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Por eso, bajo el llamado neoliberalismo ha surgido un nuevo tipo de anarquismo y de izquierda revolucionaria, escindida de los partidos tradicionales, en la juventud de casi todos los países. Este movimiento en marcha -que no tiene como antes el contrapeso de fuertes PC y PS-rescata de sus ancestros ideológicos el sentido libertario de la vida como respuesta a las formas autoritarias de los aparatos del estado contemporáneo, atentatorio de la libertad individual y colectiva de las y los oprimidos. También reactualiza las formas autogestionarias de existencia, tanto de las organizaciones sociales como de la vida cotidiana, planteadas hace más de un siglo por Marx, Bakunin y Kropotkin, replanteando una nueva concepción de organización político-social y revitalizando el papel del mito en la historia como fuerza motriz del cambio social, que oportunamente visualizaran Sorel y Mariátegui, quien fuera vilipendiado por el stalinismo al intentar la incorporación al marxismo del pensamiento de Sorel acerca del rol del sindicalismo revolucionario. Hay que reconocer que Sorel, junto con Rosa Luxemburgo, fue precursor en la acerada crítica a la socialdemocracia y a la burocracia sindical. Más aún, fue pionero en diseñar una táctica concreta al entregar los basamentos del sindicalismo revolucionario. A nuestro juicio, estuvieron errados quienes sostuvieron que la teoría de Sorel sobre la violencia estaba totalmente alejada del materialismo histórico. En rigor, Sorel fundamentó dicha teoría precisamente en los escritos de Marx y los llevó hasta sus últimas consecuencias , praxis que soslayaron los autodenominados marxistas. Sectores de la juventud ponen de nuevo sobre la mesa de discución la idea ácrata del federalismo, hoy renovada por las protestas de las provincias y regiones de cada país que sufren el centralismo autoritario de la Capital y del neoliberalismo transnacional que considera desechable las regiones pobres de ciertos países del Africa y de Asia, como asimismo las provincias más pobres de determinadas naciones latinoamericanas. El neoanarquismo y la nueva izquierda revolucionaria rebrotan al calor del actual movimiento feminista, pues nadie podría desconocer que desde fines del siglo pasado los anarquistas fueron pioneros en las luchas por las reivindicaciones de la mujer, entre ellas el derecho a hacer uso libre de su cuerpo, al aborto, al divorcio y al amor libre. También se sienten solidarios con las nuevas tendencias sindicales antiburocráticas, los Pueblos Originarios y con las poblaciones afectadas por la crisis ecológica, replanteando formas comunitarias de vida que soñaron los anarquistas del siglo pasado y primeras décadas del presente. Todas éstas

CONTRIBUCION A UNA HISTORIA DEL ANARQUISMO EN AMERICA LATINA  

Estos apuntes aspiran a contribuir a la elaboración colectiva de una historia del anarquismo en “Nuestra América”, como dijera Martí.

CONTRIBUCION A UNA HISTORIA DEL ANARQUISMO EN AMERICA LATINA  

Estos apuntes aspiran a contribuir a la elaboración colectiva de una historia del anarquismo en “Nuestra América”, como dijera Martí.

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