Page 4

conmemoraba sobre el Palatino el ritual de la fundación de Roma.

3. Precisiones sobre la leyenda Las cosas no acontecieron precisamente así. Evidentemente les halagaba a los romanos el hecho de poder mezclar dioses influyentes como Venus y Marte, y personalidades como Eneas, al nacimiento de la Urbe. Entonces, cabe hacerse una pregunta: ¿cuál es la línea que separa la verdad de lo mítico? En lo que concierne a la colonización del Lacio no existen pruebas arqueológicas para poder demostrar la llegada hacia el siglo XII a. de C. de algunos inmigrantes a las llanuras del Lacio; además el tema puede encontrarse en otros relatos legendarios

Pobladores de la Italia prehistórica

que están conectados con períodos arcaicos de la historia de Italia. Diodoro Sículo, por ejemplo, nos cuenta que Eolo, desterrado del Metaponto, desembarca en las islas Lípari y allí se casa con la hija del rey. Licofrón, asimismo, en su poema Alejandra, al predecir el destino posterior de los griegos después de la caída de Troya, narra que Diomedes con sus compañeros llega a las costas de Apulia. Ayuda al rey a vencer a sus enemigos, por lo que es recompensado con la mano de su hija. Evidentemente la forma de la narración, a grandes rasgos, es semejante a la de Eneas, que parte de Troya y llega al Lacio, donde se casa con la hija del rey Latino, Lavinia.

Los orígenes de Roma  

La leyenda de la fundación de Roma

Los orígenes de Roma  

La leyenda de la fundación de Roma