy en contacto con Londres y viajo allí frecuentemente a visitar a mis bros pero Madrid es la ciudad en la que vivo y de la que no me quiero marchar, salir siempre es necesario para tomar oxígeno pero igual que salgo necesito volver. G: Entre el pesimismo y la esperanza, ¿cómo distribuyes la dosis de cada uno de ellos? N: Parte de mis letras son duras porque retratan realidades que no son precisamente amables, pero creo que todas encierran una cierta carga de positividad. Siempre busco lo dulce de lo amargo sino muchas cosas dejarían de tener sentido, mi espíritu es más positivo que pesimista, cada vez me río más de lo que no me gusta y busco su parte humorística, me parece más saludable así, eso no quiere decir que no tenga mis demonios, ahí están, pero más domesticados… [risas]. G: Una ciudad. N: Madrid 24/7. G: Un país. N: México. G: Un disco de no hip hop. N: Uff qué duro… hay cientos, pero quiero rendir homenaje póstumo a una de mis artistas de soul preferidas: Back to Black de Amy Winehouse. G: Un disco de hip hop. N: Thug Life de Tupac Sakur. G: El último libro que has leído. N: Música para Camaleones de Truman Capote. G: Un consejo. N: «Sé tú mismo siempre, sé tú propio líder». .

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entrevista (cont.)

GRUNDmagazine. Número 1. Noviembre 2011


mero: ú n e t s e n E am’ ‘Amstrucd nández r e F l ú a R de

galería 291 n el año 1905, Alfred Stieglitz, pionero y renovador de la fotografía americana de principios del siglo XX, abrió en Nueva York la Galería 291, llamada E así por situarse en ese número de la 5ª Avenida. Allí se dieron cita las vanguardias artísticas más en boga, provenientes de una Europa que estaba en plena ebullición creativa y rompedora con el arte tradicional. Más de 100 años después, el espíritu de Stieglitz, la corriente de la Photo-Secession, su revista Camera Work, y su galería perviven en las páginas centrales de GRUNDmagazine, como si de un póster desplegable se tratase, y donde se dan cita artistas y obras del siglo XXI, de las más diversas y diferentes índoles.


GRUNDmagazine Nยบ 1 / Nov 2011


Amstrucdam es un proyecto fotográfico acerca de la capital de los Países Bajos y sus estructuras. Estructuras rectilíneas, curvilíneas, mixtas, iconos, líneas divergentes y convergentes, planos y luces contrastadas que albergan toda la esencia de la “Venecia del Norte”, todas sus facetas, todos sus sentimientos capturados por la inquieta cámara que funciona como ojo, pero también como mente. Las fotografías han sido incluidas en un par de cuadernos inéditos y en un par de vídeos que pueden visionarse en vimeo. Las direcciones de internet son: www.issuu.com/mareavacia/docs/ amstrucdam_1 www.issuu.com/mareavacia/docs/ amstrucdam_2 www.vimeo.com/20335670 www.vimeo.com/20594985 Raúl Fernández es diseñador gráfico, diseñador editorial y fotógrafo. En el diseño gráfico se inicia allá por 2002 y actualmente trabaja como freelance bajo el nombre de Mareavacía. Entre sus trabajos editoriales destaca el diseño global y la maquetación de GRUNDmagazine. Su faceta artísticafotográfica se desarrolla sobre todo en los últimos cinco años, dando lugar a varios libros de fotografía autoeditados, además de un libro de fotos y poemas sobre Cuba, publicado por LaSueca, editorial de Cádiz. Sus trabajos más recientes pueden verse en su web: www.mareavacia.com ...y su trabajo fotográfico en: www.mareallena.com


Noglobal

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“Pablo Decoder... parte hombre, parte riff de guitarra, parte música hecha por una máquina”1

1. de su biografía en: www.myspace.com/pablodecoder

«El mundo es una basura, estamos muy jodidos y todo parece ir a peor; pero deja de lamentarte, puedes hacerlo tú mismo.» “Boys don't cry” (uno de sus grandes temas) Como él mismo dice en esta entrevista a GRUNDmagazine, «para atrás ni para coger impulso». Hablamos con Pablo Decoder de su trayectoria como músico, de sus trabajos, los presentes y los que están al caer, y de vida en Berlín. Ideas claras, humildad, descaro y mucha convicción y fuerza. Desde Berlín, entrevista con Pablo Decoder.

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ablo Decoder, músico. Nace P en Cádiz, vive en Berlín. Con la esencia de un songwriter al más puro estilo clásico, sus canciones de fuerte influencia británicas son el zeitgeist del siglo veintiuno. Pablo Decoder difumina la línea entre los ritmos minimalistas y fríos del techno alemán con el sarcasmo del indie británico. Empezó con una telecaster y el calor de las válvulas de un Orange, del stage a las pistas de baile para terminar haciéndolo todo a la vez. Atrás quedan temas ya míticos como “Nobody loves you” o “You gotta stop” que dejan paso a los beats de “Sometimes Loney”.

Su nuevo álbum When We Fall Down, es un ejemplo perfecto que funciona como símbolo de los nuevos aires que agitan la música en Europa. Ha creado un sello independiente (Minimal Kidz) bajo el que ha publicado a artistas como Alex Smoke, Smk, D–Unity, Lili et Klaus y Alice Kunt.

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G: Los comienzos siempre son difíciles, y tú además empezaste en esto de la música muy joven, cuéntanos un poco cómo fue... P: Empecé en Cádiz tocando en varios grupos que yo mismo formé a los trece años, y siempre con gente mayor que yo, ya que no había gente de mi edad que tuviesen inquietudes similares. Y me recuerdo siempre enamorado de la música británica o anglosajona. También la música latinoamericana me atraía mucho. Los principios de mi aprendizaje como músico independiente fueron duros pero bonitos, aprendiendo a tocar de todo un poco: la batería, guitarras y bajos, era mi pasión. Lo básico que se necesita para hacer algo de música. Tuve referentes musicales muy buenos, tanto locales como internacionales, yo ya sabía desde joven que uno debe viajar si puede cueste lo que cueste y arrastrar a amigos también. Es una buena forma de no perderse nunca y de no estar solo. G: Y un día, decidiste salir de San Fernando (Cádiz) y volaste a Inglaterra. Hacer música en el pueblo es difícil, pero para un chaval con los dieciocho años por cumplir, dar este salto con la guitarra al hombro no debió ser muy fácil, ¿no? P: Ahora, después de tanto tiempo, miro hacia atrás y veo lo bonito que es Cádiz, su comida y su cultura popular y me sienta mal no estar allí, cerca de mi madre y de mi hermano y de algunos amigos y camaradas que dejé atrás. Pero uno nunca debe atarse a ningún puerto a no ser que realmente quiera. Hacer las cosas por obligación está mal, otra cosa es la responsabilidad y yo no me siento responsable de nada, solo de mí mismo y de mi comportamiento. Desde joven siempre tuve una visión de futuro, de nunca volver atrás o retroceder. Como dicen en Cuba, “para atrás ni para coger impulso”. Esto no significa que no me equivoque o rectifique, pero si hablamos de vivir en diferentes países o ciudades, creo que sólo una vez corregí mi rumbo y me mudé de Brighton a Birmingham y vuelta a Brighton a los cinco meses, luego pasé a Londres y después de tres años me mudé a Berlín donde aún resido. Lo considero un paraíso europeo y posiblemente el único sitio donde me he encontrado a mí mismo y he sido libre de pensar, obrar y crear sin ningún tipo de influencia malévola negativa. Inglaterra no fue fácil, pero yo era un chaval de diecisiete, cumplí los dieciocho allí y me dediqué a trabajar todos los días desde que llegué. Y trabajar escribiendo canciones y aprendiendo a producir música con mi propio equipo. Por supuesto también estuve de fiesta muy a menudo, y esa etapa no la cambio por nada. Creo que estuve en lo mejorcito del Reino Unido de estos años del dos mil... Ahora la cosa está muy mal en todas partes y todo se está comercializando de una manera muy cutre, es la tendencia moderna del capital y sus valores. Casi nada tiene soul, y todo es un negocio por el negocio. Viajar te abre la mente y te enseña a muchas cosas, a ser mejor si uno quiere y a conocer otras culturas. G: En tus inicios, sobre todo en la etapa de Cádiz, te dedicabas principalmente a hacer más bien música pop. ¿En qué momento fuiste pasando del pop a la música electrónica? ¿Cómo fue esta evolución? ¿Qué potencialidades le ves a la música electrónica frente al pop? P: La música electrónica la descubrí cuando tenia cuatro o cinco años con Kraftwerk, pero nunca le presté tanta atención. Luego descubrí el Kraut Rock, pero me parecía demasiado oscuro y loco, ahora con la edad me doy cuenta de que el Kraut Rock es probablemente el único estilo de música europea moderna con alma y con sentido, nada de hacer música para vivir de ella, sino como forma de vida y filosofía. Y el Kraut Rock se dio en Berlín tal y como pasó con el techno y toda la movida electrónica, la caída del muro y la separación ideológica hizo mucho en el pueblo alemán y creo que es la mayor razón por la cual aquí en Berlín la gente tiene actitud social, política y artística. Aunque las inversiones están llegando poco a poco, más y más, y en veinte años Berlín será como el París o Madrid de ahora, una ciudad donde sólo hay esclavos del dinero y nadie se puede permitir hacer nada por el simple amor a ello. La música electrónica es el futuro, y el presente, todo depende de cómo se haga y la intención. Se ha comercializado mucho e incluso yo he hecho muchas cosas que ahora las veo algo comercial. Pero realmente no hay mucha cabida para el underground. G: Y de Inglaterra saltaste a Berlín, ¿cómo fue eso? P: Yo siempre estuve enamorado de Amsterdam cuando viví en Inglaterra y me parecía increíble, pero cuando viajé a Berlín me di cuenta de que ese era mi lugar, y también recibí un contrato de publishing con una gran agencia de aquí que lleva derechos de muchos artistas como Elvis Costello y muchos músicos de jazz y clásico. También mucha electrónica como Apparat y Modeseleketor, me siento privilegiado y al mismo tiempo me lo he currado mucho para llegar vivo hasta aquí. G: ¿Qué tal el mundo de la música por Berlín? P: El mundo del arte en Berlín es puro y real, no he visto cosa igual en Europa, aquí hay mucha actitud social y auténtica. ¿Cuál es la mayor razón de ello? Las bajas rentas y la humildad. La gente prefiere tener nada y hacer lo que ama, y muchos europeos se mudan aquí ahora para buscarse la vida haciendo lo que le gusta, y es como realmente las cosas deberían ser. El que no hace lo que le gusta, termina viviendo toda su vida viviendo por conseguir dinero y se muere sin conocerse a sí

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entrevista

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entrevista (cont.)

