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c      c  Bella Swan hacĂ­a 5 meses habĂ­a roto con Edward Cullen, Entonces se propone declararle aĂşn su amor y seducirlo hasta tenerlo a sus pies ÂżLograrĂĄ su cometido? ÂżSe arrepentirĂĄ a medio camino?   Los personajes presentes en este one short pertenecen a Stephenie Meyer, yo simplemente los he manipulado a mi antojo en una creaciĂłn que es completamente mĂ­a.

TomÊ mi cartera y salí råpidamente de mi departamento, estaba segura de lo que iba a hacer, lo había planeado durante mucho tiempo y ya no tenía por quÊ estar insegura de ello. No, por supuesto que no. Mi ex me dejó hace algún tiempo y estaba cansada de sufrir y llorar por Êl, ya ni siquiera sabía que sentía por el susodicho, que mentira mås grande, claro que sabía le amaba estúpidamente. Pero fingiendo no saberlo decidí que a fin de cuentas, que mås da un revolcón mås o un revolcón menos. CaminÊ por la gran avenida, intentando darme seguridad, pero ¿A quien quería engaùar? No iba a ser capaz de entrar a ese maldito edificio, claro que no. Desistí de la idea y me fui corriendo a la casa de las chicas. Alice y Rose eran mis mejores amigas, las mellizas del mal, siempre tenían buenos consejos cuando estaba desesperada y bueno este era el caso, necesitaba tomarme algo para relajarme, necesitaba compaùía o cometería la imprudencia mås grande del mundo: Decirle a Edward Cullen que aún lo amaba y seducirlo hasta que se rindiera a mis pies. SaquÊ mi móvil y llamÊ a Rose. ³Rose, Hola soy Bella, ¥tengo una urgencia que tratar! ³chillÊ por el telÊfono mientras caminaba a tomar un taxi. ³@           ³¿Llevo algo? ³preguntÊ. Siempre que teníamos problemas amorosos, nos preparåbamos una pijamaza y teníamos noches de película.


³Ä           ³chilló Alice del otro lado. ³Rose, dile a Alice que ya tomÊ el taxi ³mentí. ³@   ³dijo Rose. ³Nos vemos ³colguÊ. Antes de tomar el taxi fui al supermercado y comprÊ una botella de vodka, con las chicas tenía que desahogarme, fuese como fuese y si eso incluía borrachera y caùazo al día siguiente, entonces así sería. El tipo del taxi me quedó mirando por el retrovisor, si sabía que ese vestido causaría ese efecto, pero lo buscaba en Edward Cullen, no en un viejo asqueroso taxista. ³Calle Lincoln, Altura 207, edificio Milenium, por favor ³seùalÊ. ³Así serå, Dama ³dijo el asqueroso taxista. No tardamos en llegar, cinco minutos como mucho, la verdad podría haberme ido caminando, pero no daùaría mis preciados  , así que prefería pagar una ganga por irme tranquila. Al llegar cancele al taxista quien me tomó la mano al extenderle el billete y para evitar nuevamente ese repugnante roce le pedí que se quedara con el cambio. ³¥Bella! ¥Santo Dios! ¿QuÊ ha pasado? ³dijo Alice. ³Lo de siempre ³dije tirando la cartera sobre el sofå. ³¿Te has devuelto a casa a cambiarte? ³preguntó Rose. ³No ³respondí tajante. ³Entonces ¥Dinos de una vez! ³reclamó Alice. ³Edward Cullen, ese es mi maldito problema, hace cinco meses que me dejó y como estúpida y aun flipó por Êl ³declarÊ enrabiada, lejos de que se me cayeran las lågrimas, ¥¿QuÊ lågrimas? Si el primer mes quedÊ seca de tanto llorar, tenía rabia, mås que con Êl, conmigo misma por ser tan estúpidamente dependiente. ³Pero ³Alice miró a Rose y continuó ³Edward esta saliendo con otra chica.


