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qwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwerty uiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasd fghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzx cvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq GLOSAS QUEVEDIANAS wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbn mqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwert yuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopas MANUEL GIMÉNEZ GONZÁLEZ


2


RETRATO DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO

De medio cuerpo estás como rendido. Sobre esa, tu nariz, dique varado, un puente levadizo derribado une a tus ojos el cristal medido.

Por esta vez no vas desprevenido: cabellos de león desmelenado, mostachos de erudito resabiado, perilla cana con mentón vestido,

y quizás una espada para un duelo. La mirada perdida en el espejo mostrando su semblante de modelo.

La cara descubierta, en catalejo, parece una figura de alto vuelo. Aquí está este galán sin mal complejo.

3


LO QUE DICEN DE TI

Quien te admira, tus versos adjetiva, los siente, los sustrae del acoso del poeta locuaz y malicioso que no tiene materia constructiva.

Con fuerza concentrada y expresiva, intenso, enérgico, locuaz, grandioso, sereno, atormentado, sentencioso, perfecto en la metáfora incisiva,

escorpión inclemente en el ataque, ¿qué musa te dio voz tan prodigiosa, el milagro en tu noble poesía?,

¿qué espíritu verbal te puso en jaque, la proclama veraz tan jactanciosa que con honor y fama en ti confía?

4


SOBRE IRONÍAS JOCOSAS

5


PODEROSO CALLALLERO Poderoso caballero es don dinero.

Si el dinero, con todos los poderes, es mejor caballero, atormentado será tu sueño el parecer honrado si el color del papel es lo que quieres.

Si el pensamiento vuela, por él mueres pues tienes que creer que, al ser amado, el peso del metal pone de lado flaquezas y virtud en lo que vieres.

Rico, soberbio, ufano y presumido, señoreas el alma al caballero pero en el pobre das placer cumplido. “Y diles a los ojos que más quiero” que del deleite nunca interrumpido será siempre culpable don Dinero.

6


SÁTIRA A NO DAR NADA Solamente un dar me agrada, que es el dar en no dar nada

Maestro vivo; pluma delicada y bien mullida; sibarita ocioso; embaucador; poeta contencioso; inciso confidente en la mirada. “Si dar te agrada, para no dar nada”, tus versos tienen aire de gozoso narcisismo, quizás algo capcioso que endulzan la sonrisa amordazada.

Contigo nace el garbo y el gracejo con letrillas de sátira secuencia que al fin y al cabo dar quieren consejo.

No te enredes con mala consecuencia. con aquel que te mira en entrecejo; quizás es porque no tiene conciencia.

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NO HAS DE CALLAR No he de callar, por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo.

No has de callar, mi amigo, buen Quevedo. Tienes alma de espíritu valiente cuando tu corazón no calla y siente sin que nadie señale con el dedo.

De tan vil amenaza niegas miedo. La vida puede ser dura, inclemente, presentarnos la meta de repente. Pero con la justicia no hay enredo.

Ante el silencio, da verdad desnuda. Mucho más que palabras son tus versos: llanto, opresión, justicia, honor, engaño,

el origen de donde parte el daño. Has de saber, amigo, sin la duda, que en tal sentencia habrá muchos conversos.

8


VUELA, PENSAMIENTO, PERO ¿HAY DINERO? Vuela, pensamiento, y diles a los ojos que más quiero, que hay dinero.

Diles que la razón es la que tienes. Por decir que no quede en aventura si el pensamiento vuela en la escultura del dinero menguado con los bienes.

En guardar y en tener encuentra quienes renuevan el color de su figura, y transforman la esfera en cuadratura al no dar en su origen a vaivenes.

Celoso va el dinero donde vuela, presuroso en un sueño, el pensamiento para ser libre en prueba fehaciente.

Diles que, para otros ojos, la cancela se cierra sin menor remordimiento y así nunca serás su confidente.

9


LA POBREZA O EL DINERO Sépase, pues libertad ha engendrado en mi pereza la pobreza.

¿Quién se esconde en verdad, es la pobreza? ¿Quién la procura, engendra, y no la espanta? ¿Quién sufre su caída y no la aguanta? ¿Quién no añora el poder y la riqueza?

Con dinero se esconde la tristeza, la hermosa arboladura se agiganta, el mundo hacia el deseo se decanta en una invocación sin sutileza.

Ante el viejo impostor, el imprudente; ante el juez sin humanas convicciones, en todos se cautivan por dinero.