Pablo Decoder

mismo, ni al mundo que lo rodea. Infeliz, por supuesto, aunque se diga que es feliz porque tiene un trabajo y un coche o dinero todos los meses. Esa es la esclavitud moderna real, hacer todo por el maldito dinero y si algo no da dinero no tiene valor alguno. G: Hay un tema que nos gusta especialmente en GRUNDmagazine y que vemos que está teniendo bastante éxito: “Sometimes Lonely”... P: Ese tema lo escribí aquí nada más mudarme a Berlín, ya que fue el invierno más duro de mi vida y estaba viviendo con mi socio de sello Nick D'Ombrain en un apartamento en Kreuzberg, una de las zonas más pobres y con más cultura de Berlín. Y nada, el tema surgió entre unos quince temas que hice y que salen ahora en forma de álbum por un sello independiente que distribuye Universal en todo el mundo. G: Háblanos un poco de Minimal Kidz Records. P: Minimal Kidz es un experimento musical, social y un modo de vida. Es una comunidad de artistas internacionales y en solo dos años hemos conseguido tener nombres muy grandes en nuestro sello. Yo pienso que el noventa y nueve por ciento de sellos o marcas relacionadas con la música o el arte están sujetas a la ideología y leyes del mercado que todos aprenden en las universidades, los medios y en la práctica. Ahora poco a poco muchos se están dando cuenta de que un sello no es sólo una empresa, es una comunidad de creadores y la materia prima la proporciona el artista. Desde los defensores de OPEN SOURCE en US hasta SOUNDCLOUD en Berlín, todos apoyan la apertura de tecnología y material para que el público las disfrute y pueda mejorar o ser creativo con ellas. Tampoco hay respeto por el arte en este mundo. A todos le gusta la música y el arte pero nadie se moja en cambiar nada ni tampoco saben cómo, ni quieren. No hay respeto por el artista, y eso ocurre vayas donde vayas. Sin éxito comercial no hay éxito real, eso es lo que la vida te enseña y es una gran pena que sea así. Yo ya he visto suficiente al respecto y he sufrido mucho, y la idea de crear Minimal Kidz y otros futuros sellos es para autogestionar mis creaciones e invertir mis propias ganancias en promocionar mi música a mi manera. Ahora, para eso también se necesita dinero. G: ¿Qué planes de futuro tienes? P: Tengo un disco ahora, que sale al mercado, y otro al terminar que es más puro y tranquilo. Tengo un nuevo proyecto llamado Lili Et Klaus que sale en dos semanas a la venta y todo esto con la ayuda de mi mejor amiga y mujer, Lotta. Mis otros planes, para el año próximo, son dejar de pagar renta y comprarme una casita en Buenos Aires y dedicarme a hacer música para mí y vivir mi vida como yo quiera: sin prisas, pero sin pausas. Seguir conociendo y ayudando a todo el que me lo pida y ser feliz sin estrés y sin modas que me influyan. Seguiré trabajando con Berlín, y tengo un proyecto de sonidos y samples que sale a la luz en dos meses por el cual muchos músicos y productores podrán ganar algo de pasta desde casa con sus habilidades sin tener que rogar por cobrar por conciertos o cualquier otro medio. Internet es democracia, y ahí encuentras todo hoy en día, y no sólo de una forma sino de muchas y variadas. G: ¿Cómo trabajas?¿Sigues algún método? P: Pues eso varía, pero siempre empiezo con ritmo. Luego melodías y arreglos, y finalizo experimentando e improvisando voces. El proceso varía, mucha yerba entre cada paso, sin yerba no hay tranquilidad en mi cabeza para crear. Me automedico con yerba de los dioses, si no, no llega la electricidad a mi cerebro. G: Barra libre Pablo, dinos lo que te apetezca. P: Espero que esto inspire a mucha gente, esa es la razón de mi existencia en este mundo, Hay que predicar más con el ejemplo, al fin y al cabo lo que cuenta son hechos y no palabras. En inglés dicen: Do as I say but not as I do. Traducido: “Haz lo que digo pero no lo que hago”, y ese es el gran problema de esta sociedad. .

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Apuntes

Texto Dani Llamas

El hilo invisible Dani Llamas, músico. Líder de G.A.S. Drummers: Proud to be nothing (1999), The true charm of bourgeoisie (2001), Dialectics (2003), Standards down (2006), Decalogy (2009). En solitario ha publicado Speaking thru the others (2009) y hace tan sólo unos meses Minor epic (2011, v. nº 0 de GRUNDmagazine). G36


hora se desvanecen sus latidos. Aún puedes escuchar A como reverberan en el fondo de nuestra memoria, aquello que algunos nunca conocimos pero vivimos tan intensamente que nos hizo heridas y cortes profundos, que nos impulsó contra la nada y nos devolvió al impulso eléctrico del momento.

Piensa en la última vez que nuestro imaginario cultural se estremeció. Los tiempos de cambio ya acabaron hace décadas, dos concretamente, y sin embargo vivimos bajo la presión de que el suelo que pisamos cambia cada noche. A partir de la caída del bloque soviético, y con la consolidación de esta nuestra sociedad global, lo único que nos ha venido dado ha sido la proliferación de sucedáneos de un pasado interesante. La idea de vivir en un presente continuo ha calado hondo en occidente, y nos ha hecho padecer una grave enfermedad: vivir sin posibilidad de superar el pasado, al mismo tiempo que se nos niega el futuro. Algunos pensarán que ahora, ebrios de revolución tecnológica, la posibilidad de hacer que cambien las tornas en cuanto a la accesibilidad y democratización de la cultura es mucho más tangible. Pero hablábamos de estremecer los cimientos de nuestra propia identidad, de lavar nuestros trapos más sucios, de creer firmemente en el fin de este orden y destruirlo, para construir un mundo nuevo a largo plazo o también hacer y deshacer nuevos mundos efímeros casi a diario. No creo en los iluminados. Me dan miedo los lúcidos porque, como decía Cioran: «tienen el único vicio que hace al hombre libre… Libre en un desierto». Sin embargo, han existido a lo largo de la historia, y más acentuadamente durante el siglo XX, una serie de vanguardias que han desafiado el orden existente, que han jugado con sus reglas, y que han retorcido las conciencias del status quo reinante en sus diferentes épocas. La mayoría de estas corrientes de cambio y de choque en el arte y la cultura contemporáneas se llegaron a institucionalizar, después de flirtear con los poderes representados por el capital, la burocracia, e incluso los fascismos. En cambio, algunos de estos movimientos quedaron relegados a un espacio indómito, el de aquellos que juegan a subvertir de manera íntegra los valores de una sociedad porque ansían la definitiva llegada de un mundo más libre.

Estas vanguardias incómodas, efímeras, inéditas, han sido mucho más importantes por su onda expansiva que por el alcance que llegaron a tener en su tiempo, y sobre esta premisa es donde Greil Marcus (San Francisco, EEUU. 1945) construye su magnánima e imprescindible obra Rastros de Carmín. Todo empieza al desgranar una canción: “Anarchy in the U.K.”, de los Sex Pistols. Su letra es una colección de retales de otros discursos radicales que nos empuja hacia un abismo sin fondo en el que flotan hilos invisibles que nos conducen directamente a ciertos momentos muy episódicos y ocultos de la historia: los herejes cristianos del medievo y épocas posteriores, el dadaísmo de principios del XX y la Internacional Situacionista, que inspiró al mayo francés de 1968. La música, la forma, es una cama hecha de cuchillas afiladas, como un puñetazo en la cara. La moda: el feísmo, la contorsión, la blancura. Una representación tétrica y sarcástica de lo peor de uno mismo, de lo más execrable y sórdido de la sociedad. El junkie, el parado, el invertido. El camino que traza Marcus nace en el punk, como último movimiento vanguardista del siglo XX, y hace una primera escala en los situacionistas, con el gran Guy Debord a la cabeza. En La Sociedad del Espectáculo Debord hace una de las más inteligentes críticas a la sociedad capitalista desde el mismísimo Marx. Los situacionistas planteaban conceptos como el detournement, que consiste en invertir, distorsionar, reutilizar los significados de objetos creados por el capitalismo para lograr efectos críticos y revolucionarios en el sistema. Ya hablaban de “recuperación” para referirse a aquellos discursos radicales que son utilizados por el sistema, neutralizando así su sentido original. La “deriva” invita a reinventar los espacios urbanos para un mayor desarrollo de nuestras propias emociones. Las situaciones creadas eran la coyuntura perfecta para introducir ideas revolucionarias en el sistema aprovechando sus poderes fácticos: los medios de comunicación, de la misma manera que el capitalismo producía situaciones a través de los media para introducir sus doctrinas en nuestras vidas.

“Estas vanguardias incómodas, efímeras, inéditas, han sido mucho más importantes por su onda expansiva que por el alcance que llegaron a tener en su tiempo.”

La segunda parada sería Dada. El dadaísmo como antiarte. Una de las vanguardias ocultas más importantes de la primera treintena del siglo XX. Su oposición al arte y la literatura burgueses convierte en movimiento una mofa contra lo establecido. Para Dada no hay diferencia entre el arte y la vida, y rechazan todo lo que sea considerado eterno y canónico sirviéndose del escándalo y la provocación. Una última parada serían todos aquellos herejes de la cristiandad, todas esas oleadas de “ismos” que se han enfrentado a la instituciones morales más férreas en la historia del catolicismo, reinterpretando, negando y distorsionando la palabra de Dios. Ellos, según Marcus, son también precursores del punk. Es un análisis brillante y apasionado, tanto como la búsqueda de un tesoro escondido en una isla que otrora fue el refugio de piratas y forajidos. Ahora que los gritos de Johnny Rotten ya casi no duelen, ahora que una canción punk ya no es ningún tipo de amenaza, brotan en mi interior multitud de preguntas sobre el tiempo que me toca vivir. El punk es la herida por la que brota la sangre de los aburridos, de los hastiados, de los que crecieron a la sombra de aquella supuesta sociedad alegre de los años 60. Los fracasados, los ineptos, los maricas, todos unidos en la desgracia y en el presente que nunca se hace futuro, como una legión de zombies, como ratas. Por eso, al mirar a mi alrededor, pienso que igual después de tantos acontecimientos históricos de altura, de tantos cambios tecnológicos acontecidos en los últimos treinta y tantos años, el hilo invisible ahora está teñido, pero guardado en una urna de metacrilato, y parece inalcanzable. Basta con abrir el periódico, con bajar a la calle, con oler la podredumbre moral y política que nos envuelve para invocar a los punks, a los situacionistas, a los herejes, y así encender una vela en nombre de todos los románticos. Rompamos pues esa urna, tiremos de ese hilo y devolvámosle su deslumbrante y original color transparente.