³¥¿QuĂŠ? Âłeso no lo sabĂ­a y el hecho de saber que estaba con otra mujer produjo un escalofrĂ­o a lo largo de mi columna. ÂłAlice, los vio juntos ayer en Central Park Âłdio Rose. No sabĂ­a que responder sĂłlo sabĂ­a que yo, la muy estĂşpida, iba a seducirlo. Ă–@  @ , me dije. ³¿Bella? Âłdijo Alice moviĂŠndome del brazo. ³¿QuĂŠ? Âłdije sacando el vodka de mi bolsa, con mayor razĂłn iba a darlo de baja esta noche. ÂłLo siento, pero como tus amigas nuestro deber moral era decĂ­rtelo Âłdijo Rose. ÂłPero, ÂĄYa basta!, Edward Cullen no es la gran cosa, en este mundo hay cosas mejores para ti y esta noche nos iremos de  Âłdijo Alice. ÂłTĂş y Rose no pueden ÂłRose estaba con Emmett y Alice salĂ­a hace poco con un tal Sam. ÂłTerminĂŠ con Sam Âłdijo Alice. ³¿QuĂŠ?, pero si ustedes andaban tan bien Âłdije intentando cambiar de tema. ÂłNo funcionĂł y punto Âłdijo Alice mientras traĂ­a un jugo para acompaĂąar el vodka. ÂłEsteÂŤ Emmett y yo nos hemos tomado un tiempo Âłdijo Rose. Eso si que era increĂ­ble            ³¿Por quĂŠ? ÂłpreguntĂŠ con real curiosidad. ÂłLlevamos 5 aĂąos y me aburrĂŠ la monotonĂ­a, no querĂ­a terminar con ĂŠl, pero tenĂ­a que estar absolutamente segura ÂłrespondiĂł. ³¿Segura de quĂŠ? Âłal parecer era la Ăşnica que no estaba al tanto de lo que pasaba en el resto del mundo. ÂłDe casarme con ĂŠl Âłdijo. ³¥Oh! Âłfue todo lo que me atrevĂ­ a decir.


Sonó el celular de Rose. ³Es Jasper ³dijo susurrando. Con Alice nos quedamos mirando y nos reímos. ³De verdad, Bella. Siento mucho por lo que estas pasando ³dijo triste. ³Alice, ya me acostumbre, todo el mundo quiere ayudarme, consolarme, pero pase lo que pase y hagan lo que hagan nada disminuye mi dolor, lo peor es que soy la única que puede hacer algo con esto y no soy capaz, no mandó el corazón ³ terminada mi declaración me bebí el vaso de un solo golpe. ³Chicas, Jasper nos invita a su bar, dice que nada mejor que pasar las penas de amor y ¡adivinen! ³gritó la rubia. ³¿Me conseguirá una cita? ³dijo Alice. Todas reímos, sabíamos que a Alice las citas no le duraban más de dos semanas. ³No, mejor que eso«¡Tenemos bar libre! ³gritó eufórica. Nos maquillamos y salimos directo al bar de Jasper. Al llegar el guardia de la entrada coqueteó con Rose, pero no le duró mucho al enterarse que era amiga de su jefe cambio de inmediato el tono meloso de la conversación, seguramente creyó que eran más que amigos. ³¡Chicas! ³nos gritó Jasper desde la barra. ³Hola, Alice ³dijo Jasper. Para nadie, excepto para Alice, era ajeno que este estaba coladito por ella. Aunque muchas veces le insistimos ella nunca nos creyó. ³¿Por qué comenzamos, Bella? ³dijo Rose ³No olvides que tenemos bar libre ³ dijo haciendo alusión a Jasper que sólo tenía ojos para Alice. ³Un whisky sin hielo ³le pedí a Jazz. ³A las rocas, Bella ³me advirtió. ³Ya, será« pero dos hielos como mucho ³me reí.


