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FAUNA CAVERNรCOLA DE GRAN CANARIA Secretos del Mundo Subterrรกneo

Camino hacia Cueva de Los Frailes (Gran Canaria). Grabado de Tirpenne, J. L. (lith.), Williams, J. J. 1839.

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Autoría Manuel Naranjo Morales Pedro Oromí Masoliver Antonio J. Pérez Delgado Cristóbal González Betancor Octavio Fernández Lorenzo Heriberto D. López Hernández Sonia Martín de Abreu Créditos fotográficos e ilustraciones Manuel Naranjo: miniatura sup. contraportada, págs. 10, 13, 17, 21, 32 izda., 33, 44, 51, 52, 53, 58, 59, 64, 69, 71 dcha., 73 inf.,79, 90 Octavio Fernández: contraportada, págs. 19, 23, 46, 47, 50, 54, 55, 56, 57, 62, 63, 70, 71 izda. Heriberto López: miniatura inf. contraportada, págs. 75 inf., 83, 87, 91 Daniel Gómez: portada, págs. 42, 49 Heriberto López & Miguel Ibáñez: págs. 73 sup., 85, 97 Pedro Oromí: miniatura int. contraportada, págs.75 sup., 77, 81 Sonia Martín: pág. 28 Boštjan Burger: pág. 14 Michel Vuijlsteke (Wikimedia Commons): pág. 16 sup. Gregor Žnidar (Wikimedia Commons) pág. 16 int. Benutzer: Onychiurus (Wikimedia Commons): pag. 16 inf. Teodoro Maisch (FEDAC): pág. 22 Dave Bunnell (Wikimedia Commons): pág. 25 Meyers Konversationslexikon (Wikimedia Commons): pág. 27 Yassine Mrabet (Wikimedia commons): pág. 29 Solmeber (Wikimedia Commons): pág. 32 dcha. Yerpo (Wikimedia Commons): pág. 36 Rafael Molero & N. López: pág. 80 Maquetación Manuel Naranjo, Cristóbal González, Sonia Martín & Eds. Anaga Diseño portada: Octavio Fernández Publicación financiada por La Obra Social de la Caja Insular de Ahorros de Canarias en el marco del proyecto “Fauna invertebrada de las cuevas de Gran Canaria: valoración y conservación”. Proyecto dirigido por la Sociedad Entomológica Canaria Melansis, con la participación del Grupo de Espeleología Tebexcorade - La Palma y del Departamento de Biología Animal de la Universidad de La Laguna. E-mail: melansis@hotmail.com. © De los autores

ISBN 978-84-96296-89-3 Depósito Legal: G.C. 1174-2009 Impreso en Copistería Anaga, Las Palmas de Gran Canaria SCP 2


ÍNDICE PRÓLOGO .……………………………. ………………….. 5 AGRADECIMIENTOS …………………………………....... 7 INTRODUCCIÓN ………………………………………… 11 VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA ……………………. 13 Las cuevas y el hombre: breve historia de la espeleología .. 13 ¿Qué es el medio subterráneo? ……………………….….. 16 La noche perpetua ……………………………………… 28 El agua es energía ………………………………………. 20 ¿Hasta dónde profundiza la vida? ……………………….. 26 VIVIR EN LAS CAVERNAS ……………………………… 27 La máquina del tiempo ………………………………….. 27 El estrés de las cuevas y la rapidez evolutiva …………….. 29 El elixir de la juventud ……………………………….….. 30 El reino de los ciegos …………………………………… 31 Respirar por la piel y el triunfo de lo sencillo ……………. 32 Ser cavernícola ………………………………………….. 35 LAS ENTRAÑAS DE GRAN CANARIA …………………. 37 Los primeros pasos de la espeleología en Canarias ……… 37 Una isla inexplorada ………………..……………….……40 Las cavidades volcánicas …………………………..…… 43 Minas de agua: laboratorios subterráneos …………….…. 60 ¿Cuevas o minas?: preferencias de la fauna hipogea ……... 64

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LOS TROGLOBIOS DE GRAN CANARIA ………….…...71 Los habitantes del acuífero …………………………...…72 Los pequeños cazadores ………………………….…..…74 Una araña sin parangón …………………………………78 Un pececillo de plata singular ……………………..……..80 El legado tropical ………………………………………..83 Los escarabajos minúsculos ……………………...………85 Entre raíces ……………………………………..……….89 PROPUESTAS DE INVESTIGACIÓN Y CONSERVACIÓN … 92 BIBLIOGRAFÍA …………………………………………....... 99

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PRÓLOGO

Son las dos de la tarde y en la Cueva de Los Arrepentidos reina la oscuridad, eterna, fría, silenciosa. Unas decenas de metros más allá, donde la gruta se abre al cielo, se extiende un frondoso pinar salpicado de dragos, sabinas y palmeras. Un vergel de espesa vegetación cubre el archipiélago canario, corre el año 9.000 a. C. Las tres de la tarde del año 30, un gran temblor sacude Gran Canaria, nubes de gases y cenizas cubren la isla, la lava fluye y rellena los barrancos; emerge el volcán de Bandama. Todo se moldea, la isla rejuvenece, pero la Cueva de Los Arrepentidos permanece inmutable, silenciosa y oscura. Las cuatro de la tarde; un milpiés escudriña el suelo de la cueva con parsimonia. Al poco tiempo, unas rítmicas vibraciones cada vez más intensas, le perturban: se encoge, se esconde, una nube de polvo lo cubre… son pasos humanos. Dos canarios han elegido la cueva para descansar después de un largo día de pastoreo. Las islas están pobladas desde hace siglos y sus habitantes conocen bien los refugios. Un poco más al norte, otros visitantes también se resguardan, Juan Rejón y sus tropas desembarcan en la cuenca del Guiniguada. Comienza la conquista castellana de la isla, año 1478. A las cinco de la tarde del tres de mayo de 2008 nos encaminamos hacia la Cueva de Los Arrepentidos. Una anécdota más en la historia de esta cavidad, donde unos ilusionados exploradores pretenden desvelar sus tesoros, ¿Qué nos espera en el interior de la gruta? ¿Qué fauna esconde? La emoción que experimentamos ante la inminente entrada es precisamente la que deseamos se despierte en ti, lector, cuando 5


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explores este libro. Nosotros ya hemos avanzado y obtenido nuestra particular recompensa. Recompensa que pretendemos te embargue en el desarrollo de esta historia natural; nos aguardan nuevas especies, rincones desconocidos…¿Por qué no abandonar entonces ese miedo instintivo a la oscuridad y adentrarnos en este embaucador mundo? Acompañados de una buena linterna, por supuesto.

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AGRADECIMIENTOS En primer lugar debemos hacer referencia ineludible a La Obra Social de la Caja de Canarias, que a través de la financiación del proyecto “Fauna invertebrada de las cuevas de Gran Canaria: valoración y conservación” ha permitido que fragüe una idea que de otra manera se hubiese diluido en el tiempo. Su aportación y consideración a nuestras solicitudes ha sido siempre excelente. La cesión de las instalaciones del Departamento de Biología Animal de la Universidad de La Laguna, y el uso de su material técnico, ha permitido determinar y conservar apropiadamente los ejemplares colectados. En el ámbito de la exploración, nos satisface reconocer el apoyo brindado por vecinos de algunas localidades, que incluso en algunos casos nos han guiado hasta la cavidad que pretendíamos avistar. El espeleólogo local José A. Cedrés, miembro del antiguo Grupo de Espeleología de Las Palmas (GELPA), y Salvador de la Cruz, del Departamento de Biología Animal de la Universidad de La Laguna, participaron en las primeras exploraciones. José A. Cedrés localizó en Cueva Grande, en colaboración con campesinos de la zona, la novedosa sima allí aparecida. Queremos destacar la aportación de Valentín Barroso y Consuelo Martín, de la empresa Arqueocanaria, S.L., que de forma desinteresada nos facilitaron información sobre la localización de tubos volcánicos. El historiador y geógrafo Salvador Miranda, descubridor del Pozo de los Canónigos y artífice de su restauración, nos indicó todo lo concerniente a los trabajos realizados en dicha excavación y a la posible existencia de un tubo volcánico en el mismo. El compañero Roberto Acosta 7


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colaboró en los trabajos de albañilería durante la prospección de dicho pozo. Fernando Dumpiérrez, Daniel Gómez, Adrián Brito y Manuel Muñoz, compañeros del GE Tebexcorade – La Palma, han colaborado en la realización de las topografías y en las instalaciones de cuerda más complejas. Tuvimos conocimiento de la Mina de Los Llanetes (Valsequillo) gracias a Moisés Martel, quien además participó activamente en los estudios preliminares realizados por el GE Tebexcorade – La Palma. Francisco Mireles, de la FEDAC (Fundación para la Etnografía y Desarrollo de la Artesanía Canaria), ha mostrado siempre su interés por nuestros estudios y ha aportado diversa información sobre los bienes presentes en la Carta Etnográfica. La identificación de ejemplares y la descripción de nuevas especies ha sido labor de equipos multidisciplinares. Un amplio elenco de especialistas ha colaborado con entusiasmo en esta faceta; a todos ellos, muchas gracias: Alberto Sendra (Diplura), Museu Valencià d´Història Natural; Javier Arbea (Collembola), IES Foramontanos, Cantabria; Miguel Gaju (Zygentoma), Depto. de Zoología, Universidad de Córdoba; Marzio Zapparoli (Chilopoda), Univerità degli Studi della Tuscia, Viterbo; Monique Nguyen Duy (Polyxenida), Muséum National d'Histoire Naturelle, París; Xavier Espadaler (Hymenoptera, Formicidae), Universitat Autònoma de Barcelona; Arturo Baz (Psocoptera), Depto. Biología Animal, Universidad de Alcalá; Damià Jaume (Amphipoda), Institut Mediterrani d'Estudis Avançats (CSIC), Mallorca; Stefano Taiti (Isopoda), Istituto per lo Studio degli Ecosistemi (CNR), Florencia; Jean-Claude Beaucournu (Siphonaptera), Faculté de Médecine, Rennes; Agustín Estrada8


Peña (Ixodida), Depto. de Parasitología, Facultad de Veterinaria, Zaragoza; Marcos Báez (Diptera), Nayra Txasco, Nuria Macías, Rocío Castro y Salvador de la Cruz (Araneae) del Depto. Biología Animal, Universidad de La Laguna. La colaboración de Miguel Ibáñez, catedrático del Departamento de Zoología de la Universidad de La Laguna, fue esencial en la realización de fotografías de las especies colectadas. Estamos enormemente agradecidos a Gustavo Viera y la familia de Heriberto López, que siempre han alojado con especial mimo a los integrantes del grupo de trabajo de la isla de Tenerife. Ángel Moreno Martín, compañero de la Viceconsejería de Medio Ambiente, brindó enriquecedoras aportaciones en la revisión de los análisis estadísticos. A todos los autores que han cedido sus imágenes a través del portal de internet de Wikimedia Commons. A Yasmina Ortega, por sus detallistas sugerencias en el diseño y redacción de este libro. Por último, no podemos obviar a Ediciones Anaga, que con sus sabios consejos y celeridad nos han ayudado enormemente en la consecución de esta pequeña publicación.