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Pecadores United Texto Jordi Corominas i Julián

o gritar por una nueva mirada levo unos días pensando en este artíL culo. Os confieso que no tengo ni la más remota idea de escribir con la mente puesta en los caracteres a rellenar, y eso puede que dificulte mi tarea, por lo que he decidido dejarme llevar y montar un texto libre, de esos que hablan solos y dicen más verdades que la boca esa que está en Roma y que la mayoría conoce porque al director de una película le dio por filmar a Audrey Hepburn depositando su manita en pos de una seducción vacacional. Mi idea parte del deseo, y mientras reflexionaba sobre sus vericuetos se mezclaron varias cosas en mi cabecita. El punto de partida es “I want you” de mis queridos Beatles. Mediante esta canción alcancé la conciencia, siempre presente por muchos años que transcurran y canas que surjan, de no poder ser pintor ni pianista. Lo primero es un problema familiar. Mi madre es profesora de Historia del Arte y de pequeño me compró un caballete y muchos colores para que dibujara en el jardín del pueblo. La experiencia fue positiva, pero por algún motivo abandoné los pinceles y me dediqué a la contemplación montado en bicicleta por paisajes rurales, pues en la ciudad la polución era terrible y nunca quise llevar esas máscaras que tanto gustan a los japoneses. ¿Y qué coño tiene que ver todo esto con la cultura? De las aspiraciones picassianas de mi progenitora recogí el testigo con una cámara fotográfica. Puede que una antigua charla me decidiera por el carrete en blanco y negro, así mis instantáneas serían similares a las de

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Jordi Corominas i Julián (Barcelona, 1979) ha publicado dos novelas en catalán (Una dona que sap jugar amb els peus y Colors, editadas por Abadía Editors), una biografía histórica en italiano (Macrina la Madre, 2005) y el poemario Paseos simultáneos (Ed. Vitruvio, 2010). En 2009 coeditó la antología Matar en Barcelona (Alpha Decay). Es integrante y fundador del proyecto poético–experimental Loopoesía. Como crítico coedita www.panfletocalidoscopio.com, y colabora en varios medios, entre los que destaca RNE. Acaba de publicar Loopoesía(s) en Descrito ediciones, y tiene previsto sacar en 2012 el poemario Oceanografías (Vitruvio), el libro de relatos José García (Barataria) y un libro dedicado a los enlaces en las canciones de The Beatles que editará Lenoir. En julio apareció en el libro BCN CREA, dedicado a los 300 creadores más importantes en la Barcelona actual. corominasijulian.blogspot.com

las películas que tanto adoré de pequeño. Perry Mason y sus casos. Sed de mal y la gordura de Orson Welles. El tercer hombre y las sombras. Nosferatu y el miedo. Me va la épica, lo reconozco, y está en la calle, en cada esquina, en vosotros y en los gestos que podemos captar en el día a día. La belleza de un cruce de piernas con clase. Un cigarrillo arrasado por la Está de moda hablar de revolución. Mi velocidad de un Supermirafiori. Una radiografía perdida decepción con el siglo XXI estribaba en no en una avenida y ojos que captan las minucias significantes para que no se destruyan en su fugacidad que no reconocer señales de metamorfosis. Cada centuria irrumpe con potencia y desbarata interesa a la sociedad modelada para parecerse a una lo anterior. Las torres gemelas no fueron una hamburguesa norteamericana. efeméride, inauguraron una senda de aconLo de disparar adquirió otra dimensión con la cámara tecimientos dignos de figurar en manuales digital. Me despojé de un inexplicable miedo a enfocar a de Historia. Sin embargo mi memoria del mis semejantes y surgió una poética más completa. La Novecientos y su fulgurante despertar se anterior era de espacios vacíos y alternaba localizaciomueve más por cubismos, Vienas, Dublines nes urbanas con sus silenciosos objetos y casualidades y una increíble exaltación de ser ateos de estéticas. Nunca valoramos lo suficiente una mancha la barrera, algo de lo que adolece nuestra roja en medio del asfalto, capaz de crear un lienzo de la época, que usa los nuevos inventos tecnolónada, dichosa por la ignorancia de nuestra claudicación gicos para epatar con tonterías de consumo a galerías y museos. Hice expos en bares, salí en revisrápido, piezas efímeras a las que se les da tas y hasta me ofrecieron publicar un libro. La crisis trascendencia a bombo y platillo mediante, estropeó esos planes. La maldita economía y mi esquipulsen el botón de fatal error, una sobreexzofrenia multidisciplinar. Mola ser tan prolífico sí, pero posición de egos que conducen por carreteuno en ocasiones debe optar por la concreción y apliras lamentables, vendedores de humo que carse a fondo para mejorar. Comprendí que la fotograanuncian maravillas y se ríen de todos con fía era un mero mecanismo válido para desarrollar un inigualable cinismo. lirismo, y así me acerqué siempre más a la poesía, que es la reina del mambo, no lo duden ni un segundo, y uso El Pop se ha malinterpretado este vocablo porque repetir instante es feo, las composivendiéndose en un catálogo ciones con pluralidad léxica salen más redondas. de mercadillo trasnochado Luego aterrizó la música. De las artes plásticas donde los sinvergüenzas extraigo símbolos que influyen en mi literatura. La farisean la amnesia del arte narrativa depara sorpresas. La estructura es una perla traficando con la decencia. fundamental, argamasa sin la que no se puede respirar. Los relatos la piden, salen de manifestación para reclaMientras eso sucede las hormiguitas acumarla en su cuerpo. Les hice caso, caí en la redundancia mulan sus alimentos para construir edifide repetir más de cuarenta veces el recorrido de una cios más sólidos y duraderos. La vanguardia asesina ficticia y hallaba complicidad por todas partes. Un stop en su justo punto de cocción. Un callejón oscuro. siempre ha sido ninguneada. No me erijo Una bandera de delirio y un cajero estropeado. La puerta aquí como adalid porque eso es absurdo. Que hable el trabajo, que prospere y dé con un cartel y las escaleras del preludio. Puse el punto y final. Viajé a Roma sin ser una anoréxica de tendencia. longevos frutos. Innovar es un vocablo que muchos emplean con demasiado descaro, Enfermé en un loft, porque yo lo valgo. Y así, porque me con el engaño de una mísera arrogancia había picado una mosca melódica, tuve una regresión de desconocimiento de la tradición, lo que a la infancia y me puse a tope con los sesenta británidelata la impostura y agrava el delito. Para cos. El bajo fluía y Youtube me daba energía a raudales sembrar una cosecha insólita hay que recosin esclarecer el enigma. Nunca me canso de contar ger el guante del pasado y agarrar con brío esta historia, soy como un abuelo que narra batallitas a los mecanismos de transformación. ¿Cómo? sus nietos. De enero a marzo de 2008 vagué por media Desde luego no con la introducción de un Europa, es una exageración, con una libreta roja en la sms en un poema, eso sólo sirve si la situaque recogía apuntes de voces interiores, charlas de ción lo requiere. ¿El chat de Gmail? ¿Un bares, ocurrencias, disparates, dislates y tuercas huérperfil de Facebook? Todo es útil, la cuestión fanas. Y oigan, la realidad es enorme, no es justo que las radica en saber que el abuso es un fracaso criaturas penen sus horas tan olvidadas. Ya está bien de amor, dinero y recurrencias de Corte Inglés. Berlín abrió la puerta y surgieron los Paseos Simultáneos. Oye, ¿y porqué no juntas todo lo escrito sin ton ni son, le das un orden y engendras la totalidad? Pasan demasiadas cosas en muchos puntos del universo. No soy cósmico, tampoco lo pretendo. Simplemente se trata de trascender límites y derribar murallas.


Pecadores United de falta de ética y podredumbre intelectual, un fraude con exceso de acólitos que propagan a los cuatro vientos escasez ética y desapego por la literatura por amor a la pasarela. El otro día fui a Cibeles estaba en las redes sociales y vomité con Harpo Marx en una trastienda lumínica. La culpa no es de ellos. En los ochenta la televisión pública emitía para niños y adultos las películas de Charlot y de los hermanos con apellido izquierdoso. Por la tarde Disney no era una perversión. Mickey Mouse navegaba por los mares y mis coetáneos jugaban a fútbol en las plazas. De repente, con la caída del comunismo, la bestia capitalista se aposentó en el sillón global y la Fórmula uno se instaló en el cerebro humano. El corre corre que te pillo devino histeria de protagonismo y los congelados triunfaron en el supermercado, sin causar furor en el ultramarinos. El sabor se derritió y una melodía monocorde dio la razón a Pier Paolo Pasolini, quien antes de su asesinato comentaba los peligros de la homologación, de esa unidad cancerosa que significa la contradicción del sistema. Todos seréis iguales, no para bien, sino para ejercer un férreo control. La diferencia será castigada. La oveja que se apee del rebaño arderá en la hoguera de la indiferencia por su osadía, que en la posmodernidad es sinónimo de envidia, no de endivia. Pues estamos bien Corominas. El panorama que presentas es digno de un pájaro de Kun agüero. Mal, que admiro al argentino, pero no profanes lo sacrosanto del refranero. Vale, de acuerdo. Chateau. No hombre,

“Lo de disparar adquirió otra dimensión con la cámara digital.”