Con la pobreza vives el presente. Sus leyes ponen duras condiciones a esta vida desnuda en derrotero.

10


INSECTO PREDADOR Y eras araña que andabas tras la pobre mosca mía.

Sin duda eres doncella embravecida, un ángel inhumano que almas guardas, y en tu valiente condición resguardas el bocado exquisito de la vida.

Araña cautelosa, presumida, ávida de las ninfas y moscardas, con otros predadores acobardas con tu invisible red, fatal guarida.

El febril apetito te acompaña con codicia del gesto posesivo y en el lance te pone condición:

no te expongas al filo de guadaña, a la curva final de tu objetivo; no quieras el mosquito, ten moscón.

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GALANES Y DAMAS 1 ¡Jesús, qué gran desvarío! Dinero será mejor

G. De galán me refuerzo si os confío mi ánima pura y noble, ¿la queréis? Otras cosas mundanas no me deis. Con nombraros sí tengo escalofrío.

D. Sí, dinero, lo cierto, señor mío, que con el simple amor que me tenéis no puedo sustentarme, ¿acaso veis que con mejor favor tengo atavío?

G. Al dudar de la fe con que os entrego he de alzar el valor de mi condena, pagar por tanta espera es mi dolor.

D. Vos, miradme con turbio ojo de ciego sin saber la extensión de la cadena que encierra la medida de mi amor.

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2

Niño pues soy como un oro, con premio me he de trocar.

G. Niña, sobre el cabello contrahecho, encuentras, pides prendas sin decoro, pones tu precio tanto como el oro y, sin apremio, alcanzas alto techo.

D. Si no hay oro, con plata me aprovecho, Pues, uno u otro, cualquiera, los adoro. Con dinero sí tengo mi tesoro, el amarillo o el gris doy por hecho.

G. Mi niña, ¿tanto estimas y codicias el amor en salvaje adulación que vendes el placer, besos, caricias?

D. Niño, pongo sublime condición, el que quiera probar tantas delicias premio tendrá con oro en mi adopción.

13


LA PRESUNCIÓN DEL ROSAL Rosal, menos presunción, donde están las clavellinas, pues serán mañana espinas las que agora rosas son.

No presumas de flores insidiosas si al nacer su belleza ha de morir. En breve sintonía has de vivir con el celo de plantas rencorosas.

Perfil de curvas leves y armoniosas es el dulce placer que has de exhibir. Con viva o muerta flor haces sentir amor cautivo, presas cautelosas.

Del tallo, quedarán mañana espinas. Del pétalo la huella apasionada que en otro nombre imitan: clavellinas.

La secuencia del sol os enmudece al paso de la noche con la nada; el tiempo natural no os ensombrece.

14


FLOR QUE CANTAS Flor que cantas, flor que vuelas, y tienes por fascisol el laurel, ¿para qué al sol con tan sonoras cautelas, le madrugas y desvelas? Digasmé, dulce jilguero, ¿por qué?

¿Qué es esa flor que canta mientras vuela, un silbo alado, un átomo de pluma? Que alguien con vivas voces me resuma el innato revuelo de una estela.

¿Qué es ese pájaro que así modela su canto confundido entre la bruma? Si el néctar melodioso lo perfuma, el sentido visual se remodela..

Como naces con timbre y tono alzado, ramillete volante en las alturas, vas al sol en concierto revelado.

Tamaña condición al aire apuras, de flores a jilguero, rol cambiado, muestran al natural caricaturas.

15


BODAS EN EL CAMPO Don Repollo y doña Berza de una sangre y de una casta, sino caballeros pardos, verdes fidalgos de España, casáronse, y a la boda de personas tan honradas sustentaron ellos solos a lo mejor de Vizcaya; de los solares del campo vino la nobleza y gala, que no todos los solares han de ser de la Montaña

- ¿Dónde vas? -

A la boda de Repollo

y Berza, que en señor y con señora no los conozco, no sé si es que ahora se disfrazan con tanto perifollo.

A punto estuve, al ser de origen criollo, de no ir, pero con tanta noble flora y fauna terrenal, mi alma decora la magna ostentación de algún cogollo.

A la gala acudieron: la mostaza, castaña, berenjena, don limón, lechuga, guinda, roja, la cereza,

alcachofa, cohombro, calabaza, nabo, pimiento, lima, don melón, cebolla, rábano….Van pieza a pieza.

