Issuu on Google+


«Las familias de Dani Jarque y Antonio Puerta pagarían todo el dinero del mundo por estar en la situación que estoy yo en este momento». Sergio Sánchez el 6 de enero de 2010, días después de conocer la anomalía cardiaca que le alejaba de los terrenos de juego.

A

media voz, con un hilo de silencio entrecortado, Sergio Sánchez atenazado por el desconcierto de la inesperada noticia explicaba su sentir tras conocer el informe médico que le recomendaba el cese de toda actividad deportiva por una dolencia en el corazón. Bailándole las palabras, salidas de unos labios que se mordisqueaba para evitararrancar a llorar, el bravo y aguerrido defensa catalán buscaba el sincero abri-

go de la tragedia de dos compañeros de profesión, uno de ellos amigo de equipo, para iniciar a asumir su delicada realidad. Con la sacudida de ver cortadas sus alas, aquellas que le sirvieron a base de furia y dedicación para ganarse un puesto en el lateral derecho blanquiazul y a la postre un contrato en uno de los nuevos grandes del fútbol español, Sergio finalizaba una entrevista cargada de inocencia por la angustia que se sufre al padecer una enfermedad recelosa.


en una clínica especializada de Hamburgo. Un periodo de recuperación que tuvo su culminación el pasado 28 de diciembre de 2010 cuando Sergio Sánchez recibió el alta médica tras haber sido declarado apto para la práctica del fútbol. El pasado fin de semana Gregorio Manzano le incluyó en los convocados para librar batalla contra el Espanyol, no jugó…pero acabó debutando en Copa del Rey contra el Villarreal, para sentir el ritmo acelerado de la competición. Sergio es el rostro afortunado de un fútbol español que en los últimos años se ha visto golpeado por la fragilidad de los corazones de Puerta y Jarque, el españolista amigo de zaga e ilusiones de Sergio Sánchez en Montjuic. A Antonio y a Dani el corazón les frustró un camino edificado sobre el logro y la superación, sus corazones no aguantaron una segunda oportunidad. Además, Rubén de la Red, jugando con el Real Madrid en Irún, y Miguel García, con la elástica del Salamanca en el Helmántico, dijeron a adiós al fútbol profesional tras escalofriantes derrumbamientos sobrevenidos en directo ante las cámaras de televisión.

Día a día el joven futbolista fue asimilando la incertidumbre que aquel primer dictamen significaba para su carrera profesional. Le diagnosticaron un aneurisma –dilatación de la aorta- y, a pesar del pesimismo preponderante, el jugador inició El madrileño sufrió un desvanecimiento a una carrera de médicos para buscar una causa de un problema en el corazón y Misolución a su dolencia con el anhelo figuel un infarto. A ambos les falló el coranal de volver al verde, de volver a jugar. zón cuando disputaban partidos de alto niEn mayo de 2010, tras sopesar riesgos vel, pero consiguieron resarcirse del pánico y beneficios, los peligros eran pocos en para ganar la lucha. Sus corazones les han comparación a las ventajas. Puso su cora- dado una segunda oportunidad abriéndozón en manos del cirujano cardiovascular, les un nuevo horizonte en la vida cotidiana, el doctor Sierves quien le operó con éxito alejada de la competitividad profesional.