chapeau, sombreros de ala ancha para protegerse del aguacero. Eso sí, vístanse con decencia, circulen a cara descubierta. Se lo advierte un tipo que se exhibía con una máscara en una performance que quizá resuma a la perfección lo que soy y seré. En Loopoesía, que ha evolucionado muchísimo desde su estreno en 2009, intento mostrar cómo de la combinación de muchas especialidades culturales puede salir un todo que haga el amor al público dando guerra, un vehículo para la reflexión con teatro, poesía, audiovisuales, danza, metáforas objetuales, un discurso lírico desde la suite y música que acompañe el conjunto y forme parte de él. Soy un esclavo del concepto y sé que siempre fino en sus apreciaciones. La máxima puede aplicarse a cualquier ámbito de la esfera que nos concierne. No tengo varitas me comprometí a no repetirme. Es la totalidad, que me embarga. mágicas ni bolas de cristal. Sólo sé para acercar lo que se considera elitista hay que mojarse el culo y eso encaja bien con un escenario. Si publico un libro quiero que el En Barcelona la cosa se vuelve más peliaguda. El respetable que diseño de la portada se adapte asiste a los espectáculos es soso, aplaude poco, ama el mutismo con el contenido, las postales y expresa su admiración con gafas de pasta y una hipócrita palson para enviar. Si me da por madita en la espalda. ¿Y qué? No importa, se propone, se expone parir un acto público el rompey luego se descansa hasta el siguiente round. Poesía sin la mano cabezas no puede tener ni una en el mentón, música experimental sin instrumentos hiperbólisola fisura, y eso seguramente tiene un viento de compromiso y cos en la platea, literatura honesta con ingredientes rompedores. Honestidad y cabaret de la inteligencia. Nos hemos hartado de la respeto en el que entra de lleno política y detestamos ser catedráticos de economía por imposición. la música, que es la segunda El virus que desatan los pilares se esconde en otras partículas. protagonista del rollo que os Lucano, en el remoto siglo primero después de Jesucristo, mentó estoy soltando. guerras más que civiles. Nosotros tenemos crisis más que económiEn Loopoesía aprendí a cas, por lo que urge enfundarse un mono anómalo, desafiar lo que mezclarla por temor a un puro algunos establecen como canónico y seguir a rajatabla el decálogo de la SGAE. Mi primer socio de Baudelaire. En un reciente poema me alié con el francés en su mencionó que excederse de cruzada por pisar la corona de laurel en los Campos Elíseos. ¿Qué veintiocho segundos es pecado sentido tiene aspirar a la torre de marfil? ¿Qué impulsa la petulanmortal con multa monetaria. cia de querer halagos de pacotilla? La Biblia sabía mucho de vaniApuramos. Luego, ya solito en dad y quizá la iglesia católica sigue siendo un modelo incrustado la tarea, me apasioné con los en el ADN, lo preocupante es que sea el leitmotiv secreto de tanto sonidos, que me recompensaron ego descarriado. La solemnidad es bazofia y el arte es de todos. con una serie de descubrimienOh Corominas, eres más iluso de lo que pensábamos. No queridos tos maravillosos. Naturalmente modernos de quita y pon, se trata de creer con mayúsculas y destesabía de ritmo, tempo y otras rrar utopías y quimeras al cajón de la pestilencia. ¿Imposible? Esa particularidades, de otro modo palabra no existe. Napoleón no estaba loco. Si fuera por mí elegiría no tendría derecho a presenla ruta de Salinger, quien continuó su labor aislado del mundanal tarme ante vosotros tan tranquilo. Lo que me aportaron fue la ruido, amanuense que detestaba el mundillo, no así la escritura. Me gustaría seguir su ejemplo, pero no puedo, y la cosa no va de doble dimensión de divertirme misiones, simplemente si tengo una convicción lucho por ella con más que nunca con los versos todo mi ser hasta alcanzarla, y la actual versa sobre la accesibiliy la prístina ventana de acceso dad de las letras a la mayoría. ¿Queréis que la gente lea? ¿Queréis a una especie de revelación. que las obras no acumulen polvo en las estanterías? Proponed vías Ahora cuando quiero escribir un radicalmente opuestas a las que entorpecen la curiosidad humana poema me preparo cual maratoy la restringen, que suena en algo a estreñir, a un microcosmos con niano, dejo que su idea se apoel que se ha de pactar, infiltrándose, para prender la mecha que sente en la testa, salgo a comhaga temblar la pirámide hasta allanarla en una recta al alcance de prar el pan y luego ejecuto la cualquier mortal. faena en plan torero. Asimismo Empecé esta reflexión descoordinada, que seguramente exija más también me siento delante del de una lectura para ser comprendida en su integridad, con “I want ordenador y para reposarme de manera activa abro un programa you” de The Beatles. El tramo final de la canción, entre 4:35 y 7:47, de producción, introduzco pistas resume determinados anhelos. Las guitarras se doblan con naturalidad e invaden nuestra mente. La repetición, que tanto hemos grabadas y desde su desunión denostado a lo largo de estas páginas, hipnotiza, el bajo apostilla las junto con lógica. De este y la batería regala suavidad. La capacidad de ese fragmento aúna modo aprehendo el proceso y demasiadas virtudes, entre ellas la primordial de hacerme notar consolido la ausencia de fronteque en esos acordes tan bien hilvanados quizá esté el sentido de ras, factor que pese al tratado de la creación. Emociona, transmite y descarga electricidad en todos Schengen la mayoría sigue sin los poros de la piel. Es sexo y es dulzura, lujuria, bienestar y perapreciar en absoluto y que tiene fidia. Transporta a un estado indescriptible donde volvemos a estrecha relación la aborrecible ser niños. En Roma città aperta la mítica escena final muestra a solemnidad que impregna el unos infantes que acaban de asistir a un fusilamiento. Se abrazan tejido cultural. mientras descienden la colina, con el Vaticano al fondo, referencia Lo solemne es el enemigo que Rossellini juzgó idónea para el universo posterior a la barbarie al ser un muro de alienación nazi. Abracémonos y mantengamos la mirada infantil. El horizonte endogámico. Decía Jaime Gil de no será la cúpula de Michelangelo, debemos llenarlo con nuestras Biedma que sólo los poetas leen ideas. a los poetas, frase que expande nuestra predicción y confirma la genialidad del barcelonés, G.

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No me lo cuentes a mí

Texto Fusa Díaz, escritora. Ha publicado Belfondo (Principal de los Libros, 2011), es la creadora de “Papiroflèxia Pamflet” (papiroflexiapamflet.blogspot.com) y gestiona junto a Ainize Salaberri la revista literaria “Granite & Rainbow”. fragmentodeinterior.blogspot.com

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No me lo cuentes a mí

“El éxito de esta antología es muy sencillo si, cuando cierras el libro, abres tu cuaderno y anotas una ciudad, una fecha, y te pones a escribir una carta.” uando empecé a leer No se lo cuentes a nadie, antología que compone la correspondencia de diez autoras C amigas, pensé que era un título fabuloso para un libro que encerraba las voces de esas mujeres que andaban contándose secretos, confesándose miedos y tirando de la memoria común. Sin embargo, después de sumergirme de lleno en estas cartas íntimas y literarias, se me ocurre que el título que mejor le iría a este hermoso libro es No me lo cuentes a mí. Cristina Peri Rossi y Diana Patricia Decker, Liliana Heker y Elena Bossi, Isabel Núñez y Elena Vilallonga, Esmeralda Berbel y Lydia Zimmermann, Lydia Costamagna y Andrea Palet. Todas tienen en común algo en su discurso epistolar: la prisa. Aunque son en su mayoría cartas extensas y cargadas de desvelos y sueños, la prisa es un agente común que persigue a estas diez mujeres que no piensan renunciar ni a su vocación, ni a su vida, ni a su ternura, ni a su insomnio... ni siquiera a estas cartas que componen No se lo cuentes a nadie.

La propuesta, por parte de Esmeralda Berbel, es casi un reto en los tiempos que corren. Es cierto que mucha de esta correspondencia también es digital, aunque las hay dentro del grupo que deciden optar por la correspondencia de la pluma y el papel. ¿Un acto de romanticismo, una declaración de intenciones, pura negación del tiempo? Sin embargo, eso, sea cual sea el medio, siempre, todas, en común, la prisa. Muchas de las cartas empiezan con una disculpa, con la explicación correspondiente al retraso, la demora... nunca, nunca en absoluto, el olvido. Tardar en contestar una carta es motivo de ansiedad para muchas de las que han prestado su voz a este libro. No es nunca un despiste la tardanza, nunca es desgana, ni pereza: es, siempre, imposibilidad. Por eso, ¿es compatible una correspondencia, lenta y profunda, en los tiempos que corren? Me imagino a los heridos de guerra, enamorados la mitad de la enfermera, añorando la otra mitad a sus prometidas. Ellas, esperando la mayoría en un pueblo pequeño, con pocas noticias del frente. O los amores de verano que durante el año se mudan de piel y de ciudad. Esas cartas largas y quejumbrosas, añorando el tiempo que ya ha pasado, ansiando el verano que está todavía por venir. Cartas de exiliados, cartas de familiares lejanos. Se me ocurre que sólo la carta de un preso es todavía efectiva, porque el tiempo allí sigue lento y abstracto. Afuera, en la vida, la correspondencia terrestre es un lastre que arrastran los románticos. ¿Cómo se puede competir con un solo click de ordenador, un correo electrónico, una llamada, un mensaje de texto? En No se lo cuentes a nadie le hacen una trampa a la era digital, y aunque algunas de las superficies que soportan estas cartas cargadas de complicidad y

guiños que el lector no alcanza a interpretar del todo, como el que está husmeando en un cajón ajeno y el desorden le hace perder tiempo —aunque algunas, como decía, están enviadas por correo electrónico—, la belleza y la dedicación que le prestan a esta correspondencia nos transporta a la nostalgia y la melancolía del sobre rasgado, la impaciencia, la espera. El deseo de escribir cartas nació después de la presentación de mi último libro acerca de la escritura diarística. Retomar esa voz privada y urgente me despertó, sin darme cuenta, el volver, más tarde, a lo que también había sido mi primera forma de escritura literaria: La carta. Esmeralda Berbel El prólogo, de Esmeralda Berbel (igual que la idea y el proyecto), nos hace una pequeña introducción a todo el tema de la correspondencia, de las cartas. Esa voz que no tenemos en realidad, que creamos expresamente para comunicarnos con alguien a quien no estamos viendo en ese momento, a quien, quizá, no sabemos cuándo volveremos a ver. La voz urgente y privada existe en estas cartas, desde luego. Por eso la frialdad del ordenador, el repiqueo de las teclas y la soledad de la era de la tecnología parece quedar lejos de No se lo cuentes a nadie. Y sin embargo, muchas de ellas hacen referencias a elementos de ese tipo: ordenadores, vidas llenas de ruido y reloj, electrónica, llamadas. Pero no importa, el tiempo se ha detenido en estas cartas y la sensación que se tiene es que hay un pequeño microcosmos en cada una de las correspondencias (en total, cinco). Yo, que no leía las fechas del encabezado ni tenía en cuenta cuánto tiempo pasaba entre carta y carta, he sabido perfectamente cómo y a qué velocidad ocurría todo... porque en ellas había una evolución. No tanto física como emocional. Las conversaciones entre estas diez mujeres se iban superponiendo. Un pequeño comentario suscitaba en la otra otro nuevo hilo del que tirar, un recuerdo, un sueño, un delirio cualquiera. La voz privada y urgente del diario se ve interrumpida continuamente por la vida, que las atropella a todas ellas de una manera feroz. Obstinadas, aun así, en seguir manteniendo la correspondencia, se van sucediendo las disculpas y los porqués: una mudanza, un viaje, un taller literario. Pero como decía antes, ninguna de ellas está dispuesta a renunciar a ese espacio atemporal y secreto que se crea en la correspondencia. Tampoco a todo lo demás, que es tanto, que es sustento de la carta. La correspondencia es un hondo y desgarrador testimonio de todas las pulsaciones de la vida: una relación amorosa llena de incertidumbres, ausencias, deseos, frustraciones y encuentros

