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movimientos con frases o ideas particulares. En un momento dado, expresó: "Los británicos son conscientes de sí mismos", mientras mantenía sus manos en el regazo, los dedos entrecruzados, enfrentando las palmas y los pulgares hacia arriba. En el siguiente párrafo, volvió a citar la misma idea pero expresándola de manera diferente; sin embargo, la acompañó con la misma posición de las manos. Todo esto concuerda de manera bastante clara con los descubrimientos de la cinesis acerca de la postura, en el sentido de que ante cada encuentro el hombre acomoda su cuerpo mediante una serie de posiciones diferentes. Adoptará una postura especial para hablar y otra para escuchar, y algunas veces hará diferencias entre las posturas para hablar. Se presentará en una forma al interrogar; en otra al dar órdenes; en otra para dar explicaciones, y así sucesivamente. Mediante el microanálisis se ha llegado a la conclusión de que los movimientos corporales de un hombre cambian de dirección, cuando coinciden con los ritmos del lenguaje, de tal manera que aun a nivel silábico, el cuerpo danzará al ritmo de las palabras. Un problema que interesa actualmente a Kendon es el contexto en el que la gente gesticula o deja de hacerlo. Notó que el hombre de la película estaba diciendo su pequeño discurso que probablemente tenía bien pensado de antemano, y lo pronunció sin dificultades. Como sabía aproximadamente lo que diría a continuación, el hombre condicionaba sus gestos, aun cuando no lo hacía conscientemente, con la fluidez de sus palabras. También se realizan gesticulaciones durante discursos que no denotan tanta seguridad. Kendon observó que cuando una persona se interrumpe en medio de una frase mientras busca la próxima palabra, trata de representarla mediante el movimiento de sus manos. Una mujer que decía que "había traído rodando una mesa con una ah... eh... torta encima", había realizado en el aire con un dedo un movimiento circular y horizontal con la forma de una torta, mientras dudaba y decía "ah... eh...". Kendon sugirió que algunas veces, la gente suele hacer gestos que indican lo que está por decir. Y agregó: También es cierto que si usted le pide a alguien que repita algo que no entendió claramente, aun cuando anteriormente no haya gesticulado, seguramente lo hará al repetir la explicación. Los gestos aparecen cuando una persona tiene más dificultad para expresar lo que quiere decir, o cuando le cuesta más trabajo hacerse comprender por su interlocutor. Cuanto más necesita despertar sus sentidos, mayor intensidad da a la expresión corporal, de tal manera que cada vez gesticula con mayor amplitud. Esta explicación está refrendada en un experimento realizado por el psicólogo Howard Rosenfeld. Descubrió que las personas a las que se les indica que traten de parecer agradables ante terceros, gesticulan más y también sonríen más que las que reciben la consigna de no mostrarse demasiado amistosas. Cuando una persona gesticula, se da cuenta sólo periféricamente de que lo hace. Es más consciente del movimiento de las manos de la otra persona, pero en general, se fija más en el rostro que en ellas. Sin embargo, las manos están maravillosamente articuladas. Se pueden lograr setecientas mil posiciones diferentes, usando combinaciones de movimientos del brazo, de la muñeca y de los dedos. El profesor Edward A. Adams, de la Universidad del Estado de Pensilvania ha notado que: "Los movimientos de las manos también son económicos, rápidos de emplear y pueden ejecutarse con mayor velocidad que el lenguaje hablado." A través de la historia ha habido lenguajes por señales que realmente reemplazaron a las palabras. Efectivamente, algunos científicos sugieren que el primitivo lenguaje del hombre era por señas. Aseguran también que el hombre aprende el lenguaje de los gestos con toda facilidad. Los niños sordomudos inventan rápidamente su propio sistema de comunicación si no se les enseña uno preestablecido. Sin embargo, en nuestros días hablamos con nuestra lengua más que con nuestras manos, obviamente es la mejor manera de hacerlo. La voz humana es capaz de lograr muchos matices ricos y sutiles y la persona que habla gesticulando con las manos, necesariamente dejará de hacerlo si necesita emplearlas en otros menesteres. Aun así, la gesticulación transmite muchas cosas. Sirve de clave a la tensión de un individuo; puede ayudar a precisar su origen étnico, y representa una manera directa de expresión de la personalidad.

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DAVIS FLORA - El Lenguaje De Los Gestos  
DAVIS FLORA - El Lenguaje De Los Gestos  

Flora Davis • 2 A Mamu Tayyabkhan y también a Karen Davis que leyeron el manuscrito pacientemente y que fueron mis críticos más duros y mis...

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