E

l Villarreal apuesta por un estilo de juego que encandila al aficionado, pero no nos engañemos, el juego únicamente maravilla si los resultados acompañan. Y así sucede con el conjunto amarillo. Se podría decir que las piezas de las que dispone Garrido son más que válidas para confeccionar un equipo ganador. Comenzando por la base con Diego López -sería internacional en casi cualquier selección- y terminando por los dos puntales Rossi y Nilmar. Incluso los menos habituales, como es el caso de Marcos Ruben, cumplen cuando se les necesita. Pero los buenos jugadores, como pasa en algunos grandes equipos, no lo son todo. Es aquí donde entra en escena un hombre que siguió la línea ascendente del equipo que ahora dirige. Garrido es el jefe de cocina de este espectacular Villarreal y lo es después de aprender el oficio como pinche. Conoce los entresijos del equipo a la perfección. Es un entrenador joven que aporta frescura a nuesta Liga. Su estrategia es clara: la posesión con sentido y criterio te lleva a lo más alto, pero no por ello estás exento de trabajo, sino todo lo contario. La presión al rival debe ser asfixiante. Cuanto antes y más arriba se robe mejor. Todo ello requiere un compromiso y creencia en lo que se hace por parte de la plantilla. Y no es algo que se entrene en una temporada. Pellegrini inició este proyecto junto con los entrenadores de las categorías inferiores, entre ellos el propio Garrido. Un trabajo de años que no hace más que dar frutos.

Los planos de un buen futuro

El Villarreal C.F. inició su historia en primera hace apenas 12 años, regresando a segunda en una única ocasión y volviendo con los ‘buenos’ al año siguiente. Pero su progresión ha sido vertiginosa y no precisamente azarosa. El ‘submarino’, como entidad, es casi tan grande o más que su reflejo en el campo. Un proyecto pensado para funcionar desde la base llevó al equipo a primera división y en poco tiempo le hizo subir como la espuma. El dinero fue clave, sí, pero la gestión mejor. Riquelme, Pires y un entonces desconocido en España Pellegrini, son los nombres propios que quedan en la mente de muchos, pero hoy en día podemos apreciar el espejo que supone el primer equipo castellonense para el Villarreal B o la celeridad y precisión con la que se toman decisiones en los despachos. El último ejemplo, la incorporación de Cicinho nada más conocerse la lesión de Ángel. Así se juega y así se compite.


¿Quién es? Una de las claves de este Villarreal es su centro del campo. Y el encargado de las tareas ofensivas en esa zona no es otro que Borja Valero. El jugador, de 26 años, ha alcanzado una madurez plena que, junto a su calidad, hacen de él un futbolista de primer nivel. Tras no contar para el Real Madrid, Valero fichó por el Mallorca y, después de un breve paso por el West Bromwich y jugar una temporada más en calidad de cedido con el Mallorca, acabó recalando en el club que le está consolidando como el soberbio jugador que es. Una prueba de ello es que en la temporada pasada, la revista ‘Don Balón’ le nombró mejor jugador español del momento.

¿Quién es? Si antes decíamos que el centro del campo es clave en este Villarreal, Bruno Soriano (27 años) es parte de esa ecuación. No tuvo ficha en el primer equipo hasta hace dos temporadas. La pasada se hizo hueco practicando un juego inteligente por lo sencillo del mismo: corte y pase. Pero Bruno tiene mucho más y este año lo está demostrando.

Su juego. El centrocampista madrileño posee una visión de juego y una velocidad de pensamiento que sólo los mejores en su posición tienen. Sabe crearse hueco en los interiores y romper la línea de presión contraria tanto con pases como con movimientos a su espalda. Es un gran organizador pero su fuerte es el penúltimo-último pase.

Su juego. El equilibrio en persona. Su 1’79 de altura, su potencia física y su agilidad, se fusionan con puntos de calidad técnica. Puntos que el propio jugador conoce y comenzó a explotar conforme ganó peso en el equipo. En el corte es providencial, siempre está en la posición correcta y jamás se le verá desfondarse de lado a lado del campo porque su sentido táctico es casi perfecto. Hasta aquí, un jugador bueno pero reemplazable. Sin embargo, la evolución de Soriano ha dejado ver que está capacitado para hacer jugar al equipo, para dar ese primer pase a Valero o Cani y que éstos prolonguen la jugada. Senna acaba ciclo, pero Bruno recoge el testigo.


rreal se se conci-

¿Quién es? Todavía muy joven, 23 años y con un futuro prometedor, Rossi es la principal baza ofensiva de los amarillos desde que Forlán se marchara. El italoamericano comenzó fuerte su carrera al ser fichado por el Manchester, aunque se quedaría cedido en el Parma. Al año siguiente (2007), el Villaharía con sus servicios. No be al ‘submarino’ sin Rossi.