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GRUNDmagazine. Número 1. Noviembre 2011 dichosos, separaciones terribles, celos. Es una novela romántica involuntaria donde las circunstancias, siempre las circunstancias, juegan a veces a favor, a veces en contra. Cristina Peri Rossi Como si verdaderamente estas cartas tuvieran un vínculo amoroso con la escritura diarística de la que habla Esmeralda Berbel, cada una de estas mujeres entra desnuda a un confesionario que no existe y se dirige a una sola memoria. El espacio es extremadamente pequeño, pero cabe todo. Y siempre, siempre, absolutamente siempre, la prisa. En estas cartas hay días y semanas comprimidas en unas solas líneas. ¿Cuánto cuesta una correspondencia, a qué precio vamos a desaprovechar los beneficios de la inmediatez que nos brinda una teléfono móvil o un ordenador con conexión a internet? ¿Nos permite el mundo de hoy recrearnos en el placer de la carta, el papel, la espera? En cuestión de horas puedes cambiar de país, desde casa puedes viajar a través del televisor a cualquier lugar, puedes leer la prensa del extranjero con sólo una dirección en el navegador de tu ordenador. ¿Estamos dispuestos, entonces, a relacionarnos con alguien de una forma tan lenta como la carta? Se percibe la sensación de culpa cuando una de las dos partes ha pasado más tiempo sin contestar, hay un cierto desasosiego pensando que al otro lado quizá creen que nos hemos olvidado, que ya no vamos a contestar... a un paso: el teléfono móvil, el ordenador, un tren que viaja a una velocidad terrible, la distancia que se burla del pasado y está todo tan al alcance. Nace con esta forma de comunicación algo a lo que no estamos acostumbrados, y es el llevar con nosotros un diálogo interior que después vamos a traducir en carta. Hasta que no está escrita, puesta en el sobre, enviada, tenemos ese pesar. Todo lo demás, el resto de nuestras vidas, se puede solucionar en cuestión de minutos. Ya no esperamos por nada. Todo ha sido creado con un atajo que nos va a beneficiar y nos va a dar unos minutos que no vamos a usar para descansar, sino para embarcarnos en otra aventura. Y todo eso, al final, lo vas a querer plasmar en la carta que tienes pendiente de escribir. Y cuanto más estás viviendo, más vas a querer contar, más vas a tener que escribir. Y crece una necesidad de cerrar el sobre que no tenemos con la llamada telefónica. ¿Pero estamos dispuestos, de veras, a renunciar a la comodidad de escuchar la voz al otro lado del teléfono... vamos a tener tiempo de sentarnos tranquilamente a escribir una carta íntima, a recuperar esa voz privada y urgente? De ahí que parezca un reto la propuesta de Esmeralda Berbel. Durante un año nuestras chicas han estado manteniendo una correspondencia con una amiga: han estado emocional y mentalmente ligadas a unas letras que iban y venían, que esperaban por ellas y que les provocaban, a su vez, una espera. El resto, como siempre, al alcance de la mano, rápidamente solucionable: pero la carta ahí, siempre en trámites de ser escrita, mandada, leída, recibida. Y por eso, a pesar de recuperar la correspondencia y entregarse al placer de la palabra escrita a mano, la pereza y esa presión (después de mandarla, tienes que contar con el tiempo en que está viajando, con el tiempo del cartero, con el tiempo), todas las autoras tienen un compromiso fuerte con la palabra. Mitad cuento y mitad diario, la correspondencia que hay en No se lo cuentes a nadie es pura belleza. Algunas de ellas se pierden en laberintos que dejan al lector en fuera de juego, por la falta de información, y aun así qué placer da seguir leyendo un poco cojos de un pie, un poco arrastrando dudas y desvelándolas, o no, con la siguiente carta. Se convierten, con la prisa, con los hijos, con los pesares, en amigas nuestras. Sus recuerdos pasan a ser los nuestros (G. pregunta, viendo una corrida de toros: ¿tú con quién vas?; una madre huérfana de una hija miente sobre el bebé que tiene adentro; una mujer recién separada se corta el pelo y su compañera le dice que está despeinada, ella contesta que el peinado es así), sus miedos son parte de nuestro insomnio y la intimidad pasa a ser una palabra prohibida y secreta que se va cociendo a fuego lento. Hay un vínculo entre las dos carteantes, y también entre correspondencia y correspondencia, y también en la manera en que la persona que lee queda atrapada entre dos personas que no conoce y que, sin

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“¿Es compatible una correspondencia, lenta y profunda, en los tiempos que corren?”

embargo, ya no le son del todo ajenas. Una de las dudas que yo tenía con respecto a No se lo cuentes a nadie era la veracidad y el compromiso que iban a tener las escritoras con sus cartas: ¿de verdad iban a hablar como si nadie fuera a leerlas? Y se mantiene la discreción y un cierto saber estar a la altura de las circunstancias, pero todas ellas son cercanas, son acompañantes en un día duro, añorante, agotador. Todas ellas despedazan el poco tiempo que les queda a lo largo del día y lo exprimen al máximo para poder sacarle el máximo jugo y contar en la carta todo lo que no se ha dicho durante el día. Como dice Blanca Varela: convertir lo exterior en interior, sin el cuchillo. Eso hacen las diez mujeres que componen la antología. Se muestran, vulnerables, a su tiempo. No sólo a su tiempo interior, sino también al exterior, a la, digamos, época. En la correspondencia entre Esmeralda y Lydia, aparece un documental en el que una mujer aboga por “no ocuparse de la vida”. Y de alguna manera ése es el juego que se esconde tras todas estas voces que se mezclan en las cartas. Es el único placer, el único vicio permitido en la sociedad: durante un rato, durante el rato que están escribiendo y se están dedicando a sacar a relucir sus propias inquietudes, a dar cuenta de lo que han hecho, de todas esas motivaciones y metas que tienen, de su femeneidad llevada con mucha elegancia hacia un lugar reconocido por paciente, lo que hacen en ese rato es desocuparse de la vida. Es entonces cuando la viven, el único instante en que la viven. Es verdad, hay algo en esto de las cartas que es como hablarse en otro idioma y que nunca podrá darse en un encuentro cara a cara. Lydia Zimmermann Con los inconvenientes de la espera, de la prisa, de la no presencia de nuestro interlocutor, en esto de las cartas, como dice Zimmermann, hay un código no escrito que nos permite hablar


No me lo cuentes a mí como no hablaríamos. Muchas de las cartas tienen en medio momentos en los que se han visto, o incluso, como en el caso de Isabel Núñez, han leído en su blog las últimas novedades (las que todavía no habían llegado desde el otro lado de la carta); pero en nada afecta a ese discurso particular de la carta. Nada que pueda decirse de viva voz sería escrito, y viceversa. Hay algo, entonces, en esto de las cartas que es privado, que es perteneciente al género epistolar. Ahí es donde triunfa el vocabulario, la expresión escrita, la facilidad con que estas mujeres bailan sobre su literatura más íntima y la convierten en verdadera y profunda comunicación. ¿Perdemos, sin la correspondencia, los lugares menos comunes? Por eso no es de extrañar, y acompaña a la perfección la cita de María Zambrano, que antes de ponernos a leer nos den una buena lección: “Hay cosas que no pueden decirse, y es cierto. Pero esto que no puede decirse, es lo que se tiene que escribir”. Desocupando, entonces, sus vidas, sin renunciar ni a su vocación, ni a su vida, ni a su ternura, ni a su insomnio... ni siquiera a estas cartas, convirtiendo sin cuchillo lo exterior en interior, y escribiendo todo aquello

que no puede decirse, No se lo cuentes a nadie abre una puerta privada para muchos. No hay fin en estas correspondencias, ni despedidas, ni prejuicios. El éxito de esta antología es muy sencillo si, cuando cierras el libro, abres tu cuaderno y anotas una ciudad, una fecha, y te pones a escribir una carta. Conmigo lo han conseguido. Cuando decía, al principio, que el mejor título se había transformado en un No me lo cuentes a mí (a mí, que tengo tanta prisa, que tengo tanto a lo que atender, que no me da tiempo, a mí, que tengo mi propio laberinto y el tuyo me está llamando, no me lo cuentes a mí), me equivocaba: todas ellas piden que no se lo cuentes a nadie y se exponen al dolor de las viejas heridas, del tachón, del extravío, de la impaciencia. Cuéntamelo, entonces, que ya buscaré el lugar donde mejor vaya a estar. Habla, Ángela, aunque no tenga sentido — dice Clarice Lispector—, habla para que no me muera todavía.

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Recuerdos de una silla

Los cuadros que presento aquí están dentro de mi proyecto Recuerdos de una silla. Lo desarrollé en los años 2010 y 2011 en la Fundación Antonio Gala en Córdoba. Es fundamentalmente un proyecto pictórico porque no podía ser de otra manera, me formé primero como ilustradora antes de estudiar Bellas Artes, siempre he encontrado en el dibujo la más inmediata forma de expresión, y en la utilización del color los matices y referencias emocionales que busco en la imagen. Por una parte, nada es casual, pero sería ingenuo pensar que no me aprovecho de la intuición, creo que todos los artistas la utilizan, o es la intuición la que dirige al artista, tanto para el lenguaje plástico, como para la elección del tema. No me siento a reflexionar más de la cuenta sobre qué quiero que traten mis imágenes, sino que esas preocupaciones, intereses y obsesiones surgen sobre el papel como cuando conversas con un amigo sobre lo que te apetece o preocupa. Sería poco honesto pintar sobre temas que no tengan ningún interés para mí. Fue una importante experiencia participar en 2009 en el largometraje El Poema El Cuadro El Disco de Guillermo Arias–Carbajal, donde junto con el dúo Lovely Luna (Xoel López y Félix Arias) y otros artistas, se hace una reflexión sobre el proceso artístico de las diferentes disciplinas y se desmitifica al artista sufridor. Esta película documental fue seleccionada por el festival bonarense BAFICI en 2010. G44


Recuerdos de una silla

Lara Pintos (A Coruña, 1984) “Femme-maison I, II” Acrílico s/lienzo 40 cm/diámetro/unidad 2011

Uno de los momentos cruciales en mi carrera fue la experiencia en la Fundación Antonio Gala. Les estoy muy agradecida por concederme esta beca de creación artística, porque en ella he encontrado la concentración del tiempo necesario para madurar ideas y para producir una buena serie de obras. Además de eso, la riqueza es poder compartir ideas e inquietudes con otros artistas plásticos y literarios en el marco incomparable de la ciudad de Córdoba. El germen principal de Recuerdos de una silla es la figura de la casa. Me seduce desde hace años la figura de la casa, física y temáticamente. Todo lo que encierra de la casa, todo lo que significa. Eso me lleva a lo que hay dentro de la casa: los muebles, los objetos que se refieren a la actividad en el hogar, junto con la que es la protagonista: la mujer. Y de ahí, junto con cuestiones de gusto por lo ingenuo, por lo fantástico, por lo feminista y lo irónico, nacen mis cuadros, mis dibujos y otras composiciones plásticas. Me parece importante la búsqueda de la belleza en la imagen, lo lírico y también lo irónico. Una influencia enorme para mí es Louise Bourgeois, mis mujeres–casa aspiran a ser descendientes de sus femme–maison, y pretenden hacerse diferenciar con un carácter más positivo, irónico, poderoso, seductor. En mi proyecto han aparecido con gran importancia los dibujos sobre una hora del té inventada, con muebles miniaturizados y derrames de un té rosa y viscoso que arrastra todo fuera del cuadro. También aparecen las chaises longues que protegen a casitas pequeñas que hacen terapia... Busco un mensaje divertido y a la vez inquietante. G45


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“Recuerdos diminutos” Acrílico s/lienzo - 67 x 50 cm - 2011

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“Vivencias caseras” Acrílico s/lienzo - 67 x 50 cm - 2011


Recuerdos de una silla “Srta. Taza I, II, III, IV” Acrílico s/lienzo 40 cm/diámetro/unidad 2011

“¿Jugamos a las casitas?” Acrílico s/papel- tríptico 20 x 60 cm - 2011

Serie “Terapias caseras” Acrílico s/papel - 20 x 20 cm/unidad - 2011

Lara Pintos es artista plástica, titulada en Ilustración y licenciada en Bellas Artes. Ha estudiado en Pontevedra y Madrid. Su último proyecto pictórico lo ha realizado este año, becada por la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores en Córdoba. Ha expuesto en festivales de arte como “Arte+Parte”, de la Consellería de Igualdade de A Coruña, en el “BOPART” del Ayuntament Barcelona, “Torremanía” del Ayuntamiento de A Coruña y “En Femenino” de Centro Comarcal del Solsonés en Lleida. También ha expuesto individualmente en los hoteles NH Atlántico de A Coruña, en el Eurostars Gaudí de Barcelona y en las galerías Cuatrodiecisiete y La Recova de Madrid. Ha sido ganadora de los premios GZ Crea, Real Sociedad Hípica de A Coruña y Concello de Melide. www.larapintos.com larapintos.blogspot.com

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Texto Salvador J. Tamayo Escritor. Licenciado en Historia, codirector de contenidos de la revista GRUNDmagazine. Participa en medios como Granite &Rainbow, Panfleto Calidoscopio, PapiroflèxiaPamflet, BCN Mes y ejerce la crítica musical para Mundo Pop y la cadena de radio de México D.F. Ibero 90.9 FM. Fue residente en la 9º promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. Actualmente finaliza su primera novela. Es adicto a los Beatles y le encantaría ser zurdo.