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INTRODUCCIÓN Esta publicación nace del trabajo conjunto de varios equipos, con una motivación común: la exploración de las cavernas. Desde su fundación, la Sociedad Entomológica Canaria Melansis se ha dedicado a la investigación y conservación de los invertebrados del archipiélago canario, con una especial predilección por la biología subterránea. En colaboración con otros grupos e instituciones de elevado rodaje y experiencia, como el Grupo de Espeleología Tebexcorade de la isla de La Palma y el Departamento de Biología Animal de la Universidad de La Laguna, emprendimos el proyecto “Fauna invertebrada de las cuevas de Gran Canaria: valoración y conservación”, financiado íntegramente por La Obra Social de la Caja de Canarias, en el año 2006. Era la primera vez que se intentaba abordar de forma sistemática y profunda el medio subterráneo de la isla, y los resultados no han podido ser más alentadores: se han descubierto nueve especies cavernícolas nuevas para la ciencia, una novedosa sima de grandes dimensiones, y la interesante confirmación de que las galerías de agua son extraordinarias vías para prospectar la fauna hipogea. Los resultados del proyecto han quedado plasmados en una detallada memoria técnica, de la que se desprende este libro divulgativo. Iniciamos el texto con una breve introducción sobre el medio subterráneo, sumergiendo al lector en las cavidades para que experimente su naturaleza física. De este modo, comprenderá rápidamente por qué la vida en las grutas es tan dificultosa, peculiar y frágil.

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Haremos un pequeño repaso de las extraordinarias adaptaciones que han desarrollado los animales cavernícolas y las razones evolutivas que las han desencadenado. En “Las entrañas de Gran Canaria” nos introducimos en las principales cuevas y tubos volcánicos de la isla. Se describirán las principales características de cada cavidad, omitiendo la ubicación precisa de las mismas por razones de conservación. Las galerías de agua tendrán una consideración especial al desvelarse como interesantes áreas de muestreo de fauna subterránea, sobre todo cuando escasean las cavidades naturales. Indagaremos someramente sobre las razones de dicha riqueza. En el capítulo dedicado a los troglobios describimos a los verdaderos protagonistas de esta historia natural, los invertebrados cavernícolas de Gran Canaria. Diez especies endémicas de gran valor científico, entre las que figura un nuevo género, casos únicos de especiación y sorprendentes habitantes de las aguas subterráneas. Terminamos con un mensaje claro: estos resultados sólo demuestran que la fauna cavernícola de Gran Canaria se encuentra, en gran parte, aún por desvelar. A buen seguro que análisis más profundos y prolongados en el tiempo deberán aportar muchos más frutos. Sin embargo, será esencial preservar lo que hasta ahora se ha descubierto. Las propuestas de conservación cierran así, esta breve disertación sobre las cavidades de Gran Canaria.

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VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA Las cuevas y el hombre: breve historia de la espeleologĂ­a Desciende al crĂĄter del Yocul de Sneffells que la sombra del Scartaris acaricia antes de las calendas de Julio, viajero audaz, y llegarĂĄs al centro de la Tierra. Yo lo he hecho. Arne Saknussemm. Julio Verne, Viaje al centro de la Tierra

Desde tiempos remotos la humanidad ha estado vinculada a las cavidades. Las ha utilizado como vivienda, refugio, lugar de sepultura... y como lienzo en el que ha plasmado sus vivencias. Es en esas pinturas rupestres donde aparecen las primeras representaciones de animales. Son los primeros intentos del hombre por esbozar la historia natural de su entorno.

Pinturas rupestres Maasai (P.N. Serengeti, Tanzania).

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Tienen que sucederse muchos años para que las cavernas se observen más allá de su uso utilitario o místico. Leonardo Da Vinci (14521519) fue uno de los primeros que se aproximó con ánimo explorador a una cavidad, y quizás nadie haya descrito de mejor manera la sensación que se experimenta al abordarla; dos emociones contrapuestas, miedo y deseo:

El Olm (Proteus anguinus) es un tritón cavernícola. Durante la Edad Media fue considerado la cría de un dragón.

Y estando allí, de pronto brotan en mí dos cosas: temor y deseo; temor a la amenazante y oscura espelunca, deseo de ver si allí dentro sucede alguna cosa milagrosa. Leonardo Da Vinci, 1480-85

Las primeras descripciones de especies exclusivamente cavernícolas comenzaron a producirse durante el siglo XIX. Julio Verne, novelista que combinaba hábilmente ficción y realidad, se hizo eco de estos descubrimientos en un pasaje de su libro Viaje al centro de la Tierra (1864): (…) Pero este ofrece una particularidad que, según dicen, se encuentra en los peces de las aguas subterráneas. - ¿Cuál? - Es ciego - ¿Ciego? 14


-

No solamente ciego, sino que el órgano de la vista le falta por completo.

Amblyopsis spelea (Dekay, 1842). Primer pez cavernícola descrito en el mundo (fuente: University of Washington Libraries/Freshwater and Marine Image Bank).

En el siglo XX, la bioespeleología (estudio de los animales de las cavernas) tomó su impulso definitivo gracias a un pequeño crustáceo. En 1904, el zoólogo Emil-Georges Racovitza (18681947) descubrió un invertebrado cavernícola en una visita a las Cuevas del Drac (isla de Mallorca). Tanto sorprendió este artrópodo -que describiría posteriormente como Typhlocirolana moraguesi- al joven investigador, que dio un giro radical a su trayectoria científica. Desde entonces, se dedicó íntegramente a la exploración del medio subterráneo y, junto al físico Jean Rennel, visitó cerca de 1.400 grutas, aglutinó un extenso repertorio de publicaciones y sentó las bases científicas de una nueva disciplina de la biología. Desde E. Racovitza, la suma de investigadores y naturalistas que se han dedicado a investigar el medio subterráneo no ha parado de crecer, aportando nuevos y enriquecedores descubrimientos desde múltiples facetas.

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¿Qué es el Medio Subterráneo? Lejos de la fantasía de Julio Verne, el mundo subterráneo es más bien prosaico y monótono, una capa enorme de rocas y sedimentos en solución de continuidad… pero en ocasiones brinda grandes sorpresas: cavidades, ríos subterráneos, yacimientos minerales, etc. El medio subterráneo comienza justo a partir del límite preciso que marca la superficie del terreno. Este constituye la línea de separación con el medio aéreo, y tendemos a considerar como medio subterráneo todo lo que quede por debajo de dicha superficie y sea habitable por seres vivos. Profundizando en dicho concepto, en el suelo debe distinguirse entre medio endogeo y medio hipogeo. El medio endogeo (dentro de la tierra) lo constituye el suelo edáfico lo que vulgarmente consideramos que está constituido por “tierra”-, que suele ser una capa poco profunda que reposa sobre la roca madre. En este medio se desarrolla la mayor parte de las raíces de plantas, y suele ser rico en materia orgánica en descomposición (humus). Hay muchas especies de hongos y microorganismos en este ambiente, además de gran variedad de pequeños animales adaptados a él, que constituyen la fauna edáfica. A estas especies las denominamos endogeas o edafobias, y suelen tener adaptaciones morfológicas tales como carencia de ojos, despigmentación, y si se trata de artrópodos, pequeño tamaño y apéndices cortos. La disponibilidad de abundante alimento hace que carezcan de 16


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MF

MSS

• Medio Freático (MF): conjunto de microfisuras del subsuelo inundadas de agua. En el margen inferior izquierdo de la imagen, una galería contacta con el acuífero.

• Medio Subterráneo Profundo (MSP): son todas aquellas grietas, fisuras y cuevas que se encuentran en la matriz de la roca madre. En la ilustración representado por un tubo volcánico en medio de la ladera.

• Medio Subterráneo Superficial (MSS): es la capa de piedras proveniente de la disgregación de la roca madre, que se encuentra entre ésta y el nivel edáfico (suelo); tal y como se observa a la derecha bajo la vegetación, o bien por acúmulos de rocas desplazadas (por ejemplo al pie de un acantilado) que posteriormente han sido cubiertas por suelo.

MSS

MSP


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adaptaciones fisiológicas especiales tales como resistencia al ayuno, estrategias de ahorro, etc. Por el contrario el medio hipogeo, considerado como el “verdadero” hábitat de las especies cavernícolas, es bastante pobre en materia orgánica. Se sitúa bajo el medio endogeo y se distinguen generalmente tres subtipos: el Medio Subterráneo Superficial (MSS), Medio Subterráneo Profundo (MSP) y Medio Freático (MF). La noche perpetua Sin duda alguna, para animales eminentemente visuales como somos los humanos, lo primero que nos impacta al introducirnos en una cueva es la rápida desaparición de la luz. Sin ver, la capacidad de orientación es prácticamente nula y la respuesta básica es sencilla: darse la vuelta, antes de que sea tarde. Sin embargo, para multitud de animales la oscuridad no es un obstáculo, pues tienen cierta capacidad para desenvolverse en esas condiciones. Lo que verdaderamente supone una barrera para la presencia de fauna es lo que implica la ausencia de luz: unas condiciones muy austeras, caracterizadas por la escasa disponibilidad de alimentos y una atmósfera en el límite de lo respirable. En una cueva cualquiera, más allá de la penumbra no existen organismos vegetales que oxigenen y produzcan materia orgánica, por lo que la dinámica de estos ecosistemas está a merced del exterior. La descomposición de materia orgánica por microorganismos y la escasa ventilación produce una atmósfera con un alto porcentaje en CO2 y bajo en O2. Si bien las cuevas de origen kárstico suelen presentar elevadas concentraciones de CO2, en los tubos volcánicos la frecuente aireación debida a la 18


profusión de grietas, así como la proximidad con la superficie en todo su recorrido, hacen que las concentraciones de este gas sean notablemente inferiores.

La Sima de Cueva Grande (Gran Canaria) es una gran cavidad que se descubrió durante la perforación de una galería. La sima acumulaba una gran bolsa de agua que fue extraída posteriormente.

Sin embargo, las minas o galerías artificiales que tanto se perforan en Canarias para la obtención de aguas subterráneas, tienen unas condiciones muy distintas a los tubos volcánicos. Normalmente estas minas son casi horizontales y, debido al relieve exterior, a medida que penetran alcanzan rápidamente gran profundidad respecto a la superficie, con lo que puede acumularse CO2 y otros gases (nitrógeno, metano y radón, entre otros) en altas concentraciones.

*debido a la marea barométrica, se producen máximos y mínimos en la concentración en ciclos de 24 horas, y se da la circunstancia de que "entre las 3 y 4 de la madrugada hay una fuerte presencia de gases, que va disminuyendo hasta casi desaparecer entre las 9 y 10 de la mañana, aumentando progresivamente hasta alcanzar el mayor máximo entre las 3 y 4 de la tarde, para volver a disminuir hacia las 10 de la noche" (Casillas, 2007).