¿Quién es? Nilmar comenzó su carrera como profesional en el Inter de Portoalegre y tras una buena campaña, fue fichado por el Lyon, donde no convenció su aportación y fue cedido al Corinthians, equipo que acabaría haciéndose con el jugador y donde maravilló junto al ‘apache’ Tévez. Tras una lesión de rodilla que le mantuvo apartado 6 meses, volvió al Inter de Portoalegre. La temporada siguiente, en 2009, fue fichado por el Villarreal y se conviritió en la compra más cara del equipo de Fernando Roig (15 millones). Su primera temporada le sirvió de adaptación al equipo. Este año, hasta su lesión, pulverizó récords convirtiéndose en el máximo anotador del equipo.

Su juego. Jugador menudo con un tren inferior muy potente y de una velocidad endiablada. Rossi domina el arte del cambio de ritmo llevando el balón pegado al pie, pero es que también es veloz en la larga distancia. Posee un buen disparo y su capacidad de definición de cara a portería es de lo mejor de la Liga (9 goles). Sin olvidar la facilidad con la que asiste a sus compañeros (5 asistencias de gol). Giuseppe Rossi no es una referencia arriba, pero cumple a la perfección la tarea de acompañar al punta. Otro aspecto de su juego (en realidad de todo el equipo), es su capacidad de brega. El delantero presiona como el que más y lo hace con sentido táctico y cabeza.

Su juego. Bastaría con decir que Nilmar ha anotado 10 goles en 15 partidos, pero su juego deja entrever mucho más que eso. Nilmar es sinómino de plasticidad y calidad. Su 1´80 de altura le hacen un jugador corpulento, pero su fuerte son el regate y el cambio de ritmo. Posee un buen desmarque y una definición exquisita.


«La vida es muy parecida a la de España. La gente es abierta, familiar y amigable. El fútbol, en cambio, se vive con mucha más pasión. El fútbol aquí no es sólo una fuente de entretenimiento: es una religión. Es pasión, pasión y más pasión. A veces es desmesurado el fanatismo que hay en este país por el fútbol». Antonio Calzado, manager del Aris.


Cuando la carrera de un jugador entra en declive, este debe tomar una decisión. Unas veces decide quedarse en su casa y ver como las jóvenes promesas progresan en su club, y otras prueban suerte en el extranjero. En ligas menores. Nadie se imagina (salvo el excepcional caso de Raúl) a Joseba Etxeberría probando suerte en la Premier League el año que viene por ejemplo. Grecia es uno de los destinos preferidos por los españoles. Con ese sabor a fútbol, fanatismo y el inconfundible aire mediterráneo, los jugadores patrios se sienten como en casa. Tan solo futbolistas que vulgarmente se denominan como ‘acabados’ se van a ligas en las que la competitividad brilla por su ausencia. Vease Qatar, Emiratos Árabes, etc. Los griegos viven el fútbol como en cualquier otro país europeo (recordemos que fueron campeones de Europa en 2004) y se lo toman en serio. Es por ello, que al jugador que va allí se le exige, no pueden ir a pasar el rato. Agentes y jugadores encuentran de esta manera la forma en que saciar sus deseos. Si eligen Grecia, uno de los motivos fundamentales no será ni el idioma ni el alfabeto. Sí será, en cambio, las costumbres de un país mediterráneo del que incluso nuestra propia reina es natural. El clima, muy pare-