Jasper nos estampĂł la mano con un timbre: free bar. Alice se quedĂł conversando con Jasper, mientras que Rose y yo nos fuimos derechito a bailar con nuestras copas. Nuestro cuerpo se movĂ­a al ritmo de la mĂşsica, mientras mirĂĄbamos a nuestro alrededor, debĂ­amos buscar alguien   para esta noche. Mientras estĂĄbamos en nuestra labor Rose se tensĂł y clavĂł su vista a mis espaldas, en ese mismo instante Alice corriĂł hacĂ­a donde estĂĄbamos. ÂłBella,   , debo decirte algo Âłdijo Rose. ÂłNo, voy yo primero, seguro es mĂĄs importante Âłcomenzaron a discutir con Alice. ÂłVale, vale Âłlas callĂŠ ÂłDale Alice. ÂłA Jasper le ha telefoneado Edward preguntĂĄndole si sabĂ­a algo de ti Âłdijo Alice nerviosa. ³¿QuĂŠ ha hecho que? Âłdije titubeante. ÂłY en estos momentos ha ingresado al Bar y camina hacĂ­a  ÂłaĂąadiĂł Rose. ³¿QuĂŠ? Chicas      ! ÂłRose me volteĂł dejĂĄndome frente a frente con Edward. Ă–    ÂłpensĂŠ. ³¿Podemos hablar? Âłdijo Edward. ÂłNo ÂłrespondĂ­ y me di media vuelta llamando a las chicas para que me acompaĂąasen. Edward me tomĂł fuertemente el brazo. ³¥Oye tĂş!, ÂĄSuĂŠltame ya! No soy tĂş  para que me pasees por Central Park mucho menos que me tomes asĂ­, ÂĄSuĂŠltame! ÂłdescarguĂŠ mi ira contra ĂŠl!"# 

    Venir a hablarme ahora despuĂŠs de 5 meses, de seguro venĂ­a a sacarme en cara que tenĂ­a una  . ÂłBella, necesito preguntarte algo y te dejo en paz Âłdijo Edward aĂşn sosteniĂŠndome el brazo.


  $   "           !                 $ pensé. ³Sólo eso y finiquitamos el problema ¿Ok? ³si iba a jugar sería bajo mis condiciones, nunca más volvería a ser basureada por nadie, menos por él. Salimos a las afueras del bar, la música era molesta y detestaba gritar para que entendiesen lo que decía. ³Tú dirás, mira que no tengo tiempo para perder contigo ³dije fingiendo frialdad. ³Me han llegado rumores« ³¿Otra vez? ³dije asqueada, según él la vez que terminó conmigo fue por %  %« otra vez con el mismo cuento« ni que me hubiese visto la cara. ³Si, otra vez. Son rumores que vienen de buena fuente. ¿Es cierto que te estuviste con Black al mismo tiempo que conmigo? ³dijo atropelladamente. Quedé sorprendida, tan rápido había corrido el rumor que yo misma había echado a andar. ³Eso no es de tú incumbencia, ya no va ni viene, tú y yo 

    no estamos juntos ³me volteÊ y caminÊ hacia la puerta del bar. ³Respóndeme ³bufó a mis espaldas. Hice oídos sordos y entrÊ al bar para ver a Alice besando a a ¥JASPER! Corrí hacía Rose quien estaba en la barra hablando con un tipo. ³Perdona ³le dije al tipo ³Rose ¿Viste a & hermana? ³No ³de inmediato la volteÊ. ³Ö

'  ³dijo Rose manteniendo la boca abierta. ³¥Eso se merece un salud! ³pedí otro whisky y levantamos las copas. ³¥Ah! Bella, este es Royce ³me lo presentó. ³Hola, mucho gusto, Bella, la mejor amiga de esa preciosura y aquel que le hace daùo se las ve conmigo ³dije agitando su mano.