Punto de fuga

salvadorjtamayo.blogspot.com

. Para escribir hay que estar totalmente 1 desesperado. No voy a comenzar este artículo hablando de la necesidad de escribir; del momento de abstracción que oscila entre la soledad, la vanidad y el ego; y que puede llegar a desembocar en estúpidas poéticas, como las aparecidas en antologías compartidas y propias e intentan responder a la pregunta: ¿Por qué escribo? Incluso tenemos a quienes se preocupan más por contestar a estas y otras absurdas cuestiones que por el propio acto de escribir en sí.

Para escribir hay que estar realmente desesperado. Partiendo de esta premisa, la forma en que cada quién gestiona su propia desesperación no debería importar demasiado. Entraríamos entonces en el morbo barato, en mentideros y demás ateneos de reunión para personajes de la farándula artístico/literaria, que realmente poco o nada tiene que ver con la literatura. Distinto es pensar y repensar en el “punctum” vital de un escritor en cuanto a que siente y escribe, más allá de modas y tendencias. En el juicio que se le realizó a Allen Ginsberg a causa de su poema Howl, se

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valoró la calidad del poema como ente literario más allá de la polémica sobre su obscenidad. El fiscal preguntaba a expertos en literatura: ¿En qué se basa la calidad de una obra literaria? Se basa en la atemporalidad, decían los expertos. ¿Cree usted que Howl, del señor Ginsberg es atemporal? No, no lo creo. Howl comienza: “He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas, histéricas, desnudas, arrastrándose por las calles”. Año 1956, 55 años. Estamos igual y no, no ha pasado tanto tiempo. La propia idea de tiempo, más allá de superestructuras de cartón mojado y revoluciones que sustituyen fascismos por modismos, se deshace ante un ente claramente atemporal para artistas y el resto de humanos. Se deshace en el momento en el que aparece alguien que consigue desordenarlo todo. De nuevo el “punctum” —tan temido y deseado—, sacado de un concepto estético de R. Barthes, (La cámara lúcida, 1980) y entendido como: “el azar que despunta la fotografía, que surge de una escena que como una flecha viene a clavarse, que hiere. Ese detalle que deviene algo proustiano, algo íntimo y a menudo innombrable”.

Si vemos la vida de un escritor como una fotografía, ésta sería un cúmulo de “punctums”, que como descargas eléctricas hacen que su vida y su obra avancen como un todo. Estoy convencido de que algún escritor posmoderno verá en el argumento algo sensacional digno de ser “remakeado”, o engarzado como puzzlehipertextual, elevado a la enésima potencia de un bote de nutella. Es algo mucho más sencillo, el “punctum” del que hablo son aquellas personas que provocan un cambio radical y jacobino en la obra del escritor. Curiosamente siempre está ligado a un impulso sexual, que nos recuerda que antes de ayer éramos monos jugando a no

saber cómo atarnos los zapatos. Gente que se presenta en el momento oportuno, y que logra que el propio universo personal sufra un proceso irreversible de transformación que lo cambia todo, para que no cambie nada. 2. Pasajes cerrados, flaneurs que transitan rezando “como víveres que buscan a su hambre” (M. Benedetti), por encontrar a esa persona que cambie radicalmente su concepción de la literatura, por encontrar las ganas de hacerle el amor, y de escribirla, de perderla y de escribirla, de negarla hasta el punto de reconocer, tras cumplir años y libros, que no era para tanto y que el instante de pasión no queda reducido a un acto

“Para escribir hay que estar realmente desesperado. Partiendo de esta premisa, la forma en que cada quién gestiona su propia desesperación no debería importar demasiado.”


Salvador Tamayo egoísta de onanismo. Un juego de rémoras en el que el escritor, pese al rechazo, pese a los kilómetros en vano y las ganas, siempre termina ganando. Realmente quien llegue a pensar que se trata simplemente de amor, no puede estar más equivocado y no me puede dar más asco. El amor tan sólo hay que entenderlo como una consecuencia del capitalismo. Lo revolucionario no es la lucha de clases, sino negarse a aceptar que el amor existe, o peor aún, que funciona. La Maga no nace por amor, Beatriz no se transforma en sal por amor, Theresa no acoge a Lord Byron en su casa, ni Serafín Ferro seduce a Luis Cernuda por amor —sino por un bocadillo y unas monedas—; por amor, no se ha muerto nunca nadie. Precisamente el destello, el “punctum” que precede al amor, es lo que importa. El instante en el que la mirada precisa acompaña a la sonrisa perfecta y entre el jazz y la nicotina salta la tan ansiada chispa. Surge la necesidad de contarlo, la desesperación, que unida a los demonios con los que el escritor desayuna cada mañana, hace de lo que para algunos no pasade un coqueteo fuera de la tediosa rutina, sea la excusa ideal para que los artistas se alejen del “punctum” inicial, y recreen la situación de la única manera posible. Ajena al origen, ajena a la niña de nueve años que pasó delante de Dante, cerca del río Arno en Florencia. Ajena a Edith Aron, y al barco de tercera clase con nombre italiano —SS Conte Biancamano— donde junto a una monja que rezaba por ella y una italiana embarazada, conoció a un joven Cortázar, que sentado en el piano tocaba a cuatro manos con un amigo. “Yo no soy la maga”, diría sesenta años después, resentida, en su casa de Londres. Se me ocurren cientos de ejemplos más: Guillermo Fadanelli en Hotel D.F. da vida a la gaditana Laura Gibellini, perdida por la jungla de rascacielos, narcos y balas: “Yo mismo me considero un muerto con demasiados años encima”. Pere Gimferrer con su eterna Cuca (Interludio Azul y Amor en Vilo, 2006): “Y me desplomo en el espacio entero/ de los ojos de Cuca y su sangría: el fluir de mi vida verdadero”.

Pedro Salinas escribe y describe a Katherine Withmore, una alumna de la que está enamorado en secreto, en La voz a ti debida: “Porque ya no es una carne/ni una boca lo que beso,/ que se escapa, que me huye./ No./Te estoy besando más lejos”. Incluso en la literatura que se hace acompañada por el sonido de una telecaster, encontramos ese “punctum”, ese instante en la que con medio cuerpo suspendido hacía el abismo, el artista decide no caer —si lo hace es completamente idiota—: Santi Balmes, líder del grupo Love of Lesbian, dedica todo un álbum: 1999 o cómo generar incendios de nieve, a describir una relación de pareja, mediante momentos hilvanados con una finura magistral en la que describe a la perfección cada una de las fases. Mi preferida: Club de fans de John Boy, donde el concierto del que habla el tema, es tan sólo el comienzo. Un comienzo que podría haber tenido lugar como encuentro casual en un aeropuerto, la sala de espera de la Seguridad Social o una habitación de hotel en Getafe. Habitación como la que compartió Leonard Cohen con Janis Joplin en Manhattan y en la que después de follársela escribió Chelsea Hotel: “I remember you well in the Chelsea Hotel, you were talking so brave and so sweet, giving me head on the unmade bed, while the limousines wait in the street. (…) Well never mind, we are ugly but we have the music”. (No éramos guapos pero teníamos la música… ). 3. Más allá de absurdas cábalas sobre la causa de las situaciones que nos hacen debatirnos entre devoción y superstición, conviene rendirse sencillamente a una cuestión de azar, una partida en la que hay que dejarse ganar por el nihilismo más radical. No hay nada más allá. No hay nada más allá del sentimiento egoísta. Los escritores —como dice Luís García Montero— “escriben para ser vistos mientras miran”, no hay amor eterno, ni siquiera efímero. Esa idea cayó como lo hicieron los grandes paradigmas de la modernidad. Los dos grandes discursos del siglo XX que se desplomaron con el muro de Berlín, incluso

algunos escombros salpicaron teorías descafeinadas con ración doble de laissez faire. De eso puede hablar mucho Francis Fukuyama, cuando afirmó que: “tras la caída del comunismo, han desaparecido las ideologías; hay que rendirse al libre mercado democrático. No existen ideologías, sólo economía” (El fin de la Historia y el último hombre, 1992). De hecho esta-

el funeral de un amigo. De la chica que regresa de la escuela, pasa ante un Nabokov exiliado en Berlín y le sonríe, y que para luchar contra el sentimiento turbador que crece en la entrepierna, la escribe, la describe y le da forma como Lolita. Lolita al igual que Beatriz, Laura, Lucía La Maga o la puta y caliente de Dulcinea. No son en cuanto a qué son, son únicamente la

“Precisamente el destello, el ‘punctum’ que precede al amor, es lo que importa. El instante en el que la mirada precisa acompaña a la sonrisa perfecta y entre el jazz y la nicotina salta la tan ansiada chispa.” mos viviendo, si no el fin, un claro deterioro de la doctrina por la que el señor Fukuyama apuesta ciegamente. Pero de nuevo, no es la crisis del capitalismo la que trata la esencia evanescente de la vanidad, y por tanto del encuentro casual del tan temido y ansiado “punctum”; es la crisis de una construcción social como es el amor y que autores como Fernández Porta se empeñan en deconstruir aplicándoles valores económicos (EROS, La superproducción de los afectos, 2010). Hasta la escuela patafísica, nace como un intento vanguardista de regular las excepciones. Excepciones que se deshacen de nuevo en el azar de los momentos casuales tan inexplicables, circunstanciales y que sin embargo componen el mapa de lo que somos, e incluso de lo que seremos. La gran motivación artística, más allá de la inmortalidad que otorga la fama o la historia, es el impulso a hacerlo. Ese impulso, puede tener muchas ramas, pero sin duda el más fuerte y sincero es el que resulta, de nuevo, de un encuentro casual en un café, el interior de un contenedor de basura, o

absurda proyección del ego de quienes las miran, las sienten y las terminan escribiendo. Sin embargo, pese a todo, nada serían sin ese motor que une primeros encuentros casuales y son la verdadera razón del origen de “La obra” del artista. Para escribir hay que estar totalmente desesperado, de otra forma ni merece la pena intentarlo.

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Agenda Àngels Pagès, ex-regidor "accidental" del Ayuntamiento de Premià de Mar por “Coali”, miembro de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista, voluntario en Rádio Premiá (Stereo2SoundSystem), saxofonista y guitarrista ocasional y autodidacta, cicloturista. Ha pasado por Taula Rodona, Taller Obertd'Expressió, el grupo de letras La Font del Cargol, Glimpse y Cartes Sense Sobre.