cido al nuestro. La diversidad de equipos y que la liga tenga cierto nivel. Por supuesto no falta el factor dinero. En la liga griega a pesar de su maltrecha economía, hay buenos sueldos. Ejemplos de ellos son la cantidad de internacionales que han pasado por sus estadios o que actualmente juegan en la misma: Rivaldo, Kovacevic, Ibagaza, Cissé... Y es que una liga con 16 equipos y cinco plazas europeas es un caramelo. Hasta no hace mucho, los partidos en territorio heleno eran temidos por los equipos en competiciones europeas. Pero algo ha cambiado. Sigue habiendo fútbol pero ya no es ese físico abrumador. Se ha pasado a la técnica, ya que, sino, no se explica que la media de edad de los jugadores españoles que actualmente disputan la Super Liga Griega se encuentre en los 28,8 años. Media elevadísima si contextualizamos el momento actual que vive el fútbol. También habría que destacar que la posición más requerida es la de portero. De 18 compatriotas que juegan por aquellos lares esta temporada, cuatro de ellos son guardametas, alguno como Urko Pardo, asentado desde hace ya dos años. Sin embargo, otro dato a tener en cuenta es que la mayoría no llega para quedarse. Tras una o dos temporadas, raro es el caso del jugador que permanece.


El Olympiakos es el líder destacado de la liga, le saca cinco puntos al Panathinaikos y a partir de ahí, un abismo con respecto al resto. Los dos equipos atenienses han sido siempre los punteros del país, aunque esta temporada hay un especial aroma español. El equipo del Pireo cuenta con cinco jugadores españoles, igualando al Aris de Salónica de cuyos futbolistas hablaremos en la siguiente página. Sin duda, esto se debe a que Ernesto Valverde fue fichado como entrenador del equipo de nuevo esta temporada, tras su fulgurante paso en la campaña 2008-2009. De la mano del ‘txingurri’ llegarían al equipo Albert Riera, Moisés Hurtado y David Fuster. Estos tres se sumarían al portero Urko Pardo y al exmadridista Raúl Bravo. En el caso de este último, habría que destacar que ya es su cuarta temporada con los blanquirrojos, aunque estuvo durante un año jugando en el Numancia. Los fichajes de estos futbolistas no fueron baratos, ya

que a pesar de ser jugadores sin progresión, aún mantienen un buen nivel. La suma total de los tres españoles asciende a 9,6 millones de euros. El más caro fue el del balear Riera, que aunque tuvo graves problemas en el Liverpool de Benítez, su traspaso se cifró en 6 millones. Una buena cantidad. Sin embargo, la inversión hecha por Sokratis Kokkalis, presidente de la entidad, le está saliendo más que rentable. Los cinco jugadores se han convertido en una pieza clave de la estructura del equipo. Tanto es así, que incluso Urko Pardo está enviando al banquillo al mítico guardameta Nikopolodis. Y en la otra zona del campo, en la que se ganan los partidos, también están de enhorabuena, entre David Fuster (6) y Riera (5) llevan 11 goles. El ex del Villarreal se encuentra en la lista de goleadores top de la liga aun con la rémora de jugar en el centro del campo. Más discreta en cambio está siendo la actuación de Moisés, aunque cumple con su papel.


En el otro lado del país, en la parte norte, nos encontramos con el Aris de Salonica. En la ciudad que recibe los ferrys procedentes de Heraklio, esta temporada se habla español. Cinco de los nuestros se encuentran por allí practicando el noble arte del fútbol tras la reciente marcha de Toni Calvo. Desde el joven Portilla de 22 años, hasta el veterano portero Juanma, de 30. En una temporada especial, en la que por segunda vez en tres años juegan la UEFA Europa League (seguro que los aficionados de Zaragoza y Atlético lo recuerdan) han apostado por lo español. Inmersos en proyectos de nuevos estadios y nuevos centros de entrenamientos para el equipo, la llegada de Héctor Cúper al banquillo de los ‘emperadores’ ha supuesto otra revolución.