Rose me reprobó con la mirada. ³¿Qué? ³le susurré al oído ³. Prefiero a Emmett que a este pelmazo. ³Hasta la vista ³le dije al tipo. Me fui a buscar entretención cuando de frente me topé con James. Esta fiesta estaba demasiado entretenida, pensé. ³Hola, hermosura ³dijo James tomándome de la cintura. ³¿Qué tal? ³pregunté. ³Excelente, me he encontrado con la chica más hermosa de la fiesta ³sonrió pícaramente. James era el rival de Edward en todos los sentidos, no se soportaban en absoluto, así que ¿por que no?, después de todo sería otro golpe bajo para Edward. Comenzamos a bailar sensualmente hasta que sonó Ä @  '  , no es que me matará la chica, pero el DJ no podría haberle adivinado mejor, necesitaba una canción así, ya que Edward miraba, sentado de la barra, exactamente en esta dirección. Fuimos a buscar unos tragos más, a esta hora llevaba como tres whisky's y unos cuantos tequilas, pero aún me mantenía de pie. Comencé a contornearme al ritmo de la música dejando entre ver mi sensualidad, la verdad no me interesaba en lo absoluto mi pareja de baile, pero ver a Edward mirándome ya era mucho. Comencé a bajar sensualmente mientras que James se volvía loco con mis curvas. ³Bella ³me susurró al oído ³. ¿Qué tal si nos vamos a otro lado? Sonreí, mi plan iba de maravillas. No le respondí, simplemente lo jalé de la corbata y me lo llevé del lugar. Al salir el posó su cazadora sobre mí y lo agradecí. ³¡Bella! ³oí la voz que exactamente estaba esperando.


James se volteó con los puùos apretados. ³¿QuÊ quieres imbÊcil? ³gritó James. ³¥Deja a Bella en paz! ³le gritó tan cerca que parecía inminente la lucha. ³Eso no es de tú incumbencia ³dijo James empujåndolo. Y ¥Ya esta! Tenía a los chicos mås guapos de Los à ngeles, peleåndose por mi, no es que fuese ególatra, pero sin duda esto ayudaba mucho. Sonreí, llena de gozo al verlos golpearse una y otra vez. Hasta que Edward le dio un golpe certero en el estómago, otro en la nariz y James quedó fuera de combate. El %  (  % me tomó fuertemente de la cintura y me obligó a caminar. ³¥Idiota, no he dicho que me irÊ contigo! ³reclamÊ. ³Te guste o no lo harås, no quiero que este imbÊcil se lleve el gozo de decir: "Anduve con la ex novia de Cullen" ³dijo posesivo. ³Me las pagarås, Edward Cullen, tenía una noche larga que disfrutar ³refunfuùÊ intentando soltarme de sus fuertes brazos, pero cualquier intento sería en vano. Enfurecida me quedÊ plåcidamente dormida en el coche de Edward. Al despertar, estaba en un lugar conocido por mí, la habitación de invitados del departamento de ) *

+ . ÂĄOh, Dios! TratĂŠ de enfocar con delicadeza lo que me rodeaba, la cabeza se me partĂ­a en dos, no era posible que viviera con un dolor asĂ­, entonces lo vi allĂ­, sentado al borde de la cama. ÂłBuenos dĂ­as ÂłsonriĂł. No le contestĂŠ, tenĂ­a tanta rabia que si no fuera por mi dolor de cabeza, le hubiese partido la cara de un golpe. Ă–"      No serĂ­a capaz, con lo lindo que esÂŤ y comencĂŠ a flipar de nuevo. TratĂŠ de mantener la compostura, no podĂ­a notĂĄrseme que estaba coladita por ese hombre. ÂłYa veo, James te ha comido la lengua ÂłrespondiĂł sarcĂĄstico. Para demostrarle lo contrario le saque la lengua y fruncĂ­ el ceĂąo.