Yo, nací bajo el suelo. Y nada me ata a no mostrar mi humilde condición ni a revelar mi nombre: la patata.

16


LOS BORRACHOS Echando chispas de vino y con la sed borrascosa, lanzando en ojos de Yepes llamas del tinto de Coca, salen de blanco de Toro, hechos reto de Zamora, ceñidas de Sahagún las cubas que no las hojas

El vino me abre un mundo enajenado; con él desciendo al fondo del recuerdo, me aferro a la mitad del desacuerdo en un bautismo incruento y consagrado.

Entrego mi alma al ente imaginado. Camino sin saber mi lado izquierdo. Huyo de aquel que cree ser más cuerdo. Me siento un ser altivo y vulnerado.

En la escala del tiempo me pregunto, espero las respuestas: ¿qué y quién soy, hacia donde camino, dónde voy?

En mi memoria las escenas junto del pasado remoto en mi presente y todo se me nubla inconsistente.

17


A UN MÉDICO Yacen de un home en esta piedra dura, el cuerpo yerto y las cenizas frías. Médico fue, cuchillo de natura causa de todas las riqueza mías.

Al médico lo pongo en las alturas para ser un ilustre matasanos. Y aunque la ciencia infusa abra sus manos nunca es él quien rellena sepulturas.

¿A quién acudiré sin conjeturas para que no me coman los gusanos? No entregaré mi tronco a los profanos a que hurguen sin saber en mis entrañas.

De su cultura tengo referencia. De su presteza vivo con la duda. Temo que, al ser un hombre, se equivoque.

A su acierto daré mi preferencia y presto mandaré que por mí acuda cuando mi frágil cuerpo lo convoque.

18


A UN POETA No, que fue menos cuerdo y más parlero: ese que dices es un caballero. No fue sino poeta el que preguntas, y en él se hallaron estas partes juntas.

Poeta es predicar en el desierto, en soledad, sin nadie que te escuche. Deseas que el silencio te encapuche y tenga por verdad el desconcierto.

La poesía es, dejarte al descubierto, sin coraza, que el alma desembuche su secreto, que libre la voz luche por decir lo que piensa con acierto.

Pésimos tiempos son para la lírica. Ya no hay quien se trague un recital, que compre por sorpresa un simple libro,

y sepa poesía panegírica, satírica, retórica o social. La línea del verso no equilibro.

19


MI NARIZ Erase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una nariz sayón y escriba, érase un peje espada muy barbado.

Mi nariz es apéndice curvado que cruza todo el centro de la cara con lindes descendentes, isobara de curvas con diseño mejorado.

Si al espejo la miro es bien preciado. De frente o de perfil no tiene tara, asciende un plano liso, es botavara altiva y vertical del viento helado.

Sola tiene perfecta simetría anclada como un barco sin deriva a la espera del rastro perfumado.

En negra cueva el aire se confía, un túnel los olores objetiva. Mi nariz es un espolón osado.

20


SOBRE LA VERDAD Raer tiernas orejas con verdades mordaces, ¡oh Licinio!, no es seguro: si desengañas, vivirás obscuro y escándalo serás de las ciudades.

Si digo la verdad ¡qué sutileza! Si sigo con engaños inseguros penetraré en paisajes tan oscuros que no seré el primero que tropieza.

Con la verdad retengo fortaleza, silencios relegados a extramuros. Las mentiras serán actos impuros, espina en la conciencia que tropieza.

No pretendo los juicios ordinarios, los halagos mordaces, vanidosos, ni pretendo discursos solidarios,

panfleto revulsivos, fantasiosos. Verdades y mentiras son contrarios y se entregan a empeños belicosos.

21


A UNA CALVA Pelo fue aquí, en donde calavero; calva no sólo limpia, sino hidalga; háseme vuelto la cabeza nalga, antes greguescos pide que sombrero.

Esfera luminosa en perspectiva. Un faro visionario en las alturas. Espacio desguazado de estructuras afiladas que nunca más se aviva.

Pista de aterrizaje subjetiva. Erizos impostores con mesuras rellenan las vacías sepulturas para que falsa cabellera exhiba.

¿En ti, no inciden, rayos con el sol, subiendo lentamente por la cuesta como flechas hundidas e inflamadas?

Brillantes, como cuero de charol, mostrad las curvaturas acotadas. La nobleza del hombre no es su testa.