Sergio Contreras ‘Koke’ y Javito ya llevan en el club tres años, pero este año las incorporaciones han sido numerosas pero no muy costosas. En realidad los tres jugadores procedentes de España no han costado ni un euro. Oriol, procedente del Racing de Santander; Juanma, procedente del Alcorcón y Portilla, procende del Sporting. Todos ellos han llegado gratis al club. El sueño de cualquier director deportivo. Sorprende el caso de Portilla por su juventud, ya que con tan solo 22 años, excepción que confirma la regla, se ha plantado en el equipo griego para progresar. La posibilidad de jugar la UEFA Europa League es muy tentadora, además de que el Aris se ha caracterizado en los últimos años por colarse en las finales de la copa griega y hacer buenas campañas en la temporada regular. Con estos datos, no es de extrañar que el equipo dirigido por Héctor Cúper hasta esta semana, se haya convertido en uno de los fuertes en la Super Liga Griega. Se ha vuelto a instaurar la planificación en el club que ya consiguió tres ligas hace más de 60 años. Es más, camina con paso firme en su competición europea, habiendo desbancado incluso al Atlético de Madrid en la fase de grupos. Su estrella, Javito, criado en la cantera del Barcelona, se ha convertido en el referente en ataque del equipo griego. Ya fusiló al Atlético de Madrid en el partido que les enfrentó el pasado septiembre.


Cuando Pedro Villaroel, presidente del Levante, afirmó con total rotundidad el devenir de su rival directo en la lucha por la permanencia, poco se esperaba el resultado de esas palabras.

H

ay que remontarse a la temporada 2004/2005 para recordar una de las sentencias más desafortunadas dentro del fútbol español. Su protagonista, el presidente del Levante, y el destinatario de las mismas, el Real Mallorca, han permitido que: «lo siento por Alemany pero el Mallorca es carne de Segunda» haya caído en el olvido para la mayoría del aficionado al deporte rey.

La inestabilidad vivida al comienzo de la temporada sacudió sin reparos al club bermellón. Luis Aragonés dejaba el cargo para dirigir a la selección española. En su lugar llegaría Benito Floro, que tendría que ceder el banquillo a Héctor Cúper, era solo noviembre, pero volvía a la Isla como salvador. El objetivo de la permanencia estaba lejos. A falta de 7 jornadas y 21 puntos en juego, el Levante, que marcaba la línea entre Primera y Segunda sacaba 11 puntos de distancia al equipo balear. 35 puntos para los granotas, 24 para los bermellones.

Los ocho años en la máxima división del fútbol nacional de poco sirvieron al Mallorca en esa temporada. Fue necesaria la raza y olvidar los años de grandeza y éxitos para salir de los puestos de descenso. Fue a falta de dos jornadas para el final de liga, después de ocho meses en el pozo.


Por su parte, el Levante inició la temporada sorprendiendo a propios y extraños, practicando un bonito fútbol y cosechando grandes resultados bajo las órdenes del técnico alemán, Bernd Schuster. El recién ascendido terminaría la primera vuelta con 21 puntos y en una situación cómoda en la tabla. Sin embargo, en el segundo tramo de la liga el equipo de diluyó, y el míster sería destituido, con el equipo 5 puntos por encima del Mallorca y en medio de una guerra entra ambas entidades. El Mallorca fuera de los puestos de descenso dependía de sí mismo para salvar La destitución de poco sirve al equipo que la categoría. Debía igualar o mejorar el repierde por tres goles a uno frente al Al- sultado del Levante en Villareal. El aficiobacete mientras el Mallorca sacaba un nado insular recuerda, todavía hoy, como punto en El Sadar. Más tensión para re- después de acusar a la entidad por boicocibir al Fútbol Club Barcelona en casa, tear la competición, desde la Comunidad un milagroso empate sabe a poco por el Valenciana se escuchaban plegarias para triunfo de los baleares frente al Athletic. que el submarino amarillo dejase ganar a sus vecinos. Y con el cero a uno del minuLa tensión terminó en los tribunales. La jor- to 22 se encendieron todas las alarmas. El nada 37 finalizaría con el Mallorca fuera de Mallorca a Segunda y el Levante salvado. los puestos de descenso tras ganar por cero goles a tres en Riazor. El resultado no gustó Pero el fútbol demostró una vez más que, en Levante y se vierten todo tipo de acusacio- mal que les pese a algunos, los jugadores no nes que aseguraban que el club balear había venden derrotas. Quizás... sí compren victopagado al Deportivo por dejarse ganar. «No rias. El Villareal ganó por cuatro tantos a uno se pueden decir más barbaridades» asegu- y el Mallorca empató a uno en Son Moix en raba el vicepresidente de la entidad, Vicente un partido en el que las afición se hermanó Grande y el club tomó medidas contra Mi- para siempre con la del Betis, con el empate guel Ángel Ruiz, consejero del Levante. Se unos salvaron la categoría y otros disputarían imploró a la Federación que tomase medi- la Champions la temporada siguiente. Todo das con el fin de esclarecer los hechos y, so- fue felicidad. Por su parte, en la costa del bre todo, lavar la imagen de la competición. Mediterráneo todavía se recuerdan las desEn medio de todo este clima de tensión, se afortunadas palabras de un presidente que jugó la jornada 38 del campeonato liguero. nunca supo estar a la altura de la entidad.


