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MI GENTE

Néstor Castellar Acosta

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ara Josefa Morelo Díaz la vida ha sido de contrastes. Cuando tenía 8 años, su familia huyó de la vereda El Chicho, cercana a San Onofre, Sucre, evitando una masacre por la violencia que agobiaba a la zona. Por su inocencia de niña, Josefa, pensando que se trataba de un juego, se montó en un bus que había cerca de una bomba en San Onofre y se quedó dormida sobre un bulto de yuca. Cuando despertó, se encontraba en Cartagena, en el barrio Chambacú, sin nadie que la acompañara, sin nada que comer. El llanto y los gritos ante la soledad no se hicieron esperar. Pero una mujer, a quien hoy llama ‘Mamá’, le dio albergue y la cuidó por un tiempo. “Margot me dio posada en su casa y varias vecinas me daban comida. Pero al pasar el tiempo viví una situación difícil porque a los 12 años un muchacho abusó de mí y la señora decidió que íbamos a buscar a mi familia por todos los pueblos. No fue fácil porque yo no sabía cómo se llamaban mis papás, porque en el monte les decían ‘la India’ y ‘el Negro’, pero afortunadamente después de buscar y buscar dimos

TRISTEZAS Y PUJANZA Josefa Morelo fue desplazada por la violencia y llegó a Cartagena sola a los 8 años. La maltrataron, abusaron, pero se sobrepuso a las adversidades y salió adelante. con el lugar. Encontré a mi mamá que había perdido la memoria y a mis abuelas, mi papá se había ido para Venezuela y mis 4 hermanos también habían desaparecido. Lo malo de todo fue que escuché una conversación donde insinuaban que lo mejor era estar con una pareja y eso hizo que yo me equivocara”, dice la mujer, que hoy tiene 64 años de vida. SU REGRESO

Cuando volvió a Cartagena, Josefa, a sus 13 años, se “salió” con una persona que la doblaba en edad y con la que tuvo 4 hijos. Al principio, dice, todo marchaba bien en su hogar pero con el pasar del tiempo, y tras mudarse de Chambacú a Crespo, las cosas cambiaron. “Él era militar, pero yo ya estaba grande y había comprendido muchas cosas, había madurado. Me di cuenta que estaba siendo maltratada y lo peor fue que él embarazó a una muchacha, por

EN CIFRAS

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AÑOS SIN PAREJA DURÓ JOSEFA. HACE 15 VIVE CON UN SEÑOR DE SU PUEBLO.

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HIJOS TUVO JOSEFA, 1 DE ELLOS YA NO ESTÁ, TIENE 9 NIETOS. eso me fui de la casa y volví al pueblo. Pero mi marido no aceptó eso y me metió 4 tiros, por poco me mata, estuve 7 meses entubada”, cuenta Josefa. Ya recuperada, la joven estuvo en un pueblo y después se fue a Venezuela un par de años. Cuando regresó a Cartagena, vino con un propósito, ese que hoy la tiene como una de las líderes cívicas más respetadas y admiradas de la ciudad. EL SUFRIMIENTO

“Yo en Venezuela me preparé y vi ciertas políticas de

SOLEDAD, ABUSO, MALTRATO, PÉRDIDA DE UN HIJO, Y DEMÁS TRISTEZAS LE HAN TOCADO A JOSEFA, PERO CON PUJANZA Y VOLUNTAD SALIÓ ADELANTE.

Aquí, enseñando una de las calles que logró que pavimentaran.

Josefa es promotora de salud, gestora local con énfasis en lo territorial y manejo de conflictos, y también estudió derecho, arte y cultura de género. Es directora de Casa Taller, Mujeres Espejo y también trabaja con Funsarep. / FOTOS: LORENA HENRÍQUEZ.

allá que quise implementar aquí, sobre todo las que se refieren a que todos debemos ser tratados como personas. “Conformamos un grupo de mujeres, nos organizamos e invadimos un lote. Pensamos que no pasaría nada pero llegó la Policía, me dieron una palera y has-

ta me metieron presa. Sin embargo, eso no impidió que siguiera trabajando por la gente. El primer proyecto fue luchado y logramos que nos dieron 26 casas, y todas, que no teníamos parejas, nos mudamos con nuestros hijos. Seguimos trabajando por el bienestar y progreso de la comunidad, haciendo

proyectos y monitoreando todo. Pero un día me amenazaron porque denunciamos unas anomalías en las afueras del colegio donde estaban nuestros hijos y en represalia me mataron a mi hijo menor que tenía 21 años, eso fue muy duro, me retiré del trabajo comunitario”, agrega la mujer.

LA FUERZA DE VOLUNTAD

En el año 2000, Morelos Díaz reunió a su familia y les contó que ella tenía la misión de seguir luchando por la gente. Y eso ha hecho. Josefa ha sido presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio 13 de Mayo y Primavera 4 veces. Dentro de sus labores sobresalen la ejecución de proyectos de infraestructura, pavimentación, servicios públicos, talleres de prevención para la juventud, economía solidaria y apoyo a las mujeres desprotegidas. En su barrio todos le agradecen por lo que ha conseguido. Niños y adolescentes la llaman abuela y el respeto y la admiración son evidentes. La quieren como la gran persona y líder que es. Ella, por su parte, agradece los gestos de cariño de su gente pero quiere terminar su vida en el pueblo, al lado del hombre que la acompaña hace más de 15 años. “Mi idea es regresar a mi tierra, pero soy agradecida con Cartagena porque a pesar de todo lo malo me ha dado muchas cosas buenas, y regresaría 2 o 3 veces al mes para asesorar en lo que tenga que ver con mi comunidad”, concluye Josefa.

Tristezas y pujanza. Josefa Morelo.  

Tristezas y pujanza. Noticia en el periódico Q'hubo Cartagena sobre Josefa Morelo.