Page 47

ENTREVISTA JOSÉ LUIS FERRIS

Texto: Inma Lara y Mar Prieto

Ha dedicado casi medio siglo a la literatura, en los cuales los lectores han disfrutado de sus libros, pero, ¿qué es lo que le ha aportado la literatura a usted a lo largo de todos estos años? La literatura me ha enseñado a mirar la vida y de una manera intensa. Saber cómo otros han vivido emociones como los celos, que leí en la Regenta, o viajar a países donde jamás he estado y que sólo he leído a través de los libros. He vivido otras vidas a través de los libros y eso se acopla a tu propia vida. La literatura me ha aportado la mitad de lo que soy actualmente. ¿Qué significa ser “escritor” para un escritor? ¿Ha querido siempre serlo? En un momento de la vida te das cuenta que escribir es la forma más clara de ser tú mismo. Tener una vocación y dedicarse a ello es un poco complicado muchas veces en la vida. Decía Serrat que lo que más le gustaba era cantar y que además le pagaban por ello. Compaginar tu vocación con la necesidad de sobrevivir económicamente a veces es difícil. Aunque yo siempre he escrito, tuve que apartar mi vocación para trabajar en la empresa familiar, y después tuve la oportunidad también de

Ilustración de Miguel Hernández

dedicarme a enseñanza. Pero escribir para mí es una necesidad y comencé a hacerlo profesionalmente y a aprender de otros. Jamás pensé que podría vivir de la literatura, pero lo he conseguido. Además, siempre he tenido la vocación de ser docente. Siempre he admirado a algunos de mis profesores y jamás pensé que podría tener esta opción, pero hace cuatro años me ofrecieron poder introducirme en el mundo de la educación y aquí estoy.

Según Ferris, ¿cuál es la diferencia entre su primera novela y la última? ¿En cuál de ellas ha desnudado a Ferris? En todo lo que escribo hay algo de mí. Es inevitable, como escritor, mostrarse en lo que escribe, porque uno se nutre de sus experiencias. El escritor necesita de una experiencia vital, por eso su autor debe vivirla para poder narrarla. Todo lo que veo en la vida, sin darme cuenta lo voy introduciendo en mis novelas. Creo, incluso que en la última novela hay mucho más de mi vida que en la primera. ¿Es cierto el tópico de que el escritor es parte de la novela, reflejando sus sueños, sus anhelos o sus miedos?

Absolutamente cierto. La escritura es una válvula de escape, de buscar seguridad en el mundo, de combatir la soledad. Pero sobre todo, es donde un escritor vuelca en una historia, aparentemente ajena, lo que realmente es el escritor. Cómo ama, cómo sufre, cuáles son sus miedos… ¿Es esa la razón que le llevó a estudiar la vida de Miguel Hernández o de Carmen Conde? No. Las biografías las escribí por encargo, pero es cierto que yo a todo lo que hago le pongo mucha pasión y quiero hacerlo bien, sacar todo el jugo. Por eso esa necesidad de investigar y de descubrir, como a Miguel o a Carmen. Esa pasión que le pones a una investigación sin perder el rigor histórico se transmite en lo que se hace porque consigues transmitirle al lector el punto de enganche para que también se apasione con la obra. Es mi manera de contar y según la editorial, ése es el secreto de la biografía de Miguel Hernández. ¿Se siente un escritor presionado a plasmar lo que imagina o realmente es libre de hacerlo? Soy libre. Quizás lo que cuesta es la imaginación porque siempre me ► 47

Manhattan Número 0  

Número 0 de la revista Manhattan

Manhattan Número 0  

Número 0 de la revista Manhattan