Llegaron al Mundial de Estados Unidos como mera comparsa, con la singularidad que ofrecía una expedición encabezada por jeques y realeza. Sin embargo, la proeza de superar la primera ronda colocó a Arabia Saudí entre las 16 mejores selecciones y como indiscutible primera potencia del fútbol asiático. Hoy en día, esta actuación ya solo es recordada, fundamentalmente, por el “maradoniano” gol de Owairan ante Bélgica.

A

pesar de tratarse de una selección de reciente creación (su asociación de fútbol nació en 1959), el progreso de ‘Los Hijos del Desierto’, como son popularmente conocidos, hasta el Mundial de Estados Unidos’94 tuvo una trayectoria meteórica.

El primer gran acontecimiento al que lograron clasificarse fueron los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, en 1984. Pocos meses atrás, una humillante derrota por 4-0 ante Irak, en la Copa del Golfo Pérsico, había acabado con el seleccionador Mario Zagallo cesado. El suceso lo tomó el nativo Khalil Al-Zayani, considerado el padre de los entrenadores del país. Al poco tiempo de coger el equipo, lo metió en los Juegos Olímpicos. Una de sus grandes decisiones fue apostar en el torneo clasificatorio por un jovencísimo de 18 años, Mohaisen ‘La Cobra’ Al-Jam’an, como era conocido por su elástico regate. Formó una pareja de ataque letal junto al “Pele árabe” Majed Abdullah, máximo goleador de la historia de la selección saudí.


Tuvieron la oportunidad de resarcirse poco después. Su primera aparición en la Copa de Asia data de ese mismo año donde, pese a su condición de debutantes, se alzaron con el título en Singapur, tras vencer por 2-0 a China. Aquel conjunto, dirigido por Khalil Al-Zayani, estaba liderado en el terreno de juego por el legendario Majed Abdullah, el precoz Al-Jam’an y el guardameta Abdullah Al Deayea, hermano mayor de Mohamed. Abdullah era el portero de la selección bicampeona de Asia (84-88) y contaba con una planta más imponente que la de su hermano, 1,98 metros. Fue la insistencia de aquel lo que hizo que Mohamed dejara el balonmano para probar suerte con el fútbol. En 1988 repitieron entorchado en Qatar, ante Corea del Sur. La base del equipo comandado por el brasileño Carlos Alberto Parreira era la misma que hace cuatro años. La diferencia estaba en que Al-Jam’an

ya no era el decisivo jugador que sorprendió la edición anterior. Ahora emergían unos bisoños Al-Jawad y Al-Bishi (ambos participaron en el Mundial de 1994), éste último autor del penalti que dio el título en la tanda donde se dirimió el campeón. En 1989, año en que también organizaron el Mundial sub’20, el fútbol saudí marcó con letras de oro una de sus páginas más doradas, el título de campeón del mundo sub’17 en Escocia, bajo la dirección del brasileño Ivo Wortmann. En la final, ante 58.000 personas, Al-Deayea fue protagonista en la consecución del título al imponerse al anfitrión desde los once metros. A partir de entonces comenzó a cimentarse la posibilidad de acudir a un Mundial. El de Italia quedaba demasiado cercano y, aunque Arabia era la vigente campeona de Asia, una irregular fase final le condenó a seguir esperando cuatro años más.