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Los canarios que trabajaron en la perforación de galerías eran conscientes de estos peligros, hasta el punto de ajustar sus horarios de trabajo a los periodos de menor concentración de gases (de 8 a 13:00, y de 21:00 a 1:00)*. Obviamente, el bajo nivel de oxígeno (hipoxia) y la presencia de gases tóxicos son factores que limitan la existencia de multitud de organismos no adaptados en los espacios cavernosos. El agua es energía Todos los animales necesitan energía para mantenerse vivos. En el medio subterráneo profundo, en ausencia de plantas, la producción primaria - el principal motor energético de muchos ecosistemas - suele ser prácticamente despreciable ya que está limitada a la actividad de las bacterias quimiolitotrofas. Por tanto, a medida que se profundiza en el suelo decrece la disponibilidad de alimentos, y en consecuencia la abundancia de seres vivos. Los escasos nutrientes que alcanzan el medio hipogeo son transportados principalmente por la infiltración del agua superficial, que arrastra todo tipo de partículas y restos orgánicos, tanto animales como vegetales. Todo ese maná va a ser la fuente principal de energía de muchos medios hipogeos, que suele ser más importante en el MSS que en el MSP, dado que el agua infiltrada pasa primero por la capa más inmediata (el MSS) para alcanzar la más profunda (el MSP). En terrenos kársticos puede ocurrir lo contrario si hay una entrada directa de corrientes de agua a la parte profunda, pero en los tubos volcánicos no suele ocurrir esto, ya que las corrientes de agua permanentes son casi inexistentes. Otra fuente de energía nada despreciable son las raíces, encontrándose muchas especies animales interaccionando con 20


ellas. Se ha observado que este aporte nutritivo es mucho más importante en las zonas tropicales que en las templadas, debido a que las condiciones climatológicas hacen que la actividad vegetativa sea más alta. Esto trae consigo un mayor movimiento de nutrientes y crecimiento vegetativo durante todo el año, sirviendo como despensa para toda la comunidad hipogea. La topografía de los tubos volcánicos, que están próximos a la superficie en toda su longitud, y la profusión de grietas de la roca encajante, La elevada humedad ambiental dispersa el haz hacen que la luminoso en el interior de una cueva. abundancia de raíces sea elevada en estas cuevas, y por lo tanto de gran importancia en el aporte energético. Otra característica típica del medio hipogeo es la estabilidad térmica. Una cueva profunda, al encontrarse aislada de las fluctuaciones externas, suele presentar una temperatura media anual constante, con un valor generalmente coincidente con la media anual de la localidad donde se encuentra la cavidad. En ocasiones, las emisiones radioactivas o geotérmicas, como ocurre en determinadas galerías o tubos volcánicos, pueden elevar considerablemente estos valores pero no es lo habitual. La infiltración del agua superficial y la escasa evaporación llegan a saturar la atmósfera de las cavidades produciendo condensaciones. La humedad relativa alcanza así altos niveles, lo que tiene una importancia trascendental para la fauna subterránea. 21


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Perforación de una galería en Las Palmas de Gran Canaria (1920-1925).

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El flujo continuo de agua transporta nutrientes y minerales al interior de la Mina de Los Llanetes (Gran Canaria). Su caudal permanente y la abundancia de raĂ­ces la convierten en un oasis de fauna subterrĂĄnea.

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A efectos prácticos, los animales cavernícolas se enfrentan a un ambiente semiacuático, lo que acarrea importantes consecuencias sobre sus adaptaciones morfológicas y fisiológicas. En resumen, cuando un animal “se aventura” al interior terrestre tiene que afrontar adversidades en la mayoría de los casos insalvables. Superando las restricciones espaciales y de movilidad, se va a encontrar con un ambiente muy severo dominado por la escasez de nutrientes, la ausencia de luz, una atmósfera enrarecida y una humedad próxima a la saturación. Una amalgama de sinsabores que pone a prueba la resistencia de cualquier organismo, y que precisamente por ello impulsará mecanismos evolutivos que fraguarán en adaptaciones extraordinarias.

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Las raĂ­ces son un importante aporte nutritivo en los tubos volcĂĄnicos (Hawaii).


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¿Hasta dónde profundiza la vida? Ya hemos hecho mención a que la escasez de nutrientes es la principal causa de la pobreza específica del subsuelo. Pero, ¿dónde se encuentra el límite de lo habitable? En el año 2008, una mina de oro sudafricana ha dado la respuesta más extrema. A 3 km bajo tierra, a 60 ºC y en ausencia de oxígeno se descubrió una bacteria posterior- mente bautizada como Desulforudis audaxviator. Este organismo se sustenta de minerales y subproductos procedentes de la desintegración radioactiva del uranio. Existen bacterias extremófilas que persisten en condiciones aún más adversas, como en aguas termales a 113 ºC, pero hasta ahora D. audaxviator es el ser vivo que acota los límites de lo habitable en la profundidad terrestre.

El metabolismo de bacterias como Desulforudis audaxviator, que habita en el subsuelo de Sudáfrica a 3 km de profundidad, puede ser la clave para desentrañar la existencia de vida en otros planetas. Puesta de Sol en el planeta Marte (fuente: NASA-Wikimedia Commons).

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VIVIR EN LAS CAVERNAS Lejos de experimentar sorpresa porque algunos de los animales cavernícolas sean muy anómalos…, me sorprende sólo que no se hayan conservado más restos de la vida antigua, debido a la competencia menos severa a que habrán estado sometidos los escasos habitantes de estas obscuras moradas. Charles Darwin, El origen de las especies La máquina del tiempo La vida se originó en el agua. Allí aparecieron las primeras células, los primeros seres coloniales y los organismos complejos. De la orilla de los mares y lagos surgieron los primeros “pasos” que colonizaron el medio terrestre. Desde entonces, la vida se ha expandido inexorablemente por todos los rincones del planeta. Los artrópodos terrestres aparecieron hace unos 470 millones de años. Bosque del Carbonífero Alcanzaron tallas enormes durante el Carbonífero (libélulas de 75 cm de envergadura y ciempiés de 1 m de longitud). Pero no fue hasta la expansión de 27


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las plantas con flores, durante el Cretácico, cuando se produjo la gran explosión de los insectos. En la actualidad, los artrópodos dominan el planeta - al menos el 80% de las especies animales conocidas (Chapman, 2005) - y con esa riqueza no es de extrañar que también sea el grupo dominante en el medio subterráneo. La vida pues, no se originó en las cavernas. Todos los animales cavernícolas proceden de antecesores epigeos, que habitaron o aún lo hacen, sobre la superficie y que en algún momento de su historia evolutiva originaron un nuevo linaje, que se especializó en el medio subterráneo.

Maiorerus randoi es un troglobio exclusivo de la isla de Fuerteventura. Pertenece a un grupo de arácnidos (Opiliones, Phalangodidae) típicos de zonas tropicales. Probablemente sus antecesores epigeos poblaron Fuerteventura cuando esta isla era mucho más húmeda y exuberante.

Los habitantes de las cuevas pueden ser animales de origen relativamente reciente, pero también “fósiles vivientes”; testigos de épocas pretéritas, que acantonados en sus cuevas, han sobrevivido a los cambios acontecidos en superficie. En este caso la fauna cavernícola puede ofrecer sustancial información de 28


cómo fue la vida en el pasado, una pieza con la que reconstruir la historia del tiempo. El estrés de las cuevas y la rapidez evolutiva El medio subterráneo profundo es habitualmente un entorno muy estresante: escasez de nutrientes, bajo nivel de oxígeno, una atmósfera saturada… factores todos ellos que influyen sobre cualquier ser vivo de forma crítica, sometiéndolo a una intensa tensión metabólica. Estudios recientes han puesto de manifiesto que el estrés puede incrementar las tasas de mutación, y en consecuencia acelerar los procesos evolutivos (Maresca & Schwartz, 2006). En efecto, los factores ambientales severos pueden interferir sobre el normal funcionamiento de los genes reguladores (aquellos que modulan la acción de otros grupos de genes). Cuando estos genes fallan, se expresa un mayor número de mutaciones que a nivel reproductivo se traduce en una mayor variabilidad de los descendientes; un verdadero caldo de cultivo para el origen de nuevos diseños y especies (Barja de Quiroga, 1993). Un curioso caso de la rapidez de los cambios adaptativos se manifiesta en uno de los muchos experimentos que se han realizado con la mosca de la fruta (Drosophila subobscura) (en Weiner, 2002). Al criarse ejemplares de D. subobscura en completa oscuridad y tan sólo cuando habían transcurrido 14 generaciones, los machos intentaron copular directamente con las hembras, sin realizar la instintiva danza de cortejo. Un claro 29


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ejemplo de cómo la oscuridad puede afectar al comportamiento de los individuos y establecer las primeras barreras reproductivas que propicien la diferenciación de las poblaciones. Lamentablemente, en este caso parece que apagar la luz elimina el romanticismo. El elixir de la juventud Gran parte de la fauna troglobia vive más que sus congéneres epigeos, en algunos casos de forma notoria. Por ejemplo, el isópodo Venezillo tenerifensis, una cochinilla de la humedad que vive en tubos volcánicos de Tenerife, puede vivir hasta 8 años en condiciones de cría artificial, edad muy superior a la que alcanzan sus parientes de superficie (Zimmer & Topp, 1999). Las cucarachas del género Loboptera, con 12 especies en el archipiélago canario, tienen representantes cavernícolas que pueden llegar a vivir cinco veces más que sus parientes epigeos (Delgado, 2002). Extrapolando - de forma grosera por supuesto - a la escala de un ser humano, podríamos estar hablando de alcanzar la cifra nada despreciable de 350 años. Sirtuina, enzima implicada en el antienvejecimiento. (fuente: Boghog2 - Wikimedia commons).

¿Qué mecanismos subyacen a esta elevada longevidad? Actualmente existe un gran consenso en que la prolongación de la vida se debe a la restricción calórica y a la disminución de la tasa metabólica. Ambos fenómenos activan mecanismos bioquímicos que retrasan los procesos de 30


envejecimiento, en el que juegan un papel fundamental las sirtuinas (Sampedro, 2009). Estas enzimas se activan como respuesta al estrés (en la inanición, por ejemplo), y son las responsables de prolongar la vida celular y retrasar el envejecimiento. Los habitantes cavernícolas parecen conocerlas desde hace tiempo. El reino de los ciegos Quizás el aspecto más llamativo y definitorio de la mayoría de las especies cavernícolas sea la reducción del aparato ocular. Esta se experimenta en distintos niveles, desde una disminución en el número de omatidios y tamaño del ojo (microftalmia) hasta su desaparición total (anoftalmia). En contra del popular refrán “En el reino de los ciegos, el tuerto es el rey”, en el medio subterráneo “gobiernan” los más ciegos, precisamente porque la falta de visión no es un inconveniente, sino más bien lo contrario. Una mutación que produzca atrofia del aparato ocular conferirá varias ventajas a su portador: se ahorrará el gasto energético que supone la formación y mantenimiento de esos órganos, y lo que es más importante, durante el proceso de desarrollo (embriogénesis) facilitará que ocupen su lugar otras estructuras sensoriales más ventajosas, como las táctiles y olfativas. Las conexiones nerviosas y las regiones del cerebro que se dedicaban al sentido visual, ceden espacio al desarrollo de áreas sensitivas que aportan información aquí más valiosa. El alargamiento de antenas y apéndices responde precisamente a esa función, la de albergar un mayor número de sensilios, sobre todo mecanorreceptores y quimiorreceptores, pero en el caso de las 31


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patas está más discutido, creyéndose que responde a una mejora en el rendimiento energético de la locomoción.