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SOBRE LA MÚSICA Músico rey y médica armonía, exorcismo canoro sacrosanto, y en la angélica voz tutelar canto, bien acompaña cetro y monarquía.

Como en una sutil caligrafía el viento se concentra, no renuncia a ser sangre en el aire, donde anuncia que es música, un espacio en armonía

que al silencio y al ruido desafía. Subida al pentagrama se pronuncia, y con la blanca o negra nota enuncia que el sonido es el ángel que confía,

es la voz que posee los latidos, el linde que se asoma a los sentidos con un abrazo estrecho, aprisionado,

celoso, revertido, resguardado. Timbre y tono se acusan sin lamentos; música es exaltar los sentimientos.

23


DESENGAÑO DE LA APARIENCIA EXTERNA ¿Miras ese gigante corpulento que con soberbia y gravedad camina? Pues por de dentro es trapos y fajina y un ganapán le sirve de cimiento.

Mirad a ese, de extrema corpulencia, cómo exhibe su porte de pedante, se acicala de fiero gobernante y busca en su exterior grave apariencia.

Hurgad en su interior, tened clemencia; si en él notáis un tono delirante no temáis del carácter dominante, hacia dentro, por fuera, sí hay carencia.

La soberbia es el pronto desengaño, la malicia que abraza la artimaña de ser lo que no se es con mucho empeño.

Para eso, tiene escusa de su apaño, fomenta su postura con la maña de acoger quien no quiere con desdeño.

24


MEJOR MANJARES DE MENDIGO Mejor me sabe en un cantón la sopa y el tinto con la mosca y la zurrapa, que al rico que se engulle todo el mapa muchos años de vino en ancha copa.

Retorno afortunado a mis manjares de verduras, de sopas olorosas, de frutas frescas, dulces y jugosas, del mosto que se exprime en los lagares.

Retorno con la voz de los juglares, y al sacar mis valías caprichosas y recitar mis versos y mis glosas, declaro al vino bienes populares.

De vaca y de carnero poco engullo, el pavo y el faisán los desconozco, de capón y gallina no reparo. Mas vino, quiero, más…, y me escabullo al fondo de la copa, y me conozco aunque sea con mosca en tosco varo.

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A LAS ESTRELLAS A vosotras, estrellas alza el vuelo mi pluma temerosa, del piélago de luz ricas centellas; lumbre que enciende triste y dolorosa a las exequias del difunto día, huérfana de su luz la noche fría.

Sois criaturas de luces peregrinas, piélagos en el orbe conjuradas, en negro cielo ninfas obstinadas, las sombras que a la tierra subordinas.

Con breve seña al ciego orbe iluminas. Pavesas de cristal, llamas clavadas en puros firmamentos, abrasadas en conciertos de músicas divinas.

Ya la luna, en silencio, siembra el cielo de la noche con lágrimas de estrellas y anega el amplio techo con su celo.

El sol, con su presencia, deja huellas con su luz tutelada, hendiendo el velo que deja al descubierto cosas bellas.

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AL PINCEL Tú, si en cuerpo pequeño, eres, pincel, competidos valiente de la naturaleza: hácete el arte dueño de cuanto crece y siente.

Fino trazo diriges con tu impulso buscando ser espejo natural, reverbero del mundo corporal dando todo el color al marco insulso.

Cuerpo frágil, estímulo convulso que diseña un paisaje racional con marcos, cercos, puntos, red global que la mano señala en firme pulso.

Con tu lábil materia eres el dueño para apresar espíritus ardientes con la ágil impresión de la mesura.

Apresas con tus dedos un ensueño del dibujo con curvas aparentes que exceden la veraz arquitectura.

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OIR, VER Y CALLAR Oír, ver y callar remedio fuera en tiempo que la vista y el oído y la lengua pudieran se sentido y no delito de ofender pudiera.

Oír los tonos bajos con sentido sirve para buscar entendimiento en la alba soledad del pensamiento sin que nadie se esconda en el sonido.

Ver la vida en un libro resumido capítulo a capítulo, argumento con hechos enfrentados al momento; mirar lo que se quiere pretendido.

Callar con el silencio del perjuro, reverencia a la voz amordazada en espacios que crecen sin futuro.

Oír, ver, el callar pena pasada, tiene, con la ignorancia, fin seguro, la altura que declina de la nada.

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SILENCIO: CHITÓN Santo silencio profeso: no quiero, amigos, hablar, pues vemos que por callar a nadie se hizo proceso. Ya es tiempo de tener seso: baile los otros al son, chitón.