El camino de Arabia hacia Estados Unidos no fue un camino de rosas. En primer lugar por el vaivén de técnicos que pasaron por el banquillo saudí antes de la cita mundialista. Nada menos que cuatro entrenadores cogieron las riendas de la selección desde la fase de clasificación hasta que lo hiciera Jorge Solari en el Mundial.

La fase final de Doha iba a dictaminar los dos países que iban a representar al continente asiático en el Mundial de Estados Unidos. En 13 días se vivieron momentos dramáticos. El primero de ellos ante Corea del Sur, donde Madani salvó la vida a su selección al lograr el empate en el minuto 90. El segundo, en la última jornada frente a Irán. Arabia dependía de sí mismo, pero se encontraba envuelta en una situación turbulenta. El seleccionador Candinho había sido cesado y Mohamed Al Kharashi asumió el cargo. La responsabilidad era máxima. En un encuentro sufrido, ante más de 20.000 espectadores, en su mayoría saudíes, Arabia venció 4-3 y obtuvo su primer billete para un Mundial. Estos preliminares dieron lugar a la apari-

ción de tres estrellas, que brillarían durante un largo periodo de tiempo: Al-Deayea, Al-Owairan y Al-Jaber. Este último, de sólo 20 años, abrió el casillero para Arabia y mostró destellos del genial olfato goleador que le convertiría en una figura de primer nivel en el fútbol asiático.

Camino al Mundial, el interino Al Kharashi fue sustituido por el carismático holandés Beenhakker, quien duró en el cargo cinco meses por pretender lo imposible: mas disciplina en el campo que en la mezquita. Tras coquetear con Carlos Bilardo, fue Jorge ‘El Indio’ Solari el elegido para dirigir a los sauditas en el Mundial. El ex – técnico del Tenerife se embolsó dos millones de dólares por lo que parecía ser un breve caminar en Estados Unidos. Holanda, Bélgica y Marruecos iban a ser los rivales en su primera cita. En el debut ante la potente Holanda estuvieron a punto de hacer su bautizo de excepción, pero dos errores garrafales de Al Deayea neutralizaron el gol de Fuad Amin. Sin embargo, Arabia había enviado un mensaje a todo el grupo F: no venían de comparsas. El juego técnico y sencillo que había personalizado Jorge Solari valió para arrancar el primer triunfo ante Marruecos. Amin volvió a ser protagonista al firmar el gol del triunfo en el primer duelo árabe de la historia de los mundiales. El partido ante Bélgica se presentaba como una oportunidad única. Lo que nadie imaginaba es que Arabia conseguiría el pase de la manera en que lo logró.