Arañas de la familia Gnaphosidae, el ejemplar de la izquierda es troglobio y carece de ojos.

Por eso, aquellas especies que manifiesten reducción de su aparato ocular tenderán a consolidarse en el medio subterráneo. No sufrirán perjuicios por la pérdida de visión, y sin embargo les permitirá ser más economizadores y efectivos en la explotación de su nuevo hábitat. Respirar por la piel y el triunfo de lo sencillo Todos los sistemas vivos tienden a obtener el máximo beneficio con un mínimo costo, y este principio cobra mayor importancia en ambientes donde no abundan los recursos. Las soluciones más sencillas, aquellas más efectivas energéticamente, darán una enorme ventaja a sus portadores. Eso precisamente es lo que han logrado muchas de las especies cavernícolas a través de diferentes vías adaptativas. 32


La despigmentación es típica de los animales cavernícolas, como se aprecia en este pececillo de plata (Cueva del Llano, Fuerteventura).

La mayoría de los troglobios presentan una coloración más tenue que la de sus congéneres epigeos, hasta el extremo en algunos casos de ser completamente blancos o traslúcidos. Este fenómeno responde a la falta de operatividad de las células pigmentarias, que en ausencia de luz no se activan. Pero también existe una despigmentación asociada a la reducción del espesor de los tegumentos (la piel o exoesqueleto de los insectos). Bajo la protección de las cuevas, ya no es necesaria una cutícula que evite la deshidratación; pero además, la reducción de dicho tegumento puede conllevar otra ventaja. Cuando un ser vivo reduce su piel al mínimo imprescindible, puede activar el sistema de intercambio gaseoso más efectivo del reino animal: la respiración cutánea (Barja de Quiroga, 1993). La elevada humedad ambiental de las cavidades permite que muchos troglobios sustituyan la respiración traqueal por una cutánea, un ahorro energético que opta por la simplificación. El inconveniente reside en la enorme 33


Fauna cavernícola de Gran Canaria

vulnerabilidad de unos tegumentos delgados, ya que estos invertebrados expuestos a una atmósfera seca fallecen rápidamente por deshidratación. Pero la economía en las cavernas va más allá. Muchas especies hipogeas presentan una baja tasa metabólica comparada con la de sus parientes epigeos. Esta ralentización supone una enorme ventaja, pues permite subsistir durante más tiempo con menos alimento. Se supone que la alta concentración de CO2 tiene, en parte, mucho que ver en la disminución del metabolismo. ¿Y qué ocurre con la reproducción? ¿No es éste un gasto energético considerable en la vida de cualquier animal? Pues también aquí se ahorra, nada de altos índices de natalidad. Muchos seres cavernícolas reducen su tasa reproductiva, adoptando lo que en biología se denomina una estrategia de tipo k, tendiendo a disminuir la fecundidad y el número de huevos. Muchos animales aumentan las reservas de los huevos con el fin de disminuir la fase móvil de la larva, incrementando su éxito reproductivo (Bellés, 1987). La estrategia se basa en invertir mucha más energía en los descendientes, con el fin de mejorar su expectativa de vida. Además, los adultos de algunas especies presentan neotenia (Howarth, 1983), un fenómeno evolutivo caracterizado por mantener en la fase adulta caracteres típicos de fases juveniles, que en determinadas condiciones puede ser muy ventajoso.

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Ser cavernícola Las cuevas no sólo albergan animales exclusivos del medio subterráneo. En su interior se pueden encontrar ejemplares que han entrado accidentalmente, que utilizan el lugar como refugio temporal, que sólo acceden a él para reproducirse, etc. Por eso, en bioespeleología se ha intentado buscar un criterio universal para clasificar la fauna de las cavernas (Sket, 2008). La opción más extendida se basa en el grado de adaptación o troglomorfismo de las especies, que podría resumirse en las tres categorías siguientes: Troglobios: los verdaderos cavernícolas. Animales exclusivos del medio subterráneo, que desarrollan en él todo su ciclo vital. Presentan adaptaciones muy marcadas a este medio. Troglófilos: habitan con frecuencia en cuevas y son capaces de completar su ciclo vital en ellas, pero también se les puede encontrar fuera. Son animales que huyen de la luz (lucífugos) y amantes de la humedad (hidrófilos), no suelen presentar las adaptaciones morfológicas típicas de troglobios, y de hacerlo las tienen poco acentuadas. Trogloxenos: nunca desarrollan todo su ciclo vital en el medio hipogeo. Pueden utilizarlo como refugio temporal, o bien aparecer accidentalmente en él. No presentan ninguna adaptación especial, y suelen aparecer sobre todo en el tramo inicial de las cuevas.

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36

 Ausencia de ojos, o en su defecto reducción de su tamaño.

 Apéndices y patas alargados, que mejoran el tacto y la capacidad olfativa.

Leptodirus hochenwartii fue el primer insecto troglobio descrito en el mundo. Habita en cavernas de la península balcánica.

 Coloración blanquecina o más tenue que sus congéneres epigeos.

CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS DE UN TROGLOBIO Fauna cavernícola de Gran Canaria


LAS ENTRAÑAS DE GRAN CANARIA Los primeros pasos de la espeleología en Canarias A finales del siglo XVIII (1774-1776) ciertos personajes ilustres mostraron interés por las grutas canarias. Las primeras referencias escritas son de la mano de D. Cristóbal Afonso, referidas a la Cueva de los Guanches (hoy cueva de San Marcos) en Icod de los Vinos, que aquí reproducimos: Tendrá esta cueva obscura medio cuarto de legua de largura, esto es, lo que anduvimos, que lo demás ya no lo vimos: dicen algunos que su asiento tiene Eolo en la cueva, que es del viento: lo mas cierto, que el fuego abrio esta gruta que aunque la tierra se resiste bruta, de su ardor oprimida, á sus volcanes les franqueó salida: con tan fuertes razones, vienne del Pico estos bocarrones. (Bethencourt y Castro, J. 1776) Se tiene constancia de incursiones posteriores, gracias a una topografía de la Cueva del Viento (Tenerife) elaborada en 1891 por unos turistas ingleses. A mediados del siglo XX la espeleología ya se ejercía como actividad deportiva y científica, aunque por lo general emprendida por naturalistas o aventureros sin una preparación específica. Con la llegada de la etapa moderna de esta disciplina, en torno a 1970, comienzan las expediciones emprendidas por equipos cualificados, que exploran las cuevas desde múltiples facetas. Según Rosales (1996) esta etapa se inicia 37


Fauna cavernícola de Gran Canaria

con la llegada de nuevas técnicas. Para dicho autor habría que destacar varios hitos en la historia de la espeleología canaria (y por extensión de la bioespeleología) algunos de los cuales destacamos aquí: o En 1975 se realizan los primeros campamentos de espeleología en Lanzarote, completándose la topografía de la montaña de Tinguatón. o Campamentos regionales en la Cueva del Viento. Se descubre por primera vez un troglobio que más tarde se conocería como Loboptera subterranea. o Primeros estudios bioespeleológicos con el hallazgo de más de sesenta nuevas especies y realización de tesis doctorales.

Visita a la Cueva del Hielo (Tenerife, 1900-1905), (Anónimo-FEDAC).

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En Gran Canaria los primeros estudios espeleológicos se realizan en la Sima de Jinámar, más conocida por episodios trágicos que por sus valores naturales. Por lo que respecta al ámbito estricto de la bioespeleología, desde finales del siglo XIX los ambientes anquialinos de cuevas sumergidas de Lanzarote habían despertado gran interés en la comunidad científica (Koelbel, 1892; Calman, 1904), y han continuado hasta hoy en día aportando resultados muy relevantes (Wilkens et al., 1986; Koenemann, et. al., 2009). Sin embargo, las cuevas de ambiente terrestre no se comenzaron a estudiar bajo aspectos biológicos hasta principios de la década de 1980 (Oromí & Martín, 1990). El inicio de dichas investigaciones corrió a cargo del Grupo de Investigaciones Espeleológicas de Tenerife (GIET), que prospectando múltiples cuevas en diversas islas descubrieron gran cantidad de especies troglobias. Uno de los principales trabajos realizados sobre el MSS en Canarias fue objeto de una tesis doctoral (Medina, 1991), en la que se describía y estudiaba un nuevo tipo de medio hipogeo, el denominado medio subterráneo superficial volcánico (Oromí et al., 1986). También fue un impulso destacable la aportación del Gobierno de Canarias y la Unión Europea para subvencionar el proyecto LIFE-NATURE “Conservación de la fauna invertebrada cavernícola de las islas de Tenerife, La Palma y El Hierro”, realizado por el GIET entre 1999 y 2001. En La Palma hubo una gran actividad espeleológica desde 1992, desarrollada por el Grupo de Espeleología Benisahare-La Palma (que a partir de 2003 pasaría a denominarse GE Tebexcorade-La Palma); de forma que la fauna hipogea de esta isla es la mejor conocida en Canarias. Además, Rafael García ha llevado a cabo amplias prospecciones del MSS en ella, habiendo 39


Fauna cavernícola de Gran Canaria

dado como resultado una considerable riqueza en especies hipogeas y endogeas, sobre todo de coleópteros curculiónidos (García, 2003; García & Oromí, 1996), éxito que se ha ido extendiendo a otras islas (García et al., 2007). Una isla inexplorada En Canaria no faltan muy bellas grutas naturales, como la del lugar de Agaete, hermoseada de estalactitas, espatos calcáreos y cristales de Islandia;… Viera y Clavijo, Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias

La escasez de tubos volcánicos en Gran Canaria es la principal causa de que su medio subterráneo no haya suscitado interés. La antigüedad geológica y la convulsa génesis del edificio insular han tenido mucho que ver en esta situación. Gran Canaria se forma a partir de episodios volcánicos que implican movimientos de hundimiento, levantamiento y procesos erosivos que le confieren una enorme complejidad. El origen de la isla data de hace 14,5 millones de años. Desde entonces han acontecido tres ciclos eruptivos (de construcción) separados por periodos de inactividad, durante los cuales los agentes erosivos se encargaron de desmontar gran parte del relieve. En efecto, tras formarse la isla en escudo comenzó un proceso de erosión muy prolongado que desmanteló el edificio insular; tras éste, dio comienzo el Ciclo Roque Nublo, con erupciones de tipo “nube ardiente” que cubrieron con nuevos materiales toda la isla, llegando incluso a colmatarla por completo. Posteriormente, hace unos 3,5 millones de años se reiniciaron las erupciones, sobre todo en la franja noreste de la 40


isla. El terreno formado por esta última fase, junto con las manifestaciones volcánicas subhistóricas, es el que alberga las principales cavidades volcánicas conocidas. No obstante, la relativa antigüedad de estas manifestaciones lávicas se traduce en unas cuevas “envejecidas”, que en la mayoría de los casos se encuentran desplomadas o fuertemente disgregadas por los agentes erosivos.