Al silencio profeso mi sentencia. Santo es cuando no hiere mi garganta y el roce de mis cuerdas lo suplanta con aire sosegado y con paciencia.

Mis sentidos no vuelan con ausencia. Callando por no hablar también me espanta. Mi pensamiento vivo se atraganta si en soledad preside mi conciencia.

No quiero hablar, amigos, para necios, rufianes, malandrines, ignorantes, lerdos , hombres de duro corazón.

Si de ellos tengo dudas, menosprecios, mudaré mi palabra con desplantes. Quiero por y para estos: el chitón.

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SOBRE EL AMOR, EL TIEMPO Y LA VIDA

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LA FUERZA DEL TIEMPO ¡Cómo de entre mis manos te resbalas! ¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!

La vida es tobogán resbaladizo que comienza en escala descendente; la etapa que sucede en el presente no muestra en el pasado actor postizo.

El tiempo se desliza advenedizo, no tiene en este mundo quien le afrente, se muestra siempre activo y diligente hasta encontrar el fin del pasadizo.

Nadie, con tiempo, da la absolución. Ya sea pobre, rico, joven, viejo, en todos con tupida red iguala.

Vive el instante en nueva ejecución. Acepta de buen grado este consejo: la vida tiene un don que no regala.

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CON LA SOLEDAD Y ESTUDIOS Retirado en la paz de estos desiertos, con pocos, pero doctos libros juntos,

En esta soledad desesperada dialogo con el sueño de la vida, me enfrento con la muerte consentida, busco el rincón del alma aprisionada.

Del retiro converso con la nada, de la ausencia me tengo prevenida, con los muertos frontera dividida, con los vivos batalla derrotada.

Con el estudio, en paz, me tengo en fuga, los libros me secundan, no me engañan, mi parvo entendimiento lo subyuga.

Abiertas soledades acompañan el verbo que en poema se conjuga y altivos pensamientos desentrañan.

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DEFINIR AMOR Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida, que duele y no se siente,

Olas en tempestad, ciclón helado; mitad romo puñal, mitad herida, locura de placer inadvertida, hielo y fuego en el sueño reforzado.

Es pavor en la entraña del amado, fugaz revelación que no se olvida, desazón en la mente dividida y el cuerpo con el sexo encadenado.

Es , quizás, el dolor, bien, mal presente, halago caprichoso y carcelero, engaño en el descuido complaciente.

Esto es amor: impulso al que requiero con arrojo tenaz del más valiente. ¿Quién no tiene palabras de un: te quiero?

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CLAVELES EN EL CABELLO RUBIO Al oro de tu frente unos claveles veo matizar, cruentos, como heridas.

En tus cabellos, lívidas rojeces compiten con el oro ensortijado, bucles con el secreto bien guardado que esperan los secretos que le ofreces.

Belleza en los reflejos. ¡Cuántas veces la muerte vegetal se te ha encarnado en una joya mustia, y tú, a tu amado, con delicados rizos abasteces.

Ondulada quietud en el relieve, corola, tallo hundido que procura retener de la vida el paso breve.

En tu provecho tienes por ventura el gozo en la belleza que te eleve al blasón de perfecta arquitectura.

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DESEAR Y POSEER Si no temo perder lo que poseo, ni deseo tener lo que no gozo, poco de Fortuna en mí el destrozo valdrá, cuando me elija actor o reo

No he de perder aquello que poseo sin antes anunciar lo que deseo, con esta dualidad tanto deseo que nunca llenaré lo que poseo.

Quiero ser lo que anhelo y no poseo. La vida tiene el gozo en el deseo. ¿Para quién quedaré con el deseo si apenas alcancé lo que poseo?

Si temo poseer en el deseo, si adjuro desear lo que poseo, mi alma se llenará con el deseo

de vivir con la esencia si poseo. Siempre quiero tener lo que deseo. Procuro no negar lo que poseo.

35


LA VIDA POLTRONA TardĂłse en parirme mi madre, pues vengo cuando ya estĂĄ el mundo muy cascado y viejo.

No quiero ambicionar vida poltrona. El mundo se aparece como nuevo, pues ni agravios, rencores, penas, llevo, ni otra cosa pretende y condiciona.

La vida en su lugar me posiciona y con el tiempo busca mi relevo. De cara con la vida sĂ­ me atrevo a negarle el final que no ambiciona.