Corría el minuto 5, Owairan, una de las sensaciones del equipo, recogió un balón en las proximidades de su área y se lanzó en una internada impresionante en territorio rival. En su estampida dejó atrás a Boffín, De Wolf y Smidts para batir a Preud’Homme. Un gol que hoy tiene un sitio fijo en los ‘highlights’ de mejores goles de la historia de los mundiales. El otro gran héroe del encuentro, pero al que, como a todos, eclipsó Owairan, fue Al Deayea, quien firmó una actuación soberbia. En el mismo vestuario se repartieron 500.000 dólares por su victoria ante Bélgica, que se sumaron a los 25.000 dólares y el Mercedes Benz que los jugadores recibieron de la Federación por haber superado la fase de grupos. Aparte, el empresario saudita Waffa Zawawi, prometió regalar, a cada jugador, un Volvo 8100 por el mismo motivo. El sueño terminó en octavos de final, ante la revelación sueca. El agobiante calor de Dallas (43 grados) jugaba, en principio, con ventaja para Arabia. Pero más que el calor pudo Ravelli, que amargó la tarde a Arabia y la mandó a casa con un buen sabor de boca. El sello de aquel equipo fue el toque ‘sudamericano’ que le impuso Solari. Su descaro y su bueno hacer con la pelota partían de una defensa que, contra el tópico de los problemas inocentes que suelen acarrear los conjuntos de Asia en labores defensivas, se mostró más solvente de lo que aparentaba. Los principales baluartes para lanzar los contragolpes empezaban desde atrás. Los jóvenes Zubromawi y Al-Khilaiwi forma-


ban el eje defensivo, escoltado en los laterales por Madani y el velocísimo Al-Jawad. En la medular, por delante de los centrales, Fuad Amin, mientras los talentosos AlBishi y Al-Owairan se movían con mayor libertad. Arriba, los jóvenes Falatah y, sobre todo, un emergente Al-Jaber, se alternaban el peso ofensivo junto al mítico Abdullah. Arabia Saudí se convirtió en la primera selección del Golfo Pérsico y la segunda del mundo árabe, tras Marruecos en 1986, que superó la primera fase de un Mundial. Desde entonces, Asia le debe un gran favor a Arabia Saudí por ser el causante de ampliar el cupo de puestos mundialistas en Asia de 2 a 4. Este éxito provocó una etapa de presencias mundialistas ininterrumpidas hasta 2006. Sin embargo, a partir de 1994, más allá del

hecho de acudir a cuatro mundiales consecutivos, nunca se llegó a percibir un atisbo de mejoría. Una de las claves fundamentales se halló en las categorías inferiores, donde Arabia empezó a perder peso, lo cual tuvo su efecto negativo en el decrecimiento que sufrió la selección de esa fecha en adelante y que tiene su reflejo, hoy en día, con participaciones tan pobres como la firmada en la presente Copa de Asia 2011.


Estimado lector. Desde su salida el cinco de noviembre, Boxtobox ha tenido un crecimiento exponencial. Las numerosas horas de trabajo invertido en este proyecto han sido gratificadas con esta gran acogida. Por ende, nos vemos en la sana obligación de querernos superar día a día en busca de ofreceros un mejor producto.

Pese a las enormes ganas que siempre son renovadas cada viernes tras la salida del número de Boxtobox, nuestras limitaciones son obvias y se nos antojaría imposible mantener el mismo ritmo productivo y acometer las reformas ya comentadas. Por esto, este número especial de reportajes se repetirá el viernes 28 de enero que será nuestro último número con este aspecto. En ese instante, pararemos durante unas pocas semanas en lo que se refiere al trabajo de cara al público. Mientras, con Jordi Mestre como nuevo diseñador gráfico de la revista, los esfuerzos se concentrarán en cumplir los objetivos anteriormente expuestos.

Por esta razón, desde hace unas semanas el equipo de la revista ha analizado los puntos a mejorar. Nunca nada es perfecto y, por supuesto, nosotros no ibamos a ser diferentes. Dichos informes nos han encaminado a trabajar en dos vías que pueden hacer de Boxtobox una revista más completa para el lector. Ésto,s giran en torno a la Sin nada más que comunicar, reiterar los mejora gráfica del aspecto visual de la re- agradecimientos a todos por la cálida acovista y en ampliar el equipo de redactores. gida y comunicaros que la espera valdrá la pena. Estaremos en contacto por las redes Sin tiempo para descansar, Boxtobox pone sociales y nuestra web. Un afectuoso abrazo. hoy la primera piedra para este nuevo y largo camino: el especial de reportajes. El equipo de Boxtobox


Boxtobox. Número 11