Perspectiva desde el mar del volcán Anatahan, en el archipiélago de las Marianas. Las erupciones durante el Ciclo Roque Nublo, en la isla de Gran Canaria, se caracterizaron por su enorme violencia de modo similar a como se observa en la imagen (fuente: NOAA).

Por ello, no es extraño que en la actualidad sólo se conocieran cuatro cavidades naturales de cierta relevancia: la Sima de Jinámar, la Cueva de Los Arrepentidos, la Cueva de La Luna y la Cueva del Fosforito. Todas han sido objeto en alguna ocasión de exploraciones más o menos intensas, pero en todas las visitas 41


Fauna cavernícola de Gran Canaria

realizadas se han obtenido escasos resultados biológicos. De hecho, la única especie que se conocía con ciertas adaptaciones al medio hipogeo era la cucaracha Symploce microphthalma, habitante tanto de MSS como de cuevas.

Cueva de La Luna

Afortunadamente, podemos afirmar que el patrimonio subterráneo de Gran Canaria es más rico de lo que inicialmente se estimaba. Las cavidades volcánicas que ahora barajamos superan la decena - no todas practicables - y reúnen una fauna hipogea de gran interés.

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Las cavidades volcánicas Después de una ardua fase de recopilación bibliográfica, comunicaciones personales y tras una intensa exploración de campo, se ha elaborado al fin un listado preliminar de las cavidades volcánicas más interesantes de Gran Canaria, que a buen seguro seguirá ampliándose en el futuro. LOCALIDAD

TIPOLOGÍA

MUNICIPIO

Tubo volcánico

Santa Lucía de Tirajana

2. Cueva de La Luna

Tubo volcánico

Santa Lucía de Tirajana

3. Cueva de Temisas

Tubo volcánico

Santa Lucía de Tirajana

4. Cueva Grande M. Negro

Bloque errático

Moya

5. Cueva de Los Canarios

Tubo volcánico

Moya

6. Sima de Cueva Grande

Sima

Vega de San Mateo

7. Cueva M. del Verdugado

Tubo volcánico

Santa María de Guía

8. Sima de Jinámar

Sima

Telde

9. Cueva de La Furnia

Dique vaciado

Las Palmas de G. C.

10. Cueva de El Palmar

Tubo volcánico

Mogán

11. Cueva del Fosforito

Tubo volcánico

Ingenio

12. Cueva de Los Frailes

Tubo volcánico

Ingenio

13. Los Caboquitos

Tubo volcánico

Gáldar

1. Cueva de Los Arrepentidos

La heterogeneidad de las cavidades es amplia. Nos encontramos con tubos volcánicos, simas, e incluso bloques erráticos ahuecados. En las siguientes páginas se realizará una breve descripción de aquellas cavidades con mayor valor biológico, como es el caso de la Cueva de Los Arrepentidos - el mayor tubo volcánico de la isla – la amplia Cueva de La Luna, y Cueva Grande de Montañón 43


Fauna cavernícola de Gran Canaria

Negro (la gruta más reciente de Gran Canaria, con 3.000 años de antigüedad). Aunque de escaso interés faunístico, también describiremos por su novedoso descubrimiento la Sima de Cueva Grande, que con sus 76 m de desarrollo rivaliza con la archiconocida Sima de Jinámar.

En cavidades con elevada humedad se pueden observar multitud de hongos.

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CUEVA DE LOS ARREPENTIDOS Con 201 m de desarrollo, este tubo volcánico es actualmente la mayor cavidad conocida en Gran Canaria. Se encuentra en el municipio de Santa Lucía de Tirajana, a una altitud de 971 m. Consta de un único tubo principal con escasas ramificaciones y de corto recorrido. El primer tramo transcurre paralelo y muy próximo al escarpe del barranco, estimándose una distancia entre la pared de la cueva y el talud de tan sólo 3 m en algunos puntos; el resto es una gatera descendente que se aleja de la pared del barranco, llegando a tener un máximo de 45 m de potencia de terreno sobre ella. La cueva está muy deteriorada en varios puntos, tanto por su edad como por las embestidas del barranco cuando el cauce discurría a la altura de su boca. Abundan los sedimentos terrosos pulverulentos, testigos de una humedad relativa no muy elevada que varía entre el 56% y el 70%. La temperatura media es de 13,8 ºC. No presenta raíces, pero sí pequeños rezumaderos de agua. En algunas partes más estrechas de la gatera es posible observar los estafilitos y escoria originales. Por lo que respecta a la fauna vertebrada es notoria la presencia de la rata común (Rattus rattus). En cuanto a la fauna invertebrada se han inventariado 17 especies, de las cuales habría que destacar las dos especies troglobias Troglohyphantes sp. n. y Symploce microphthalma.

45


Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

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CUEVA DE LA LUNA La Cueva de la Luna se encuentra a 900 metros de altitud, en el barranco de Tirajana. Se caracteriza por presentar una temperatura media de entre 14-18,7 grados centígrados y una humedad relativa que varía entre 79,8 a 86 %. Al igual que en el caso anterior, carece de raíces pero sí existen pequeños rezumaderos de agua. Desde un punto de vista faunístico, se ha detectado la presencia de paloma bravía (Columbia livia canariensis) en la boca de entrada. En cuanto a la fauna invertebrada se encuentran los mismos patrones que en la Cueva de los Arrepentidos, se han inventariado 17 especies de las cuales habría que destacar las troglobias, Troglohyphantes sp.n y Symploce microphthalma Izquierdo & Medina, 1992. Este antiguo tubo volcánico, posiblemente la cueva más conocida y visitada de Gran Canaria, abre su amplia boca bien visible desde el pueblo de Santa Lucía de Tirajana. La cueva, de 86 m de desarrollo, es de dimensiones holgadas en la mayor parte de su recorrido, con excepción de un ligero estrechamiento a unos 30 m de la boca y dos gateras en su final. Al terminar su recorrido, el tubo presenta un estrechamiento en la parte inferior que finaliza impracticable, una zona que parece haber sido objeto de intentos de desobstrucción para localizar continuación de la cavidad. En este mismo lugar, pero en una cota superior, existe CUEVA DE LA LUNA Este antiguo tubo volcánico, posiblemente la cueva más , abre su amplia boca a 900 m de CUEVA DE LA LUNA Cueva de Los Arrepentidos 47


Fauna cavernícola de Gran Canaria

CUEVA DE LA LUNA Este antiguo tubo volcánico, posiblemente la cueva más conocida y visitada de Gran Canaria, abre su amplia boca a 900 m de altitud, siendo bien visible desde el mismo pueblo de Santa Lucía. La cueva, de 86 m de desarrollo, es de dimensiones holgadas en la mayor parte de su recorrido, con excepción de un ligero estrechamiento a unos 30 m de la boca y dos gateras en su final. Al terminar su recorrido, el tubo tiene un estrechamiento en la parte inferior que lo hace impracticable, una zona que parece haber sido objeto de intentos de desobstrucción para localizar una continuación de la cavidad. En este mismo lugar, pero en una cota superior, existe una estrecha gatera difícil de practicar, que finaliza sellada de modo natural por la lava. La temperatura de la cavidad oscila entre los 14 - 18,7 ºC y la humedad relativa entre el 79,8 % - 86 %. Al igual que en la Cueva de Los Arrepentidos carece de raíces, pero sí existen pequeños rezumaderos de agua. La paloma bravía (Columbia livia canariensis) nidifica en la boca de entrada de la cavidad. En cuanto a la fauna invertebrada se encuentra el mismo patrón que en la Cueva de Los Arrepentidos: 17 especies inventariadas, dos de las cuales son troglobias, Troglohyphantes sp. n. y Symploce microphthalma. A título de curiosidad, cabe destacar que el primer tramo de esta cueva era usado antaño por algunos vecinos del pueblo para veranear en periodos de calor extremo.

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49

Cueva de La Luna


Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

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CUEVA GRANDE DE MONTAÑÓN NEGRO Aunque de escasas dimensiones, la geomorfología de esta cavidad es cuanto menos muy interesante. Se trata de una cueva asociada a la fracturación en su base de un bloque escoriáceo errático, de la colada de Montañón Negro (1.443 m de altitud). Pese a su nombre («Cueva Grande»), el desarrollo de la cueva alcanza sólo 56 m, con un desnivel máximo de -4 m. Este hecho confiere a su fauna un marcado carácter edáfico, pero su estanqueidad climática (8,1 - 11,6 ºC) y elevada humedad relativa (81 - 87 %) permite que puedan desarrollarse troglobios. Entre las 22 especies inventariadas se ha descubierto un nuevo escarabajo cavernícola, Medon sp. n.

Colada volcánica de Montañón Negro; con 3.000 años de antigüedad es una de las manifestaciones eruptivas más recientes de Gran Canaria. 51


Fauna cavernícola de Gran Canaria

Por toda la cueva están presentes los indicios de la actividad humana, ya sean recientes o prehispánicos, representados estos últimos por abundantes restos de cerámica. Posiblemente la cueva supuso un buen refugio para los aborígenes, como lugar de captación de agua, y quizá para la extracción de rocas como la obsidiana con la que confeccionar útiles de trabajo.

Excrecencias minerales en el techo de Cueva Grande de Montañón Negro.

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Cueva Grande de Montaùón Negro 53


Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

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SIMA DE CUEVA GRANDE Esta sima, de elevadas dimensiones, fue descubierta en la excavación de una galería en el municipio de la Vega de San Mateo, a 1.559 m de altitud. La sima desciende hasta -39 m a partir de la galería, y desarrolla unos 76 m en un único ramal. La temperatura media y la humedad relativa rondan los 16,5 ºC y el 75 %, respectivamente. Según nos han comentado los lugareños, tras el descubrimiento de la galería se instaló un tubo de hormigón, con la finalidad de bombear la bolsa de agua que se encontraba llenando la cavidad natural en el momento de su descubrimiento. De acuerdo con nuestra topografía, esto supondría un volumen aproximado de 3.400.000 litros de agua acumulados en el momento de perforar la sima. En cuanto a la fauna invertebrada se trata de un lugar paupérrimo, con tan sólo dos especies inventariadas y ninguna de ellas troglobia. Las paredes del fondo de la sima están por completo recubiertas de arcilla, lo que unido a su profundidad (unos 80 m de la superficie) supone un verdadero inconveniente para la existencia de fauna invertebrada, al estar colmatada la red de fisuras.