Para mundanos cargos, privilegios, honras a mi heredad que no merezco, creed que no atesoro reverencias.

Sabed que si me dan favores regios la humildad me aposenta, en ella crezco, y para ella no quiero interferencias.

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TESTAMENTO DE DON QUIJOTE “Escribid, buen caballero que Dios en quietud mantenga. el testamento que fago por voluntad postrimera”.

Voluntad tengo, nadie me ha vencido. Termina mi aventura terrenal dejando en su lugar el bien y el mal con todas las reseñas que he vivido.

Mis actos configuran su sentido con fe desde el principio hasta el final, nunca quise un destino cardinal desde el mismo lugar de haber nacido.

Marchad, decidle a Sancho y Rocinante, que, con ellos, gané fieras batallas. Mi bella Dulcinea, amor primero,

por vos siempre seré guerrero andante. Escribano, contad aquí, sin fallas, que Don Quijote ha sido un caballero.

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TIEMPO QUE TODO LO MUDAS Tiempo, que todo lo mudas, tú, que con las horas breves lo que nos diste nos quitas, lo que llevaste nos vuelves.

¿Dónde el disfraz que con edad perdone? La aguja del reloj señala la hora con recta condición acusadora al tiempo que, con muerte, vida opone.

Por delante la senda se repone del mundo transitado, usurpadora. Si llegar a la meta no se ignora ya nadie en el futuro se antepone.

Quien busca lo inmortal a hierro muere. Los hombres en su orgullo no transigen si todo lo que empieza en él termina.

Sin leyes que lo eterno no vulnere, sin tiempo que regrese de su origen, ¿dónde el sino a su fin se subordina?

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EL CURSO DEL AMOR Torcido, desigual, blando y sonoro, te resbalas secreto entre las flores hurtando la corriente a los calores, cano en la espuma y rubio con el oro.

El curso del amor nace bravío, se alimenta de puros manantiales se esconde y se renueva en sus caudales, llena todo el espacio antes vacío.

Loco murmullo, desbocado río que arrastra sentimientos naturales dejando paso a paso las señales en el valle secreto sin desvío.

En la mansa ribera, agua madura, se acomodan fecundos los sentidos y a la corriente pide su lectura.

En el libro de amores retenidos el paisaje se torna en escritura para que siempre robe odios y olvidos.

39


AL RELOJ DE ARENA ¿Qué tienes que contar, reloj molesto, en un soplo de vida desdichada que se pasa tan presto?

Reloj, no mortifiques a mi tiempo si en redonda pared lo has encerrado, y en el trayecto estrecho, acantonado, reconduces la vida a contratiempo.

Los vasos comunican a destiempo las ausencias que quedan del pasado, el presente que queda roturado con la arena fugaz de un pasatiempo.

Recorre el breve espacio de mis horas, grano a grano, pues polvo al final soy aunque pierda con creces mi entereza.

Si parte de mi vida desvaloras jamás sabré si ayer, mañana u hoy es el linde final que todo empieza.

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EL AMOR APASIONADO Amar y no merecer, temer y no desconfiar, dichas son para obligar, penas son para ofender

Quiero amar y no ser inmerecido. Si por temer parezco desconfiado, si por querer al gozo he obligado me entrego con mis penas ofendido.

El cobarde se siente malherido y en el miedo su nombre censurado; con lujuria el amor es convocado al espacio en que siempre es pretendido.

Con lĂĄgrimas la dicha se renueva buscando desventuras sin sosiego entre el alma sutil de la memoria.

Valor para el amante que se atreva al olvido, a jugar con vivo fuego, a seĂąalar sentencia acusatoria.

41


TÚMULO DE LA MARIPOSA Yace pitado amante, de amores de la luz, muerta de amores, mariposa elegante, que vistió rosas y voló flores; y codicioso el fuego de sus alas ardió dos primaveras en sus alas.

Breve es en este mudo la belleza. Dulce y triste la faz, goce de amor. A la verdad me ajusto, no al dolor que persiste con mi naturaleza.

De renacer no tengo la certeza si con el fuego, el humo es mi captor. Vivir es el estímulo mayor que en la llama del tiempo se adereza.

Con leves alas tengo la desdicha de volar con espíritu indolente a cumbres donde el cielo me desguace.

