Page 46

con una mano: en forma cortante, salpicada y llena de energía nerviosa. Dos personas que conversan gesticulan simultáneamente y el que habla puede incluso aproximarse al otro y tomarlo por las solapas. Los judíos también suelen usar gestos claves para indicar la hora o sugerir direcciones. Los inmigrantes italianos, por el contrario, emplean un tipo de gestos más ampulosos; para delinear formas son más expansivos y simétricos, pues emplean ambas manos. Sus manos se mueven en todas direcciones, muchas veces más allá del brazo extendido. Los italianos, por otra parte, son más propensos a tocar su propio cuerpo y no el de su interlocutor, y sus movimientos están llenos de energía y fuerza interior, aunque sean suaves y parejos. Efron estudió la primera generación de italianos y de judíos y descubrió que los que mantenían los lazos étnicos tradicionales con sus respectivas comunidades, retenían el estilo de sus gestos; mientras que los que se asimilaban a la vida norteamericana comenzaban a perderlos. Logró distinguir también algunos gestos híbridos que resultan comunes a todos los estilos. Lo que sí comprobó incuestionablemente, fue que las formas de gesticulación no se heredan racialmente. En 1942, en un estudio realizado sobre el trabajo de Efron, Gardner Murphy hizo especulaciones acerca de las fuerzas que forman el estilo de los gestos de una cultura. Desarrollando la idea sugerida por Efron, Murphy escribió: La gesticulación de los italianos parece ser la expresión de una existencia vivida en aldeas donde el espacio es libre; la estructura familiar clara y definida, y la conversación se asemeja mucho en su valor expresivo a la danza o al canto. Por el contrario, los judíos europeos, constreñidos por condiciones económicas y persecuciones sociales, realizan gestos de evasión y cuando se ven forzados a enfrentarse con una dificultad, dirigen su agresión localizada hacia el objeto más próximo. La vida metropolitana de las grandes ciudades norteamericanas hace que ambos estilos pierdan cada vez más su sentido, y resulten más inútiles. No es solamente la imitación de las normas norteamericanas lo que los modifica; es el papel positivo de la gesticulación en la vida social que requiere su énfasis. Los franceses usan pocos movimientos pero con elegancia y precisión en estilizadas expresiones de las emociones. No son tan expansivos como los italianos; tan insistentes como los judíos; tan angulares e incisivos como los alemanes, ni tan informales como los norteamericanos. Entre los alemanes, las zonas más expresivas son el rostro y la "región de la columna vertebral" — refiriéndose a la clásica postura del soldado— mientras que los movimientos de manos y de brazos, por lo general se emplean para reforzar una aseveración sobre la que se está seguro. En Estados Unidos, los gestos carecen del estilo ardiente de los franceses o de los movimientos interpersonales integrados que se observan entre los italianos. Más aun, existen notables diferencias de estilo entre las distintas regiones. Margaret Mead en Male and Female destacó estas diferencias. Al comparar a los Estados Unidos con otras sociedades menos desarrolladas técnicamente y por lo tanto más homogéneas, donde existe un estilo de movimiento para cada individuo, escribió sobre los norteamericanos: Todos los hombres no cruzan las piernas con la misma masculina seguridad. Todas las mujeres no caminan con pasos cortos y como a saltitos, ni se sientan y descansan con los muslos juntos, aun mientras duermen. El comportamiento de cada norteamericano es de por sí una mezcla, una versión imperfecta realizada en base al comportamiento de otros que a su vez tampoco provienen de un modelo único… sino de cientos de moldes, cada uno diferente, cada uno desarrollado en forma individual y falto de autenticidad y de la precisión de un estilo de conjunto. La mano que se extiende para saludar, para enjugar una lágrima o para sostener a un niño desconocido que ha tropezado no será aceptada indefectiblemente, y si se la acepta, no lo será en el sentido en que se ofrece... El lenguaje y los gestos de los norteamericanos incluyen la duda, la posibilidad de no ser comprendidos cuando una relación se profundiza, la posibilidad de construir un código que sirve para comunicarse en lo básico, la necesidad de sondear a la otra persona, para encontrar alguna forma delicada, sobreentendida, imperfecta, de comunicación inmediata. De la misma manera que cada cultura posee su propio estilo de movimientos característicos, también tiene su repertorio de emblemas. Un "emblema" es un movimiento corporal que posee un significado preconcebido, como el gesto de "hacer dedo" en la ruta o el gesto de cortar la garganta. Paul Ekman, en un trabajo paralelo a su investigación sobre la expresión facial, ha efectuado otra investigación sobre emblemas que resultan universales a toda la humanidad. Después de trabajar

46

DAVIS FLORA - El Lenguaje De Los Gestos  

Flora Davis • 2 A Mamu Tayyabkhan y también a Karen Davis que leyeron el manuscrito pacientemente y que fueron mis críticos más duros y mis...

Advertisement