ÂłToma esto, se te quitarĂĄ la resaca que tienes despuĂŠs de tu alocada conducta Âł dijo entre risas. ³¥CĂĄllate, idiota! Âłdije en respuesta mientras recibĂ­a las pastillas y el agua. Me tomĂŠ las pastillas y bebĂ­ el agua. ÂłGracias Âłdije cortante, debĂ­a reconocer que se habĂ­a portado bien. ³¿Vuelves a ser dulce? ÂłsonriĂł sarcĂĄsticamente. ³¿Vuelves tĂş a ser un caballero? Âłgolpe bajo. ÂĄĂ„  Dije para mĂ­. ³¿Sigues malcriada? ÂłvolviĂł a sonreĂ­r. ³¿Sales con una   ? ÂłpreguntĂŠ aprovechando el momento. ³¿QuiĂŠn te ha dicho eso? ÂłfrunciĂł el ceĂąo. ÂłTe han visto ÂłafirmĂŠ. ÂłRumoresÂŤ ÂłLos mismos por los que me dejaste Âłestaba desahogando toda mi ira, como siempre lo desee, pero aĂşn asĂ­ mi corazĂłn saltaba como perrito faldero al ver a su amo. Se acercĂł a mĂ­ con brusquedad y me estampĂł un beso en la comisura de mis labios. Me paralicĂŠ, )        , Me abrazĂł fuertemente, me apegĂł contra ĂŠl y continuĂł besĂĄndome. No corroborĂŠ con eso, todo lo contrario luchĂŠ para zafarme de sus amarras y con fuerza golpeĂŠ su pecho, hasta que no pude mĂĄs, me vi rendida una vez mĂĄs a sus encantos. ÂłRumores de los que ahora me arrepiento haberles dado crĂŠdito ÂłsusurrĂł en mi oĂ­do. EstremecĂ­. +$  -$    (         Ă„  (          $  


Continué besándolo al ritmo que el me imponía, sus suaves labios comenzaron a recorrer mi rostro hasta llegar a mi lóbulo entonces allí dejó suavemente posada su boca. ³¿Sigues cabreada conmigo? ³susurró. No respondí verbalmente a eso. Le tomé fuertemente el rostro, le miré a los ojos y mordí su labio inferior con fuerza, lejos de ser sensual fue de rabia. Gritó a penas vio salir un hilo sangre de él. Sonreí victoriosa. Tomó mis manos y se abalanzó sobre mí dejándome aprisionada contra su cuerpo. Comenzó a besar la extensión de mi cuello y a acariciar mis pechos sobre la ropa. Hice lo propio con la suya, pero estorbaba demasiado, entonces me deshice de su camisa y él de mi vestido. Sus jadeos y caricias era lo que había anhelado desde que me dejó. Había suprimido las sensaciones de placer cuando él me dejó, esos recuerdos no eran sanos, pero ahora salían a recordarme los buenos momentos que pasamos juntos. Él con brusquedad arrancó mis pantaletas dejándome desnuda. Hice lo mismo con sus pantalones y ropa interior. Entonces allí logré verlo en su esplendor. Se apegó suavemente a mí, provocando un roce exquisito entre nuestras partes intimas, parecían comunicarse solas, extrañarse mutuamente. Edward comenzó a recorrer mi bajo vientre besando incluso mi intimidad. Flectó mis rodillas y comenzó a jugar con su lengua, estremecí al sentirla tibia. Un escalofrío recorrió mi abdomen y se concentró en la boca de mi estómago. Estremecí. Mi respiración era discontinua y desesperada, cada roce de nuestros cuerpos, fuese donde fuese erizaba hasta el más mínimo vello de mi cuerpo. Entonces el me embistió con rudeza y sin previo aviso, un alarido salió en respuesta de tal sorpresa. ³E-Ed-dwar-d ³logré decir. El comenzó a moverse más rápido, más intensamente, sentí como sus paredes se engruesaron produciéndome aún más placer. El roce constante y la vigorosidad de Edward me estaban dejando estampada en la cama, sus caricias, sus besos constantes y el dominio del acto estaban haciendo que olvidase todo lo sufrido, todos los momentos horribles que había pasado.