En terso ensayo luz es mi gran dicha y acabo con la muerte más valiente. Epitafio: “aquí goza, donde yace”

42


EL SUEÑO ¿Con qué culpa tan grave, sueño blando y suave pude en largo destierro merecerte que se aparte de mí tu olvido manso?

La noche hecha cerrojos, se desnuda en el sueño tejido ante el espejo; somos la misma imagen de un reflejo que siembra la conciencia con la duda.

La escena se refuerza, crece y muda con el lánguido trazo de un bosquejo. El sueño se reviste sin complejo de secuencias; con ellas nos anuda.

Resbalo por el eje de la cama. Vuelo sobre las sombras inconexas. De mi tiempo no alcanzo la frontera.

En este espacio nadie me reclama las renuncias, acciones incomplexas, pues el sueño, al soñar, no persevera.

43


SOLEDADES EN UN DIA Quien quisiera ser culto es sólo un día la jerí (aprenderá) donza siguiente: fulgores, arrogar, joven, presiente, candor, construye, métrica o armonía poco, mucho, si no, purpuracía, neutralidad. conculca erige, mente,..,

La soledad se esconde en la vigilia con la convulsa voz de la palabra. Quien quisiera ser culto, locuaz, que abra su agudo pensamiento, pulsa, auxilia,

redime la pobreza, liba, exilia, dispersa la ignorancia, sólo labra en la caverna oscura, descalabra, deriva al confidente, ama, concilia

los panfletos retóricos, discursos, complementos, proverbios, intermedio, embuste al epitafio, negación

vanidosa y capciosa a los recursos. La lista, el diccionario está en el medio; por, con ella, buscad la afirmación.

44


¡AH DELA VIDA! ¡Ah de la vida!...¿Nadie me responde? ¡Aquí de los antaños que he vivido! La fortuna de mis tiempos ha mordido, las horas mi locura las esconde.

Al árbol de la vida lo desposo con el tiempo nacido en el ensueño. Para un mejor futuro pongo empeño si libre del presente salgo airoso.

Del pasado no escondo lo valioso, aquello que me sirve lo reseño, lo que más me importuna lo desdeño, mi paso por la historia es sigiloso.

Pido vida y de vida me alimento. Al impulso primero al fin regreso buscando la frescura del aliento.

La raíz de la tierra es mi sustento Al tiempo en su camino tengo preso; si lucho con él nunca saldré ileso.

45


NACÍ DESNUDO Nací desnudo y solos mis dos ojos cubiertos los saqué, mas fue llanto. Volver como nací quiero a la tierra.

Un llanto desgarrado me introduce en la vida arrojándome a los brazos del mundo, atándome con fuertes lazos la señal que a la senda me conduce.

Es el principio. Un soplo reproduce la amarga concesión a los rechazos. La tierra, por nacer, me da arañazos. No espero en mi camino quien se cruce.

Vivir es conducirse hacia la muerte sin sorpresas, sin nada de riquezas, sin envidias ni penas enfrentadas.

El paso por la vida nos advierte que tenemos un cuerpo con flaquezas y que el tiempo son citas abreviadas.

46


MADRIGAL DEL HOMBRE SOLO Está la ave en el aire con sosiego, en el agua el pez, la salamandra en fuego, y el hombre, en cuyo ser todo se encierra, está en sola la tierra

Vivimos, como humanos, en un sueño. No somos como el pájaro que vuela. No somos como el pez en su parcela de mares y de océanos sin dueño.

No somos el reptil, el ser pequeño, molusco cefalópodo, gacela… El mundo recorremos con cautela pues no somos guepardo en el diseño.

Pobre, frágil en nuestra condición. Con la farsa tenemos la destreza. Ni volamos, nadamos, ni corremos.

Es mejor el creer en la ambición de que tal estructura no es rareza. Solos es esta tierra ¿qué seremos?

47


LA PENA DEL ENAMORADO ¡Qué verdadero dolor, y qué apurado sufrir! ¡Qué mentiroso vivir! ¡Qué puro morir de amor!

Es penoso el estar enamorado y tener la mirada del cautivo. Sufrir de amor no es nada decisivo si tiene por igual pliego sellado.

De cerca me mantengo a su cuidado. El amor tiene un punto positivo, pero con o sin él también avivo el desvelo preciso más cerrado.

No tengo que mentir, ni lo pretendo, al puro sentimiento que provoca deseos obstinados, pasión loca.

Morir por ese amor nunca lo entiendo. La vida es la virtud encadenada que tiene la razón aventajada.