“The Wire” & “Treme” La lucha de clases del siglo XXI en las ciudades de Estados Unidos

odo es posible, también en Estados Unidos. La gran tradición documentalista, fotoT gráfica y el cine social y político —desde Walker Evans, James Agee hasta Jim Jarmusch, pasando por John Ford (Las uvas de la ira)— siguen emitiendo buenas señales desde el corazón del imperio.

El caso de David Simon y de su equipo es paradigmático. Simon y un buen grupo de guionistas trabajan incansablemente para pasar por la pantalla los signos de la realidad social urbana de las ciudades norteamericanas, y lo consiguen claramente con sus series televisivas para la cadena HBO. Guiado por un análisis y un discurso demoledor sobre el modelo social y político de Estados Unidos, David Simon realizó una de las mejores producciones televisivas que se recuerdan. Una obra que, en términos sociales, se hace de visión imprescindible. Con “The Wire” —cinco temporadas de intensa factura dramática y riguroso documentalismo realista— la ciudad de Baltimore deviene el universo concreto de la lucha de clases, de la geografía social (en los mismos términos que plantearía David Harvey, el geógrafo marxista, experto en el “caso Baltimore”) y de una constelación coral de personajes que nos remite perfectamente a los héroes y villanos de la literatura de Charles Dickens. Tras “The Wire”, aunque quizás un peldaño por debajo de dicha serie, el equipo de David Simon nos presenta una nueva obra: “Treme”, serie que reincide en la ciudad-sujeto y nos permite aproximarnos a la sustancia social de Nueva Orleans. El momento elegido —el escenario posterior al paso del huracán Katrina por la ciudad— aporta un nuevo elemento a añadir a la dimensión sociopolítica: el factor ambiental y la gestión de las catástrofes en las ciudades norteamericanas y, especialmente, en las zonas más vulnerables.

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“Guiado por un análisis y un discurso demoledor sobre el modelo social y político de Estados Unidos, David Simon realizó una de las mejores producciones televisivas que se recuerdan.”


TV

Agenda

por Àngels Pagès

Utilizando la terminología de otro de los referentes del marxismo norteamericano, Mike Davis, con “Treme” asistimos a una muestra de las “ciudades miseria”, a las áreas urbanas hiperdegradadas, y en esta ocasión lo vamos a hacer a la vista del impacto de una catástrofe ambiental que pone al descubierto un nefasto modelo de gestión pública/privada en materia de medio ambiente, vivienda y de los diversos elementos vitales de la ciudad. El hilo conductor de “Treme”, la música, aparece como un arma de doble filo. La tradición musical de Nueva Orleans está ligada a una cultura de raíces muy diversas: Luisiana acoge a lo largo de su dilatada historia migratoria un sinfín de rasgos africanos, caribeños y latinoamericanos, que se han de añadir a la triple influencia colonial francesa, inglesa y, en cierta medida, española. Así pues, las músicas del Delta ofrecen una panorámica cultural fuera de lo común en Estados Unidos. Desde los tiempos anteriores a la dominación francesa hasta nuestros días, el edificio musical de Nueva Orleans suma y reinventa multitud de sonidos tradicionales de raíz afrolatina que irán definiendo una gran variedad estilística expresada en las diversas formas del jazz, el blues, el R&B, el southernsoul, el cajun o el zydeco. La paradoja que presenta la música en la denominada Crescent City —esa dualidad que hace de la música un reclamo turístico que la convierte en el emblema de la ciudad— ocupa el primer plano del relato de “Treme”. David Simon retrata a la perfección la fenomenología de las artes populares transformadas en variantes de un “parque temático” turístico fundamentado en la exageración del tópico, algo común y sobradamente conocido en nuestro continente. La “financiarización” de la cultura y la “ciudad-tienda” contrastan con una red popular infinita que, desde los barrios proletarios (“Treme” es el barrio más significativo al respecto), define la identidad de los desposeídos. Las zonas periféricas de Nueva Orleans (como sucede en el Baltimore de “The Wire”) nos remiten a muchos suburbios centroamericanos. Sin duda nos hallamos ante la otra cara de una América que avanza en medio de la destrucción social y ecológica. Así pues, los músicos, los colectivos vinculados al Mardi Grass (el Carnaval que transcurre entre la dualidad del tópico turístico y la tradición de los “de abajo”), las costumbres culinarias, los antros subculturales más inverosímiles, las viviendas ocupadas, las radios alternativas y los antagonismos entre el poder local y la ciudadanía, junto a una inolvidable galería de personajes a la deriva, vuelven a poner sobre la mesa el relato oculto que subyace bajo el ya decadente “sueño americano”. Quien no haya visto “The Wire”, tal vez pueda empezar a conocer el mundo de David Simon a través de esta más asequible “Treme”. La sola presencia de una banda sonora ejecutada por sus

Nueva Orleans, inicios del siglo XX

intérpretes reales hace de “Treme” un documento atractivo e interesante. Grandes figuras de la música popular devienen protagonistas de esta serie. Los nombres de Allen Toussaint, Dr. John, Neville Brothers, Galactic, Donald Harrison o, entre otros, el “recuperado” Kermitt Ruffins, llenando la pantalla de blues, jazz y R&B, justifican plenamente la visión de esta serie. Volviendo al Baltimore reflejado en “The Wire”, nos podemos atrever a trazar una subjetiva visión de conjunto sobre la decadencia urbana en Estados Unidos. La ficción y la realidad van de la mano en numerosas propuestas culturales que comparten los ecos de Simon. Al azar encontraremos esas pistas diseminadas en las películas, cómics, novelas o fotografías que muestran el Cleveland visitado por la pareja Robert Crumb/Harvey Pekar (American Splendor) y por Jim Jarmusch (Stranger Than Paradise), que, como lo hicieran en su tiempo y lugares de intervención, podrían seguir la senda de un realismo social captado en las imágenes de Walker Evans, descrito en los textos de James Agee o historiado por Howard Zinn y Studs Terkel. En ese apartado de la historia popular de Estados Unidos, con “Treme” y “The Wire” se hace contemporánea la cita del propio James Agee: “Y ahora elogiemos a hombres famosos”.

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GRUNDmagazine. Número 1. Noviembre 2011

La lírica de la muerte, habitable y habitada. a muerte, junto a la individualidad, el mal, la religión y L la naturaleza, forma parte de esa compleja red de misterios que, entrelazados, envuelve las creaciones artísticas del ser humano desde su origen, en un intento de comprender o consolar el desasosiego que provoca el planteamiento de cuestiones que hoy aún se nos escapan. En torno a la muerte existe desde hace siglos un universo de representaciones, ideas, creencias, rituales y símbolos con las que cada pueblo, lejos de aceptarla, ha intentado combatirla, ahuyentarla y superarla, en un afán desaforado por sobrevivir. Es, paradójicamente, una característica fundamental de la actitud ante la muerte el verla como acontecimiento no natural, extraño al orden de la vida, ilógico, cuando no hay nada más seguro, inevitable y consustancial a la vida que la muerte propia y de la de los que nos rodean. Sin embargo, a través de la historia, el ser humano ha preferido comprender la muerte en forma de sueño, viaje, descanso o renacer. Intentos que han sobrevivido hasta hoy, incluso en occidente, donde a pesar de la aparente preponderancia de las explicaciones científicas, perviven ciertas costumbres y tradiciones pseudoreligiosas que funcionan de bálsamo para afrontar el dolor, el sufrimiento y la angustia ante la muerte de un ser próximo. Con la esperanza de sobrevivir en otro mundo o de volver a este mismo encarnado en otro ser, aparece la solidaridad entre vivos y muertos. Todos los pueblos de la tierra, pasados y presentes, cuidan de sus muertos, así lo atestiguan los complicados rituales funerarios. Se busca cumplir con todos los requisitos porque se ayuda al fallecido, pero también porque se protegen así los vivos de la posible actitud hostil del muerto. Con ello se aleja un peligro y a la vez se espera en contrapartida la acción bienhechora del muerto, que se niega a desaparecer del recuerdo de los vivos. Hay un continuo intercambio entre vivos y muertos y una presencia de los muertos en la vida de los vivos. Se crea una geografía imaginaria: el lugar o el país de los muertos, donde viven los muertos convertidos en antepasados. Es el culto a los antepasados.

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CINE

por Carmen Hernández

(Cádiz, 1984), Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla. Ha cursado estudios de Gestión Cultural y Fotografía, y ha trabajado en galerías de arte y museos. Actualmente está realizando su tesis en Cinematografía por la Universidad de Córdoba y trabaja en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

La piel que habito ha sido el último ejemplo de un cine, una vida, en la que la muerte lo articula todo, en que una muerte provoca un giro, una historia que contar. Desde que Pedro Almodóvar fue cargando de gravedad sus películas, la muerte ha ido dejando un sello en ellas que ha moldeado los acontecimientos que narraba, con Volver como título cumbre. Al igual que la sangre en el papel de cocina de Raimunda, la muerte empapaba los 116 minutos que dura Volver, así como la vida de todos sus personajes. Es lo único que une a todos los seres que intervienen en la historia, ya sea por vivirla en sus propias carnes, por sentir la de sus allegados, por intervenir en la de otros o por no poder librarse de la alargada sombra que la parca proyectaba desde un pasado insoportable. Los traumas enconados salieron a la luz y golpearon a la cara a sus protagonistas, que inevitablemente tuvieron que enfrentarse a ellos para, así, vencerlos. Tal y como le sucedió al propio Pedro Almodóvar, quien en su día confesó “me baso absolutamente en mi vida, mis recuerdos y los de mi familia". A pesar de ser uno de sus grandes tabúes personales, el Almodóvar de los últimos años no ha dejado de darle a la muerte una importancia fundamental en sus películas —imprescindible desde Todo sobre mi madre y Hable con ella en adelante—. El golpe definitivo fue la muerte de Francisca Caballero, madre del director, cuyo espíritu se vio claramente en el papel de Irene, que encarnó Carmen Maura. Fue precisamente en Volver donde el manchego vuelca toda su desesperación por reconciliarse con la vida y aceptar su contrapartida, la muerte. Según confesó, y según vemos también en la película, sólo lo logra en el lugar del que tantos años antes había huido: volviendo a casa, asumiendo como válida, al margen de supersticiones y ritos, la forma de convivir con la muerte que existe en su Mancha natal, tras años de escepticismo, encontrando el consuelo y la serenidad en la aceptación de la vida eterna, de unos muertos vivientes dentro de cada uno de nosotros. Este ajuste de cuentas con la vida y la muerte ha permitido al autor calmar una existencia que vemos ahora en su obra, más

madura y consciente que nunca. La presencia de su madre está innegablemente viva durante todo Volver, hecho que ha ayudado a Almodóvar a comprender esa idea de eternidad que muchas veces angustia tanto al ser humano. El respeto por la esencia de esa vida que permanece se reflejó en el retrato de la vida rural manchega, que encierra en sus costumbres esa misma idea de permanencia de los que físicamente ya no están. En aquella ocasión no fue en la inquietud, sino en la serenidad de un “segundo duelo” donde encontró la inspiración para contar una de sus historias de mujeres, quizás la más redonda de todas, que supuso para él un trance, un rito de paso por el cuál comprendió una serie de costumbres que hasta entonces habían aparecido ante él como simple folklore. Desde aquel momento, como Raimunda en Volver, y como Vera en la más reciente La piel que habito, Almodóvar pudo superar sus traumas y mirar a la muerte —a la vida— de frente. Después de años de agitación, rebeldía y kilómetros de distancia, sólo el acercamiento al pueblo, a las raíces y, en definitiva, a la esencia, logró servir de bálsamo a un hijo desconsolado, quien avistando de lejos su lado más gamberro y trasgresor, logró encontrar la paz en su propio cine.