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Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

Sima56de Cueva Grande


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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Otras cavidades de menor desarrollo, como la Cueva de Temisas y la Cueva de El Palmar, tienen escaso valor faunístico. Sin embargo, la primera destaca por ser la única gruta de trazado laberíntico conocida en Gran Canaria. Posee al menos tres bocas que se abren en el corte de la carretera de Agüimes a Santa Lucía. El desarrollo total puede superar los 70 m debido a las diversas ramificaciones que posee (hasta cinco gateras laterales). Cueva de Temisas

La Cueva de El Palmar (en las inmediaciones existe el topónimo Cueva de la Brusca, que podría corresponderse con esta cavidad) se encuentra en el barranco de Arguineguín, a una altitud de 143 m. Es el único tubo volcánico que se ha prospectado en la Paleocanaria (el sector más antiguo de la isla). Consta de una sola galería de amplias dimensiones, deteriorada con abundantes derrumbes y muchísimo polvo. Hacia el final de la cueva, la superación de un estrechamiento nos conduce a una pequeña sala donde el tubo finaliza en un angosto laminador 58


situado en un nivel superior. Sus niveles de humedad son muy bajos, próximos al 55%. Por último, no podemos dejar de mencionar la histórica Sima de Jinámar. Con sus 76 m de desnivel es la cavidad más conocida de la isla. En expediciones realizadas por otros equipos de investigación no se ha detectado fauna de interés.

Cueva de El Palmar

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Minas de agua: laboratorios subterráneos Como ya se ha descrito, la escasez de cuevas naturales en Gran Canaria ha determinado la necesidad de barajar otros modos de acceso al medio subterráneo. Las galerías de agua parecían una buena opción. Estas obras hidráulicas, ampliamente distribuidas por la geografía insular y en su gran mayoría en estado de abandono, presentan en ocasiones condiciones ambientales similares a las encontradas en las cavidades naturales. Además, puntualmente conectan con grietas o cavernas que potencialmente pueden presentar poblaciones de invertebrados troglobios, ofreciéndose como “ventanas abiertas” o puntos de muestreo del MSP y MSS. Valores de riqueza (S), índice de Biodiversidad de Shannon-Wiener (IBS), índice de Margalef (IM), riqueza troglobios (ST), y proporción en % de ST/S para cada una de las localidades analizadas. Obsérvese como las galerías de agua se encuentran entre los enclaves de mayor diversidad y riqueza troglobia. LOCALIDAD Cueva Grande M. Negro

S 22

ST

IBS

IM

ST/S

1

2,35

4,18

4,5 %

Fuente Bebeideja

21

5

2,61

4,67

23,8 %

Mina de Los Llanetes

20

5

2,08

3,51

25 %

Cueva de Los Arrepentidos

17

2

2,34

3,18

11,7 %

Cueva de La Luna

17

2

2,32

2,95

11,7 %

Cueva de Temisas

10

0

1,84

2,45

0%

Cueva de El Palmar

5

0

1,49

1,92

0%

Mina de El Pinillo

4

0

1,01

1,11

0%

Sima de Cueva Grande

2

0

0,69

0,48

0%

Pero, ¿realmente las minas se comportan como auténticos laboratorios subterráneos? A juzgar por los resultados obtenidos, sí. 60


Después de rastrear 24 cavidades (minas y cuevas) y de analizar exhaustivamente nueve de ellas, las minas de agua han destacado por su gran riqueza troglobia. En tan solo dos de las tres galerías analizadas se ha observado el 80% del total de las especies cavernícolas descubiertas.

Relación de cavidades seleccionadas para el muestreo de fauna invertebrada. Círculos naranjas: localidades analizadas; círculos grises: enclaves descartados. Ortofoto de Gran Canaria (Grafcan-Mapa, cuadrículas de 5x5 km).

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Fuente Bebeideja, es una mina en la que se han detectado cinco especies troglobias: Pseudoniphargus sp.n Scotophaeus n.sp., un nicolétido (pececillo de plata) , Oromia sp. n. y Symploce microphthalma. Esta galería artificial para la extracción de agua tiene Fuente Bebeideja esm, unacon galería - actualmente situada en la un desarrollo total de 92 escaso desnivel (1,8improductiva m). La parte- inicial Vega de Arucas (Gran Canaria). Su elevada porosidad y los afloramientos parece haber sido excavada ampliando un tubo volcánico preexistente. de agua permiten la existencia de crustáceos acuáticos y hasta cuatro En su interior, muy húmedo 89,6 a 9855%. crecen raíces de Palmera especies más de troglobios endémicos. canaria (Phoenix canariensis). 62


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Fauna cavernícola de Gran Canaria

¿Cuevas o minas?: preferencias de la fauna hipogea Entre todas las cavidades prospectadas en Gran Canaria han destacado dos minas de agua por su excepcional riqueza troglobia. Pero, ¿qué condiciones son las que propician esa elevada riqueza? ¿Son las minas más idóneas qué las cuevas? El análisis de componentes principales (ACP) que se ilustra a pie de página, quizá ayude a esclarecer las respuestas. Con esta herramienta multivariante, las cavidades analizadas (minas y cuevas) se posicionan en el espacio en función de sus características ambientales, distanciándose entre ellas según su grado de diferencia (ver leyenda del gráfico). Biplot tras rotación Varimax (ejes F1 y F2: 70,59 %)

1,5

Sim ac g 1 po tenc po ro s pro f und 0,5 M .P inillo altitud

C .P alm ar edad

C . A rrepent ido s

tem p 0

C .T em isas

C .Luna M .Llanetes -0,5 humed C .M .N egro

F.B ebeideja

-1

-1,5 -1,5

-1

-0,5

0

0,5

1

1,5

- - e je F 1 ( 3 5 , 9 7 %) - - >

Representación gráfica del análisis de componentes principales (ACP) de las cavidades analizadas tras rotación de la varianza máxima. Los dos ejes-factores explican el 70,59 % de la variación observada. En líneas rojas se representan las variables ambientales (altitud, humedad, potencia, porosidad, edad geológica, temperatura y profundidad) que subyacen a la composición de cada eje. Círculos naranja: localidades con troglobios; círculos celestes: localidades sin troglobios. Se puede observar una ligera segregación entre las cavidades con troglobios y las que no los poseen.

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De la distribución observada en el gráfico del ACP se pueden extraer las siguientes apreciaciones: 1) Los troglobios se han observado tanto en cuevas como en galerías. 2) Las cavidades con troglobios comparten caracteresticas ambientales. 3) La humedad, la potencia (espesor de suelo existente entre la gruta y la superficie terrestre) y la porosidad (grado de compactación de la roca que forma la cavidad; clasificada desde, 1: muy porosa o agrietada, hasta 4: compacta o sellada) son las variables ambientales más determinantes para la existencia de fauna hipogea. Un análisis más profundo nos permite hacer el siguiente aserto: se puede observar una ligera segregación entre las cavidades con troglobios y las que no los poseen. Las cavidades con troglobios tienden a concentrarse en el margen negativo del eje Y - factor 2 (correlacionado con la potencia, porosidad, humedad y profundidad), mientras las cavidades sin troglobios se polarizan hacia el signo positivo de dicho eje (las localidades de Cueva de los Arrepentidos y Cueva de Temisas se desvían sutilmente de esta gradación). El eje X (correlacionado con la altitud, edad y temperatura del aire) ofrece mayor solapamiento entre localidades con y sin troglobios, sin que parezca discriminar claramente ambas clases. Las grutas con troglobios son más porosas y húmedas, a la vez que menos potentes y profundas. Por el contrario, a medida que nos desplazamos hacia el polo positivo del eje Y, las 65


Fauna cavernícola de Gran Canaria

cuevas serán más compactas, secas, potentes y profundas, disminuyendo la probabilidad de que presenten fauna cavernícola. Estas variables (humedad, porosidad, potencia y profundidad) podrían englobarse bajo un solo concepto denominado permeabilidad, que se definiría como la facilidad con la que una caverna permite el ingreso de nutrientes y energía, o favorece la percolación (flujo de agua a través de la matriz rocosa). Las cuevas serán más permeables cuanto menos potentes y/o más porosas, y en estas circunstancias los niveles de humedad relativa se elevan gracias a la infiltración del agua por fisuras de la roca. Observamos por tanto cómo el concepto de permeabilidad puede aglutinar la porosidad, potencia y humedad relativa. La profundidad juega un papel más ambiguo dentro del concepto de permeabilidad. La boca de acceso y otras conexiones con el exterior favorecen el ingreso de materia orgánica. En consecuencia, haciendo una interpretación laxa del término, una cueva poco profunda también será más permeable y productiva, pues facilita la deposición de materia orgánica u otras fuentes de energía. Pero a su vez, la escasa profundidad provoca que la caverna sea más sensible a las variaciones climáticas externas, lo que crea un ambiente poco propicio para la fauna troglobia. Debe existir, por consiguiente, una profundidad mínima, a partir de la cual se de la estabilidad adecuada de los parámetros climáticos que permiten la existencia de fauna hipogea. En resumen, la fauna cavernícola se ha detectado en aquellas cavidades permeables comprendidas dentro de los siguientes umbrales: 1. 2. 3. 4. 66

Humedad relativa (Hr) ≥ 63% Potencia (Pt) 2,5 – 17 m Porosidad (Po)1-3 Profundidad (Pr) ≥ 18 m


Dicho de otro modo, se han detectado troglobios en las siguientes circunstancias: Hr ≥ 63 %; Pt= 2,5-17 m ; Po=1-3; Pr ≥ 18 m Todo esto viene a traslucir que, independientemente del tipo de cavidad -sea una galería o una cueva- lo verdaderamente relevante para la existencia de fauna hipogea son las condiciones ambientales que imperan en la gruta. La Mina de Los Llanetes y Fuente Bebeideja han sobresalido respecto al resto de cavernas por la gran riqueza y abundancia de invertebrados. En ambos casos presumimos que la elevada densidad de raíces y la presencia de agua son los principales responsables de esa notable biodiversidad, al elevar el aporte nutricional del ecosistema e incrementar el número de nichos disponibles. Lo interesante de las galerías en Gran Canaria, una isla con escasas cavidades volcánicas, es su elevado número y amplia distribución. Se encuentran en todos los pisos de vegetación, toda clase de estratos geológicos y presentan una amplia variedad de formas y dimensiones. La perforación puede atravesar capas rocosas de distinta naturaleza, microfisuras u oquedades adecuadas para la fauna hipogea, e incluso seccionar tubos volcánicos “ocultos”. Realmente, la amplia distribución de galerías brinda la oportunidad de acceder al medio subterráneo en multitud de lugares que de otra manera hubiese sido inviable. La exploración de esta vasta red sólo ha comenzado… 67


Fauna cavernícola de Gran Canaria

GRAN CANARIA MAPA DE PERMEABILIDADES

La permeabilidad del sustrato es un factor esencial para la pervivencia de fauna hipogea. El mapa representado puede servir como modelo orientativo de las áreas potenciales de prospección (fuente: Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria).

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Profusa red de raíces creciendo sobre las aguas subálveas de la Mina de Los Llanetes. En este ambiente abunda el crustáceo acuático Pseudoniphargus sp. n.

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Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

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LOS TROGLOBIOS DE GRAN CANARIA Ha tenido que transcurrir mucho tiempo para que comience a desvelarse la fauna cavernícola de Gran Canaria. Tras muchos años y gracias a proyectos como el que se fragua en esta publicación, se ha podido abordar y por fin conocer las peculiaridades de esta interesante biota, que aunque oculta a simple vista, nos enseña muchos secretos sobre la naturaleza insular y los misterios de la evolución.