Entonces al verme abstraída, embistió más fuerte y con más fuerza. No pude evitar jadear y gemir, Edward era el único capaz de lograr un verdadero orgasmo en mí, ¡Dios! ¡Si estábamos hechos a la medida! En aquel momento la presión en mi estomago estalló produciéndome un espasmo en todo el cuerpo y haciéndome delirar de placer. No tardó mucho tiempo Edward en dejar fluir su éxtasis. En silencio se dejó caer al otro lado de la cama y comenzó a acariciar mi cabello. ³¡Eres perfecta! ³susurró. Contesté con un suspiro. Me levanté de la cama, fingiendo que nada pasó y me fui a la ducha. Necesitaba pensar. Me había entregado en bandeja a Edward y olvidé todo el sufrimiento anterior, "#               Dejé correr el agua por mis músculos adoloridos y masajeé suavemente mis hombros. Una vez relajada, salí del baño. Edward me esperaba sentado al borde de la cama. Fingí que no existía, Ö"   Claro que existía lo que había pasado entre nosotros era absolutamente real, pero no quería que notase mi interés en él, sabía que esto para Edward sería un revolcón y nada más. ³Bella ³dijo al verme vistiéndome. ³Dime ³dije tomando mi vestido. ³¿No vamos a hablar? ³dijo atónito. ³¿Sobre qué sería? ³Sobre lo que pasó, por ejemplo. ³Yaaa«³dije con incredulidad. ³Bella, sé que yo terminé la relación, pero ya no aguantó más, necesito que vuelvas conmigo ³dijo las palabras que quería oír hacía tanto tiempo. ³Bien dicho, tú necesitas que yo vuelva contigo, pero yo no te necesito ³dije fríamente. Al parecer la ducha había surtido efecto.


³¿Y lo de ahora? ³Un revolcón más un revolcón menos, ¿En que influye una raya más a la cebra? Pasa inadvertida ³sonreí sin darle importancia. ³Bella yo te quiero ³suplicó. ³A ver« ¿Desde cuando a mi me interesa Edward Cullen? ¡Oh! Ya lo recuerdo, desde nunca ³dije y salí de la habitación. Rápidamente tomé mis cosas y me marché su departamento. Marqué el número de Alice. ³¿Estas bien? Edward llamó anoche para decir que estabas en su departamento ³ chilló por teléfono. ³Estoy bien, ahora marchó para allá. Nos vemos ³ y colgué. Un brazo me sujetó fuerte en el vestíbulo del edificio. Me volteó y me apretó contra sí, sentí su duro y fuerte pecho contra mí. Edward me tomó el rostro y me volvió a estampar un fuerte beso que me dejó viendo    . Cerré los ojos y me dejé llevar por la dulzura de sus labios. ³Bella, esta vez no te dejaré escapar, no volveré a perderte ³declaró ³. Bella« ¡Te amo! ³gritó en el vestíbulo y toda la gente que estaba en él se dio vuelta a mirarlo. Esta bien, no podía negar lo que mi corazón sentía. Dí mi brazo a torcer, que más daba, amaba locamente a Edward Cullen y era una completa estúpida al negarlo. Lo besé con locura y desenfreno. ³¿Qué más da, Edward Cullen? Si aunque lo niegue esto estúpidamente enamorada de ti ³sonreí resignada. Me tomó de la mano y subimos nuevamente a su departamento. Y bueno, obviamente la función continuó durante todo el día. No podía negarlo, hacer el amor con Edward era tocar el cielo para caer en los brazos del mejor ángel reclutado en la tierra. Y si, chicas lo siento, pero Edward es absolutamente mío.



Sigo siendo tuya