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MÚSICA

Agenda

por Pablo Andréu

(Madrid, 1980), fotógrafo y diseñador gráfico. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. Ha sido jurado en el certamen Aljibe Rock de El Bosque (Cádiz) y ha ganado premios de fotografía (Expresión Joven, Jerez, 2010) y de narrativa (Narrativa Breve Málaga Crea 2011 y Desencaja 2011). Además de en GRUND, colabora habitualmente en el fanzine Depiefoto.

U2 Achtung Baby (Reedición 20 aniversario)

orría el año 1991, tenía yo 11 años y mis primos mayores habían C estado ese verano en mi casa. Me comentaron que les gustaba un grupo que se llamaba U2 y me pusieron una cinta: The Joshua Tree. Desde ese momento me hice fan absoluto, me lo grabé y pronto me hice con la mayoría de sus cintas (incluso me compré alguna original). Poco tiempo después, en octubre, me enteré que estrenaban en el programa musical de la época, “Rockopop”, la canción nueva del grupo irlandés. Así que allí estábamos mi hermano y yo, sentados en el suelo frente al televisor, esperando a que pusieran la que pensábamos continuación de temas como Where the streets have no name o With or without you. Pero comenzó el demoledor riff inicial de The fly, vimos las gafas negras de ese Bono chulesco y nos miramos y gritamos al unísono: ¡¡¿¿Pero esto qué es??!! ¡¡¿¿Esto es U2??!! Pues sí, eran ellos, y ese genial y rompedor disco, Achtung Baby, marcaría un antes y un después en su discografía y posiblemente en la historia del rock. Tras encumbrarse en lo más alto con The Joshua Tree (1987), su continuación, Rattle and Hum (1988), no fue tan satisfactoria como se esperaba, y la impresión que dejó fue de haber dado un paso atrás. Se tomaron un tiempo, y en octubre de 1990 (recién caído el muro) se encerraron en los estudios Hansa de Berlín con la intención de que el nuevo disco rompiera con todo su anterior trabajo. Y vaya si lo consiguieron. En Achtung Baby, producido por sus viejos conocidos Daniel Lanois y Brian Eno, U2

consiguen reinventarse no sólo musicalmente, sino también estética e ideológicamente. Su nuevo sonido (que Bono definiría “como el de cuatro hombres talando el Joshua tree”) es sucio e industrial con guitarras distorsionadas y enlatadas, alteraciones en las voces y juegos con la electrónica; y las letras de Bono ya no son las de aquel mesías que quería salvar el mundo, se vuelven mucho más introspectivas e íntimas y el sarcasmo y la crítica social aparecen con fuerza por primera vez. El primer single, The Fly fue toda una declaración de intenciones, un trallazo al corazón de sus más fieles seguidores. Le seguirían la bailable Misterious ways; el que sería uno de sus himnos más conocidos en la actualidad, la preciosa balada One; Even better than the real thing y Who´s gonna ride your wild horses. Fuera de los singles se quedaron grandes canciones como Ultraviolet, Until the end of the world o Acrobat, algo inevitable en un disco tan redondo como este. Al disco le acompañaron la mastodóntica gira ZooTV, tan innovadora y espectacular como el álbum, y Zooropa (1993, continuación del Achtung Baby, grabado durante la gira con descartes de éste). Este espacio temporal 91–93 supone la cima creativa de la banda dublinesa y fue una fuerte influencia para gran cantidad de grupos que más tarde destacarían en la década de los 90. Ahora se cumplen 20 años de aquello, y como viene siendo habitual, los grandes grupos aprovechan estas efemérides para hacer caja, U2 no podían ser menos, y tenemos en las tiendas diferentes ediciones para conmemorarlo. Desde la versión simple con el disco remasterizado a

la Uber Deluxe (con un precio superior a los 300 €) en la que se incluyen incluso unas gafas como las de Bono, nos encontramos, en las diferentes ediciones, extras de todo tipo: caras B y rarezas (con joyas como Lady with the spinnig head o Salome), maquetas y grabaciones previas, discos de remixes, Zooropa, el DVD del último concierto de la gira ZooTV celebrado en Sydney, o el documental From the Sky Down, dirigido por el cineasta estadounidense Davis Guggenheim. En definitiva, todo un caprichito que sin duda merece una obra maestra como la que nos atañe. ¿Alguien me presta 300 €?

G.

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Los últimos versos que te escribo

Odile L’Autremonde nació en Madrid en 1992. Estudia Filología Hispánica y Filosofía. Ha escrito dos poemarios todavía inéditos, La órbita perdida y Transiciones. Varios de sus poemas se han publicado en antologías digitales y en papel, como Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011). Ha sido traducida al portugués y ha participado en festivales de poesía como Cosmopoética (Córdoba) o PAN (Salamanca). Pertenece a “Puesta en Abismo”, grupo dedicado a la performance poética. Ha colaborado como redactora en la revista Actores, y cursó varios años de danza y teatro. Actualmente milita en “Juventud Sin Futuro” y regenta un blog: odile–lautremonde.blogspot.com DESDEÑOSA SEMEJANTE A LOS DIOSES Lhasa Te miran, ellos te miran porque burlas el calor de agosto con tu abrigo sucio. Ellos te juzgan, te juzgan porque no saben que el frío no te abandona nunca adentro, porque tu cuerpo es un diciembre que no cesa. Y así te veo, sentada frente al McDonalds de Gran Vía enciendes un cigarro como cada tarde, despliegas la plegaria de los días y hablas con tus muertos. Y así te veo, tumbada frente al mundo, enciendes el pasado como cada tarde, vuelves a ese hotel, tus manos son las de Billie Holiday en 1959.

MÍSTICA Y DESASOSIEGO Avanzo no avanzo. Me abandono al rojo oscuro casi sangre, es decir al tedio y al amor y al amor al tedio. (Gloriosa espiral llamada vida. Polvo de tantas y tantas constelaciones) Me dejo arrastrar, como quien dice, por el vago humo de la inercia y habito una y otra vez el rincón donde soy castigada por el tiempo. Porque siempre vuelvo a los mismos párpados,

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MIND THE GAP Altavoz dice: Tema al agujero, (Temo al agujero), tenga cuidado para no introducir el pie entre el coche y andén. (Tengo cuidado) No se rebele, intente disimular su hastío leyendo el periódico. (Leo los ojos de la gente) Continúe el trayecto y deje que nosotros nos encarguemos de limpiar las vías. (Algo ha cambiado y me detengo) Tenga siempre presente que los pies que atrás quedaron no significan nada. (Miro al agujero, deslizo mi pie) Y por favor, siga temiendo al agujero. (Desciendo)

no sé si soy menos sueño. Porque me guardo de la tormenta en las mismas bocas, no sé si mi voz aúlla. Y así atravieso la calle, con la mano del amante bajo el vestido, con la lengua del hastío en la garganta y por dentro, la seguridad de saber que avanzo no avanzo. Rezo Deja que los peces fríos entren en mí y me moldeen. La noche no tiene forma en el país del viento.


Poesía

Sofía Castañón

(Gijón, 1983), filóloga hispánica, trabaja en medios de comunicación desde 2002. Dirige la productora Señor Paraguas y ha recibido los premios Culturaquí de Vídeos Regionales y AMAS en varias ocasiones así como el VII Premio Astragal por la instalación El Desafío. Ha publicado los poemarios Animales interiores (Premio Asturias Joven 2006), Últimas cartas a Kansas (Premio Poesía Joven Pablo García Baena 2007) y Tiempu de render (Premio Nené Losada Rico 2009) y los cuadernos Culpa de Pavlov (Premio Jóvenes Creadores del Ayto. de Madrid 2008) y La sombra de Peter Pan (4 de agosto, 2009). Está incluida en antologías como HankOver/Resaca, 23 Pandoras, Poetas asturianos para el S.XXI o El libro del Voyeur. Es componente del proyecto escénico Caos Excelencia, y ha participado en encuentros como Cosmopoética, Versátil.es, Femigrama o Palabra y Música. Fue seleccionada para la Bienal de Jóvenes Creadores de Europa y el Mediterráneo 2009 en Skoopje. Ha sido becaria de creación del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes en el año 2009–2010. Fue Voz + Joven 2010 de La Casa Encendida. www.sofiacastañon.es DINÁMICA DEL FRÍO PARTÍCULA EN UNA CAJA No sabemos, no podemos ser exactos. Aunque en algo estemos que parece que es. Que es y es y no se alcanza. Lunar en la nuca. Bóveda pequeña. Y de golpe un golpe, una marea corta, un efecto deslizante de manos en instrumento, enunciado bajito, calor de catarro, agua naranja, verano con la lengua fuera toda razón nos perturba. No podemos, no sabemos más que del impulso previo al salto. Como bándalos, cegamos parques, en los huecos de las ecuaciones pintamos confusas estrellas. Decir locura es a todas luces más sencillo.

JUSTICIA DE LÍNEA Cuánto hace que no entiendes que en esta repetición el daño ya no daña más que una ilusión. Escombros. Buscas detrás de esa línea porque no te fías de las palabras. No las escuches, ese eco no es la gloria. Con suerte, su antesala. Insistentemente la línea. Cruzarla y detener por un momento el juego. Para que surja entonces el modo de hacer que todo sea como debe. Que las cosas vayan bien. Que las palabras signifiquen cuando vuelvas a casa.

Es cierto lo que dicen: en el norte conocemos el frío. Y junto a este mar que nos lame y nos inquieta las mejillas el frío discurre por dentro, como una procesión de gente desnuda que se cree nuestras plaquetas. Es cierto. En el norte nos recogemos en bares, esperamos en las casas, compartimos el fuego. Somos rudos, pero no tanto. Somos tranquilos pero la voz se levanta cuando queremos arreglar el mundo. Es cierto, en el norte entendemos muchas cosas. Entendemos qué es estar lejos, porque nos sitia una sonrisa de montañas. Entendemos qué es el trabajo porque nos lo han ido quitando con espejos que reflejaban una luz que no era la nuestra. En el norte tenemos genio. No nos callamos. Y es porque es cierto lo que dicen: conocemos el frío. Y nadie sale de su casa para ir a decir una mentira.

ORIGAMI ¿Sabes ese vértigo al doblar un papel sin saber si será un pájaro o un velero? Como el de hacer una nube con palabras que resuman un año en el mundo, una noche sencilla.

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