Izquierda: muestreo en cavidades para localizar fauna troglobia. Derecha: trampa de caída para la intercepción de invertebrados.

Aquí presentamos a los verdaderos protagonistas, los invertebrados que viven bajo nuestros pies.

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Los habitantes del acuífero En las minas de agua de Gran Canaria es posible localizar unos pequeños crustáceos acuáticos descritos como Pseudoniphargus spp. n. (Orden Amphipoda; Familia Melitidae). Se trata de dos nuevas especies cavernícolas que se han colectado en Acuífero de Gran Canaria (Fuente: Estudio científico de los recursos del agua en Canarias, SPA/ localidades bastante alejadas, lo que /69/515). hace presuponer que su hábitat potencial puede ser gran parte del acuífero insular. En Canarias se han descrito hasta la fecha ocho especies, aunque no se han localizado en Lanzarote, Fuerteventura e islotes circundantes (Sánchez, 1989; 1990; 1991; Stock, 1988). Estos anfípodos transitan por el subsuelo a través de fisuras inundadas, hasta llegar en ocasiones a bolsas o acúmulos naturales o artificiales de agua (galerías o minas). Son depredadores que buscan activamente a sus presas, que generalmente son ejemplares estigobios de menor tamaño (copépodos, otros pequeños crustáceos, etc.). La singularidad de este género radica en que vive exclusivamente en aguas subterráneas, desde marinas emplazadas en el litoral costero del Mediterráneo occidental y la isla de Madeira, hasta totalmente dulces, como manantiales y cuevas situados a más de 1.000 m de altura en la Península Ibérica. Se supone que es de origen marino, y que el proceso de ocupación de las aguas continentales y ulterior especiación por parte de sus integrantes ha venido mediado por regresiones marinas acaecidas en tiempos pretéritos, y que han dejado poblaciones aisladas tierra adentro (Stock, 1980). 72


Pseudoniphargus sp. n.

Pseudoniphargus sp. n.

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Los pequeños cazadores En el medio subterráneo de Gran Canaria existen predadores especializados. Es el caso de dos pequeños arácnidos que utilizan distintas estrategias para la captura de sus presas: el pseudoescorpión Microcreagrina sp. n. y una pequeña araña, Troglohyphantes sp. n. Microcreagrina sp. n. (Orden Pseudoescorpiones, Familia Syarinidae) colectada en la Mina de los Llanetes, es el primer pseudoescorpión cavernícola descubierto en Gran Canaria. Se trata de un taxón de características troglobias: anoftalmo, con despigmentación corporal y elongación relativa de los pedipalpos y patas, en comparación con las especies epigeas. Los pseudoscorpiones son minúsculos y completamente inofensivos, salvo para sus potenciales presas. Sus grandes pedipalpos, armados de potentes pinzas provistas de glándulas venenosas, son una herramienta perfecta para atrapar artrópodos de menor talla, como colémbolos, psocópteros, pequeñas arañas, etc. Es un grupo muy rico en especies adaptadas al medio cavernícola. Generalmente lucífugos tienen preferencia por los hábitats ocultos, encontrándose bajo cortezas, entre la hojarasca, bajo grandes piedras o derrubios. Este tipo de vida facilita que algunos ejemplares terminen por internarse bajo la superficie del suelo, y buena prueba de ello es la gran cantidad de especies endogeas e hipogeas descritas hasta ahora en el mundo. En Canarias los pseudoscorpiones han experimentado una radiación importante originando unas 45 especies, diversidad inusual para un archipiélago tan pequeño.

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Paraliochthonius tenebrarum

A

B

Aspecto típico de A: un pseudoscorpión epigeo (Chthonius machadoi canariensis) y B: uno hipogeo (Tyrannochthonius superstes). En A destacan los apéndices normales y la presencia de ojos, mientras que en B los ojos han desaparecido, los apéndices tienen un tamaño relativo mucho mayor, y el tamaño corporal también suele aumentar. Escala: 1 mm.

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Troglohyphantes sp. n. (Orden Araneae, Familia Linyphiidae), es una nueve especie de araña que se ha localizado en dos tubos volcánicos. Los linífidos son arañas amantes de zonas umbrías, por lo que no es de extrañar que formen parte habitualmente de la fauna de la entrada de cuevas y galerías. Sin embargo, muchos géneros se han adaptado de forma más acentuada a la vida hipogea, siendo en muchas áreas geográficas la familia con mayor riqueza en especies troglobias (Bellés, 1987). Son arañas tejedoras, que construyen sus telas en las cuevas, en los resquicios de las paredes y entre piedras grandes, a resguardo de las corrientes de aire, tal y como se pudo comprobar en la Cueva de La Luna. Son animales muy sensibles a variaciones microclimáticas, como ocurre en general con todos los troglobios, seleccionando las zonas más húmedas y estables de la cavidad. Con sus telas capturan pequeños insectos, incluyendo moscas troglófilas. Al necesitar de espacio suficiente para construir la trampa de tela, y capturar insectos voladores o saltadores, las especies de Troglohyphantes normalmente se localizan en cuevas, y prácticamente nunca en el Medio Subterráneo Superficial. Sin embargo, durante estudios paralelos al presente trabajo se han localizado ejemplares en el MSS, lo cual resulta extraordinario.

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Troglohyphantes oromii

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Una araña sin parangón En Fuente Bebeideja se capturó el único ejemplar de una gran araña cavernícola: Scotophaeus sp. n. (Orden Araneae, Familia Gnaphosidae). Se trata de una hembra adulta con una talla corporal de 6 mm. Esta especie presenta claras adaptaciones a la vida subterránea, con ausencia de ojos, cierta despigmentación del tegumento y alargamiento de sus apéndices. En muestreos realizados en MSS en Agaete se han colectado abundantes ejemplares de esta araña, lo que pone de manifiesto que se trata de una especie con una extensa presencia en el subsuelo insular. Los gnafósidos son una familia de arañas errantes o vagabundas, que no usan trampas de seda para cazar, sino que persiguen y capturan a las presas corriendo tras ellas. En Canarias hay cerca de cincuenta especies de esta familia repartidas en once géneros. Todas son de vida epigea y con ojos perfectamente desarrollados, a diferencia de esta nueva especie, que es hipogea y anoftalma. Lo más extraordinario de esta araña es que hasta la fecha no se conocía en el mundo ninguna especie de esta familia con claras adaptaciones a la vida hipogea, con lo que este descubrimiento adquiere aún mayor relevancia. Asimismo, es otro interesante caso de especiación insular por radiación adaptativa: la ausencia de otras arañas preadaptadas en las cuevas de Gran Canaria ha promovido la evolución de esta familia hacia el troglomorfismo, hecho que no se ha experimentado en otros lugares. En Tenerife y La Palma las arañas vagabundas troglobias están representadas por el género Dysdera (Fam. Dysderidae) y Agraecina (Fam. Liocranidae), que de momento se desconocen del mundo hipogeo de Gran Canaria. 78


Scotophaeus sp. n. 79


Fauna cavernícola de Gran Canaria

Un pececillo de plata singular Los ejemplares de este nuevo género y especie de zigentomo (Orden Zygentoma, Familia Nicoletiidae) fueron capturados en la Mina de los Llanetes y en Fuente Bebeideja, siendo mucho más abundante en la primera. Es un pariente próximo de los conocidos pececillos de plata, que frecuentan el interior de las casas.

Detalle de las escamas del tegumento de esta nueva especie de nicolétido.

Esta nueva especie presenta claras adaptaciones a la vida subterránea, siendo incapaz de sobrevivir fuera del medio hipogeo debido a sus adaptaciones extremas al medio subterráneo: cuerpo totalmente despigmentado, sin ojos, con patas y antenas alargadas. Su tamaño varía entre los 6 mm en los machos y los 7 mm en las hembras. 80


Nicoletiidae gen. nov., sp. n.

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

Hasta la fecha en Canarias solamente se conocían dos especies de este orden con adaptaciones cavernícolas: otro nicolétido de la Cueva del Llano (Fuerteventura), actualmente en estudio por parte de Gaju y Molero, y Neoasterolepisma caeca de la familia Lepismatidae, de cuevas de la isla de La Palma. Las restantes especies canarias del orden viven en ambientes epigeos.

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El legado tropical Symploce microphthalma es una cucaracha endémica de Gran Canaria. Es el único representante de este género en Canarias y ha sido encontrada tanto en el medio subterráneo superficial (MSS) como en el medio subterráneo profundo (MSP). Symploce engloba a 64 especies, principalmente del área intertropical, aunque algunas habitan zonas templadas (Beccaloni, 2007).

Symploce microphthalma

Como el resto de blatarios, S. microphthalma es omnívora, y probablemente aproveche recursos muy variados del hábitat subterráneo, que raramente abandona. Parece haber cubierto el nicho que especies del género Loboptera ocupan en el resto de las islas más occidentales. Las distantes localidades donde se ha avistado, incluyendo el sector más antiguo de la isla donde los 83


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hábitats hipogeos son escasos, indica la buena capacidad de adaptación y dispersión de este insecto por el medio subterráneo, tal como queda avalado por su presencia en tubos volcánicos, galerías de agua y MSS. En invierno, cuando la humedad ambiental es mayor, esta cucaracha se ha encontrado cerca de la superficie en zonas umbrófilas, bajo piedras o entre el picón grueso o las escorias de terrenos volcánicos recientes. Esto indica que S. microphthalma tiene una cierta tolerancia a los ambientes epigeos, y por tanto no debe considerarse un troglobio estricto. Atendiendo a la abundancia de ejemplares observados en diferentes localidades, parece que predomina más en zonas de medianías que en altitudes correspondientes al pinar. Un estudio más pormenorizado de las poblaciones de S. microphthalma podría esclarecer si existen varias especies alopátricas, como ha ocurrido con el género Loboptera en Tenerife (Izquierdo, 1997).

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Los escarabajos minúsculos Entre los grupos más exitosos del medio subterráneo se encuentran los escarabajos. Su enorme diversidad y su gran capacidad de . adaptación han propiciado la colonización de muchos tipos de hábitats. En Gran Canaria se han descubierto dos nuevas especies un carábido y un estafilínido que, a juzgar por su tamaño, deben desenvolverse bien entre las pequeñas fisuras del subsuelo. Lymnastis sp. n. En la Mina de Los Llanetes habita Lymnastis sp. n. (Orden Coleoptera, Familia Carabidae), un carábido con claras adaptaciones al medio endogeo. Los representantes canarios de este género son todos anoftalmos, de pequeño tamaño y de aspecto típicamente edafobio, aunque se encuentran también con frecuencia en el MSS y en cuevas, sobre todo en aquéllas que tienen derrumbes internos con clara conexión con el medio edáfico.