48


INTERIORES Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados, para quien caduca ya su valentía.

Observo mi interior y nada tengo que mostrar al testigo complaciente. El pasado me mira en el presente, de sus delirios huyo y me prevengo.

Al exterior, penuria, pena arengo, La cuota en mi tesoro decreciente me deja en el silencio del ausente si no quiero explicar de dónde vengo.

El tiempo nos arroja a su vacío donde nada se opone a su regazo destapando la caja de Pandora.

En mis carnes acuso el extravío, nunca a la ley doy carpetazo y pido en el futuro una mejora.

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VIDA BREVE ¡Fue sueño ayer, mañana será tierra! ¡Poco antes, nada, y poco después, humo! ¡Y destino ambiciones, y presumo, Apenas punto al cerco que me cierra!

La vida, cuanto apenas, es suspiro, fractura de la huella del vivir, sendero del camino del morir al repunte final que no da giro.

La vida es como un sueño con retiro, la materia que busca el elixir de lo eterno; el deseo en redimir las lágrimas por risas, a eso aspiro.

El destino me llena de ambiciones. El ayer antes fue un poco de nada, un sueño en las conciencias, humo breve,

la tierra en el conjunto del relieve. Hoy la vida me pone condiciones: afirma lo que tienes sin celada.

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EL PASO DEL TIEMPO ¡Cómo de entre mis manos te resbalas! ¡Oh cómo te deslizas, edad mía! ¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría, pues con callado pie todo lo igualas!

La historia tiene un tiempo de derrota, un tiempo recorrido que es renuncia, un tiempo de torpeza que no anuncia el paso por la vida nota a nota.

La meta no aprendida tiene cuota; es el viaje imposible que pronuncia que la edad se desliza sin denuncia al final de la noche más remota.

No se puede abdicar en el deseo de lo inmortal servido de reclamo en un mundo infinito sin deriva.

La vida con la muerte es forcejeo queriendo poseer en cada tramo ese espacio de luz que la reviva.

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RECUERDO EN LA MEMORIA Trabajos dulces, dulces penas mías, pasadas alegrías, que atormentáis ahora mi memoria.

La memoria se vierte en el presente, condiciona las miras del futuro, como si fueran citas de un conjuro rellenando el perfil del inconsciente.

El recuerdo no tiene a quien se enfrente. Las penas y alegrías estructuro. Y el espacio del tiempo configuro sin nada en su lugar que me atormente.

Distancia ciega, foso en mi interior, donde se vierten hechos de cenizas y se salvan pasajes ya vividos.

El olvido es el sueño desertor que no llena las huellas primerizas con actos que se daban por perdidos.

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ÍNDICE R ETRATO DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO LO QUE DICEN DE TI SOBRE IRONÍAS JOCOSAS PODEROSO CALLALLERO SÁTIRA A NO DAR NADA NO HAS DE CALLAR VUELA, PENSAMIENTO, PERO ¿HAY DINERO? LA POBREZA O EL DINERO INSECTO PREDADOR GALANES Y DAMAS LA PRESUNCIÓN DEL ROSAL FLOR QUE CANTAS BODAS EN EL CAMPO LOS BORRACHOS A UN MÉDICO A UN POETA MI NARIZ SOBRE LA VERDAD A UNA CALVA SOBRE LA MÚSICA DESENGAÑO DE LA APARIENCIA EXTERNA MEJOR MANJARES DE MENDIGO A LAS ESTRELLAS AL PINCEL OIR, VER Y CALLAR SILENCIO: CHITÓN SOBRE EL AMOR, EL TIEMPO Y LA VIDA LA FUERZA DEL TIEMPO CON LA SOLEDAD Y ESTUDIOS DEFINIR AMOR CLAVELES EN EL CABELLO RUBIO DESEAR Y POSEER LA VIDA POLTRONA TESTAMENTO DE DON QUIJOTE TIEMPO QUE TODO LO MUDAS EL CURSO DEL AMOR AL RELOJ DE AREA EL AMOR APASIONADO TÚMULO DE LA MARIPOSA EL SUEÑO SOLEDADES EN UN DIA ¡AH DELA VIDA! NACÍ DESNUDO MADRIGAL DEL HOMBRE SOLO LA PENA DEL ENAMORADO 53


VIDA BREVE EL PASO DEL TIEMPO RECUERDO EN LA MEMORIA

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GLOSAS QUEVEDIANAS