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Lymnastis sp. n. se localiza en acúmulos de tierra y en afloramientos de raíces. Estos acúmulos o derrubios son auténticos puntos calientes de biodiversidad. Así, en alguno de estos derrubios no era difícil observar ejemplares de S. microphthalma, Coletiniinae gen. n., sp. n., pseudoscorpiones, Lithobius sp., Lymnastis sp. n., así como otros invertebrados de menor tamaño (ácaros, colémbolos, etc.). En dicho hábitat este pequeño depredador puede encontrar fácilmente a sus presas. Este tipo de acúmulos de sustrato arcilloso es similar al que ocupan varias especies de Lymnastis en cuevas de Tenerife, como ocurre en la Cueva Labrada y en la Cueva de Felipe Reventón (Oromí et al., 2001). Aunque las adaptaciones de esta nueva especie son típicamente endogeas (pequeño, sin ojos, despigmentado y con apéndices cortos), de momento ha sido hallado solamente en cuevas. Se supone un habitante de ambientes edáficos, que penetra en cuevas naturales o artificiales que tienen conexión con el suelo suprayacente. Un poco más lejos, en Cueva Grande de Montañón Negro, fue colectada la nueva especie de estafilínido Medon sp. n. (Orden Coleoptera, Familia Staphylinidae). Sus ojos diminutos y una pigmentación levemente reducida parecen indicar que se trata de un animal con ciertas adaptaciones al medio hipogeo. La familia Staphylinidae es un grupo de coleópteros con facilidad para conquistar el medio subterráneo, ya que son insectos con tendencias higrófilas y lucífugas. El área del Magreb y Canarias reúne la mayor concentración del mundo de especies troglobias de esta familia (Hlaváč et al., 2006). De las seis especies del género Medon conocidas hasta la fecha en Canarias, tres han 86


sido citadas para Gran Canaria, sin que ninguna de ellas exhiba adaptaciones al medio subterrรกneo.

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Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

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Medon sp. n.


En muestreos recientes de MSS en Gran Canaria se han encontrado más ejemplares del género Medon con adaptaciones al medio hipogeo, que parecen pertenecer a la misma especie. Teniendo en cuenta la gran distancia existente entre las poblaciones conocidas, ésta especie debe abundar entre sustratos microcavernosos que faciliten su dispersión.

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Entre raíces Los gorgojos son harto conocidos por su “afición” a los frutos y semillas. Pero la relación de este tipo de escarabajos con las plantas es mucho más extensa. Alcanzan incluso las raíces, y es a través de ellas como acceden al medio subterráneo. El gorgojo del género Oromia (Orden Coleoptera, Familia Curculionidae), es un rizófago del que se ha identificado una nueva especie en Gran Canaria. A juzgar por las localidades donde se ha observado debe tener una distribución bastante amplia (ver mapa adjunto).

11 km

8 km

17 km

Localización conocida de tres especies cavernícolas de Gran Canaria. Su presencia en localidades distantes puede indicar que poseen una distribución potencial más extensa.

Se trata de un insecto probablemente endogeo, que ocasionalmente ocupa el interior de cuevas a las que llegan las 90


raíces del suelo superior; en las grutas nunca se ha encontrado en fases larvarias, dado que sus larvas son ápodas e incapaces de reptar por raíces aéreas verticales, debiendo hacerlo por las que están inmersas en tierra. Los ejemplares colectados en la mina de Fuente Bebeideja abundan sobre las raíces que cuelgan de las paredes, probablemente de palmera canaria (Phoenix canariensis). Los curculiónidos han demostrado ser un grupo con gran capacidad para ocupar el medio endogeo, pero muy raramente muestran fenotipos verdaderamente troglobios. Las especies que habitan el suelo son casi siempre rizófagas, devorando las raíces tanto en fases larvarias como de adultos. En Canarias, la poca profundidad a la que se encuentran las cuevas permite que las raíces alcancen su interior abundantemente, y por ello con cierta frecuencia se encuentran curculiónidos endogeos en las cavidades volcánicas. Los géneros Laparocerus, Oromia y Baezia son los únicos en el archipiélago que han originado endemismos locales adaptados a estos ambientes.

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Fauna cavernĂ­cola de Gran Canaria

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Oromia sp. n.


PROPUESTAS CONSERVACIÓN

DE

INVESTIGACIÓN

Y

La presencia de grandes cavidades volcá-nicas en el archipiélago canario ha despertado el interés por su exploración. Los hallazgos biológicos y el ánimo de determinados sectores de la sociedad por la preservación de estos espacios ha desencadenado su inclusión en la Red Canaria de Espacios Folleto informativo sobre la Cueva del Viento (Tenerife). Naturales Protegidos. Este ha sido el caso de la isla de Lanzarote con la Cueva de los Naturalistas y el Sitio de Interés Científico de Los Jameos, o en La Palma con el tubo volcánico de Todoque y la Cueva del Viento en Tenerife, a través del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Cueva del Viento-Sobrado. Por el contrario, la situación en Gran Canaria es bien distinta, no habiéndose llevado a cabo ninguna medida encaminada a la protección de sus escasas cavidades, básicamente por la inexistencia de información. Sin embargo, se ha confirmado que la isla alberga una interesante fauna hipogea, en gran parte desvelada en cavidades de origen artificial, que merecen y reúnen los requisitos necesarios para ser protegidas. Las medidas que se establecen a continuación deben servir como propuestas que contribuyan a paliar la situación de 93


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“abandono” que las cavidades de Gran Canaria sufren en la actualidad. MEDIDAS INSTRUMENTALES DE PROTECCIÓN •

Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos

Determinados enclaves como la Cueva de La Luna, Cueva de Los Arrepentidos, y en especial, la Mina de Los Llanetes, Fuente Bebeideja y Sima de Cueva Grande son grutas que por su valor faunístico, etnográfico, o geológico pueden reunir las condiciones necesarias para ser declaradas como Monumentos Naturales o Sitios de Interés Científico. • Hábitats y Lugares de Interés Comunitario Con la entrada en vigor de la Directiva 92/43/CEE relativa a la Conservación de los hábitats naturales y de la fauna y la flora silvestres, se elabora una cartografía de hábitats de interés comunitario a nivel nacional. En el listado se incluye el hábitat 8310 “Cuevas no explotadas por el turismo”, que se caracteriza por albergar especies cavernícolas altamente especializadas o endémicas.

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Mapa del hábitat de interés comunitario 8310 “Cuevas no explotadas por el turismo” en el territorio español (fuente: Ministerio del Medio Ambiente, Rural y Marino).


A tenor de la nueva información disponible, se debería revisar la representación de dicho hábitat en el archipiélago canario, incluyendo las nuevas zonas reconocidas en Gran Canaria. Figuras de protección territorial existentes en las localidades muestreadas.

LOCALIDAD Cueva de Los Arrepentidos Cueva de La Luna Cueva de Temisas Cueva de El Palmar

ENP

LIC

-

-

-

Macizo de Tauro II (ES 7011004)

Cueva Grande Montañón Negro Sima de Cueva Grande

MN Montañón Negro PP Las Cumbres PP Las Cumbres

Fuente Bebeideja Mina de Los Llanetes

-

Hoya del Gamonal (ES 7010040) -

ENP: Espacio Natural Protegido; MN: Monumento Natural; PP: Paisaje Protegido; LIC: Lugar de Importancia Comunitaria

• Catálogos de Especies Amenazadas y Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial La escasez de información sobre el estado de conservación de las nuevas especies descubiertas y la fragilidad de sus poblaciones, justifica la ejecución de acciones de investigación y preservación. El recién creado Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, al amparo de la nueva Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, puede ser la fórmula ideal para dar “cobijo” a muchas especies troglobias. No obstante, si 95


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tras una labor de análisis detallado se determina que algunas especies se encuentran en peligro de desaparición se podría proponer su inclusión en el Catálogo de Especies Amenazadas, tanto de ámbito estatal como autonómico. ACCIONES DE CONSERVACIÓN Existen diversas acciones fácilmente abordables que pueden contribuir a mejorar el estado de conservación de las cavidades, entre ellas destacan: • Cerramientos Una medida que se debe estudiar es el cierre de la boca de entrada de determinadas cavidades. En el caso de la Mina de Los Llanetes y de Fuente Bebeideja su interés faunístico justificaría la colocación de sendas puertas de rejas para evitar su degradación por las visitas incontroladas y el vertido de basuras. En la Mina de Los Llanetes debería realizarse una obra de refuerzo o consolidación de la campana de acceso, con el fin de mejorar la seguridad de la entrada y evitar el desplome de la estructura. Aunque en la actualidad no se ha detectado la presencia de murciélagos en las cavidades muestreadas, sería recomendable elegir un cerramiento que permita la entrada y salida de estos quirópteros. • Campañas de limpieza Las cavidades estudiadas soportan cierto uso por parte de la población local. Como efectos indeseados, hay presencia de residuos de diversa índole: restos de alimentos, envases, restos de 96


carburo, etc., por lo que sería recomendable la limpieza de restos contaminantes que puedan afectar al hábitat hipogeo. • Seguimiento Se han descubierto nueve especies nuevas para la ciencia y se ha realizado un primer inventario de las cavidades de Gran Canaria con interés faunístico. No obstante, son resultados preliminares que han servido para poner de manifiesto que un análisis más exhaustivo de la isla debe ser prometedor. Explorando un mayor número de cavidades se podrá conocer con mayor precisión la distribución y estado de conservación de esta peculiar fauna, a la par que propiciar nuevos descubrimientos.

• Campaña de divulgación Como medida encaminada al mejor conocimiento de nuestro medio subterráneo sería recomendable la realización de una campaña de sensibilización, dirigida a la opinión pública 97


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mediante la edición y difusión de material divulgativo, así como la exposición de charlas informativas.

Pósters y dípticos divulgativos del proyecto “Fauna invertebrada de las cuevas de Gran Canaria: valoración y conservación”.

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Estado y propuestas de conservación de las cavidades más relevantes. Fauna: valoración según la importancia de su fauna hipogea. Cons: Estado de conservación. LIC: Lugar de Interés Comunitario, SIC: Sitio de Interés Científico.

LOCALIDAD

CÓDIGO

Cueva de La Luna

GC/SLT-01

Cueva de Los Arrepentidos

GC/SLT-02

Cueva Grande M. Negro

GC/MY-02

AMENAZAS

FAUNA

CONS.

Visitas colectivas

Alta

Bueno

Visitas colectivas

Alta

Bueno

Media

Regular

PROPUESTAS -Inclusión en LIC

-Inclusión en LIC

Presencia de ratas Basura

-Sondeo paleontológico -Inclusión en LIC -Estudio de

Sima de Cueva Grande

GC/VSM-01

Sin constatar

Nula

Bueno

morfogénesis -Posible interés turístico y recreativo

Fuente Bebeideja

Mina de Los Llanetes

GC/AR-01

Vertidos y contaminación del subsuelo

-Cerramiento adecuado

Muy alta

Regular

-Declaración SIC

Contaminación del agua

-Cerramiento adecuado

Muy alta

GC/VQ-01

Sobreexplotación del acuífero

-Campaña de limpieza

Bueno

-Reforzar acceso -Declaración SIC

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Fauna cavernícola de Gran Canaria

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